DE ROSE HALE A ROSE CULLEN

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer. Esto es algo que solo dio mi loca imaginación.


CAPITULO XXI

Más planes, otro diario y más conversaciones

Esme

Carlisle me había asegurado que Scarlett se encontraba bien y que no había sido más que un susto. Pero había algo en su mirada que me inquietaba. En sus ojos había una profunda tristeza, casi tan grande como la que había visto en los ojos de mi Rosalie cuando era humana.

Me acerque a su habitación. Aun no cabía en mi menta la idea de que ella fuera tan parecida a Rose. Amaba a mi hija, pero deseaba que esta pequeña no tuviera su carácter. Todo en pro de su bienestar.

Me acerque hasta la recamara en la que dormía. Después de haber hablado con Carlisle, quien había partido a Volterra a consultar a los Vulturi. Teníamos aunque mínima de que pudieran hacer algo con respecto a Lissette. Pero, aun así, después de que Carlisle se fuera, me cole por su balcón. Quería tener la certeza de que ella estaba bien. Me sentía una especie de ladrona invadiendo el espacio vital de otra.

La observe durante un corto tiempo. Su respiración, aunque acompasada, me daba a entender que estaba teniendo pesadillas.

-Por favor, no se vaya.

Me sorprendí de sobremanera cuando escuche su petición. Por un instante creí que estaba dormida y que al igual que Bella, cuando era humana hablaba en sueños.

No pude resistirme y me acerque a ella.

Comencé a acariciarle suavemente su rubio y lacio cabello. Pese a que en un principio, sintió el cambio de temperatura, no se quejo, aun más, se apego a mi cuerpo como si buscara el calor y la protección de alguien.

-¿Qué te sucede, pequeña? –No pude evitar preguntarle.

-Tengo miedo –me respondió con voz quebrada.

-¿A que le temes?

-A que ella vuelva.

-No te entiendo, pequeña.

-No me creería.

Simplemente la mire, intentando transmitirle todo el amor y la confianza para que pudiera desahogarse y poder saber que era lo que tanto la hacía sufrir.

-Usted es una extraña, y si hasta ahora, nadie me ha creído usted no tendría porque hacerlo. Sin embargo, ya no puedo más y tengo mucho miedo y necesito decírselo a alguien. Necesito que alguien me crea.

-Te prometo que te creeré. No me burlare de ti ni te hare parecer una tonta aunque lo que me digas suene de lo más inverosímil.

-¿De verdad?

Yo simplemente asentí y volví a acunarla entre mis brazos. Era una criatura tan pequeña, tan tímida, tan frágil, tan….

-No quiero leer el otro diario. –Comenzó. No necesito leerlo para saber que lo que ha dicho la bisabuela de Natalie es verdad.

-¿Por qué dices eso, pequeña?

Se levanto de la cama y fue hasta su cómoda. Yo simplemente la observe. No quería imaginar por lo que esta niña había pasado. Sospechaba que tenía mucho que ver con el indeseable visitante que teníamos en casa.

De la cómoda, Scarlett extrajo un grueso diario azul obscuro de piel y me lo entrego.

-Este es el diario de la bisabuela de Natalie. En él asegura que ella vendió a su propia hija. Tengo miedo de que haga lo mismo conmigo. Yo no sé si ha hecho un pacto con el demonio, pero ella está viva y desde pequeña me ha visitado y me ha atormentado.

Por su culpa, mi madre se fue de la casa y también es por su culpa que todos aseguran que estoy loca, porque la he visto y la he descrito con precisión. Nadie me cree que esa mujer está viva y que es capaz de hacer mucho daño.

Tengo miedo porque en sus ojos rubí veo su odio hacia mí. Me culpa por ser idéntica a ella. Dice que yo he sido la causante, al igual que ella de todas sus desgracias. De su ruina económica y social.

Pero nadie me cree. Todos dicen que soy una gran mentirosa y es por eso que no tengo amigos. Solamente Natalie, a la cual, por alguna razón no puede tocar. Dice que cuando esta cerca de ella siente que algo le quema y la paraliza.

Le sucedía lo mismo con la señora Vera.

Y, tú ¿Tienes alguna idea de porque le sucedía eso? Le pregunte al tiempo que terminaba de procesar la información que me había dado. La cual, si no mal encajaba daba pauta a que los Vulturi volvieran y la eliminaran. Ella había estado asustando por años a una pobre humana y la había estado torturando. Y no solo eso, gracias a que todos creían loca a la pequeña Scarlett es que no se había descubierto nuestra existencia.

Mientras procesaba todo esto, ella me dijo algo que termino por confirmar mi teoría.

-Ella me dijo que era un vampiro. Pero yo se que solo son cuentos y que solo lo dijo por asustarme.

Tome sus manos entre las mías y con toda la ternura de la que fui capaz le dije:

-Tranquila, mi niña. Yo te protegerte y te prometo que ella jamás volverá a hacerte daño. Pero quiero que entiendas una cosa.

Tu bisabuela jamás te mintió. Al igual que ella yo también soy un vampiro y tan es cierto que existimos, como que el sol brilla por el día y la luna se asoma al anochecer acompañada de un manto estelar.

Por alguna razón, parecía que no le asustaban en lo más mínimo mis palabras, por lo que yo simplemente la abrace. El único síntoma de humanidad que realmente tuvo, fueron unas inmensas lagrimas que comenzó a derramar mientras yo le susurraba palabras dulces para intentar tranquilizarla.

-¿Por qué…?

No termino siquiera su frase cuando comprendí lo que preguntaba. Estuve a su lado durante toda la noche y le explique nuestros orígenes y todas las dudas que pudiera tener.

Ella, a su vez me relato todo lo que la había obligado a hacer esa mujer.

Cuando terminamos de platicar, o mejor dicho, cuando la pequeña se quedo dormida entre mis brazos, volví a depositarla en su cama. Pero cuando estaba a punto de salirme, ella dijo las palabras más dulces que pude escuchar:

-Mami, no me dejes, por favor. No permitas que ella me haga daño.

Yo no pude resistirme y volví a abrazarla.

Llame a Carlisle al celular y le explique que ya tenía la prueba que nos hacía falta para que los Vulturi vinieran y se llevaran a esa mujer de aquí.

Cuando le conté a grandes rasgos lo que esa mujer había hecho, no dudo ni un segundo en prometerme contarle todo a Aro.

Ahora lo veía con perspectiva. El lograr que los Vulturi acabaran con esa mujer no solo traería paz a mi tan amada familia. Sino también a la pequeña que tanto había lastimado.


Espero que les haya gustado

Díganme ahora ¿Quién no adora a Scarlett? A que no se veían venir lo que escribí. A sus reviews le podrían agregar si les gustaría que además de su opinión, si les gustaría que Scarlett se convirtiera en una Cullen. De cualquier modo va a morir. Pero no les adelanto mas.

Pd. Les recuerdo chicas que abrí una encuesta en mi profile me gustaría que pasaran por la encuesta y me dijeran cual historia les gustaría que terminara primero.

Gracias por sus reviews, alertas y comentarios.

Reviews?

Besos a todos

Hasta la siguiente actualización.

Serena Princesita Hale