Holas…Como sé que están muy bien y que la pasaron excelente en el día de las madres, voy a ser breve; primero gracias por el apoyo, es eso lo que me ayuda a apurarme mas con esto de las actualizaciones, es mas hoy no fui a tomar clases…Jajajaja xD, la verdad me dio pereza… Bueno el caso es que gracias por todo, y sin mucho mas que decir, disfruten el capitulo…
Cáp. 16: fiesta pre-navideña
- Muchas estrellas desde hoy celebran la navidad, varios artistas han salido de viaje con sus familias o parejas, algunas otras se les ve en centros comerciales haciendo sus compras navideñas, y una de las tantas estrellas que se suman a la celebración, antes de la fiesta mas esperada del año, es la actriz Sango Taijiya, la joven el día de hoy tiene una fiesta privada con sus amigos, esperamos conseguir detalles acerca de ella, los invitados y algunos que otros chismecitos mas. Vamos a unos comerciales y cuando volvamos les contaré los mejores regalos de la temporada, algunos tips para la cena navideña del próximo fin de semana y mucho más…no se vayan ya regresamos.
- Ahora no me sirve que me digan opciones de regalos – Habló mientras terminaba de secar su cabello, mas le valía apurarse, como habían dicho en las noticias hoy era la fiesta a la cual iría con Inuyasha - Bien que me pondré…
Según Inuyasha la fiesta no era de etiqueta pero tampoco era informal del todo, no había que ir presuntuoso pero tampoco muy mal vestido, así que luego de entrar al armario, que era gigante y que ni la mitad se llenaba; lo meditó un momento, no era que le gustara fijarse tanto en la ropa, además sin ser presumida era buena con estas cosas, así que no le iba mal a la hora de vestirse, así se llevara lo peor hecho en este mundo.
- ¡Eres el elegido! – Tomó un vestido de color blanco que era entallado hasta la cintura y luego caía suavemente sin tanto vuelo hasta un poco mas arriba de las rodillas, ese era el indicado, en definitiva - Hace falta algo…- Le gustaba el vestido pero si iba toda de blanco… ¡Bingo! Gracias a Dios tenían el don de la moda, buscó un cinta de color rosa y la ató en su cintura realzando el vestido en esa zona- Ahora si…el siguiente paso es…
- Te vas a ir ahora…es temprano aun – Preguntó, abotonando su camisa blanca.
- No quiero que mi querida Sango este sola – Se acomodó una última vez su ropa, moviendo del espejo a Inuyasha - Que perfume es este… - Sin importarle se roció un poco - Perfecto…adios nos vemos en la fiesta…
- Pero que tonto – Se colocó el chaleco gris sobre la camisa blanca, perfecto… - Bien un poco de perfume y estas listo Inuyasha…
Tomo el pequeño bolso y bajo casi corriendo las escalas, Dios casi nunca tardaba tanto, pero claro tenía que ver el tonto programa donde mostraban a Inuyasha en unas escenitas subidas de tono en un película, al principio le dio algo de coraje pero al final se vio sorprendida con su imaginación por los cielos, pero una cosa tenía claro si llegaban tarde era culpa de Inuyasha.
Salio de casa no sin antes despedirse de su madre que estaba en la puerta con la sonrisa más radiante que jamás se haya visto, pero así era su madre.
- Lamento la tardanza – Se disculpó cuando estuvo frente a el que esperaba fuera del auto negro - ¿Y Miroku?
- Se nos adelantó – Le abrió la puerta para dejarla entrar, para luego dar la vuelta y entrar el - No puede estar lejos de Sango…que tonto es…
- A mi me parece tierno – Rebatió Kagome - Pero no discutiré contigo
- Si porque sabes que tengo la razón – Encendió el auto y se puso en marcha.
- Sabía que dirías eso
- Ven aquí – La acercó a el para darle un beso - Esto no puedo hacerlo frente a tu madre…
Luego de un largo viaje en auto llegaron a la casa de la chica que quedaba en una de las zonas más exclusivas, del otro lado de la ciudad, la entrada no fue tan dificultosa, pero no entrabas sino estabas en la lista, ya una vez que el auto fue dado a disposición de un ballet, para que fuera parqueado entraron a la mansión. La música que inundaba el lugar era movida invitaba al baile y algunas parejas lo hacían, todos en su mayoría, los invitados eran jóvenes, del cine, televisión, modelaje, que tuvieran alguna relación con la farándula y alguno que otro hijo de empresario.
- Esto es otro tipo de fiesta, mas movida y…salvaje – Le susurró.
- ¡Inuyasha amigo! – Pasó su mano por el hombro del chico - Señorita Kagome…
- Hola Miroku, Sango – Quitó la mano de su manager.
- Inuyasha hola – Saludó la joven actriz - Kagome tiempo sin verte es bueno tenerte aquí
- Hola
- Bien…me gustaría quedarme con ustedes pero esto de ser anfitriona me tiene de aquí para allá, disfruten la fiesta nos vemos – Se alejó la chica con Miroku tras ella.
- ¿Quieres algo de beber? – Preguntó, enlazando su mano con la de ella - O… ¿bailas conmigo?
- Me encantaría – Asintió, mientras seguía a Inuyasha hasta donde estaban la mayoría de las personas bailando.
Ambos bailaban al compás de la música, tan juntos, tan cerca uno del otro que parecía que hubieran nacido uno pegado al otro, el la tenía agarrada de la cintura baja con ambas manos, tenia una de sus piernas entre las de ella, su rostro estaba tan pegado al de ella que casi respiraban el mismo aire, amaba esa sensación, de sentirla moviéndose contra su cuerpo con una mano sobre su pecho a la altura del corazón y la otra en su hombro mientras mantenía su mirada fija en la de él.
La giro dejándola de espaldas y continuaron bailando al ritmo embriagante de la música, el bailar así con ella le recordaba la vez de la fiesta luego de la premiación, igualmente recordó el deseo que tuvo de besarla en el cuello que ahora mismo estaba expuesto para él, y esta vez no se reprimiría.
Le gustaba bailar con Inuyasha era tan acogedor tan…no sabia como describirlo, pero se sentía tan unida a él, el solo hecho de respirar el aroma tan varonil de él la enloquecía, en un instante de su baile ella estaba dándole la espalda y las manos de el descansaban en su vientre, así que posó las de ella sobre las de él, luego de unos momentos, sintió sus labios en el cuello y sin quererlo, esto la asustó y se giró quedando frente a el.
- ¿Qué haces? – Trató de sonreír pero la mirada tan brillante de el era tan atrapante.
- Te molesta – Movió el cabello de ella aun lado e inclinándose a dejar pequeños besos en el lugar - Porque a mi me encanta, ¿quieres que me detenga? – Susurro en su oído.
- Nos van a ver – Musitó con la respiración forzosa.
- No lo harán, están muy ocupados en sus cosas – Continuó con su tarea de besos en el cuello y dando unas suaves mordidas que lograron que Kagome soltara unos pequeños suspiros que no pasaron de largo para el.
La música dejo de inundar el lugar y como si nada hubiera pasado Inuyasha le dio un beso en los labios y la tomo de la mano para alejarse del lugar en el que todos bailaban animadamente la nueva canción.
Llegaron a la barra de las bebidas y el barman les sirvió unos tragos que Inuyasha pidió, tomó el suyo y le pasó el otro Kagome, la cual sin fijarse que era lo bebió de un sorbo, el liquido pasó casi quemante por su garganta.
- Wow…no tan rápido, no quiero que tu madre me reprenda por llegar contigo ebria – Recibió el vaso de la chica que tosía levemente debido a la bebida.
- Avísame que tiene a la próxima – Le dijo en cuanto se calmó.
- Ni tiempo me diste – Rió acunándola en sus brazos.
- No te burles
- ¿Inuyasha? – Interrumpió la voz de una joven que hizo que Kagome se saliera del abrazo para verla, era una chica rubia, ojos azules, cuerpo escultural, era la chica perfecta, si que se sintió pequeña a su lado - No te acuerdas de mi soy Shona, te suena verano en las islas…
- ¡Ja! Hola, disculpa ahora no puedo hablar – Interrumpió Inuyasha tomando a Kagome de la mano, lo último que quería es que ella se encontrara con sus amiguitas de algún tiempo.
- Oh no tranquilo Inuyasha – Sonrió de la manera mas falsa en este planeta.
- Ah no te molesta que te lo robe para bailar – Habló la joven.
- Claro que no adelante, es todo tuyo – Y sin más vio como se lo llevaba a la pista de baile - Argggg maldito idiota…
- ¿Quién se atrevió a molestar a tan precioso ángel? – Preguntó un chico tras suyo.
- ¿Eh?... – Volteó a verlo, si no se equivocaba era el actor Kouga Kouzumi el mismo chico que tanto odiaba Inuyasha.
- Mucho gusto soy Kouga – Extendió su mano en forma de saludo - ¿Y tu?
- Kagome – Apretó la mano y él depósito un beso en su muñeca que la hizo sonrojar, no era tan malo como habia dicho Inuyasha.
- Y ahora si me respondes ¿Quién es culpable de tu enojo? – Insistió sentándose al lado de la chica que estaba en la barra hace unos momentos.
- Ahhh no tiene importancia – Aunque aun se carcomía de la ira, cuando veía a Inuyasha desde lejos bailar con la chica, que a todas luces le coqueteaba y el ni la miraba, ¡Tonto!.
Lo único que hacia era asentir a las tonterías que la chica le decía es mas no sabia que estaba hablando, primero pensó en mirar a Kagome pero al ver lo enfadada que estaba mejor desvió su vista a otro lado, cuando pensó que tal vez la ira de la chica habia mermado la buscó con su mirada, y si que estaba mas calmada, estaba riéndose y con… ¿Kouga?
- Eso si que no – Dejó a la chica que no entendió bien pero de inmediato busco a alguien más - Déjala en paz…
- Oh viejo amigo Inuyasha – Dijo irónico el joven poniéndose de pie al igual que la chica.
- No me vengas con esas estupideces tu y yo no somos amigos, ahora lárgate a otro lugar – Masculló un Inuyasha enfadado, ese tonto no estaría con Kagome.
- Dulce Kagome vamónos al parecer este tonto cree que vamos a acabarnos su alcohol, no te preocupes no tenemos problemas con la bebida – Refutó el chico, Kagome se quedo petrificada ante el comentario y por lo que vio en la mirada de Inuyasha no solo le dio rabia sino que también lo había ¿Herido?, al parecer si
- Me las…
- Inuyasha – Se paró frente a él - Kouga nos vemos, buenas noches… - Sin esperar la despedida del joven se marcho con Inuyasha el cual presionaba fuerte su mano como si no quisiera dejarla ir.
Kagome dejó de caminar pero fue puesta en marcha otra vez por él y subieron a la segunda planta de la casa hasta que la música dejo de escucharse.
- ¿Qué hacías con ese…él? – Cambió el insulto que estaba por decir.
- Solo hablábamos ya que me dejaste sola para irte con la rubia de piernas largas
- No pensaba irme con ella pero tu me diste en bandeja de oro
- Y tu te fuiste sin poner objeción, y además me dio mucho…Argggg me dio rabia que estuvieras bailando con ella y esa…
- Soy yo o son ¿Celos? – Sonrió Inuyasha, se acercó a ella y la acorraló contra la pared.
- Claro que no tengo celos, solo me…solo un poquito pero nada mas eso y ya – Jugueteó con el chaleco de él.
- A mi si me dieron muchos celos – Musitó en su oído - No quiero verte con Kouga o algún otro idiota
- Pero tu eres uno – Sonrió, por el modo en que estaba siendo atrapada por el contra la pared.
- Pero yo soy el único que puede estar contigo – Susurró mientras rozaba lentamente sus labios y pasaba sus manos por la cintura.
Atrapó los labios de la chica y se apegó a ella apoyándola en la pared, ella pasó sus manos sobre su cuello y lo acercó más a ella. Adoraba estar con el así, unidos con un beso lleno de ternura y una pasión que poco a poco fue creciendo en ambos, quería besar mejor aquellos varoniles labios que tanto amaba, se puso en puntitas y sus bocas se acercaron mas al igual que sus cuerpos. El al igual que ella quería tenerla mas cerca de él, poder sentir las curvas de su cuerpo contra el de él; no solo amaba a Kagome sino que también la deseaba con urgencia, en otro momento o con otra chica ya desde hace rato hubieran sucedido varias cosas, es mas ya ni estuviera con ella; pero con Kagome todo era tan distinto ese deseo que sentía por ella no era solo algo carnal era algo mas. Aferró sus manos, un poco más fuerte a la cintura de ella y la levanto del suelo teniéndola a la par, rostro a rostro, sus besos cada vez eran más voraces, todo hubiera seguido si el aire no se hubiera agotado entre ambos.
- Me vas a enloquecer, sino lo hiciste ya – La dejó de nuevo tocar el suelo - Volvemos a la fiesta…
- Esta bien
- ¿A sí? – La música era suave y ambos bailaban al ritmo de ella.
- Si… ¿vendrías conmigo? – Apoyó su frente con la de ella.
- No lo se, empiezo clases, pero para estar contigo no necesito un viaje a las polinesias – Jugueteó con el cuello de su camisa blanca.
- Pero habría más privacidad
- Eres un pervertido – Su comentario lo hizo reír, sí, lo era - No lo se tal vez algún día…
- ¡Es increíble que el gran Inuyasha caiga así de bajo! – Vociferó logrando que varios centraran su atención en ella y la música cesara, lo que hizo que ambos chicos mirarán a la joven atónitos - ¡¡Con una simple fan, como nuevo enredito!!
- ¿Pero que demonios te sucede? Si vas a armar un escándalo te largas – Advirtió la anfitriona de la fiesta, si sus papás no se hablaran con el de ella no estuviera en esta fiesta.
- Es increíble…pero así como oyen Inuyasha Taisho, el que ha estado con todas, ahora se dedica a salir con niñas de escuela y aparte sus fans, que bajo a…
- ¡Escúchame bien Kikyo!, me tienes harto, tu y tus escenitas de celos, no somos nada y nunca lo fuimos para que me vengas con reclamos y mas te vale que respetes a Kagome, porque ella si es importante para mi así que déjala tranquila a mi y a ella – Le dijo envuelto en ira, todos tenían cierta medida de paciencia y la de el no era mucha y ya habia acabado.
- ¡Me las vas a pagar! – Gritó mientras salía atropelladamente de entre la gente.
- Bien chicos olvidemos esto y regresemos a la fiesta – Habló Sango para que la música iniciara y la gente retomara la celebración.
- En serio lamento eso Kagome, Inuyasha – Le dijo Sango.
- No te preocupes creo que ya me acostumbre a esa mujer
- Ella no volverá a decirte nada, creo que nosotros ya nos vamos… ¿verdad? –Dijo, a lo que la chica asintió - Bien Sango nos vemos esta semana
- Esta bien, adios chicos
- Te encargo a Miroku – Indicó Inuyasha mientras salía con Kagome - Hace algo de frío – Se quitó su chaleco y trató de cubrirla del frío, la chica agradeció, ambos esperaban al ballet con su auto.
- Ahhh…tengo mucho sueño – Se recostó en la silla mientras cerraba sus ojos y se acurrucaba en el saco de Inuyasha.
- Kagome lamento lo de Kikyo – Le dio una mirada a la chica y volvió su vista al camino - Y lo de la otra chica no era mi intención
- Tranquilo – Sonrió y respiró el aroma del chaleco del chico.
- No en serio, pero te prometo que Kikyo no se volverá a acercar de nuevo –Continuó, cuando vio a la chica, al parecer si tenia sueño se habia quedado ya dormida - Bien dormilona llegamos – La sacó del auto en brazos para subirla hasta la habitación.
Una vez ya dentro de la habitación, la recostó en la cama, corrió las sabanas y la cubrió con las mantas y se sentó un momento al lado de ella, al parecer habia encontrado una nueva afición, verla dormir, le encantaba verla así tranquila y pacifica, hermosa.
- ¿Te enojas si duermo contigo? – Le susurro cerca al oído, y como si hubiera escuchado se giró de lado aferrándola a él - Creo que no…
A pesar de todo lo sucedido en la noche la fiesta había sido buena habían pasado una que otra cosa interesante que deseaba recordar… bien, solo esperaba que la Navidad fuera mejor…
Continuara****************************
¡Fiesta!...No hay nada como las fiestas navideñas, ni nada como dormir con Inu… ¿Cómo será?, nos toca conformarnos con soñar y nada mas… ¡Pobres nosotras!. En fin no se pierdan la próxima entrega de esta maravillosa pelicula…Jajajaja XD… Espero les haya gustado dejen sus comentarios y demás…un abrazo…bye.
