Bueno antes todo quiero disculparme por el retraso y darle las gracias a todos los que estan leyendo este fic y que me han dejado un Review... comencé a escribir desde un poco mas adelante y de ahí me devolví...groso error pero si no lo hago así las ideas mutan demasiado rápido...jajaja...

También quiero avisar que no actualizare muy pronto porque tengo mucho carga académica (estoy hasta el cuello con cosas) y por eso no puedo dedicarle mucho tiempo... perdone por la espera.

Tengo la imtencion de publicar dos mas antes que termine este mes, pero no doy fe de ello, aunque ya estan encaminado como les anuncie antes

Bueno antes de dejarle el capítulo, lo mismo de siempre que la mayoría de los personaje no son míos pertenecen a Rolwing( siempre tengo problemas con su apellido...así que será las mil y una forma de escribirlo ;P) y algunos que son completamente míos..

Aquí les va...

"La muerte sigue acechando"

El "Extraño" se acerco a la reja, ignorando por completo a Narcissa, y la abrió con un simple hechizo Alohomora ;

– Solo era abrir por fuera...-bufo- ahora quiere dejar su dulce charla y largarse de aquí- sus ojos azules centelleaban en la oscuridad – Esta reunión familiar ya me esta dando náuseas así que ¡por favor muevan sus traseros lejos de aquí! – mirando fijamente a Draco. Éste no replico absolutamente nada ,pero no aparto la vista del "Extraño", tomo a su madre del brazo y le obligo a seguirle.

-Vamos mamá – apremio, pero Narcisa no parecía quererse mover tenia los ojos fijos en el "Extraño". Narcissa parecía conocerlo, sus ojos grises fijos en los azules, jamás creía poder olvidar eso ojos, podría reconocer esos ojos en cualquier sitio, pero no era posible, no quería creer, con su voz cargada de altanería se dirigió a el sujeto;

-Esto no es posible, ¿Cómo te atreves a darme órdenes, ¿ Cómo fue que sobreviviste?– siseo Narcisa, pero el "Extraño" la miro resentido no era de los que tenia paciencia y lamentablemente la familia Malfoy se la estaba colmando.

-Muévete Narcissa, mira que tu pellejo aquí lo van a disfrutar de manera no muy agradable – movió su varita, - Así que lárgate de una vez - sus ojos se clavaron el Draco.

-Mamá, mejor vamonos – apremio Draco empujando a su madre para comenzar a correr, pero algo les detuvo en seco. De pronto unos pasos resonaron cerca del lugar, Draco volteo hacia el "Extraño" con su mirada estaba teñida de miedo.

-Realmente a ustedes les falta cerebros,- bufo el "Extraño" vigilando la entrada del túnel- vayan de espaldas ,tranquilos, para que cualquiera quien los veas no duden hacían donde se dirigen, - se volvió hacia Narcisa – Tu actitud de lealtad debe ser completa para tu amo, manda a cualquiera aquí adentro, diles que soy culpable, mientras ustedes salen por la puerta principal,- el "Extraño" sonrió- aquí les esperara una gran sorpresa – Los dos Malfoy no entendía a que se refería, pero hicieron exactamente lo que se les pedía.

Caminado a paso lento los Malfoy fueron alejándose poco a poco de la Mansión. Todos a los que encontraron creyeron que Draco había escapado con la ayuda del desconocido que le había entregado, y la actitud de Narcisa solo hacia asegurarse a los mortífagos de aquella situación, sin que en ningún momento se pararan a pensar en la posibilidad de que también Narcissa estuviese involucrada. Draco no entendía porque su madre le mandaba a la muerte a quien les había ayudado a salvar sus propios pellejo a pesar de no hacerlo de la forma ortodoxa, no era que le preocupara demasiado, pero no podía evitar sentir la incomodidad de su propia conciencia.

Una vez que se aseguraron que no había seguridad cerca decidieron correr colina abajo, tenia que alejarse lo más posible del lugar para poder salir del campo anti-desaparición si quería lograr salir con vida.

-Mamá... ¿Por qué?- Draco no se resistió a preguntar, la lealtad no era una de sus cualidades, pero aquello era demasiado, debían de haber no menos de treinta mortífagos dentro de la mansión, y el sujeto, aunque insoportable, era solo uno. Narcisa se detuvo primero asegurándose que no les seguía, ocupó la sombra de un árbol para ocultarse de los ojos intrusos y miro a sus hijos con intensidad.

-Conozco esos ojos , Draco - le confeso su madre – los vi incluso antes de que el Señor Oscuro estuviera en el apogeo de su poder, - se volvió hacia atrás para vigilar y luego se centro de nuevo en su hijo – me crié parte de mi vida con esos ojos, si es quien yo pienso o más probable su descendiente sabe lo que esta haciendo, - Narcisa dio un respingo de asco antes de seguir – Le debemos la vida, sólo no tenemos que arruinar el plan que trazo.

Narcisa jalo a su hijo para poder seguir alejándose de la mansión, pero éste le retuvo unos segundos más sólo para preguntar:

-¿Quién es ese?

Narcisa miro directamente los ojos grises de su hijo y bajo el tono de su voz para dejarla casi en un susurro inaudible para evitar que alguien pudiese escucharla;

-Esos ojos pertenecen a... – pero su voz se corto de pronto, un sonido seco de unas palmas que aplaudían sin emoción retumbó cerca de ellos. Ambos , madre e hijo, voltearon instintivamente a ver en dirección de la Mansión , Vieron como esta estaba adornada por las múltiples luces producto quizás de los hechizos. Parecían que iban avanzando lentamente hacia ellos, fue entonces que se percataron de que una persona estaba delante de ellos. Poco a poco sus ojos se deslizaron hasta el rostro del hombre que les apuntaba. Narcissa que estaba sonrosada por la carrera perdió de pronto el color de su rostro y Draco abrió sus ojos sin lograr terminar de entender.

- Por fin nos reunimos de nuevo ... querida familia – Lucius Malfoy tenia el rostro demacrado, aunque algo de su porte aristócrata se mantenía con él no era suficiente para ocultar el daño que le había provocado Azkaban; Sus ojos se habían vuelto dos hielo, que ni siquiera parecían humanos, su varita era muy distinta a la que una vez tubo, ya no era aquella reluciente resguardaba con todos los cuidados, ahora tenia un extraño color mostaza, con sitio oscuros, de colores rojizos y chocolate, la mano que la sostenía tenia varia heridas que incluso daba la impresión que se estaba pudriendo y en sus labios había una sonrisa de satisfacción maniática, distorsionado los poco rasgos favorables de su apariencia.

Al Señor Oscuro le entrego mi alma, mi vida, mi sangre...! – Sus ojos se posaron en Draco que se encontraba como si alguien lo hubiese petrificado en su lugar, obligado a mirar a los ojos al que una vez había sido su querido padre y que ahora era ... ,no había argumento para describirlo. Luego Lucius miro a su mujer y con voz casi extasiada le dijo - ¿Cómo sigue el juramento, querida? – Narcissa negaba con la cabeza y abría los ojos horrorizada:

-N-No pudiste – Narcisa intentaba colocarse a Draco fuera del alcance de la varita de su marido. Por su parte, Lucius sacudió la cabeza y continuo hablando con aquel tono escalofriante

-Mi vida será su herramienta, mi alma será su pago y mi sangre lavara mis errores, y limpiara Su camino

NOOOOOO -grito Narcissa - NO PUEDES, ES NUESTRO HIJO, LUCIUS POR FAVOR NO LO HAGAS - de los ojos de Narcisa caían lágrimas, mientras tomaba por la túnica a su marido intentando detenerlo, pero su marido era implacable la miraba con desprecio sin dejar de apuntar al corazón de su hijo.

- Juro lealtad a mi Señor, hasta la eternidad – termino Lucius y luego se dirigió a su familia

-El señor oscuro me dio una oportunidad, y yo sólo debía hacerle un favor, - Lucius suspiro ensoñado – Que cuando saliera debía hacer unas pruebas por él y seria reconocido por todos, y todos me respetaría de nuevo – Su mirada se fijo en un punto en el espacio - Tus joyas me sirvieron mucho ,Narcisa. Cuando salí de aquel calabozo, el Señor Oscuro fue a verme, me dio esto- mostrando su varita – dijo que era especial, que era muy poderosa, y quería que yo probara cuanto – miedo cruzo por sus ojos antes de continuar – me fui lejos a ver como funcionaba ,cuando la ocupe un enorme dolor ocupo todo mi ser, pero... poco a poco la varita se adapto, que feliz me sentí, que útil, pero entonces me entero que el idiota de mi hijo además de no ser capaz de matar al amante de muggles , también traición al Señor ante sus enemigo – Sus ojos ahora volvía a centellear de furia mientras se concentraba en su hijo- la vergüenza me invadió, por la culpa de mi hijo el Señor Oscuro no solo perdió ante Potter sino que además quedo muy dañado, quise ayudarlo pero no sabia cómo... fue entonces recordé que Narcisa seguía en la mansión vine a verla. Nunca imagine lo que vi. Los vi corriendo colina abajo , huyendo.

No sé que hicieron adentro de la mansión ni tampoco me importa, sólo tengo la intención de cumplir con el compromiso que le di a mi Señor – su voz cargada de menosprecio y fanatismo , en todo momento fue acompañada por los sollozos de Narcisa .

¡Por favor! ¡te lo ruego, ¡a Draco no! ...- sollozaba mientras que sus mano en vano intentaban detener a Lucius.

Éste la miro con desprecio, y con gran fuerza empujo a su mujer con uno de sus brazos lanzándola lejos, luego lentamente dejo caer su mirada sobre su hijo y escupió

-¡Hasta nunca! ... hijo – puso mucho énfasis en la ultima palabra antes de gritar – AVADA KEBADRA

Draco cerro los ojos, estaba petrificado ante la actitud de su padre, al escucharlo pronunciar la maldición imperdonable todo se borro de su mente, el único pensamiento que tenia era que iba a morir, pero un sonido de patas galopantes, ramas crujir, su madre abrazándolo, pájaros ahuyentados y la voz de su padre maldiciendo mientras alguien se reía, le indico a Draco que el hechizo no había llegado a destino. Abrió de nuevo los ojos y vio como el "Extraño" luchaba con su padre, se le había caído la capucha y podía ver su pelo negro extremadamente largo, su rostro, sin embargo, continuaba adornado con el antifaz. Su madre lo abrazaba con su rostro escondido en su cuello mientras las lagrimas de ella mojaban su propio rostro. Narcisa alzo su vista mirando a Draco con intensidad y por primera vez con ternura antes de decir;

-Sólo huye, todos estaremos bien – le susurro mientras se levantaba y ayudaba al "Extraño" en su lucha. Draco observo algunos momento, sin saber si obedecer o no, pero finalmente decidió ayudar

Los hechizos volaban sin compasión, Lucius aunque no era muy hábil luchando parecía dominar igualmente la batalla , mientras se desarrollaba la lucha daba cada vez la impresión que la varita era la poderosa que tenia vida propia.

Por otra parte el "Extraño" jamás atacaba, sabia esquivar muy bien y defender mejor, pero solo eso. De pronto, uno de los hechizos de Lucius le fue devuelto por un escudo convocado por el "Extraño", fue en ese momento que éste aprovecho para gritar:

-QUE DEMONIOS HACE AQUÍ TODAVÍA...!LARGUESE!...DRACO VUELVE AL BOSQUE ... YO SE LO QUE HAGO... VÁYANSE - la luz de un rayo rozo paso a escasos centímetro del rostro de Draco, ver esto lo asusto, instintivamente miro a su madre que estaba bastante herida, en contestación a la mirada ésta simplemente asistió y comenzaron a correr.

Mientras corrían podía sentir los hechizos chocar como si fuera de metal, varios rayos daban contra los árboles cerca de ellos. Sin previo aviso sintieron la voz de Lucius demasiado cerca de ellos, quedando paralizados de miedo;

-¡Ahora acabare con ustedes! – rugió corriendo en dirección a los prófugos, mientras que el "Extraño" se debatía para librarse de una gelatina que le estaba poniendo la piel al rojo vivo.

Lucius sonrió cuando estuvo suficientemente cerca, parecía obsesionado, sin peder tiempo apunto de nuevo a Draco. El rayo morado lanzado por su varita fue desviado por un escudo mandado por el "Extraño", en el cual se encontraba algunos metros intentando ponerse de pie, se podía vislumbrar profundas heridas, pero se mantenía firme . Lucius sin tomar en cuenta el intento fallido, volvió a lanzar un hechizo pero esta vez directamente al rostro de Narcisa que se encontraba a escasos metros de él . El rayo fue nuevamente desviado por aquel "Extraño", fue entonces Lucius rió de manera escalofriante mientras gritaba;

-¡ERES UN IDIOTA! ... Sectusempraapuntando directamente al cuerpo del "Extraño".

Éste que mantenía el escudo pensando que Lucius volvería atacar de nuevo a su propia familia, no alcanzo a reaccionar ante la maldición y el débil escudo que fue capaz de convocar para protegerse no pudo detenerla. Esta le impactó en pleno estomago y el impacto lo lanzo por los aires provocando que chocara contra un árbol cercano a Narcissa y su hijo, mientras que su cuerpo dejaba un rastro de sangre tras de si.

Draco al ver al "Extraño" caer herido por salvar a su madre, no pudo retener la intención de correr a socorrerle, pero entonces la voz maniática de su padre lo hizo detener en seco. A su costado Lucius le apuntaba directamente casi rozándole la sien, un escalofrio recorrio el cuerpo de Draco, mientras oia que su padre susurraba suave y tenebrosamente;

-Bienvenido a la muerte hijo , Avada kedabra – entonces una melena platinada cubrió el rostro del muchacho de 17años , y éste veía caer lentamente a su madre a sus pies.

-NOOOOOOO... ¡¡¡¡¡MAMAAAAAA!!!!! – grito Draco mientras se dejaba caer al suelo, abrazando el cuerpo inerte de su madre.

Lucius miraba sorprendido, mientras el "Extraño" se arrastraba lentamente hacia ellos. Draco sollozaba incontrolablemente sobre el cuerpo de su madre, se había olvidado del mundo, se olvido que alguna vez había sido rechazado por su padres, se olvido que un "Extraño" yacía herido prácticamente de muerte por salvarle, se olvido que su padre deseaba matarlo, simplemente se quedo hay llorando como jamás su orgullo se lo había permitido, llorando como si cada lagrima pudiera arrancar el dolor insoportable de la muerte.

Una mano helada y húmeda toco el rostro de Draco, mientras la risa maquiavélica de su padre, perforaba los oídos y sembraba el odio más puro en el corazón del adolescente. Un susurro agonizante se dejo escuchar cerca de Draco.

-Debemos irnos – el "Extraño" jadeaba por el esfuerzo y su estomago no paraba de sangrar y su boca poco a poco empezaba a llenarse de sangre.

-No puedo dejarla – Draco hablo con su voz distante

-La llevaremos con nosotros tampoco quiero dejarla aquí – susurro aun más bajo el "Extraño"

- Tengo que vengarla – la voz de Draco se volvía más dura y llena de odio.

-Veo que la lealtad al Señor Oscuro no fue suficiente para mi querida esposa – Lucius escupía con su varita baja, ajeno al lo que tenia enfrente

-La venganza no te sanara – el "Extraño"intentaba mantener su voz en un susurro, pero incluso eso ya le costaba gran trabajo – yo lo sé... debemos irnos...debes sacarnos de aquí

-No puedo, no se como hacerlo – aunque no tenía odio en su voz, Draco sonaba ausente de nuevo

-¡Lavare mi nombre, limpiare el camino que mi propia sangre ensucio! – Lucio una vez más comenzaba a levantar aquella extraña varita

-Confía en ti mismo – la voz del extraño sonaba casi alegre –, estamos lejos del campo anti-desaparición, solo concéntrate en la Decisión y Determinación, yo me haré cargo de la Dirección - Draco volteo a ver al sujeto por primera vez desde que su madre había caído muerta. Vio como el antifaz había caído por completo y una sonrisa amable surcaba aquel rostro ensangrentado que había intentado sacarlos con vida.

-Adiós hijo...jamás pensé que deshonraría a nuestro linaje de esta manera –

-Por favor- le apremio

Draco hizo oídos sordos a la voz de su padre, mientras tomaba la muñeca inerte de su madre y la mano ensangrentada de su salvadora...

-¡Avada Kedabra! – sus oídos alcanzaron a escuchar la maldición asesina, pero su cuerpo ya había chocado con aquella pared que parecía ser de agua y que hacia sentir como si te asfixiaras por los breves instantes que pasabas por ella.

Sus cuerpos cayeron pesadamente en el suelo del mismo bosque que en esa mañana habían estado. Draco se levanto lentamente, sin quitar los ojos de su madre, que tenia la expresión característica de quien muere bajo el jugo de la maldición asesina. Se agacho de nuevo para cerrarles los ojos y observarla. Entonces un quejido lo hizo volver a la realidad, Ella todavía necesitaba de su ayuda.

-¡NOOOOOOOOO! – un grito sobresalto a los que cenaba en ese momento en el cuartel de la Orden. De inmediato todos corrieron a ver lo que había ocurrido.

Desde la mañana Harry se encontraba desmayado al igual que Ron y Hermione. Todos los que se encontraba el cuartel estaban muy preocupados por ellos y subieron en tropel al cuarto de Harry, sin embargo ahí se encontraron que el trío dorado estaba despierto. Harry había recuperado la conciencia y aun estaba semi acostado. Su amigos parecían que habían despertado un poco antes, ambos muchachos rodeaban a Harry , mientras éste se sostenía la cabeza intentando sacar sus pensamientos de ahí adentro.

-Narcissa fue asesinada por Lucius – Harry gemía mientras afirmaba su cabeza meciéndola de un lado a otro.

-¿Cómo lo sabes? Si ni siquiera fue Voldemort - hablo Hermione que siempre tenia gran lógica en esas situación.

-No lo sé... pero se que paso en realidad– Ron y Hermione se miraron significativamente entre ellos, sin percatarse de los que acababa de entrar, Hermione volvió a hablar

-Harry ,recuerda que esto ya paso una vez, puede que Voldemort este intentando contro...

-NO LO ESTA...FUE REAL... VOLDEMORT ES CAPAZ DE FINGIR CUALQUIER SENTIMIENTO, PERO NO EL AMOR, NO LA ANGUSTIA, NO EL DOLOR... – los ojos verdes centellaban como se un fuego especial le quemase – SENTI ESO HERMS, NO FUE LO MISMO QUE CON SIRIUS...- su voz pareció quebrarse un segundo al recordar a su padrino -¡YO PUDE SENTI EL DOLOR DE DRACO AL PERDER A SU MADRE! – el silencio reinaba en el lugar, los que llegaron no sabia que le había pasado a Harry, pero se quedaron helado al saber de la visión de éste.

Harry intentaba retener las imágenes, en sus recuerdos podía ver a otra persona junto al Sletherin aparte de su familia, pero estos recuerdos eran borrosos. Levanto la vista a sus amigos, quería comentarles lo que vio, pero Hermione hizo un imperceptible movimiento de la cabeza que solo alcanzaron a ver Ron y Harry, por instinto Harry decidió cambiar lo que iba a decir, calmando su voz al máximo;

-A lo mejor tienes razón Herms y solo fue una pesadilla mas – intentando fingir tranquilidad, entonces entendió a su amiga cuando la voz de la señora Weasley llego a sus oídos.

-Harry cariño, estuviste casi todo el dìa inconsciente...además que hicieron un viaje demasiado largo el día anterior, debes estar fatigado – La señora Weasley se acercaba a la cama de Harry

Harry miro amenazadoramente a sus amigos por no avisarles, pero estos al verse acusados por la mirada de Harry movieron la cabeza negando su culpabilidad. La señora Weasley coloco su palma en su frente para ver si tenia temperatura y le recomendó que siguiera durmiendo, pero éste negó inmediatamente con la cabeza, y encaro a Molly;

-¿Cuánto tiempo ha pasado desde - dio un suspiro suave – la batalla? - Harry vio la cantidad de personas que había en su dormitorio, y sintió algo de vergüenza, pero no le importo mucho porque vio como todos se tensaban con su pregunta, incluso sus amigos

-Querido seria mejor que descansaras, aquí tengo una poción para dormir sin sueño – la señora Weasley le acerco el brebaje a los labios, pero Harry con un suave ademán lo alejo

-Quiero la verdad... – su voz era algo cortante, debido al esfuerzo por no enfadarse

-Molly será mejor que no insistas tarde o temprano tiene que saber seria mejor que todos bajemos... – la voz de Reamus sonaba desde la puerta

-Pero... tiene que descansar- Molly intentaba convencer y luego continuo bastante enfada– ¡ ya vivió lo suficiente quieres exponerlo a más! –

-Conozco a Harry tarde o temprano va a reventar si le ocultamos cosas –

Harry se habia sobresaltado al oír la voz de Reamus, pues vio como él había quedado bastante herido incluso antes de la batalla, no entendía como es que estaba ahí, incluso pudo ver cuando Reamus se coloco en su campo de visión, que aunque no estaba sano por completo si bastante bien. Al ver la incredulidad de Harry ,Reamus le sonrió he hizo un ademán con la mano, empezando a irse. La señora Weasley lo fulmino con la miraba , no estaba dispuesta a perder tan fácilmente.

-¡Es apenas un chico, por que involucrarlo más!-

Arthur que miraba a Harry, se dirigió a su mujer

-Molly ese chico hace mucho que demostró un valor que mucho de nosotros no tenemos, déjalo que tome sus propias decisiones – Arthur abrazo a su mujer por los hombros y la obligo a salir, Molly se mordió los labios y asistió suavemente

Todo el grupo que había entrado fue abandonando la habitación sin hacer sus preguntas y bajaron a la cocina

-Te dejamos para que te cambies Querido... ¿Hermione , Ron me acompañan? – la voz de la señora Weasley no sonaba enfadada , sólo derrotada

-La alcanzamos enseguida – contesto Hermione, mientras le señora Weasley cerraba la puerta.

-Muffliato - susurro Hermione una vez que la señora Weasley se fue

-¿Que sucede? – se adelanto a preguntar Harry antes que su rabia se le adelantara.