Debido aL aumento de palabras altisonantes y situaciones de violencia en el fan fic, se cambia el tipo de clasificación de la historia, además que se pide discreción al lector.
Cualquier coincidencia con la vida real es mera coincidencia y no me hago responsable (XD)
La fiesta transcurrió por varias horas más…
Yamamoto se sopló el flequillo, claramente fastidiado, rechazó por enésima ocasión la invitación que tuvo para bailar e intentó más de una vez de acercarse a Gokudera para preguntar qué diablos estaba pasando con él, ya que nunca lo había visto bailar con ninguna mujer, y no entendía el por qué aceptaba invitaciones de ciertas mujeres y de otras no.
Y eso lo ponía celoso.
Muy celoso
Aunque para su desgracia Reborn no pensaba igual que él y en todas las oportunidades que trató, él bebé simplemente lo detuvo con alguna advertencia y/o amenaza.
Maldita fuera su suerte.
Incluso, en algún momento, Antonio, Guardián de Ravanelli, fue por Gokudera y se lo llevó fuera del salón, Yamamoto los miró alterado, Hayato volteó en su dirección y negó suavemente, indicando que se quedara donde estaba.
La fiesta terminó media hora después, las mujeres se retiraron a descansar mientras que los hombres, por su parte, fueron llevados hasta una habitación más pequeña que no era otra cosa que una sala de conferencia.
El Guardián de la Lluvia Vongola entró hasta el final, la mayoría de los presentes conversaban alegremente con una copa en mano. Yamamoto tomó asiento, para su fortuna, al lado de Gokudera, quien solo le devolvió una mirada mortalmente seria.
- "¿Todo bien?" – Preguntó en voz baja el japonés, Gokudera gruñó hastiado –
- "No" –
- "Disculpe" – Interrumpió un criado que llenó la copa del beisbolista y junto con toda la servidumbre se retiró de la habitación a la orden de Cino -
- "Agradezco su presencia señores… " – Habló repentinamente Roderick atrayendo la atención de todos, el jefe de la familia Ravanelli se sentó en la silla principal, con los codos sobre la mesa y su mentón entre sus manos entrelazadas – "Después de la celebración del cumpleaños de mi hijo y dejar que las mujeres y los niños se diviertan… ya podemos comenzar con lo que el tema que realmente nos tiene aquí" – Roderick asintió y Vittorio apagó las luces, una pantalla se deslizó por uno de los costados del cuarto, en ella se mostró el mapa de Italia -
- "Como la mayoría sabe, el motivo por el que convoqué esta reunión es debido al conflicto que estamos teniendo para entregar nuestra mercancía con la frontera de Francia… ustedes ya conocen a la perfección que nuestro poder sobre este país se extiende por toda Italia Meridional, pero en fechas reciente hemos tenido problemas con una familia… de la que no se sabe su procedencia "Los Falciani" – Algunos murmullos se dejaron escuchar - "Yo también me pregunté quién demonios eran ellos, mis hombres han averiguado que su procedencia es de Milán, sus orígenes no son tan claros, pero sus objetivos si lo son… en los último meses varios de nuestros 'transportes' han sido robados y han desaparecido sin dejar rastro…" –
- "¿Qué le asegura que son ellos los responsable?" – Dijo un hombre de mediana edad que respondía por el nombre de Claudio -
Vittorio cambio la imagen de la pantalla, a una donde se veía un auto incendiado, en el suelo varios hombres heridos, uno de ellos con la palabra "Falciani" marcada en el abdomen.
- "Ellos mismos se han dado a conocer" – Comentó Vittorio cambiando las fotografías, en la mayoría se apreciaba como hombres e incluso mujeres terminaban asesinados, muchos de ellos con la misma palabra en sus cuerpos –
- "Todo indica que su objetivo…" – Continuó Roderick – "…No solo es apropiarse de nuestros cargas sino también de eliminar poco a poco a los nuestros, varios de nuestros hombres han sido atacados mientras estaban en su casa" –
- "Falciani está yendo más allá" – Intervino Reborn – "Hace una semana fueron agredidos hombres de la familia Vongola en la ciudad de Milán y dejaron su marca. Se están empezando a salir de control" –
-"¿Y quién es su líder?" – Preguntó un señor ya mayor – "Debe de ser alguien que conozca muy bien nuestro movimientos" –
- "No lo sabemos" – Gruñó Roderick – "Y para agravar la situación, el ultimo altercado con los Falciani fue hace menos de una semana y no esperábamos que su armamento fuera ya tan…sofisticado" –
- "¿Qué quiso decir eso?" – Preguntó un hombre de joven que respondía al nombre de Alceo –
El jefe de la familia Ravanelli miró de reojo a Hayato
- "Falciani ya posee la tecnológica de las armas de caja que se supone solo era propiedad de los Vongola" –
- "¿Estas insinuando una traición por parte nuestra?" – Preguntó Reborn entrecerrando los ojos –
- "Estoy diciendo los hechos como son" – Rodercik tomó un sorbo de su copa – "Ya he desplegado a varios de mis mejores hombres para encontrarlos y destruirlos, aunque todo indica que esta lucha no será fácil, es muy probable que Falciani tenga su red de inteligencia en altos puestos o en varias partes de Italia… por eso, para matarlos Ravanelli necesitaré de la cooperación de todas las familias involucradas en la alianza" – Los hombre se miraron entre ellos y asintieron lentamente – "Sin embargo" – Agregó con un suspiro mal disimulado – "Como todos ya saben, mi salud los últimos meses se ha deteriorado, tengo que descansar y ser tratado médicamente, por lo que no estaré en condiciones para todo el esfuerzo que llevará esta tarea, por eso mis Guardianes estarán al mando de esta misión, pero sobre ellos, mi hijo Gokudera Hayato quedará a cargo por tiempo indefinido de la dirección de la Familia Ravanelli hasta nuevo aviso" -
Todos se quedaron en silencio.
Un mortal silencio… hasta que varios de los presentes estallaron en reclamos, balbuceos de disgusto inundaron la habitación, todas las miradas recayeron en el Guardián de la Tormenta Vongola quien miró indiferente a todos
- "Con todo respeto Roderick" – Dijo un hombre gordo de nombre Leonzio – "¿Pero que le hace creer que confiaremos en su hijo? No lo conocemos, la mayoría de nosotros concordará que no conocíamos si quiera de su existencia hasta hace unos días que usted nos invitó al cumpleaños de su hijo" –
- "Y mucho menos sabemos si está calificado para este tipo de trabajo" – Agregó otro hombre joven, con mirada altiva, exhalando de su cigarro – "¿O de verdad es muy hombre?" –
- "Lo soy" – Aseguró Hayato interrumpiendo, apretó los dientes y devolvió los insultos con una mueca de sarcasmo – "Tú debes ser Giorgio de la Familia Inversi" – Encendió un cigarro y le dio una calada – "Tengo entendido que eres desde hace un mes de el nuevo capo de tu familia y más aún, se que heredaste el poder cuando tu padre murió misteriosamente en su oficina con una bala en la cabeza, asesinaste a toda la gente que estaba en la mansión en ese momento…a todos… excepto a ti…" – Exhaló el humo – "Yo no le veo a eso, ser un hombre" -
Yamamoto sonrió discretamente, ese era el Gokudera que conocía
– "¡No tolerare que me creas el asesino de mi propio padre!" – Rugió Giorgio -
- "Solo digo lo que se observa" –
- "Es un insolente Roderick" – Dijo Paolo, un hombre que se encontraba al final de la mesa – "Además es Guardián de otra Familia y mucho peor, ni siquiera es Italiano por completo" – Los ojos tanto de padre como hijo relampaguearon, los Guardianes de Ravanelli se tensaron y Paolo sonrió con burla, recargó su cabeza en su palma derecha - "Me jacto de tener la mejor red de inteligencia después de Vongola y Ravanelli, y aunque los Vongola han guardado la información de todos sus guardianes, me tomé la libertad de conocer a detalle la vida de ellos… Roderick, conozco todos los pormenores de la vida de tu hijo… y todas mis fuentes han encontrado que no es Italiano en su totalidad" –
Los presentes murmuraron molestos.
- "¡No seguiré una persona que no tiene la sangre de nuestro país" – Dijo Giorgio con un dejo déspota – "¿Qué le pasa al mundo? ¡La Mafia es italiana y solo los italianos deben de guiarla! –
- "Los extranjeros no son bienvenidos" – Vociferó otro hombre -
- "Nunca seguiré a quien no sea de mi amada Italia" –
- "Ni siquiera sabemos si es un verdadero hitman, nunca he escuchado que los Guardianes Vongola tengan los pantalones para este tipo de trabajo" -
Los gritos fueron aumentando de tono cada vez más. Yamamoto frunció el ceño ¡No podía creer lo cerrada de mente que podía ser la gente! Ahora resulta que era prácticamente un pecado el haber nacido en otro país, o ser de padres de diferentes lugares.
Entendió en ese preciso momento el porqué Gokudera no quería regresar
~ FlashBack
~~ Apartamento ~~
Yamamoto miró su habitación por última vez, con maleta en la mano tan solo esperaba que dieran las 6 de la mañana para partir rumbo al aeropuerto.
Sonrió nostálgico y dio la media vuelta, se preguntó dónde estaría su novio, tenía una hora aproximadamente que había desaparecido de su vista, dejó su maleta en el suelo y lo buscó en el único lugar que supuso podría estar.
Entró al cuarto con mucho cuidado. El lugar estaba a oscuras, excepto por la lámpara que iluminaba la mesa de trabajo donde Gokudera estaba sentado con sus lentes puestos, rellenando unos pequeños cartuchos de dinamita
- "¿Qué haces?" – Preguntó mirando por sobre el hombro del Italiano. Gokudera cerró la tapa del último cartucho, se quitó sus lentes, se levantó del asiento y escondió la dinamita entre su ropa. Yamamoto lo miró atento y con una mueca de maldad lo tomó por la cintura -
- "¿Qué crees que haces?¡Suéltame idiota!"
- "No quiero" – Fue toda la respuesta del japonés, lo abrazó un poco mas fuerte hasta que la Tormenta dejo de moverse, el beisbolista besó la oreja de su amante – "¿Qué es lo que más te preocupa? Sé que estás molesto por todo esto pero… ¿Qué sucede? " –
Gokudera bufó por respuesta
- "Tengo un mal presentimiento" –
-"Todo saldrá bien" –
- "Yo no soy tan optimista" – Recargó su espalda en el pecho de Yamamoto, los latidos del carrazón del beisbolista lo calmaban y le hacían sentir algo cálido en su pecho, cerró los ojos dejándose llevar por la sensación –
- "¿Gokudera?" – Preguntó escondiendo su cabeza en el cuello del italiano -
– "Pensaba…" – Dijo a penas en un susurro – "Que cuando me presente como el hijo de Roderick frente a los seguidores de ese bastardo y les haga saber que ahora seré su nuevo Consigliere… no se que vaya a pasar… pero estoy seguro que no le caerá en gracia a muchos" –
- "¿Se van a revelar?" –
- "En el mejor de los casos" – La Tormenta instintivamente rebuscó entre su pantalón las nuevas dinamitas que se ajustara - "En el peor, crearan una revuelta, todo dependerá de que tan pronto los ponga en su lugar" –
Yamamoto frunció el ceño
-"¿Qué estas tramando Gokudera?" –
- "Yo le llamo, la primera impresión" – Giró entre su dedos el cartucho, el beisbolista lo soltó y el Italiano se giró – "Antes de venir a Japón estuve en un… eh… grupo... donde el hijo del jefe para el que trabajábamos quiso darnos órdenes y ninguno estuvo dispuesto a escucharlo… al menos que nos demostrara de lo que era capaz…" –
- "¿Y qué sucedió?" –
- "Te lo dejo… en que nunca más lo volvimos a ver" - Volvió a dejar la dinamita dentro de su pantalón – "No esperaré el mismo resultado, estoy preparado y quiero que tu también lo estés" - Yamamoto asintió – "No te separes de tu espada en ningún momento, es muy probable que Vittorio nos de un arma antes de llegar a la mansión, y aunque no sepas como usarla siempre te servirá a donde quiera que vayas… ¿Lo entiendes?" –
- "¡Si mi capitán!" – Respondió el japonés en tono de burla, Gokudera sintió una vena latir en su frente –
- "¡No estoy jugando!... Algo más, preparé un nuevo explosivo que servirá en caso de emergencia, pero como eres un idiota, es muy posible que estés cerca de mi cuando la utilice y también puedes salir… dañado. Si eso pasa, esto es lo que tienes que hacer…." –
Yamamoto asintió a cada una de las órdenes dadas de su pareja, le gustó ver como Gokudera planeaba cada uno de los detalles, imaginando los mil y un escenarios que se pudieran presentar.
Seria algún día una gran mano derecha para Tsuna – Pensó orgulloso -
- "Vámonos, ya son las seis" –
El japonés sonrió y asintió, siguió a Gokudera hasta la puerta de salida, pero de improviso el Italiano se detuvo frente a él, Yamamoto logro detenerse a tiempo para no chocar contra él.
- "¿Qué sucede?" – Preguntó la Lluvia extrañado, Gokudera no respondió, solo se dio la media vuelta, tomó por el cuello a Yamamoto y lo besó con pasión por varios segundos
- "Lo siento…" –Susurró después de soltarlo, tomó su maleta y salió del departamento sin decir nada más -
Yamamoto se quedó con la boca entre abierta por varios segundos, preguntándose a que se refería con esa disculpa, se rascó la cabeza y tomando también su maleta le dio alcance
Ya pensaría en eso después…
Lo que más le preocupó en ese momento fueron que las órdenes dadas por su pareja…
Deseó que nunca tuviera que llevarlas a cabo…
Ahora entendía…
Qué equivocado estaba…
- "Yamamoto…" – Susurró el Guardián de la Tormenta mirándolo de reojo y haciéndole una seña con la cabeza, la Lluvia asintió - "Reborn…" – El Arcobaleno asintió también. Hayato gruñó y en una fracción de segundo sacó de entre su chaqueta un par de mini bombas – "¡SILENCIO!" – Ordenó y lanzó las bombas al centro de la mesa, todos pegaron un brinco cuando la dinamita explotó, los guardaespaldas y guardianes sacaron en el acto sus armas… pero todas cayeron al suelo cuando uno a uno de los presentes sintió su cuerpo paralizado, los Capos de las Familias se desplomaron de sus sillas, con los ojos abiertos y la boca abriendo y cerrando tratando de respirar, después de haber respirado el humo de las bombas
Hayato tosió un poco al inhalar el gas, sin embargo, no le afectó, había entrenado su cuerpo durante los últimos meses a los efectos de ciertas toxinas, tal y como Reborn le había enseñado. Sonrió satisfecho y miró a su alrededor, Yamamoto traía un pañuelo sobre el rostro y a gran velocidad había alcanzado y tirado al suelo a Roderick y a Vittorio, ayudándoles a ponerse un trapo también.
Gokudera caminó entre todos los cuerpos, encontrándose con el de Paolo, lo alzó por los hombros, lo inmovilizó con su brazo sobre su cuello y lo empujó contra la pared sin ninguna consideración, Paolo abrió la boca emitiendo ligeros quejidos y miró con rabia al Guardián de la Tormenta, Gokudera desglosó una sonrisa burlona, sacó de entre su pantalón otro cartucho de dinamita y lo puso en la boca del otro.
Paolo palideció.
- "Escúchenme bien cabrones…" – Habló girándose hacia todos los invitados que seguían en el suelo – "Yo soy el Guardián de la Tormenta, Hayato Gokudera, mano derecha del Décimo Vongola y jamás permitiré que duden de mis habilidades como hitman ni como Consigliere…" - Encendió la dinamita, Paolo abrió los ojos aterrado – "Entiendo perfectamente que ninguno me conoce y no saben de lo que soy capaz… o no lo sabían y por lo mismo en este momento les doy dos simples opciones: o aceptan los nuevos cambios de la Familia Ravanelli o quedan muertos en este cuarto" -
- "Dudar de un Guardián Vongola, es dudar de Vongola mismo y eso caballeros, es algo que nuestra familia no tolera" – Agregó Reborn quitándose una mascarilla verde que tría en la boca, la mascarilla se transformó en una pistola – "No creían en las habilidades del Guardián de la Tormenta y acaba de inmovilizar a 20 Jefes con sus mejores escoltas en menos de un minuto" –
Hayato chasqueó la lengua, la mecha de la bomba que estaba en la boca de Paolo estaba a punto de terminarse.
- "¿Lo entendiste imbécil?" – Paolo parpadeó, incapacitado para mover el cuello – "Eso espero o te mataré tan lentamente que desearas haber muerto en este cuarto y entiendan bien To. Dos. Us. Te. Des" – Entrecerró los ojos – "Ravanelli no acepta idiotas en su filas y los Vongola nunca tolerará a gente que no confía en ellos" – Gokudera apagó la mecha de la dinamita y dejó a Paolo caer libremente al suelo - "El efecto pasará en unos cinco minuto más y serán libres de moverse, si alguien más tiene aun dudas de mis capacidades como asesino, como gusto haré una nueva demostración" – Caminó hasta el bar y se sirvió una copa con alcohol, tomándola toda de golpe - "Yamamoto…" – Bajó el tono de voz – "Desarma a todos" – El beisbolista asintió -
- "Entendido" - Respondió y uno por uno fue quitando las armas de los guardaespaldas, Guardianes y Capos, Vittorio se le unió y en menos de 5 minutos todas las armas ya estaban firmemente resguardadas con ellos –
-"Hijos de su puta madre" – Gruñó uno de los políticos tambaleándose al momento de incorporarse – "Esto es una ofensa y no se va a quedar así" –
- "Cabe aclarar que ustedes lo provocaron y por su seguridad no es recomendable amenazarnos" – Comentó Reborn tranquilamente –
Nadie dijo nada después de lo dicho por el Arcobaleno, poco a poco todos fueron recuperando la movilidad y fueron tomando asiento. Cuando Roderick dio la orden que todos podían retirarse a sus habitaciones, en automático fueron saliendo uno por uno ante la atenta mirada de los Guardianes Vittorio, Cino y Antonio, estos dos últimos ya estaban recuperados aunque ligeramente mareados… De improviso y de la nada Paolo tomó un cuchillo que estaba oculto en su chaleco y que nadie había visto y lo lanzó contra Hayato que estaba distraído -
- "¡Cuidado!" – Gritó Antonio hacia Gokudera…
Ninguno se movió…
El sonido de metal chocando fue lo único que se dejo escuchar…
Una flama azul inundó el espacio…
Hayato abrió los ojos ligeramente sorprendido, el cuchillo había sido desviado hacia el techo de la sala, Yamamoto se encontraba justo delante de él, con su espada desenvainada y la flama de su anillo brillando intensamente.
Antes que alguien pudiera reaccionar, el Guardián de la Lluvia se movió a gran velocidad y tiró a Paolo al suelo con un fuerte golpe del mango de su espada, dejándolo inconsciente.
Yamamoto apretó los dientes con fuerza
¡¿Como rayos era posible?
Él había revisado a ese infeliz de pies a cabeza y no se percató del arma blanca…
¡Maldita sea!
¡Tenía tantas ganas de… de…!
Apretó los puños.
¡Arg! ¡Casi asesinaban a Hayato por su estúpido descuido!
Cino se acercó y prudentemente tomó por los brazos al hombre inconsciente llevándoselo fuera de la habitación junto con Antonio.
Se formó un tenso silencio entre los que quedaron en la habitación.
Yamamoto suspiró varias veces, aun sintiendo correr la adrenalina por todo su cuerpo, enfundó su espada y caminó hasta la Tormenta
- "¿Estás bien?" – Preguntó en japonés. Gokudera enarcó una ceja -
- "Si" –
Roderick tomó asiento.
- "Esto no salió exactamente como esperaba" –
- "¡¿Y qué rayos se supone que esperabas?" – Preguntó la Tormenta alzando la voz - "¿Elogios y aplausos?" –
- "No. Pero si algo más sencillo de… dialogar" –
- "¿Y tu desde cuando dialogas?" – Gokudera entrecerró los ojos – "Haces lo que quieres, cuando quieres y cómo quieres, no me vengas ahora con que te gustan dialogar" -
- "Pues aunque no lo creas, es algo que sé hacer Hayato y que tu también tendrás que aprender… te falta diplomacia, la situación la podías haber manejo de una forma más… pasiva" -
Una vena latió en la frente de la Tormenta
- "¿Y luego qué? ¡Pasiva mis-!" –
- "¿Por qué no dejamos esto para después?" – Interrumpió el Arcobaleno con su camaleón sobre su fedora – "Todos estamos cansados" –
- "Estoy a favor de la idea" – Asintió Yamamoto –
- "Mañana discutiremos los detalles que aun nos hacen falta ¿De acuerdo?" – Hayato y Roderick gruñeron al mismo tiempo no conformes, se miraron con odio y giraron su cabeza en direcciones opuestas -
- "Bien, Vittorio, por favor, guíalos a su cuartos" –
- "Si señor" –
El Guardián de la Lluvia a de la Familia Ravanelli salió de la sala de conferencias, seguido de cerca por Reborn, Gokudera y Yamamoto, guió a todos hasta una parte alejada de la mansión, Reborn fue el primero en ser instalado en su respectivo cuarto, después fue el turno del japonés
- "Este será su cuarto joven Yamamoto" – Dijo Vittorio abriendo la habitación y dándole la llave al japonés – "Si necesita algo, el teléfono de la sala tiene una línea directa con el personal del servicio" –
- "Si… por supuesto" – Contestó el beisbolista al entrar a su habitación ¿Enserio ese era un cuarto? ¡Pero si era al menos tres veces más grande que el departamento que tenía en Japón! –
- "Sino necesitas nada más, nos retiramos" – Dijo Vitorrio saliendo del cuarto seguido de Gokudera –
- "¡Hey! ¿Pero-?" – Pregunto inconscientemente cuando vio al italiano salir -
- "¿Sucede algo?" – Preguntó el Consigliere enarcando una ceja, Gokudera fijó su vista en un una esquinas de la habitación, después solo volteó y lo miró fijamente a él –
- "No…no pasa nada, que tengan buenas noches" –
- "Con permiso" – Dijo Vitorrio cerrando la puerta, seguido de Gokudera, Yamamoto se mordió los labios al quedarse solo, inspeccionó la habitación, esta tenía una recamara, un baño con tina, una pequeño mini bar y una sala…
Entró a su nueva recámara, al fondo, en una esquina se encontró con su equipaje… pero lo ignoró y se acostó en la mullida cama… sintiéndola completamente incómoda.
Esta sería la primera noche en un año que no dormía con Gokudera a su lado.
¡Qué fraude!
Cada vez detestaba mas las reglas de vivir en un país extranjero.
Se giró en la cama por enésima ocasión.
Bufó exasperado
¡No podía dormir!
Escuchó la perilla de la habitación girar lentamente y la puerta entreabrirse
Con agilidad desenvaino su espada y apuntó al intruso
- "¿Qué mierda crees que haces?" – Preguntó un ceñudo Gokudera con las manos en las caderas. Yamamoto pestañeó – "Baja esa cosa antes de que enserio me hagas enojar y te meta esa cosa por el culo" –
- "haha ¡Gokudera!" – Habló feliz el beisbolista bajando su arma, trató de abrazar a su pareja, pero el italiano lo empujó con bastante fuerza –
- "¡No me toques!" –
- "¿Qué? ¿Pero por qué?" – Preguntó Yamamoto frunciendo el ceño ligeramente -
Se comenzaba agotar su paciencia
Gokudera entrecerró los ojos mirando algo al fondo del lugar.
- "Estamos en una misión…" – Continuó volviendo a prestar atención a la Lluvia – "Que no se te olvide que mientras estemos aquí, somos dos Guardianes y tenemos una tarea que cumplir" –
-"¿Y eso que tiene que ver? Además estamos solos ¡Y me debes una explicación!" –
- "¿Disculpa? No tengo nada que decirte" –
- "¡Arg! ¡Por supuesto que sí! ¿Qué fue lo que pasó en el salón? ¡Juraste que nunca bailarías con una mujer! ¿Por qué lo hiciste?"
- "Tsk, eso es algo que no entenderías… y no pienso decirte absolutamente nada" – Se cruzó de brazos molesto – "Yo vine porque en mi cuarto están tus maletas y en el tuyo están las mías" – Caminó hasta su equipaje tomándolo por una de las asas – "Te aviso que tendremos una reunión con mi padre al medio día, necesitas estar presentable, es decir, con traje, no se te ocurra asistir con tus estúpidas playeras de beisbol como acostumbras" –
- "¿Perdón? Tú no puedes ordenar el cómo vestirme" – Siseó Yamamoto claramente enojado ya con su paciencia agotada –
¿Qué demonios le pasaba a Gokudera?
Le recordaba a cuando recién se habían conocido.
- "Al contrario Yamamoto Takeshi, puedo y lo haré" – Contestó la Tormenta endureciendo la voz – "Una: Porque soy la mano derecha de los Vongola, lo que me da injerencia sobre los demás guardianes, Dos: Estas aquí para terminar de aprender cómo se desarrolla el mundo de la Mafia y de eso me encargaré personalmente y Tres: Mientras estemos en esta casa quien manda aquí soy yo… y una cosa más… no olvides que tu y yo solo somos compañeros…"
El japonés se quedó sin habla por un segundo.
¡Suficiente!
El italiano trató de salir de la recámara pero Yamamoto lo tomó por fuerza del brazo
- "¡Detente! ¡¿Qué pasa contigo? ¡¿Desde cuándo puedes tomar ese tipo de decisiones tú solo?" –
Gokudera gruñó, miró la esquina de la habitación nuevamente, frunció el ceño y se soltó del agarre del japonés
- "Desde siempre Yamamoto…desde siempre" – Siseó – "Y no me hagas repetírtelo una vez más… te quiero puntual a medio día y vestido de manera formal… a partir de mañana quedamos a cargo de ayudar a la familia Ravanelli e indirectamente a nuestra familia Vongola contra los Falciani. Te recuerdo que lo más importante es la misión ytodo lo demás, no importa" –
- "¿Estás seguro?" – Preguntó la Lluvia arrastrando cada palabra –
- "… Si" - Gokudera no dijo nada más, agarró su equipaje y salió del cuarto dando un portazo.
Yamamoto se quedó parado en medio de la habitación por varios segundos analizando lo que acababa de pasar
¿Acababa Gokudera de terminar con él?
¿Sin ningún motivo aparente?
Apretó los puños con fuerza
¿Con que así iban a ser las cosas en Italia?
Bien.
Lo obedecería.
Desde ahora solo serían compañeros…
Y aquí termina la segunda parte XD ¿Qué cosas no?
T_T Gokudera se comporta muy extraño, pero todo tiene un por qué, solo que Yamamoto no lo entenderá en este momento.
Detalles del capítulo: Cuando Gokudera menciona que perteneció a un 'grupo´ en el flashback, me refiero a que estaba en una pandilla, me tome la libertad de escribir eso, ya que no conocemos más de su vida pasada.
Ahora una observación, yo quería que la historia se ajustara lo más posible al manga, pero honestamente… no puedo. No me gusta cómo está el manga en este momento, con el 'Upgrade' que le dieron a los anillos Vongola… que ya no son anillos, siento que perdió la esencia que caracterizaba a ese símbolo como tradición de los Guardianes, por eso decidí dejar que los personajes tengan sus respectivos anillos Vongola.
Por otro lado, como comenté anteriormente, los capítulos tardarán un poco más en publicarse, ya que es una historia más compleja la que estoy escribiendo, y el trabajo, mas cursos, mas exámenes no me dejan tampoco escribir a gusto, pero de que la historia continua… continua… no por nada ya tengo los borradores de la tercera temporada! (jajaja y fueron escritos antes que la primera)
Agradezco de corazón sus reviews y mensajes de ánimo, para todos ustedes que comentan y para los que no… ¡MUCHAS GRACIAS!
Yui-3000
