DISCLAIMER: ¡NARUTO ES MÍO!... JE, BUENO, SOLO ESTA HISTORIA ES MIA, TODO LO DEMAS ES DEL GRANDIOSISIMO MASASHI KISHIMOTO-SUPER-SAMA. (AUNQUE SASUKE ES MIO PERO SE LO PRESTO…..)


LAS HISTORIAS QUE ESTÉN BAJO MI SELLO PERSONAL, ¡SON MIAS! PERO NO SOY EGOISTA CON SOLO PEDIR MI PERMISO SE PUEDEN PUBLICAR EN DONDE SEA, SIEMPRE Y CUANDO SE RESPETE EL CREDITO.


SIMBOLOGÍA:

-DIALOGO

-PENSAMIENTO

- CAMBIO DE ESCENA


El segundo día.

Eran las 7 de la mañana, los licenciados llegaban uno a uno, el jefe se lograba divisar muy especialmente por la gran cojera que tenía, podía apreciarse a través del pantalón del fino traje que llevaba una férula en la pierna izquierda. El hombre se veía más serio de lo normal, tal vez esa férula era la causante de todo, o tal vez era la que causó todo…

-¡Shizune! –sí, era la causante de todo el motivo de su enojo.

-Dígame jefe. –respondía notablemente divertida por la pierna de su primo.

-… ¿Qué me miras? ¿Te parece gracioso?... ¡Dos dedos! ¡Mis dos dedos están rotos Shizune!

-Qué pena jefe, hice una apuesta con su hermano ayer sobre su penosa situación, el aposto a que usted tenía fracturados dos y yo a tres, perdí por su culpa…

-¿Apuesta? ¿Con Itachi? Ese idiota me las va a pagar.

-Ni te quejes, como si eso te impidiera hacer lo que más te gusta.

-¿Lo que más me gusta?

-Aja mira, ahí viene la zorra de tu secre… -indicó aburrida mientras Sasuke la miraba, si el día de ayer iba de una forma provocadora ahora sí no tenía palabras. (N/A: ni madre…) Una falda corta abierta del lado derecho, una diminuta blusa de tiras muy provocadora y un saco a juego con la falda que ni siquiera llevaba puesto. ¿Para qué? Si Sasuke al verla le arrancaría la ropa ¿Para qué se ponía el saco? Shizune al ver como su primo miraba a Ino decidió respirar profundo y hacer lo que todas las mañanas que pasaba "eso" hacía. –Ok, ya interpreté la estúpida mueca en tu rostro, me largo a "cualquier lugar", con tu permiso bipolar.

-¿A dónde crees que vas igualada? ¿No tienes trabajo? –preguntó completamente extrañado, por el comportamiento de Shizune.

-Si tengo trabajo y tú ¿Tienes moral? No me quedaré aquí y estaré escuchando como la zorra de Ino grita "¡Más jefe, más!" Mientras tú con tu estúpida férula le "dictas el trabajo"

-¿"Más jefe, más"? te equivocas, ella grita "¡Sasuke más fuerte y más duro!" –corrigió orgulloso de lo que provocaba en Ino. –y no, esta vez no me da la gana así que puedes quedarte tranquila. –dijo sorprendiéndola demasiado mientras Ino llegaba a su escritorio y el simplemente volvía a su oficina.

-¿Qué demonios te pasa?...


Habían pasado unas cuantas horas de trabajo en la jefatura cuando Ino sintió que era el momento indicado para ir a "saludar a su jefe"

-Hola Sasuke, ¿Cómo estás? –ese timbre provocador ya no era nuevo en Sasuke, ya sabía a que había ido.

-Bien ¿Y tú? –preguntó roncamente, el hecho de que no tuviera ganas de hacerlo no significaba que estaba ciego, Ino tenía lo suyo y Sasuke en ese momento se sentía satisfecho solo con verla.

-Muy bien Sasuke. –cerró la puerta detrás suyo. –dime, ¿Quieres que haga algo en especial?

-Sí… por favor abre la puerta ¿Sí? Es que hace mucho calor y esta maldita cosa hace que me dé más calor. –reprochó mientras se quitaba el saco y se aflojaba la corbata.

-¿Quieres que abra la puerta?

-Eso dije…

-Pero, ¿Y no vamos a…

-No, no vamos… no tengo ganas, estoy un poco distraído y me molesta no saber el por qué… -comentó mientras se recargaba en el amplio respaldo de su silla.

-Tal vez yo pueda ayudarte, podría darte un masaje o acariciar alguna parte… -susurró al oído del Uchiha sensualmente mientras desabotonaba su camisa. Sasuke empezaba a perder la paciencia.

-No Ino gracias pero no quiero nada ahora…

-Vamos Sasuke, ya verás que te gustará, tu sabes bien que yo sé hacer muchas cosas que te pueden agradar. –estando detrás de él comenzó a acariciar la entrepierna de Sasuke.

-¿No podrías estar hoy sin nada de sexo? Créeme que no necesito de ti ahora, solo necesito estar solo y pensar algunas cosas, me estoy cansando de esperar Ino, sal y cierra… -comentó ya muy impaciente.

Ino salió muy confundida cerrando la puerta, Sasuke nunca le había dicho que no, era ella la que a veces se negaba pero a él no le importaba y aunque fuera arrastrando se la llevaba a su oficina para hacer lo que siempre hacían juntos. Y ahora simplemente no quería y hasta se dio el lujo de rechazarla.

Dentro de la ostentosa oficina se encontraba un Sasuke muy sumido en sus pensamientos. Se paró de su escritorio y se dirigió al baño privado de la oficina, tenía que liberar la reciente tención que Ino provocó en cierta parte de su anatomía, mientras él mismo se daba placer se preguntaba el porqué no quiso hacerlo con la rubia, iba con toda la intención, como en casi todas las ocasiones se le sirvió en bandeja de plata y él simplemente no tenía ganas… -Ah, maldita Ino lo dejó muy duro…


Sasuke no era el único que se hacía esa pregunta, Shizune se quedó de piedra al ver como Ino salía completamente confundida y frustrada, ¿Acaso eso era real? Su primo el enfermo sexual y bipolar ¿Había rechazado una oferta de sexo? Era bipolar sí, ¡Pero nunca para el sexo! Algo estaba pasando, y era algo grande, como ella decía "Sasuke primero se queda sin empresa a quedarse sin sexo" tenía que ser algo gordo lo que le estuviera pasando.

-¿Shizune? –habló una dulce voz al teléfono de la secretaría, era Sakura.

-¡Hola!.. Hola Sakura ¿Cómo estás? –quería cuidar los tonos de su voz, Shizune creía saber por qué su primo se encontraba así pero tampoco quería comprobarlo tan pronto.

-Bien, ¿Quieres que nos veamos a las 10?

-¡Claro! Me… encantaría. –reguló significativamente su voz ya que su primo salía de su oficina y se dirigía justamente a ella. –Bueno, nos veremos ahí bye.

-¿Quién era?

-Kakashi…

-No te creo, igualada… -dijo mirando fijamente a su prima, Shizune era buena en muchas cosas pero era pésima en la práctica de mentir. –dime, ¿Quién era? Será nuestro secreto. –añadió burlón.

-Sakura… la veo para desayunar… -admitió desviando la vista.

-Ah está bien, por cierto dile que quiero verla en cuanto terminen de desayunar ¿Ok? –Sasuke tenía un brillo especial en los ojos.

-¿Para qué? –preguntó temerosa.

Sasuke se acercó a ella hasta que sus rostros estaban a centímetros de distancia. –No-te-im-por-ta. –finalizó dándole un beso en la frente en señal de que no le siguiera haciendo más preguntas y se metió en su oficina. Shizune comenzaba a temer que Sakura fuera la próxima que ocupara el "lugar" de Ino.


Terminando de desayunar Shizune le dijo a Sakura que su primo quería verla, Sakura no se sorprendió, al parecer había pensado un poco las cosas.

En verdad lo había pensado, pasó un largo rato pensando en la posibilidad de que Sasuke quisiera tener ese tipo de "relaciones laborales" con ella, pensó y pensó y llegó a la conclusión de que no se reprimiría aunque ella quisiera, sabía que toda su decisión en ese momento se iría por la borda, no había modo de resistirse a tal hombre y sinceramente, tampoco quería poner mucha oposición, le gustaba, le parecía atractivo, y también estaba consciente de que de un par de noches en su cama no haría que el hombre le pidiera matrimonio, ella lo sabía y no le importaba total, no era el primer hombre con el que se acostaría, ni el último. Y si él era así como le dijo Shizune "No toma en serio a las mujeres más que para tener sexo", ¿Quién dijo que ella también no lo podía tomar en serio más que para tener sexo?

-¿Puedo pasar? –preguntó la morena, no vio a Ino en su lugar y temió lo peor así que decidió preguntar…

-Pasa… -se escuchó por dentro.

-Sasuke, aquí está Sakura. –dijo mientras entraba junto con la peli rosa en la amplia oficina.

-Bien, déjanos solos… ¿Si se puede verdad? –preguntó irónico y a la vez un poco gracioso, quería parecer gracioso ante la ojiverde.

-Ash… ¡Lúcete bipolar! –decía un poco menos tensa mientras salía de la oficina cerrando la puerta tras de sí. –Lo que tenga que pasar pasará ¡Y punto!... Ahora, Shizune a trabajar que si Sasuke no ve estos reportes hechos ni con 4 horas de sexo con Ino y Sakura juntas lo calmo…


-¿Quería algo? –preguntó normal, no se dio cuenta del "quería".

-¿"Quería"? ¿En qué quedamos?

-Oh, lo siento, aún no me acostumbro. –respondió apenada. –lo había olvidado por completo.

-Tienes suerte de que este de buen humor, podría haberte hecho algo muy malo si me encontrabas en mis 5 minutos.

-No es algo para que te enojes, solo fue una pequeña equivocación. Por cierto… ¿Qué querías?

-Me gustas.

Sakura estaba completamente pasmada ante Sasuke, nunca nadie le había dicho eso, o por lo menos no tan pronto, apenas y conocía al tipo.

-Ah, ¿Y?

-Bueno, me gustas y cuando una mujer me gusta quiero que esté siempre con migo.

-No entiendo… -fue callada por el dedo índice del moreno, ¿En qué momento Sasuke se había aproximado hasta ella? Sakura no se dio cuenta, estaba atrapada en él.

-Dime Sakura, ¿Qué haces cuando te gusta un hombre? –preguntó provocadoramente tomando ligeramente a la chica de su fina cintura.

-¿Qué hago? –se puso nerviosa. -¿En verdad quieres que te diga que es lo que hago? –preguntó sorprendida.

-No me lo digas, muéstramelo…


-¡Hay! ¿Qué demonios hacen? –gritaba histérica la rubia secretaria.

-¿De qué hablas?

-De Sasuke y esa zorra. –escupía con veneno.

-Tranquila, te morderás la lengua. –comentó divertida la morena.

-¡Tú no me digas nada! Es tu culpa por traerla aquí y hablarle tan bien. –reprochaba caprichosamente.

-Mira, en primera por default Sasuke la conocería algún día, fuera mi amiga o no y en segunda, te dije ayer que no te lastimaras, deberías saber que Sasuke es así, siempre cuando ve algo mejor de lo que tiene lo quiere y no hay poder humano que lo haga cambiar de opinión hasta conseguirlo. Es como un niño pequeño.

-Pero esa cualquiera no puede ser mejor que yo, ¡Yo soy más guapa!

-No me preguntes a mí, pregúntaselo al bipolar cuando salga. –finalizó y siguió con su trabajo. Ino estaba completamente celosa, sentía que Sasuke era suyo, que ninguna mujer debía tocarlo y sentía que ninguna mujer era mejor que ella para Sasuke.


Dentro de la oficina Sasuke estaba sentado con una peli rosa en sus piernas besándolo ferozmente. Era la primera vez que Sasuke sentía tanta necesidad de estar con alguien, ni Ino ni alguna otra mujer había despertado tanto deseo en Sasuke por poseer a alguien, era algo extraño con trabajos y hacían 24 horas que se conocían y Sasuke ya planeaba qué posiciones emplearía con ella.

Sakura estaba encima suyo, lo besaba tranquila pero demandantemente jugaba con su azabache cabello a veces dejaba de besarlo en la boca para besarlo en el cuello o en el torso que ella misma desnudo, Sasuke por su parte no había despojado de sus prendas a Sakura aún, quería disfrutar de ese exquisito aroma que emanaba de ella y también de sus caricias, tocaba su espalda por debajo de la blusa de seda roja de Sakura con una mano y con la otra tocaba su pierna derecha, comenzó por la rodilla y luego fue subiendo lentamente hasta sentir el delicado encaje de su prenda íntima y acariciar suavemente su trasero provocando leves gemidos.

Sasuke estaba realmente excitado, comenzaba a necesitar más y más y cada vez más pronto, no recordaba desde hace cuánto tiempo era tan impaciente y sentía tanta hambre por una mujer.

Sakura se acomodó mejor en las piernas de Sasuke, el movimiento hizo que sus partes rozaran provocando en Sasuke una excitación mayor y un elevado gemido por parte de Sakura, sin dudarlo Sasuke comenzó a desabotonar la blusa de la peli rosa, una delicada mano detuvo su desenfreno.

-… ¿Qué pasa? –preguntaba casi implorando que no lo detuviera.

-Aquí no, no soy una cualquiera. –respondió firmemente mientras se levantaba de su cómoda posición y comenzaba a arreglar su ropa.

-¿Qué crees que haces? –preguntaba impaciente.

-Tengo que trabajar, me voy Sasuke.

-¿Cómo que te vas? ¿Hablas en serio? –ninguna mujer lo había rechazado a esas "alturas"

-Ya te dije que no soy una cualquiera, no me gustaría hacerlo aquí. –se giró para abrir la puerta pero unos brazos la tomaron por la cintura y una ronca voz a su espalda le susurraba al oído.

-No creí que pudiera ofenderte esto, si no quieres aquí entonces será en otro lugar. –aseguró roncamente, seguía muy excitado.

-Dime en donde, -Sakura también estaba deseosa por él, besaba fantástico y tenía un cuerpo de muerte, sin mencionar que la había tocado como ningún hombre lo había hecho.

-¿Te parece bien mi casa? ¿Nos vamos de aquí? –preguntó aún la tenía abrazada posesivamente.

-Claro.

-Bien, paso por ti a tu oficina en un rato. –indicó y quitó el agarre posesivo de ella, ésta se dio vuelta y le dio un corto beso en el cuello en seña de despedida.


Sakura salió y a la primera que se encontró fue a Shizune con cara dudosa.

-¿Todo en orden? –preguntó la morena.

-Sí, todo bien yo creo que ya no nos veremos hasta mañana ¿Verdad? –dijo acercándose a Shizune.

-Así es, ten un buen día Sakura. –finalizó con una sonrisa.

-Igualmente. –sonrió sinceramente, que ella fuera tan débil con los hombres, no quería decir que fuera una maldita. Se despidió y salió rumbo a su oficina.

Después de todo, simplemente quería sentirse mujer aunque fuera por unas horas o una noche entera…


Hola! Ya se me dió mi gana aparecerme jeje... Antes que nada una disculpa por el tiempo muerto... Todo tiene una explicación, resulta que debido a la negligencia de mi hermanito me vi obligada a reinstalar el Windows osea... ¡Es toda una lata! En fin, mis historias estan intactas porque mi hermano supo apreciar su vida y me guardó mis archivos XD... Bueno llevo una noche entera instalando programas y recuperando el tiempo perdido haciendo unos reportes y al rato tengo que trabajar asi que me espera una joda por lo tanto... ¡Me encantaría que me dejaran unos cuantos reviews si no es mucho pedir para levantar los ánimos! ¿Si?...

Gracias por estar al pendiente de la continuación... De nuevo mil y una disculpas por las molestias y sin más por ahora... ¡Nos leeeeeemos!