DE ROSE HALE A ROSE CULLEN

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer. Esto es algo que solo dio mi loca imaginación.


PLANES

JASPER

Cuando Alice y Edward regresaron, me percate de que algo no iba bien. No era que ellos supieran cubrir muy bien sus sentimientos, o probablemente era el hecho que los conocía demasiado bien como para que me pudieran ocultar algo.

Pese a que la mujer, quien ahora se sentía dueña y señora de nuestra casa iba dando órdenes aquí y allá, ya no me moleste, salvo claro está, cuando menciono que a nuestra casa le faltaba algo de estilo y elegancia.

Supe que todos sentimos ganas de asesinarla y por todos, incluyo a Rosalie, quien solamente le dirigió una mirada apenada a Esme.

Espera un poco por favor Allie. –Le dije en cuanto la vi llegar junto a Edward. Cuestione a mi hermano acerca de lo que le sucedía a Alice y por contestación solo obtuve, algo tan simple como ve con ella. Ella te explicara.

Claro, -dije- aunque me encontraba totalmente confuso. Permíteme despedirme de Bella y de Renesmee, ya que a mi pequeña sobrinita nada la hace feliz y tuve que adormecerla para que se tranquilizara.

Edward solamente me dio las gracias, y, al igual que yo, Bella esperaba a su esposo para que le diera una explicación, sin embargo, hubo algo que me dejo más confuso aun.

-Confió plenamente en ti, y sobre todo en tu buen juicio Jasper. Sé que tomaras la decisión adecuada y nadie mejor que tu y Carlisle para saber cómo actuar.

Subí a la recamara que compartía con Alice. La encontré dentro de la parte más apartada del closet. Sin duda alguna algo iba mal. Pues Alice jamás entraba a esa parte del placard, en esa parte se encontraban nuestros recuerdos más dolorosos y más felices, al mismo tiempo.

-¿Qué haces allí, muñequita? –Hacia tanto tiempo que no la llamaba así, por lo que ella volteo inmediatamente, sin embargo me dedico una mirada triste.

-Nada Jazz. Solo recordaba. –Por cierto, hace tiempo que no me llamabas muñequita. –dijo melancólica. Creí que ya solo se lo decías a Rose.

-Nada de eso muñequita. ¿Qué te tiene así de triste –pregunte.

-¿Me acompañas a dar un paseo? –pregunto.

-Claro. –Le respondí. Y observe claramente como acomodaba el viejo vestido de volantes en tono rosa pálido y su sombrero y guantes a juego. Al hacerlo, volvió el olor a naftalina, pero eso ni siquiera me molesto. Sabía que Alice solo tomaba ese vestido cuando se sentía absolutamente mal. Ese vestido había pertenecido a Rosalie, fue el primero que compartieron, pues habían hecho tres idénticos, con las medidas de cada una. La diferencia, para identificarlo, no fue el largo del vestido, ni el tono. Fue precisamente el detalle del sombrero, pues el de Rose, tenía un hermoso sombrero, mientras que el de Alice iba acompañado de una hermosa tiara de piedras, mientras que, en aquella ocasión, Esme había decorado su cabello con una especie de red, con lindas piedras. Alice conservaba cada traje, como recuerdo. Pues fue aquella noche, en la que llamo papá y mamá a Carlisle y a Esme. Además, claro está, de que Rosalie había hecho los diseños de esos vestidos….

Salimos por la ventana rumbo al bosque, por el aroma, pude identificar que allí fue donde estuvieron antes Edward y Alice.

-Me dirás, ¿Qué es lo que realmente sucede, Alice? ¿Me dirás que te tiene así de triste mi amor?

En respuesta, Alice solamente se arrojo a mis brazos y comenzó a sollozar.

En cuanto se desahogo, -pues no utilice mi don en ella- volvió su rostro hacia mí, lleno de una mezcla de emociones: había amor, odio, ternura, compasión, resentimiento e incluso pude sentir un inmenso deseo de venganza.

-Ay Jazz, es que es horrible. ¡Por eso Edward estaba tan mal! ¡Yo, yo siempre creí que mis padres eran los peores, por haberme enviado al psiquiátrico, sin embargo, ahora comienzo a creer que en verdad me amaban y que lo que hicieron fue por temor!

En definitiva, algo no iba bien. Que Alice justificara a sus padres por dejarla en el psiquiátrico y creer que la amaban, solo daba pauta para que mis peores temores se hicieran realidad, aun así le pregunte:

-¿Por qué crees tal cosa muñequita?

-Es que, es horrible Jazz, lo que esa mujer le hizo a Rose no tiene nombre y ahora más que nunca debemos estar a su lado y protegerla. Esa mujer es capaz de cualquier cosa.

Y, mientras Alice me iba relatando todo lo que Edward le había dicho, mi furia se incremento. No me importaba, que ella hubiera sido su "madre". Alguien como ella no merecía tal nombre. Pero Alice me detuvo. ¿Cómo era posible que quisiera que su hija sedujera a su "hermano" por venganza? ¿Qué pretendía? ¿Destruir nuestro hogar?

-Espera Jazz. Bella lo sabe y le ha dicho a Edward que hay que protegerla. Hay que hacer lo necesario para que realmente crea que Rose sedujo a Edward, aunque hay que hablar con Emmett, el debe saber y comprender.

-¿Qué otra cosa sucede, Alice? ¿Hay algo más? –pregunte dubitativo.

-Así es Jazz. Lo que te voy a contar es el verdadero motivo por el que te traje aquí, así como también explicara la visión que tuve en el coche.

De haber estado vivo, estoy seguro que estaría al borde de un colapso nervioso, pues no podía imaginar que era lo que tenia así a Edward y a Alice.

-Antes que nada, -dijo ella- necesito que mantengas la calma. Tú eres la pieza clave para que todo salga bien. Estando aquí, te puedes desahogar, gritar, romper y maldecir lo que quieras, sin embargo, una vez que estemos en casa, te necesito calmado y tranquilo, con tus emociones en orden para poder ayudar a los demás y a la propia Rosalie.

Asentí levemente, preparándome para lo peor, aunque no tenía la menor idea de lo que aquello pudiera ser.

En cuanto Alice me dijo que esa mujer había vendido a su propia hija por unas cuantas monedas de oro, perdí el control de mi mismo, grite, solloce, maldije, corrí, pase de la furia el enojo y la tristeza, combinado con venganza y con frustración, a un estado que podría denominarse "catatónico". En cuanto logre la calma, Alice me abrazo y me dijo que no íbamos a permitir que nada malo le sucediera a Rosalie, que todos estaríamos allí para protegerla. Sin embargo aun venia lo peor. Contárselo a Emmett, Carlisle y Esme. Estuve completamente seguro de que Esme se querría volver a morir cuando supiera lo que esa mujer le había hecho a Rose.

En cuanto volvimos a casa, Bella propuso que nos reuniéramos en el consultorio de Carlisle. Allí les explicaríamos la verdad al resto. Debía estar preparado para lo peor. Tendría que prever cualquier tipo de reacción y estar preparado acordamos que era el lugar más seguro, nadie sospecharía, pues "casualmente nos encontraríamos allí". Sabíamos que Esme, acudiría, como todos los días a ver a Carlisle, a Emmett lo podría llevar yo, para no levantar sospechas, Renesmee se quedaría con Rose, pues Alice y Bella irían de caza. Renesmee, con su habitual inteligencia, comprendió que debía captar cualquier dato que nos pudiera ser de ayuda, tendría que pasar el mayor tiempo con Rose, cosa que a ninguna molestaba.

Cuando el fatídico día llego, como era habitual, Esme salió rumbo al hospital a ver a Carlisle, habían pasado cinco días en que ella estaba allí. Por la mañana, muy temprano, Alice y Bella nos informaron que necesitaban casar, quisieron llevar consigo a Renesmee, sin embargo, la pequeña se acerco a Rose y con sus habituales pucheros le pregunto a Rose si podía quedarse con ella y mi hermana encantada le respondió que sí.

Edward, por su parte asevero que también necesitaba cazar, por lo que acompaño a Bella y a Alice. A media mañana, le propuse a Emmett una carrera en el x-box. Obviamente había dañado el disco y, Emmett, al estar emocionado con el videojuego, se molesto cuando ya no quiso funcionar, yo también fingí molestia, sin embargo le propuse ir al centro comercial. El acepto gustoso. El plan estaba completamente en marcha. Emmett le había propuesto acompañarnos a Renesmee, sin embargo la niña se rehusó y dijo querer estar junto a su tía Rose, por lo cual se quedo en casa.

Comencé a preparar a Emmett desde el auto, me sería más fácil calmar las emociones de todos, si ya tenía controlado a Emmett, aunque solamente le conté que "su adorada suegra" manipularía a Rosalie para que sedujera a Edward, aunque claro está, todo sería una farsa.

Tal y como lo espere, Em. Crispo sus manos, sin embargo logre calmarlo y le explique qué Edward había leído la mente de Rosalie y que estaba muy confundida. Que de lo único que se encontraba realmente segura era de amarlo.

Logre calmarlo totalmente, sin embargo sabía que lo peor se vendría en el consultorio de Carlisle. Le explique iríamos a la consulta de Carlisle, para poder explicarles a él y a Esme los planes de la maldita bruja.

A Esme ya Carlisle no les sorprendió nuestra llegada. Podría decirse que ya nos esperaban.

Me sorprendieron. Nuestros padres realmente nos conocían, sabían que algo ocurría, sin embargo no nos presionaron para que se los dijéramos, por el contrario, nos dieron tiempo para digerirlo. Les agradecimos por haber tenido esa paciencia con nosotros.

Salimos de la cafetería rumbo al consultorio de Carlisle, ya que ese lugar daba un poco más de privacidad. Tome una bocanada innecesaria de aire, cosa que no le paso desapercibida a mamá y solamente cuestiono ¿Realmente es tan malo como aparenta? Yo asentí levemente, me sentía como si los Vulturi hubieran vuelto y no tuviéramos armas para defendernos.

En cuanto subimos al consultorio y una vez que Alice y Edward se encargaron de relatar la primera parte de la historia, Esme solo se abrazo a Carlisle y decía que no era posible que una madre le hiciera eso a su hija, sin embargo Edward la tranquilizo y le dijo que ese pequeño detalle ya estaba cubierto y que por ese lado le harían creer a esa mujer que repentinamente Edward había tenido un interés de "más que hermanos" por Rose, todo con la finalidad de que no hiciera que Rose se sintiera culpable.

Carlisle, Emmett y Esme asintieron, aunque dijeron no estar muy de acuerdo. Bella, por su parte, fingiría que Edward ya no le importaba y se iría. Aunque claro, estaría allí, solo que confundiríamos su olor y nos ayudaría a vigilar a la bruja.

El verdadero dolor, vino cuando Carlisle descubrió que lo que realmente le había sucedido a Rosalie no era otra cosa que, una maldita venta que esa mujer había hecho. Carlisle, el hombre más paciente y comprensivo del mundo, perdió su habitual calma, por lo que destrozo todo el mobiliario y más. Esme por su parte solo sollozaba, y decía que no era posible que una madre le hiciera eso a su hija. Aseguraba que Rosalie era una chica muy dulce y no se merecía lo que esa mujer le había hecho. Aseguraba que su "niña"; su pequeña princesita no merecía sufrir por algo como eso. Logre calmarlos, puede que no tuviera el don de Alec Vulturi, sin embargo logre adormecerlos para tranquilizarlos.

Emmett por su parte estaba igual o peor. De hecho, Emmett entro en un estado de shock, por lo que Edward lo sujeto por orden de Alice. Lo calme en cuanto Alice nos dijo que estaba a punto de reaccionar.

Una vez que estuvieron todos tranquilos. Ellos aceptaron nuestra idea. Alice nos dio "el famoso videojuego" que habíamos ido a comprar y Esme regreso instantes más tarde a casa.

Edward, Bella y Alice volvieron. Alice tenía una mueca en el rostro. Mientras que Bella y Edward entraron discutiendo y peleando. Todo como parte del plan.

Aquella tarde todo daba inicio.


Espero que les haya gustado este capítulo.

Cuando comencé a escribirlo, había pensado en hacerlo desde el punto de vista de Carlisle; sin embargo después pensé que quien llevaría el real y verdadero peso seria Jasper, pues es él quien tendría que lidiar con todo el peso que conllevarían las emociones y sentimientos de los demás.

En cuanto a Carlisle, también creí que, siendo al final del día "su padre" también merecía tener su propio de desahogo, al igual que Esme.

Por cierto, les gusto la parte final???

Besos a todos

Sayonara!!!

Serena Princesita Hale