Hola…Espero que estén muy bien, llenas de energía… Primero que todo y antes de dejarles la actualización permítanme pedirles un disculpa por la tardanza pero es que estaba de vacaciones y disfrutando de las fiestas de independencia de mi país. Y segundo también quiero agradecerles por el apoyo que me han brindado a lo largo de la historia. Y sin más que decirles puedes disfrutar de la sana lectura

Cáp. 21: Afán

Miro el reloj que colgaba en la pared del aula de sistemas de la Universidad, según la hora Inuyasha ya estaría en Londres, la ciudad a la que debía viajar para las primeras escenas de la pelicula. Dio un gran suspiro y despejó su cabeza para concentrarse en las palabras del profesor, que hablaba acerca de las primeras tendencias de la moda en existir. Así que resignada empezó a tomar notas acerca de lo que el maestro decía.

- Así que tu bombon de novio salio del país – Le recordó Jakotsu caminando a su lado.

- ¿Cómo lo sabes? – Miró al chico, la verdad no era feo, es mas era muy guapo, ya imaginaba las chicas que habían babeado por el y que luego habían descubierto su secreto.

- Veo televisión, ¿Vamos de compras? – Cambió el tema rápidamente.

- Está bien – Ambos caminaron hacia el auto de ella y fueron al centro comercial.

- Quiero comprar algunos accesorios que vi en una revista – Le comentó, caminando con la chica por el centro comercial - ¿Y tu?

- No lo se, ropa…

- ¡No puede ser! – Gritó el chico a su lado, llamando la atención de varias personas.

- ¿Qué pasa? – Preguntó asustada.

- ¿Qué haces ahí? – Tomó la revista de un mostrador.

- Debe de pagar eso – Habló un hombre.

- Tome – Le entregó el dinero y se acercó a ella - Eres tú, mírate

Miró la revista que el le entregaba y al parecer era donde habia posado con Inuyasha, ¿Hoy salía el numero?, ni lo sabia, miró la portada en la cual estaba Inuyasha abrazándola desde la espalda mientras la miraba con una sonrisa y ella de igual manera mirándolo a el y sonriéndole. La portada decía… "La dulce pareja, el dulce romance" y mas abajo… "¿Cómo enamorar a Inuyasha?"

- Dame acá – Le arrebató la revista, para buscar el articulo - Dios mírate…

Kagome tomó la revista de nuevo en sus manos y vio las fotos en los jardines, ambos aparecían disfrutando de un lindo día de campo, riendo, el llevándola sobre sus hombros, ella recostada en la hierba con él casi sobre ella, algunas en un pequeño puente, todas eran muy bonitas y al lado de las fotos estaba la entrevista…

- Se ven tan lindos – De nuevo le arrebató la revista - Aquí dice, que adora el hecho de que contigo se siente un chico normal, ohhh dice que te ama

- Lee algo en vez de jugar a los videojuegos – Le lanzó la revista, atinando en su rostro.

- Oye no me… - Miró la revista y encontró su foto con Kagome - Hoy salía el este numero…

- Aja, déjame decirte que se ven muy bien

Dejo el videojuego a un lado y abrió la revista para ver las fotografías, era la primera vez que hacia eso, ver una revista en la que el aparecía, pero es que salía Kagome y por el momento era lo único que vería de ella.

El televisor de la cafetería estaba encendido, varias de la chicas de la Universidad estaban ahí viendo el programa transmitido, todos escuchando atentamente, incluida ella.

En vivo se estaba presentado el programa que anunciaba los nominados para los premios más importantes del cine, había tan solo tres actores que eran los encargados de revelar los nominados, y el resto de la sala era llenada por los diferentes canales que estaban cubriendo la noticia.

Las nominaciones ya quedaron publicadas, les voy a decir un pequeño resumen de cómo están, por el lado de las películas, la pelicula "sadness" tiene cinco nominaciones, la pelicula "Dirty Business" tiene diez nominaciones siendo la mas nominada de la noche, al igual que su protagonista Inuyasha Taisho quien tiene cinco nominaciones, por otro lado el actor…

En definitiva Inuyasha era talentoso, era bueno en lo que hacia, tenia varias nominaciones.

- Llámalo – Dijo su amigo bebiendo un refresco.

- Eh…si – Tomó su celular, marcó y espero, pero quien contesto fue, "correo de voz", así que sin mas colgó – Le escribiré un mensaje…

Desde que Inuyasha se habia ido habían pasado alrededor de unas dos semanas, habia hablado con el muy poco, pues eran pocas las veces que sus horarios concordaban, según lo que hablaban estaba aun en Londres y para el final de febrero iría a Italia, y eso sería pronto. Aun lo extrañaba mucho y sabia que esa sensación estaría hasta que el regresara, y eso sería hasta finales de marzo cuando fuera la premiación. Dio un suspiro y sintió la mano de su amigo sobre su hombro…

Se movió en su cama, cubriéndose su cabeza, el sol le daba le molestaba en los ojos y aun no quería despertar, quería seguir soñando, con él, con Inuyasha…

Al final se dio por vencida y abrió sus ojos, hoy era domingo y no iba a la Universidad, miro el reloj y era algo tarde, eran las diez; lo mejor era levantarse y hacer algo de ejercicio, o nadar un poco, o ya buscaría que hacer.

Después de un relajante y merecido baño, se vistió de manera simple con unos shorts azules y una blusa blanca, ya habia decidido ir al gimnasio de la casa, abrió las puertas de la terraza, de su habitación y salio a tomar un poco de sol, y afuera encontró una sorpresa no muy agradable, un auto y si no estaba mal era el de Kikyo. Salió rápidamente de su habitación y como se lo imaginaba una vez que puso los pies en la escalera escucho los gritos de la mujer.

- Inuyasha los despedirá a todos – Exclamó la mujer enfundada en un vestido negro que le llegaba arriba de las rodillas - Y los demandaré, ¡No me toques anciana!

- Escúcheme jovencita, usted y mi niño no son nada y le voy a pedir que se vaya – La anciana se puso las manos en la cintura, no se dejaría amedrentar.

- ¡Tu no eres…

- La que no es nadie eres tu Kikyo, creo que Inuyasha te dijo muy claro que no regresaras – Interrumpió, mientras bajaba las escalas - Así que es mejor que te vayas

- Aun continuas en esta casa; al parecer el caprichito le duro mucho a Inuyasha…

- Kaede, yo me encargo – La anciana asintió y se marchó - ¿Qué quieres?

- No llevas ni el año aquí y te crees la dueña de todo esto – Señaló Kikyo - Yo estoy aquí desde mucho antes que tu, yo le enseñé a Inuyasha mucho mas de lo que tu le enseñaras algún día

- Si, por tu culpa Inuyasha casi muere, por tu culpa casi arruina su vida; pero finalmente salio de todo esto, lo mejor es que te vayas…

- El regresara conmigo

- Di lo que quieras, ahora te pido el favor que te largues – La tomó del brazo con rudeza, dispuesta a sacarla.

- ¡No me toques! – Gritó enojada.

- ¡Lárgate! – Vociferó igual o más enfadada, mientras abría la puerta - No te metas en más proble… - Las palabras quedaron en su boca, al ver que algunos hombres de seguridad venían a sacarla, miro hacia uno de los pasillos y vio a la anciana Kaede que le guiñaba el ojo.

Suspiro aliviada, esa mujer estaba loca, definitiva si Inuyasha faltaba, las cosas podían descontrolarse, ¿Y cuanto faltaba para que viniera?, pues la premiación sería en aproximadamente un mes, y ella tenia afán de que regresara ya, que pasaran rápidamente lo que faltaba para que se cumplieran los seis meses.

- Esa mujer siempre que venía por mi niño, era para líos – Comentó Kaede, cocinando ayudada de Kagome - Llegaba ebrio, golpeado por meterse quien sabe en que y hasta dro…bueno tu entiendes, con esa mujer todo siempre iba de mal en peor…

- Kaede, ¿Qué hay de la madre de Inuyasha? – Preguntó intrigada, ella conocía que habia sucedido con su padre pero ¿Y la madre?.

- Oh, esa mujer, pues ella nunca le intereso mi niño, esa es una mala mujer

- ¿Esta muerta? – Preguntó más directa.

- No – Respondió sin tapujos - Ella aun vive, y él lo sabe, no la conoce pero sabe que vive

- ¿Cómo puedes ver a tu hijo y no hacer nada?

- Hay personas muy frías – Comentó Kaede - Pero hablemos de otras cosas…

Bueno el día de ejercicio estaba suspendido, se la habia pasado con Kaede en la mañana, en la tarde con su hermano, jugando videojuegos y hasta estaban hablando acerca de la chica que le gustaba…

- Souta esta enamorado – Cantó, y el niño no pudo mas que enojarse y sonrojarse.

- No te lo conté para que te rías, Inuyasha no se rió – Pausó el videojuego.

- Le contaste a Inuyasha – Se sorprendió.

- Es hombre, es más fácil – Explicó el niño.

- Pero que mejor modo de saber de chicas que preguntándole a una chica – Replicó Kagome - No puedo creer que mi hermano no me cuente sus líos amorosos, pero si se los cuente a otra persona…

- Es tu novio

- Bueno como sea… ¿Ya la invitaste a salir? – Se entusiasmó de ser la doctora corazón o cupido, quien fuera.

- No… - Se asustó de ver a su hermana, que acaso enloqueció.

- Que esperas, es sencillo solo vas y…

El disparo rompió el vidrio, y le hubiera dado a él sino se hubiera agachado, reviso su arma ¡Demonios!, solo le quedaban tres balas y no tenía más cartuchos, odiaba su suerte.

- Ya no tienes mas que hacer – Resonó la voz del hombre fuera de la casa en que el se escondía - Debes aceptarlo, nunca debiste meterte en esto no era tu asunto, debiste quedarte en tu lindo país en tu linda casa, no debiste… -Las palabras del hombre fueron acalladas por el disparo en su pecho.

- No hables tanto y actúa mas – Musitó saltando de la ventana para luego correr calle abajo.

- Corte…se queda – Habló el director - Muy bien…Nos tomamos cinco y regresamos…

- Quedó bien – Habló el tipo que segundo antes habia sido "asesinado".

- Si, buen trabajo – Compartió el comentario, fue hasta su silla, y en segundos le fue llevada una soda de su sabor favorito.

- Señor tiene una llamada – Le entregó su celular, la que era su asistente temporal.

- Miroku – Contestó mientras algunas maquilladoras venían a limpiar su rostro para aplicar el nuevo maquillaje - Me ves cara de robot…Esta bien…te odio… - Masculló para colgar, como era posible, apenas e iba para Italia, pero antes de irse debía hacer una entrevista para un canal regional, genial todo el mundo lo afanaba en su trabajo y el por lo único que tenía afán era por regresar con Kagome.

- Regresamos – Avisó el director acomodándose en su lugar.

- Muy bien Higurashi – Dijo la maestra entregándole el trabajo - Bien, su próximo proyecto lo entregaran para cerrar este trimestre, quiero una carpeta con diseños para el invierno, es todo por hoy buen día…

- Tengo miles de ideas para este trabajo – Comentó su amigo Jakotsu - A veces me sorprende mi ingenio

- Si eres todo un genio – Se rió Kagome - Oye me acompañas a compra…

- ¿Compras?, soy tu chica – La agarró de la mano - Y ¿Qué vamos a comprar?

- Una maquina de coser

- Ay, pensé que era ropa – Exclamó desilusionado, mientras se acomodaba en el asiento de copiloto.

La pregunta es como ira la relación de los dos, aunque según nuestras fuentes, el joven no ha salido a fiestas con sus co-estrellas y siempre esta responsablemente en el set, el caso es que no sabemos si la pareja continua junta o no…en cuanto tengamos mas información les diremos, por otro lado los que si están de maravilla son…

- Que saben ustedes – Pasó de canal, lo aceptaba estaba peor que un hongo, sentada en la sala viendo tv; la puerta de la entrada la alertó y porque no la entusiasmo al ver a Miroku…pero solo, ahhh - Hola…

- Señorita Kagome, ¿Cómo esta? – Preguntó el manager.

- Muy bien y usted

- Ah, muy bien – La acompañó a sentarse a la sala - Y ¿Cómo ha estado todo por aquí?, me contó Kaede que Kikyo vino a armar escándalo

- Nada raro, pero todo bien y ¿Por qué su regreso?

- Ah pues la premiación se acerca y hay cosas de las cuales me debo encargar – Explicó Miroku - Inuyasha le envía esto…

Kagome recibió la pequeña bolsita de regalo y luego vio marcharse a Miroku. Aun no se decidía por abrirla, subió a su habitación y la dejo sobre la cama, estaba intrigada, pero no quería abrirla, se puso su pijama y se recostó con la bolsita sobre la otra almohada, y ella mirándola insistentemente; luego de cavilarlo mucho se sentó y la abrió. Dentro había una cajita de terciopelo negro y dentro de ella un collar de oro blanco que tenía diamantes… ¿azules?, ni sabía que existían, y decía "Te amo" con la más linda y perfecta caligrafía; era hermosa pero cuanto debía insistirle para que no le diera semejantes detalles que costaban un ojo de la cara. Miro dentro de la bolsa y encontró lo que esperaba una hoja, una carta…

"Kagome

¿Cómo estas?, bien, lo acepto soy pésimo escribiendo cartas, no se que se dice, pero de lo que estoy seguro, es de que no se pregunta...lo único que se es que te amo, y te extraño mucho mi amor, te mando un beso, aunque me gustaría dártelo en persona, por cierto se que debes estar enojada por el obsequio, pero no sabia que darte que hiciera honor a ti. Puede que suene cursi y se que es así, pero quiero que sepas que cada noche cuando estoy en cama lo único que deseo es que estés conmigo, poder abrazarte y besarte, extraño el calor de tu cuerpo entre mis brazos, el sabor de tus labios, el olor de tus cabellos, el sonido de tu voz, tu cálida mirada, tu pequeña mano enlazada a la mía…te extraño toda Kagome y mi estadía aquí se me hace cada vez mas larga, estoy ansioso por verte, espero con afán el día de la dichosa premiación para verte, por cierto quiero que vengas conmigo, no quiero objeciones, que rápido cambio el rumbo de las cosas. Ahh por cierto espero y sé que te esta yendo genial en la escuela de modas, estoy muy feliz por ti. Mi amor solo un favor, hoy en la noche sueña conmigo, yo soñare contigo y así estaremos juntos.

Te amo.

Inuyasha"

- Olvidaste el cambio de horario – Susurró con lágrimas brotando de sus ojos - También te extraño… - Secó las lágrimas de sus rostro, tomo el collar y lo colgó de su cuello, lo mejor ahora era dormir.

- Quisiera saber en que trabajas con tanto esmero – Ingresó su madre en la habitación.

- Oh, pues en un vestido – Sonrió.

- ¿Vestido?, trabajo de la universidad – Preguntó la mujer.

- No, algo propio

- Esta bien, te voy a dejar trabajar, no te afanes mucho y duerme que ya esta algo tarde, buenas noches hija – Cerró la puerta tras ella.

- Buenas noches madre – Respondió la joven volviendo a la maquina de coser, lo que quería hacer era su vestido para la noche de la premiación, quería lucir hermosa porque Inuyasha vendría, pero debía afanarse faltaban tres semanas.

Se coloco sus audífonos mientras le subía el volumen a la canción, honestamente lo que le decía su co-estrella no le llamaba la atención, y lo peor de todo es que desde el viaje de Londres a Italia y ahora hacia Sudáfrica la chica se sentaba a su lado y con claras intenciones de coquetearle, y no es que fuera presumido sino que era fácil notarlo, y eso sumado a las insinuaciones de ella, era mas que claro.

- ¡Oye!, ¿Qué me dices? – Le quitó los audífonos.

- ¿Qué? – Abrió sus ojos; ¿Por qué le quitó su música.

- ¿Qué tal si tomamos algunos tragos en cuanto lleguemos al hotel? – Ofreció con una sonrisa

- Tenemos trabajo al otro día, mejor no – Se colocó nuevamente sus audífonos, pero de nuevo falló - ¿Qué?

- Oh, vamos, desde que comenzamos a trabajar, te has negado a salir conmigo y con todos, no todo debe ser trabajo, también podemos salir a divertirnos, crear un clima excelente – Pasó una mano en el pecho de él, ese hombre le gustaba pero ¿A quien no?.

- En Sudáfrica ya hace el suficiente calor, con tanto te quemarías – Se levantó del asiento del avión, ven que no era presumido, esa chica lo estaba seduciendo pero estaba lejos de lograrlo.

- ¡Demonios! – Gruñó la mujer.

- ¿Dónde puedo hacer una llamada? – Preguntó a una azafata que se sonrojo con verlo, ¡Otra!.

- Ah, en el teléfono del avión, ya se lo traigo – La mujer fue por él, ¡Dios!, eran mayores que él, desesperadas - Mire…

- Gracias – Marcó el número, a casa - Dios es tarde allá – Miró su reloj, siempre se olvidaba del cambio de horario, cuando estaba por colgar le contestaron.

- Hola – Se escuchó la adormilada voz al otro lado del teléfono.

- Kagome… - Musitó y una sonrisa se formó en su cara - ¿Te desperté? ¿Cómo estas?

- Bien… ¿Y tu? – El sueño se le fue.

- Ahora estoy bien; estoy en un vuelo voy a Sudáfrica – Comentó Inuyasha.

- Acaso estas filmando "The Amazing Race" – Logró que Inuyasha riera.

- Algo así – Dijo - Mi amor, no puedo hablar mucho…

- Eh si, oye gracias por el obsequio – Aprovechó la oportunidad - Yo también te amo

- Hablamos luego, mi amor, ¿Buenas noches?

- Si…hablamos luego – En cuanto colgó miro el reloj y eran pasadas de la medianoche, debía dormir ya, dejo el vestido o lo que sería y se fue a la cama, con una sonrisa, el hablar con Inuyasha la ponía feliz.

Jajajaja…Bueno lo de Sudáfrica fue coincidencia… La verdad es Inu iba para el mundial pero llegó tarde…jajajja… Bueno la cosa ahora es que se pone complicada… Mi madre siempre me ha dicho que de las carreras no queda sino el cansancio entonces del afán de ese par que va a quedar…Mmmm…Bueno les deje la pista para lo que se viene… Y no voy a hablar mas así que nos veremos a la próxima un abrazo para todas…Besos… Bye…

PD. Dejen sus mensajitos…