Para este capítulo, recomiendo ampliamente releer el capítulo uno, segunda parte XD.
Gracias!
La primera vez que Yamamoto decidió que Gokudera era la persona indicada para él fue dos días antes del ensayo de la herencia Vongola.
Ese tarde Yamamoto Takeshi llegó corriendo de la escuela, entró a tropezones en el TakeShushi y para sorpresa de su padre Yamamoto Tsuyoshi, el beisbolista subió directo a su habitación hablando tan rápido que hasta a él le costó trabajo entenderlo, el señor se cruzó de brazos extrañado y esperó – muy vagamente – que lo que fuera tan importante tuviera que ver con la tarea de la escuela – aunque conociéndolo, no fue muy optimista al respecto –
Pasó un par de horas y Takeshi no bajó a comer. Tsuyoshi se rascó la barbilla, asintió firme y preparó el sushi favorito de su hijo, lo puso en un bandeja y subió hasta su habitación, no necesito tocar, nunca lo hacía cuando quería entrar a hablar con su primogénito; además, de por si su hijo tenía la - buena o mala - costumbre de dejar siempre abierta la puerta de su habitación.
- "Hey! Take…" – Saludó Yamamoto padre al entrar a la habitación pero se quedó parado en el marco de la puerta ligeramente estupefacto al ver el real desorden que había en el cuarto – "…shi" – Bats, revistas y pelotas de beisbol estaban esparcidas por todo lados sin contar la ahora innumerable cantidad de ropa que estaba regada por todo el suelo ¿Y su hijo? Tsuyoshi lo vio con medio cuerpo metido dentro del closet, sacando más y más prendas que salian volando hacia ningún lugar particular en el suelo – "¡Hey Takeshi!" – Volvió a repetir. Yamamoto hijo pegó un brinco del susto y sacó su cuerpo del armario -
- "¡Hola papá!" – Saludo quitándose un pantalón de la cabeza – "¿Qué pasa?" – Preguntó alegre -
- "Creo que yo debería hacerte esa pregunta" – Respondió Tsuyoshi caminando con cuidado entre todo el desorden – "Parece que paso un huracán por tu cuarto"
- "haha" – Rió Yamamoto hijo con una mano a la nuca – "Perdón, es que ando buscando algo" –
- "¿Y que es ese algo si se puede saber?" - Preguntó haciendo a una lado unas playeras de la cama y sentándose en ella, todo, sin dejar de sostener la charola entre sus manos –
- "haha pues…" – Takeshi se rascó la mejilla – "… Necesito una camisa azul" – Recogió del suelo un saco negro – "El traje ya lo encontré, pero no recuerdo si tengo una camisa de ese color…" – Dijo y volvió a mater la cabeza dentro del closet sacando esta vez ropa que tenía guardada desde años atrás y que Tsuyoshi dudó si quiera que le quedara ahora, suspiró derrotado y movió la cabeza desaprobatoriamente al nuevamente percatarse de la memoria de su hijo -
- "Takeshi. Tú no tienes camisas azules" –Afirmó pausadamente – "Al menos yo nunca te he comprado una" –
-"¿No?" – El beisbolista volvió a salir del closet con una sonrisa nerviosa – "¿Seguro?" – Su padre asintió – "¿Entonces… llevo dos horas buscando por nada?" –
- "Me temo que si" –
Ambos, padre e hijo se miraron por unos segundos y estallaron en carcajadas
- "Ya decía yo que no tenía" - Volvió a decir el beisbolista mirando a su alrededor – "Con razón no recordaba haberla visto" –
- "¿Por qué quieres una camisa azul?" –
El hijo pestañeó, abrió la boca para contestar pero la volvió a cerrar dudando en que responder y es que tenía unas horas que el niño – o Reborn para otros – les pidiera a todos los que "jugaban" a ser los Guardianes de Tsuna que se presentaran en dos días en la casa de su amigo para una ceremonia… ¿O dijo fiesta? Yamamoto no estaba muy seguro pero eso era lo de menos -
- "Para una presentación escolar" – Contestó después de unos segundos – "De la clase de Estudios Sociales, tu sabes…" –
- "Mmm" – Yamamoto padre se volvió a rascar la barbilla - "No sabía que tenias esa materia Takeshi" – El aludido sintió una gotita de sudor resbalar por su frente y se dio un zape mental al darse cuenta una vez mas que era muy malo mintiendo
-"¿A no? Se me debió olvidar, ya vez como soy con esas cosas" - Takeshi rió y su padre rió también –
- "Lo sé, lo sé, por eso no me sorprendo, cada día es más difícil la escuela"- Comentó al aire –"Bien, tendré que comprarte una camisa nueva" – Dijo parándose de la cama con bandeja en mano –
- "¡Gracias papá!" – Respondió con una enorme sonrisa – "¿Uh?" – Olfateó el aire – "Eso que huelo… ¿Es para mí?" – Tsuyoshi rió y asintió –
- "Creí que no te darías cuenta, estaba por comérmelo yo solo" –
- "¡No!" – Takeshi dio dos pasos pero se enredó con una camisa y casi se cayó al suelo de no ser que termino por caer en su cama – "Este… creo que comeré después papá… mejor limpio mi cuarto, antes que me mi cuarto me mate a mí Ja! Ja! Ja!" –
Su papá sonrió con la broma y asintió, acercó la bandeja hasta el escritorio que para no desentonar estaba cubierta con una chamarra y papeles, hizo a un lado los papeles con una mano pero varios de ellos se deslizaron y cayeron al suelo, dejo la bandeja ya acomodada y los recogió tratando de darles más o menos un orden.
No pudo evitar ver uno papel en particular que era nada más y nada menos que la fotografía de 10 años en el futuro
Yamamoto padre ladeó la cabeza dudoso
- "Oi, Takeshi" –
- "Mande" –
- "¿Qué es esto?" – Preguntó dando media vuelta a la imagen. Takeshi sintió varias gotitas resbalar por su frente –
- "… ¿Una foto?" – Respondió nervioso ¡Y él que creyó que la había perdido en la escuela y ahora resultaba que estuvo todo el tiempo ahí, a la vista de todos! Como le había dicho Gokudera alguna vez… No pierdes la cabeza solo porque la tienes pegada a tu cuello -
- "No me refería a eso hijo" – Continuó con paciencia Tsuyoshi – "¿Cuándo te la tomaste?" - Entrecerró los ojos - "¿Y por qué no me la habías mostrado? Te vez… diferente ¿Por qué?" –
- "Bueno eso es porque, por que… uh… pues…" – Yamamoto hijo sonrió nervioso ¡¿Y ahora que le decía? ¿Que por motivos extraños de la vida había ido al futuro, peleado, casi muerto y sobrevivido a una batalla de los bajos mundos llamado Mafia? ¿Y que ahora era el Guardián de su mejor amigo Tsuna, futuro jefe de la Mafia más poderosa del Mundo?
Pues con suerte y le creía…
No. Mejor no.
- "¡Porque… porque es un fotomontaje!" –Respondió con lo primero que le vino a la mente -
- "¿Cómo?" –
- "¡Sí!" – Afirmó Takeshi una vez convencido de su idea – "Veras, un… amigo, está tomando clases de edición de imágenes por quiere ser diseñador cuando grande, me tomó esta fotografía el otro día y la editó… figurando como ve veré cuando sea mayor, nada del otro mundo" – Contestó con una amplia sonrisa, de esas que te dan seguridad y confianza -
O eso esperó él
- "Oh vaya" – Dijo Yamamoto Tsuyoshi luego de unos segundos de incredulidad – "Si ese es el caso, dile a Gokudera que hizo un muy buen trabajo, no esperaba que ese muchachito tuviera talento para esto" –
- "¿Gokudera?" –
- "¿No es Gokudera de quien estamos hablando?" – El beisbolista se sonrojó y para disimular fingió buscar algo más dentro del armario -
- "¿Por qué lo dices papá?" -
- "Takesh, Takeshi" – Su padre negó con un brillo de perversidad en sus ojos y una sonrisa maliciosa en el rostro – "Porque esta sonrisa…" – Aseguró señalando la imagen con su dedo índice – "Es la única que enseñas cuando Gokudera está a tu alrededor ¿O creías que no me daría cuenta del comportamiento de MI propio hijo?" –
- "Yo…" - Yamamoto tragó saliva con fuerza -
- "Gokudera es un buen chico" – Continuó su padre – "Un poco temperamental, pero buen chico. Dile que puede venir siempre que quiera al TakeSushi, que de mi parte es bienvenido" – Regresó la fotografía al escritorio y añadió nuevamente con cierta maldad - "¿Por qué no mejor le pides a él que te acompañe a comprarte la camisa? Es Italiano ¿Cierto? Es muy posible que tenga buenos gustos con la ropa formal ¡Ah y dale mis felicitaciones por tan buen trabajo, dile que si tiene tiempo a mí también me gustaría saber cómo seré en unos 20 años! jajaja" – Dijo y salió de la habitación escuchándose su risa por el pasillo alejándose rumbo al restaurante -
- "¿Gokudera?" – Volvió a preguntar Yamamoto luego de unos cuantos segundos, cuando su cerebro por fin hizo 'click'. Saco su cuerpo del armario y se sentó en su cama -
¿Enserio esa era la sonrisa que ponía siempre que veía al italiano?
Las mejillas de Yamamoto se colorearon, ¡Sí! Admitía que el Guardián de la Tormenta le gustaba desde hacía mucho, pero… pero…
- "¡Pero no creí que fuera tan obvio!" –
Frunció el ceño después de unos segundos.
Si el gesto que tenia ahí en la fotografía era la que siempre ponía cuando veía a Gokudera, entonces… quería decir que quien estaba del otro lado de la imagen con la cámara digital en mano era Gokudera mismo.
Entonces,
¿Podría ser que…?
¿Sería posible…?
¿Entonces si?
¿Y si no?
- "¡Arg, ahora sé por qué Gokudera me dice que lo mío no es pensar!" – Rezongó Yamamoto consigo mismo al imaginar la remota oportunidad que la argolla de matrimonio que estaba en su dedo anular fuera de él y de Gokudera
Todos los colores se le volvieron a subir a su rostro con el solo hecho de pensarlo
-"Oh cielos… ¡Oh cielos!" – Yamamoto sintió de pronto el aire más 'caliente' se paró incomodo de su cama y dio de vueltas por su habitación – enredándose con su ropa unas tres veces en el trayecto –
Si eso era cierto…
¡Se casaría con él!
¡SE CASARIA CON ÉL! – pensó lleno de emoción
Aunque ni el saludo te da – Dijo una voz dentro de su cabeza –
Yamamoto paró en seco, cierto… Gokudera… el Gokuera que conocía a penas y le dirigía la palabra y cuando lo hacía solo era para decirle 'Idiota' 'Imbécil' y todos los derivados de las mismas palabras… en todos los idiomas que conocía el Italiano
¿Y entonces?
Apretó su puño con determinación.
Lo acababa de decidir.
Conquistaría a Gokudera Hayato.
No le cabía la menor duda y ahora que sabia – creía, intuía o algo así – que sus sentimientos eran – o serian – correspondidos, era tiempo de que Yamamoto Takeshi pusiera manos a la obra.
Y empezaría desde el día de hoy.
A gran velocidad recogió toda su ropa, la dejo sobre la cama, tomo algo de dinero que tenía guardado, se comió lo más rápido que pudo el sushi – ahogándose en el intento – y bajó corriendo las escaleras que conectaban con el restaurante
- "Hola papá." – Dijo al salir por la puerta del restaurante - "¡Adiós papá!" –
- "¡Hey ¿A dónde vas?" -
- "¡Con Gokudera, regreso más tarde!" – Alcanzó a decir Yamamoto puesto que ya corría por la calle a gran velocidad hacia el departamento del italiano, que quedaba solo a 15 minutos de su casa –
Corrió hasta llegar al complejo de departamentos que no eran ni muy grandes ni tampoco tan pequeños, y para una sola persona tenían más que espacio suficiente, subió de dos o tres escalones hasta llegar al tercer piso, departamento No '59' y tocó con fuerza la puerta olvidando por completo un objeto de nombre timbre, sintió su corazón latir con fuerza y supo en ese instante que nada tenía que ver con el ejercicio.
Nadie contesto
Volvió a tocar con más insistencia hasta que un molesto y ceñudo Gokudera se apareció
- "¿Qué rayos?" – Ladró con enfado, dinamitas en mano y cigarro en boca – "Ah…" – Gruñó –"Eres tú" – Apagó la dinamita – "¿Qué demonios quieres?" –
Yamamoto sonrió complacido.
Si, ese era el Gokudera que le gustaba.
- "Acompáñame al centro comercial" -
- "¿Perdón?" – Enarcó una ceja – "¿Para qué demonios haría yo ESO?" –
- "¡Porque necesitamos pasar más tiempo juntos!" –
- "¿Cómo dices?– Se quitó el cigarro de la boca y con una pasmosa calma añadió – "¿Tiempo juntos? ¿Para tener bellos momento que se quedaran gravados para siempre en nuestro corazón?" –
Yamamoto dudó un segundo pero asintió. Gokudera sintió una vena latir en su frente
- "Tu no entiendes los sarcasmos ¿Verdad? ¡Olvídalo!" – Gritó – "¡NUNCA IRÉ CONTIGO A NINGUN ALDO NI AUNQUE SEA EL FINAL DEL PINCHE MUNDO" – Y cerró de un portazo dándole de lleno en la nariz a Yamamoto –
- "¡Auch!" – Se sobó, vio la puerta cerrada y se cruzó de brazos, consciente del recibimiento que recibiría por parte del Guardián de la Tormenta – "¿Ni aunque sea por Tsuna?" – Agregó travieso con voz modula pero lo suficientemente alta para que el terco italiano al otro lado de la puerta lo escuchara - "¡No tengo una camisa azul para la fiesta dentro de dos días!" –
1 segundos
Nada
10 segundos
Nada
60 segundos después… la puerta volvió abrirse
- "No. Es. Una. Pinche. Fiesta ¡Es el ensayo para el evento más importante de toda nuestra vi- ¡QUE CHINGADOS CREES QUE HACES!" – Gritó el Guardián de la Tormenta alarmado cuando Yamamoto aprovechó, lo jaló del brazo y lo arrastró tranquilamente hasta la salida de los departamentos-
- "ma, ma Gokudera no grites tanto que vas asustar a tus vecinos" – Razonó feliz de haber logrado su objetivo – "Solo será un par de horas, lo prometo" – Finalizó viéndolo sobre su hombro con una gran sonrisa estampada en el rostro, Gokudera lo miró entre furioso, sorprendido e irritado, sintió miles de venitas saltar en su cabeza y una sola duda llegó a su cabeza
¡¿Que pinche bicho le había picado a Yamamoto esta vez?
Para su mala suerte, su respuesta llegaría hasta mucho, mucho tiempo después…
Y esta es la explicación del porque en el primer capítulo Yamamoto se le 'declara' a Gokudera XD y sus demás intentos de conquistarlos jajaja le debía una a este personaje después de hacerlo llorar en el capítulo anterior jiji el próximo será ya de cuando Gokudera se de cuenta realmente de lo que siente. ¡Deséenme suerte y que el italiano no me mate antes!
Saludos!
