¡Holas por aquí!...por estos lares también debo de darme la pasadita, y bueno no me quiero alargar mucho porque aun me falta algunas cosillas por hacer y aquí me podría quedar horas y horas hablando de… Nada… pero entonces solo son dos cosas, primero lamento la tardanza sé que a veces puedo demorarme mucho y segundo gracias por el apoyo… Se les quiere…ahora si me dedico a dejarles la continuación…

Cáp. 20: Ocupaciones

- No quedamos en eso – Exclamo una enfadada Kagome.

- Pero no tengo modelos de chicas – Caminó con ella por las oficinas del concesionario.

- Y fuera de todo me trajiste con mentiras – Lo detuvo - Sabes que me voy y tu has lo que quieras

- Kagome ven aquí – Tomó la mano de ella que tanto le habia esquivado - Me dejaste comprarte un auto, vinimos a este concesionario porque no tengo modelos de chicas y quiero que estés cómoda si eso es pecado perdóname

- No compremos nada – Le rogó.

- Eso si que no Kagome – El gerente del concesionario, llegó para atenderlos.

- Buenas tardes señor Taisho – Saludó el hombre - Hemos cubierto las ventanas, para evitar los paparazzis, ahora en que puedo ayudarlo…

- Estamos buscando un auto para ella

- Acompáñenme por aquí, ¿Algún auto en especial, señorita? – Preguntó el hombre que vestía formalmente-

- Eh no – Ella no sabia de autos.

- Bien, pues estos son Ferrari, tenemos, convertibles perfectos para usted –Caminó entre algunos autos y ellos solo lo seguían - Este es nuevo, tiene asientos de cuero, un sistema de sonido y video de los mas nuevos, solo hay 6 en el mundo es una buena inversión – Habló el hombre, señalando el auto de color rojo con un tapizado beige - También tenemos Jaguares y BMW´s, pero definitivamente es nuestro mejor auto…

- ¿Cuánto cuesta? – Preguntó con una sonrisa nerviosa.

- Ah pues el auto tiene un costo de 300.000 dólares – Respondió.

- Ah, Inuyasha vienes un momento – Se lo llevó a un lado.

- Ese auto es genial, ¿No te parece? – Sonrió entusiasmado.

- Lo único que me parece en estos momentos, es que de ninguna manera me darás ese auto – Susurró - Hay lugares que manejan precios mas módicos

- Kagome el auto es perfecto, míralo te llama, presta atención – Guardó silencio.

- No seas tonto – Le golpeó el brazo - Inuyasha cuesta 300.000 dólares, no son yenes, si estudiaste economía, los dólares están por encima de los yenes

- Lo se Kagome, ¿Y eso que? – Jugó con los lentes en sus manos.

- Con esa cantidad alimentas a miles de familias y…

- Kagome, se que es mucho, pero no para mi, me pagan en dólares hasta en euros me han llegado a pagar – Explicó - Señor, llevamos el auto – Se adelantó a las palabras de su novia.

- Oh, esta bien, voy a organizar los papeles, los llamo en unos momentos – Él hombre se marchó con una sonrisa, en definitiva habia hecho la venta del día o la semana.

- Ahora que se fue el hombre, míralo – La llevó hasta el auto - Es todo tuyo Kagome

- No es que sea malagradecida, pero la verdad es que aun no estoy muy cómoda – Ni siquiera quería tocarlo o mirarlo - Además no se conducir

- No importa yo te enseño – La abrazó, adoraba tenerla en sus brazos - Te amo

- Y yo a ti

- Señor Taisho, señorita los papeles están listos, si me acompañan

- Podría enviar el auto a la mansión – Preguntó Inuyasha, mientras Kagome firmaba los papeles.

Ves te dije que no era tan complicado – Dijo Inuyasha en el asiento del copiloto - Estas lista para ser mi chofer – Bromeó.

- No se te da la comedia – Estacionó el auto, bueno su auto.

- Por eso no actuó en comedias – Se acercó a la joven y besándola - Hoy en la noche tengo un evento, nada de premiaciones es solo un evento de caridad… ¿Quieres venir?

- Te molesta sino voy, estoy algo cansada – Ambos salieron del auto.

- No hay problema

Habia pasado una semana desde el inicio de año, hoy era exactamente martes, el tan esperado y odiado martes, el día de la sesión de fotos, así que ambos estaban en el ascensor que subía, lentamente, hasta el décimo piso del edificio de la revista, y ella estaba nerviosa, y sí, bien, lo aceptaba, la sesión en que habia participado la vez pasada era demasiado atrevida, pero todo sucedió tan rápido que ni los nervios o al menos no los mismos que tenia ahora habían llegado. Presionó su mano entrelazada con la de Inuyasha más fuerte, tratando de que los nervios disminuyeran.

- Tranquila Kagome, no es tan difícil – Posó un beso en la frente de ella.

El ascensor finalmente paro, y las puertas se abrieron; en el lugar varias personas se movían, ya habia set montado a diferencia de la última vez, era un montaje sencillo, lucia como una sala de estar, algo tranquilo.

- Buenos días chicos – Los saludó una mujer, al parecer la representante de la revista - Para nuestra revista es un honor tenerlos a ambos, voy a llamar a la fotógrafa ella les dirá de que se trata esta sesión…

- Hola chicos – Una jovial mujer se acercó a ambos - Bueno les voy a explicar, es sencillo, primero tomaremos unas fotos en este set, los quiero ver reír, interactuar entre ambos, olvídense de que alguien esta con una cámara tomándoles fotos, los quiero al natural; luego iremos a un jardín y tomaremos otras fotografías que luego les explicare, ¿Esta claro?

- Si – Asintieron ambos al unísono.

- Genial, en unos momentos vendrán unas chicas, para organizar el vestuario y el maquillaje

Luego de que los asesores los organizaran de acuerdo a la ocasión, ambos se encontraron en el set. El lugar estaba organizado como una sala de estar, con algunos muebles de color blanco, algunos cuadros colgados al fondo, unas lámparas encendidas con una tenue luz, había algunos floreros con rosas rojas y una mesa de centro, absolutamente hecha de cristal y sobre ésta algunos dulces de diferentes colores esparcidos y otros en un recipiente. De igual manera, es vestuario era sencillo. Inuyasha usaba una camisa de color negro con unos jeans, algo simple y casual, sus cabellos estaban sueltos y bien peinados. Kagome por su lado tenía una blusa de color azul que le llegaba hasta las caderas con unos jeans sencillos, su maquillaje era simple y sus cabellos estaban sueltos y con algunas ondas.

La idea de las fotos era mostrar un ambiente relajante y sencillo adornado por el amor de ambos personajes, y todo iba bien.

- Bien trataremos de sacar la portada en poco tiempo – Dijo la fotógrafa alistando su cámara mientras ambos chicos estaban en el set esperando sus indicaciones - Listo, no quiero presiones chicos, son pareja, diviértanse un poco, tienen el set para ustedes

Ambos jóvenes se miraron, ¿Pero que clase de indicaciones eran esas?, vio a Inuyasha sonreír y acercarse a ella para posar sus manos en la cintura de ella y apoyar su frente en la de ella; ella igualmente sonrío con las mejillas sonrosadas…

- Perfecto – Susurró la fotógrafa mientras comenzaba a disparar su cámara.

Con Inuyasha así, no era difícil olvidarse de la fotógrafa, la sonrisa que tenia Inuyasha era extremadamente sensual y no se borraba de su rostro al igual que el sonrojo de ella y que aumentó aun mas cuando el la cargo de manera nupcial, pero no solo la hizo sonrojar sino igualmente reír. El se recostó en el sofá con ella a su lado y la rodeo con sus brazos, y le dio un beso en la mejilla el cual ella luego le devolvió.

Luego de pasar algo más de dos horas en el mismo set la fotógrafa los llamó a ambos para que vieran los resultados del trabajo.

Inuyasha y Kagome fueron hasta la gran computadora donde la fotógrafa les enseñó las fotos tomadas.

No es que fuera presumida, pero se veían bien, habían varias situaciones, y en casi todas ambos reían, o se daban miradas cómplices; en una Inuyasha la cargaba desde la cintura y ella le daba un beso en la frente. En otra el le daba un chocolate con sus manos al igual que ella a el, en otra el la abrazaba y la miraba y ella de igual manera le respondía la mirada…

- Hicieron un buen trabajo – Felicitó la fotógrafa - En unos momentos iremos a los jardines para tomar las ultimas fotografías

Luego de que ambos se cambiaran bajaron los pisos correspondientes donde una camioneta de la revista los esperaba.

- Desean algo en especial para comer – Preguntó la chica que los acompañaba, al parecer estaba encargada de sus exigencias.

- ¿Quieres algo en especial? – Preguntó a Kagome, la cual negó - No, algo sencillo estará bien…

Luego de un agotador día de trabajo, ambos regresaron a la mansión, el lugar estaba en penumbras, no era muy tarde pero mañana era miércoles y era un día laboral, así que de seguro todos dormían. Y ella quería eso, dormir, estaba literalmente muerta, ahora se compadecía de las modelos, estar frente a cámaras era agotador, era mejor estar detrás, pero si ella estaba así se imaginaba a Inuyasha que tuvo que responder luego unas preguntas para la misma revista, por suerte ya estaban en casa.

- Estoy cansadísima – Se detuvo frente a las escaleras de la mansión, ahora no le parecían tan lindas - Bájame, no hace falta, tu igual estas cansado

- Yo estoy más acostumbrado – Subió las escaleras con ella en brazos - Y no hables tan duro o despertaras a todos…

Dejo de protestar y paso sus manos por el cuello de Inuyasha, cuando estuvieron en su piso Inuyasha la llevo a su habitación y se recostó en la cama con ella entre sus brazos.

- Este no es mi cuarto – Cerró sus ojos.

- Lo se, pero ya me acosté y no me quiero parar – Posó su mentón sobre la cabeza de ella.

- Yo puedo ir sola – Musitó, pasando sus manos por la cintura de él.

- Pero yo no quiero dormir solo – Enredó sus piernas en con las de ella, y se dejaron llevar por el sueño.

Apenas y se estaba acabando el mes y ella estaba mas que agotada, desde hace una semana habia iniciado sus clases y estaba por demás muy atareada, no pensó que un estudio avanzado conllevaría tanto, era en estos momentos en que añoraba la escuela.

Continuo su caminó por los pasillos de la Universidad, de diseño y modas, con unas carpetas en sus manos y un bolso en su hombro, miro su reloj ya era algo tarde, tenia prisa pero no quería correr, por fin llego hasta su casillero y guardo las carpetas que no necesitaba y sacó uno necesario para estudiar en casa. Salio del establecimiento hasta el parqueadero, quitó el seguro de su auto que hasta ahora se acostumbraba a usar, subió en el y puso marcha.

Cuando llego a la mansión esta estaba en penumbras, de seguro todos ya estaban dormidos o al menos parte del personal su madre y su hermano, pues el día de hoy Inuyasha estaba trabajando en un video promocional, y Miroku lo acompañaba. Hace algún tiempo que no veía a Inuyasha una semana exactamente, el año estaba iniciando, y con el estudio y el trabajo de Inuyasha…

Llegó hasta su habitación, dejó los libros y carpetas de diseño en la cama y se fue directo al baño, primero se relajaría y luego leería la información que traía de la escuela. La verdad le iba bien, habia aprendido mucho en los días que habia estado alli.

Luego de un relajante baño, tomó su libro y revisó algunos apuntes, hasta entrada la noche, y por extraño que sonara estaba cansada pero no tenia nada de sueño. Dejo los libros a un lado y encendió la televisión…

- No sabemos si es algo bueno o malo – Comentó uno de los anfitriones del programa - Antes lo veíamos en cuanta fiesta se presentara, ahora lo vemos del trabajo a su casa

- Por favor, claro que es algo bueno, y es claro además que todo se debe a la chica que es su novia y hasta ahora su relación mas estable – Aportó la chica que lo acompañaba - Es mas sabemos que ahora esta en la grabación de un video promocional para instituciones benéficas, él junto a otros artistas del medio

- Bien, nos alegra que le este yendo bien, y por otro lado tenemos a…

Apagó la televisión, ya no estaban mostrando a Inuyasha, y por tonto que sonara, era de la única manera que podía verlo, en la televisión o en las revistas que veía en la Universidad; pues en la mañana ella salía temprano, y cuando ella llegaba el no estaba. De la única manera que se comunicaban era por celular, cuando el la llamaba a la hora de los recesos o cuando le mandaba mensajes entre clases, lo extrañaba y mucho.

- Quedó excelente chicos – Felicitó el director - Creo que esta bien por hoy, los veo mañana a la misma hora…

- Es increíble que un comercial de cinco minutos necesite tantos días – Exclamó una joven de ojos castaños, acercándose a su amigo.

- Lo se, creo que soñare con las mismas líneas que hemos repetido por horas – Pasó una mano por sus cabellos.

- Inuyasha vamos a ir a un club, ¿Vienes? – Ofrecieron unas chicas que igual estaban en el comercial.

- No lo creo, estoy cansado, nos vemos mañana – Y caminó a su camerino para cambiarse.

- Jamás pensé oir semejante rechazo – Dijo Sango al joven que era su lindo y flamante novio.

- Nadie – Aseguró Miroku - Ha cambiado…

- Para bien

Estacionó el auto y entro en la mansión, subió directo a su habitación, pensó en ir a la de ella, pero de seguro estaba dormida, y cansada, era mejor dejarla descansar, ya habría tiempo para verla.

Una vez dentro se quitó su ropa, se colocó un pantalón de dormir y se fue a la cama, donde quedó dormido en tan solo segundos.

- Jóvenes quiero piensen que su cliente es un rockero de talla mundial y que hagan un diseño para su tour – Habló la creativa maestra - No quiero que obvien detalles, quiero líneas perfectas quiero ver en sus bosquejos lo que aprendieron hoy

Luego de recibir sus instrucciones, abrió su block de dibujo y tomo su lápiz para comenzar a dibujar.

- Creo que haré un estilo retro – Dijo el chico…chica, no establecido aun, a su lado - ¿Qué harás Kagome?

- No lo se, tal vez algo para una chica – Dibujó el cuerpo del bosquejo, para que las ideas fluyeran debía concentrarse, pero el su celular vibrando no la dejó.

"Que tengas un lindo día, piensa en mi, que yo lo hare en ti, Te amo…

Inuyasha"

- Jakotsu no hagas escándalo – Pidió Kagome al ver el rostro de su amigo, con el era de los pocos con que podía hablar en ese lugar, era el único que no la sofocaba con preguntas acerca de Inuyasha, aun así no podía evitar que el se emocionara.

- No he dicho nada – "Cerró" su boca como si tuviera un cierre y volvió a su dibujo.

Kagome sonrío y volvió a su celular rápidamente…

"Eso tenlo por seguro, también te amo

Kagome"

- Señorita Higurashi – Reprendió la maestra.

Ante el llamado, cerró el celular y regresó a su bosquejo.

Era la hora del almuerzo y el estaba sentado a la mesa con sus compañeros temporales de trabajo, aun estaban trabajando en el comercial, pero estaban en el receso, así que a esa hora comían juntos.

- Pronto darán los nominados – Comentó la chica, comiendo su ensalada.

- ¿Cuáles creen que estarán en mejor pelicula? – Preguntó un chico entre ellas.

- Es posible que la de Inuyasha – Señaló una joven, al lado del aludido - Y es mas posible que gane

- Deberías tomar un año sabático para que otros logren ganar – Todos rieron por el comentario del joven.

- Lo lamento por todos pero ahí me tendrán

- ¿Y como te va con esa chica? – Se atrevió a preguntar un chico.

- Con Kagome, me va excelente – Instintivamente, recordó a la joven a la cual le habia enviado el mensaje en la mañana, ¿Qué estaría haciendo?.

- La otra semana daré una fiesta en mi casa, los espero a todos – Invitó, cambiando el tema.

- Y lleven a sus abogados, a tus fiestas siempre llega la policía – Rió el joven de ojos azules rival de Inuyasha, Kouga, logrando que todos rieran.

Aunque la conversación no era mala, quería terminar de una vez con esto, quería ir a casa y descansar, quería aunque fuera una semana libre de trabajo y ocupaciones, quería ver a Kagome…

- Tienes a un bombon de novio y no lo ves, o eres muy suertuda o muy de malas – Tomó su café mientras hablaba con Kagome.

- La última Jakotsu – Suspiró - Ha pasado toda una semana, pensé que el domingo lo vería, pero el tuvo que trabajar…

- Mañana es sábado salimos mas temprano – Recordó el joven - Aprovecha y disfruta de ese semental, en definitiva eres una suertuda, digo tienes casi 17 y tu novio es la estrella mas adorada y deseada en el mundo…

- Jakotsu no me ayudas – No quería recordarlo sino podía tenerlo ahora.

- Inuyasha sabes que siempre es así – Le recordó su manager revisando algunas carpetas.

- Lo se, lo se, solo que antes no habia problema

- Mira trabajas este tiempo y vuelves para la premiación – Informó Miroku.

- Y luego me vuelvo a ir por 4 meses – Masculló mientras jugueteaba con un par de esferos.

- Ella va a entender

- Espero

Llegó a la mansión, la casa estaba oscura, fue a la cocina por que tenia algo de hambre, en ella encontró a Kaede que se estaba quedando en la casa desde Navidad.

- Hola mi niña – Saludó la anciana que guardaba algunos platos - De seguro debes tener hambre, siéntate

La anciana colocó un plato frente a ella y le sirvió de comer, y ella con una sonrisa agradeció, para luego comer con ahínco.

- Mi niño esta llegando igual de cansado, la gente ahora los explota como si fueran eternos – Continuó con su labor mientras hablaba.

Cuando finalmente comió, subió a su habitación y se cambio por su pijama, hoy estaba igual de cansada que siempre, cerró sus ojos para descansar, y su puerta abriéndose la despertó

- ¿Te desperté? – Cerró la puerta tras el.

- Inuyasha – Se estiró y encendió la lámpara de su mesa de noche - Pensé que estabas trabajando…

- Hoy terminamos temprano… - Se sentó a su lado.

La chica lo miró a su lado y sin esperar lo abrazó escondiendo su rostro en su pecho

- Te extrañe mucho – Musitó, mirándolo a los ojos, amaba esos ojos dorados.

- Y yo a ti Kagome – Se inclino y la beso, acaricio sus cabellos y se lleno de su aroma - ¿Y como te ha ido? – Preguntó ya recostado en la cama de Kagome ambos cubiertos por la manta.

- Muy bien, ya tengo un amigo – Se abrazó al pecho desnudo de él, pues solo usaba su pantalón de dormir.

- ¿Amigo? – La miró fijamente.

- No seas tonto, es gay

- Ya…Kagome hay algo que debo decirte – Acarició los cabellos de ella, debía encontrar una manera de decirle.

- ¿Qué pasa? – Se asustó ante el serio tono de él.

- Acabo de firmar un contrato para una pelicula

- Que bien

- Pero…estaré fuera del país por seis meses – Listo, lo habia dicho, solo restaba esperar la reacción de ella.

- ¿Seis? – Preguntó Kagome - Ya veo…te voy a extrañar… ¿Cuándo te vas? – Se abrazó a él, genial no soportó una semana, seis meses, se iba a morir.

- La otra semana, regresare en dos meses para una premiación y luego deberé irme por cuatro meses – Explicó Inuyasha, dándole un beso en sus cabellos - No llores Kagome…

- Es que…no te veré por seis meses, sino pude con una semana, con todo ese tiempo…

- Te voy a llamar diario, podemos hablar por el chat – Escondió su rostro en los cabellos de la chica, no solo ella estaba mal por esto - Te voy a extrañar, no sabes cuanto…

Esas situaciones las vio venir, sabia que su relación con Inuyasha no seria convencional, el tenia trabajo que cumplir, y ella estudios que realizar, y aunque pasaran los seis meses, esas ocupaciones estarían ahí, lo importante ahora era tener la paciencia para esperarlo. ¡Tontas ocupaciones de ambos!

Ahh… esos son los gajes del oficio y del estudio, es que en serio hay que ser muy de malas para no poder estar con el super novio Inu…En definitiva yo dejo de estudiar por él y lo ató a mi por toda la vida…Jajajajaja (mentiras primero Inu… Digo el estudio)…Ahora si las cosas que vienen son buenas (Hace cuanto dije eso…) pero en serio que ahora si dentro de un par de capítulos jajajaja, pero bueno espero que les haya gustado y que dejen sus mensajitos que me alientan a continuar… un abrazo un beso…muak… nos escribimos a la próxima… jajaja… Sean felices…