Hola…¡Volví!, tarde pero regresé, por ahí dicen que mejor tarde que nunca…jajajajaja XD (eso dice una amiga mía que siempre llega tarde para todo), bueno antes de comenzar a desviarme del tema, gracias a todos los que siguen la historia, es genial que les guste, es muy gratificante. Sin mucho mas que decir disfruten…
Cáp. 13: De vuelta al trabajo
- Lo dices en serio – Bostezó entre las cobijas.
- Muy en serio Inuyasha, porque crees que volví tan pronto – Dijo de pie en la puerta ya vestido de traje.
- Y que paso con tu discurso de que necesitabas vacaciones y no se que mas – Lo miró sin levantarse.
- Ya descanse lo suficiente, te iba a decir ayer pero estabas en la graduación, en el planeta romance así que te lo digo ahora, levántate y organízate vamos arreglar lo del contrato – Le jaló las cobijas.
- Al menos no firmaste una pelicula, solo es un contrato de publicidad – Se talló un ojo ahogando un nuevo bostezo.
- Si, es cuestión de unas fotos – Le aseguró - Pero hoy solo organizaremos los términos del contrato y ya regresas a casa…
- Mas te vale – Le dijo entrando al baño.
-Si señores verán, hicimos una pequeña encuesta para ver a quien querían ver en nuestras campañas publicitarias y usted señor Taisho quedo como seleccionado – Enseñó los resultados de las encuestas - La campaña es para mostrar nuestra nueva línea de ropa interior, por supuesto sabemos que usted prefiere escoger la modelo que aparece con usted, así que mañana tendremos a un grupo de chicas. ¿Alguna pregunta?...
- ¿Cuánto tardara? – Preguntó Inuyasha mirando con desgano el contrato que tenía enfrente.
- Eso depende de usted y la modelo, en cuan rápido trabajen, no será cosa de mucho tiempo
- Bien…donde firmo – La verdad solo quería irse de ahí para ir con su novia…que bien se sentía decirlo…su novia.
- Para Calvin Klein en un honor tenerlo con nosotros – Se colocó de pie seguido por Miroku e Inuyasha, luego de que firmaran el contrato.
- Vaya que estabas impaciente – Salieron del lugar para subir a la camioneta que los esperaba.
- Sabes que no me gustan estas reuniones – Algunas chicas, unas cuatro se acercaron a el tímidamente y pidieron unos autógrafos a lo que el no se negó y tampoco lo hizo cuando una de ellas pidió una foto con el, simplemente paso su mano por el hombro de la chica mientras Miroku tomó la foto, eso era denigrarlo demasiado.
- Si pero estas de excelente humor – Le dijo una vez estuvieron en la camioneta - Me pregunto… ¿Por qué será?
- Entonces estas decidida por esa carrera
- Si, ya envié el formulario a la escuela de modas – Sonrió Kagome, ella quería estudiar diseño de modas, era de lo poco que compartía con el mundo de la farándula ahhh y su lindo novio.
- Me parece bien – Dijo su madre.
- Mamá estoy listo – Entró Souta con un morral al hombro.
- Bien…voy a llevar a Sota donde su amiguito
Se recostó en el sofá de la sala, y cerró sus ojos un momento y ahora que haría tenía vacaciones hasta el otro año y hasta que empezaran las clases en la escuela de modas en la que estudiaría, era la mejor opción para su carrera mas que una universidad pues de ahí habían salido los mejores diseñadores. Pero el caso ahora era, que haría todo ese tiempo, la casa era inmensa podría ver que hacer. El salón de juegos en que su hermano vivía no era bueno, tal vez piscina o descansar cerca del lago o…
- Espero que pienses en mi – Le plantó un beso que la hizo sonreír ni siquiera la asusto.
- Ya quisieras
- Me muero de hambre el tonto de Miroku no dejo que desayunara – Se recostó cerca de los pies de ella, el sillón era inmenso - Lo que se me ocurre… ¿Vienes conmigo a comer?...o ya comiste
- No…cuando me levante ya habían comido – Éste se levanto y la tomo de la mano, diciéndole que irían ambos a desayunar.
- ¿Que tienes un carro para cada día? – Le preguntó mientras ingresaban al restaurante aun era temprano y no habían paparazzis a la vista.
- No crees que estas exagerando – Le dijo mientras eran dirigidos a una de las mesas, en la parte mas interior del restaurante, se notaba que era un lugar distinguido, el lugar era muy campestre, las mesas estaban al aire libre y todas con un toldillo que los escapaba del sol.
- ¿Desayunas aquí a diario? – Preguntó luego de haber ordenado junto con el.
- No, tengo casa – Jugueteó con las llaves del auto.
- Pero sales muy temprano
- ¿No preguntarás donde estaba? – Por lo general siempre las chicas que estaba lo interrogaban en cada oportunidad.
- No… estás muy grandecito para saber donde te metes – Ella no era su mamá, además supuso que eran cosas de trabajo.
- Eres increíble – Le tomo las manos riendo - Pues estaba organizando un contrato y mañana debo ir para una sesión de fotos
- Vaya…no empieza ni el mes y ya tienes trabajo, pensé que descansaban para navidad – El mes de las fiestas navideñas estaban por comenzar, pensó que los famosos se dedicaban a comer de lo lindo y abrir regalos, pero no, trabajaban.
- No me gusta navidad – Las navidades no eran los mejores y mas gratos recuerdos para el.
- A mi si – La mirada de el fue sombría y no le gusto - Que te parece si yo hago que te guste la navidad
- Buena suerte – Volvió a su humor normal, no debía atormentarse con el pasado no era el momento, estaba muy bien para hacerlo.
- No soy modelo, solo que cuando trabajas en el mundo del espectáculo, algunas veces te llaman para campañas publicitarias, representar una marca, cosas así, te vuelves profesional de tanto hacerlo – Sus manos acariciaban los cabellos de la chica.
- Ya me imaginaba – Hace algunas horas estaban juntos, conociéndose según el - ¿Te gusta actuar?
- Si… ¿Por qué lo dices? – Adoraba estar con ella y contestarle cuanta duda tuviera y mas si la tenia recostada en sus piernas mientras acariciaba sus cabellos y como paisaje el lago que habia en la casa.
- No te ofendas, pero cuando te veía en la televisión tus sonrisas eran fingidas – No se quedaría con la duda además el le contestaba cualquier tontería - Y el modo de referirte a tus fans no fue el mejor la vez que fuiste a la escuela – Claro que se acordaba si así lo conoció, si así comenzó todo-
- Jajajaja…me gusta actuar, es como jugar con tus diferentes personalidades y explorar aquellos lados que no conocías en ti, pero las fans son otra cosa, y al igual que los paparazzis cansan – Comentó - Aunque estoy muy conciente que sin los fans jamás ningún artista llegaría a serlo
- Muy lindo concepto – Al menos estaba conciente del porque de su éxito.
- Muy linda tú – Se agachó para darle un beso, ya se moría por uno, y al parecer ella también pues se agarró de su cuello lo que permitió que el la sentara y así compartir sus besos mas cómodamente - ¿Vienes conmigo mañana?
- ¿A dónde? – Se recostó en su pecho entre sus brazos.
- A la toma de fotos para la campaña
Y ahí estaba ella luego de que el le rogara y la bañara en una lluvia de besos, la convenció de ir con el hacer la dichosa campaña de publicidad. El lugar estaba atestado de gente, entraron al ascensor debían ir al piso cuarto donde esta el set para hacer la sesión de fotos, una vez ya en un lugar habia unas cuantas luces, cámaras, unos tocadores donde habían unas cuantas modelos que eran maquilladas, otras llegaban, en sus lujosas ropas y todas le sonreían a Inuyasha.
Se sintió demasiado pequeña en ese lugar, habia mujeres muy hermosas en ese lugar y está ella, tan… ¡Por favor era nada comparada con ellas!, e Inuyasha vivía rodeada de todas ellas y…
- Hey… ¿Te pasa algo pequeña? – Preguntó frente a ella, y es que era cierto Kagome era una cabeza abajo que él, pero eso le encantaba, sentía como si pudiera abrazarla y protegerla de todos y todo, así la amaba a su pequeña Kagome - ¿Qué pasa? – Insistió, ni siquiera lo vio llegar, lo tenía inclinado frente a ella y dios que si era grandote - Vamos a mi camerino – Por la actitud de ella, la tomo de la mano y la sintió presionarlo aun más.
Se sentó en uno de los sofás que estaba en el gran camerino, mientras el entraba a cambiarse al vestidor, luego salio con una bata y al instante entraron unas maquilladoras los cuales empezaron hacer su trabajo.
- ¿Kagome estas enferma? Podemos irnos a casa – Si su Kagome estaba enferma, dejaba esta tontería a un lado.
- No…tranquilo, ¿ya vas a las fotos? – Sabia que lo que pensaba era tonto como para decirlo.
- No, no y no – Clamó el fotógrafo algo afeminado - Necesito pasión, están modelando ropa interior, tu mi amor lo haces genial – Apuntó a Inuyasha que entorno sus ojos - Pero tu querida, deja fluir esa sensualidad, pégate mas a él tengo a miles de chicas aquí esperando, sabes que, venga otra chica…
Kagome rió por lo bajo, aunque no le agradaba ver al desfile de chicas que habia hace mas de una hora, debido a que ninguna encajaba con Inuyasha, sí le agradaba ver las graciosas pataletas del fotógrafo o fotógrafa aun no estaba claro. Nuevamente una chica de tantas y la ultima subió al set, sencillo y simple, sabia que luego harían miles de montajes, para aparecer un lindo fondo. Aun así se oyó de nuevo el grito del fotógrafo…
- ¡Nos quedamos sin chicas! – Se sentó en su silla, molesto por no encontrar a nadie para acoplarse con el bombon de chico- ¡Acepto lo que sea pero tráiganme a alguien! – Se puso de pie y caminó por todo el lugar hasta detener su vista en ella - Alguien fresco, juvenil, ¡Hermosa simplemente hermosa!
Pero que tenia ese tipo, miro a todos lados y luego volvió su vista al fotógrafo el cual todavía la miraba una sonrisa que la hizo temer por su seguridad, estaba loco…claro que lo estaba pero loca… ¿Qué quería?
- ¡Niña tu eres la indicada! – Chilló el hombre mientras hacia que se levantara y algunas maquilladoras se acercaban.
Miro a Inuyasha pero este solo le sonreían mientras se acercaban y retocaban su maquillaje, se vio con un suave maquillaje, pero ella no… ¡No iba a modelar!, ¡Ni loca!
- Oigan esperen, no voy a ponerme esto – Al recibir un par de prendas - Y mucho menos voy a modelar con…
- Me dejan hablar con ella – La tomó de la mano, llevándosela alejada de todos - Kagome no es tan grave…no es difícil…
- Eso lo dices tu, pero no lo hare – Se cruzó de brazos, no iba a ceder de ninguna manera-
- Kagome…ayúdame a terminar rápido – Puso el mismo rostro con que la convenció la última vez; y la verdad se moría por tener a Kagome en ropa interior se le hacia desesperantemente excitante.
- No lo haré y es mi ultima palabra – Dijo decidida.
Bien…al parecer no tenia ultima palabra, ahí estaba de pie, en la famosa ropa interior que valía mas de lo normal, con las maquilladoras organizando lo necesario, las luces sobre ambos, y el fotógrafo indicando la primera pose, demonios si Inuyasha no la hubiera convencido a parte de que habia llamado a su madre a pedir permiso para hacerlo y ella solo dijo: "Diviértete", que clase de apoyo maternal tenia, sino fuera por eso, no tendría las mejillas arreboladas y al fotógrafo diciendo que lucia hermosa.
- Bien…chicos lucen exquisitos – Exclamó el "hombre" poniendo su cámara - Quiero que la agarres de la cintura con una mano, un poco mas abajo, perfecto, con la otra mano ponla en su mentón y oblígala a mirarte – Indicó a Inuyasha, al parecer se lo tomaba muy en serio el "hombre" - Tu querida una pierna entre las de él, pon tu mano en el pecho como si lo alejaras y con tu otra mano toma la mano que te obliga a mirarlo, excelente, junten sus rostros, mas juntos, mas…¡Perfecto! – Y comenzó a disparar su cámara, indicando cada cuando las poses.
No es tan difícil – Susurró con Kagome entre sus brazos, esta vez el cargaba reclinándola mientras el se agachaba para "besarla" y vaya que lo deseaba todas y cada una de las poses eran demasiado excitantes, como en la cual tuvo que casi besar el vientre de ella, y Kagome y el con tan poca ropa lo incitaban a muchas cosas.
- Tu eres el que me carga no yo – Pasó su mano por el cuello de él, como se le indicó; ambos sonrieron casi retadoramente a lo que el fotógrafo enloquecía tomando las fotos.
- ¿Te divertiste? – Preguntó ya con ella en casa, en la habitación de la aludida la cual se recostaba en la cama.
- El fotógrafo me asusto un poco, pero por demás fue algo nuevo, raro y…
- Excitante – Se posó casi sobre ella que abrió sus ojos de golpe - Creo que pediré copia de esas imágenes.
- Ja, ja, ja – Sonrió con sarcasmo, pero era verdad el haber sentido la piel caliente de Inuyasha bajo la suya fue nuevo y demasiado excitante, como el decía, si hasta estaba segura habia estado toda la sesión sonrojada - No se que tenían de malo las otras chicas
- Nada…solo que no eran tan hermosas como tu – Se apoyó levemente sobre ella.
- Muy gracioso, ellas y yo…ni siquiera hay punto de comparación, son mas lindas…mucho mas lindas – Reiteró, la verdad aun no creía que fue ella quien apareció en las fotos, ante la mirada airada de las modelos, seguro eran modelos de pasarelas importantes y ellas habían sido desbancadas por ella una chica sin ningún atributo que acababa de graduarse, sonaba a que no tenia autoestima, pero no, era realista.
Por un instante pensó que ella diría algo para decir que no habia comparación entre ella y las modelos pues era mas linda, pero no ella, si que tenia un no tan aceptado concepto para su belleza, su extremada belleza - No digas eso eres mas linda…mucho mas linda, tus cabellos, tus ojos, tu cuerpo, tus labios – Depositó un beso en ellos - Pero lo mas importante es que eres hermosa por dentro…
- Te quiero – Pasó sus manos por el cuello de él.
- Y yo a ti preciosa
- Mas que a las modelos
- Mas que a nadie en el mundo
- Debo de darte mis sinceras felicitaciones – Dijo Miroku en el escritorio con Inuyasha sentado frente a el.
- ¿Por qué lo dices? – Preguntó con su vista fija en su pequeño juego de video.
- Pues es de los primeros meses en que no gastas tanto dinero, las cuentas vinieron reducidas, además la gente de la campaña esta encantada con las fotografías para el lanzamiento de la próxima semana, lo que me recuerda que debo enviarle en cheque a Kagome; como te decía, la publicista esta quedándose sin trabajo, no hay titulares ni rumores tuyos, en momentos así me digo donde estuvo la señorita Kagome todo este tiempo – Habló Miroku, lo que hizo que Inuyasha arqueara una ceja sin despegar su vista del juego - Bien ahora otro asunto, Navidad, se que no te gusta para nada, pero no crees que deberíamos hacer algo, no somos nosotros dos solos en esta casa, además creo que…
- Yo me encargo – Informó para salir del estudio, admitía que la navidad y el no se llevaban bien, pero no estaba de mas pasarla con Kagome, tal vez podría ser un poco diferente, y ahí estaba la chica de su vida subiendo las escalas - Señorita me permite escoltarla a su habitación – La abrazo por la espalda mientras seguía subiendo con ella que solo sonrió por las palabras.
- ¿Y ese buen humor se debe…? – Trató de adivinar una vez que entraron a su habitación.
- Te venia a proponer una cosa – Le dio pequeños besos en su rostro - Ir de compras para arreglar la casa para navidad
- Creí que no gustaba te la Navidad
- Bien un poco de cambio no hará mal – La recostó en la cama - ¿Vamos?, el mes ya comenzó
- Bien…entonces…vamos – Se escapó de la prisión de el y llevándolo con ella afuera no sin antes tomar su abrigo, estos días eran helados y apenas comenzaban.
- Ni el frío detiene a los paparazzis – Murmuró mientras los guardaespaldas de Inuyasha les abrían en la vía para que el condujera, misión imposible.
- En esta época están todos lados, cualquier foto es importante, famoso, con hijos, familia, pareja, mascota y de compras navideñas es blanco fácil – Trató de conducir entre el mar de fotógrafos - Finalmente – La calle estaba libre de paparazzis aceleró el auto y entro al exclusivo centro comercial para dejar el auto estacionado en el parqueadero subterráneo.
- Al parecer no solo los paparazzis enloquecen – Expresó mientras una persiana bajaba por las grandes ventanas del almacén en que estaban para evitar que se fotografiara adentro a la estrella que compraba.
- Bien no se mucho de esto pero…creo que aquí podemos conseguir las luces, y unos cuantos adornos – Habló mirando a todos lados - Oye Kagome necesito ayuda aquí
- Eh…si – Salió de su asombro, apartando la vista de los fotógrafos y fans, cuan lejos llegaba una fan y alguien por su trabajo.
Cuando Inuyasha le dijo que no le gustaba la Navidad juro ver otra actitud en Inuyasha mientras compraban los adornos, los miles de adornos y luces para toda la mansión y exteriores incluidos, la verdad tanto adorno serviría para todo un edificio de apartamentos, ya no sabía ni siquiera lo que llevaban, pero lo que la tenia mas atónita era la actitud, la mirada de Inuyasha en cada una las tiendas que entraban. Ahora estaban en la mas grande del centro comercial, esta estaba decorada acorde a la época del año, parecía una tierra de ensueño, habia grandes árboles, luces de todos los colores y en todas en las formas, habían santa claus, renos, trencitos que daban vueltas alrededor del árbol que pertenecía al almacén. Bien sabia por la mirada de ilusión de Inuyasha, que se llevaría varias cosas, aun así tenia una gran duda en su cabeza porque él decía que no le agradaba la Navidad su mirada decía otra cosa, veía una gran anhelo en su mirada
- Inuyasha no crees que es suficiente – Afirmó Kagome mientras algunos hombres empacaban las cosas, sabia que el compraría bastante pero no tanto, habia pedido la instalación de unos de los pequeños trencitos, llevaba miles de luces, de adornos de cuanta cosa se topara, y que las chicas eran las impulsivas a la hora de comprar… ¡Si claro!-
- Te llevaste mas de medio centro comercial – Musitó mientras hacían las cuentas de lo comprado.
- Ya…no me regañes – La abrazó.
- Señorita su bolsa – Le entregó la vendedora.
- Oh, muchas gracias – Recibió la bolsa y pagó lo debido.
- ¿Qué es? – Preguntó curioso.
- No te interesa, cosas de chicas
- ¡Feh! Como quieras
- Que tonto, ahora vamos que lo que viene es un arduo trabajo, la mansión es inmensa necesitaremos miles de manos – Lo jaló, la mayoría de las cosas serían enviadas por autos del centro comercial a la mansión.
Bajaron hasta el parqueadero, para subirse al auto, algunos paparazzis y fans fueron hasta alli querían una foto, un autógrafo lo que fuera de Inuyasha.
Un par de fans estaban cerca de la camioneta en que habían venido y con lágrimas en los ojos pidieron un autógrafo, el dejó su mano unos momentos y firmó a las chicas sus cuadernillos, una de ellas pidió un abrazo de el, Kagome no pudo evitar que la chica le diera algo de pena así que le dio un pequeño golpe en la espalda, para acercarlo a ella, se acercó a la joven que llorando le dijo que lo amaba, y luego subió al auto junto con el y se fueron
- Vaya, nunca vi a nadie llorar así – Dio una nueva mirada a la chica que abrazaba a la otra, aun lloraba.
- Algunas llegan a desmayarse – Encendió el auto para salir de ahí, quería llegar a casa y comenzar a decorar, aun era temprano.
Todo el personal de la casa trabajaba en estos momentos algunos guardaespaldas lo hacían igualmente, y todos y cada uno trabajaban en la decoración de la gran mansión Taisho, en la gran reja principal se ponían algunas luces, por el camino rodeado de árboles habían miles de luces doradas alumbrando el lugar, ya no se vería tan oscuro de noche, en la fachada de la casa habían miles de luces amarillas, azules y blancas en el techo habían colocado trineo y algunos renos que estaban hechos de luces, lo que daba la impresión que Santa estaba en la casa, en la entrada habia una guirnalda verde con unos cuantos toques de rojo y dorado, y adentro aun ellos y algunas otras personas decoraban…
- Inuyasha no sabes armar el tren – Exclamó el hermano de Kagome mirando el trabajo del chico.
- Tiene razón nunca has sido bueno armando cosas – Se burló Miroku de Inuyasha que estaba sentado frente al árbol, en el suelo, con las miles de piezas del tren, las cuales trataba de encajar, mientras Kagome colocaba unos pequeños adornos del mini paisaje que acompañaba al tren que Inuyasha armaría para la otra vida.
- Por que no dejas que Sota y Miroku te ayuden – Le dijo, ahora colgaba adornos del gran árbol con su madre que estaba entre las dos escaleras de la casa, de verdad que era inmenso si subías al segundo piso llegabas a la punta.
- ¡Puedo hacerlo si guardan silencio! – Exclamó sin quitar la vista del maldito vagón que no podía encajar; luego de uno largo tiempo - ¡Listo!, Ja esto no podría conmigo – Fue hasta el riel del trencito y lo coloco y luego con el control lo encendió a lo que este dio comienzo al recorrido.
- Más vale tarde que nunca – Suspiró Kagome mirando el trencito, bien el primer paso habia salido bien, su misión era conseguir que Inuyasha disfrutara de esta navidad aun no conocía que sucedía para que no le gustara pero que mas daba su trabajo era volverla la mejor temporada para Inuyasha.
Continuara
¡Adoro la navidad!, ¡También a Inuyasha!, ¡Mas a Inu!, ahhh todas queremos hacer parte de esa blanca navidad con Inuyasha, ¡No es justo!; tal vez haga un capitulo integrando los nombres de todas…jajajajaja XD. Espero les haya gustado la paz respirada en el capitulo de hoy, pues se acerca una tormenta de nieve por el este…jajajajaja XD (la verdad no sé que se acerca)…en fin dejen sus comentarios, sugerencias y demás…un abrazo…y…
PEACE AND LOVE FOR EVERY WORLD
