Capitulo 9: En el punto de mira.

-Naruto para, me estas estresando- protestó Neji.

-Lo siento- se disculpó el rubio dejando de dar vueltas.

Los chicos esperaban fuera de la tienda donde Demi, Karin y Sakura intentaban curar a la morena.

-Esta en buenas manos- susurró Kakashi sentado en una roca con su libro en las manos.

Naruto suspiró y se dejo caer en la hierba al lado de Sith que mantenía la cabeza gacha mirando el suelo.

La tienda se abrió dejando paso a las tres chicas que salían quitándose unos guantes manchados de sangre. Sith levantó la cabeza y las miró interrogante.

-Hemos conseguido quitarle el veneno y cerrarle las heridas, pero sigue sin despertar- dijo Karin.

-¿Eso es malo?- preguntó Lee.

-No tiene energía, necesita recargarse, de momento es normal que este inconsciente, cuando la recupere despertara- explicó Demi.

-Entonces solo nos queda esperar, tendremos que quedarnos aquí ¿no?.

-Sí, no debemos moverla de momento- asintió Sakura.

Sith suspiró poniéndose en pie y se alejó del grupo. La pelirrosa se le quedó mirando con ojos tristes.

-Ve- susurró Demi- Lo estas desando.

La kunoichi se sonrojó ligeramente y echó a andar detrás del avatar bajo la atenta mirada del Uchiha que la observaba marcharse con el ceño fruncido.

-¿Sith?- llamó Sakura buscándole.

-Sakura.

La pelirrosa le miró sentado en la rama de un árbol muy alto y grueso.

-¿Puedo?

Sith asintió y encogió las piernas para que la chica pudiera sentarse junto a él.

-¿Qué te ocurre? Ya sabes que Alira se pondrá bien y ... .

-No es eso, es que pensaba que... nada déjalo, pensaras que soy idiota- Sakura negó con la cabeza y le puso una mano en el hombro para indicarle que siguiera- Ahora que ha aparecido su verdadera hermana, temo que... ¿qué papel me queda ahora? .

Sakura parpadeó confusa y después sonrió con dulzura.

-Puede que haya aparecido su familia de sangre pero siempre serás tu su hermano, es contigo con quien ha crecido, con quien ha compartido su vida- Sith levantó la vista y la miró fijamente- Tu siempre serás su familia por muchos Sohma que aparezcan, nadie podrá sustituirte ni desplazarte en su corazón.

-Tienes razón- contestó el avatar sonriendo.

Sakura sintió como su corazón daba un vuelco al verle sonreír.

-Tú... también... – Sith la miró expectante- También me gustas, pero... .

-Uchiha sigue presente- El avatar levantó una mano y le acarició el rostro- yo puedo hacer que le olvides, si me das la oportunidad.

Sakura asintió mirándole hipnotizada. Sith la atrajo hacia él y la besó delicadamente. Esta vez la kunoichi correspondió al beso volviéndolo más pasional.

Sasuke gruñó observándolos desde la distancia. Había seguido a Sakura en silencio y como esperaba la chica ni se había enterado. Había escuchado toda la conversación y ahora una sonrisa malévola empezaba a formarse en su rostro mientras volvía hacia el campamento. Una cosa era clara, Sith podía pensar que había vencido, pero un Uchiha nunca pierde.

Se turnaban para vigilar a la enferma, quien poco a poco iba adquiriendo color.

La noticia de que Sith y Sakura habían iniciado un idilio fue recibida con alegría, aunque Lee se deprimió durante una hora diciendo que había perdido a su hermosa flor, pero que se alegraba de que dos hermosos jóvenes explotaran su juventud juntos, que no había nada más bonito. Kakashi se emocionó mucho ya que se veía llevando a una Sakura vestida del blanco hacia el altar y le echó un discurso a Sith en plan padre sobreportector apoyado por Naruto el hermano mayor, hasta que Sakura les pegó a los dos un puñetazo en la cabeza y se llevó a su novio lejos de ellos.

-¿Vas a dejar que esto acabe así?- preguntó Suigetsu mirando la escena.

-Me sorprendería que lo hicieras- Comento Karin.

-No doy por terminada la guerra- contestó Sasuke.

Suigetsu sonrió mirándole de reojo.

-Lo sabía- susurró Juugo

-¿Qué tienes planeado?.

Sasuke se encogió de hombros dándose media vuelta.

-Miedo me da- contestó Karin observando a su jefe alejarse.

Alira abrió los ojos lentamente, le dolía todo el cuerpo, sobre todo el pecho y se sentía como si tuviera un elefante sentado encima.

-Por fin despiertas.

Alira miró hacia su derecha y vio al Uchiha sentado en uno de los extremos de la tienda con la espalda apoyada en la lona.

-¿Qué haces aquí?- preguntó la morena incorporándose trabajosamente.

-Vigilarte, nos turnamos para hacerlo y me ha tocado a mí durante la noche- contestó Sasuke observándola sentarse con cara de dolor- Vaya la de problemas que estas dando, primero te escapas y nos retrasamos casi una semana buscándote y ahora nos retrasas más esperando a que te recuperes, eres una autentica molestia.

-Nadie os pidió que me buscarais, y nadie te pide que estés vigilándome- contestó Alira mirándole fríamente.

Sasuke sonrió ligeramente mientras la veía inclinarse entre toses llevándose una mano al pecho y con la otra tapándose la boca.

-Aún estas muy tocada- susurró levantándose y caminando hacia ella- ¿recuerdas lo que me dijiste antes de marcharte?- Alira le miró limpiándose la sangre que escurría por sus labios- Me dijiste, si no sientes lo mismo por Sakura que Sith apártate y búscate un nuevo juguete.

-Eso dije- contestó la morena volviendo a toser sangre.

-Sakura y Sith han empezado a salir juntos- Sasuke se agachó a su lado y le puso la mano en la nuca obligándola a mirarle- Y yo he decidido apartarme.

Alira le miró sin entender lo que el Uchiha quería decir.

Sasuke sonrió y con un violento movimiento la besó salvajemente. Alira se quedó helada. El Uchiha se separó de la morena relamiéndose de los labios la sangre de la boca de la chica.

Alira frunció el ceño mirándole fijamente.

-¡Alira!- gritó Demi entrando en la tienda y lazándose a abrazar a su amiga- Te he oído toser ¿Cómo te encuentras?

-Me duele el pecho.

-Es normal, es por el veneno- explicó Sakura entrando en la tienda seguida por Sith.

-Me alegro de ver que estas bien- susurró Sith arrodillándose junto a la morena.

-Siento haberte preocupado hermano- contestó Alira.

Sith sonrió y la abrazo con fuerza.

Sasuke se alejó a una esquina de la tienda sonriendo maquiavélicamente, cada vez estaba más seguro de que su plan no fallaría.

Zetsu entrecerró los ojos y se volvió a meter en la tierra.

-Se ha despertado ya, tose mucho pero parece recuperada.

-Bien Zetsu, gracias por el favor- respondió Akito mientras el ninja planta asentía.

-Habrá que avisar a Aya de que su hermana se ha recuperado- comentó Ruberts.

Itachi se levantó del sofá y caminó hacia la habitación de la omega. Llamó a la puerta con fuerza.

-Adelante- se oyó al otro lado.

Itachi entró en el cuarto y cerró la puerta tras de sí. Se acercó a la morena que se encontraba sentada en una silla enfrente la ventana y contemplando la noche.

-Tu hermana se ha recuperado.

Ayame giró la cara para mirarle.

-Sabía que se recuperaría, en ella reside la fortaleza de la familia- contestó sonriendo y volviendo a mirar hacia la noche.

Itachi observó la luna llena reflejándose en el hermoso y delicado rostro de la mujer.

-Hoy la noche esta preciosa- susurró la omega- se ven todas las estrellas, brillantes, salpicando la oscuridad- Ayame le hizo un gesto para que se acercase. Itachi cogió una silla y se sentó a su lado- ¿No te lo parece?.

-Si- asintió el Uchiha- es perfecta- susurró mirándola de reojo.

Ayame sonrió y se inclinó para apoyarse en el alfeizar y dejar que el viento jugara con su pelo.

Al día siguiente y a pesar de las continuas protestas de sus compañeros Alira decidió que no quería seguir encamada, que ya habían perdido mucho tiempo y que tenían que seguir el camino.

-Pero, si en cualquier momento te sientes mal avisa ¿de acuerdo?- insistió Sith por decimoquinta vez.

-Que sí- asintió Alira cansada de que se lo repitiera tanto- Sith ¿no deberías estar con Sakura? Ahora que has conseguido lo que tanto querías.

-Pero es que me preocupo por ti.

-Pues deja de hacerlo que estoy perfectamente, soy más fuerte que tú.

Sith frunció el ceño y echó andar para alcanzar a su novia.

-Buena actuación- susurró Sasuke poniéndose a su lado.

-No se que a te refieres- contestó la morena sin mirarle.

-Pues que aún se te resiente la salud.

Alira le miró de reojo con el ceño fruncido.

-¿Qué es lo que planeas?

Sasuke la sonrió con sensualidad agarrándola de la cintura.

-Nada en especial solo te hice caso, me busque a otra.

-Y esa otra soy yo- Sasuke pronunció más su sonrisa.

Alira ladeó la cabeza y se encogió de hombros.

Suigetsu soltó una carcajada observándoles desde la distancia.

-Buen plan, desde luego.

-Ahí- susurró una figura observándoles oculta entre los árboles- Son los de la división real, tenemos que acabar con ellos.

Sus compañeros asintieron y se prepararon para el ataque.

-¡KATSU, KATSU, KATSU!- gritó Deidara lanzando hormigas y arañas y de todo tipo de figuras de arcilla explosiva.

Ayame sonrió, si tan siquiera moverse absorbía todos los ataques del rubio.

-Ni la roza- dijo Sasori sacándole brillo a su nueva marioneta avatar.

-Ni se cansa- contestó Sego ayudándole.

-Ni se mueve para defenderse- Añadió Gugernautt.

-Y eso que es de día- susurró White aburrida dedicándose a convertir las briznas de hierba en diamante bajo la atenta mirada avariciosa de Kakuzu que se las guardaba rápidamente.

-¡Vamos Dei-Dei, tu puedes!- animo Ruberts.

-Hay que ser tonto para retarla- soltó Hidan negando con la cabeza

-Im... imposible- susurró Deidara jadeando y dejándose caer en la hierba- Estoy agotado y me he quedado afónico.

Ayame pronuncio más su sonrisa.

-¿Alguien más?- preguntó mirando hacia donde todos estaban sentados.

Sus compañeros negaron con la cabeza y se encogieron un poco ante la insistencia de la morena.

-Durante mucho tiempo he pensado que era el ser humano más poderoso sobre la tierra- dijo Tobi observándolos desde la casa- ¿Quién me diría que después de tanto tiempo encontraría alguien a mi nivel?- Zetsu le observó de reojo en silencio. Se había quitado la máscara y su sharingan giraba emocionado- Incluso, la verdad es que al caer la noche ella me supera sin problemas, podría acabar conmigo sin esfuerzo.

-¿Qué estas pensando?- preguntó el ninja verde a su jefe.

-He vivido tranquilo pensando que nunca nadie podría acabar conmigo y ahora se me presenta el peligro tan cerca que hasta casi me asusta- Zetsu le miró sorprendido- He dicho casi.

-Imagino que no te quedarás de brazos cruzados.

Madara soltó una carcajada.

-Estas en lo cierto amigo, dejaremos que todo siga su curso, dejaremos que encuentren la píldora, y una vez que la encuentre yo me la quedaré. Con los poderes de esa pequeña bolita podré pelear contra nuestra querida omega aún en plena noche cerrada y entonces si que seré el más poderoso de todos- Zetsu observó a Ayame vencer a Deidara de nuevo- Llego el momento de hacer una llamada a mis viejos amigos del Parlamento avatar, quizá... me den alguna pista de donde el viejo Almirante escondió tan poderosa arma- Zetsu desapareció inclinando la cabeza- Ya no me aburriré- susurró poniéndose la máscara que le acreditaba como el loco de Tobi y observando sonriente a Itachi quién no apartaba la vista de la omega- Esto se pone cada vez mucho más interesante y divertido- Riendo salió de la casa en dirección hacia al resto mientras gritaba Deidara- sempai.

-Hay algo ahí delante- anunció Kiba olfateando el aire.

-¿Qué es?- preguntó Kakashi.

-¡Una chica!- exclamó Demi- ¡Herida!-La rubia salió corriendo hacia la muchacha tendida en el suelo- ¿Estas bien?- preguntó mirando como la chica se agarraba el tobillo.

-Creo que me ha mordido una serpiente- contestó esta con gesto de dolor.

-Tranquila yo te curare.

Neji frunció el ceño mirando a su alrededor.

-Hay algo que no me gusta.

-Solo es una chica algo torpe- contestó Suigetsu sorbiendo de su botella- y ... .

Un grito de la rubia le interrumpió. El grupo miró hacia delante justo para ver como la supuesta herida rajaba el cuello de la avatar de lado a lado.

-Estupendo- protestó Alira negando con la cabeza.