Disclaimer: los personajes no me pertenecen son de la gran Stephenie Meyer, y un par de ellos son creación mía.


Hola a todas y gracias por leer esta locura que estaba hace mucho tiempo dando vueltas en la cabeza loca mia XD

me habia costado decidirme a publicar alguna de las lucuras mias pero gracias a mi doctor XD y a una gran amiga (Alegna) finalmete la publique

este es el cuarto capitulo de ... no se cuantos todabia,

pero se biene mucho suspenso, drama y amor, mucho amor

espero que les guste y dejen sus RR

Kendra


Decisiones

Llevaba la mano de Edward fuertemente entrelazada con las mías, mientras nos dirigíamos a la sala donde estaban todos conversando. Cuando notaron nuestra presencia quedaron en silencio, pero yo mantenía la vista en el mis pies. Edward apretó más fuerte el agarre para aclararse la garganta y decir.

- Familia, no se si recuerdan a Bella- fue cuando levante mi rostro para ver en los suyos el asombro, la alegría, el enojo, pero uno de ellos mostraba algo más que era entre esperanza y ¿amor?

La primera en reaccionar fue Alice que se lanzo hacia mi y con un dedo amenazadoramente – Tú como se te ocurre desaparecer, dejarnos como si nada, ni una llamada, ni un mensaje, ¡NADA! –gritaba por lo bajo – como te atreviste a abandonarnos – y en peso a sollozar, me acerque a ella para abrazarla para que se calmara – Yo también te extrañe Alice – le dije.

Luego de que se apartara Alice los demás no se hicieron esperar el siguiente fue el gran abrazo de oso cortesía de Emmett, Rosalie que me amenazo con una depilación completa y digo completa por el resto de mi vida, Jasper tan calmado como siempre pero con la alegría brillando en sus ojos, Esmes que no paraba de llorar diciendo que había recuperado a su hija y Carlisle que en todo momento se mantuvo alejado de la escena pero cuando fue su turno se acerco tranquila mente y me atrapo en sus fuertes brazos y tan solo dijo un – Te extrañe- con una vos nostálgica que fue trasmitido hasta la ultima célula de mi cuerpo.

Una vez que se calmaron vino la lluvia de preguntas, así que me toco contar lo que había sido de mi vida en estos últimos seis años y como nos reencontramos con Edward, sin mencionar a Dan, simplemente dije que habíamos coincidido en el hospital que el trabajaba cuando fui a una consulta. De mi vida pasamos a la de ellos, poniéndome al día en las cosas que Edward no me había dicho. Mencione que a Edward casi se lo linchan por mantenerme en secreto, pues es verdad, convencerlos de que lo obligue a no decir nada fue difícil pero dado a que había desaparecido ya una vez y él no quería perderme de nuevo había aceptado, el razonamiento les pareció lógico y se calmaron.

Lo que no me había dado cuenta era todo el alboroto que estaban haciendo y el barullo de todos hablando y los gritos que se habían formado, por lo que cuando escuche unos pequeños pasos que bajaban la escalera me apresure a levantarme para impedir que Dan llegara a la sala a la vista de todos. Lo encontré a mitad de la escalera con su oso que le había regalado Edward y que manteníamos aquí para cuando lo visitábamos, tome a mi pequeño en brazos y me dirigí de regreso a su habitación y me quede con el hasta que se quedo dormido nuevamente, por suerte no había tardado tanto que cuando regrese a la sala nadie se extraño.

Era bastante tarde cuando todos se marcharon al hotel dejándonos solos a los tres, pero estaba tan cansada que me despedí de Edward y me dirigí a mi habitación en la casa. Habían sido tantas las emociones en tanpoco tiempo que me desplome en la cama y el llanto no se izo esperar, lloraba por la alegría de volver a verlos, por que extrañaba cada una de sus locuras, por que no había sido lo suficientemente inteligente para mantenerme apartada de ellos cuando había podido, lloraba por que no era justo que a pesar de todo el tiempo que había pasado y de cuanto me había esforzado para olvidarlo, lo seguía amando. Edward se asomo por la puerta y al escuchar mis llanto se acerco a la cama y me abrazo en silencio, ninguno dijo nada, lo cual agradezco y, así abrazados con el único sonido de su respiraron acompasada y mi llanto que iba cesando poco a poco, me que de profundamente dormida.

Cuando me desperté estaba totalmente desorientada, pero rápidamente llego a mi mente las ultimas horas del día anterior y el peso de lo que se venia no tardo en llegar. ¿Qué harían cuando se enteraran de Dan? Lo que mas me preocupaba era él, mi hijo no debía sufrir el rechazo de las personas, no permitiría que por el error mas feliz de mi vida, el tuviera que padecer por algo que no era su culpa. La única opción que tenia era mantener en secreto la identidad de su padre, pero, ¿seria justo para el saber que tenia un hijo?, ¿que por fin había engendrado al hijo que tanto había deseado? No, no lo era, el no se merecía ser privado de tal alegría, además Dan merecía saber que tenia un padre y una familia ya sea que lo aceptaran o no todos debían saber la verdad.

Edward no se veía por ningún lado, supuse que se estaría arreglando para ir al hospital. Me aliste para ir al trabajo (eso bueno tener parte de mi ropa aquí así cuando nos quedábamos no teníamos que correr de una casa a otra por mudas de rota, al igual que Edward tenia ropa en la mía) cuando estuve lista me dirigí al cuarto de Dan a despertarlo pero no estaba, baje a la cocina y lo encontré en la encimara con un tazón de cereales con leche y a Edward con su periódico y el café en la mano, los salude y me prepare mi tasa de café que tanto necesitaba para despertar.

- Gracias Edward- le dije para agradecerle el gesto de la noche anterior

- No fue nada que tu no hubieras hecho, ¿estas mejor?- yo asentí, después de eso el desayuno fue tranquilo y silencioso.

Nos despedimos de Edward quedando de almorzar los dos solos para poder hablar mas tranquilamente, necesitaba contarle a alguien la verdad entes de enfrentarme al resto y él era el indicado. En el trayecto a la escuela de Dan no dejaba de verlo por el espejo retrovisor, tan inocente, tranquilo apartado de todo el caos que se formara en nuestras vidas por mi culpa era algo que me frustraba, me sentía como la mala de la película, como la que sueña con tocar las estrella y que ase cualquier cosa por lograrlo, pero para eso tubo que pasar por enzima de muchas personas, era una ladrona que se ensucio las manos con algo que nunca debí ni siquiera mirar, pero lo hice, pase por enzima de las personas que mas quería, mire y toque mas de lo que debía a esa estrella inalcanzable, definitivamente era peor que la mala de la película porque había hecho daño a mi segunda familia y ahora estaba apunto de romperla.

La mañana en el trabajo fue agotadora, no por el trabajo ya que ayer fue el día que se entregan los artículos para ser impresos, pero el peso que tenia sobre mis hombros, era insoportable que en mas de un momento me encontraba llorando para poder desahogarme. A la una en punto me dirigí al restauran donde me encontraría con Edward, me acerque a una mesa lo mas apartada que pude, pedí un vaso de agua y ordene nuestro almuerzo para ahorrar tiempo, no tardo mas de diez minutos en llegar y nuestros platos lo siguieron, estaba buena la comida pero mi apetito no era el mejor y Edward estaba en las mismas condiciones. Cuando se acerco la camarera para tomar la orden del postre sabia que no podía aplazar mas el momento, me arme de valor y le pedí que no me interrumpiera así que le conté el resto de mi historia, desde que estaba en la secundaria, el porque me fui de fork escapando de todos y, porque quería mantener en el anonimato a Dan.

Al terminar de hablar él tenia los codos en la mesa y con la cabeza entre sus manos, como le había pedido no dijo nada en todo mi monologo, ahora solo esperaba su reacción fuera cual fuera, la respetaría.

- Bella- dijo con voz quebrada y al levantar su rostro estaba totalmente marcado por la tristeza, dolor del engaño y la incredulidad.- Nunca lo hubiera imaginado, de todas las personas, ustedes dos eran mi ejemplo, tú eras mi apoyo y fuerza que me hacia esforzar para ser mejor y él era mi modelo a seguir, no comprendo como pudieron hacernos esto. Yo confiaba, la familia entera confiaba en ustedes y nos traicionaron vilmente- sus palabras salieron duras, con desprecio, luego de una pausa suspiro sonoramente y prosiguió- pero se que ninguno de los dos lo izo intencionalmente, creo en tu palabra de que no fue intencional y que trataste por todos los medios a tú alcance de poner la mayor distancia, recuerdo que ese ultimo año no pasabas tanto a casa de hecho pasábamos casi todos los días en la tuya y que cuando Alice te obligaba a ir a sus pijamadas y cuando Esmes te invitaba eran las únicas ocasiones que ibas. Se que no soy nadie para juzgarte pero duele la traición – dijo mas clamado

Luego de otro silencio su rostro cambio se asomo una débil sonrisa en su cara mientras me preguntaba a que se debía el dijo- Tengo un primo-hermano – sonreí al ver su reacción para con Dan.

- Edward la verdad es que no pido que me perdones porque se que es difícil, pido que me entiendas y que Dan no sufra por algo que no tiene la culpa de absolutamente nada-

- Si Bella, lo se, te entiendo y por Dan no te preocupes que él se gano mi corazón en el primer momento que lo conocí.- le di las gracias por eso y por toda su sinceridad. – Bella creo que deberías hablar con él antes de contarle a todos los domas la verdad, merece saber que es padre de uno de los niños mas maravillosos que he conocido, al igual que Dan merece conocer a su padre – sabia que eso era el siguiente paso que dar para quitar la carga que ha llevado por estos seis años y, el saber que Edward estaría para apoyarme en lo que se venia enzima, me alentaba para seguir adelante y que las cosas siempre son para mejor, pero principalmente al mal tiempo hay que darle la cara. Y con ese pensamiento me despedí de él y me dirigí a recoger a Dan para planear todo para presentarle a su padre antes de que abandone la ciudad en cuatro días.