DE ROSE HALE A ROSE CULLEN
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer. Esto es algo que solo dio mi loca imaginación.
ROSE
Algo no andaba bien. Eso era seguro. Me sentía total y completamente segura de que algo no iba bien. Aunque quizás solo eran meras ideas mías.
Después de los sucesos ocurridos a últimas fechas sentía que ya nada tenía sentido y que en cualquier momento las cosas podían cambiar.
Había momentos como este en los cuales deseaba fervientemente que mi "madre" no hubiese reaparecido en mi vida, pues a decir de mí, yo ya tenía una familia a la que adoraba, misma que también me quería.
Sabía que algo estaba pasando pues, después de casi un siglo de vivir juntos sus actitudes no eran las más normales que digamos.
Desde que Lissette hizo su entrada triunfal en nuestras vidas no me encontraba muy cómoda que digamos. Lo cierto es que, después de pensarlo, tenía la certeza de que si no fuese por ese impulso que no pude contener aquella tarde, seguiríamos teniendo la vida tranquila, apacible y normal que hasta hace poco teníamos.
Estaba muy incómoda por el hecho de que sabía que a "mi madre" le incomodaba el hecho de que yo llamara a Esme mamá, motivo por el cual tuvimos una discusión que, si bien no termino en lágrimas (pues no podíamos derramarlas) si termino en sendo reproche de su parte, pues a su decir yo me estaba comportando muy fría con ella y prefería, según sus palabras llamar "madre" a una extraña que a ella misma.
Edward, quien leyó sus pensamientos, me dijo que se encargaría de consolar a Esme, por el hecho de que yo ya no la llamara madre, a decir de mí, me sentía como una verdadera chinche e incluso menos que eso, odiaba ver sufrir a Esme por mi culpa.
Intente razonar con Lissette acerca de ese hecho, pero me dio su rotunda negativa. De hecho, fue a Esme a quien le dije acerca de mi incomodidad sobre volver a llamarla madre. Es decir, yo sabía que ella lo era, sin embargo, por alguna razón no podía llamarla "madre". Sabía que había errado, pero era tarde para echarse para atrás.
Hubo sucesos que me molestaron, como el hecho de que ella quisiese remodelar nuestra casa, esa casa era de Esme y todos habíamos puesto de nuestra parte para que tuviera algo de nuestra esencia en ella. Esme aseguro que no le importaba que ella remodelara, pero a mí sí.
En cuanto a mi relación con el resto de mi familia también cambio. Con mi osito, con mi Em. Tuve que contenerme eso se tradujo en no más sexo ni muestras de pasión por los rincones, estaba segura que de a poco y me volvería una monja.
Para colmo "mi adorada madre" me renovó el guardarropa. Por suerte Alice tuvo una visión previa y se dedico a cambiar la mayoría de mi vestuario y mudarlo a otra habitación. De nada sirvió que le dijera a Lissette que iba por quincuagésima cuarta boda con Emmett, ella decía que nadie merecía mi cariño, que el único hombre digno de mi había muerto de tristeza, angustia y soledad por no tenerme a su lado.
Por culpa de ese maldito prejuicio suyo, tuve que alejarme de mi osito. Según me había dicho mi Em. Él se ganaría a mi madre a pulso y esfuerzo y le demostraría que era un hombre lo suficientemente digno para mí. Como de costumbre, monte en cólera, sin embargo "mi mami Esme" me tranquilizo y me aconsejo que le permitiera a mi osito hacer eso por mí. Que el ganarse a Lissette le permitiría probarse a sí mismo que era merecedor de mi amor y cariño.
Cuando proteste y le puntualice a Esme que Emmett no necesitaba probarle nada a nadie, me dijo que yo tenía razón, sin embargo, mi Emmett no lo hacía solo por mí. También lo hacía por el. Motivo por el cual le permití seguir con ese absurdo. Pero mi "adorada madre" –nótese mi sarcasmo- no lo aceptaba por más esfuerzos que mi osito realizaba.
Hubo un momento en el que estuve tentada a contarle la verdad, que "ese magnánimo" ser al que ella tanto elogiaba me había vejado, y no solo él. Toda su parvada de amigos, malditos malnacidos me habían violado hasta dejarme a un paso del profundo foso del abismo de la muerte, pero Carlisle, mi padre me había salvado. Eso el cariño de Esme, la paciencia y tolerancia de Edward y los besos de mi osito son los que me habían salvado de hundirme en mi propio infierno.
No entendía el porqué de la reticencia, pero había algo en ella que no me permitía confiar en ella. Había algo mi sexto sentido quizás, que me advertían de un peligro inminente.
En cuanto a mis hermanos, con Edward se mostraba muy solicita, no entendía el porqué, y Edward tampoco me lo quiso explicar. Con Bella y con Renesmee era otra historia. La mayor parte del tiempo se dedicaba a ignorarlas, como si ni siquiera existieran.
A Alice, pues, simplemente era imposible no amarla, por lo que, término convirtiéndose en su nueva compañera de compras, aunque pude notar que al duende maniaco por las compras no le hacía mucha gracia. Era fácil deducirlo. En el último mes solo había ido al centro comercial 5 veces y eso ya es mucho decir.
Jasper era el más transparente. Sabía que era a quien más le había afectado la situación. Una tarde le pedí salir juntos, solamente él y yo a cazar, él acepto gustoso, pues hacia tiempo ya que no pasábamos una tarde de hermanos.
En cuanto estuvimos en medio del bosque, le pregunte el porqué de su actitud, le pedí que me respondiera con la verdad, en un principio se negaba, pero logre convencerlo.
Su explicación fue muy simple. Me dijo que aunque mi madre no lo externaba, no le gustaba el apego que tenia con él. Me dijo que no necesitaba del don de Edward para saber que le molestaba, pues era capaz de sentirlo en cada una de sus emociones.
Me sentí muy mal con la confesión que me hizo, sin embargo, siendo tan dulce como es Jazz, me dijo que no tenia de que preocuparme o sentirme culpable, que él entendía perfectamente la situación y que me seguía queriendo como hasta lo que hace poco habíamos fingido ser: hermanos gemelos. Me abrazo y me consoló y pasamos una tarde maravillosa.
Con Carlisle fue muy diferente el trato. Incluso podría haber apostado a que intentaba seducirlo, lo que ella no sabía era que Carlisle no tenia ojos para otra mujer que no fuese Esme.
Pero puede que quizás todo fuesen ideas mías, pues nadie había dicho una palabra sobre lo que acontecía. Al parecer todos estaban muy calmados, incluso la propia Renesmee, quien en un principio se sintió triste por el trato que le daba Lissette.
Supe que nada de lo que me había planteado alrededor del último mes eran solo "extrañas ideas" cuando vi entrar por la puerta a Bella y a Edward discutiendo. Yo sabía que algo estaba mal y que mis peores temores estaban a punto de confirmarse cuando, una tarde, después de que habían salido felices a cazar Edward, Bella y Alice, los dos primeros regresaron discutiendo y nada contentos.
Supe que yo había sido la causante de tal discusión, cuando Bella me abrazo fuerte y me dijo: "cuida de Renesmee. Se una buena madre con ella" y se fue sin darle a nadie la menor oportunidad de detenerla….
Bueno chicas, aquí está el capi de hoy. Lamento la hora de publicación.
Esta dedicado especialmente a Rosalie Hale de Cullen. Quien pidió un poco mas de Emm y Rose POV.
Espero que te haya gustado linda.
Un enorme beso para todos los que leen.
Me dejan un review con su opinión.
Como ven, todos los Cullen se han quedado con la impresión inicial de felicidad que les dio Rose, que no han reparado en lo que ella realmente siente por estar intentando protegerla de "la bruja"
Reviews?
Besos a todos
Hasta el próximo sábado
Serena Princesita Hale
