Como están, bueno antes que nada recordarles que los personajes no son mios bla bla bla bla, solo esta historia y que lo que vaya entre comillas son los pensamientos.
Una nueva Vida
El pasado parte I
Al día siguiente Oscar y Jeans se prepararon para ir Arras el pequeño estaba emocionado, por fin luego de un año volverían aquel campo hermoso lleno de bellos recuerdos de él y su madre.
Ambos tomaron el tren para el pueblo, de ahí irían en un auto alquilado donde se hospedarían.
Jean estaba entusiasmado, pero aburrido a la vez tenía ganas de hacer algo, cualquier cosa, por lo que movía las piernas de arriba abajo balanceándose en el asiento frente a su madre.
.- Jean, estas inquieto.- afirma Oscar sin despegar los ojos del libro que tenía en manos.
.- ha, perdón.- baja la cabeza un poco avergonzado, él sabía que a su madre le gustaba que se comportara bien.
Sonrie dejando a un lado el libro y voltea ve a su hijo.- debes estar aburrido, es normal, pero ya falta poco para que lleguemos.- Jean solo asiente y trata de permanecer calmado.
Oscar se siente un poco mal por Jean, recuerda que cuando ella era pequeña su madre la hacía jugar cuando iban en tren. Su madre, hace 7 años que no la veía, a penas si se comunicaban por teléfono cuando ella la llamaba, tenía miedo de ponerla en aprietos si su padre se llegase a enterar.- madre.- deja escapar un susurro.
.- hm¿?.- la mira un poco confundido.
Oscar se da cuenta que su hijo podría escucharla y decide alejar de ella todo pensamiento triste o melancólico y ve alrededor.- mira Jean.- dice agachándose como si fuera a comunicarle un secreto.- al parecer hay una niña que está pasando apuros como tú, ¿por qué no eres un buen caballerito y la salvas del aburrimiento?
Jean se levanta y fija su mirada en la gente del vagón hasta que divisa a una linda niña de cabellos rubios.- pero si es Mari Tere.- suelta sonriendo
.- así que ella es la famosa señorita que ha robado el corazón de mi hijo.- le bromea.
.- madre! .- se sienta avergonzado y sonrojado por completo. Pero sin quitar esa sonrisa que lo delata.
.- jaja ¿por qué no vas con ella?
.- en verdad puedo?.- pregunta poniéndose de pie, sonriendo más y sorprendido, pero rápidamente se sienta nuevamente y niega con la cabeza.- no, mejor no.
Oscar lo mira confundida
.- no quiero dejarte sola.- responde con una voz suave.
Oscar enternecida por el comentario de su hijo, sonríe y se sienta a su lado.- no te preocupes por mí así tendré tiempo para terminar mi lectura.- le muestra el libro que estaba leyendo hace unos pocos minutos.
.- está bien!, siendo así .- responde con entusiasmo y vuelve a pararse para ir corriendo donde la jovencita
.- pero recuerda volver cuando den el aviso.- alza la voz y voltea para que su hijo la escuche
.- si mama!.- le contesta ya casi llegando al otro lado del vagón.
Oscar vuelve a su postura anterior y sonríe al escuchar los sonoros y bulliciosos saludos por parte de ambos niños.
Pasa aproximadamente una hora y el tren se detiene, por el alta voz informan a los pasajeros que tienen dificultades técnicas y demorarán unos minutos. Oscar baja el libro una vez más y observa por la ventana con curiosidad. Dos hombres con uniforme discutían y algunos trabajadores estaban a su alrededor. "dificultades técnicas", bufa algo molesta y posa su vista al campo. A decir verdad ella también ya estaba algo aburrida de estar sentada en ese tren, tanto que tal vez sería bueno dar un paseo. Estaba a punto de salir cuando es detenida por dos pequeños niños.
.-mamá, mira ella es María Teresa,.- comienza Jean con entusiasmo.- Mari T te presento a mi madre.- dice con orgullo.
Oscar observó a la pequeña, y le recordó a alguien, alguien del pasado, pero no era el momento ni el lugar correcto para pensar en eso así que solo atino a dejar salir un leve silbido .- vaya, es más bonita de cerca, mucho gusto pequeña.
La niña se había sentido un poco intimidada por su presencia, pero al verla sonreír y comportarse tan casualmente hizo que la incomodidad se esfumara.
.- mucho gusto. .- sonrió abiertamente.
.- me han hablado mucho de ti.- continuó Oscar luego de que los niños se sentaran frente de ella.
.- mamá!.- exclamó el pequeño ruborizándose por completo, y tratando de esconder su cabeza en sus hombros.
.- jaja no tiene nada de malo que me hables de tus amigos ¿no?.- le pregunta tratando de provocar un poco a su hijo, era bueno divertirse así a veces. Los tres comienzan un dialogo ameno hasta que el tren comienza a marchar nuevamente luego de unos minutos, y se da el aviso de que pronto llegarían a la siguiente estación.
.- pequeña ¿donde están tus padres?, deben estar preocupados por no verte.-
.- ha! No hay problema, estoy viajando solo con…- pero fue interrumpida por una señora mayor
.- niña Maria teresa, que le he dicho? No ande molestando al resto de pasajeros.- de pronto apareció una señora mayor con un uniforme, regañando a la niña.
.- pero nana!
.- tenemos que regresar, sus padres le están hablando por teléfono.- Cuando escuchó la noticia de su nana la pequeña se puso de pie y sonrió con ilusión.
.- empieza por ahí!.- exclama entusiasmada y sale corriendo, pero a medio camino se detiene y regresa un poco agitada.- ha disculpe, mucho gusto en conocerla.- hace una leve inclinación en señal de respeto y se dirige a Jean.- nos vemos luego Jean!
.- si!.- se despide con el brazo en alto.
.- hay estos niños, disculpe las molestias.- dice la señora haciendo también una leve inclinación y se retira apresurando el paso para alcanzar la menor.
Todo había pasado muy rápido, tanto que Oscar no tuvo tiempo de reaccionar. Se queda mirando a la pequeña niña correr hacia un teléfono y hablar con alegría, sin duda eran muy parecidas.
.- mamá ya vamos a llegar.- le informa su hijo sacándola de sus pensamientos
.- ha cierto.- reacciona por fin y baja las maletas que había puesto en el estante.
El tren se detiene informando que han llegado al paradero de Arras y entre la multitud ambos bajan del tren. Oscar lleva el equipaje hasta el lugar donde los estaba esperando su movilidad.
Y mientras ambos están en el auto comienza una conversación con el menor.
.- sabes? mañana habrá una feria a unos minutos del hotel.-
.- ¿en serio?, vamos!, vamos!.- exclama con emoción.
Oscar solo sonríe entendiendo el entusiasmo de su hijo, y pocos minutos después llegan al lugar.
Ambos entran a la habitación, una muy cómoda y espaciosa, justo para ellos dos. A los pocos minutos se encuentra ella desempacando mientras Jean veía con emoción la ventana.- no desesperes, debo terminar con esto, ¿por qué no sales y das una vuelta?.
.- si! .- sin más salió corriendo a la sugerencia de su madre.
Terminó de desempacar, pero cuando estaba por salir comenzó a llover fuertemente.- vaya suerte.- suspira con fastidio, pero luego sonríe cuando ve a Jean regresar..
.- ahora que haremos?.- pregunta con un puchero en el rostro.
.- supongo que dormir.- atina a decir
.- ¿que?.- exclama prácticamente horrorizado
.- es broma, porque no vamos a ver un lugar para cenar?.- sugiere mientras saca un paraguas para ambos.
La cena en un cómodo restaurante fue placentera, y cuando regresaron notaron el cansancio, así que se decidieron por hacerle caso a la primera sugerencia, y quedaron dormidos en poco tiempo.
Jean fue el primero en levantarse y trató de despertar a su madre.
.- vamos, vamos, hoy es la feria
.- hm… es a las 2 todavía.-pero al ver a su hijo con ojos suplicantes.- anda a ver cómo están quedando los preparativos de la feria, y me cuentas
.- vale!.- exclama con entusiasmo.
"es tan fácil entusiasmar a un niño"
.- quiero verte de regreso a las 11.
.- si!.- le responde poniéndose los zapatos.
Jean salió corriendo como si un rayo lo hubiera alcanzado y Oscar se desperezo un poco. Ver a su hijo tan animado le llenaba de energía.
Las dos horas de plazo dieron su fin y tal como lo prometió Jean regresa.
.- y bien,?.- pregunta mientras se arregla el cabello
.- será grandioso!, ya quiero que sean las 2.- la emoción de su hijo le hizo recordar cuando era niña. Era costumbre ir con la familia a las ferias de las tierras de su padre.
.- ha sabes mama?, me encontré con Mari T, pasaremos estos días juntos!, será genial!, y nos divertiremos en la feria, también conocí a sus padres que se hospedan al lado de la feria y les agradaría mucho pasar la tarde con nosotros, dicen que es la primera vez que visitan arras.- dice entusiasmado.
Jean estaba emocionado por la feria, y por estar con su pequeña amiga, que maravillosos días de la niñez piensa Oscar con melancolía.
.- mamá , será mejor irnos alistando.- la saca de sus pensamientos y ella asiente. Era verdad estaban por dar la 1 y si quería llegar a tiempo, debían prepararse desde ya.
Ambos se asearon y cambiaron de ropa, Oscar saco dinero de la maleta y partieron para la feria.
.- vamos mama, vamos, ya quiero jugar en los juegos,.-
.- calma Jean, los juegos no se irán.
Sin embargo cuando llegaron Oscar se detuvo conmocionada.
.- mira ahí está Maria Teresa.- exclama al ver tres figuras en la entrada de la feria.- Mari T, ya llegamos!.- corre a darle el alcance
Un joven de cabellos castaños claros con un porte galante se voltea y revolotea los cabellos del pequeño.- Jean que alegría verte de nuevo, ¿esta vez viniste con tu madre?- preguntó el señor quien al subir la mirada no pudo más que sorprenderse.-….Oscar….- dejó escapar.
.- ….Fersen….
Una joven de cabellos rubios que al parecer regresaba de comprar algunas bebidas, observa a la recién llegada y de la sorpresa deja caer lo que traía para luego taparse la boca con una mano, por la impresión.
.- OSCAR!.- grita la mujer y va corriendo a su encuentro y la abraza.
.- Antonieta!.- exclama más que sorprendida, queda por unos momentos en shock.
Mientras los dos niños quedan observando la escena más que perplejos.
.- niños, nosotros nos quedaremos aquí un rato ustedes vayan a divertirse.- atina a decir Fersen. Jean no se mueve del lugar mostrándose un poco confundido, pero la pequeña niña entiende que deben marcharse y jala al niño en dirección a los juegos.
Cuando los niños ya no estaban a la vista comienzan las preguntas en forma desesperada.- Oscar, Oscar, ¿qué te pasó?, dinos, ¿por qué desapareciste así?.- pregunta atropelladamente Antonieta aun sin poder evitar las lagrimas cursar su rostro.
Oscar no sabe qué decir, aun se recupera de tal impresión.
.- amor, no la atropelles de esa forma, vamos al salón para hablar más tranquilos.- sugiere el joven a quien Oscar había llamado Fersen, al ver el estado de la misma.
Los tres se dirigen a un amplio salón, muy elegante, que era el recibidor del hotel donde los recién llegados se hospedaban y se dirigen a un pequeño rincón donde los muebles de color negro se dejaban notar.
.- ahora si Oscar, no podrás escapar de mis preguntas, ¿por qué te desapareciste de esa forma?.
.- es cierto, si pasabas por problemas, ¿por qué no recurriste a nosotros?, hemos sido amigos toda la vida.
.- no sabes lo angustiados que estuvimos cuando te fuimos a buscar a tu casa luego de varios días de haber faltado a la oratoria.- sollozó la joven sin poder evitar las lagrimas por lo cubre su rostro con ambas manos.
Oscar no se atrevía hablar solo los escuchaba, en la misma posición.
.- nadie sabía de tu paradero, -continuaba estaba vez viéndola a los ojos.- incluso, llegamos a pensar que…..- vuelve a cubrirse el rostro, pero esta vez en los brazos de Fersen quien trata de calmarla.
Luego de unos minutos en silencio Oscar toma el suficiente valor para dirigirse a ellos.
.- lo siento….- comenzó un poco más calmada.- supongo que no pensé en nada más, que en escapar.
.- escapar?, ¿por qué?, ¿qué paso?, por...Jean?.- pregunta nuevamente Antonieta un poco más tranquila, pero aun atropellándose en sus palabras.
Ella solo asintió y bajo la mirada hasta sus manos.- mi padre quería que…abortara.- se detuvo un momento para recobrar fuerzas, pues notaba su voz quebrarse al recordar ese hecho.- pensé que me mandaría lejos y yo lo aceptaría, pero cuando escuché una conversación por teléfono, supe que no tendría opción.
Flash back
.- asi es, quiero esa cita para mañana a primera hora.- escuchó la voz alterada de su padre mientras se dirigía a su cuarto.- no sé cuanto llevará, pero no quiero un bastardo en mi familia, el honor y el buen apellido Jerlley se verá manchado de por vida si dejo que esta locura siga el curso que lleva, cuento con tu discreción.- se detiene para luego confirmar lo sospechado.- si, si ella hará lo que le diga, no hay vuelta atrás, no nos va a llevar a la perdición con esta estupidez que ha cometido.
Oscar abre la puerta con ferocidad dejando un poco sorprendido a su padre, quien por acto reflejo solo cuelga el teléfono.
.- mañana iras a la clínica Berubara, Gustav te estará esperando.- le informa mientras toma asiento y ordena unos papeles.
.- no iré a ese lugar.
.- no me importa lo que opines, iras y punto
.- no!
.- tendrás que deshacerte de eso, ¿me oyes?.- dice firmemente la voz prepotente de su padre.-
.- solo te importa el qué dirán padre, pero no te preocupes no arrastraré a nadie conmigo, sin embargo tampoco permitiré que tenga que pagar por ello con la vida de un inocente que aun no conoce este mundo.- estaba decidida, sus ojos mas destellantes que nunca observaban los mismos ojos de su padre, del cual solo se podía reflejar rabia.
.- ¿osas retarme?
.- llámelo como quiera padre, pero no permitiré que dañe al que será mi hijo.
.- ¡cállate!- grita aquel hombre dándole una bofetada.- ese bastardo no llevará nuestro apellido.
.- no lo llevará.- comienza poniéndose de pie luego de haber caído por la cachetada de su padre.-, porque desde ahora dejaré de ser una Jerlley.- se voltea a la puerta y escucha las últimas palabras de su padre.
.- si cruzas esa puerta jamás te volveré a reconocer como hija mía.
.- discúlpame padre, lamento haberte ocasionado tantos problemas.- era un adiós, giró la perilla y se dispuso a marcharse.
.- no te atrevas a regresar!, me oyes?, OSCAR!
Oscar se marcha entre lagrimas de aquel que lugar que antes consideraba un hogar, la lluvia que se hacía presente opacaban sus lagrimas, y a la vez su visión, tanto que no se dio cuenta en donde terminó. Era una mansión muy elegante. Sin darse cuenta sus pies la llevaron hasta su puerta, pero a escasos centímetros del timbre su mano se detiene al ver a sus queridos amigos juntos y felices.- no puedo, solo les ocasionaré problemas.- retrocede unos pasos y observa por última vez aquella mansión con una sonrisa triste.- sean felices.- susurra para ella misma mientras se aleja.- "Antonieta, Fersen, nunca los olvidaré".
Fin del Flash back
Ambos quedaron atónitos, sabían que su padre era muy estricto, pero jamás creyeron que podría ser por ello que no sabían de su amiga. Suponían que se había marchado del país por voluntad del padre, pero después de un año sin saber de ella pensaron lo peor. Otra pregunta se veía en los ojos de ambos, ¿quién sería el padre?, en todos los años de amistad no le habían conocido una pareja, si bien varios chicos que conocían estaban interesados en ella, por lo particular Oscar solo mostraba fastidio con respecto a ese tema. Sin embargo al ver la expresión de su amiga, no atinaron a decir más. Ya estaba con ellos y ahora las cosas serian muy distintas.
Espero les haya gustado esta primera parte, perdonen el retraso. Pero aquí está la continuación.
Gracias por los reviews son muy alentadores, por cierto suelo responderlos por mensaje, para que sea más personal.
Pero déjenme agregar algo, nuestro querido Andresito aparecerá en la continuación a este capítulo, y nos traerá más sorpresas, esperenlo!
