Amistad

- ¿Eras amigo de mi mami en la secundaria?- le pregunto a Edward quien asintió. – Entonces… ¿tú conociste a mi papa?- Hay por Dios, trágame tierra, porque mi hijo tiene que ser ten inteligente. Edward me miro como si tuviera dos cabezas y silenciosamente le pedí que no preguntara nada, cosa que agradezco que hiciera por que no dijo nada.

- No amor él no conoció a tu papá- le dije rogando que lo dejara hasta ahí. - OH! – dijo con pena al no tener mayor información de la que yo le he dado.

- Bella- dijo Edward en un tono que sabia que quería explicaciones, las cuales no podía dárselas – Puedes acompañarme fuera un momento- suspire porque ya me temía esto

- Dan cariño, quédate tranquilo hasta que yo vuelva, si necesitas algo solo llámame voy a estar afuera así que te escuchare, enseguida regreso – le di un beso en la frente y salí a lo que será un muy confuso Edward. Y hay estaba tomándose el puente de la nariz como hacia antes para calmarse.

- Bella puedes explicarme de que va todo esto- exclamo exasperado – te desapareces por seis años, ¡SEIS AÑOS! Y cuando nos encontramos tienes un hijo de cinco años que no sabe quien es su padre- estaba muy molesto- Dime que ningún desgraciado te forzó por favor- yo negué con la cabeza no tenia palabras- O es que el poco hombre no quiso hacerse responsable de tu hijo- estaba casi gritando cuando se quedo callado- OH! Ya veo es eso te abandono cuando se entero- dijo luego de un momento de silencio y me abrazo- Bella- dijo despacio – por que no me lo contaste, te habría ayudado, habría… me habría hecho cargo de ti, de él, no habrías estado sola- apenas me podía mover y no era por el echo de que estaba atrapada entra sus brazos sino por la impresión de sus palabras-

- Edward que estas diciendo, nunca habría permitido que tú te hicieras cargo de algo que solamente era mi responsabilidad, tenías una vida, un futuro como puedes decir que habrías dejado eso por un problema que no tenía que ver contigo- no directamente pensé

- Bella hubiera hecho cualquier cosa con tal de no haberme separado de ti, haría cualquier cosa por ti- hay no, hay no esto esta mal el no puede, el no pudo tener sentimientos hacia mi.

- Edward – dije separándome de su compresa – no puedes decir eso, yo elegí comenzar de cero, no era justo para nadie que yo me quedara, tenia que alejarme.

- Bella yo te amaba, todavía te amo, hubiera dado todo por que alguna vez me hubieras correspondido, aunque creo que fue un error no decirte nunca lo que sentía-

- Si – dije mas seria – y ya es tarde para eso- el agacho el rostro del dolor- mírame – no respondió- mírame Edward- nada, tome su rostro con las dos manos y lo obligué a mirarme- Edward el pasado no se puede cambar yo nunca te mire con otros ojos que no sea de un amigo o un hermano, al igual que a Emmett y a Jasper, si a ti te quise más que a ellos pero del mismo modo tan solo éramos mas unidos, deseaba y deseo que encuentres el amor de tu vida y que te corresponda de la manera que te mereces y de la cual yo no puedo hacer- le dije sin apartar la mirada de sus ojos para que viera la sinceridad de mis palabras- al igual que ahora solo te puedo ofrecer mi sincera amistad porque no me gustaría apartarme de ti como lo hice una vez.

El nuevamente me abrazo y yo baje mis manos de su cara para poder corresponderle el gesto cuando me di cuenta que estaba llorando. Mi corazón no soportaba que por mi culpa el estuviera sufriendo de tal forma que le empecé a acariciar el pelo como cuando lo hacia con Dan cuando lloraba, y a darle palabras de consuelo.

- Bella, me hiciste tanta falta, nos hicisteis tanta falta que no era lo mismo sin ti nadie fue igual desde que tu nos dejaste- dijo mas calmado

- Ustedes igual me hicieron falta los extrañe horrores, pero era necesario que me alejara, se que en algún momento iba a tener que volver a fork pero quería estar preparada para enfrentar a todos y no podía aparecer por aya entes de eso-

- Si era por ser madre soltera en un pueblo pequeño, todos te hubiéramos apoyado.

- No, no era por eso, pero entiende que este no es el mejor lugar ni el momento para hablar de eso estamos dando un espectáculo- dije al ver que varias enfermeras y el se sorprendió de la cantidad de personas que nos miraban entre diversitas y envidiosas- te vuelvo a prometer no escapar y conversar contigo mas calmadamente pero en otro lugar además Dan debe tener hambre ¿lo vas a dar de alta? No creo que sea necesario que se quede internado-

- Tienes razón en todo, como siempre- dijo con una sonrisa separándose definitivamente de mi – ven vamos donde Dan para prepararlo para el alta, que te párese si los invito a cenar, prometo no hablar de nada que pueda perturbas a Dan si es lo que te preocupa, pero la verdad es que no Quero separarme de ti ahora que te he encontrado- dijo haciendo un puchero con el cual siempre me convencía y esta vez no fue la excepción.

Preparé a Dan para salir el hospital mientras Edward hacia el papeleo necesario y entregaba el turno así a la salida tan solo tendría que firmar.

- Listo campeón para irnos a cenar- pregunto Edward con una gran sonrisa y me alegraba ver que Dan se hallaba con él al fin y al cabo eran como familia - estas lista Bella- asentí – Bien por que no te adelantes a firmar los papeles y nos esperas en la recepción- acepte ya que quería que se conocieran mejor. En la recepción la encargada nada amablemente me entrego los papeles para firmar, me enoje por que era un hospital y debería ser mejor el trato, cuando miro de nuevo a la encargada se estaba tratando de arreglar el pelo y tenia una sonrisa de lo mas chocante en la cara y miraba por enzima de mi hombro tanto que me dio curiosidad y me gire para ver a Edward con Dan en brazos se veía tan momo, que de seguro seria un gran padre. Mire de nuevo a la encargada para confirmar que era a Edward lo que estaba mirando y su sonrisa se agrando cuando vio que se dirigía a donde estábamos. Al estar mas cerca ambos me sonrieron y la sonrisa de Edward me decía que planeaba algo conociéndolo y yo le seguiría el juego.

- ¿Mami ya nos vamos?- pregunto Dan pasándose a mis brazos

- Enseguida amor, solo me falta firmar unos papeles mas y que me den las copias- dije sentando a Dan en el escaparate.

- Cariño por las copias no te apures. Dafne – dijo dirigiéndose a la encargada que le coqueteo desacatadamente- podrías llevar las copias del papeleo a mi oficina por favor y avisarle al Dr. Newton que le entregue el turno al Dr. Sánchez, ah y si llama alguien de mi familia que me ubiquen en el celular.- ja la cara de la tal Dafne era un poema.

- Listo cariño – le dije a Edward que me miro con una sonrisa traviesa- puedes cargar a Dan yo llevo las cosas- dije con mi mas inocente sonrisa- ¿adonde iremos a cenar?- le pregunte como que no quiere la cosa, él tomo en brazos a Dan y a mi me abrazo por la espalda antes de contestar y despedirse de Dafne que echaba chispas por los ojos.

Cada uno se dirigió al restaurante en su auto y como era de esperar Edward con su loca conducción llego primero y hay estaba recargado contra la pared esperándonos.

-tardaron demasiado- dijo abriendo mi puerta para que bajara del coche

-no es mi culpa que conduzcas como un loco, además yo debo velar por la seguridad de Dan- dije mientras sacaba del auto a mi hijo.

- Tienes razón lo siento-

- No hay problemas-

- Hola Eric, mesa para tres por favor – el chico llamado Eric me miro luego a Dan y volvió a mirar a Edward y asintió. No negare que para los ojos de alguien que no nos conoce seriamos la perfecta pareja con un pequeño hijo en una cena familiar, pero a mi tan solo de pensar en ser pareja de alguien no me agradaba.

Todos pedimos distintos platos y Dan estaba entretenido entre colorear la servilleta de papel para niños y contarle a Edward sobre la primaria.

La cena fue agradable no me había dado cuenta de cuanto lo extrañaba hasta que nos habíamos encontrado.

Había pasado casi dos mese y en este tiempo mi amistad con Edward se había reafirmado, y centre Dan y él se había creado un lazo muy fuerte. A pesar de que no le había contado toda mi historia el respetaba mi silencio. Pasábamos cada fin de semana juntos en casa ya que el resto del clan Cullen estaba en NY o en Fork, cosa que me agradaba, pero por lo que estaba profundamente es que él no había contado a nadie que había vuelto a entablar contacto conmigo así que era secreto muestra amista ente su familia.

En la revista me habían designado una columna y hoy me encontraba totalmente colapsada y no me daba tiempo para recoger a Dan, lo único que podía hacer era llamar a Edward para que lo recogiera, gracias a Dios que podía y quedamos que lo pasaría a buscar a su casa. De eso ha habían pasado casi cuatro horas había llamado a Dan y Edward dijo que se había quedado dormido, generalmente cuando pasaba esto nos quedábamos en su casa pero hay estaba mas nerviosa de lo normal tenia un presentimiento que no me había dejado tranquila en toda la tarde.

Aparque le coche en la entrada de la casa de Edward, baje del auto y la sensación se izo mas fuerte. Cuando estaba por llamar a la puerta me sorprendió escuchar barias vosees y risas desde dentro de la casa, pensé que podían ser colegas del hospital así que trate de relajarme antes de llamar, conté hasta 10 y llame a la puerta. Una chica alta, rubia, que no tendría nada que envidiarles a las mejores modelos me abrió la puerta y me miro de pies a cabeza.

- Esto esta Edward- pregunte tímidamente- un momento- se fue y llamo a Edward que llego rápidamente y salio cerrando la puerta tras de si para que no escucharan los de adentro.

- Bella lo siento yo no sabia que iban a venir, llegaron ase una hora y no me dio tiempo para avisarte- dijo apresuradamente que apenas le entendí a que se refería, pero al ver su rostro de preocupación solo podía ser una cosa.

- Están aquí- dije en apenas un susurro a lo que él solo respondió con un lo ciento y me abrazo

- Si te sirve de consuelo no han visto a Dan cuando llegaron ya estaba durmiendo en su cuarto- eso fue un alivio

- Dime quien esta adentro para prepararme – le pedí mientras me acariciaba la cabeza tratando de reconfortarme.

- Todos – dijo- la que abrió la puerta es Rosalie que párese que no te recuerda, Jasper, Emmett, Alice, Esmes y Carlisle- al escuchar ese nombre mi cuerpo entero reacciono, cosa que no paso desapercibida por Edward pero que interpreto como miedo ya que dijo que no tenia que temer que ellos al igual que él entendería mis razones pero yo a pesar de que deseaba verlos no me sentía preparada ahora que había llegado el momento. Estábamos todavía abrasados cuando la puerta principal se abrió

- Lo siento Edward no quería interrumpir pero nos preguntábamos por que tardabas- dijo Alice sorprendida de vernos tan juntos pero sin llegar a reconocerme

- Esta bien Alice enseguida entramos, danos un minuto - pidió Edward y ella desapareció tras la puerta.

- Edward por favor de no ser estrictamente necesario no menciones a dan todavía por favor- le roge, él pareció confundido por mi petición pero accedió, respirando profundamente para armarme del valor necesario que necesitaba para entrar, mire a Edward a los ojos y asentí cogidos de las manos abrió la puerta de la casa para hacer frente a la que alguna vez fue mi segunda familia.