Hola, sé que están muy bien disfrutando de un nuevo día, sino es así les invito a la ciudad de Medellín aquí en mi bella Colombia para que disfruten de la feria de las flores jajajajaja…No se preocupen que aquí hay casa y comida para todas…jajajajaja…Bueno ahora si entrando en materia primero que todo disculpen por la demora y también gracias por el apoyo y la paciencia. Y sin decir mucho mas…ahí les la actualización.

Cáp. 22: Dejarte

Miró el vestido en el maniquí, en definitiva deberían darle el titulo por el excelente trabajo, de verdad que se sentía orgullosa, tan solo le faltaban detalles y estaría listo su look para ese día, le emocionaba en sobre manera el hecho de que lo vería.

El vestido era de color magenta, strapless, era perfectamente entallado desde el busto a la cintura y luego caía en un faldón, al estilo princesa, hasta un poco mas abajo de las rodillas, era sencillamente hermoso, era algo nuevo que jamás se vio en una alfombra de eso tipo, donde acostumbraban a usar vestidos supremamente elegantes y hermosos que caían hasta los pies; pero ese no era su estilo, tal vez lo sería pero no ahora, prefería usar algo juvenil-elegante.

Desmontó el vestido del maniquí y fue a la maquina para ponerle el cierre, y alguno que otro detalle.

- ¡Vaya que este lugar es inmenso!, tu lindo hermanito me trajo hasta aquí o sino me hubiera perdido – Exclamó su amigo, entrando al que era, el mini-taller de costura que habia armado Kagome en una de las habitaciones de tercer piso; que mas daba, no todas las usaban.

- Jakotsu casi me matas de un susto – Lo regañó, mirándolo con el ceño fruncido, le habia hecho clavar un alfiler.

- Oh es hermoso, en eso estabas trabajando – Se acercó a la mesa de trabajo de la chica - ¿No necesitas de mi ayuda…

- Pues, podrías ayudarme con el cierre – Pidió Kagome.

- Oh claro que si chica – Accedió ocupando el espacio que ella ocupaba antes - Así que tu galán y el de todos vuelve la otra semana

- Aja… ¡Wow!, no se me hubiera ocurrido poner el cierre a un costado – Miró a su amigo trabajar en el vestido.

- Créeme que alguien va a enloquecer – Rió con malicia.

- Salto…toma 3…acción

Corrió, espero la orden y salto de la ventana rompiendo el vidrió que no era real, para luego caer en un colchón inflable gigante…

- Se queda – Clamó el director - Ahora a los balcones, remuevan eso…

Luego de que el colchón fuera retirado tuvo que colgarse de un muro de una terraza.

- Acción

Subió su vista al cielo para encontrarse con los hombres en el piso de arriba dispuestos a dispararles y antes de que sucediera trepó por la terraza de la lujosa mansión en la que estaba y entrando a la habitación antes de que el impacto de bala le diera.

- Genial se queda – Dijo el director entusiasmado, su estrella trabajaba de maravilla - Tomen un receso…

Inuyasha saltó de la terraza que ni dos metros tenía, obviamente no lo iban a colgar en una de varios metros, esa era la magia del cine, hacerte ver temerario y arriesgado.

- Si terminamos las escenas de aquí, vas a tu premiación y nos alcanzas en Brasil – Le dijo el director.

- Está bien – Asintió, fue hasta una carpa y pidió un refresco, ¡Demonios! Que hacia calor.

- Bien chicos regresamos a filmar, listo la escena es sencilla – Comenzó el director a explicar a ambos chicos - Tu pides perdón, tu te sientes lastimado y enfadado…acción

- ¡Yo creí en lo que dijiste! – Bramó enfadado.

- Lo se, yo no quise, no quise envolverte en esto – Lloró la mujer - ¡Pero necesitaba tu ayuda!

- Me usaste, no te importo lo que…

- ¡Yo siento lo mismo que tu! – Se aferró a él, escondiendo su rostro en su pecho fuerte.

- No llores – Tomó el rostro de la mujer en sus manos y se inclinó a sus labios.

- Corte, se queda

- ¿Qué? – Musitó la actriz, ¡Demonios! Y ella que pensó que habría beso.

- No es necesario – Rezongó, mientras era recostada por Jakotsu quien le aplicaba una mascarilla.

- Claro que lo es, todos los famosos lo hacen días antes, van a un spa para relajarse, ya sabes el estrés de la premiación – Explicó el joven mientras el mismo se aplicaba algo de mascarilla.

- Pero yo no tendré estrés – Cerró sus ojos para cuando le fueron puestas dos rebanadas de pepino en los ojos.

- Ya no digas más o se te marcaran las líneas de expresión, somos jóvenes pero no abusemos – Aplicó la mascarilla en su propio rostro - Has hablado con el bombon

- Pues hace como una semana – Le contó - Esta en Sudáfrica, me ha mandado mails…

- Ay ya pronto lo veras, bien te voy a quitar eso, yo debo irme tengo una cita

Kagome lo miró, él una cita, bien eso debió imaginárselo…

Abrió sus ojos rápidamente, ni siquiera el sol le molesto, se levantó con ánimos a mil y fue darse un baño, hoy debía estar radiante, hoy sería la premiación pera mas importante ¡Hoy regresaría Inuyasha!. En cuanto salio del baño se puso unos jeans y blusa blanca, bajaría a desayunar con todos, era domingo y todos estaban en casa.

Bajó las escaleras tarareando una canción animadamente, y su sangre se heló cuando vio a Kaede en la puerta principal con…

- …Inuyasha – Se quedó pasmada, de pie en las escalas.

El sonido de la voz que tanto añoró este tiempo, lo llamó y con solo hacerlo su corazón latió como loco, alzó mirada a las escaleras y ahí la vio de pie, a tan solo un par de escalones para estar abajo, sin pensarlo dejó a la anciana en la puerta y fue con ella que se lanzó a sus brazos antes de que el pusiera un pie en la escalera.

- Ya estas aquí – Ocultó su rostro en el cuello de él, mientras las lágrimas brotaban de sus ojos.

- Ay, Kagome – Acarició sus cabellos para luego descargarla - ¿Cómo estas? – Limpió sus lágrimas mientras ella lo tomaba de las solapas de su camisa y acercaba a besarlo.

Posó sus manos en la cintura de la chica y se perdió en sus labios del modo que le gustaba, la habia extrañado con demasía y finalmente le tenía con él.

- Yo los dejo solos – Susurró la anciana, aunque sabia que ni la notaban.

- Estas usando el collar que te di – Lo notó en el cuello, junto con el que le dio en navidad.

- Para eso me lo diste

- Te extrañe tanto mi amor – Se posó sobre ella, ambos estaban recostados en la cama.

- Dilo de nuevo – Pidió, perdiéndose en su mirada.

- Mi amor – Le dio un beso en sus labios, y otro…y otro…

Odiaba que hiciera eso, lo tomó del cuello y lo acercó a sus labios, para besarlo ardientemente, coló sus manos bajo la camisa de el sintiendo la piel caliente de el en sus manos, ella también habia extrañado su cuerpo, sus besos, su mirada y no quería dejarlo ir de nuevo.

- Créeme que me quedaría contigo, pero debemos estar allá a las 7:00 p.m.

- Estás preciosa – La abrazó mientras la limosina avanzaba en la fila de autos.

- Tú igual – Se recostó en su pecho - Te deseo suerte…

- Gracias – Sonrió, desvió su mirada a la chica que continuaba recostada en su pecho, en definitiva estaba preciosa, no sabia mucho de las cosas de la moda, pero sabia que ese vestido no era muy común para el evento al que iban, pero a ella le sentaba demasiado bien; llevó una mano a sus cabellos y jugueteo con algunos de sus rizos, sin dañarlos, tenia los cabellos sueltos, cayendo libremente y con sus característicos pero aumentados bucles.

- Señor llegamos – Avisó el chofer frenando el auto.

Las puertas les fueron abiertas, el salio delante de ella y le ofreció la mano para ayudarla a salir. Las luces del flash casi la cegaron, aunque debía admitir que ahora eran más llevaderas.

- Bien chicos van pasando por cada canal, la entrevista es breve, ya sabes Inuyasha, preguntas de ¿Cómo te sientes?, de seguro algo sobre su relación y a ambos ¿Quién los viste? – Informó Miroku caminando al lado de Inuyasha.

- Esta bien – Asintió Inuyasha, y la caminata por la alfombra comenzó.

- No creo que deba ir contigo, no me gustan las cámaras y menos si se que me estarán mirando en todo el país

- Tranquila mi amor – Enlazó su mano con la de ella - Si te preguntan algo y te resulta incomodo, ríe y di cualquier tontería

- ¿Tú haces eso?

- Algunas veces – Y caminaron hacia el primer canal.

- Hola Inuyasha – Saludó la periodista - Al parecer hoy vienes muy bien acompañado…

- Así es – Sonrió mirando a la joven a su lado.

- ¿El mas nominado?, ¿Cómo te sientes con eso? – Preguntó la mujer

- Agradecido, con todos mis fans y con las personas que me han ayudado a llegar hasta aquí – De verdad que la sorprendió con esas palabras, jamás se imagino ese don poético, pero era actor.

- Déjenme decirles que ambos lucen fantásticos – Halagó la mujer - ¿Quién los viste?

- Oh, mi traje es Armani – Respondió él.

- ¿Y el tuyo? – Preguntó la mujer a Kagome.

- Oh, es un diseño propio

- Oh, eres diseñadora, es un excelente vestido; mucha suerte para ti Inuyasha

La caminatas por la alfombra roja, siempre eran demasiado largas, pues no solo era ir a los diferentes canales, responder las mismas preguntas, tal y como Miroku decía, y entrar al salón, no, claro que no, no era caminata en línea recta, habia un tiempo estipulado en alfombra roja y luego de este se podía ingresar, de esa manera se aprovechaba para socializar entre los invitados a la ceremonia; varios agentes se acercaron a Miroku, para organizar que sus clientes se conocieran, bien, no todo era malo, habia conocido muchos, cantantes y actores que si le caían en gracia.

Luego de casi una hora, al fin entraban al teatro en que se celebraba la premiación; el lugar estaba preciosamente decorado, frente al escenario había varias mesas, dispuestas con copas de champaña, eran los lugares para los nominados y sus invitados especiales, mas atrás estaban las sillas con los demás invitados, tomaron sus lugares y en su mesa estaban Miroku, Sango, dos hombres que no conocían y al parecer la hija de uno de ellos, o la esposa quien sabe, y claro esta ellos dos. Después de unos minutos las luces bajaron y los aplausos se dejaron escuchar, los anfitriones salieron al escenario.

- "Recibamos a la actriz Sango Taijiya" – Se escuchó la voz de fondo por todo el lugar, los aplausos resonaron.

- Por varias décadas hemos visto en las pantallas, actores de los mas grandes, con la mas excelente versatilidad, los cuales en cada papel dejan un poco de su esencia y cada año en este mismo evento es donde los reconocemos. Los nominados a "mejor actor" son: Dave Stick, Jeroum Shale, Inuyasha Taisho, Kouga Kouzumi, Koichi Houle – Los aplausos se dejaron escuchar luego de cada nombre mientras en pantalla se mostraba a cada actor - El ganador es… ¡Inuyasha Taisho!

Con el nombre los aplausos se dejaron escuchar, el joven a su lado le sonrío y le dio un beso en la mano, para luego levantarse e ir por la estatuilla, en el escenario una chica le entregó el premio y el le dio un beso a su amiga Sango, y los aplausos aun no cesaban; el hombre que estaba en su misma mesa, ya de una avanzada edad, se puso de pie, y a el lo siguieron otros, luego ella misma se puso de pie sonriendo, lo admitía Inuyasha era bueno en su trabajo…

- Muchas gracias – Su voz medio se dejó escuchar entre los aplausos, cuando estos cesaron pudo hablar - Muchas gracias, gracias a aquellos que creyeron y siguen creyendo en mí, a mi manager, Miroku esto es tuyo igualmente, y a la persona más importante que existe en mi vida…Kagome

Sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso, en el momento en que el la nombró en la pantalla apareció ella, eso habia sido muy tierno, pero estaba muerta de la vergüenza, y tan solo pudo respirar bien en cuanto la pantalla enfocó de nuevo a Inuyasha bajando del escenario.

La premiación transcurrió calmadamente, Sango ganó dos premios, Inuyasha gano en los que estaba nominado y la última pelicula en que habia trabajado fue la mas premiada de la noche. El espectáculo habia sido magnifico, se habia presentado una orquesta, una soprano y habían cantado los nominados a mejor banda sonora de pelicula. Ya el show habia terminado

- Felicitaciones – Le dio un beso a su novia.

- Gracias… ¿E Inuyasha? – Miró a todos lados, esperando ver al actor.

- Se adelanto con Kagome, estoy esperando las estuatillas – Respondió el manager.

- No se queda a la fiesta

Se va mañana en la noche, es justo que quiera estar con Kagome

- Lo entiendo, y tu ¿Vas a la fiesta? – Preguntó Sango acomodándole la corbata.

- ¿Planeas algo?

- Cuidado – Susurro entre leves risas, mientras subían las escaleras de la mansión.

- No veo nada – Rió mientras besaba a la chica.

La tomo en brazos y ella sin dejarse esperar enredo sus piernas alrededor de las caderas de el, lo que le facilito a el subir mas rápido las escaleras. Luego de la chistosa subida llego a su habitación la cual abrió en un dos por tres y una vez adentro la empujó con un pie para cerrarla.

- Me encanta tu olor – Besó el cuello de ella que estaba siendo cargada.

Los besos de el la enloquecían, siempre lo hacían; con sus manos desabrochó los botones de su saco y lo lanzó lejos y de igual manera aflojó su corbata y se la quitó.

- Te amo –dijo abriendo su camisa mientras sentía la piel caliente de Inuyasha bajo sus manos-

Se sentó en la cama con ella sobre aun en sus caderas, con sus manos tanteo la espalda de ella buscando el cierre del vestido, ¡Pero donde demonios estaba!...

- Quítalo, no quiero romperlo – Le susurró sobre los labios.

Sonrió por la actitud desesperante de Inuyasha, tomó una mano de el y la llevó al cierre del vestido en la parte lateral.

- Te encanta torturarme – Lo bajó con lentitud - Ahora es mi turno…

Las ropas yacían en el suelo, la habitación estaba en penumbras con tan solo los rayos de luna que estaban en su cenit y la tenue luz de una lámpara, iluminando ambos cuerpos sobre la cama.

Las fuertes manos de Inuyasha se presionaban con poderío en sus caderas, ambos estaban sentados, ella sobre el con sus piernas rodeándole las caderas, sus manos rodeaban el cuello de él y sus labios se encontraban juntos arrancándose en aliento, ocultando los gemidos de placer; ambos cuerpo se movían con frenesí, cada vez con mayor velocidad, el éxtasis llegó a ambos a la misma vez, ambos gemidos con sus nombres se mezclaron, guardando así su amor.

- Te adoro, te amo – Besó sus cabellos.

- Te amo – Jadeó Kagome, escondiendo su rostro en el pecho de él; su corazón latía vertiginoso, el aire llegaba a sus pulmones calmadamente, las manos de Inuyasha que acariciaban su espalda desnuda la calmaban, la tranquilizaban, pero el ritmo de su corazón no disminuía. Sus ojos se alzaron para encontrarse con los de él, que prácticamente la quemaban, a pesar de su encuentro ella sabia que el de nuevo se iría y no quería - Te voy a extrañar, más que antes…

- Ay preciosa – La besó levemente - Regresare en tres meses, será un mes menos…

- Esa es una buena noticia – Aunque aun así era mucho tiempo - Y luego…

- Grabaré las escenas que tenga que hacer, eso será como un mes, me tendrás libre para mitad de año – Acarició la espalda de ella, la recostó en la cama y se quedó sobre ella cuidando de no aplastarla.

- Estos meses serán una tortura sin ti, de nuevo – Musitó Kagome, mientras el estaba acariciando el rostro de ella.

- Estaré para finales de mayo, vendré para tu cumpleaños – Cerró sus ojos ante la caricia de ella - Ya es tarde o temprano…será mejor que te deje dormir…

- No quiero – Atrapó los labios de él.

Que importaba sino dormía el se iría y tardaría tres meses, quería disfrutar con el antes de que se fuera, quería amarlo antes de dejarlo ir.

- …En definitiva fue una decisión osada que al final salio bien, pues la chica quedo entre las mejores vestidas, la verdad hay que admitirlo tiene talento, pues el vestido es un diseño propio. Pero creo que es algo que ya hemos visto antes, quiero decir que los eventos a los que ha ido siempre se ha destacado por su modo de vestir – Señaló la presentadora.

- Creo que estoy de acuerdo, la pareja, fue la mejor de la noche – dijo otra joven-

- Muchas gracias – Dijo mirando la televisión.

- Es la primera vez que estoy de acuerdo con los medios – Comentó para luego pasar la televisión y finalmente apagarlo, todos los canales presentaban lo mismo.

- Oye, yo estaba viendo – Le reprochó Kagome.

- No quieres ver algo mas lindo – Casi ronroneó cuando los cubrió a ambos con la cobija.

- Déjame Inuyasha – Rió bajo las sábanas.

- ¿Qué tal un baño? – Los destapo a ambos - ¡Eso es!, vamos a bañarnos – La tomó en brazos, y ambos desnudos fueron al baño.

- No me cansare de decir que esta ducha es tan grande – Se colocó una toalla, mientras Inuyasha abría las llaves.

- No debes ponerte una toalla si te la vas a quitar – Se acerco a ella y quitó la toalla que ella habia anudado en su cuerpo - No creí que aun me tuvieras vergüenza

Se sonrojó por las palabras de él, pues era cierto, ya habían compartido miles de cosas pero no podía evitar sonrojarse, al verlo desnudo y al verse desnuda frente a el, es mas en ocasiones con solo un beso se sonrojaba.

- Te he dicho que te ves hermosa sonrojada – La cargó, colocando las piernas de ella a su alrededor, adoraba el modo en que el cuerpo de ella encajaba con el de él.

- Pensé que solo sería un baño – Jadeó una vez que estaban en el baño, y el comenzó a besarle el cuello - No que…

- Siempre es de mis fantasías tenerte aquí conmigo

La noche cayó nuevamente, el sonido de varios aviones se podía escuchar por el lugar y la voz que anunciaba los vuelos igualmente lo hacia. Y ahí estaba ella de pie en la puerta de abordaje esperando junto con el.

- Creo que dormiré todo el vuelo – Cerró sus ojos mientras escondía su rostro en los cabellos de ella; y no era para menos, no habían salido de su habitación en todo el día.

- ¿A dónde vas? – Preguntó abrazándolo.

- Brasil – Respondió y Miroku se acercó a ambos.

- Todo esta listo, puedes subir – Avisó su manager - Te alcanzaré en una semana, hay cosas que debemos hacer en Brasil…

- Esta bien – Asintió - Cuídate, y mas te vale no olvidarme – Bromeó

- Te voy a extrañar – Recibió un beso de él, claro que lo extrañaría, como una loca.

Sabia que era su trabajo pero como lo odiaba en estos momentos, que no podían grabar la tonta pelicula en el país en lugar de hacer un tour mundial, lo bueno del asunto es que el estaría en tres meses eso era uno menos del tiempo inicial, pero aun así lo iba extrañar, por suerte tenia su estudio para distraerse.

- Nos vemos – Entró en la pista de despegue y se subió a su jet privado, siguiente parada, Rio de Janeiro, Brasil.

1 mes después*****************************

- Estas muy dedicada al estudio chica, come algo – Bebió de su café, mientras ella solo estudiaba.

- Debemos entregar este proyecto para final de mes – Fue lo único que dijo, mientras coloreaba algunos bocetos.

- Lo sé, pero no es para que te descuides tanto, no estas comiendo nada a excepción de libros y dibujos – Bromeó, aunque era algo cierto, no literalmente, claro esta - Para cuando venga tu bombon vas a estar, demasiado flaca para su gusto y…

- Ya entendí Jakotsu, es solo que no me gusta la comida de esta cafetería, hablamos luego

- ¿Y esa que tiene? – La miró marcharse.

Camino, por los pasillos de la Universidad las clases habían terminado por hoy, estaba agotada, últimamente lo estaba mucho, y es que se estaba dedicando mucho al estudio, era en lo único que quería pensar.

- Era más que obvio, no se iba a quedar con una chica del común – Escuchó el comentario de la chica, dos casilleros al lado del suyo.

Guardo sus libros rápido, aunque no quisiera sabia a que se referían, el nuevo rumor, Inuyasha salía con la co-estrella de la tonta pelicula, y se moría del coraje, sin embargo Inuyasha ya la habia llamado a decirle que solo eran inventos promociónales. Odiaba a esa mujer, en sus planes no estaba dejárselo a ella.

Bueno las cosas se van a poner complicadas a partir del próximo capitulo, tal vez sea algo que no se esperan, pero uno nunca sabe puede que mas de una sepa de que se trata o otras estén desviadas para otra circunstancia. En fin no les voy a decir mucho mas así que simplemente espero que les haya gustado el capitulo, también trataré de actualizar la próxima semana y por ultimo la cosa es que me dejen sus mensajes, sugerencias y demás… Un abrazo…Un beso…Bye…