DE ROSE HALE A ROSE CULLEN
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer. Esto es algo que solo dio mi loca imaginación.
CAPITULO XXIV
Recelo
Rosalie
Me sentía muy sola. Pese a la compañía de Jasper, Alice, Edward y Renesmee sentía que algo me faltaba. El que mi madre estuviera aquí realmente no había mejorado las cosas.
Desde que Emmett y Bella se habían ido ya había comenzado a sentir esa extraña sensación de vacío, que se agravo mas cuando mis padres se fueron. Aun me cuestionaba porque Edward no había ido tras ella, cuando se suponía que era la persona más importante de su vida.
Vamos, no es que no quisiera a Lissette, después de todo ella era mi madre, sin embargo a lo largo de poco mas de ochenta años Esme había ocupado su lugar y este se había vuelto insustituible. Con sus mismos, sus cuidados, su ternura, su comprensión, su cariño, sus facetas de querer castigarnos como si fuésemos unos pequeños niños malcriados y no unos vampiros con más años recorridos que el de los simples adolescentes que aparentábamos ser. Extrañaba los pequeños detalles como el que Carlisle llegara por las mañanas después de una difícil mañana en el hospital y que Esme lo recibiera con un beso y una enorme sonrisa.
Extrañaba que Carlisle mostrara esos esporádicos abrazos y me llamara "princesa" y me hiciera sentir como una. Como si aun fuese una niña pequeñita a la que había que cuidar. Extrañaba incluso sentirme como la adolescente regañada porque sus padres se han dado cuenta que no ha ido a sus practicas sino con un novio y ha llegado después del "toque de queda".
Extrañaba los momentos de cacería en compañía de Bella y mi Emmett. Con Bella me había vuelto tan unida, ¿Quién lo diría?
Extrañaba las tardes largas de compras en compañía de Alice haciendo a Bella sentir, pese a todos estos años como una muñeca a la que había que vestir. O extrañaba también las largas tardes haciendo fotos de nuestra pequeña Renesmee y poniéndolas todas en un enorme álbum y clasificándolas por temporadas.
De mi Emmett extrañaba sentirme tan segura y tan protegida en sus brazos. Extrañaba su manera de hacerme reír y asegurarme que nada malo podría sucederme. Extrañaba tanto que me hiciera sentir única. Extrañaba fundir su cuerpo en el mio volviéndonos uno al momento que me perdia en sus hermosos ojos dorados y esa sonrisa que aun era capaz de transportarme al cielo y tocar la felicidad con las yemas de los dedos.
Ahora que ellos se había ido y no me quedaba nada. Y lo sentía así. Jamás creí que me volvería a sentir así. Se suponía que tenía a la persona que mas me había querido a lo largo de toda su vida a mi lado y aun así, no podía evitar sentirme sola y vacía.
Tenia tantas ganas de gritarles papá, mamá ¡no se vayan! No me dejen sola, no me abandonen. Pero no podía ser egoísta y debía darles tiempo para ellos. Después de todo, la eternidad no era solamente para que la compartieran con nosotros.
Vamos, incluso extrañaba cosas tan triviales como ver a Edward y a la pixie jugando una partida de ajedrez intentando, por parte de el leer sus movimientos y por parte de ella intentando ver sus decisiones en sus jugadas.
De Jasper mejor ni hablar. De un momento a otro se había vuelto un completo desconocido. Ya no platicaba conmigo. Ya no me hacia reír, ya ni siquiera nos sentábamos, como hacia algún tiempo a contemplar juntos las estrellas y a pedir deseos.
Y lo peor de todo –y es que no se si eran imaginaciones mias, si eran reales o si simplemente era lo que quería creer para no sentirme culpable por el rumbo de mi sentir y de mis pensamientos-. Era que veía como Lissette –mi madre- me miraba con cierto odio, con cierto rencor, como si yo no hubiese sido mas que su peor error. Algo que no debía suceder.
Tanto Alice como Edward evitaban el tema. Cada vez que les preguntaba ¿Ves algo en el futuro de Lissette? ¿SE quedara a nuestro lado? Ella simplemente evitaba el tema diciendo que prefería no indagar en el futuro, que todo lo debíamos descubrir a su tiempo. Que la vida era como una enorme aventura en la que había que arriesgar.
Por su parte, cuando cuestionaba a Edward sobre ¿Qué es lo que ella pensaba? El cortante como lo había sido los primeros años de mi transformación me respondia que preferia mantener su mente cerrada a cualquier cosa que pensara Lissette. Incluso, cuando le pregunte si no podría hacer una excepción por mi y decirme si es que ella realmente me quería, el simplemente me ignoro y me dijo que era algo que yo ya sabia.
Con Jazz, mejor no hablaba. La carga de emociones en la casa era realmente muy contradictoria y muy difícil de soportar, por lo que el pasaba la mayor parte del tiempo fuera de ella. Y aunque así era. El ambiente tan poco soportable, lo cierto es que tampoco me quería acercar a el porque no quería que sintiera mis verdaderos sentimientos.
Vamos, una cosa era concentrarme y bloquear mis pensamientos homicidas hacia Lissette con Edward y otra muy diferente y prácticamente imposible, era el engañar con mi forma de sentir a Jazz.
Pero aun así, sentía que no me equivocaba. Que Lissette no me quería. Sabia que ella me odiaba. Era fácil de leer. Ella me veía como si…. Lo pondré de esta manera. Si sus ojos fuesen dagas o fusiles, hace tiempo que yo estaría muerta. Ella creía que yo no me daba cuenta, pero no era así. Cada vez que creía que yo no la observaba sentía como me analizaba y como me veía como queriéndome decir cosas que no se atrevía.
Pero en el ir y venir de tantos días, me había acostumbrado a eso. A sentir que me odiaba y que fingía quererme frente a los demás. Además, no podía preguntarle la verdad a Jasper. El era mi hermano y estoy completamente segura que si yo llegara a cuestionarle acerca de los sentimientos de Lissette el me aseguraría que ella me amaba y que estaba feliz por haberme encontrado. Aun después de tantos años.
Era tan difícil e incomoda esta situación. Y lo peor de todo es que yo era una cobarde y no me atrevia a enfrentar la verdad. Estoy completamente segura de que si yo les hablara con la verdad, ellos me comprenderían y echarían sin contemplaciones a Lissette de la casa, por supuesto, después de externarles mis sentimientos y mi sentir.
Pero ni Emmett, ni Bella y por supuesto mis padres estaban aquí y eso me hacia sentir mas vulnerable y a la vez mas miserable. Sabia que nuestras decisiones siempre se tomaban en familia y yo…. Bueno, simplemente yo debía consultar a todos. Esto no era una decisión unipersonal, porque lo que yo hiciera no solamente me afectaría a mi, sino a todos.
Aquella tarde, en particular, lo que mas recuerdo fue lo que desencadeno la verdadera tormenta:
Alice entro corriendo, seguida por Jasper y Edward enseguida entro por el lado contrario de la casa y se situó a su lado. Renesmee bajo de los brazos de Edward y corrió hacia mi y con sus manitas me había mostrado uno de sus recuerdos. Me mostraba miedo, temor e inseguridad y me pedía que la abrazara.
La única vez que la había visto así, tan desesperada a Alice fue aquella en la que creímos que Bella se había suicidado….
Sabia que esto no podía ser así, pero al verla tan frágil, tan indefensa, tan insegura, confirme que realmente pasaba algo malo.
Además, aunado a ello, no dejaba de disculparse con todos nosotros y culparse por lo sucedido hablaba entre líneas y lo único que podía entender es que solamente había estado vigilando las decisiones de Aro y que había bloqueado a todos los demás, que no había puesto la menor atención a lo que Carlisle intentaba informarle por lo que no había visto cambios y no se había percatado de que ellos ya habían emprendido el viaje y que era imposible parar a Bella, Emmett y Esme. Que llegarían juntos….
Yo, simplemente me levante del sofá y exigí una explicación. Ella simplemente se deshacía en disculpas, haciéndome sentir mas culpable y dudosa.
¿Acaso ellos sabían algo que yo ignoraba? ¿Me estaban ocultando algo que yo debería saber? ¿Qué tenían que ver los Vulturi en todo esto? ¿Era algo relacionado conmigo, con mi madre?
Lo que sea que estuviera pasando, lo descubriría, porque en ese instante, entraron los Vulturi, acompañados por toda su guardia y con papá a su lado….
Prácticamente me quede en estado de shock cuando Aro exigió la presencia de mi madre y más aun, cuando vi como mi madre, acompañada por Bella y MI Emmett entraban con desconcierto a la casa acompañados de dos personas mas. Una que parecía ser mi fiel copia y otra chica mas que me recordaba a alguien a quien había querido y que, aun sigo queriendo mucho. Mi mejor amiga: Vera.
En ese momento, tambien entro Lissette y comenzo con muchos improperios y gritos...
Antes que nada, perdón por la tardanza, pero mi vida no ha sido fácil en prácticamente el ultimo mes y medio. Mi vida a transcurrido entre sorpresas y hospitales. Lo mas rescatable es que por fin soy tia, mi sobrinito ya nacio pero es prematuro. Prometo que en cuanto se estabilize un poquito mas mi vida, me pondré a escribir como se debe y actualizar todas mis historias.
Espero que les haya gustado
Cami, mi fan numero uno. Te prometi la actualización para el viernes y aquí esta amiga. Perdón por la hora, pero no pude antes. Prácticamente esta recién terminado. Este capitulo es para ti. Perdón también por los errores ortgraficos y por lo cortito.
Pd. Les recuerdo chicas que abrí una encuesta en mi profile me gustaría que pasaran por la encuesta y me dijeran cual historia les gustaría que terminara primero.
Gracias por sus reviews, alertas y comentarios. No saben lo que me animan a seguir con esta historia.
Reviews?
Besos a todos
Hasta la siguiente actualización.
Serena Princesita Hale
