Dolores inevitables
Todo sucedió como si se tratara en cámara lenta. Harry vio como el rayo que le había arrebatado la vida a sus padres se acercaba a él con ese sonido de torrente. Sintió que a medida que se acercaba el rayo perdía las ganas de luchar, de vivir.
"Quédate conmigo", un susurro llego hasta sus oídos haciéndolo reaccionar, la burla de Voldemort resonaba en el ambiente porque ya era tarde no había nada que hacer, y se vio envuelto por una luz verde.
-NOOO – Gritaron Ron y Hermione, al ver como la vida de su amigo estaba por ser arrebatada. Voldemort ría batiendo su mandíbula, se dio por ganador finalmente creyó haber derrotado al niño que siempre le había destruido sus planes.
Pero aquel rayo nunca llego hacer contacto con Harry, pues el cuerpo de su primo se interpuso en el último momento ante el asombro de todos.
-¡DUDLEY!- grito Petunia con todas sus fuerzas , como si con ese grito lograra evitar lo inevitable.
Harry vio como su primo caía lentamente con los ojos abiertos de terror y su cuerpo intacto. El grito desgarrador de Petunia lo volvió a la realidad, sus ojos pasaron del rostro desencajado de Petunia, a un enorme lobo color chocolate que lo miraba con unos ojos azules cargados de temor.
Harry sintió un como su cuerpo iba envolviendo por un suave calor que le daba una placidez que hacia mucho que no sentía algo así. Observo a Voldemort que estaba estático, inmóvil, sus ojos rojos estaba clavados en el vació, su boca se crispaba por retener un grito.
Petunia gemía mientras se arrastraba lentamente hacia el cuerpo inerte de su hijo. Harry se centro en el lobo que lo miraba como si viera algo que el no podía, entonces fue cuando volvió a aullar, pero su aullido era como se anunciara algo, como se celebrara, fue en ese momento que Voldemort grito, pero fue un grito de dolor, de desesperación, entonces Harry vio lo que el lobo había visto.
Un fuego púrpura la envolvía por completo a el y al petunia, ese fuego aumentaba a cada instante y avanzaba lentamente hacia Voldemort que a medida que se acercaba parecía que este sufría una agonía extrema.
Entonces el lobo poco a poco se acerco a Harry y con el hocico intento que este levantara la mano que empuñaba la varita. Harry por alguna razón no temía de aquel intruso incluso sentía que le conocía. Instintivamente hizo lo que el lobo le pedía, y apunto directo al corazón de Voldemort. Como si se tratara de una gran corriente el fuego fue lanzado contra Voldemort. Al hacer contacto Voldemort se volvió humo del cual aún se podía ver aun sus ojos rojos.
La masa de humo que se había convertido Voldemort, intento acercarse a Draco que aun seguía desmayado, pero el lobo se dio cuenta de las intenciones de Voldemort y en un ágil movimiento se lanzo sobre Draco cubriéndolo con su cuerpo y se volvio para mirar a Harry. Éste solo alcanzo a ver unos profundos ojos azules antes que su dueño y el cuerpo de Draco desaparecieran del campo de batalla.
-¡HARRY! – grito Hermione adelantándose. Ella fue la primera en reaccionar, tomo el brazo de Harry que parecía un somnámbulo ante la situación.
-¡Compañero vamonos! – Ron se tomo el otro brazo de Harry y con un gesto le señalo a Herms que estaba listo. Esta se concentro unos segundos y el trío dorado desapareció del lugar.
Los chicos se aparecieron cerca de un pueblo que se encontraba dominado por una gran montaña, en un principio creyeron que se trataba Hosgmade, pero observaron un momento y vieron que parecía más una ciudad muggles céntrica y todos hablaba en un idioma similar al español, pero con bastantes jerga.
-¿Donde estamos? – Harry se atrevió a preguntar, mientras observaba que Hems no se veía confundida, pero si extrañada
-¡Buena la hiciste Hermione, ahora quieres decirme en donde nos has traído!- Comento Ron con el ceño fruncido al ver que dos desconocidos que se quedaba mirando a los tres.
-Yo no hice nada, solo me concentre en la dirección que nos paso Ojoloco, pero yo no sé, no sabia donde era, nunca había visto la dirección.-
- Y me quieres decir que decia la bendita dirección que nos trajo a este lugar desconocido-
-Cuartel secundario de la Orden, Santiago – Harry repitió mecánicamente
- ¿Hay un lugar llamado Santiago en Inglaterra? ¿verdad? – Ron pregunto Dudoso, mientras se quedaba mirando de manera bastante descortés a unas señoras que comentaba algo en español.
-Ron te parece que estamos en Ingleterra, pues a mi no –gimió Herms que ahora se veía bastante afligida, cuando empezaba a tomar conciencia que ese lugar no era Londres y mucho menos Inglaterra.
-Sea como sea, será mejor que no empecemos a mover, porque me siento como animal de zoológico – Sugirió Harry , que aun no asimilaba lo que había pasado.
-Ya pero hacia donde... que yo sepa tu tampoco conoces este lugar Harry – Ron estaba bastante alterado, no le agradaba la idea que se le estaba presentando , se sentía fatigado y asustado.
-Bueno hacia donde indica la dirección ¿No?- Harry guardo su varita porque sintió que no era necesaria tenerla afuera pues solo parecían haber puros muggles, bastantes curiosos si, pero solo muggles.
-Y como sabremos donde es si no sabemos hablar español – Ron cada vez sonaba mas hastiado, además parecía que había olvidado por completo lo que acababan de pasar
-No sabemos sueno a multitud, Quizás no sé hablarlo, pero tengo dominio de lo básico – Contesto Herms que se había sentido ofendida por el comentario de Ron.
-AH... claro Herms le preguntamos al primero que pase y así nos damos a conocer para que nos maten – Ron volvió a intervenir, imitando la voz de Hermione dijo- Mira busco el cuartel de la orden, no saben lo que es la orden , bueno...- fue cortado por Hermione
-Ya entendi la idea , gracias – dijo Hermione de mal talante
-Yo solo digo a quien le vamos a preguntar , no se supone que es un lugar secreto que nadie debería saber donde queda – Ron razono simplemente.
- QUE SE YO – Herms reventó por la tensión – YO NO TENGO TODAS LAS RESPUESTAS RON...!NO SOY UN LIBRO!- grito. La gente volteaba a ver, como si se tratara de una película en grabación.
-Tranquila Herms, todos estamos nerviosos... – Ron intentaba calmarla, pero con resultado inexistente.
-COMO QUIERE QUE ME CALME, SI ESTAMOS EN UN PAIS ESTRAÑO, EN LUGAR DESCONOCIDO Y... – de los ojos de Herms brotaba lagrimas de impotencia.
-SE QUIEREN CALMAR LOS DOS- Harry alzo la voz sobre los gemidos ahogados de Hermione y Ron quedo con la boca a medio abrir.- gracias... si no lo recuerdan somos brujos y podemos volver a parecernos, en segundo lugar mientras ustedes discutían me arriesgue a preguntar... ellos no entiende ni una palabra de nosotros así que quieren dejar de ser animales de circo discutiendo a gritos...ya... y que mejor que busquemos un lugar para desaparecernos OK.
Los otros dos lo miraron y pestañearon , se había olvidado de ese detalle ínfimo. Era brujos, no había nada que temer, todo estaría bien solo tenia que buscar un lugar para desaparecer. Se escondieron en una esquina que no tenia trafico y se tomaron los tres, solo que esta vez fue Harry que guió la desaparición, aunque no tenia licencia era el mejor preparado ya que lo había hecho antes, además Herms estaba muy nerviosa y Ron todavía no tenia dominio absoluto en la desaparición.
Llegaron a la plaza de un lugar, pues le llamo la atención que no fuera vi oculto no nada mágico que le rodeara, incluso se veía mucha gente como si se tratara de un lugar turístico.
-Señor Harry Potter, no creí que lo iría a conocer – Un cabalero mayor de cabello blanco y vestido con una capa algo fuera de tradicional se acerco a los tres muchachos, con una gran sonrisa en el rostro, tenia mucha semejanza con alguien que habían visto caer muerto hacia pocas horas. Eso les encogió el corazón.
-Ustedes deben ser Hermione Granger, y Ronald Weasley. Dumbledore me advirtió que posiblemente vendría con Potter. Fue una pena lo que le paso a Albus, realmente era un gran mago, el mundo mágico debe sentirse perdido sin él- El anciano continuaba hablando como si nada.
-¿Y usted es? – Harry pregunto algo descortés, pero sin caer en la ofensa
-Lo lamento, mi nombre es Patric Doge, soy miembro de la orden al igual que mi hermano Elphias. Digamos que soy como una reserva.
-¿Reserva? – preguntaron al tiempo los tres chicos
-Si, este lugar esta ubicado al final del mundo casi, nunca pasa nada por acá, pero siempre se oye los rumores de primera mano. Es punto de encuentro para muchos de los que esperan que sus secretos no se conozcan.
-¿Y exactamente estamos? – Hermione fue la que pregunto primero
-Santiago de Chile, América del Sur- Contesto el anciano, mientras se acomodaba la capa – Ahora será mejor que me acompañen porque Ojoloco no deberá tardar en venirlos a buscar pues no deben haber llegado por la manera mas correcta ¿verdad? – Pregunto el anciano guiñándole un ojo
-Eh... creo que no – Ron realmente se sentía incomodo ante la presencia del mago.
-Y ¿como podemos confiar en usted?- Harry sujetaba la varita bajo por debajo, no estaba dispuesto a confiar de buenas a primera en un extraño , aunque le dijera que pertenecía a la orden.
-Por que esto- dijo el anciano señalando la entrada de la casa. Los muchachos vieron como una pluma de Fénix se desdibujaba en uno de los muros, parecían ser ellos cuatros que la veía.
-Sino me equivoco ustedes están viendo el dibujo de una pluma de fénix, bueno esa marca esta para que la gente confié en mi, solo Albus y Ojoloco pueden decir donde esta esa marca.
Los tres chicos asistieron y acompañaron cautelosos al anciano. Llegaron a un lugar que diferencia bastante de las casas londinenses.
Era como una media casa de las que uno suele dibujar cuando pequeño. La entrada era un solo ambiente, el piso era de cerámicos como adoquines, la pared tenia solo dos cuadro de naturaleza muerta. Habían dos sillones y una mesa pequeña, una licorera, y muebles parecido a un aparador.
El anciano les ofreció asiento y se retiro por un marco que daba una cocina, en unos momentos volvió, con un extraño aparato que parecía un telégrafo y lo coloco sobre la mesa.
Ven pronto, deben volver – susurro el anciano mientras el aparato golpeteaba deletreando cada palabra mientras lanzaba humo.
- Estos es un telégrafo mágico –les explico el anciano – Solo la persona a quien va dirigido recibe el mensaje y contesta mentalmente , esto se proyecta en letras de humo que lanza el mismo telégrafo. No es muy confiable, pero es lo único que tengo con la ausencia de Fawkes...
En ese momento el telégrafo comenzó de nuevo a golpetear, pero esta vez salían palabras de humos que se iba escribiendo y borrando inmediatamente.
Voy para allá, no tardo – se escribió ante de borrarse por completo, en el aire.
¿ A quien le escribió? – Ron pregunto con algo de miedo
-Solo a alguien de la orden – contesto el aciano – con lo rápido que contesto debe ser Alastor, es el único que no le cuesta usar este aparato, que en nuestro tiempos era muy famoso, solo que ahora los consideran aparatos muggles... vaya legislación... – termino comentando el anciano para si mismo.
De pronto un sonido de disparo se sintió en la parte que debía ser el patio de la casa, el anciano se levanto de golpe y saco su varita y apunto a la puerta por donde el había desaparecido al principio, los tres muchachos lo imitaron, pero en ese momento un patronus de forma de búho entro en la sala y se desvaneció antes ellos.
-Vaya susto que me diste Alastor- el anciano rio levemente y avanzo a abrazar a un Ojoloco que entraba en ese momento. Los dos ancianos se golpearon la espalda. Y Alastor avanzo hasta sentarse en unos de los sillones que ahora estaban vacíos.
-Patrick, será mejor que tomes asiento, por que lo que tengo que contarte algunas cosas que no debes saber aun – dijo esto mirando con sus dos ojos directamente a los tres chicos que estaba de pie ante el.
¿Qué ocurre Alasor? Me asustas – el anciano miraba inquisidoramente a Ojoloco.
-No me gustan los rodeos Patrick y tengo que decirte que tu hermano murió en misión – Ojoloco desvió algo su ojo normal hacia el suelo, se notaba que no le gustaba dar noticias de muertes. El anciano por su parte , apretó fuertemente el codo del sillón en donde estaba, haciendo que sus nudillos resaltaran en su piel arrugada, y sus ojos se tornaron vidriosos.
-¿Murió en batalla? – susurro suavemente como si se estuviera sacando una astilla dolorosa.
-Si , Voldemort mismo lo mato – Ojoloco no dejaba de mirar el piso con sui ojo normal.
-Entonces tuvo una gran muerte, como siempre quiso... vaya inepto dejarme mas solo de lo que estaba – de los ojos del anciano caían lagrimas rebeldes, sin que este se diera cuenta.
-Lo siento – Ojoloco miraba con su ojo normal al anciano que tenia en frente pero este hizo un ademán con la mano como si intentara espantar una mosca
-Déjalo, estamos viejos, tenemos que morir en algún momento. Después tendré tiempo para mi dolor, ahora queda algo por terminar – el anciano se levanto fue hasta la licorera, se servio algo que después se lo tomo de un sorbo. Todos los demás lo miraba cada uno de sus movimientos, después se dirigió al mueble como aparador he hizo levitar una olla llena de hollín que estaba en unos de sus lados.
-Esto es un trasportador que los llevara al Cuartel de la Orden, se activara a los diez segundos que la primera persona lo toque, espero que ustedes muchachos ya hayan viajado en uno de estos porque son algo incómodos.
Los tres chicos solo asistieron, no sabían que decir, al viejo le temblaba las manos, y su mirada estaba como perdida.
-Alastor, veré unos asuntos antes de ir a Londres – el anciano coloco la olla en medio de la mesa.
-¿Quiere que te acompañe? –pregunto Ojoloco
-No hace falta, además ahora si necesito un poco de mi soledad - el anciano movía la cabeza acompañando sus palabras – apresúrense no es bueno que se mantengan aquí , los comenzaran a rastrear.
Los cuatro tocaron el trasladador y en breve segundos sintieron como un gancho los tiraba a la altura del ombligo y un minutos después sintieron que sus pies tocaba una alfombra. Ojoloco se mantuvo de pie y Harry trastabillo un poco, pero también se mantuvo en pie. En cambio Ron y Hermione, cayeron al piso como saco de papas y Harry tuvo que ayudar a levantarse a Hermione y Ojoloco a Ron.
-Bienvenido al cuartel 2 de la Orden del fénix – Dijo Ojoloco algo ceremonioso.
Los tres jóvenes observaron el lugar , era al menos tres veces mas grande que la estancia donde habían estado, muros colgaban algunos cuadros que se movían, había una chimenea que crepitaba , y unos objetos de plata encima de ella. Había unos estantes con muchos libros de todos tamaños y un escritorio desocupado en medio del salón.
-Espérenme aquí, iré avisar que se encuentran a salvo – Ojoloco salió cerrando la puerta detras de él. El golpeteo de su pierna fue lo único que sintieron por largos segundos, hasta que Ron se atrevió a romper el silencio.
-Hemos cruzados el mundo, ida y vuelta y nos dice que nos esperemos- Ron sacudía la cabeza.
-Y que quieres, deben mantener las medidas de seguridad – Herms acato.
-Vaya medidas de seguridad, ya estamos adentro, que más necesitan – Harry refunfuño
-NO creo que sea tan simple... vean el piso ...parece que estamos atrapados como moscas- Hermione mostró como sus pies no se movían, por mas que forcejeara. Los otros dos la imitaron pero con los mismos resultados.
Genial...absolutamente genial... ¿hasta cuando pretenden tenernos aquí? Ni que fueron ladrones – Ron se revolvía el pelo de manera desesperada.
Como sea... ya vendrán-dijo Harry con una voz sin emosión y se dejo caer en el suelo.
El silencio reino en el lugar, Harry lucia catastrófico, su rostro estaba pálido y su mirada se perdía en la pared que tenia al frente. Ron y Hermione se miraba de vez en cuando pero no se atrevían a pronunciar palabra. Al cabo de un rato la puerta se abrió de golpe y una señora bajita de melena roja y de aspecto severo entro en el lugar con las manos en las caderas.
-ME QUIEREN DECIR, PORQUE SE ENFRETARON AL "QUE NO DEBE SER NOMBRADO"... ACASO TU RON Y TU HERMIONE NO DIJIERON QUE LO IRIAN A BUSCAR Y SE VENDRÍAN... COMO SE ATREVE...CASI MUERO DEL SUSTO CON SABER QUE ESTABA LUCHANDO
-Pero mamá ,nosotros no pudimos escapar...había un campo anti... – pero el suave susurro de Ron ae ahoga con los grito de la señora Weasley
-CLARO QUE NO PODIAN ESCAPAR PERO ESO NO SIGNIFICABA QUE IBAN A JUGAR A LAS LUCHAS CON LOS MORTÍFAGOS – la señora Wealey no se dio cuenta de la gravedad de sus palabras para el animo de Harry, solo se dio cuenta cuando éste reventó:
NO JUGAMOS A LAS LUCHAS, LAS PERSONAS ESTABA SIENDO ASESINADAS COMO MOSCA, MI PRIMO MURIO SALVANDOME... Y SOLO JUAGABAMOS ...!INTENTÁBAMOS MANTENERNOS CON VIDA, MALDITA SEA!- los ojos de Harry brillaban de una manera antinatural, su rostro era impávido, parecía que había dejado de sentir cualquier emoción, después de gritar solo se quedo mirando el piso que perdía poco a poco el hechizo que lo tenia prisioneros.
-Harry querido lo siento, tienes que entender que estábamos demasiados preocupados... recibimos el mensaje de la emboscada, pero no podíamos llegar y cuando me entere que estaban los tres luchando contra "ustedes saben quien", me asuste mucho tuve demasiado miedo.. yo... – pero la señora Weasley no termino la frase y se abalanzo contra los tres muchachos abrazándolos tan fuertes que sus cabezas chocaron. Ron y Hermione sonreían avergonzados, mientras que Harry ahogaba un suspiro y se deshacía del abrazo;
-Lo siento mucho por preocuparla y por haberle gritado – Harry susurro avergonzado mientras perdía lentamente el poco color que le quedaba. Lentamente su cuerpo se fue deslizando al suelo mientras perdía la fuerza de su piernas. Ron evito que se estrellara contra el suelo, mientras la señora Weasley gritaba;
-Harry querido , ¿qué te pasa? - fue lo ultimo que Harry alcanzo a oír.
En un bosque, dos personas aparecieron de la nada, una parecía algo herida, la otra sana pero inconsciente. El golpe le advirtió que había ya dejado atrás el campo de batalla y que estaban de momento seguros. Miro al chico rubio inconsciente, sus labio estaban algo amoratados, probablemente por la falta de oxigeno que sucede durante la desaparición.
Acaricio los cabellos haciendo que el joven soltara un gemido, "esto me va a costar caro" susurro antes de cortar una de sus palmas con una daga que llevaba entre sus ropas y dejar caer algunas gotas sobre el rostro del muchacho. Draco, pudo sentir como algo frió goteaba sobre su cara y que le iba dando lentamente fuerzas para levantarse.
La otra persona coloco un hechizo de sanación sobre las heridas recién infligidas, hizo aparecer algo de alimento ( Frutas y raices ) y poco a poco sintió como las fuerzas le iban abandonando, antes de desvanecerse por completo convoco un escudo a su alrededor y se trasformo nuevamente en un lobo justo cuando Draco abría los ojos.
El joven rubio no podía creer lo que veía, no pudo apreciar la identidad de la persona que estaba a su lado, pero la vio mientras esta se iba transformando lentamente en un "LOBO". No podía ser, nunca había conocido a nadie que se pudiera trasformar con esa facilidad en un lobo, pues esta transformación indica alta concentración y poder. Draco al ver que sus fuerza volvían por completo, intento realizar el hechizo que obliga a destrasformarse al animago, quería saber quien era, el porque no lo tenia claro, pero su hechizo reboto cono si chocara en un muro.
-Genial ¿quién rayos eres?- dijo mirando al animal inconsciente. Vio que había fruta y comenzó a comer mientras los recuerdos de la batalla volvían a su mente.
No podía creer que tuviera las agallas para desafiar al señor oscuro, pero sabia que alguien había despertado ese sentimiento fuertemente, pero ¿quien?. Con sus ojos perdidos en el enorme animal que tenia enfrente, recordaba la proposición de Dumbledore, aquel viejo loco había visto a través de su mascara, lo había escuchado, no le había recriminado nada, de hecho aun el amenazándolo con matarlo le ofrecía su mano para ayudarlo, si hubiera escuchado. Snape se lo había comentado, pero el había hecho oídos sordos, no creía que hubiera otro camino mas que el que conocía.
Recordaba los ojos de Harry, aquel que odio por tanto tiempo ¿odio?. Realmente no odiaba a Potter, no antes de que por su culpa metieran a Azkaban a su padre, solo tenia su orgullo herido al ser rechazado y en cambio que Potter aceptara alguien de menor status como su amigo. Pero aquellos ojos este día mostraron realmente mostraron compasión, ¿Podía Potter tener compasión de él? . Sacudió su platinada melena, debía pensar que iba a ser ahora, no podía volver al lado del Señor Oscuro, solo con acercarse lo matarían estaba seguro, pero no podía abandonar a su madre, solo pensar que ella pudiera estar sufriendo su castigo lo estremecía, volvió a sacudir su cabeza, así no se comportaba las serpientes, se suponía que tenia que huir y no lo contrario o tal ves si era lo contrario.
De pronto una voz resonó en su cabeza "estas seguro" "realmente huir y no sentir son solo las cualidades de Sletherin". Draco reflexiono, "aprovechar las oportunidades era su cualidad, eso no tenia que ver con cobardía sino con astucia", estaba confundido, no sintió como las horas tomaban su lugar en la tarde y que lentamente la noche caía sobre ellos. Draco ya no quería pensar. Poco a poco el sueño y el cansancio hicieron presa en él.
Despertó cuando el sol estaba en lo alto, se sobresalto, tomo su varita y apunto hacia la nada, pero no había nadie salvo los pájaros y los animales ¿animales? . De pronto se fijo donde había estado el lobo ,pero no había rastro de él, se acerco lentamente al lugar, podía recordar al lobo o animago caer inconsciente pero el lugar parecía que nunca había sido tocado, al contrario del lugar donde él había dormido que se encontraba aplastado, y sus huella era claramente visibles.
Giro en todo su derredor con la varita alzada ,pero no vio a nadie ni a nada. Se dejo caer sobre la hierba y las preguntas y sus miedos empezaban a reclamar su atención, pero entonces, justo frente al el un enorme lobo color chocolate lo miraba con impactante ojos azules y en su hocico traía algo similar a un conejo que parecía llevar algunos días muerto. El animal ni siquiera se inmutaba al verse apuntado por la varita de Draco a escasos centímetros de su vista.
Dejo caer el cadáver frente a los pies de Draco, quien dio un bufido.
-No pretenderás que yo me coma eso..¿verdad? – Draco miraba con asco mientras los hormigas recorrían al cadáver, pero el lobo solo sacudió su cuerpo y se echo sobre el suelo con sus patas anteriores cruzadas delante de el.
-¿Estas loco? – Draco miraba espantado la tranquilidad del lobo que demostraba que al parecer era la mejor opción de comida – al menos podría haber sido algo fresco o saber con quien hablo– Draco se sentía idiota hablando con ese animago, pero no sabia como reaccionar ante lo que vivía.
El lobo gruño ante el comentario, Draco sonrió para si y comento en voz alta y con desdén – Vaya perro, ¡Nunca has matado! – haciendo una risotada bastante falsa, pero el lobo volvió a gruñir y masco el aire, mirando a Draco inquisidoramente.
-Esta bien – Draco no entendía como podía trata al lobo como una persona, bueno era una persona, pero también era un animal. No importaba mucho eso, importaba más aún que él, Draco Malfoy se comportara como un crió, al igual que fueran amigos desde siempre. Además el lobo parecía mofarse de él, "en que lio me he metido" pensó , para después continuar en voz alta – Esta bien –dijo de mal talante – Yo tampoco.
El lobo se lengüeteo, Draco bufo mientras buscaba algunos leños, he intentaba sacar el pellejo con un amaino de cuchilla que el mismo traía en sus ropas. El lobo gruñía encantado como Draco se iba magullando mientras intentaba a tironeaba sacar el pellejo.
-Te digo que habría sido más fácil con magia – rezongo mal humorado, al ver que el lobo parecía distraerse intento nuevamente atacarlo para saber quien era, pero incluso antes que el hechizo llegara a su mente, los ojos del lobo se mostraba severos, amenazadores.
Draco se sintió amenazado, tuvo miedo. En sus ojos grises se reflejo el terror, la angustia. El Lobo pareció percatarse de ello porque sacudió su pelaje, que era algo excesivo para los de su especie, y se perdió en el bosque.
Draco golpeo la tierra con sus puños "genial, absolutamente genial, ahora estoy solo en un perdido punto del mapa, El señor oscuro reclamando mi cabeza, los aurores buscándome, y mi madre atrapada con el señor oscuro". Tomo el conejo y continuo con su faena " y más encima espante a la única persona que podría llegar ayudar" pensaba Draco fastidiado.
"era bueno que te dieras cuanta clara de tu situación" una voz llego hasta sus oídos, volteo y vio al Lobo sentado.
-¿Me hablaste? – Draco pregunto desconcertado, pero el lobo no se inmuto. Pasaron los minutos mientras Draco intentaba obtener alguna respuesta de aquel extraño, finalmente se rindió y comenzó asar lo que quedaba del conejo.
El olor a carne invadió el lugar, Draco fue por un poco de agua, pero al volver solo encontró la mitad de la carne.
-¡Yo trabajo y tú te lo comes! –Grito enrabiado, había demorado más de dos horas tratando de trabajar de manera muggle, porque el bendito lobo no le permitía tomar su varita y ahora le quedaba lo justo para saciar si hambre. Peleo un rato más pero al ver que era como hablar con una pared desistió y comió lo que quedaba.
Sentado con la vista perdida en el bosque volvió a perderse en sus pensamientos, pero el contacto del hocico del animal hizo que se sobresaltara.
-¡Ahora qué! – Draco no era quien solía tener paciencia y esa situación lo estaba hartando.
Vio como el lobo se alejaba lentamente hasta un lugar especifico, una cueva de un zorro, entonces con un poco de torpeza propia de los animales, saco de la cueva una perdiz que al parecer ya estaba muerta. Draco creyó que era para compensar lo que se había comido , pero entonces dejo la perdiz en el suelo, pasaron algunos segundo ni nada extraño , pero entonces la perdiz se levanto lanzo un graznido para que sus polluelos vinieran y desapareció entre los matorrales. Draco veía la escena sin entender nada, mientras El lobo se volvía acercar a él y con su hocico toco una cadena que tenia encima de la ropa.
Draco abrió los ojos, aquel relicario se lo había dado su madre, tenia gran valor, pero no tanto de lo que Draco lo valoraba, jamás había hablado de él con nadie ni siquiera lo mostraba en publico, entonces cruzo un pensamiento por su mente; aquel quien fuera había tenido suficiente tiempo para saber todo de él. No entendía como ni cuando pero aquel extraño lo tenía a su merced. Sus sentimientos no podía tomar curso, era confusos ahogaba, solo logro tartamudear.
-M Me Va Vas a A Ayudar –Tratando de recobrar la compostura de un Malfoy.
El lobo sacudió su cuerpo y se coloco estático al lado de Draco. Draco por su parte no tardo en recobrar esos aires de autosuficiente, ahora que tenia la oportunidad no la iba a desaprovechar.
-Deberás seguirme, yo se como llegar pero no estoy seguro de poder hacer una desaparición convocada –Admitió dolorosamente para su orgullo, no quería arriesgar todo por un error de su exclusiva responsabilidad.
-No te preocupes, de eso me encargo yo – Draco abrió los ojos, a su lado ya no estaba el lobo, sino una persona algo más baja que él, cubierta por completo con una capa, sus ojos podía apreciar un color azul impactante, mientras que su rostro se ocultaba casi por completo detrás de un antifaz negro. Daba la impresión de ser un mago oscuro, sus ojos azules era indescifrable.
-Sólo concéntrate en el lugar y vamos – dijo con voz cortante y monótona, parecía que hacia mucho que no la ocupaba. Draco estaba estático al ver al sujeto como el miedo hacia presa de él , no podía concentrarse en nada mas que en huir de ahí.
-¡Que estas esperando! ¡muévete! – su voz sonó casi como un ladrido, Draco reacciono le miro a los ojos y asistió algo con la cabeza, entonces en unos segundos desaparecieron del lugar.
Aparecieron a los pies de un cerro, en la cumbre se alzaba imponente y lúgubre una mansión que tenia cualquier calificativo menos hermoso, solo mirarla se quitaba las ganas de dormir. Draco pudo sentir que el extraño de su lado se estremecía, creyó por un momento que la visión de esa terrorífica mansión le había impactado, pero fue entonces que un olor metálico llego hasta sus narices, con cierto escalofrió se volvió al extraño y siguió la dirección de la mirada de éste, fue entonces que lo descubrió lo que le había afectado al extraño;
Un jardín lleno de cadáveres antecedía ante ellos a los pies del cerro, la tierra estaba húmeda con la sangre, criaturas de las más extrañas formas, acechaban a los cadáveres arrancando sus carnes para satisfacer su apetito.
Un peso cayo al costado de Draco, que estaba paralizado. Este vio como el extraño caía de rodillas sujetándose el pecho, parecía que se que se desmayaba. Esto aterro a Draco, quien fuera el que estaba a su lado era su única oportunidad de rescatar s su madre y no morir en el intento.
-Acaso te impresionaste con esto...creí que eras fuerte – escupió Draco, tenia demasiado miedo para intentar ser amable.
-Cállate... si no dices cosas inteligente – el sujeto se había incorporado algo se agrego a su lista de dudas de Draco pues recién se percataba de la voz tenia el extraño era de un timbre agudo, pero no pudo seguir con sus divagaciones, pues el extraño aunque parecía aún debilitado pues seguía sosteniendo su mano sobre su corazón aun después de incorporarse solo. Sus ojos azules encontraron a los grises de Draco, que parecía que se había encendido de nuevo por la curiosidad .
-Cuéntame todo lo que sepa – el extraño lo dijo casi en un susurro, pero eso no evito que su voz se oyera como hielo.
-Acaso estas loco... esa es mi única carta para que tu me ayudes y no me traiciones – Draco dijo de forma irritada.
Pero el extraño sonreía, una sonrisa que no incluía sus ojos , pero aun así parecía como si hubiera escuchado una gran broma, alzo su varita y apunto al cielo.
-Realmente sois otro idiota más, si quisiera delatarte ya lo habría hecho, una seña y te aseguro que no menos de 30 mortífago nos rodearían, mejor dijo TE rodearía, además yo no dije que te iba ayudar jamás me lo pediste, solo asumiste.
- P- pero – Draco había perdido el escaso color de su piel, buena la había hecho estaba perdido, no sabía lo que debía hacer, en 5 segundo podía estar muerto – Tú- tú me mostraste ...me enseñaste... MAL... –
El extraño apunto su varita a Draco y la expresión de sus ojos era severa. Draco que había intentado gritar continuo gesticulando sin sonido, y en sus ojos se observaba la rabia y la impotencia.
-Que pueda delatarte no significa que quiera hacerlo así que me haces el favor de hacer lo que te digo lo harías más fácil, o si quieres te arrepientes y te hago mi prisionero- La voz era susurrante y cortaba el aire como un cuchillo.
Draco no entendió lo que realmente quería decir el extraño, pero movió su cabeza en asistimiento, estaba dispuesto a obedecer, pues la parte de prisionero no le había agradado mucho.
El extraño quito el hechizo silenciador, Draco le contó el poco minutos el funcionamiento mas o menos de entrada que tenia los mortífagos, el extraño estaba muy interesado no en pasadizos secretos o escondites, si en los modos característicos y lugares comunes de los mortífagos, en donde estaba los calabozos, y como eran las trampas para entrar al lugar. Cuando Draco le dijo que mucho de ellos no se conocía, para evitar ser delatados, vio como los ojos del extraño brillaban, antes de decir
-Así que según tú, el único que los conoce a todos el Voldemort, ¿siempre mantiene sus mascaras puestas? – pregunto con algo de interés, sin darle importancia a la cara de desagrado y al estremecimiento de Draco.
-Si – Draco contesto de forma sencilla, no entendía en nada al sujeto frente a él – por lo general solo los que están seguro de su lealtad hacia el Señor Oscuro, se pasean sin remordimiento a ser descubiertos, los demás usan sus mascaras en todo momento.
-mmm... solo queda la mitad – el extraño se levanto y apunto su varita a Draco – lo demás se arregla en el momento – Draco no entendió ni media palabra esta vez, pero antes que pudiera hacer cualquier cosa o preguntar algo, su cuerpo era apresado fuertemente por varias cuerdas, dejando solo lo suficiente para caminar por sí mismo, fue desarmado de su varita y ya no podía ver sino al frente. Sus ojos mostraba impotencia, había caído como un idiota en una trampa ahora moriría y nadie podía hacer algo. Sin embargo las dudas embargaban su mente, no sabía porque aquel extraño había preguntado tanto, no le había capturado inmediato, no... tantas dudas tenia, pero el hecho de sentirse humillado las acallaba a todas. Era obligado avanzar mientras sentía la punta de la varita clavándose en su espalda.
Cuando llegaron a la mansión, después de pasar una especie de escudo, que estaba para que solo con la marca pudiesen pasar, se encontraron con el mortífago llamado Nott:
-Vaya así que tardaron mucho en llegar, ya creía que pretendían entrar aquí , de manera estúpida.
"después de todo era un mortífago" pensó de manera decaída Draco, dentro de poco estaría muerto.
-A que vienes con eso... acaso no ves que traigo al traidor – el extraño hablaba de manera algo alterada, como si le molestase el interrogatorio
-Por favor, ya ha avisado que estuvieron hablando por algunos minutos y que te sentiste algo descompuesto, tardaste varios minutos en apresarle – Nott tenia su voz impregnada de ironía – O me vas a negar que tuvieron una linda charla... incluso esperaba que la barrera no te dejara pasar – Nott estaba atento a cada movimiento del Encapuchado, pero este ni se inmutaba.
-Ja...ja...ja ... me sorprende que al Señor Oscuro el ministerio no le haga problema – En el rostro de Nott se apreciaba una sonrisa estaba seguro que ese extraño para el iba a delatarse , pero entonces algo toco a su orgullo cuando este continuo – Cuando ineptos como tu no saben hacer su trabajo. Si tenia dudas por que no me atascaste inepto... así pueden emboscar al Señor Oscuro por tu ineptitud , sabia que uno ya era un traidor por no asegurarse ... créeme que el señor oscuro no le agradara tu estupidez.- El rostro de Nott perdió todo el color que tenia, sabia que el señor oscuro no le gustaba los errores.
-Supongo que sabes que el señor oscuro no esta – Nott intentaba mantener su compostura
-Claro, por eso le traje este regalo para que disfrute su venganza cuando vuelva -contesto de manera resuelta
Nott lo miraba de manera suspicaz, sabia que había muchos que no sabia quienes era ya que eran encubiertos y no podía tomar riesgos, pero aun así tenía un presentimiento, pero no sabia de que se trataba.
-Quizás una bienvenida le haga bienvenida, - dijo mirando maliciosamente a Draco , que parecía que sus ojos era de fuego por la rabia que tenia
- Si – contesto el apresor de Draco – y así yo me divierto como Señor Oscuro se divierte contigo al arruinarle el placer – contesto sin más. Pero basto para que Nott se diera cuenta que podía estar poniendo en riesgo su cuello.
-Esta bien llévatelo al calabozo –y después se dirigió a Draco - te cuidado pequeño Malfoy las ratas ahí les encanta la carne humana – rió de manera escalofriante, y el apresor de Draco le hizo eco.
Entraron a la mansión, a medida que avanzaba la poca luz parecía desvanecerse, las antorchas solo iluminaban una pequeña zona. Podía sentir como la respiración del extraño se mantenía regular, pero tensa. Draco realmente no entendía nada, pues tenia la sensación que aun podía confiar en ese extraño a pesar del o que dijeran las evidencias. Cuando llegaron al calabozo , fue lanzado sin delicadeza dentro. Su cuerpo choco contra el suelo duro, y tuvo el mismo deshacerse de las cuerdas. Miro al extraño , y se abalanzo contra él , pero un hechizo le hizo detenerse en el aire y ser lanzado de nuevo al suelo. La celda se cerro, y Draco solo pudo atinar a gritar;
-¡TRAIDOR! – grito con todas sus fuerzas, mientras trataba en vano empujar las rejas. El extraño salía de ahí , mientras una mujer elegante, salía de su escondite para ir a ver a su hijo.
-¡Mama!, ¡que haces aquí! –pregunto Draco al ver que su madre estaba al otro lado de la reja.
-¿Qué haces tu aquí, Draco? Debiste haber huido, El señor Oscuro quiere tu cabeza No sé como se te ocurrió traicionarle – Narcisa mostraba varios rasgullones en el rostro y su pelo estaba algo revuelto Draco se percato y le pregunto;
-¿Que te paso mamá? –de manera preocupada
-Nada Draco, ¿fui a ver a tu padre, digamos que no estaba muy agradado con lo que hiciste, sino te mata el señor oscuro entonces lo hará él – Narcisa se oía afligida.
Draco tenia los puños cerrados, entonces había sido su padre el que había dañado a su madre, solo pregunto;
-¿Por que?
-Por que cree que yo te infunde esos absurdos desplantes de nobleza – Narcisa cayo de pronto, al darse cuenta que había hablado de más – no juzgues a tu padre el sólo hace lo correcto –
Draco estaba a punto de contestar cuando una voz ya familiar para el resonó a su espaldas.
-Vaya vaya vaya, así que la idiotez es hereditaria - El extraño que había traído a Draco estaba ahora detrás de Narcisa, ésta se tenso no sabía que hacer no quería seguir comprometiendo a su hijo.
-Yo..yo –tartamudeaba como nunca lo había hecho. Draco miraba a los profundos ojos del extraño , no mostraban el mayor signo de emoción, era frió sin vida. Por alguna razón mientras lo miraba podía sentir extraños sentimientos agolpándose en su pecho. Pero el mayor de todos era sentirse traicionado. Salvado para ser entregado como plato de segunda mesa. Narcisa también volteo a mirarlo, pero solo sus ojos se veía, extrañamente Narcisa sintió repulsión hacia es mirada, le recordaba horriblemente a alguien, pero no sabia quien.
Pero el extraño no le importo que le miraran como si quisieran matarlo, simplemente alzo su varita...
Ja ja ja parece que ya enrede más a este personaje ¿por qué Narcisa cree conocerlo?¿ es bueno o malo? Jajajaja algun dia lo sabremos
Un especial agradecimiento a Felias Fénix... a pesar los desastre de ser mi primera historia, siempre la estas leyendo...
Dejen reviewr, toda opinión me ayuda a mejorar
Emperatrice , (nivel? O algo asi Jijiii son bromas mi niña ) gracias por escucharme, eres mi maestra sin querer por que me ayudas a coordinar mis ideas, pero aun asi te voy a dar sorpresas nunca esta todo dicho
Bueno espero postear mas seguido ahora que salgo de vacas
Nos vemos al próximo posteo
