Bueno la mayoria de personajes no son mios pertenencen a quien se los copie y bla bla bla por eso de los derechos.

Nymphy : volvera no te preocupes...pero ... quizas con que sorpresas se pueda encontrar,... Lindo lobito...es muy tierno dejando la duda..jajaja Pero no te preocupes ire dejando pistas por hay... espero que no te molestes después el desenlace :P...

Feliasfenix : ya te deje las opiniones al respecto... yo creo que nuestro fic van a ser mas que diferentes asi que no te preocupes...aunque es chistoso haber tenido tanteas coincidencias al principio

La hora de partir

-¡¡¡Pero qué demonios!!! – Harry tenía le respiración acelerada, mientras bajaba la varita pensaba que de seguir moriría de un infarto antes de pelear con Voldemort.

-¡Señor Harry Potter! ¡ Es su amigo Dobby, señor! ... Dobby no tuvo la intención de asustar al señor... Dobby solo quería saludarlo. ¡ Por favor, el señor no mate al viejo Dobby!-el elfo domestico, se movía convulsivamente, en sus grandes ojos se leía aprensión y miedo.

- ¡Dobby!, ¿ Qué haces heces aquí?, me pegaste un susto de muerte, acaso no tienes una manera menos sorpresiva de aparecer- mientras se apretaba el pecho Harry observaba al elfo con media sonrisa en los labios, se percato también que en su cama había varios regalos, más regalos de los que nunca hubiera tenido, comprendió cuando Ron les había dicho que desearía cumplir la mayoría de edad todos los años, era genial, en eso momento olvido que era Harry Potter, que tenía que enfrentar a Voldemort, se extinguió de alguna forma el dolor por las pérdidas sufridas, en esos momentos solo era un chico que cumplía 17 años.

- Dobby, lamento haber sido así de agresivo, pero esa no es la mejor manera de despertad a una persona- Harry intentaba ponerse serio, - Pero de todas formas gracias por haber venido- la voz de Harry se enroquenció

Entonces el señor no se enfado con Dobby, señor – el elfo aun se movía nervioso

-No Dobby, estoy alegre que me hayas venido a ver... pero no me vuelvas a decir señor, ahí si me enojare recuerda que soy tu amigo – claro que Harry se arrepintió de esta última frase.. Dobby empezó a hacer tales gritos de alegría, que Harry tuvo que encerrarlo como lo había hecho en segundo año, - Te saco de ahí, pero quédate en silencio, - le dijo a través de la puerta del armario.

-como diga, Harry Potter – la voz del elfo se escuchaba ahogada, definitivamente no estaba cómodo

Como era muy temprano, Harry estuvo conversando con Dobby por largo rato mientras abría los regalos;

Hermione le había regalado una chaqueta estilo fútbol americano que regulaba la temperatura para que nunca se sintiera frío o calor. Ron le regalo unos guantes que eran iguales a los del buscador del equipo favorito de Quiddich de Ron, los Chursley Cannon. Moony y Tonks, le regalaron varios libros de defensa, que incluía uno de magia negra, Harry le pareció raro esto, pero ya tendría tiempo de preguntar, mientras apartaba el libro por sí acaso. Hagrid, le mando unas tartas hechas por él, que Harry prefirió apartar por su propia salud, junto con un cinturón de cuero bordado con pelos de las colas de los unicornios. Los gemelos les mandaron un arsenal de artilugios Weasley. Ginny le mando un hermoso cuadro con la foto del ED, excluyendo a ciertas personas, cosa que le hizo gracias a Harry, El Sr. y la Sra. Weasley le mandaron un jersey y unas tartas de frutilla y chocolates tan grandes como el ruedo de un sombrero. Bill y Fleur le mandaron el castillo de Hogwarts en miniatura, que incluso tenia la imitación de los fantasmas, Charley le mando unas botellas de sangre de dragón, Luna unos frascos vacíos, con una nota que decía que eran Wrackspurt, una mariposas que traía la buenas ideas. Neville le mando unas grangreas y unas ranas de chocolates... Además recibió varias tarjetas mágicas de felicitaciones de sus diferentes compañeros, y para disgusto de Harry, de admiradores. Hubo también un regalo, el estilo era muggle, y de hecho solo era una tarjeta con una cinta de papel, que Harry solo miro de pasada, después tendría tiempo para leer.

Dobby se fue aproximadamente una hora después del susto que hizo pasar a Harry, no si antes contarle que en Hogwats seguía funcionando igual que siempre y que incluso los elfos creían que volvería a recibir alumnos.

-Si Hogwarts sigue abierto, entonces Dobby vera a Harry Potter más seguido, y eso dejara a Dobby muy feliz.

-Lo siento, pero aunque Hogwarts vuelva a abrir sus puertas a los alumnos, yo no volveré... - Harry volvió a sentir aquella peso de la profecía

-¿Dobby puede hacer que Harry Potter vuelva a Hogwarts? – la mirada de Dobby se había vuelto triste.

-Me temo que no... hay cosas que sólo yo debo hacer- dijo Harry mientras miraba por la ventana

La conversación se extendió algo más, pero siempre girando en ese punto... volver a Hogwarts. Dobby dijo que debía irse, había mucho trabajo y que él quería ayudar aunque fuera su día libre... en todo momento trato de convencer a Harry de volver, aunque la tarea resulto infructuosa.

Harry se tendió en su cama, pensando en Hogwarts, aquel lugar había sido su hogar,, allí había pasado los mejores años de su vida, pero no podía volver, sabia que ese lugar traería demasiados recuerdos mucho de ellos ahora dolorosos, pensaba si quizás todo hubiera sido distinto, quizás si el mundo en el que él nació hubiera sido de otra manera, quizás si él no fuera que es, solo... no valía la pena cuestionarse lo que no era, en estos momentos él tenía una misión que debía iniciar, debía partir en esos momentos, no podía exponer a nadie más de lo necesario, por que él sabía que por mucho que quisiese siempre había unos tercos que lo encontraría para ayudarlos, ellos morirían de igual manera si lo alejaba, por que morirían tratando de llegar hasta donde él para ayudarlo y no lo iba a permitir, Dumbledore una vez le dijo que confiara y eso es lo que él iba hacer.

Comenzó a ordenar sus cosas, no sabía ni que día, ni en que momento vendrían por él, sin embargo quería estar listo. Mientras ordenaba sus ojos volvieron a caer en la nota muggle que había apartado, tenía curiosidad por saber de quién era, pues no tenia a nadie que le importara en el mundo muggle para recibir aquel detalle. Se sentó en un costado de la cama y leyó la tarjeta, nada lo habría preparado para esto.

" Harry

Sé que hoy cumple 17 años, que significan tu mayoría de edad al menos en ese mundo mágico al cual tu siempre has pertenecido. Llevo varios días tratando de escribir esto, pero no he encontrado las palabras necesarias o adecuadas, por que quizás no existen.

Durantes estos años yo no he sido prácticamente nada tuyo, más que el lazo de sangre que llevamos, y no hay excusas para eso, por que es más que simple ignorancia, es desprecio y desdicha por largos años.

Cuando iniciaste aquel camino que yo había tratado de olvidar, recordé demasiadas cosas. Estos últimos años han ido forjando lentamente un sentimiento que por derecho te pertenecía y que yo trate de olvidar.

NO preguntes por qué de esta carta, sus razones o motivos, por qué no los tengo. No quiero pedirte una disculpa, tampoco excusarme, solo quiero contestarte a este impulso interno que forja por salir, y que por una extraña razón se había mantenido en secreto. Probablemente te vayas pronto y quizás ya nunca te vuelva a ver, y no quería que te fueras sin que supieras esto, por que soy demasiado cobarde para decírtelo a la cara.

Nuestros universos siempre han sido diferentes, nunca caminaremos por el mismo camino, también sé que es demasiado tarde para arrepentirse, pero quiero que recuerdes que soy tu tía hasta que el destino diga lo contrario, y es por eso que te digo que no desfallezcas y cumple con tus objetivos... escribe tu propia historia y no pierdas conciencia de quien eres, y lo que quieres.

Petunia Evans de Dursley"

Realmente nada lo abría preparado para esto, absolutamente nada. Termino de recoger sus cosas rápidamente, sin prestar atención a nada. Tenia que hablar con ella, no podía dejarlo así, tenia que superar esa barrera. En parte esa carta tenia razón, él se iba y ya no volvería a ese lugar, se olvidaría que existían, se alejaría definitivamente.

Tomo sus cosas y fue vaciándolas en el baúl. Se metió debajo de la cama, levanto la tabla floja y saco todo lo que había allí lanzándolo también al baúl sin mucho cuidado ni atención, pero fue en ese momento que su compañera de habitación, hizo tal escándalo capaz de despertad a un oso invernando.

-¡HEDWIG! ¡Quieres tranquilízate! – Harry tuvo que gritar para poder hacerse oír sobre el barullo que había en esos momentos, él sabia que gracias a esto se aproximaban grandes problemas, y no necesariamente los que él esperaba.

-¡AHORA SÍ! ... ¡ESE MOCOSO SABRÁ QUIEN SOY! –rugía Vernon en algún lugar del número 4 - ¡CUANDO LO TENGA EN MIS MANOS LE ROMPERE TODOS LOS HUESOS... LO JURO!

-¡ VERNON! – Grito Ahora tía Petunia.

Ahora el número 4 Privet drive e había armado la tormenta, Vernon y Petunia gritaban a unísono, de tal forma que ni ellos mismo parecían entender lo que el otro estaba diciendo. Otra vez... otra discusión.. El culpable él. Resoplo indignado.

-Viste lo que conseguiste... te dejare encerrada hasta mañana ó hasta que me vaya de aquí... - Harry se extrañaba a sí mismo por regañar así a Hedwig. Era normal que ella se alterara estando encerrada, pero en esa ocasión por alguna extraña razón esa misma actitud lo irritaba, era como si la lechuza lo estuviera mandando. Un rugido estallo peligrosamente cerca de su puerta.

-¡ NO ME IMPORTA LO DIGAS... ESE MOCOSO TIENE QUE SABER QUIEN MANDA!

-¡Vernon, por favor no lo molestes, déjalo vivir tran... –

-CLARO ÉL VIVE TRANQUILO, MIENTRAS QUE A MI SE ME QUIEBRAN LOS NERVIOS- la voz de Vernon Dursley sonaba ahora justo afuera de la habitación de Harry.

-Vernon- gimió tía Petunia, pero su voz delataba que había perdido las esperanzas.

Harry por instinto tomo su varita, y susurro hacia la puerta, -Colloportus

Un golpe seco sonó del otro lado, - Petunia ¿Tú cerraste la puerta? – pregunto furioso Vernon

-N... Sí – dijo ella didudativa, pero continuo con más firmeza – Vamos déjalo, al final de cuentas igual tenías que despertarte, y a propósito se te esta haciendo tarde para la reunión que tenia hoy con los inversionistas.

-Es cierto, como se me pudo haber olvidado- y comenzó a bajar las escaleras apresuradamente.

-Vuelves a hacer eso y yo misma te romperé los huesos – susurro peligrosamente Petunia desde el otro lado, pero su tono cambio drásticamente y le dijo amablemente – Debes bajar a desayunar, estará todo caliente.

Harry quitó el hechizo a la puerta y se tiro de espalda sobre la cama, recordando que ahora podía hacer magia, regañándose internamente por haberlo olvidado, así que con otros movimientos de su varita silencio a Hedwig y termino de guardas sus cosas. Pensaba en las ironías de la vida, usando su magia para defenderse del más grande muggle que había existido, y de dijo a sí mismo – este no era el gran comienzo que yo esperaba – con un tono algo nostálgico y algo aliviado.

Espero algún rato , agudizando su oído hasta sentir que Dudley y tío Vernon se fueran de la casa, bajo corriendo las escaleras, ese era el momento de hablar con su tía era ahora o nunca. Llego a la cocina y la encontró lavando los platos del desayuno, justo cuando iba a empezar a hablar muchos dispararos resonaron en toda la inmediación de la casa, Petunia boto lo que tenía en sus manos y vuelto a verlo, sus ojos se encontraron, pero había algo extrañó en aquella mirada, sus ojos se habían tornados esmeraldas, los mismo ojos que alguna vez vio a través de un espejo, pero antes que su mente pusiera en orden sus ideas, el timbre sonó de manera insistente y unas voces conocidas resonaron desde la entrada, de la casa.

- ¡ por favor abran, ¡HARRY! – La voz Hermione resonó en toda la casa

- ¡compañero abre! – la gruesa voz de Ron también resonó

Harry comprendió de inmediato que algo sucedía, algo que de cierta manera estaba esperando, saco su varita y con paso decidido llego hasta la puerta, pero no la abrió, tenia dudas si lo estaban utilizando, una poción multijugo era la perfecta trampa. Tomo el pomo de la puerta, tenía miedo un miedo que nunca creyó tener.

"No temas, confía en tus instintos... ellos sabrán guiarte"... de nuevo esa voz, esa voz que no era de él, y sin embargo aparecía cuando más la necesitaba. Abrió la puerta, hay estaban sus grandes amigos, Hermione Jane Granger y Ronald Billius Weasley, la primera, una muchacha peculiar, su cuerpo bien formado sin proporciones exuberantes, convirtiéndola en toda una mujer, sus cabellos enmarañados le daban ese toque natural, y esos ojos miel, que daban tranquilidad, confianza y sabiduría, su postura era segura, decidida, y su vestir sencillo y cómodo. Ron en cambio era algo desgarbado producto de ser el más alto de los tres amigos, sus cabellos fuego había crecido lo suficiente para tenerlo como media coleta dándole la apariencia de hombre de mundo, su rostro decorado por las pecas, combinaban con su pelo, haciéndolo un chico atractivo a su modo, pero lo más impresionantes era sus ojos de color azul, unos ojos grandes que mostraban decisión y lealtad. Ambos estaban frente a su puerta, con su varita en la mano, con cara de preocupación, y angustia.

La primera en hablar fue Hermione;

-Harry debes irte de aquí ahora, - Hermione estaba nerviosa

-¿qué ocurre?- Harry estaba algo desorientado, no era normal que sus compañeros se comportaran así, sabia que era algo grave, pero no sabía que tan grave era

-"El que no debe ser nombrado" viene hacia acá, compañero – en los ojos de Ron se leía el miedo

-Sabíamos que vendría, estoy listo – Harry no veía donde había el problema. Era cierto que Voldemort vendría tras él, tarde o temprano sucedería, no podía huir estaba sus destinos ligados, y en parte se alegraba que sucediera antes, lo que no le gustaba es que estarían en riesgo muchos civiles. Intuitivamente espero ver a los del ministerio tratando de evacuar la zona, solo que no estaban los del ministerio, sino que poco a poco la orden se iba apostando en círculo, ya había llegado Dedalus Diggle, Bill, Ojoloco, Mundungus, Tonks, entre otros, nadie lo había ni siquiera saludado, era como si esperaran el gran enfrentamiento, la voz de Hermione, lo volvió a la realidad.

-No es tan sencillo Harry, están avanzando como tanque de Guerra- pero Hermione fue interrumpida por un extrañado Ron

-¿Tanques?, que yo sepa ellos vienen con la apariencia de seres humanos

-¡Si no vas a decir nada inteligente mejor te callas!,- grito Hermione,

- este ...yo... hem ...lo siento – Ron estaba colorado, Hermione continuo hablando

-Harry los mortífagos, han avanzado por 6 kilómetros en una marcha cerrada, han destruido todo a su paso, varios aurores han muertos, y tenemos muchos heridos muggle, desde muerte hasta niños atacados por hombres lobo. Hace poco los aurores estuvieron a punto de reducirlos, pero entonces Voldemort – Hermione cerro un momento los ojos, aun le costaba decir ese nombre – ahora la marcha es mas rápida están como a dos kilómetros de aquí – Grito que quería demostrar que tú no eras más que el niño mimado de Dumbledore, y que este mismo día acabaría contigo.

-Pues entonces que así sea – Harry no estaba dispuesto a huir, le demostraría a todos deque madera estaba hecho

-No sea insensato, sabes que no puedes morir, todo te necesitamos, por favor no empieces con tus juegos de héroe, todos sabemos de lo que eres capaz de hacer, no tienes que demostrar nada... sabes que esta batalla es inútil en estos momentos – Hermione sostenía a Harry de los Hombros, y lo miraba directamente mientras que Harry le rehuía.

-Lo sé, pero no puedo permitir que ese maldito siga acabando con vidas inocentes... NO PUEDO - Harry también la miro directamente a los ojos,ella lentamente lo soltó, podía sentir como la fuerza fluía por cada poro de su amigo. Ron que estaba a su lado, tomo el brazo de ella, y obligo a su amigo que se centrara en esos ojos azules.

-Compañero, nosotros tampoco queremos eso tanto o más que tú, que además de luchar con El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, también tenemos que luchar contigo que trataras de dejarnos atrás – Ron estaba irreconocible, sus ojos no engañaban a nadie, tenia miedo, pero ese miedo tan profundo que una olvida que lo tiene, pero también había una lealtad y una seguridad en su mirar que Harry recordaría en la posterioridad,

-Sabes, aunque no nos agrade, eres nuestra última oportunidad, hermano. Ese maldito quiere deleitarse con el dolor y la muerte, quiere destruirte, y lo hará por lo más bajo. Sabes que llegara a destruir todo ,con tal de verte destruido a ti – Ron hizo un último esfuerzo ,sabia que lo que diría le dolería a su amigo, pero a su vez tenía que sacarse ese veneno, no era de las personas que aceptaba todo con serenidad, y podía reventar en el momento menos preciso, no quería arrepentimientos:

– Sabes que si llegas a fracasar, ya nada quedara, él nos encontrara y quien va a saber que puede hacer... todos los que hemos estado contigo, quedamos también marcados. El mal nacido te preparo un hermoso regalo de cumpleaños... el terror en toda su plenitud. Todos y cada uno que luchara en este momento en tu nombre por que te tienen plena confianza, a lo mejor no tanto como nosotros. Lo que quiero decir, que ellos lucharan porque sus esperanzas están puestas en ti, y es por eso que debemos irnos de aquí cuando antes. El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado, es como dijiste que era no desperdiciara su tiempo en simple tonterías, y se ira tras nosotros, así todo quedaran más a mano.

Harry bajo su mirada, la palabras de Ron había sido rudas, pero era reales, cualquier cosa que hiciera los metería en peligro, no podía hacer nada, pero sin embargo no odia escapar de ahí como una rata

-yo..- intentaba hablar Harry, pero Hermione que había entendido a Ron desde lo profundo de su corazón, y hablo antes que Harry continuara

-No te pedimos que dimitas y huyas escondiéndote, lo único que te pedimos es que no actúes con imprudencia y recuerda a todos los que te queremos, Harry. Recuerda a tu familia, Hermano.

Harry alzo su vista, Hemione también lo consideraba como un hermano. Miro a cielo cubierto de nubes. Ellos eran la familia que nunca había podido tener. No se necesitan artes mágicas para saber, que aquel trío guardaba una de la más grandes alianza, esa alianza que ni siquiera la muerte podría llegar a vencer.

De pronto una bengala roja cruzo el cielo, un nuevo temblor recorrió el cuerpo de Harry. La marca tenebrosa a través el cielo , antes que la bengala se terminara de apagar por completo, miraron a su alrededor, muchos de los magos de la orden que en quinto habían ido a buscarlo se mostraba inquieto, nadie parecía percatase que ellos estaban todavía ahí, al observan un poco mas pudo reconocer algunos funcionarios del ministerio Harry no sabía por que ellos estaban ahí, aunque estos últimos se veían muy asustados. El silencio era sepulcral, a lo lejos se sentían los cánticos terroríficos de los mortífagos.

Harry empuño su varita, miro a sus amigos que asistieron lentamente, ya avanzaron por la calle. Una figura llegaba corriendo de forma desesperada, podía sentirse un cambio en el ambiente, que si era posible se había vuelto aun más tenso.

Reamus Lupin, estuvo a punto de caer desfallecido , si no hubiera sido por Harry que lo sostuvo. Las ropas de Moony estaban desgarradas, tenia grandes corte por todo el cuerpo, su respiración era irregular, y le costaba tomar el aliento, sus ojos, se movían frenéticamente, como si las imágenes se desenfocaran. En un susurro suave y costoso le dijo a Harry

- lo..o... la ... mento...Harry... me embos...carón, no...pude...avi...sarte...del ataque. – los ojos de Moony se cerraban a momentos

-Reamus ...¿que ocurrió?,- no podía ser que el amigo de sus padres estuviera tan mal herido. Tonks que no se encontraba lejos de ellos, corrió tratando de llegar hasta donde ellos estaban

-Cam...po...anti…desa...pari..cion- fue lo último que alcanzo a decir , antes que su cabeza perdiera fuerza, y quedara poyada en el cuerpo de Harry. Los ojos de Harry se llenaron de lágrimas de impotencia, esos malditos lo pagarían.

Tonks miro unos segundos a Harry sin hablar y después se quedo junto a Moony, mientras Ojoloco también se acercaba a ellos. Su ojo normal estaba casi tan descontrolado como el ojo giratorio, se podía leer la tensión en cada una de sus cicatrices y arrugas, volteo a Harry para que éste lo mirara directamente.

-Dumbledore nos advirtió de tu carácter muchacho, pero ahora estas obligado a obedecerme, - todo esto lo decía mientras zamarreaba al muchacho fuertemente, - Intentaremos abrirte una posibilidad para que puedas huir, apenas lo logremos tú te vas, - le entrego una hoja ,donde había una dirección escrita – Deben llegar ahí, nosotros te iremos a buscarlos después.-dirigiéndose también a Ron y Hermione.

-NO,- retumbo la voz de Harry ,- eso malditos tiene que pagar por lo hicieron .

Pero Ojoloco , no es de lo que tiene paciencia. Con rápido movimiento colocó la varita directamente en el cuello de Harry ,- Lo harás ,o si no, ahora mismo te quiebro las piernas y saldrás igual ,pero en calidad de bulto. Tú decides muchacho.

Los ojos verdes esmeraldas tenia una rabia , que cualquiera que los haya visto habría huido en dirección contraria, pero aun así Ojoloco se mantenía pasivo, mientras su ojo mágico no paraba de girar.

-Quebran...- Ojoloco empezó a susurrar.

-OK...está bien- bufo Harry, no quería causar más problemas, además sano podría luchar mejor.

-Así me gusta , obediente de los superiores- fue entonces que la visión de los mortífagos se hizo presente, todos los que allí estaban avanzaron con decisión a su encuentro, pero sin atacar, no podía poner en riesgo a nadie más de lo necesario. Era una enorme masa de magos con capas negras y criaturas tenebrosas .Sus cánticos era aun más terroríficos de lo que se podía creer. Todo a su alrededor era reducidos as llamas, se oían gritos de angustia de partes de muggles que huía sin saber hacia donde.

Tonks dejo con delicadeza a Moony y avanzó a la batalla, de pronto todos los mortífagos se quedaron en silencio, y abrieron pasos a Voldemort que esperaba en medio de ellos, Su voz fue lo único que se escuchaba

-Felicidades mi querido Harry, he venido para darte una sorpresa - Su voz dejaba como si un hielo recorriera la espalda. – y a darte una despedida de este mundo - con su risa que hizo que todos se estremecieran.

Harry se adelanto, hasta que sus ojos podía ver a la perfección aquel rostro deforme, y esos ojos rojos como la sangre.

-Maldito, mira lo que has hecho- escupió Harry, su cuerpo tiritaba de ira, pero no iba a reventar la tensión que había , todos tenia sus varitas alzadas, nadie movía un músculo , excepto Harry y Voldemort , que solo estaban hablando.

-Vamos mi querido Harry donde tienes los modales,- mirándolo directamente a los ojos- yo solo quiero matarte, yo te mato y todos viven felices bajo mi dominio- una risa escalofriante sonó, mientras el imitaba a la voz de un bebe- para que seguir sacrificando vidas inocentes, - Voldemort tenia una sonrisa Maniática en el rostro, mientras jugaba con la varita en sus manos.

Hermione tomó el brazo de Harry, y Ron se coloco unos paso delante de él, desde la derecha de Voldemort, la voz de una Mujer, resonó en los oídos de Harry, haciendo que aumentara su odio si se podía aun más.

-Miren Al dúo de ineptos tratando de proteger al bebe Potter, ¡que patético! – una carcajada resonó de entre los mortífagos.

-Bella no sea grosera, deja que nuestro joven amigo tome una decisión que deberá ser del bien del todo, como fueron las enseñanza de aquel viejo loco amigo de muggle. –

Voldemort se veía relajado, como si no pudiera disfrutar más aquel momento, todo y cada uno de los presente, estaba atentos a la conversación, que no se fijaron que alguien Había logrado penetrar el campo anti-desaparición y estaba sentado en el techo del número 4 de Privet Drive, observándolo todo con serenidad desde el comienzo, en especial a Harry.

Tenia su varita en la mano y al igual que Voldemort jugaba con ella, posiblemente tendría que aparecer antes de los esperado, sus ojos azules no se despegaba ningún momento de las acciones de Harry. Aquella situación era la prueba que su maestro había abandonado este mundo por completo, pero aun así no lo quería creer. La tristeza en el aquel corazón vigilante se hacía presente, pero en esos momentos era más importante vigilar la batalla pronta iniciar.

-¿Por qué esa gente inocente?, ¿cuál era la necesidad? – la voz dee Harry tiritaba por la rabia contenida

-A que te refieres , ¿a ellos?- lo dijo apuntando a un montón de cuerpos inertes detrás de ellos - Sólo era basura, créeme que el mundo esta mejor sin ellos

El brazo de Harry era adormecido por la presión de Hermione, cada palabra de aquellos que una profecía marco era una daga para los expectantes luchadores, cada minutos parecían que sus nervios estallaba. Desde lo alto alguien observo a tres personas que salía de aquella escena , dos de ellas no debía estar ahí una no quería estar ahí, aquel sujeto lo podía saber tan solo mirar su actitud."Solo en las situaciones que nuestros pensamientos ya nos son validos, nuestros corazones muestran quienes somos", fue un dicho que escucho de los muggle que le cuidaron.

-Si es por eso, tendría que tu mismo suicidarte Voldemort, a debo decir Tom... Tom Riddle – La voz de Harry sonó casi más fría que la de Voldemort, su vista estaba en alto, y sus mirada furiosa, pero controlada.

"Por fin superaste una de tus debilidades, mi querido amigo, estas listo para el siguiente paso" , quien vigilaba se alzo un poco y tomó su varita, tenía que sacar a los que no debía estar ahí, pero su decisión fue tarde, algo extraño estaba pasando, sentía una fuego recorrer todo su cuerpo sin quemarla, toda la casa parecía arder en algo que era invisible al ojo humano, su cuerpo antes ágil ahora estaba apresado. No podía moverse, " ¿qué demonios pasa?" pensó con desesperación, su vista recorrió el campo de batalla, pero nadie repara en su figura, "¿Qué rayos esta pasando?"

Mientras tanto en el campo de batalla la tensión había reventado. Voldemort reacciono al último comentario de Harry, y lanzo una maldición hasta donde el trío dorado estaban, ellos lograron esquivarlo, pero los demás comenzaron a luchar y los hechizo volaban como si fueran fuegos artificiales. Elphias Doge y Ojoloco , sacaron a Harry de la mira de Voldemort.

El trío dorado luchaba cubriéndose las espaldas, Herms y Harry luchaban bastante bien, Ron tenía algunos tropiezos pero no desteñía en absolutos. La lucha se extendía más de lo que la orden podía mantener, el campo de anti- desaparición aun estaba presente y nadie podía salir de ahí aunque quisiera. De pronto una gran explosión se sintió a la izquierda de Harry, el cuerpo inerte de Elphias yacía cerca de los pies de Herms, quien no pudo evitar un grito de terror, en es mismo instante el cuerpo de Ojoloco cruzaba los aire, dando justo en el seto , Ron corrió a su auxilio

-¡Aun respira! grito fuertemente – PROTECTO-, volvió a gritar cuando un Mortífago decidió atacarlo. Harry intento ayudar a Ron, pero estaba totalmente inmovilizado, su cuerpo fue obligado a volverse, y mirar directamente a esos ojos rojos que tanto odiaba.

-este jueguito ya me aburrió, terminemos con esto de una vez- Voldemort apunto su varita al corazón de Harry.

-EXPELLIARMUS – grito Herms , pero su hechizo fue repelido con tal sencillez como si se tratara de una mosca.

-Si es la Sangre sucia, la AMIGA de Potter, será un placer deleitarme contigo después que acabe con él, - y mirando a Harry volvió a decir – O quizás él también lo quiera disfrutar – soltando una risotada

-STUPEFY –gritaron a unísono Hermione y Harry, Peor Voldemort convocó rápidamente un escudo sin darles tiempo de reaccionar, haciendo que ellos fueran heridos por sus propios hechizos, Harry fue lanzado algunos metros con apenas fuerzas para convocar un escudo el cual le permitió seguir conciente a duras penas, Hermione no corrió con tanta suerte, el hechizo le dio en pleno , he hizo que se estrellara contra un poste de luz quedando inconsciente.

Ron al ver Herms herida, solo atino a correr hasta donde había quedado Ella. Harry también trato de levantarse , pero al hacerlo un dolor intenso recorrió su cuerpo , el impacto le había quebrado una o varias costillas. Voldemort reía ante la impotente mirada de Harry, de pronto su atención llego hasta Ron, que nuevamente había repelido un ataque del mortífago con el que estaba peleando, Voldemort lo miro con una sonrisa macabra – Esto será entretenido, IMPERIUS – apuntando a Ron, sus ojos quedaron inmediatamente sin expresión .

-Que tal si me enseñas tus habilidades de duelo , con tu amigo traidor de sangre – mientras decías esto Ron hacia una reverencia y apuntaba directamente al pecho de Harry.

- MALDITO , DÉJALO - Harry se había levantado y alzado su varita , no iba a permitir que su amigos fueran las marionetas de ese maldito, el le había prometido que haría lo posible para que no corrieran riesgo , y había hecho todo lo contrario.

-CRUCIO- salió de la boca de Ron, Harry recibió el impacto de lleno sobre su cuerpo, tenía nauseas ,sentía como miles de espadas atravesaban su cuerpo, sus ojos se llenaron de lagrimas, ya no se podía levantar.

-CRUCIO, CRUCIO , CRUCIO – gritaba una y otra vez la voz de Ron , había dos personas que miraban con impotencia lo que ocurría sin poder hacer nada, Un mortífago que tiritara estático en su puesto y también una persona atrapada por algún extraño hechizo.

La risas de Voldermort resonaban sobre los hechizos, ninguno de la orden lograba acercarse para socorrerlos, cada vez que los intentaba era bloqueados por los mortífagos.

-¡RON! ¡HERMIONE!-un grito desgarrador de Harry que salía desde su alma . in mediatamente Ron recupero el dominio de su Cuerpo, y las manos de Voldemort empezó a arder y quemarse, eso ojos rojos antes seguro, mostraban sorpresa y desconcierto y dolor. Hermione, empezaba a recuperar el conocimiento.

Harry , apoyo sus manos en el suelo , intentando recuperar el aliento, Ron estaban desorientado , ayudo a Herms a levantarse y fueron donde estaba Harry , Voldermort se sujetaba las manos, sin poder creer lo que le sucedía estaba furioso. Herms , se estabilizo, entre ella y Ron ayudaron a Harry a ponerse de Pie.

-Ron, ¿eres tú?,- pregunto Harry ,entre pausas para tragar aire.

-compañero ¿Que ocurrió? – Ron estaba absolutamente desorientado. La pelea no disminuía ni un solo milímetro su agresividad. Harry empezaba a sentir un fuerte dolor en su cicatriz, cosa que significaba que Voldemort empezaba a perder el control sobre si mismo. Con esfuerzo y ayuda de Ron se enfrentó nuevamente a él.

-¿Que sucede Tom?. Te cansaste de Luchar con unos niños de 17 años.- las imágenes se tornaban borrosas antes sus ojos, el dolor de la cicatriz lo estaba matando, solo quería gritar. No muy lejos de ahí una persona también intentaba reprimir un grito de dolor intentaba.

En ese momento las manos de Voldemort dejaron de arder y su piel quedo al rojo vivo, sus manos tiritaban y la sangre goteaba, empuño su varita con dificultad, esos ojos mostraban un odio intenso, escalofriante.

-MALDITO COMO HICISTE ESO... TE JURO QUE LO PAGARAS, - Alzo la varita hacia donde estaba Harry, Este que ya había recuperando algo de fuerza , también alzo la suya, y susurro suavemente para que solo sus amigos escucharan

-Ron , la señora Molly nos dará un banquete después de esto... Que por cierto no me pienso perder- tanto Herms como Ron se desconcertaron con este comentario, y aflojaron la fuerza con que sostenía a Harry, esto permitió que él se pudiera alejar de ellos.

-Ahora te iras a reunir con tu madre muggle, - Voldemort , susurro peligrosamente,

- Ya lo veremos – Harry que no tenia posibilidades de ganar, pero lucharía hasta el final

En ese instante alguien cruzo corriendo la batalla en dirección hacia Harry, iba ajena a todo hechizo lo único que le preocupaba era llegar a tiempo. Justo cuando Voldemort iba a pronunciar un hechizo, un grito se destacó por sobre el ruido de la batalla.

- ¡DETENTE! – grito como si se desgarrara por dentro, los ojos de Harry se abrieron de par en par.

yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

Hasta aquí les dejo el fic... espero que haya quedado tan malo..jajajaja

Ya ...hasta la próxima actualización

xau