Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer. Esto es algo que solo dio mi loca imaginación.
De Rose Hale a Rose Cullen
CAPITULO VIII
FURIA, DESAHOGO E IDEAS
Edward
Vamos Edward –Me dijo Alice con su ya grácil andar de bailarina.
Espera un poco por favor Allie. Permíteme despedirme de Bella y de Renesmee.
En cuanto me acerque a mi linda esposa ella solamente me dijo: Tranquilízate Edward, todo va a estar bien. Y con esa mirada que me dio me transmitió toda la confianza que necesitaba para seguir adelante. Tome a mi preciosa hija de su pequeño asiento y la acune una vez más en mis brazos. Deposite un suave beso en su frente al tiempo que se la entregaba a mi esposa con suma delicadeza, para evitar que la nenita se despertara.
Me dirigí hacia donde se encontraba Alice y solamente, y como autómata la seguí. Sabía perfectamente que no necesitábamos cazar, de hecho, dos días atrás lo habíamos hecho, por lo tanto decidí no pensar en las justificaciones que le darían mi esposa y Jasper al resto de la familia para justificar nuestra ausencia.
Una vez que estábamos en el centro del bosque Alice se detuvo y con la furia contenida que tenia, pues no se explicaba la razón de lo que sucedía me dijo:
Me quieres explicar porque te veo intentando asesinar a la madre de Rosalie –aunque esto último, -de de madre- lo soltó con gran desprecio en su voz.
-Creí que habíamos llegado a un acuerdo y que nadie lastimaría a esa maldita bruja, porque eso significaría hacerle daño a Rose.
-Lo sé, Alice. Lo sé. Pero quiero que me escuches, por favor. Escucha porque esa maldita despertó el instinto asesino que creía muerto desde hace tiempo dentro de mí.
-Te escucho Edward, aunque no creo que haya nada que justifique lo que mi visión me mostro. –Dijo con un tono muy molesto.
Fue entonces cuando saque toda mi furia y todo mi coraje. Lo admitía, aun más, cualquiera que nos conociera sabia de ante mano que la relación entre Rose y yo, si bien era cordial, jamás rebasaba los límites impuestos, pues aun ella guardaba recelosa el que yo no la admirara como todos los demás lo hacían y en mi mente aun permanecía su insufrible vanidad.
Comencé por lo más simple. Le explique, lo que, básicamente ella sabía. Que esa maldita mujer haría hasta lo imposible porque Rosalie me sedujera, le explique nuevamente que lo único que esa mujer quería era nuestro dinero, aun más, y por increíble que se escuchara, le explique primero quien era quien la había convertido. Le explique que esa mujer había sido capaz de venderle su alma al mismo diablo: Le confesé haber leído en su pensamiento como es que Victoria la había convertido en lo que ahora era.
Intente, de a poco darle largas, pero Alice se estaba exasperando y llego un punto el cual, si bien le sorprendió que Victoria fuese quien la había convertido, le pareció absurdo que se lo contara, arguyendo que, eso no justificaba en nada su visión.
Intente relajarme un poco, antes de soltarle toda la verdad.
Alice, -le dije en tono serio-. Tu recuerdas el porqué Carlisle convirtió a Rosalie ¿Cierto?
-Sí, claro que lo sé. Me respondió tajante.
Entiende, que es difícil para mí decirte lo que te confesare, y antes de que te lo cuente, te pido por favor que, al igual que yo intentes mantener la calma. Sé que tu furia y tu coraje serán iguales y quizás más grandes que los míos, pero comprende que…
-Basta, Edward. Sea lo que sea dímelo ya y no le des más vueltas. Quiero saber qué es lo que sucede –Me dijo en tono una vez más muy molesto.
Alice, aquella noche de Abril, cuando atacaron a Rosalie no fue casualidad. Aquella fatídica noche esa maldita mujer sabía lo que le sucedería a su hija. Fue ella, fue esa maldita la que lo planeo todo. Ella simplemente no pudo esperar y acepto el trato que alguien le ofreció. Nunca supo que había sido Royce King quien había comprado a su hija.
-¿Qué estás diciendo Edward? –pregunto Alice con un deje de incredulidad en su voz.
-Te estoy diciendo Alice, que Lissette acepto una gran cantidad de monedas de oro a cambio de que aquella noche no permitiera que el padre de Rosalie fuera a buscarla a casa de Vera. Te estoy diciendo Alice, que ¡esa mujer sabia que violarían a Rosalie y no le importo en lo más mínimo! –Grite esto último furioso.
-Eso, eso no puede ser Edward. Una madre jamás haría eso. Yo, simplemente, no tengo palabras.
Acurruque a Alice en mi pecho, al tiempo que leía la confusión que reinaba en su mente. Ella no creía que ninguna madre fuera capaz de hacer eso a su hija, pero tampoco sabía cómo justificar mi enojo. Por un momento incluso mezclo su pasado convenciéndose a sí misma de que sus padres eran unos monstruos y que lo que le habían hecho a ella, al abandonarla en el psiquiátrico y darla por muerta era lo peor que podían hacer. No entendía como la madre de Rosalie había sido capaz de algo así.
Así pasaron cinco, diez, quince, veinte minutos más, humanos, por supuesto hasta que ella logro desenredar la confusión de sus pensamientos.
-¿Por qué? –Fue su única pregunta.
-Royce jugó bien sus cartas. Ella jamás supo que fue él quien la había comprado, de hecho, había convencido a esa mujer de que amaba a su hija y que la respetaba. La convenció de que le daría una vida de princesa, claro está, que esa vida no la incluía ni a ella ni a su esposo e hijos. En realidad, convenció a esa maldita bruja de que se llevaría a Rosalie a vivir a Europa y que jamás les volverían a ver, excepto en navidad.
La maldita mujer no midió su ambición, pues ella estaba segura de que una vez que emparentaran con los King, todas las puertas se les abrirían y nadie, socialmente hablando les rechazaría la entrada a ningún sitio.
Estaba segura de que su ambición, de ser socialmente reconocida, se vería culminada con la boda de su hija.
Sin embargo, al ver que no tenía ya esa oportunidad, decidió que no le importaba el fututo de su hija, y una noche, un hombre, cubierto con una capucha y una máscara, se acerco a ella y le dijo unas simples palabras: ¡Deme a su hija!
En un principio, la mujer rechazo tal oferta, no era tonta. Si bien, no accedería a todos los lujos de los King, por lo menos si se sabría en Nueva York de esa ceremonia y creía que aunque pocos, quizás les dejaría algunos beneficios.
A esa propuesta le siguieron varias. Hasta que una noche, alguien llamo a su puerta, el ama de llaves solo se acerco a ella y le dijo:
Han traido esto para usted, señora. Era una carta y un pequeño saquito con 100 monedas de oro y una nota que decía:
¡Deme a su hija y tendrá esta cantidad multiplicada por diez veces! El mensajero espera su respuesta.
En ese instante ella respondió la carta. Varios días después ese mismo mensajero llevo diez sacos diferentes y se le entrego al ama de llaves nuevamente al igual que otra misiva.
Dentro de tres noches. Me llevare a tu hija y no la volveran a ver. Creo haber pagado lo suficiente por ella, no la busques, ella será mía para siempre…
Observe como Alice contenía la furia que invadía su cuerpo, similar a la que hasta hace poco yo sentía. Con determinación escuche sus palabras:
-¡Esto es la guerra! Nos mantendremos unidos y la alejaremos de Rosalie. Evitaremos a cualquier costo el daño que le pueda causar.
Fue así, como sin más, regresamos a casa. Ella le explicaría a Jasper la verdad y le pediría ir a una reunión que organizaríamos. La cual, no incluía ni a Emmett, ni a Rosalie. Todos los demás tendríamos que pensar e idear un plan para evitar que la maldita bruja la dañara.
Lamento no haber actualizado antes.
Espero que les guste.
Este capítulo se lo quiero dedicar a dos personitas:
BTVS: Aquí está la continuación. Espero que te guste y no haberte decepcionado.
Addictedtohouse: Te prometí que hoy sábado tendrías el siguiente capi y aquí está. Espero que te agrade.
A todas las demás personitas que leen no tengo más que agradecerles por su tiempo y su paciencia. Así como también agradecerles todos y cada uno de sus reviews y alertas. No tienen idea de cuánto me alegra que les gusten mis ideas. Ni de cómo me anima recibir un comentario suyo.
En serio, lamento la tardanza, prometo ya no tardarme tanto. Y, aquí va el chantaje: En cuanto tenga 5 reviews actualizo. Así que porfa, si quieren saber cómo continua, denle click al botoncito de abajo y dejen su comentario.
Aprovecho para decirles que no voy a abandonar ninguno de mis fics. Todos los voy a terminar.
Por último, y no menos importante, les pido que si quieren recibir la actualización de la historia en su e-mail agreguen la historia en Story Alert o si lo prefieren pueden poner Author Alert y así en cuanto actualice cualquiera de mis historias les llegara un mensaje a su bandeja de entrada.
Besos a todos y mil gracias por leerme.
Serena Princesita Hale
