SIIIIIIIII, feliz cumpleaños para todos (¿?), al fin tenemos con nosotros el capítulo final de esta cosa que he dado en llamar fic, y que ya lleva no se cuanto tiempo colgado( Pichium Pichium), han sido unos largos y profundos meses de organización y fumaduras de opio, pero acá esta el resultado final, espero que sea de su agrado, y además, debo darle las gracias a Uyulala, mi Betareader, en su primera ayuda/salvación/corrección/golpiza/colaboración hacia mi persona, que ya ha servido para que aprenda gran cantidad de cosas que no sabía, y aunque sea mejore un poco mi capacidad escritora( habré subido de 1, 5 a 1, 6, sobre 10, of course). Este es mi último fic 100% escrito que hare para esta página hasta terminar de resubir material de otras páginas.

Por cierto, lean a Uyulala… ¿Acaso quieren pelear?

Disclaimer: Los personajes de Pokémon no me pertenecen.

Fue rápido, inesperado, mortal, y destructivo de principio a fin.

"Humanidad" no era sólo el máximo Pokémon, sino también la máquina de matar más perfecta creada por el hombre, armas que habían asesinado miles de personas hasta ahora, nada podían hacer contra esa cosa.

A medida que avanzaban las peleas, si se le podía llamar así al hecho de disparar contra algo que no se inmutaba ante nada, la bestia perdía cada vez más noción de forma, convirtiéndose en algo similar a una masa protoplásmica de colores y protuberancias. Su variedad de ataques fue reduciéndose a simplemente aplastar todo con su extraña forma.

Si murieron inocentes, sería difícil definirlo, pero al fin y al cabo, ¿los soldados no eran inocentes, siguiendo sólo designios de entes superiores con los que tal vez no estaban de acuerdo, debido al miedo de quedarse sin hogar ni trabajo?

Y Boston veía todo desde el laboratorio de Rowan, le habían indicado que no se preocupara, que las barreras del lugar deberían evitar que el ser lo detectara, y que la diferencia genética que poseía con los humanos de ese mundo era lo suficientemente grande como para evitar que se excediera en sus objetivos.

Eso no le preocupaba, podía sentirse tan bien en este nuevo hogar, pero al fin y al cabo, los que morían eran de su gente, de su verdadera raza, el grupo al que pertenecía, y todos ellos morían sin parar.

Nadie dijo nada desde que el Pokemon empezó su cacería, Ash jadeaba como si su corazón hubiera subido a su garganta, varias veces dirigió su mirada al Profesor Oak, esperando que le dijera que todo era mentira, pero el científico no habló, solo observaba. Aunque no lo expresaba, se notaba que en el fondo de su ser tampoco estaba de acuerdo con esto; a pesar de ello, los científicos deben tomar decisiones difíciles para salvar a sus semejantes, siempre será así, donde sea.

Y así, "Humanidad" viajó por todo el globo, asesinando sin piedad más y más enemigos, destrozando sus cuerpos bajo los vehículos metálicos. Los pocos que eran dejados de lado, tal vez porque sus armaduras funcionaban de manera similar a las barreras del laboratorio de Rowan, terminaban cayendo en los ataques de todas formas, al insistir en disparar contra el monstruo, o al replegarse para proteger el portal que los había traído, tal como los científicos habían calculado que harían.

Y cuando ya no quedaba nadie detrás, salvo unos pocos que lograron darse cuenta del porqué permanecían con vida, y decidieron no seguir luchando, escondiéndose para tal vez no salir nunca por años, fue que la debacle comenzó.

De manera repentina, "Humanidad" dirigió su atención a un pequeño grupo de humanos de ese mundo, escondidos en una casa, asustados por la batalla que se había producido, y sin siquiera tomarse un segundo, los aplastó.

Un mundo irreal capítulo final: "No hay lugar como el hogar".

— ¿Qué está pasando? —preguntó Oak alarmado al ver lo que pasaba.

Todos en el laboratorio empezaron a revisar los datos, analizar la información, pero ninguna conclusión parecía tener sentido, hasta que fue Boston quien llegó a ella.

—"Humanidad" rastrea a los humanos de mi mundo mediante su información genética, ¿no? —preguntó.

—Sí, ése es el diseño base —le comunicó Rowan, que conservaba la compostura pese a la situación—. Puede detectar el olor de los genes con su olfato desarrollado, decidimos que era el sentido más versátil, ya que es aquél que la mayoría de los Pokémons usan, y no dejaría lugar a variables.

—Sí, puede haber una —Boston no sonaba como Rowan, ya que él no podía ocultar sus sentimientos, y le costaba revelar sus conclusiones sin colapsar—: si la diferencia genética entre dos especies no es tan diferente.

— ¿Insinúas que…?

—No tiene sentido —intervino Oak bruscamente—. Si ése fuera el caso, ¿cómo es que antes no atacaba a los humanos de este mundo?

—No tengo la menor idea —Y realmente era así—. Sólo digo que, tal vez, no sé, fuera propenso más a alguna clase de genes que a otros, pero ante la falta del mosaico completo, ataque también a los que poseen sus fragmentos.

Y todo cuadraba, tenía sentido, la diferencia genética era relativamente grande, pero todavía generaba ciertas similitudes, similitudes que atraían a "Humanidad", en menor medida que el pool genético completo, pero aún al grado de atacar a los sujetos en caso de no encontrar a sus presas predilectas.

Oak se agarró la cabeza. Había fallado, años de planeación para afrontar una situación de este estilo, y simplemente la falta de refinación en el diseño, lo había arruinado todo.

—Oak —le dijo Rowan agarrándolo del hombro, y tal vez por primera vez sin parecer enojado, sino más bien triste—. En este momento no podemos preocuparnos por si hicimos lo correcto o no, sólo debemos terminar nuestro error.

Oak asintió lentamente, aunque sin cambiar su expresión, y el debate comenzó. Los datos fueron analizados rápidamente, algo quedaba claro, "Humanidad" no poseía una gran estabilidad, así que sus moléculas deberían separarse eventualmente, pero tal vez pasaran varias horas antes, y hasta ese momento, era muy probable que cerca de la mitad de la población mundial fuera diezmada, aunque hubiera casos en que las construcciones evitaran que fueran descubiertos por el material del que estuvieran hechas, serian casos aislados y que probablemente no marcarían una diferencia importante en el resultado final. Ahora bien, no había manera posible conocida de acelerar la inestabilidad del ser, únicamente una gran serie de bombas atómicas seguidas podría producir esto, pero también destruiría el planeta en el proceso, de todas formas, esa tecnología no existía en ese mundo.

—Si tan solo tuviéramos un gigantesco teletransportador —se lamenta Oak intentando no pensar en cómo los fracasos aumentaban—. La desintegración de moléculas que causaría esa máquina sería más que suficiente para terminar esto.

Hubo varios segundos, hasta que Boston llegó a un curioso descubrimiento—. Esperen, el portal sigue activo, ¿no? —no hubo respuesta, ni afirmativa ni negativa, pero no importaba—. Ahí está, el portal funciona mediante el mismo método abstracto de un teletransportador, eso necesitamos.

Hubo un rato de alegría en el ambiente tras escuchar eso, pero lentamente todos fueron dándose cuenta de algo, no había manera de atraer al Pokémon gigantesco hacia el portal, pero uno a uno los ayudantes dirigieron sus miradas a Boston, y al rato también Rowan.

—No —dijo Oak secamente antes de que alguien mencionara la ya obvia resolución—. No podemos tomar esa decisión.

—Si podemos —dijo Rowan—. O mejor dicho —y dirigiendo su mirada a Boston—: él puede.

Boston era el único humano que conocían perteneciente al otro mundo, y aunque "Humanidad" no había marcado una diferencia al elegir a sus presas en ese momento, seguramente seguiría prefiriendo a los que eran como él.

—Lo haré —dijo finalmente—. Después de todo, ha sido por mi culpa.

—Espera —intentó hablar Oak, aunque realmente no sabía qué podría decir, y se quedó callado, viendo cómo el joven salía corriendo del laboratorio.

Boston sabía donde estaban las llaves del automóvil de Rowan, sabía dónde estaba este, y sabía cómo manejarlo, básicamente, pero de todas formas eso no evitó que se quedara varios segundos frente al volante una vez subido. Ya está, estaba hecho, seguramente al salir del lugar ya había sido rastreado por la bestia, y no tardaría en aparecer en el horizonte, si es que sus cálculos eran correctos, claro. Lo que podría pasar después, bueno, era más difícil de definir. En el hipotético caso de que no muriera antes de llegar al portal, ya sea porque el Pokémon lo alcanzara, o su no muy alta capacidad de manejo le jugara en contra, no era seguro que sobreviviera, tendría que quedarse en un punto intermedio entre el portal y el ser para que éste no dejara de sentirse atraído por su persona, y en el momento en que tocara la gigantesca puerta, ¿qué pasaría? Podría colapsar todo, y quedar partido entre dos mundos, perder su mente, sus recuerdos, o alguna parte de su cuerpo, fundirse con el otro, o incluso ser transportado a otro lado, o en un lugar que ni siquiera sería un lugar, la nada, y por encima de todas las demás opciones, siempre estaba la de morir. Muerte, curioso que no hubiera pensado en ella cuando se arrojó al portal la vez anterior, más allá de un pequeño desliz de su mente. Sin embargo, más terrible que esa opción, estaba la de que "Humanidad" no colapsara al pasar el portal, llevándolo a su verdadero mundo, repleto de aquellos seres que vería como presas, ¿Acaso podía sacrificar a millones de seres humanos de su mundo por los de éste otro?, No, esa no era una opción válida, pero no era más que otra variable de tantas. Ahora la prioridad eran los de este mundo, no por alguna razón en especial, más allá de porque eran seres vivos.

Y así, Boston aceleró, sin preocuparse de nada más.

Dentro, Ash había visto como su recién conocido se marchaba, él no sabía casi nada de la historia, sólo había presenciado lo mismo que casi cualquier otra persona, pero la única diferencia se marcó cuando vio a Oak nuevamente, Ash si sabía de dónde provenía "Humanidad". Vio al científico unos segundos sin que ninguno dijera nada; él se sentía traicionado en ese momento, y no quería hablar, fue el otro quien tomó la palabra, sin ocultar tristeza.

—Va a sacrificarse por todos nosotros, y aunque en cierta forma esto sea su culpa, no creo que deba terminar así.

— ¿Qué? —gritó Ash sin entender, pero no hubo respuesta—. Eso no es verdad.

— ¿A qué te refieres?

—Se que no he visto todo lo que pasó aquí, y sé sólo una mínima parte de la historia, pero lo que sí sé, es que él trajo a Pikachu conmigo, y aunque haya cometido errores, ya los ha enmendado. Lo que está destrozando todo…, eso no lo causo él.

—Ash, sé que estás enojado, pero debes entender, necesitábamos algo como "Humanidad" ante situaciones como ésta.

—Aunque tenga razón en eso, ¿Cuál es la necesidad de mentirles a todos?

Oak tardó en contestar, pero lo hizo con toda la firmeza que pudo conseguir—. No lo hubieran aceptado de otra forma.

—No podrían saberlo.

—No lo estás entendiendo, el mundo no es así como, seguramente, tú lo ves. Antes de que nacieras hubo guerras, y aunque estas terminaron incluso antes de que yo llegara a la vida, siempre pueden volver, tú lo has visto, ¿o acaso el Team Rocket no es un ejército en potencia?, Las armas son necesarias para protegernos ante esas situaciones y evitar las guerras.

Ash no tardó mucho en responder—. Tal vez sí, pero también, si cada uno tuviera una, un accidente, ¿No iniciaría una guerra? —Oak no pudo responder a eso, y los segundos pasaron—. Me voy.

Cuando Ash se hubo alejado, Rowan se acerco a Oak—. Ese chico tiene un gran carácter.

—Sí —dijo Oak tristemente—. Y también tiene la razón.

Boston aceleró con todo lo que podía el pequeño automóvil de Rowan, la destrucción que veía a su paso, realmente le destrozaba el corazón, pero no quiso quedarse atrás, sobre todo cuando vio, por el espejo retrovisor, una pequeña montaña que crecía de tamaño en el horizonte, "Humanidad" lo había detectado.

El vehículo realmente no aceleraba demasiado, lo que causaba que la distancia se acortara menos de lo que le gustaría a Boston, pero a lo lejos, el gigantesco portal de color violeta ya podía verse.

Aunque suene cliché, realmente la vida de Boston pasaba frente a sus ojos. No había hecho tantas cosas de las que estar orgulloso, tal vez el hecho de no salir a los campos de batalla no le hizo pensar antes en lo que realmente la guerra representaba, pero al menos su sacrificio podría servir de ayuda a otros.

Un curioso ruido se escuchó detrás de él, y cuando se dio vuelta para mirar, el vehículo se dividió en varias partes, causando que cayera al suelo.

Sintió un gran dolor en su pierna izquierda, posiblemente se la hubiera quebrado, todo por culpa del maldito suelo muy duro para su estructura biológica, ya que la velocidad y la altura que voló, no deberían haber sido suficientes para dañarlo de tal forma.

La sangre cubría su rostro, posiblemente hubiera perdido algún diente, pero no parecía tener un gran daño, aunque tenía varios raspones, éstos tampoco marcaban una diferencia. Analizó la situación científicamente, era seguro que lo que había destruido el vehículo era un separador de materia, un arma muy avanzada, lo que explicaba porqué había sido desintegrado de esa curiosa manera.

Entonces unos gigantescos pies metálicos se aparecieron frente a él, y pudo ver qué era lo que había disparado, el general Wade, subido a su armadura robótica. Realmente Boston había rezado antes porque ésta no hubiera sido inmune a los sentidos de "Humanidad".

—Wade, por favor —le dijo Boston casi rogando—. Si no me ayudas casi toda la gente de este mundo podría morir.

Un extraño sonido empezó a surgir del gigantesco armatoste, el científico tardó en reconocer que se trataba de una risa—. ¿Y por qué crees que eso me importa?

— ¿Cómo puedes ser tan inhumano?

—Habla alguien que traicionó a su lugar de origen por unas pequeñas criaturitas.

—Sabes que no es simplemente así, estos son seres vivos, como tú o como yo.

— ¿Y quién dijo que haré diferencia contigo?

Boston barajó varias cosas para decir, aunque como siempre, salió la que tal vez menos serviría—. Pero si te quedas aquí, "Humanidad" te atacará.

—Suponía que tendrías algo que ver con esa cosa, pero bueno, ya me di cuenta que no me ataca por alguna razón, y si tu estás aquí, supongo que estás en la misma —y al instante su brazo robot levantó a Boston en el aire, como había pasado la vez anterior.

—No seas tonto, debes irte o te destruirá —gritó Boston, pero ya no sentía que sirviera de algo, entonces, su atención se centró en algo que veía venir—. Espera, ¿qué es eso?

—No caeré en ese tru…

Un Charizard golpeó con gran furia al robot por detrás, llegando a arrancar varias partes metálicas del mismo, incluyendo la parte delantera, dejando a la luz la parte humana que quedaba del general.

También se abrió la mano en el proceso, así que Boston logró caer al suelo, su pierna le dolía, y frente a él se encontraba el Charizard, pero estaba prácticamente seguro de cual era, lo que se confirmó al ver a Ash y Pikachu arriba.

—No te preocupes, Boston —le dijo Ash sonriendo—. No te hubiera dejado solo por nada, nos encargaremos de este sujeto en segundos.

—No —gritó Boston—. Súbeme, ahora.

Ash no entendió mucho, pero ordenó a Charizard para que le permitiera bajar, y con gran esfuerzo subió a Boston antes de subir él también.

—Ahora acelera —anunció Boston, y Ash le hizo caso.

Mientras el Charizard se marchaba rápidamente hacia el portal, Wade lograba erguirse con cierto esfuerzo.

—Maldito Boston, ¿acaso crees que ganarás? —dijo sin ocultar su ira, y preparándose para lanzar un potente misil, pero una gran sombra lo cubrió completamente, y entonces vio de qué se trataba, "Humanidad" se acercaba más y más hacia su persona desde arriba—. ¿Crees que te tengo miedo? —empezó a reír—. No tienes la menor idea de quién soy.

Y gritando con gran furia, el general lanzó prácticamente todos los misiles que poseía sin detenerse un segundo, pero "Humanidad" seguía bajando hacia él sin detenerse, hasta que finalmente, las partes carneas del Pokemon empezaron a cerrarse a su alrededor, separándolo lentamente de las partes metálicas. El general lentamente fue transformándose en poco más que una masa sanguinolenta, disparando hasta el final, cegado por la locura.

Mientras, Boston observaba todo desde Charizard, que volaba a gran velocidad hacia el portal.

—Eso ha sido terrible —dijo Ash, pero Boston no dijo ninguna respuesta acorde a tal comentario.

—Sí, apúrate —fue todo lo que llegó a decir.

No pasó mucho tiempo para que "Humanidad" terminara con Wade y fijara su atención en el Pokémon con forma de dragón, persiguiéndolo a una velocidad impensada para algo tan grande.

Así, Ash terminó haciendo toda clase de maniobras para evitar los continuos ataques de la gigantesca masa, que parecía deshacerse a cada paso.

—No creo que pueda perderlo, maldición —dijo Ash enojado, pero Boston no se preocupó.

—Intenta pasar cerca del portal y déjame ahí.

— ¿Estás loco?, a esta velocidad…

—Hazlo.

Ash miró fijamente a Boston, y aunque no estaba muy seguro, decidió hacer lo que le pedía.

No hubo despedidas, no hubo lágrimas, simplemente, lo dejó al pie del portal, intentando bajar la velocidad lo suficiente para que no sufriera demasiados daños, pero la dificultad de maniobra no le ayudó mucho, y Boston fue arrastrado varios metros por la inercia al caer, eso no ayudaba en nada a su pierna, que ya estaba bastante mal.

Aunque Charizard atacó a "Humanidad", aún ante los gritos de Boston de que no lo hiciera, no cambió en nada, y el gigantesco Pokémon, solo estaba interesado en el científico que yacía sangrante en el suelo.

Boston se arrastró con todas sus fuerzas, sus manos empezaron a tocar el portal, se sentía tan extraño. "Humanidad" bajó rápidamente aquello que podría ser llamado su cabeza, varias parte se estaban derritiendo, ya estaba bastante inestable, pero aun no lo suficiente.

—Entonces nos iremos los dos, bastardo —dijo Boston.

"Humanidad" tocó el portal, y en tan sólo unos segundos, toda su esencia empezó a comprimirse, hasta desaparecer en una gigantesca explosión, los restos que se esparcieron por kilómetros, fueron desvaneciéndose hasta que nada quedó que pudiera traer un recuerdo de lo que había sido.

Ash pudo ver como el portal desaparecía al mismo tiempo que el gigantesco ser, mientras Charizard volaba hacia el horizonte.

FIN.

Epilogo 1: El mundo ha podido reconstruirse a muchas cosas, y ésta no sería una excepción, claro está, aunque tomará más tiempo.

Las máquinas que habían traído los humanos del otro mundo fueron destruidas lo más pronto posible, de todas formas, eran pocas, y nadie sabía usarlas. Aunque una gran parte de la población había muerto, los que quedaban todavía podían seguir adelante.

Se realizó un funeral honorario para Boston, cuyo cuerpo no había sido encontrado, Lydia fue una de las personas que más expreso su sufrimiento por éste sin contenerse.

Las ligas de lucha de Pokémon fueron detenidas hasta próximo aviso, en esta nueva situación, los pocos entrenadores que quedaban con vida cobrarían más importancia, aunque a Ash le daba igual, sólo el saber que su madre seguía bien era suficiente.

Él y Oak no volvieron a hablar luego de estos eventos, aunque Ash entendía porqué había hecho lo que hizo, no sabía si algún día podría perdonarlo.

Y así, ¿quién sabe qué sorpresas llegarían a ese mundo luego?, Con la mayoría de las organizaciones criminales diezmadas, ¿Encontraría una paz definitiva o el miedo y el dolor que dejó la batalla no lo permitirían?

Preguntas sin respuesta.

Epilogo 2: El joven se levantó de la pequeña cama, y respiró el aire natural de la selva, se sentía tan bien.

—Apúrate, tenemos trabajo —le dijo alguien desde afuera.

Entonces agarró su bastón, y se preparó para andar, con dificultad debido a su pierna izquierda, que estaba dañada permanentemente.

Ese día le traería mucho trabajo, ya que muchos chicos y hombres grandes que habían sufrido por la guerra necesitaban atención médica urgente.

Pese a esto, Boston no podía evitar sonreír, al fin y al cabo, y aunque su mundo no había visto la paz duradera nunca hasta entonces, siempre estaba la esperanza.

Todo mundo puede ser hermoso, si los que lo habitamos estamos dispuestos a lograr que lo sea.

Ahora sí, FIN de verdad.