Para retenerte a mi lado

Aclaración: Ante todo que ninguno de los personajes de Naruto me pertenecen. Solo la trama.

Ahora, muy caradura de mi parte decirles que lamento la demora, porque creo que han sido como dos años. Pero bueno, estuve desconectada y el otro día me di cuenta que es una vergüenza no terminarla, no por mi sino por ustedes. Y más si recuerdan que esta historia ya la habia hecho con otra pareja y la tenia archivada por ahí. Así que bueno, la adapte y trate de que quedara lo mejor posible.

Espero que les agrade, y después entre estos días subo la segunda parte, ya que para evitar problemas, lo uní todo en dos.

Gracias desde ya, a aquellas personas que sepan disculparme y lean nuevamente esta historia.

Al amanecer el primero en despertar fue el, y le encanto lo que vio: su esposa estaba dormida sobre el, con una expresión de felicidad que lo embargó a él, aquel sentimiento de felicidad absoluta, también se había instalado en su corazón. Ni siquiera se movió, sino que se dedico a contemplarla durante el tiempo que le fuera posible. Por eso no supo si habían sido horas o minutos, pero cuando ella comenzó a mover sus párpados en señal que se estaba por despertar el se sobresalto, estaba sumido en sus pensamientos.

Ella abrió los ojos y lo primero que vio fue a esos hermosos ojos que la enloquecían y que le proporcionaban toda la seguridad que necesitaba para vivir.

-Buenos días, dormilona!- le dijo suavemente.

Ella sonrió, y sin poder evitarlo, bostezó graciosamente:

-Perdón, es que es la costumbre.

El le acarició la espalda con la yema de sus dedos y le susurro:

-Me encanta que seas como sos, nunca te olvides de eso.-

Ella se sonrojo bastante:

-Sasuke no se vos pero tengo hambre?

-Si yo también. Ven vamos a levantarnos y a desayunar. Hoy va a ser un día muy largo.

Ella asintió con la cabeza y se fue a bañar. Si no fuera por la noche de bodas el la hubiese acompañado, pero ambos estaban agotados. Sasuke mientras esperaba que Sakura saliera del baño, vio la hora e hizo una mueca de disgusto:

-Las doce del mediodía! Demasiado tarde!

Ambos bajaron a desayunar como a la hora y ya en la mesa:

-Sakura yo quería pedirte perdón por no poder darte una luna de miel, pero vos mejor que nadie conoce mi agenda y sabes que estoy demasiado ocupado!

Ella lo miro con dulzura y comprensión:

-Yo lo se Sasuke, no tienes porque explicarme nada, además este matrimonio no es...

Ella se calló de golpe y él bajó la mirada, el silencio fue tortuoso. Luego, él se levantó de la mesa sin decir mas y se fue. Volvió recién al atardecer.

Ella había quedado muy mortificada y se había quedado encerrada en su cuarto todo el día.

Pero cuando él volvió al tardecer la mandó a llamar. Durante todo el día había meditado y había llegado a la conclusión que si no hablaba con ella la iba a perder y eso era lo último que el quería, por nada del mundo él quería perder a Sakura. Por eso, había ideado un plan para poder declárasele. Cuando llegó al rancho lo primero que hizo fue mandarla a llamar.

-Traigan a mi esposa, ya!

Ella que había escuchado un grito, bajo rápidamente las escaleras:

-Que ha sucedido?

Cuando él vio que bajaba, trato de ocultar la sonrisa que apareció en su rostro:

-Te estaba mandando a llamar...Ven conmigo?

-Adonde?- pregunto ella, con bastante curiosidad.

-Solo ven!

Ella nunca lo había visto así, bueno si muchas veces pero nunca sin un motivo concreto

-Pero Sasuke que te pasa, por qué ese humor?

El no le dijo nada, tan solo la ayudaba a subirse al caballo de él, y ambos salieron hacia las montañas. Sakura entró en pánico:

-Sasuke es de noche, a dónde vamos?

El no decía nada, tan solo cabalgaba. Sakura estaba entrando en pánico realmente:

-Sasuke me estás asustando!

El ya no pudo evitarlo y comenzó a reírse:

-Sakura tranquila solo te voy a llevar a un lindo lugar, ya vas a ver

Ella se tranquilizó bastante y se dedicó a disfrutar del viaje. La vista era hermosa y las galerías de los altos árboles eran imponentes, era el lugar mas hermoso del mundo, de eso estaba seguro.

"Quien sabe y sea mi lugar en el mundo".

Llegaron a un hermoso risco, del cual se podía apreciar entre las montañas de los Cárpatos, el atardecer. Ella se maravilló y sin darse cuanta, lo abrazó fuertemente:

-Es hermoso Sasuke. Es el lugar mas hermoso del mundo!

El la miraba sonrojado, y le dijo:

-Sakura, yo...

Ella lo miro expectante

-...Yo...yo...te...

Y como si hubiese estado planeado, unos de los trabajadores de Sasuke lo llamo:

-Sr. venga rápido que tenemos problemas con unos de los corrales. Parece que aparecieron varias ovejas enfermas!

-Maldición!- refunfuñó: "Tenia que ser justo ahora, benditas ovejas". Miró a Sakura:-Discúlpame. Yo… no quería que esto se arruinara.

Ella le sonrió y lo abrazó:

-Fue muy bonito- le dio un fugaz beso en los labios- Ahora anda, y trata de no volver tarde.

El se fue muy feliz de aquella seudo cita que habían tenido, y por esa manifestación de amor que Sakura había demostrado. Por su lado, ella fue llevada al rancho por uno de los peones y durante todo el trayecto fue inmersa en una burbuja, ella no podía creer que se había atrevido a besado.

-Sra. Se siente usted bien?

Ella despertó de su trance y le sonrió:

-Si... si, solo estaba pensando en lo difícil que debe ser manejar este rancho, es decir, con todo lo que abarca debe de ser muy complicado.

El joven que manejaba la camioneta sonrió:

-Mire señora, usted no tiene porque preocuparse por eso, ya que en caso de que usted tuviera que manejar el rancho nosotros la ayudaríamos. Por algo nos hemos criado acá, este es nuestro hogar.

Ella le sonrió de nuevo y le dijo:

-Pues me alegro, significa que tendré buenos maestros... Yo quiero aprender como se maneja este rancho, ya que me case con Sasuke me haré cargo de mis responsabilidades.

El joven conductor, volteó a verla un instante y supo que su nueva señora sería una mujer extraordinaria:

-Me alegro que piense así, Señora.

Sakura se sonrojó y para cambiar de tema le preguntó:

-Y cómo te llamas?

El muchacho se volteó y le sonrió:

-Yo me llamo...Naruto.

Ella le sonrió:

-Mucho gusto

Ambos pasaron el resto del viaje charlando y Naruto le prometió que le enseñaría todo lo referente al manejo del rancho. Ella llegó a la casa muy contenta y se dirigió directamente a su cuarto para darse un baño. Quería esperar radiante a su marido.

Sasuke por su parte, llegó al rancho maldiciendo por lo bajo, al final no era nada grave lo de sus ovejas, y pensar que por esa equivocación había perdido la oportunidad con Sakura, es decir, con su esposa. Ante este pensamiento, no pudo evitar sonreír para si mismo.

Fue a la biblioteca y al abrir la puerta, la sonrisa que se dibujaba en el rostro desapareció por completo. Con voz sombría, pregunto:

-Ino que haces acá, después de tantos años?

La joven china corrió a sus brazos y lo abrazó:

-No digas nada mi amor. Ya estoy aquí con vos de nuevo- y sin darle tiempo a replica lo besó apasionadamente.

Sakura por su parte, había terminado de bañarse y ahora iba al encuentro de Sasuke, había decidido decirle lo que sentía por el. Bajó tranquilamente las escaleras. No tenia ni idea lo que le esperaba al abrir la puerta.

Por su parte, Sasuke estaba tumbado en el sillón, con toda la camisa abierta y sobre el, Ino besándolo apasionadamente. Aunque esa escena no beneficiaba mucho a Sasuke, ya que él no sabía como sacársela de encima.

-Ino quítate de encima mío!- le decía cuando podía zafar de sus besos.

-Sasuke no lo niegues, se que te morís por mi

-NO! ya no... No entiendes que no te amo!... Que me case!

Eso fue un golpe muy bajo para Ino. El odio broto del interior y sus ojos se oscurecieron:

-Como que te has casado?

El la trató de levantar pero ella no se despegaba por nada del mundo, era demasiado insistente, pensó Sasuke, en uno de sus tan fallidos intentos. Ino no se iba a resignar a perderlo, por lo que volvió a besarlo apasionadamente, si era necesario lo obligaría a tener relaciones con ella:

"Nunca te me has negado Sasuke. Y te aseguro que no vas a empezar hoy... Eso te lo juro!

En ese momento en el cual ella lo besaba tan fogosamente, Sakura abrió la puerta y lo que vio le rompió el corazón.

Sasuke no notó la presencia de Sakura hasta que escuchó un grito ahogado que provenía de la garganta de su esposa. Al verla se horrorizó y su corazón dejo de latir. Empujando a Ino al suelo, gritó desesperado:

-Sakura espera!

Ino lo vio furiosa:

-Es ella no? Ella es tu esposa verdad? Contesta!

Sasuke volteo hacia donde estaba Ino y con un profundo odio en los ojos, le dijo:

-Prepárate Ino, por que te juro que esto te va a salir muy caro... Esto que has hecho te va a costar y mucho!- se volteó y dándole la espalda, fue hacia la puerta y sin volver la mirada hacia atrás, le dijo:

-Quiero que te vayas de esta casa y de mi vida. Y nunca escucha muy bien, nunca mas me busques... porque te aseguro que no te va a gustar lo que vas a encontrar! - Salió y fue en busca de su esposa. Aunque temía lo peor: que ella no lo perdonara.

Por su parte, Ino abandonó inmediatamente la casa de Sasuke y se fue de ahí. Sabia que había perdido la guerra y que si provocaba a Sasuke se iba a arrepentir, lo sabia muy bien, ella lo conocía demasiado, tal vez mas que su esposa, y sabia que si el te juraba algo tarde o temprano lo cumpliría. Por eso se fue, para evitar encontrarse con Sasuke.

Sasuke avanzaba pudorosamente por las escaleras, estaba temblando por dentro, ya que como le explicaría a Sakura que el no había tenido nada que ver. Le creería? Lo odiaría? "Quien lo sabe?" . Miles de cosas le pasaban por su mente en esos momentos y lo peor era que ninguna le daba un aliento de esperanza o algo por el estilo, lo cual era trágico para el momento que estaba pasando.

Sakura estaba tendida en su cama llorando, lo odiaba con toda su alma, es que se preguntaba una y mil veces como había podido ser tan ingenua, es decir, como había creído que el se podría enamorar de ella, de alguien como ella:

"Realmente soy una estúpida, como me deje engatusar de esa forma, como creía en sus besos y sus caricias. Eres una estúpida Sakura! Verdaderamente eres una estúpida! Y vos que te le ibas a declarar...- se secó las lagrimas como pudo y se acerco al espejo-...No debo de llorar mas, no derramare ninguna lagrima por el. Nunca mas"

En ese momento entro Sasuke al cuarto y le dijo, con toda la humildad posible que podía tener su voz:

-...Sakura.

-Desde hoy Sasuke Uchiha renuncio a lo pactado con vos. No me iré y no pondré en riesgo a las excelentes personas que habitan en este pueblo, pero vos te iras. No quiero verte nunca mas!

El no decía nada, sus ojos estaban sin vida alguna y su rostro parecía inmune a cualquier emoción que pudiera existir. Luego que ella termino de hablar, se dio media vuelta y se fue del cuarto. Ni siquiera cerró la puerta.

-Sasuke renuncio a lo acordado!- le gritó de golpe, con voz furiosa y dolida.

El estaba en su cuarto preparando sus cosas y al escuchar esa frase, sintió su corazón partirse en dos. Pero de la nada sonrió:

-No por mucho... yo esperare todo lo que sea necesario, hasta entonces quédate con tu alma.

Y sin decir nada, se fue del rancho. Partió hacia su país natal, hacia China. Necesitaba unas vacaciones y ese era el lugar indicado.

Por su lado, Sakura estuvo varios días encerrada sin querer salir ni habar con nadie. Hasta que un día se levanto y empezó a aprender como se manejaba el rancho. Se lo había propuesto y lo lograría, saldría a delante sin Sasuke: costara lo que costara.

Su ultimo dolor de cabeza fue una tarde, que el famoso "padrino" de Sasuke vino a la casa a reclamar lo que le pertenecía. Sakura no dudo un instante y luego de recalcarle varias veces que ella era la esposa de Sasuke y que todo estaba legalmente correcto, podría dejar de molestarla con el tema de "lo que era de el".

-Mira mocosa, ahora estate tranquila, que algún día esto, todo esto, será mío.

Sakura estaba furiosa y le respondió:

-Usted me tiene harta y puede irse a la mierda. Y le repito... Nada de esto es suyo!

El tiempo fue pasando, a veces lentamente y otras con más rapidez, pero en ningún momento ellos dejaron de recordarse.

El extrañaba su calidez y su cariño.

Ella extrañaba todo, y más después de haberse enterado que estaba embarazada. Aunque no se esperaba la noticia, la tomó con mucha alegría y no negaría que se le había pasado la idea de comunicársela a Sasuke, pero luego se arrepintió.

-El necesita un castigo, y yo se lo aplicare. No va a saber que va a ser padre.

Nadie en el rancho, cuestionó su decisión, solo alguien lo hizo y fue la propia conciencia de Sakura. Pero no cedió y no le aviso.

Y los años pasaron, cuatro en total. Donde las vidas de ambos iban a cambiar nuevamente de forma drástica.

A partir de ese entonces, ellos no se habían vuelto a ver ni siquiera habían hablado. Sakura llevaba maravillosamente el rancho. Y Sasuke había triplicado su fortuna y la de sus empresas. Ambos habían triunfado en sus actividades, pero algo les faltaba y de eso se daban cuenta al acostarse. Llegaba la hora de dormir y ambos se sentían vacíos e incompletos y aunque Sakura solía tener a su pequeño ángel para dormir (me estoy refiriendo a su hijo), no era lo mismo. Y por supuesto, que Sasuke en cuatro años había tenido oportunidades para encontrar diferentes compañeras para dormir, sin embargo se había dado cuenta que aquella sensación que había sentido el día que se casó con Sakura, por más efímera que fuera, no la volvería a sentir sino era con su esposa, por lo que había decidido esperar a que su esposa y el hicieran las paces.

Y así el tiempo paso, hasta que un día la fortuna había decidido cambiar, tal vez para bien tal vez para mal, nadie lo sabría por algún tiempo.

Sakura estaba sentada en el pasto jugando con su pequeño hijo de ya tres años y medio, cuando llego Naruto agitado y con un preocupante gesto en su rostro. Sakura inmediatamente, le preguntó:

-Que ha sucedido?

-Sakura esto es un tragedia, las ovejas están enfermas, ya han muerto tres... creemos que se trata de una epidemia.

A Sakura estas palabras le figuraron como un baldazo de agua fría:

-Eso seria terrible!... Una epidemia en estos tiempos seria devastadora para los precios, perderíamos mucho dinero.

Naruto asentía con la cabeza, de pronto le llamo la atención la carcajada de Alexander. El era el hijo de Sasuke y Sakura, tenía casi cuatro años y era la alegría del rancho. Realmente todos los del pueblo lo adoraban y como no hacerlo si era el vivo reflejo del padre. Sus ojos azules pero habia heredado de su mabre ciertos matices verdes, su cabello azul muy oscuro y el adorable carácter de la madre. Alexander Uchiha era un niño encantador y en el futuro seguramente un gran conquistador.

A Naruto le encantaba jugar con Alexander, ya que decía que era el sobrino que nunca había tenido. Mientras que Kakashi era el abuelo que le consentía todo y cada uno de sus caprichos. Sakura siempre iba a agradecer el apoyo y a ayuda que tanto Kakashi como Naruto le habían brindado.

Ella volteó a ver como Alex venia corriendo hacia ella con unas flores, miró nuevamente a Naruto y le pidió:

-Frente a él no digas nada! Por favor.

-Claro Sakura, no te preocupes!

Alex corría a la mayor velocidad posible para él, y se tiró a los brazos de su mamá:

-Mami son para vos!- y le entregó unos florcitas silvestres de color rosa a Sakura.

Ella las tomó con mucho amor y dándole un beso enorme en la mejilla:

-Son unas flores preciosas! Ahora anda a la casa y pídele al abuelito Kakashi que te prepare la merienda. Yo tengo que hablar unas cosas con tu tío Naruto.

El niño no puso mayor resistencia, así que tranquilo se fue a su casa. Por su lado, Sakura y Naruto se dirigieron a los corrales donde estaban las ovejas. Antes de entrar al lugar, Sakura supo que ya nada seria como antes.

Mientras tanto, Sasuke estaba en Tokio en una de sus tantas empresas, controlando que todo fuera a la perfección. Y aunque sus negocios mejor no podían ir, su alma se estaba pudriendo en el mismo infierno.

Los días de Sasuke eran bastantes ocupados y sus noches siempre lentas y agobiantes, y mas al recordar a Sakura. De vez en cuando sentía que ella estaba a su lado, pero al despertar se daba cuenta que solo eran sueños producidos por el alcohol. El se estaba perdiendo sin ella, y aunque había decidido esperar todo el tiempo que fuera necesario, ya estaba sintiendo que nunca llegaría el momento del reencuentro.

Lo que no se imaginaba es que aunque Sakura nunca le había sido infiel, lo había traicionado de la peor forma y cuando él se enterara, ella sabría que se arrepentiría por haber guardado silencio.

Con todo lo que estaba pasando en el rancho, sobre las epidemias que estaba afectando a las ovejas, ella mandó a llamar a uno de los mejores veterinarios. Lo que no se imaginaba, es que aquel hombre, llamado Gaara, le causaría más de un problema.

Bien llego, Gaara quedó embelesado por Sakura y no dudó en cortejarla. Ella no sabia como explicarle que estaba casada y aunque su marido no estuviera, ellos seguían casados y tenían que...

-Mire Señor, le agradezco sus palabras tan amables pero soy una mujer comprometida y tengo un hijo al que le debo respeto, ante todo.

-Lo se, señora pero es que usted es lo mas hermoso de este mundo y le aseguro que no se arrepentirá si me da una oportunidad.

Ella se escandalizó:

-Señor! como osa a decirme tal cosa! Por favor, sepa guardar las distancias.

Pero por más advertencias que Sakura le diera a Gaara, este seguía cortejándola y no se detenía. El estaba obsesionado con ella y no pararía hasta que la tuviera con él. Y Sakura confundida y presionada por todo lo que estaba aconteciendo, empezó a sucumbir ante el cortejo de Gaara.

Sasuke un día estaba en su oficina cuando recibió un llamado inesperado: era una llamada telefónica de su padrino.

-Pero Sasuke tanto tiempo sin vernos, sino fuera por Sakura el rancho se iría a pique.

Sasuke no dijo nada, pero una mueca de malestar apareció en su rostro. Su padrino siguió:

-Y contadme como va tu vida?

-Que quieres?- le preguntó con bastante molestia en la voz.

-No nada, solo hablar contigo...Quería ver como te sentías, ahora que se que Sakura se olvido de ti.

Sasuke abrió los ojos:

-A que te referís?

Su padrino sonrió, con bastante soberbia:

-Bueno, como Sakura se lleva tan bien con el veterinario del rancho, yo pensé... bueno es lo que se anda rumoreando. Veo que mi sobrina política si sabe disfrutar su libertad no como vos.

Sasuke no espero a que su tío terminara de hablar, le cortó y luego mando a que le prepararan su jet privado. Sakura no lo iba atraicionar, no nunca lo haría, antes de verla con otro hombre la obligaba a volver con él.

"Si eso haré, Sakura mañana a esta hora serás nuevamente mía."

Antes del atardecer, ya estaba camino a Rumania. Iba a recuperar su vida costara lo que le costara.

Esa noche fue bastante tranquila para Sakura, lo único extraño o atípico fue el tan odiado llamado de Itachi.

-Hola Sakura! Cómo estas?

-Qué tanto preámbulo, para qué llamo?

Itachi se rió, su asquerosa risa, irritaba incluso a través del teléfono a Sakura:

-No llamaba para ver que tal el nuevo veterinario, que te parece?

A Sakura no le gustó esa pregunta y con un naciente sentimiento de desconfianza le pregunto:

-A qué te referís?- Itachi no pudo evitar reírse más alto. A Sakura le molestó bastante y furiosa (pero sin elevar su tomo de voz), le preguntó:- de qué te estas riendo?

-de qué esa misma pregunta me la hizo hoy Sasuke a la tarde.

A Sakura el corazón le comenzó a palpitar más rápido y sintió como se quedaba sin aliento:

-Has hablado con Sasuke? Cuándo? Por qué?

Itachi se reía y antes de cortar le dijo:

-No tengo porque responder a tus preguntas, pero creo que esto se va a tornar muy interesante!- y cortó, dejando a Sakura intrigadísima.

"Que es lo que estas planeando ahora, Itachi?...Espero que no le haya dicho nada de…Dios…Alex!"

La noche después de ese llamado, ocurrió sin más preámbulos y en lo posible fue una noche muy tranquila.

El día comenzó con una hermosa mañana otoñal, el frío no era tanto y sin embargo, la lana resultaba ser lo más confortable. Ella se despertó a media mañana, casi siempre se levantaba con los primero rayos de sol, pero había sido una noche bastante cargada de recuerdos y presentimientos que la perturbaron hasta que concilio el sueño. Cuando bajó a desayunar, se encontró a Alex hablando muy animadamente con Kakashi.

-Y dime abuelito, cómo es papá?

El abuelo postizo sonrió y giró su vista a hacia donde estaba Sakura:

-Bueno vos eres el calco de tu padre, a excepción de la personalidad... tienes el carácter de tu mamá. Tienes esa bondad tan única en ustedes.

El niño sonrió, sus mejillas estaban sonrosadas. Y la pregunta del millón, es como nunca había tenido interés; Alex en conocer a su padre. Bueno, la cuestión fue que Sakura le había inventado que Sasuke estaba en un muy largo viaje pero que bien pudiera volvería, y Alex gracias a su ingenuidad y edad (obvio), no cuestionó las palabras de su mama.

Luego de desayunar, a Sakura la vino a buscar Gaara.

-Qué haces por aquí? Acaso ha pasado algo?

El muchacho le sonrió con galantería:

-No nada de eso...Es que quiero que vayamos a ver a los caballos, nunca los he revisado y...

Sakura dudó bastante, ella y Sasuke habían hecho un pacto tácito, cuando el se fue: ella manejaría el rancho y su economía, pero a sus caballos ni los tocaba. Ellos eran el gran tesoro que Sasuke tenia y si les pasaba algo ella seria quien pagara los platos rotos.

-No creo que sea conveniente...Esos caballos son de mi marido – acentuó bien la ultima palabra- y no quiero tener problemas con el.

Gaara le sonrió y la tomó por la cintura conduciéndola a la camioneta de él:

-Tranquila, no los voy a matar...Solo quiero quedarme tranquilo de que están bien. Ok?

Ella nerviosa por la situación, solo asintió con la cabeza y se dejó conducir

Mientras tanto, no tan lejos de ahí, un avión arribaba a la pista que Sasuke había mandado a construir.

-He vuelto. Ahora nadie me arrebatara lo que es mío.

En los establos, Gaara estaba por empezar a revisara los caballos, cuando un grito bastante potente lo interrumpió. Era Naruto.

-Qué crees que estas haciendo, Gaara?

El muchacho lo miró con un odio infinito, luego cambio rápidamente la expresión de su mirada y con fingida ingenuidad, dijo:

-Nada. Solo quería controlar que los caballos estuvieran bien.

Seco y firme, Naruto le respondió:

-Ellos están en perfectas condiciones. Y nadie los toca!

Sakura pensó que la actitud de Naruto ya era muy abusiva e intervino en la discusión a favor de Gaara:

-Naruto me puedes decir quien te ha permitido tomar semejante decisión, dime!

El capataz no dijo nada. Gaara se volteó hacia donde estaba Sakura y le besó una mejilla:

-Gracias por defenderme.

Sakura estaba colorada, pero reitero su pregunta:

-Quien te dio esa orden?

Y de la nada y de pronto, aquella voz que tanto amaba se volvió a escuchar, después de tantos años:

-Fui yo querida!

Sakura casi se desmaya de la impresión, al voltearse y encontrarse con su marido:

-Sasuke...- fue un susurro suave y cargado de nostalgia- ...Que estas haciendo acá?

El la miró a los ojos verdes, a esos ojos que tanto adoraba, y sin dar mucha vuelta fue directo al grano:

-Vine por lo que es mío!

Sakura al escuchar eso ultimo no pudo evitarlo y se desmayó. Gaara tuvo el impulso de levantarla del suelo, pero la potente voz de Sasuke lo frenó en seco:

-Ni se gaste, Sr. Ella es mi esposa, por ende yo me haré cargo de ella.- luego se acercó hacia donde estaba el cuerpo inconsciente de su esposa y lo tomó entre sus brazos. Antes de desaparecer de los establos, dio una orden:

-A mis caballos no los toca nadie, le quedo claro Sr.?- le dijo Sasuke sin ni siquiera verlo.

Gaara ardía en rabia y solo pudo decir:

-Usted manda.- y se marchó.

Sasuke se fue directo a la casa. Y ni se imaginaba la sorpresa que le aguardaba al entrar en ella.

La llevaba en sus brazos y no pudo evitar volver a sentir esa sensación, que solo ella y su piel le producían a su cuerpo. Su ser, tanto su alma como su cuerpo, no veían la hora de fusionarse nuevamente con ella. Tan solo de pensarlo, Sasuke se regocijaba en alegría. Estaba por llegar a la casa cuando Kakashi salió. Vaya sorpresa que se llevó este.

-Joven que esta haciendo usted aquí?... Acaso ha regresado?

El muchacho no entendía la reacción de Kakashi, y le sonrió:

-Tranquilo Kakashi, solo soy yo... Sasuke! Ni que hubieses visto un fantasma.

Kakashi estaba bastante pálido y solo pudo decirle, antes que cruzara la galería de la entrada:

-Joven, solo quiero que sepa, que no quise ocultárselo... pero ella me lo suplicó.

Sasuke no entendía nada de lo que Kakashi le estaba diciendo, por lo que obvio su comentario:

-Ok...Kakashi, luego me explicas bien a que te referís?

Kakashi lo miro extrañado y le dijo:

-Conste que usted lo acaba de decir. Después nada de reproches...

Sasuke no entendió esto último, pero como su prioridad yacía en la mujer que llevaba en sus brazos lo dejo pasar: Entró a la casa y notó como todo estaba igual, era increíble pero parecía que el tiempo no había pasado. Subió las escaleras y entró a su recamara, le llamo bastante la atención notar que todo estaba igual:

"Es como si el tiempo no hubiese pasado"

La deposito suavemente sobre la cama, y llamó a Kakashi:

-Kakashi trae alcohol, para poder reanimarla.- se rió- Veo que mi vuelta la ha shockeado bastante y como no...?

Kakashi lo miraba y le dijo:

-Sr. prometa que mantendrá la compostura, por favor!

Sasuke lo miro intrigadísimo:

-A que te referís?

Kakashi sabía que le tendría que decir toda la verdad, aunque deseaba no tener que hacerlo:

-Bueno Sasuke creo que vos deberías saber que...

De pronto una voz dulce e infantil repercutió en la habitación.

Besos.

Gracias.

Noelia Márquez.