Capitulo II.- Caso.
Todavía se encuentra sonrojada a pesar de que ya han abordado el avión, sentándose ella en medio de Lin y Naru, fijando su mirada en sus manos que se encuentran en su regazo.
No es capaz de entender la actitud de Naru.
Cambio de planes, no planeo tener en este caso alguna discusión, así que interpretare yo el papel que le corresponde a Yasuhara-san.
Desde que escucho a Naru decir aquello delante de casi "todo" el equipo, se escondió detrás de Lin, sin dirigir la palabra o mirada al hombre que hace tiempo robo su corazón; por su parte Osamu, Houshou-sama y John se encuentran en los asientos de atrás a unas dos filas de separación, parece ser que Lin fue demasiado hábil para haber puesto los asientos de los tres juntos al haber sido los últimos dos a ultima hora.
-abróchate el cinturón Mai.- la saca de sus pensamientos el propio Naru al darle la cinta para que pueda asegurarse en el despegue.
-gracias…- susurra débilmente al no verlo a los ojos, se siente demasiado cohibida para poder disimular lo que en verdad siente por Naru.
Por su parte ve como Naru hace un gesto confuso, mientras el mismo sonríe y se pregunta: ¿hasta cuando Naru dejara de luchar contra sus sentimientos por Mai?; a veces el mismo Naru lo desespera, a pesar de que lo conoce desde hace mucho tiempo, todavía no puede creer que es demasiado terco para las cosas, solo espera que por su orgullo y terquedad no pierda a Mai.
Escucha un suspiro profundo salir de los labios de Mai, captando su atención y la de Naru, al seguir sonriendo, sabe muy bien que a Mai no le gusta mucho los despegues y aterrizajes, así que sabe también que es la oportunidad de que Naru la tranquilice si quiere que todos crean que ambos están casados.
-tranquila, verás que pasara pronto.- escucha las palabras de Naru al alzar sus ojos cafés para verlo al mismo tiempo que siente que una de sus manos es tomada entre las de él.
Asiente con la cabeza un si mientras cierra los ojos y deja que las turbulencias muevan un poco el avión al este comenzar a despegar.
Cierra uno de sus puños al ver la escena que se da enfrente de sus ojos, el ver como Mai deja que "ese" le tome la mano… ¡maldito Naru!; le quito a Mai cuanto estaba teniendo la oportunidad de pasar todo el caso a su lado, tener algún avance que fuera algo mas que amistad, pero ese monje y Naru le estropearon todo… ¡todos sus planes!.
Aunque… tal vez sus planes no estén del todo estropeados…
-.-
Ignora por completo la mirada que le da Lin, al fingir interés en el libro que tiene en una de sus manos ya que la otra se encuentra ocupada al igual que su brazo en envolver a Mai, ya que esta se quedo dormida después del despegue entre sus brazos, su cabeza recargada por completo en su pecho y su cuerpo acorrucado al suyo, escuchando la respiración tranquila; lo que verdaderamente necesita es poder concentrarse en el caso que lo tiene algo inquieto, es como uno de esos presentimientos que en una ocasión tuvo cuando… cuando…
¡demonios!...
Cierra sus ojos al no querer recordar todo, la razón por la que se encuentra en Japón.
Abre sus ojos al sentir como Mai se mueve solo un poco al suspirar mientras sigue dormida.
-¿te preocupa algo?.- la pregunta de Lin lo saca de sus pensamientos.
-no.- responde secamente, aunque si le preocupa algo pero no sabe que es.
-Mai estará bien cuidada, en los anillos le coloque un rastreador, así que no debes de preocuparte por ella, creo que todos del grupo están complacidos en cuidarla.- concluye con una sonrisa burlona al referirse que en especial "dos" estarán encantados de estar con Mai.
Le lanza una mirada dura a Lin aunque no causa el mismo efecto que con los demás, pero desea estrangularlo por recordarle que Osamu, Houshou están "demasiados" interesados en Mai, para su gusto.
No recuerda cuando fue la última vez que había sonriendo tanto, pero los celos evidentes de Naru lo hacen ponerse de esa forma.
¿y finge no querer a Mai?...
-.-
-Mai… Mai… despierta…- escucha la voz masculina a lo lejos, al mismo tiempo que se remueve en un lugar cómodo.
-Si desea señor Kazuya, puedo darle las llaves de su habitación para que pueda dejar a su esposa.- escucha la voz de un hombre como dice aquello, ocasionando que poco a poco abra sus ojos y lo primero que vea es que se encuentra entre los brazos de Naru y todos están en el hotel, ¿en que momento se bajaron del avión?, ¿en que momento llegaron al hotel?... ¡¿Por qué nadie la despertó?!.
-Naru…- susurra débilmente al alzar su rostro y ver el perfil de aquel hombre de ojos azules.
-Hasta que despiertas Mai…- lo dice al dejarla poco a poco en el piso sin soltarla por si es que se encuentra algo dormida para que sus piernas la sostengan.
-¿Por qué no me despertaste?.- pregunta con reproche al recargarse en el cuerpo de Naru sin ser conciente que un par de ojos grises se encuentran observando la escena con rencor.
-te encontrabas demasiado cansada, peque.- concluye con aquel pequeño apodo que ocasiona en la propia Mai un signo de sorpresa y vergüenza, mientras que en Osamu, Houshou y cierta mujer que se incorporo hace una hora atrás Masako, los tres llenos de sorpresa y rencor.
-Los llevaran a sus habitaciones.- anuncia el hombre encargado de la recepción al dejar que los encargados del servicio se encarguen de tomar las maletas.
Camina algo despacio al estar a lado de Naru, sintiendo algo raro en su mano izquierda y en su dedo anular, fijando su miada café en ambos anillos, uno de compromiso, un diamante mediado en el centro con pequeños a su alrededor, algo hermoso y con la alianza de matrimonio simplemente tiene destellos de diamante, sus ojos se deslizan hacia la mano de Naru, cortándose su respiración al ver que este porta el anillo de matrimonio idéntico al suyo pero un poco mas grueso.
-¿sucede algo Mai?.- pregunta al sentirla un poco tensa y todo por que su brazo derecho se encuentra rodeando la cintura de aquella mujer, al ambos estar caminando detrás del botones.
-no nada…- susurra al mentir y seguir con la caminata por los pasillos.
-esta es la habitación que ocuparan las señoritas Hara y Matsuzaki.- lo informa el botones al ver la nota que trae consigo, entregándole unos sobres a ambas, que contienen las llaves de su habitación.
-En las siguientes dos se encontraran el señor Brown, Yasuhara y Takigawa, y como lo pido el señor Koujo su habitación separada y acondicionada para poner las maquinas que necesita.- concluye al darles a cada uno sus sobres- por favor síganme señores Kazuya.-
Escucha como el botones los nombran a ambos causando un nuevo sentimiento desde su espina dorsal hasta su vientre, sin percatarse que se a pegado a un mas a Naru, cosa que este no protesta en absoluto.
-Esta en la suite matrimonial, así que espero que su estancia sea satisfactoria y agradable.- concluye el botones al haberles dado la habitación del fondo y la más grande.
Siente como sus mejillas arden al escuchar la palabra satisfactoria y agradable, llegando a su mente el sueño de la noche anterior, cuando el Naru de su seños la beso y se quedo con ella en la cama.
-nos veremos dentro de dos horas en la recamara de Lin.- anuncia el propio Naru hacia su equipo de trabajo, el tiempo suficiente para que tomen una ducha descansen y puedan comer algo.
-Si desean algo solo deben de llamar a la recepción.- informa el botones al dejar las maletas enfrente de la habitación de cada uno.
-gracias…- agradece Mai al sacar la tarjeta del sobre.
-Comenzare armando los equipos.- anuncia Lin a todos al abrir la puerta de su habitación y comenzar a entrar con su maleta y una caja.
-¿no te importa Naru que abra la puerta?.- pregunta al ver los ojos azules oscuros de su… esposo.
-por supuesto que no Mai.- responde fríamente, aunque interiormente se encuentra sonriendo al ver la enorme sonrisa y los ojos brillosos en el rostro de Mai, la cual se gira y abre la puerta, ignorando el brillo en sus ojos.
Ese Naru no puede quedarse con Mai, no cuando él en verdad la quiere…
La pareja no se percata de que ciertos ojos grises destellan de coraje.
-.-
-¡esto es hermoso!.- escucha la exclamación de Mai al comenzar a ver en todos los rincones de la enorme habitación, una sala de estar pequeña que se junta con la cama matrimonial que hay hasta el fondo pegada a la pared pero en medio de ella, cubierta por los doseles de la cama y una tela que cae, a un lado el balcón con una vista exquisita y podría decir que la puerta que hay en el lugar es del baño, todo perfecto para un matrimonio.
Cierra la puerta a su espalda al dejar las maletas a un lado, sonriendo al ver como Mai corre hasta donde se encuentra la cama matrimonial y se avienta para arrugar las sabanas y soltar una risa llena de júbilo.
-esto es hermoso.- escucha el susurro de Mai al ver como esta cierra sus ojos.
-¿tomaras una ducha Mai?.- pregunta con algo de suavidad en su voz, cosa que sorprende a la propia Mai.
-si en un momento, ¿y tu?.- informa y pregunta al bajarse de la cama, sin perderle la vista al hombre que camina hacia ella con las maletas.
-después de ti.- le informa al dejar sus maletas sobre la cama.
-entonces creo que debo de apurarme.- concluye sonrojada al comenzar abrir su maleta, tratando de concentrándose en la tarea que debe de tener y es ducharse.
Toma todo lo necesario para su ducha algo lenta pero rápida compara con las que toma en casa.
-no tardare.- anuncia al entrar a la puerta que corresponde al baño, cosa que cierra a su espalda, observando el gran espacio que hay en el interior, algo que ni ella misma se imaginaria que un hotel pudiera tener, una regadera amplia con barandales a sus costados, una cortina algo transparente y pareciera que el grifo donde sale el agua tiene una extensión ancha para ocupar el espacio de dos personas, sonrojándose ante la imagen que viene a su mente; todo decorado con tonos rojos y blancos.
Deposita su ropa en la tapa de la tasa del baño que se encuentra envuelta por una tela roja y encima un corazón blanco, ¿Dónde había ido a parar?, todo en ese lugar es para un ambiente tan… romántico.
Suspira con pesar, al recordar que aquello es toda una farsa.
Con pesar comienza abrir el la llave de la regadera, dejando que el vapor de ella llene la habitación empañando el cristal que esta situado encima del lavabo.
-.-
Escucha a través de la puerta como la llave de la regadera comienza a correr el agua, suelta un suspiro de pesar, todo eso es algo raro y nuevo para él, observa la cama donde se encuentra la maleta de Mai abierta dejando ver la ropa que trae consigo, algunas las alcanza a distinguir a causa de las costuras, otras simplemente ve el color, siendo cociente que la mayoría, es azul, negro, blanco y rojo, los principales son sus colores favoritos y los demás parecieran que son de Mai, aunque alguno que otros colores de la gama del arco iris aparecen.
Deposita su maleta a un lado de la de Mai y comienza a abrirla, sacando lo necesario para que cuando termine Mai pueda él mismo meterse a dar una ducha, se detiene un poco al contemplar cierto libro que introdujo él en su maleta pensando que podrían necesitar.
¿Espectro o………?.
Teniendo como portada algo blanco y borroso, cuando lo compro solo se intereso por saber más de los espectros pero pareciera que había otras cosas aun peores que ellos, y como aquel caso no le da un agradable presentimiento como los demás decidió traerlo y terminarlo cuando tuviera la oportunidad de ello.
El brillo de su anillo de matrimonio lo distrae un momento de sus pensamientos, llevándolo a otros mucho más interesantes como su matrimonio.
Pareciera que fue ayer cuando conoció a Mai en el intitulo donde estudiaba, que bien el director se encargo de llamarlo a él y a Lin, en ese momento ambos siendo los únicos en aquel grupo, al mismo tiempo que llego Mai a formar parte del grupo por su pequeña trampa llegaron: Houshou (ese monje depravado), Ayako (esa sacerdotisa que no ha servido de nada aun), John (el sacerdote, por lo menos ayuda), Masako (médium que le ayuda de mucho, aunque a veces no le gusta la forma en que lo obliga a salir con ella) y por ultimo Osamu (alguien que sirve solo en investigaciones profundas pero que no le agrada en absoluto).
-ya esta el baño, Naru.- escucha la voz de Mai desde la puerta, alzando su vista hacia ella que mantiene sus manos en la toalla blanca al secar su cabello café.
-gracias.- agradece al tomar su ropa y dirigirse hacia el lugar.
Deja pasar a Naru el cual para su parecer se encontraba muy pensativo, de seguro en el caso, pareciera que desde que lo acepto algo anda angustiándolo y no logra saber que es.
Deposita la toalla húmeda en una de las sillas del lugar, dejándola para que se seque, mientras hurga en su maleta en búsqueda de su secadora, conectándola detrás del buró que hay a un lado de la cama matrimonial y encenderla para empezar a secar su cabello inclinándose hacia delante y dejar que la manta húmeda cuelgue para ser secada de una manera mas rápida.
Hace una mueca al observar sus pies desnudos, meditando si se pone unos calcetines delgados y unos tenis o bien una sandalia sin calcetines.
Apaga la secadora al sentir como su cabello ya se encuentra algo seco y comienza a darle forma, acercándose al espejo que esta situado en el mueble de enfrente a la cama aun lado del baño; se cepilla suavemente al darle forma que le gusto al saber que traerlo suelto es la mejor opción en esos momentos a causa de su vestuario, un pantalón de mezclilla gastado y esa playera blanca algo trasparente solo en el corpiño que delinea su cintura, se entrelaza por la parte de atrás, al dejar una tela blanca algo gruesa caer por encima de sus pechos y hombros a la altura de las tiras que lo sostienen; un regalo de Ayako en su cumpleaños.
-anda Mai, es para que luzcas linda cuando salgas con algún chico.- le había hecho saber con una sonrisa Ayako al ver de que se trataba.
-pero…-
-nada de peros, creo que es necesario para tu vestimenta.- la interrumpe al seguir sonriendo.
Ayako no comprendía que ella solita se vestía y le era difícil poder apretar los lazos de atrás, para que quedara bien la blusa, aprecia el bonito diseño de esta, pero necesitaba ayuda para poder ponérsela bien; tal vez fue un error traerla y ponérsela.
Suspira con pesar al moverse a un lado y ver como los hilos no están bien apretados y el nudo que se hizo se esta deshaciendo, tendrá que cambiársela.
Camina con pesar hacia su maleta al sujetar todo su cabello en una coleta que bien cae encima de uno de sus pechos.
Empieza a hurgar de nuevo en su maleta para ver que puede ponerse que le quede bien, como la playera que lleva puesta, la había escogido por Naru, para que este la mirara, pero parece ser que ni siquiera la tomo en cuenta una vez que salió del baño, así que… que mas da.
-¿no necesitas ayuda?.- pregunta una voz masculina cerca de su oído que ocasiona que pegue un brinco al mismo tiempo que cierra sus ojos y un grito se ahoga en su garganta.
Sonríe al ver que asustó a Mai, y pensar que una vez que salió del baño la encontró muy concentrada en buscar algo en su maleta dándole la espalda al observar como los lazos que sujetan su playera andan flojos.
-Naru…- murmura con reproche al sentir como su corazón esta palpitando a gran velocidad.
-puedo ayudarse si lo necesitas.- se ofrece al tomar con sus manos los listones de su camisa y deshacer el nudo aguado.
Contiene la respiración al sentir como Naru comienza a apretar un poco el lazo de su playera y acomodar los lazos en su lugar para amarrarlos de forma suave y fuerte.
-listo.- anuncia a terminar su trabajo con una sonrisa de satisfacción que Mai no puede ver y cambiara cuando esta le de la cara.
-v-va-mo-mos a ll-lle-gar-tarde.- balbucea nerviosa sin querer darse la vuelta al saber que su rostro se encuentra sonrojado y su corazón sigue bombardeando sangre como loco.
-yo me encuentro listo, solo falta que te pongas los tenis.- se lo hace saber con un toque burlón y orgulloso al ser consiente que Mai se encuentra así por su culpa.
Escucha a Naru caminar por algún lugar de la habitación separándose de ella, solando un suspiro silencioso al querer tranquilizar su corazón; para comenzar a buscar los calcetines y los tenis, que comienza a ponérselos al sentarse en la horrilla de la cama, sin fijar su vista aun en Naru.
-creo que es hora de irnos, los demás deben de estar esperándonos.- escucha a Naru cerca de la puerta alzando su rostro y fijar su mirada en él.
Camina con pasos algo inseguros hasta llegar donde Naru se encuentra el cual perfectamente como un caballero le abre la puerta y la deja pasar.
Camina en silencio los pocos pasos que hay desde su habitación hasta la de Lin, lo cual Naru se dedica a dar unos golpes fuertes para que la puerta se abra y aparezca Lin.
-Los estábamos esperando.- se los dice al abrirles la puerta y dejarlos entrar, primero ella y seguida por Naru, dentro de la habitación se encuentra todo el equipo mecánico y personal.
-Mai, espero que tu habitación no sea incomoda.- gira su rostro hacia la persona que le da esas palabras encontrándose con unos ojos grises.
-no, claro que no, Osamu.- murmura suavemente al concentrarse en las cajas que contienen las video cámaras.
-ya que todos no encontramos aquí, hay ciertos puntos que deseo aclararles a todos.- se escucha la voz de aquel hombre de ojos azules que llama la atención de todo el personal.
A pesar de que cierta mujer de ojos grises de su misma edad y estatura a diferencia de la ropa que utilizan y el cabello con la blanca piel que ambas portan, se encuentra algo furiosa con Naru, pareciera que en esos momentos Masako no la tolerara en absoluto y aquello se debe a Naru.
-antes que nada, nadie puede andar solo, siempre deben de ser acompañados si se trasportan por algún lugar del hotel, por ello pedí habitaciones que se puedan compartir.- explica un poco el propio Naru.
-¿Qué es lo que sucede?.- pregunta curioso aquel hombre de cabellera amarilla y ojos verdes.
-hay algo que no me agrada de este caso y no quiero exponer a nadie mas de lo necesario.- explica brevemente de nuevo.
-es como aquel…-
-como aquel caso hace dos años.- concluye Ayako pensativa al recordar aquel caso que fue más tenebroso que los demás.
Se pudo descifrar gracias a Mai, pero la pobre quedo muy intranquila a pesar de lo que vio fue un sueño, pero a veces cuando llega a dormir con ella en casos en algunas ocasiones por las noches sigue murmurando "no… por favor no", sabe muy bien que Mai recuerda algo de ese sueño que la perturba demasiado, pero al despertarla simplemente la abraza y trata de tranquilizarse con ella, aunque ella misma trate de saber que es lo que pasa Mai simplemente le contesta "no es nada Ayako, no te preocupes", y le sonríe para mantenerla tranquila.
Algo frío recorre desde la punta de su nuca al término de su columna ocasionado que tiemble un poco.
-¿tienes frío?.- pregunta Osamu que esta a su lado, llamando la atención de dos hombres, uno de ojos azules y otro de cabellera castaña y larga a pesar de ser hombre, solo que la lleva amarrada por detrás.
-no, no es nada.- susurra al no querer que indaguen mas sobre su reacción.
-pero…-
-¿Por qué no comenzamos a instalar las cámaras?.- interrumpe Lin a Osamu, cosa que Mai agradece al sonreírle débilmente, aunque tanto como Lin y Naru se dan cuenta que los ojos marrones de Mai acaban de apagarse ese brillo; cosa que preocupa a ambos.
-es buena idea, creo que entre mas rápido hagamos este trabajo, podremos tener mas casos.- sugiere John al tratar de quitar toda esa tensión en el ambiente.
-ya que este caso es por parejas, yo voy con Mai.- lo anuncia cierto hombre de ojos grises sonriendo a todo lo que puede dar su sonrisa.
-tu no…-
-lo mas conveniente es que Mai se quede en estos momentos con Lin.- interrumpe Naru al dar esa sugerencia "orden".
-entonces yo voy con Osamu.- menciona John al querer aligerar las cosas en el equipo y todo por Mai, confiesa internamente que en algún tiempo no lejano el mismo deseaba alguna oportunidad con Mai, pero pareciera que el amor que Mai siente por Naru es demasiado para que él mismo pueda competir contra eso, por ello decidió dar ese amor como platónico e inalcanzable; pero pareciera que tanto Osamu y Houshou no desean darse por vencidos.
-yo voy con Houshou.- se ofrece Ayako al tomar de la mano a este y llevarlo delante de unas cajas de video caseteras.
-entonces yo iré con Masako.- menciona Naru tranquilamente sin ver como esta misma le lanza una mirada triunfadora a Mai, que simplemente se limita a esquivar sus ojos.
Aunque Naru te hable solamente a ti por tu nombre de pila, no tienes esperanzas… Naru sale conmigo…
De nuevo las palabras de Masako vuelven a su mente como lo han hecho esos tres años.
-creo que es hora de comenzar.- menciona Lin para que cada uno de los equipos tomen sus respectivos aparatos y salgan de la habitación dejándola a ella sola con él.
-¿en que te ayudo Lin?.- se lo pregunta suavemente al verlo.
-ayúdame a sacar las cámaras restantes que estarán instaladas en algunas habitaciones del hotel incluyendo las nuestras.- se lo hace saber con una sonrisa, sin querer indagar por que Mai se encuentra triste, aunque sabe que de alguna parte es lo que sucedió en las parejas que acaba de salir pero la ¿otra?.
-si…-
Comienza hacer lo que Lin ha mencionado colocándolas cada una en la mesa, al igual que los aparatos de radio que son receptores a la frecuencia espiritual.
-¡no puedo hablar!...- se había dado cuenta al ver entrar ambas personas a su habitación.
-Masako, Ayako.- trata de llamarla pero los resultados son nulos.
-¡no se acerquen!...- casi implorado pero aquello parecía que no servia, ya que la sacaron de la cama.
-¡no!....-
-¡no suéltenme!.-
-¡suéltenme!.- grita al ver que la puerta se cerraba a sus espaldas.
-¡esto tiene que ser un sueño!.- rogado en su mente, que por favor fuera así ya que temblaba de miedo.
-¡no!...-
-¡no quiero entrar en ese cuarto!.- resistiéndose pero pareciera que los dos hombres que la llevan lo la escuchan.
Cierra sus ojos fuertemente al sentir todo su cuerpo temblar, recordando como aquellos dos sujetos le pusieron un Kimono blanco, y atado a esa mesa de metal mientras preparaban un cuchillo y ella gritando por ayuda.
-¡ayúdenme!.-
-¿Mai?...¿Mai?.- escucha la voz masculina de Lin llamarla volviéndola a la realidad, enfocando su vista borrosa en él.
-¿te encuentras bien?.- pregunta preocupado al llevarla suavemente al borde de la cama.
-si… no te preocupes.- concluye al susurrarlo y regalarle una sonrisa que en esos momentos la finge, sintiendo temblar todavía su cuerpo al recuerdo amargo que la persigue desde hace dos años.
-¿segura que estas bien?.- se lo pregunta al querer confirmarlo.
-si, no preocupes.- lo repite ahora con un poco mas de control sobre su cuerpo.
-Hummm…-
Sabe bien que Mai no le dirá nada de lo que le acaba de pasar, pareciera que lo que vio o recordó, no fue algo agradable.
Al termina el ultimo caso que tuvieron de esa gravedad, hace dos años atrás, él mismo se encargo de hablar con Mai al respecto del poder de Naru, cosa que esta comprendió muy bien que debía de ser cuidadosa con Naru ante sus palabras, ya que aunque Mai no se diera cuenta, sus palabras afectaban demasiado a Naru; poco tiempo después el mismo sugirió que Mai podría tener un pequeño sexto sentido, es así como se manejo ya que esta podía por medio de sueños saber algunas cosas importantes de los casos, cosa que él mismo Naru concuerdo con él, aunque ambos no sabían a que grado estaba la habilidad de Mai.
-¡Ayúdenme!.-
Cierra sus ojos de nuevo al escuchar el eco de su voz solamente en su mente.
-.-
-la temperatura si es algo baja en algunas de las habitaciones.- lo informa Naru al ver las anotaciones de cada uno, mientras Lin se encuentra verificando por medio del monitor cada una de ellas.
-¿eso es bueno?.- pregunta curioso Osamu, sin apartar la vista de Mai que esta acomodando las dos cámaras que estarán en la habitación que compartirá con Naru, hace una mueca de disgusto al recordar que él debería de estar ocupando ese lugar.
-no, no es bueno.- responde Masako seriamente.
-¿Por qué?.- pregunta curioso, sin dejar de mirar a Mai que no se concentra en la platica, preguntándose ¿pasa algo malo?.
-el que un espíritu pueda controlar la temperatura de un lugar como este y mantenerla baja, eso quiere decir que es algo muy malo, nos enfrentamos a algo fuera de lo común, ¿me explico?.- concluye con esa pregunta el propio monje al querer desviar la atención de Osamu de Mai y lo logra.
-¿es como…-
-aquella ocasión…- concluye la voz femenina de Ayako, la cual se encuentra preocupada por Mai, necesitaba hablar con Naru y tal vez, mencionarle que Mai no debe participar en este caso.
-ya es tarde y debemos de reunirnos en el comedor para cenar, vayan a sus habitaciones a instalar el equipo que les corresponde en ella y nos vemos en el comedor.- termina de decir Naru al ver que todos comienzan a tomar lo necesario para instalar en sus habitaciones cámaras, audio y radio.
-recuerden que…-
-lo sabemos Naru, nada de andar solos.- interrumpe Masako fríamente al ver a su jefe.
-oye Naru…- lo llama Ayako.
-¿Qué pasa?.- le pregunta al ver que también Masako se detiene a esperar a su acompañante.
-¿puedo hablar contigo a solas en el comedor?.- pide suavemente sin querer decir nada enfrente de Masako, Lin y por supuesto de Mai.
-claro…- responde algo confundido ante la rara petición.
-gracias…-
-Naru, vayan a instalar las dos cámaras en su habitación.- escucha como Lin le menciona aquello a Naru, mientras ella trata de mantener los recuerdos al margen.
-Si, vamos Mai.- se acerca hacía Mai, donde toma las dos cajas sin dejar que Mai lleve lo pesado, dejándole simplemente las radios y una grabadora.
Hace una mueca al ver como Mai sale delante de Naru, desde que fue la primera junta anda Mai algo… ¿asustada?, ¿deprimida? O ¿aterrada?; no puede definir bien que es lo que le pasa a Mai, ella se niega ha hablar de ello, tal vez Ayako sabe algo, por ello pidió hablar con Naru a "solas".
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-¿te sucede algo?.- pregunta preocupado al no ver a la Mai de siempre, riendo, bromeando e imaginando que es lo que puede estar sucediendo en el hotel como suele ser cada uno de los casos.
-no… nada…- susurra débilmente al dedicarse a instalar la grabadora en el muro de a lado de su cama, donde espera dormir, y del otro lado la radio; mientras Naru instala una video cámara que enfoque a la cama y otra hacia la sala del lugar.
-¿no me mientes?.- le vuelve a preguntar pero de otra manera, al caminar hacía donde esta.
-¿Por qué debería de hacerlo Naru?.- le responde con esa pregunta evitándole dar una respuesta.
-eso mismo quiero saber.- responde al saber que la evasiva es que si le miente.
-simplemente estoy cansada.- murmura al no decirle la verdad de su estado…esta…aterrada.
-si no quieres ir, podríamos que…-
-¡oh no!...- exclama interrumpiendo sus palabras- mejor vamos a cenar.-
Su mente se encuentra confundida, es como si algo perturbara a Mai y esta se niega a decírselo.
-¿no te importa si me cambio a algo mas cómodo?.- le pregunta al tratar de desviar un poco sus pensamientos y los de Naru.
-no claro que no…- murmura al dejar que Mai vaya por sus cosas y cambiarse.
¿Qué es lo que sucede?...
Fija su vista en la ventana que da hacia el jardín, un jardín que es iluminado tenuemente por los rayos de la luna, en las montañas puede ver una espesa capa de nubes bajando poco a poco.
Neblina…
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Deposita con sumo cuidado a Mai en la parte izquierda de la cama, es una suerte que se aya cambiado antes de ir a cenar si no tendría serios problemas con la vestimenta anterior, en esa ocasión lleva una camiseta guanga y un pantalón cómodo; la acomoda dentro de las cobijas, lo cual parece ser que Mai agradece con un suspiro y un murmuro que no comprende que ha dicho.
Inclina su rostro para depositar un beso en la frente de Mai, la cual vuelve a suspirar y en esta ocasión si escucha que dice entre sueños y es su propio nombre; baja de la cama, tomando su ropa de dormir para encaminarse hacia el baño.
Abre la puerta demasiado rápido siendo conciente que no duro mucho en cambiarse de ropa por cualquier cosa que pueda suceder, se encamina a cerrar las cortinas de la habitación a unos pocos metros donde se encuentra la cama donde descansa Mai, observando curioso que la niebla se esparce por todo el alrededor del lugar, volviendo todo en tinieblas; la habitación es iluminada por las luces de esta que no afectan en nada a Mai a causa de los doseles, se encamina al lado de Mai y desata las cintas que detienen la fina tela trasparente dejando cubierta la cama en el lado de Mai.
Se encamina hacía el lado de su cama, encendiendo la lámpara de mesa que esta en su lado para pagar todo a su alrededor, dejando que las cámaras hagan su labor esa noche, de la misma forma que hizo en el lado de Mai, desata la cortina para que por lo menos dentro de su cama ambos puedan dormir tranquilos.
Se acomoda en el lado que debe de corresponderle y comienza a cerrar los ojos, tapando con las cobijas a Mai y a si mismo, cosa que la cámara que enfoca hacia la cama, no logra ver que Mai se acorruca insistidamente a los brazos de Naru y este la abraza, aspirando el aroma de esta.
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-¡no puedo hablar!...- se había dado cuenta al ver entrar ambas personas a su habitación.
-Masako, Ayako.- trata de llamarla pero los resultados son nulos.
-¡no se acerquen!...- casi implorado pero aquello parecía que no servia, ya que la sacaron de la cama.
-¡no!....-
-¡no suéltenme!.-
-¡suéltenme!.- grita al ver que la puerta se cerraba a sus espaldas.
-¡esto tiene que ser un sueño!.- rogado en su mente, que por favor fuera así ya que temblaba de miedo.
-¡no!...-
-¡NO!...- escucha su propia voz gritar aquello al mismo tiempo que se incorpora en la cama, cerrando sus ojos lo cuales se abrieron de un golpe al mismo tiempo que su garganta soltó ese grito.
El mismo se despierta al sentir lo que estaba entre sus brazos se levanta abruptamente y grita, ve a Mai respirar agitadamente y temblar, incorporándose a su lado.
-¿Mai?... ¿Mai?.- la llama suavemente al ver que esta simplemente asiente dándole entender que lo escucha.
-¿Qué sucede?.- pregunta confundido al atraerla hasta sus brazos, la cual hunde su rostro en el pecho del chico y comienza a sollozar, sintiendo como Mai se aferra a su cuerpo.
Trata de separase un poco de Mai, pero esta se niega a soltarlo aferrandosé a un mas y mover su cabeza en forma de negación.
Suspira con pesar y desesperación por no saber que es lo que sucede y parece que Mai se niega a decirle algo del asunto.
-Mai…- la llama solo que en esos momentos hace fuerza con sus manos para separarla de él.
-¿puedes hablarme?.- pregunta suavemente, al tratar de no perder los estribos.
Ve el rostro de Mai bañado de lágrimas, sus ojos marrones opacos, sin brillo y su cuerpo temblando.
¿¡que demonios sucede?!.
-¿Qué pasa?.- se lo pregunta al sostener con una de sus manos el mentón de la chica obligándola a contestarle, mientras su otra mano se poca en el cuello de esta.
-tengo… miedo…- susurra débilmente Mai al soltar de una vez por todas lo que le pasa.
-¿Por qué?.- le pregunta curioso, pero preocupado.
-mis sueños…- confiesa en susurro al cerrar sus ojos, tratando de respirar el aroma varonil que desprende Naru cosa que comienza a relajarla.
Mis sueños…
¿Cómo puede ayudarla?, se siente inútil al no poder ayudar a Mai, el ver como sufre y no puede hacer nada.
-se que hago mal al no haberte dicho antes lo que pasa Naru, pero Mai sufre de pesadillas constantemente, bueno lo que nos ha tocado de casos y me aterra que en algún momento pueda sufrir un colapso.- se lo explica preocupada al llamar la atención de Naru a solas.
-¿que tipo de pesadillas?.-
-no lo se, se niega a decírmelo cada vez que le pregunto.- responde sinceramente.
¿Cómo puede ayudarla si no sabe la causa?.
Se dedica a contemplar el rostro de Mai que mantiene ahora sus ojos cerrados, la conoce y sabe que trata de tranquilizarse por sus propios medios, cosa que a él le frustra.
Sus ojos azules descienden hacia ciertos labios que lo llaman, inclinándose hacia adelanta tan solo un poco y disfrutar del aroma dulce que desprende Mai, cerrando sus ojos al ser conciente que con un poco más podrá besarla.
Y eso… desea…
Abre sus ojos lentamente al enfocar su vista en el rostro cerca de Naru, sorprendiéndose de lo que esta pasando, ¿será un sueño?, respira de nuevo y deja que por ultima vez el aroma de Naru entre por sus fosas nasales, mareándola en absoluto y deseando una cosa… besarlo.
Siente los labios de Mai sobre los suyos, asombrándose de que Mai lo aya besado a él antes de que él mismo lo hiciera.
Posa sus manos en el pecho de Naru, al dejar que este atraiga su boca a la suya, obligándola abrir sus labios y dejar que él mismo los devore, la mano de Naru en su mentón cae hasta su cintura y la de su cuello se mantiene en esa forma, sujetándola por si es que ella llega a separarse de él.
Su cuerpo no responde y su mente la siente tan desconectada de la realidad, es como si todo lo anterior se hubiera esfumado, el calor en su vientre comienza a crecer y extenderse por todo su cuerpo, apenas es conciente que Naru la atrae mas hacia su cuerpo y lentamente la desliza hacia atrás dejándola recostada en la cama, inclinándose él mismo sobre ella.
Su respiración comienza a agitarse, tal vez sea falta de aire pero no desea separarse de esos labios que la mantienen en un ritmo lento y seguro, la lengua de Naru entre sus dientes ocasionando que un suspiro ronco salga se ahogue en su garganta.
Gime al mismo tiempo que siente como la mano de Naru se desliza dentro de su camisa para dormir, sintiendo la piel tibia de este contra su piel que arde.
Antes de que Naru pueda ascender mas, algo en la habitación ocasiona que Naru la cubra por completo como si quisiera proteger su cuerpo con él suyo, como en una ocasión atrás, cuando ella estaba en esa enfermería y el piso se deshizo; solo que esta ocasión es diferente.
-¿estas bien?...- escucha la voz de Naru preocupada y agitada al sentir sus labios caliente cerca de su oreja.
-si…- susurra aturdida sin comprender que sucedió.
Ve como Naru se incorpora pero al mismo tiempo siente como unas piezas algo pequeñas caer encima de ella, enfocando su vista en ello…. Descubriendo que son… cristales.
-pero… ¿Cómo?...- susurra confundía al tomar un cristal azul que se deposita a su lado.
-el florero de la mesa.- se lo dice al identificar el objeto, siendo conciente que si no hubiera protegido a Mai con su cuerpo en esos momentos ella tendría lesiones en su rostro, solo que no se explica… ¿que paso?
Continuaraaaaa!!!!.....
¡Konichiwa!, ¿Qué puedo decirles chicas?, mis mas sinceras disculpas por el retrazo de CASI un año… no tengo palabras para disculparme, aquí vengo y continuo la historia, y espero que la disfruten.
Muchas gracias por sus comentarios y por esperarme tanto tiempo xD!!….
Nos vemos en esta semana, seguiré trabajando con el otro capitulo, muchas gracias por seguir conmigo…
Me despido
Fesabi
