Sorpresas durante la lucha.

Harry se quedo en blanco al ver lo que ocurría al igual que Ron y Herms. Lo que en ese instante sucedía nadie se lo habría esperado siquiera en sus sueños, ni Voldemort se lo esperaba, porque su actitud cambio de pronto, se calmó y volvía a dibujar esa sonrisa tétrica en ese rostro deformado, en su mente malvada sabia que aquella situación era mejor de lo que esperaba, ahora ya no tendría más inconvenientes.

-Pero que tierna reunión, Petunia -, mientras intentaba parar las sangre que aun salía de sus manos – Desde ¿qué momento te empezó a interesar la magia?, que yo recuerde TÚ odiabas a tu hermana, - Voldemort se acercó a ella y lentamente le susurro al oído, bastante claro para que Harry que estaba sólo a unas pasos paralizados de la emoción pudiera escuchar a la perfección

-Acaso no fuiste tú una de los que se alegraron con la muerte de los Potter, - Harry pudo observar que su tía, se empezaba a poner roja como si sintiera una gran rabia.

-Deja al muchacho, Voldemort – espetó Petunia sin pizca de miedo al pronunciar el nombre del mago más malvado de la historia.

Una risa capaz de levantar a los muerto de su tumba, solio de la boca sin labios de Voldemort -ESCUCHAD – grito. Y en ese mismo instante, todos los de la Orden que estaban presentes, se dieron cuenta de la situación y de lo tarde que estaban para remediarlas. Los mortífagos aprovecharon el instante de duda para volver lo más cerca de su señor.

Todo el lugar había quedado en silencio, si era por un hechizo o no, eso nunca se sabría, en aquel lugar incluso se era capaz de oír la respiración del enemigo.

-MIRAD – dijo mientras se alejaba y los señalaba con el brazo extendido- Qué escena tan conmovedora – Alzando su brazo al cielo. Los mortífagos pudieron observar que las manos de Voldemort ese encontraban ensangrentadas, pero no se atrevieron a insinuar nada, porque sabían que su amo no se manchaba las manos, y si estas lo estaban, significaba que alguien lo había herido, y dudaban que su amo se fuera a tomar muy a la ligera cualquier insinuación que podría señalar una posible debilidad de su parte.

Harry intento apartar a su tía de ese maniático. Ella era muggle y podía apostar que Voldemort no tendría piedad si la lograba capturar. Pero con una fuerza sacada de quizás donde Petunia no se movió ni un centímetro por más que la empujaba Harry.

-Todo va estar bien – susurro Petunia descolocado aún más al muchacho. La voz de ella sonó como si no tuviera miedo, como si hubiera esperado años para decirle aquella frase. Su voz tantas veces áspera y descariñada, ahora expresaba un amor que parecía haber sido sepultado y apresado a la fuerza por muchos años.

Todos miraban la escena; Petunia con sus brazos abiertos, intentando escudar a Harry mientras éste se encontraba a menos de un paso detrás de ella empujándola para que salieran de la mira de Voldemort. Herms y Ron con sus varitas en alto, algunos pasos más atrás y Voldemort de frente a ellos agitando sus manos mientras daba el discurso a sus mortífagos y miraba a Petunia de forma malévola. Parecía que todos se había quedado congelados.

-¡Voldemort! – la voz de Petunia se volvió fuerte y decidida – NO querrás cometer el mismo error de algunos años, verdad... Digamos que seria bastante desagradable para tu reputación.

-Muchos Mortífagos quisieron reaccionar antes tal osadía, pero Voldemort impidió que se movieran, ni la Orden, ni Harry podían creer lo que veía. Abrieron los ojos como platos en especial cuando Petunia decidió continuar.

-Primero un bebé de un año, y después una detestable, "mugle" creo que es como ustedes nos llaman.- Petunia Seguía delante de Harry, esté la había dejado de empujar, estaba demasiado impresionado.

Los ojos rojos de Voldemort, se mostraron llenos de furia, pero cuando hablo su voz extraordinariamente calmada.

-Vaya la asquerosa muggle tienes agallas, al hablarle a Voldemort de esa manera aun cuando siquiera mis fieles mortífagos se refieren a mí con tanta osadía... Creo que mereces una felicitación.- Fingiendo un aplauso.

-Mi señor, lo traemos- preguntó Bellatrix con la varita alzada, pues acababa de deshacerse de un auror y llegaba junto a Voldemort, pero este sólo pronuncio – No te adelantes a los planes de tu amo, Bella - ésta se inclino y quedo en silencio, con sus ojos lleno de maldad fijos en Petunia.

-Petunia , Petunia – entonaba Voldemort con voz melosa – TÚ piensas que el gran Voldemort dejaría pasar algo por alto... Dejaría que una estúpida muggle se atreviera arruinarles sus planes. Pero yo admiro a los valientes aunque sea ratas, y seré bondadoso contigo incluso más que con muchos de mis propios mortífagos, Te daré a elegir y creo que tú decidirás lo mejor – termino haciendo gala de su sonrisa – MALFOY.

Harry se había logrado adelantar a su tía lentamente. Su cuerpo antes llenos de heridas le parecía sano con toda la rabia y la confusión que sentía. Eso sentimientos golpeándolo no lo dejaban sentir dolor, siquiera su cicatriz que parecía que iba a explotar aplacaba su fuerza.

Harry sentía un enorme peso sobre sus hombros, sabía que su tía estaba en peligro y gracias a la conexión forjada entre él y Voldemort tenia una leve visión de o que el maniático pensaba hacer. También estaba Ron y Hermione, ellos era su familia era todo lo que tenia, y ahí estaban arriesgándose por él dejándolo todo por estar junto a él. No quería que ellos sufrieran por su culpa, no quería que le pasara nada. No podía entender porque tantas personas tenia que sufrir por una loco que tenia sed de poder.

Cuando Voldemort le grito a Malfoy, el corazón de Harry dio un vuelco sin entender porque. Sintió una necesidad enorme de también sacar a ese odioso rubio de ahí , Necesitaba de alguna manera comunicarse con él , pero aún no tenia bien claro el porque. Draco por su parte, al oír la voz de Voldemort se estremeció, sabia que tenia que obedecer que era su única opción. Era tan conciente de ello como el recuerdo de la última conversación con el señor oscuro:

"la estancia solo se encontraba iluminada por dos fatigosas antorchas, sólo por su luz se podían distinguir sombras moviéndose en la oscuridad, si era juego de la luz o objetos reales solo el señor oscuro lo sabia. Mientras ser acercaba hasta donde debía estar su señor su pasos retumbaban en ese silencio sepulcral. Por alguna razón no podía mostrarse totalmente sumiso ante su señor.

-me decepcionaste Draco, CRUCIO – resonó la voz de Voldemort. Inmediatamente después un leve gemido proveniente de Malfoy le dio a entender que su hechizo tenia su efecto, pero no era el deseado. Por su parte, Draco tenía la sensación que su cuerpo estaba siendo cruzado como por mil espadas, sólo su orgullo no le permitía gritar, pero no pudo evitar que se le escapara un gemido.

-Veo que eres fuerte, orgulloso, ¿ Por qué entonces no eres tan leal con tu amo?, CRUCIO INCASDETEM

Esta vez fue más de lo que pudo soportar, su cuerpo antes flagelado por la ilusión de espadas cortándolo, ahora sentia que además se quemaba. Era un dolor inaguantable, algo que jamás creyó que podría sentir, aquel dolor era más de lo que podía aguantar.

-AAAAAAAAHHHHHHHHHGGGGGGGGG – grito con todas sus fuerzas. La risa maquiavélica de Voldemort no tardo en hacerse sentir,

-Veo que esta dosis de dolor te ha hecho efecto – dijo Voldemort mientras mantenía la maldición

-p...e...r…d…ó…n – intentaba decir en medio de su agonía. Voldemort tardo un poco detener la maldición, pero lo hizo.

-No te voy a permitir otra flaqueza, Draco. Tu lealtad debe ser incondicional por que si nos es así, ya sabes quienes pagaran las consecuencias, mejor dicho quién, no tengo intención de deshacerme de un gran mago, habiendo otro reemplazable - los ojos de Voldemort buscaba esos ojos grises, que se mantenía fijos en el suelo, su cuerpo temblaba incontrolablemente, pero en su mente solo quería sacar todo sentimiento , hacia la persona que tenia en frente.

-Mírame – su rostro fue obligado a levantarse y encontrarse con eso ojos rojos, que lo tenia bajo su poder.

-Te recuerdo que sólo porque finalmente se cumplió tu cometido y que aún eres útil, no te mato a ti o a tu madre, sólo por eso, sino te por seguro que ya no estaría aquí, no al menos tan tranquilo. –Cada palabra de Voldemort esta clavada su amenaza, su voz tan cortante que aunque hubiese querido no habría podido apartar su mirada – Más lealtad espero de ti en el futuro, sino cada castigo será peor que el anterior y yo me encargare que eso ocurra... ten presente que aun no has firmado tu vinculo conmigo, creí que lo haría con el viejo loco de Dumbledore, pero no lo hiciste. Ahora vete, tu presencia me molesta, lárgate.

Tambaleante se retiro se ahí, al salir se encontró con su madre, que lo miraba decepcionada, no le hablo y continuo caminando, al llegar al calabozo y sentarse en su cama no pudo evitar sentirse más solo que nunca, sentía que ahora no pertenecía a ningún bando , que solo estaba allí para que a su familia no le pasara nada

- y yo que me burlaba del idiota de Potter, al menos el tiene a sus amigotes"

Ahora el tenia una misión importante, pero no podía , Dumbledore tenía razón cuanto dijo que matar no era tan sencillo. Mientras participaba o fingía participar, Draco veía como la gente iba cayendo muerta o mutilada a su alrededor y no podía evitar que su corazón se encogiese, aunque fueran solo muggles desconocidos. Su misión tenia vital importancia para que Voldemort de deshicieran de San Potter, pero su pregunta era si él, Draco Malfoy podría hacerlo.

-¡Malfoy!-, volvió a gritar Voldemort girándose hacia el centro del grupo de mortífagos, tenia rabia que aquel chiquillo le volviera a desobedecer y en medio de batalla. Sino fuera que aún le servia para mantener a parte de sus mortífagos tranquilos lo habría matado, era tan inútil como una paja metido en un ojo.

Los mortífagos que estaba cerca Voldemort , abrieron paso para dejar ver a un Draco que alcanzo a disimular sus dudas ante Voldemort.

Draco alzo su varita y lanzo el cuerpo inconsciente de Dudley a los pies de Petunia. Voldemort pareció tranquilizarse ante tal acto y se giro hacia Petunia:

-Esta es mi propuesta; rechaza a Potter como hijo adoptivo y entonces a ti y tu hijo los dejare vivir.- Todos miraba incrédulos a Voldemort,- Solo tienes que decirlo, ni siquiera tienes que moverte – Era posible que Lord Voldemort estuviera haciendo tratos con una muggle, muchos allí presentes tenia esas dudas.

Quien observaba impotente sin poder hacer nada , entendió de inmediato lo que intentaba Voldemort. Si hacia que Petunia negara a Harry como hijo adoptivo, aunque ella terminara sacrificando su sangre el hechizo seria invalido, pues ella estaría desvincúlala por voluntad a Harry. Si ella moría ,no iba a ser por un acto de amor, sino por simple estupidez. Se revolvió, tenia que zafarse, le había prometido a Dumbledore, que no se derramaría sangre si podía evitarlo. Sintió como poco a poco su cuerpo se iba desahogando, pero esta en vez de alegrarle le llenaba de impotencia.

Había logrado entender que la misma protección que habia para Harry , tambien le protegía. Ahora parecía disminuir, mientras la protección llegaba a su fin, rogaba interiormente que no significaba que Petunia tenia dudas , sus ojos azules se centraron en Voldemort, y la expresión de éste se helo la sangre pues confirmaba sus sospechas, mientras el maldito sonreía triunfal.

-Tal vez les guste pensar bajo presión, para eso di la orden a algunos amigos de unirse a la fiesta– Voldemort alzo ambos brazos, y al instante aparecieron no menos que cien dementores, entre risas de Voldemort.

De nuevo la batalla se volvió encarnizada, Harry ataco inmediato a Voldemort, para lograr distraerlo de su tía y de su primo. Ron y Herms hacia lo suyo, se protegía las espaldas mutualmente, e intentaban deshacerse de los mortífagos que los atacaban para poder llegar donde Harry que se alejaba junto a Voldermort.

-Crabbe, realmente no se como eres capaz de mantenerte en pie y lanzar hechizo al mismo tiempo- Ron se burlaba de su oponente a quien se le había caído la mascara, sabia que ni todo el entrenamiento que tuvieran dejarían de ser idiota, Herms dio un pequeño bufido de desaprobación

-Te crees muy importante traidor de sangre – dijo Crabbe tratando de desarmar a Ron y sin lograrlo

El frío de los dementores se hacia sentir, lo único que parecía detenerlo era la duda de no saber por donde empezar. Crabbe se distrajo, un segundo al ver a los dementores aparecer, lo que no desaprovecho Ron para aturdirlo, Hermione por su parte también lanzo lejos a su oponente y aprovecho el momento para hablar con Ron.

-Estamos en problemas- gimió herms.

-Ni que me lo digas, - Ron solo se fijaba en la masa negra que eran los dementores – Y Harry el muy estúpido luchando con Voldemort, sabiendo que ahora es inútil.

-Ron- recrimino herms con la varita alzada, por cualquier cosa – Tú hablando así , me extraña.

-Es que esto ya no me tiene ni nervios ni parte del cuerpo sana, no se como me sostengo en pie, ¿Herms como van tu heridas?

-Nada que no sea solucionable ,pero al menos que esto acabe luego no creo resistir mucho, pero ahora tenemos que ayudar a Harry , él no puede solo.

-No gaste el tiempo, yo ya intente acercarme ,pero nose Harry o El-que-no-debe-ser-nombrado puso una barrera que no permite que nadie se acerque a su propia batalla.

-Te juro que voy a matar a idiota de Harry – dijo herms enfurecida

-Si salimos los tres vivos, yo te ayudo, por ahora tenemos que ayudar solamente.

Un hechizo que herms esquivo por poco los volvió a la batalla, mientras tanto Voldemort sido disparado por los aires, al menos eso dio una ventaja a Harry, pero éste estaba demasiado cansado, tanto que ya no en pie podía estar. Voldemort a pesar de ser lanzado por un hechizo de Harry, disfrutaba la escena, pues poco a poco los dementores cercaba a Harry.

Harry sentía como el frio lo iba envolviendo poco a poco y su mente se llenaba de voces, también podía escuchar gemir a su tía Petunia, sabia que ella no podía ver a los dementores ,pero si sentirlos. Sus fuerzas lo abandonaba y su corazón gritaba que alguien pudiera ayudarlos, que alguien estuviera con él.

Al igual que hace dos años, sintió una fuerza enorme en su ser, se sintió capaz de todo. Con algo de dificultad logro terminar de deshacerse del hechizo que le aprisionaba. Pero esa misma fuerza que en un instante le había ayudado a dehacerce del hechizo , sentía ahora como también flaqueaban a pesar de no haber luchado, pero a pesar de eso no dudo para empezar a luchar de una vez, pues ya había tardado demasiado.

-EXPECTUM PATRONUS – susurro, y es ese instante de su varita salieron dos figuras plateadas de proporciones naturales, extremadamente brillante. Un perro gigante y una pantera invistieron a los dementores cercanos a Harry y Petunia.

Poco a poco los dementores fueron obligados a alejarse del lugar, muchos desaparecieron, dejando el campo de batalla no en igualdad de condiciones ,pero si para continuar la batalla de manera más justa.

Aquel ser desconocido, observo su obra unos segundos mientras tenía la palma izquierda abierta, pero poco a poco la fue empuñando y los dos patronus que antes se había convocado, se fusionaron convirtiéndose en un enorme lobo, que se dirigió directo a Harry. Éste ya casi no tenía conciencia de lo que alrededor estaba ocurriendo, pero de pronto vio como una hermosa luz cálida lo envolvió dándole toda la energía que había creído perder. En tanto Voldemort, que había quedado impresionado por el daño que le había provocado Harry durante la batalla, abría sus con terror, he intentaban buscar frenéticamente al autor de tal hechizo, sin embargo el autor, se había dejado caer detrás de unos arbustos, producto del cansancio y para evitar ser visto.

" Ha estado demasiado cerca, ese maniático aun no sabe lo que le espera" pensaba mientras trataba de incorporarse, pero la mala caía por la fatiga del esfuerzo había hecho que se doblara una muñeca, y un dolor intenso en uno de sus costados hizo presuponer que una de sus costillas también estaba dañada."Todo por culpa de Potter no sé porque, Potter tenia que ser tan poderoso y a la vez tonto, siempre tiene que complicar todo" gemía mientras intentaba seguir fuera del campo de visión de quienes luchaban.

En estos momentos Harry se sentía con todo su poder, sentía como una gran fuerza lo envolvía y a la vez le era propia. En ese estado, volteo para ver si su tía había logrado salir del campo de batalla, pero sus temores se confirmaron; ella seguía junto a su hijo, ajena a lo que pasaba a su alrededor. Hermione y Ron luchaban conjuntamente, mientras intentaban avanzar hasta donde estaba él. Voldemort jadeaba y Harry no sentía dolor alguno, era como si él fuese el malo, el que hacia sufrir, aquel pensamiento estremeció su ser.

Era cierto Harry se encontraba ahí en medio de la batalla totalmente tranquilo, sin saber por qué se sentía demasiado seguro ajeno a todo. Aquellos sentimientos que lo embargaban no le gustaban, porque sentía que no pertenecían a él. De pronto recordó fugazmente después de qué, se había sentido así y al igual que Voldemort empezó a buscar al autor de aquel hechizo. No sabia por qué, pero sentía que era absolutamente necesario encontrarlo, porque quién fuera tenia las respuestas a muchas de sus dudas. En su búsqueda sus ojos esmeraldas se volvieron a encontrar con los de Voldemort que volvían a mostrar intenso odio. Harry empuño su varita y continuo la batalla.

Aquella persona que yacía herida detrás de unos arbusto, pudo observar con horror como la última barrera que mantenía a Harry y su sangre seguros se desvanecía por completo. Sus ojos acostumbrados por el arduo entrenamiento, venían como un fuego púrpura, que envolvía a todo los relacionado con los Dursley, se alejaba de las cosas materiales y volvían lentamente hacia el cuerpo de Petunia, si que nadie más lo lograra ver. " Eso era lo que me retuvo, era aquel poder que no me dejo libre...pero ¿por que? ¿por qué protegerme a mi... si para ellos soy una persona total desconocida?... ¿cómo esa protección exclusiva de ellos, podía llegar a mi?, pero ¿ por que se estaba desvaneciendo?, ¿seria por el miedo de Petunia? " pensaba con desesperación, lo único que tenia claro que Petunia tenia dudas y que una solo palabra bastaría para que todo acabara en esos momento, que todo se perdiera ahí. Recordó a Dumbledore cuando decía que todas las cosas ocurren por algo, que era cosa de solo tener paciencia. No sabia de donde encontraría la paciencia, pero que las cosas ya estaban sucediendo y que lo que pasara no habría manera de evitarlo. Decidió tomar parte activa en el combate, pero no se dejaría ver. Se aplicó un hechizo desilusionador, y con gran esfuerzo se incorporo para acercarse a la batalla.

Voldemort estaba desesperado, la batalla se estaba alargando más de lo que había previsto. Todos sus cálculos había sido erróneo, creyó que al emboscar y cerrar el lugar anti-desaparición, la batalla estaría más decidida a su favor, pero resulto que el aviso se alcanzo a dar, que esos chiquillos eran mejor que lo que creía, además el mocoso que tenia enfrente, estaba luchando como un igual y en su cuerpo se estaban dejándose sentir el peso del tiempo luchando. Además estaba esa presencia mágica que no debía estar ahí. El mismo se había encargado de desaparecer, no le cabía duda que la había matado, a esa maldita sangre sucia. De hecho la había matado lentamente, disfrutando cada uno de sus gritos, para que no hubiera duda alguna. Daeg estaba muerta, pero por qué entonces esa presencia mágica le recordaba tanto a ella.

Sus cavilaciones se volvieron tan profundas, que no se percato del hechizo de desarme que le mando Harry, que le dio en pleno haciéndolo chocar contra un poste de alumbrado público.

-Vaya Tom te haciendo viejo, para no poder ganarle a un niño de 17 años- escupió Harry, al ver que habia podido desarmar al fin a Voldemort

Voldemort se fijo en su enemigo que en ningún momento había permitido que él se acercara hasta donde los demás luchaban. Se dio un segundo para mirar el rumbo de la batalla y para su asombro estaba demasiado pareja, las bajar equitativas para ambos bando. En resumidas cuentas estaba saliendo todo al revés de lo que había planeado y eso lo enfurecía.

Fue entonces que vio, una extraña distorsión en la visión, alguien estaba ahí oculto, ese alguien que estaba colaborando para que sus planes se arruinara otra vez.

-Te crees muy fuerte, al sólo poder hacerle un leve daño al Señor tenebroso... aunque claro debo admitir que ha sido admirable.

-Por favor Tom- Harry rió cínicamente – Mírate , yo diría que es más que un leve daño.

Voldemort se había vuelto a incorporar, con solo abrir su mano su varita había regresado a él. Un solo pensamiento cruzo por su mente, tenia que acabar con todo ello de una vez y para eso tenia que distraer a ese mocoso y quitar del medio a todos los que estorbaban su camino.

La persona desilusionada, se había acercado al cuerpo, posiblemente muerto de Reamus. Voldemort aprovecharía esa situación a su favor, total todos los idiotas suelen comportarse de la misma manera y quizás matara más pájaros con un solo tiro.

Harry sólo logro ver como la sonrisa se formaba en el rostro de Voldemort antes de gritar ...

- Sectusempra – Harry solo atino a intentar esquivarla ,cuando una risotada de Voldemort ,lo hizo percatarse de lo peor

-NO te creía tan ególatra, ahora que va a pensar tu amigo licántropo-

Lo segundos pasaron lentamente, podía ver como el rayo se dirigía a Moony, Harry no reacciono a tiempo, se había quedado paralizado, no podía creer la crueldad que podía tener una persona al lanza semejante maldición hacia un persona indefensa. Sin embargo, la maldición lanzada por Voldemort no llego hacer impacto al cuerpo de Moony, Voldemort tenia una gran sonrisa que al correr de los segundos se borro. No era posible, aquella maldición contada por Snape, tenia que se capaz de sacar de combate a cualquiera. Sin embargo seguía sintiendo la presencia mágica, sin lograr verla.

Harry corrió hasta donde estaba Reamus, porque desde su posición ,no podía ver si realmente había sido alcanzado por aquella maldición, pero algo lo hizo detenerse en seco, quedando a escasos centímetro de Petunia, Dudley y el mortífago que los estaba vigilando. Un grito de parte de Voldemort hizo que todo volviera a quedar estático.

-YA ME ABURRI; ESTO SE ACABA AHORA- y antes los ojos de todos, Voldemort se convirtió en una gran bola de humo, que se lanzo hacia el mortífago que vigilaba a Petunia. Fue la voz de Draco en un gran grito que quebró en silencio, cuando fue poseído por Voldemort.

El corazón de Harry se paralizo. Hermione y Ron había logrado llegar hasta donde Harry, pero eso de poco servia ahora ya que Voldemort volvía a tener control de la situación.

-DEJALOS – grito Harry fuera de si , pero cuando se movió para atacar, Voldemort en el cuerpo de Draco hablo;

-No querrás ser el culpable de sus muertes, verdad- dijo sin mirarlo.

Harry se quedo donde estaba, aunque estaba cerca de Petunia, pero no lo suficiente para alcanzar a ayudarla.

-Petunia, Petunia, ya has visto lo que este chico te provoca, mira a tu alrededor es por culpa de él , él esta provocando que esto ocurra. – la voz de Draco era extraordinariamente fría y sus ojos era rojos.

No muy lejos de ahí, lejos de aquella tensión, la persona que se ocultaba vivía su propia batalla, al trata de proteger a Reamus, la maldición Septumseptra había impactado en uno de sus hombros, el cual ahora sangraba incontrolablemente, su cuerpo continuaba debilitándose y su desesperación crecía a medida que observa que Tonks se estaba acercando de poco mientras luchaba con Dololov , quien había perdido sus mascara.

El dolor era insoportable y no le permitía concentrarse para lograr recitar el contra-hechizo. Su sangre y sus lagrimas de impotencia al no poder luchar como quisiera , comenzaron a caer en el cuerpo de Moony, que continuaba inconsciente. Aquella gotas que cayeron sobre el rostro de este, y comenzó a reaccionar. Reamus podía sentir a la persona junto a él, pero esa persona le traía recuerdos de alguien, un alguien que debía estar muerta, trato de levantar su brazo pero su fuerza no le respondía. Abrió lentamente los ojos, sin poder ver nada más que el mismo paisaje de la batalla, sólo que difuso.

-¿Quien eres? – pregunto a media voz Moony, sabia que alguien estaba ahí, aunque no lo pudiera ver - ¿quién eres? Volvió a repetir.

En ese momento , sus ojos se encontraron con aquellos miel que se acababa de abrir, y una descarga recorrió todo su cuerpo, era la primera vez que veía al mejor amigo de su madre, pero no podía flaquear, no tenia autorización para flaquear.

-Dímelo...por favor...se que estas ahí...por algo soy Licántropo- aquella persona desconocida ya no podo soportar aquel deseo de hablar... y lentamente...con mucho esfuerzo, pronuncio

-Debes descansar y estar en silencio, ese maniático hará cualquier cosa para que Potter cometa suicidio. –Su sonó áspera, hacia ya mucho que no la usaba.

-¿quien eres?- Moony volvió a repetir, sentía que con cada gota que caía en su rostro le daba más fuerza como si fuera un elixir.

-¡Eres idiotas o qué! te dije que te callaras, o tengo que hechizarte – no estaba para aguantar tener que cuidar a más personas, ya que con suerte se cuidaba a su propia persona y a Potter que molestaba por cien.

Moony cerro los ojos, se quedo en silencio, sintió como unas manos se posaban en algunas heridas y éstas dejaban de doler;

-Con esto bastara, ahora debo irme, quedate tranquilo.

Al volver a abrir los ojos, pudo visualizar a Tonks acercarse a él. Sintió como esa persona misteriosa se alejaba con lentitud y no pudo evitar volver a repetir la pregunta.

¿Quien eres?- pero de respuestas sintió el calor de algún hechizo que pasa rozándolo y la voz susurrante diciéndole:

-A la otra no fallare.

-¡Reamus estas bien!- Moony podía ver en los ojos de Tonks lágrimas que caían sin consuelo – Creí que estaba... estaba... - Nymphadora no era capaz de articular palabra

-Pequeña se necesitan más que algunos rasguños para sacarme de combate – Moony intento sonreír, mientras se apoyaba en el regazo de Tonks, en tanto en su cabeza rondaba aquella persona que vagaba en el campo de batalla.

Mientras se apoyaba en un poste de luz, logro recitar el hechizo para sanar la herida que tenía en el hombro, al menos así podría concentrarse mejor a pesar de su cansancio que se marcaba con cada paso.

Petunia miraba a Draco con una expresión indefinida en el rostro, Harry no se atrevía a atacar, "Malfoy es un mortífago , porque entonces dudo en atacarlo" ,pensaba desesperadamente Harry .

Mientras tanto la persona desconocida, había logrado acumular la suficiente energía para poder desplazarse sin que pudieran ninguno de los que estaba ahí, sentir su presencia. Con esto Voldemort quedó desconcertado ya no sentía esa presencia mágica, él tenía una barrera anti-desaparición entonces porque ya no podía sentir a esa persona que lo estaba hastiando.

Lentamente logro colocarse al lado de Draco o el cuerpo de este, miro un momento la escena que tenia enfrente. Petunia abrazaba a Dudley que comenzaba a recuperar el conocimiento, Harry sostenía su varita detrás de ella, Ron y Hermione junto a él. Algo le heló el corazón, los ojos de Petunia y de Harry eran exactamente iguales, el mismo color , la misma intensidad en su mirada, era como un espejo, esto le desoriento. Volvió a fijarse en Draco, toco uno de sus hombros, y le susurro

-Sigue a tu corazón el nunca te traicionara, siempre es sincero si lo escuchas con atención.

Draco sentía la agonía de cómo tentáculos gigantescos lo envolvía y no sabia donde terminaba su cuerpo y comenzaba el del ser. Nada parecía tener ya sentido, dejo que la criatura se fusionara con el, por que sentía que nada mas le quedaba, fue entonces que sintió como una suave calidez llegaba a su alma solitaria, junto con unas palabras que le llenaban de esperanzas. Alguien se estaba preocupando por Draco Malfoy, pero aun así una parte de su corazón se negaba a ello y seguía sumergido a esa oscuridad.

Por otro lado el contacto que tenia aquel desconocido, estaba haciendo estragos es el poder de Voldemort, Este inmediatamente pudo sentir, como el cuerpo que poseía, se llenaba con una calidez odiosa, que quemaba a su ser sin dañar en absoluto a aquien poseía.

"Dos veces herido por esta porquería de magia, parece totalmente ridículo" pensó airado Voldemort, no creía que pudiera tener tal mala suerte. Su orgullo era lo único que no le permitía desistir de aquella posesión , no podía verse más débil que un niño de 17 años.

"Draco no te menosprecie a ti mismo , eres lo único que tienes" esta vez susurro con más firmeza, pero siempre tan bajo que sólo Draco , y en su defecto Voldemort escuchara.

Esta vez Draco fue conciente de si mismo, de su cuerpo, no quería perder las esperanzas, no quería ser quien estaba obligado a ser. Con un esfuerzo sobrehumano logro tomar control de su cuerpo por poco segundos. Sabia que esa voz no provenía de él, ni era fantasma de su pasado, ni muertos vivientes ni nada, allí habia alguien que lo estaba alentando. No importaba su orgullo, lo único en aquel momento era escapar.

Voldemort pudo sentir el cuerpo de Draco poniendo resistencia, aquella actitud de parte de su mortífago lo debilito aun más. Las quijadas se movieron lentamente contra la voluntad de Voldemort.

Ag...yug..dag...me – fue lo que alcanzo a decir antes de caer desplomado en el suelo al ser liberado por Voldemort.

Voldemort había vuelto a su forma normal jadeando, no podía creer que de nuevo ese mocoso lo estuviera desafiando, que lo humillara antes el enemigo, se alzo en toda la extensión de su estatura, miro con odio , al muchacho rubio que estaba en el suelo. Esto no se quedaría así. Alzo su mirada roja, y se encontró con unos fríos ojos azules que sabia que pertenecían a Narcisa. Ésta le pedía clemencia, pero Voldemort no tenia clemencia, todo debía pagar cualquier deuda y en caso de Draco esto seria la muerte.

Nadie había logrado percatarse que el peso del cuerpo de Draco equivalía a dos personas ambas desmayadas por la mismo razón , en diferentes contexto.

Voldemort enfrento de nuevo al grupo que tenía en frente; Harry, Hermione y Ron miraba la escena con perplejidad, Petunia con decisión , Dudley, bueno Dudley sólo miraba por que no era capaz de hacer nada más.

Voldemort alzo su varita, apunto al grupo y hablo con una voz jamás antes escuchada, Solo por actores que están a punto de cometer el actor final:

-Dime Petunia cual es tu decisión, habla ahora , que aun me queda algo de paciencia- Voldemort no dejaba de mirar con asco el cuerpo del rubio, volvió al campo de batalla en que sus mortífagos estaba siendo agotados rápidamente por los de la orden que quedaban vivos y algunos aurores que aun se mantenía en pie.

Su criaturas había sido fácilmente vencidas, Los hombres lobos acorralados, los dementores desaparecidos era como su alguna suerte milagrosas estuviera vertiéndose sobre sus enemigos. Vio como Petunia se alzaba del suelo dificultosamente, mientras dejaba a Dudley ahí, y avanzo lentamente hasta quedar a escasos pasos del rostro de Voldemort su mirada era esmeralda y tan fría como los hielos del ártico.

Dudley también se incorporo quedando al lado de Harry, haciendo que éste no pudiera acercarse por completo a donde su tía. Petunia hablo con una voz ajena a ella, fría y distante;

-¿Tú me prometes que no me harás nada a mi hijo, ni mi familia? – Petunia pregunto directamente

-Claro que YO no haré nada a tu familia, si quieres te hago una promesa que mis manos no se ensuciaran con tu sangre – Voldemort sonreía, al fin algo de su plan comenzaba a salir bien.

-¿ Y tú crees maldito bastardo , que creo en tus palabras, ¿acaso no puedes ver todo los errores que jugaría e n mi contra al hacer un trato Así? – Petunia Volteo un segundo para ver a Harry y Dudley para continuar –JAMAS OYE BIEN, JAMAS IORAS DE MIS LABIOS LA TRAICION A MI SANGRE , NO ABANDONARE A MIS HIJOS.

-pues entonces ve como terminas por tu descendencia – Voldemort alzo de su varita en frente de Petunia, mientras el o la dueña de unos ojos azules habia recuperado parte de su fuerza y olvidando por completo que debía mantenerse oculto. Se transformo en un Lobo enorme, de pelaje canela, visible antes todos los ojos como un lobo aparecido de la nada.

-Avada Kedabra- grito Voldemort directo al pecho de Petunia, pero al momento que la maldición debía hacer contacto, un lobo se avalazo contra ella, sacando del camino de la maldición. Ambos cayeron así un costado, pero la maldición siguió camino a encontrarse con la persona que estaba a pasos detrás de Petunia

-HARRY – Un grito desgarrador por parte de Ron y Hermione alentaron sobre lo que sucedía. El lobo se clavo su ojos en los verdes esmeraldas de un joven que había perdido totalmente el brillo de la vida y aceptaba su destino, sin luchar. Un aullido desolado era acompañado por las risas de Voldemort.

- Harry saluda a Dumbledore de mi parte – Reía escandalosamente Voldemort. Mientras todo parecía pasar en cámara lenta.

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Espero que les haya gustado y haya valido la pena...

Sigan y pasen a dejar RR que les estaré muy agradecida por que da ánimos para seguir,y mejorar.

En especial gracias a aquellos que sobrevivieron al desastre del primer capitulo...incluso a mi me da espanto... tratare de arreglarlo.

Los que han estado leyendo, se que debo tenerlos medio aburridos con este ser tan misterioso, así que decidí hacerlo participar de esta pelea... pero yo soy cruel así que recuerden que en los detalles a veces se encuentran las respuestas...revele datos de la identidad... así que por ahora basta ... verán como esto se va poner mejor...aunque algo mas lento

Gracias a Nimphy, felias, Emperatice (gracias por darme ideas para seguir) y a todos los que posiblemente ha sobrevivido al primer capitulo y han leido el resto