Hola…espero estén muy bien, de salud también, porque yo nop…la verdad no voy a decirles mucho excepto agradecerles por el apoyo en la historia…se les quiere…bueno y sin mucho mas que decir…lean…nos vemos…abajo…
Cáp. 15: Sin importancia
- ¿Esta bien? – Preguntó Miroku, raramente frente a su escritorio.
- Sí…creo, la verdad los paparazzis se están excediendo, a ninguna chica con que me envolví le sucedieron estas cosas – Suspiró y tomó asiento.
- Pues con ninguna de esas chicas estuviste de forma seria – Explicó el manager - Es obvio que les interese saber quien llevo por el buen camino a Inuyasha
- Pero… ¿Qué hago? No quiero que esto pase a mayores o que presionen mucho a Kagome y… ¿Qué hago? – Gruñó molesto o mas bien frustrado, debía aceptarlo le daba miedo que Kagome lo dejara por culpa de los medios.
- Pues estuve hablando con tu publicista y ella dice que no es bueno dar mas revuelo así que por el momento traten de mantener un perfil bajo
- A mi me da igual, pero no le puedo pedirle que no salga
- Habla con ella, entenderá lo sé
Miroku tenia razón, se acercaba Navidad y no quería que Kagome tuviera que lidiar con los paparazzis o cosas de sus amigas, así que debían mantener un perfil bajo, lo mejor era explicarle las cosas, solo rogaba porque no se enfadara. Salió de su habitación dispuesto a hablar con ella y para su linda suerte ella pasaba frente a su puerta.
- Señorita Kagome que grato es verla por este pasillo – Habló de forma galante mientras pasaba una mano por su cintura.
- Nunca hagas papeles de época – Rió Kagome, le gustaba cuando Inuyasha decía ese tipo de cosas.
- Me ofendes – Le plantó un beso - ¿Podemos hablar?
- Claro – La tomó de la mano y la condujo dentro de la habitación, no quería interrupción - ¿Qué me quieres decir? – Se sentó en la cama de él, jamás había tenido tiempo de estar allí, es mas siempre estaban en la de ella u otro lugar, no entraba desde el día de…bueno eso que le pasó a él, era mejor no recordar - Y bien…
- Hablé con Miroku y el me dijo que lo mejor por el momento era mantener un perfil bajo, ya sabes para evitar lo de los paparazzis – Dijo Inuyasha, esperando la reacción de ella - Y si necesitas salir, llevas a un guardaespaldas contigo…
- Entiendo – Asentó Kagome - Pero no acepto al guardaespaldas
- Kagome es por tu bien – Dios, que esa mujer era terca.
- No quiero un gorila tuyo tras mío cada vez que salga – Se cruzó de brazos y desvió su mirada de la de él.
- Te he dicho que te vez hermosa enojada – Le propinó un beso en la comisura de los labios - Hagamos algo, si quieres salir me dices…y yo voy contigo…
- Inuyasha eso no ayuda a evitar rumores – Que acaso no estaba bien de la cabeza.
- Kagome a mi no me importa lo que digan los paparazzis, si quieren pueden ver cuando te abrazo, te beso, lo que quieran, a mi no me importa eso – ¡Ahh el era muy tierno en definitiva! - Yo solo quiero estar contigo…, pero se que a ti no es que te guste mucho llamar la atención…
- Lo que yo no quiero es que digan que estoy contigo por interés y tu creas que es verdad – Jugueteó con sus manos.
- Ay Kagome, se que no es así – La estrechó en sus brazos.
- Déjame pensar que hacer, debe haber otra manera de no tener uno de tus gorilas tras mío, pero no evitaras que salga y menos ahora, debo hacer compras navideñas
- Voy contigo quiero comprar algunas cosas igualmente
- Claro que no, no vas a ver que te comprare, por cierto que se le da a alguien que puede tener todo – El regalo de Inuyasha era algo que la tenia pensando, no sabia que darle, el lo podía tener todo.
- No seas tonta con que estés conmigo es mas que genial – La besó posándose sobre ella, luego de recostarla, si abrazarla le gustaba el tenerla así lo hacia delirar, pero sabia bien que solo llegarían a besarse, pero bueno esperaba que algún día pudiera cambiar eso, lo deseaba demasiado.
Dios que la iba a torturar con esos leves besos, esta vez ella se decidió y se levanto un poco para atrapar los de el, que luego le respondió con las mismas ansias de siempre. Pero al parecer era esta vez ella quien tenia mas deseos por el pues lo acercó desde el cuello, aun mas para besarlo mas ampliamente.
- Vaya que tenemos…
- No molestes
- Fue extremadamente loco ese día en el centro comercial – Comentó Ayame, ya había pasado unos tres días desde ese día - Por cierto ¿Cuándo vas a hacer las compras para Navidad?
- Ahh, no lo se, creo que es mejor que piense en que comprar y luego ir directo a los lugares – La verdad no quería tener que ver a los fotógrafos.
- Iba proponerte ir este fin de semana
- Voy a ver que hago y luego te llamo…hablamos… - Colgó - Bien Kagome que tal si haces una lista…
Llevaba más de media hora tratando de sacar la lista, la verdad iba muy bien, sabia que darle al abuelo, a su hermano, a su madre, a algunas personas de la mansión, con quienes se llevaba bien, a Miroku, a Ayame también tenia regalos para sus amigas por si a ultimo minuto decidía comprarles, pero aun no podía decidir que darle a Inuyasha… ¡Dios era tan difícil!, habia pensado en alguna prenda de vestir pero el tenia todo un armario gigante con miles de cosas, algún tipo de joyería la verdad no lo visualizo con las opciones que tenia, pensó en un auto o motoneta pero siendo realista no tenía el suficiente dinero, en conclusión cualquier cosa era algo no rentable para el; pero es que ¿Qué se le daba a alguien que lo tenia todo?...
- Sabes que es lo que mas adoro de la Navidad – Habló Miroku, alzando algunas pesas.
- ¿Qué? – Preguntó Inuyasha, golpeando la pera de boxeo.
- Las fiestas, esta mañana revise el correo y habían varias, todo tipo de famosos te invitaron
- Solo te interesan las chicas que puedas llevar a la cama
- Dios habla el chico virgen del mundo del espectáculo – Sonrió con sarcasmo - Eso era lo que hacías tu…
- ¡Hacía!, Pasado querido Miroku – Y era muy cierto desde hace un considerable tiempo no iba a fiestas ni se metía en problemas ni con otras chicas.
- Esta bien has cambiado, el espíritu navideño llego a ti en forma de la señorita Kagome o mejor dicho el amor.
- No he cambiado – Detuvo lo golpes, y fue a buscar una toalla para secarse el sudor.
- Eso es cierto, eres el mismo de antes – Musitó - Bien como digas, pero hace años no celebrabas la Navidad, piensas comprar regalos también…es tradición
- Creo que si, quiero dar algunos, además tenemos mas personas en casa es bueno que ellos tengan su Navidad – Tal vez era hora de hacer un cambio en las navidades.
- Kagome quieres ir a nadar conmigo – Ofreció en cuanto la vio pasar al lado de él con una hoja en mano y lápiz, y eso fue todo, pasó de largo - Pero que demonios tiene, me ignoro completamente… ¡Feh!
Dios se estaba quemando la cabeza, les habia preguntado a todas las personas en esa inmensa mansión y ahora lo único que sabia era que a Inuyasha no le gustaba la Navidad que nunca estaba en casa en esas fechas y que muy pocas veces se vio la casa con algún adorno como ahora, en conclusión nadie sabia que podía darle a Inuyasha de regalo, era su novio y no sabia que darle, pero… ¡Internet!, ahí encontraría que darle sino se daba por vencida.
- Hola Inuyasha – Saludo, cuando pasó por el lado de él, que salía de su habitación.
- Hey…espera – La llamó antes de que se fuera, como la vez pasada.
- ¿Si? – Estaba de afán, es que era urgente encontrar el regalo para el o sino moriría, no literalmente pero lo haría.
- ¿Por qué estas corriendo de aquí para allá?, hace unos momentos te llame y me ignoraste totalmente – Reprochó, con sus brazos cruzados en su pecho.
- ¿En serio? – No recordaba nada.
- Si…Y bien ¿Qué pasa con tus carreras? – Levantó una ceja y concentró su vista en la hoja que ella llevaba en su mano - ¿Qué tienes ahí?
Nada – Escondió la hoja tras ella, ahí estaban escritos, las miles de cosas que habia pensado en regalos para él - Es que estoy buscando…algo y este papel no era así que voy a buscar el que necesito…
- Aja…como sea ¿quieres venir a nadar conmigo?
- Adelántate yo no me demoro – Dijo Kagome - Voy por mi traje de baño…
- La verdad quisiera saber en que piensas tanto – Indagó Inuyasha flotando en la piscina - ¿Kagome? – De nuevo estaba en estado de trance, ¿En que pensaba?, parecía debatiendo con ella misma, ni siquiera el sol le molestaba, aunque a el tampoco, pues podía observar todo el cuerpo de ella bajo los rayos del sol y si que era endemoniadamente sensual; así que estaba sumergida en sus pensamientos, bien tenía una idea.
Salio de la piscina y la chica ni se inmuto, ni reparo en él, una sonrisa se formó en su rostro, se puso al lado de ella y nada, la chica solo se mordía el labio y fruncía el entrecejo cada cuando y mantenía su vista en quien sabe que, de quien sabe donde, sin previo aviso se subió sobre ella
- Que… ¿Qué haces? – Despertó de su mutismo, aun pensaba en el tonto regalo.
- ¿Qué crees? – Le besó el cuello, mientras sentía como la chica ponía sus manos en el pecho de él para alejarlo pero sin ningún esfuerzo, adoraba que fuera tan maleable, pero adoraba igual su impetuosidad, adoraba todo en ella.
- Inu…yasha no es…buena idea – Trató de no respirar agitadamente pero los labios de él y el peso de su cuerpo no la ayudaban, estaba con su corazón demasiado alejado, pero le encantaba sentir eso- Bésame…
- Como digas preciosa
- Deberías haber tomado el consejo de Inuyasha – Miró la televisión con la exclusiva del día.
- No quería salir con uno de esos gorilas – Suspiró derrotada y cubrió su rostro con una almohada, tratando de ignorar los comentarios en la tv.
- Los paparazzis esta tarde abordaron a la joven que se cree es la novia del actor e ídolo juvenil, Inuyasha Taisho, para aquellos que no la conocen su nombre es Kagome y es la misma chica de la campaña publicitaria, mas reciente del actor, las fotos fue lo que dio aun mas certeza de esta relación, aun así las chica a la cual vimos caminar por las calles de la ciudad, esta vez tampoco quiso decir nada, y al joven actor no se le ve hace días en los medios, al parecer quiere mantener un bajo perfil, pero nosotros les prometemos que llegaremos a conseguir la declaración de ambos, los dejamos con las imágenes y luego vamos a un corte comercial.
Y ahí estaba de nuevo ella huyendo de los paparazzis, habia ido a la ciudad a ver algunas cosas posibles para el regalo de Inuyasha y en cuanto se habia despedido de su amiga y habia caminado algunas calles para encontrar un taxi se vio prácticamente rodeada y nuevamente salio corriendo para tomar un taxi.
- ¿Inuyasha ya sabe? – Preguntó su madre.
- No lo se, es probable – Dijo ella - ¿Qué no tienen vida propia esos malditos hijos de…?
- Kagome… modales – Interrumpió su madre, aunque entendía a su hija, vaya que estaba siendo casi acosada.
- Lo siento, creo que iré a dormir – Se bajó de la cama, para irse a la suya - Buenas noches mamá
- Buenas noches hija – Sabia bien que esto seria un problema mas adelante solo esperaba que ambos chicos lograran manejarlo.
- Oye no crees que deberíamos hablar con la madre de Kagome para que diga que deberíamos cenar para navidad – Dijo mientras veía quien sabe que en su computadora.
- Estas muy calmado, ¿ya sabes lo que sucedió? – Le preguntó su manager.
- ¿Qué? – Restó importancia al comentario y continuó con sus cosas.
- No lees nada de revistas o televisión
- No, me molestan los rumores además para eso esta la publicista… ¿Qué paso? ¿Algo grave? – Lo miró con desgano, que hablara de una vez.
-Te dice algo…Kagome y paparazzis – Dijo e Inuyasha salió como alma que lleva el diablo del estudio.
Argg porque tenia que ser tan terca, de seguro habia salido sola y de nuevo una horda de paparazzis la habia acorralado, demonios, esta vez así ella no quisiera, si quería salir lo haría con un guardaespaldas o con el, así tuviera que atarla al gorila, como ella decía aunque prefería que estuviera atada a él; que tonto no era momento de pensar en esas cosas.
Toco levemente la puerta pero nadie le contesto, abrió la puerta y vio el pequeño bulto sobre la cama acurrucada; miro su reloj y eran cerca de las 11 p.m. ¿Tan tarde?, pensó en salir pero la vio con sus cabellos sobre la almohada con algunos rayos de luna que se colaban por el ventanal de la terraza, sus labios sonrosados, húmedos y entreabiertos esperando un beso, esa chica era su tentación andante.
Se acercó a la cama y se sentó al lado de ella, descorrió el leve flequillo que la cubría y la observó mas, con su dedo índice acaricio el contorno de su rostro, cuanto desearía poder despertar cada día y verla a ella siempre…sin siquiera meditarlo se acercó y dio un pequeño beso en sus labios
- Mmm… - Gimió con los ojos aun cerrados pero si que sabia de quien eran esos suaves y varoniles labios.
- Buenas noches – Susurró, robándole de nuevo un beso - Lamento haberte despertado
- No te preocupes… ¿Qué haces aquí? – Se frotó uno de sus ojos.
- ¿Por qué no me dijiste lo que sucedió esta tarde? – Le recriminó, recostándose levemente al lado de ella que gustosa lo recibió a su lado.
- ¿De que hablas?
- De los paparazzis y la chica huyendo
- No fue nada – Musitó, refugiándose en el pecho de él.
- Kagome el tener a esas moscas tras uno siempre es espantoso, son peor que tu propia sombra, no puedes evitarlos – Él mejor que nadie lo sabia - Y es molesto que te sigan y sé que esto pasa por mi culpa en gran medida y esta lo de tus amigas…
- Ya no digas nada Inuyasha – Lo miró a sus dorados ojos, que tanto le gustaban - Sabia que el salir contigo acarrearía una que otra cosa no muy agradable, de eso estaba consciente, al igual que lo de mis amigas, también sabia que podía existir esa reacción, aunque me imaginaba que como mis "amigas" se alegrarían; lo que quiero decir es que esas son cosas sin importancia, lo único que me importa es estar contigo…siempre no importa que o quien se interponga…
- Kagome…Te amo – Y esa era la más absoluta verdad.
- Yo también Inuyasha – Se acercó a el para besarlo
- ¿No te hicieron nada? – Preguntó el joven luego de romper el beso.
-No, estoy perfectamente, pero creo que ya no me verán por largo tiempo, ya hice mis compras – Sonrió, contenta por cada una de sus elecciones.
- Oh, ya veo, por otra parte me preguntaba ¿Vienes a una fiesta conmigo?.
- ¿Con fotógrafos?
- No, es una fiesta privada de una amiga, Sango ¿te acuerdas de ella?, es por motivo de navidad, el fin de semana antes de Navidad
- O sea ¿éste?
- Aja… ¿Vienes conmigo? – Pidió - O prefieres que nos quedemos aquí y…
- Creo que iremos Sango me cae bien – Todo por safarse de las insinuaciones de Inuyasha - No crees que deberías ir a dormir ya…
- Eso hare, dame algo del cobertor – Se acomodó aun mas en la cama, con la chica en sus brazos.
- Oh esta bien, no hagas nada malo sino quieres despertar descuartizado
Era algo cierto lo que habia dicho, no tenia importancia lo que pasara, si estaba con él que la hacia inmensamente feliz, cuando estaba con el todo tomaba sentido, y los paparazzis, sus amigas y Kikyo era algo sin importancia lo verdaderamente importante era que estaban juntos y se amaban con locura.
Continuara****************************
Ahhh…adoro a este par, es que son tan…¡Lindos!, aunque tenia esperanzas de consolar a Inu…jajajajajaja XD…me quedé esperando…Les tengo avisitos de que lo que se vendrá estará bomba…¡PUM!...muchos descubrimientos y situaciones algo…Bueno les toca esperar.
Espero les haya gustado dejen sus comentarios y demás…un abrazo…bye.
