Capitulo V.- Rompecabezas.

Se encuentra totalmente –en todo el sentido de las palabras- aburrida, no sabe que hacer y Naru no quiere decirle en que ocuparse, pareciera que la quiere en ese lugar callada y aburrida.

"calladita te ves mas bonita"…

Se lo había dicho Lin con burla, al verla desesperada por hacer algo en el sillón a un lado de la cama.

-Naru, ¿crees que…-

-Mai, ya hablamos de eso, no hay nada en que puedas ayudar.- vuelve a repetírselo a interrumpirla, sin apartar la mirada en el monitor.

-pero Naru...-

-Mai, por que no tratas de descansar, en un rato regresamos a la habitación.-

No pelea mas con Naru, por que desea llevar las cosas en "paz", pero necesita –en verdad- distraerse.

-Mai, ¿quieres jugar un poco con la computadora?.- escucha como Osamu se ofrece a distraerla, lo cual agradece con una sonrisa y el levantarse de su lugar para ir con aquel hombre, sentándose a lado de él, sin importar la mirada de Naru sobre ella.

-pero… ¿no la estas ocupando?.- pregunta insegura, al no querer interrumpir su investigación.

-no hay problema, se esta descargando una información y estoy enviándole algo a Naru por correo, así que mientras espero, tu puedes jugar.- concluye con una sonrisa lo cual Mai le corresponde con otra.

-gracias, Osamu…-

-no hay de que… ¿Qué es lo que quieres jugar?.- pregunta a Mai, al darle espacio y ella pueda sentarse a un mas cerca de él, al mostrarle a la diversidad de juegos que tiene en la pantalla.

-¿Cuál me recomiendas?.- ve como Mai hace esa pregunta al morderse el labio inferior en señal de indecisión, algo que a él le gusta como esa mueca le causa el deseo de besarla.

-¿Qué te parece si pruebas con las cartas?.- sugiere al abrirle el programa.

-¿no es difícil?.- pregunta preocupada al ver la alineación de estas, cosa que no comprende el juego a simple vista.

-¿nunca has jugado solitario?.- pregunta extrañado al no creer que Mai, no aya jugado ese juego tan popular –demasiado diría el-

-no, la verdad no.- responde sinceramente.

-entonces te explicare.-

Pone su atención en las instrucciones de Osamu sobre el juego, comprendiéndolo mejor aunque a veces necesita tanta concentración para saber donde van las cartas rojas y bien que puede hacer para seguir con la serie, llegando a la conclusión que ese juego es digno –tan digno- de Osamu, siempre buscando cosas que ayuden educativamente.

-ahora prueba tu.- se lo dice al cederle la computadora en el segundo juego.

-¿sola?...- murmura horrorizada.

-no lo creo que lo hagas tan mal.- la anima con una sonrisa.

-bueno…- susurra débilmente sin ánimos, para "concentrarse" en el juego.

En cambio su "esposo" se encuentra mirándola sin que ella se percate de ello, observando como Mai trata de comprender ese juego, ocasionando en el una semi-sonrisa asomarse por su rostro, aunque otra parte de él se encuentra celoso –muy celoso- de que Mai este con Osamu.

Comienza a acomodar las cartas intercalando los únicos dos colores de ellas, el negro y el rojo, al igual que da click en la parte superior izquierda donde se encuentran la mano que debe de acomodar, tratando de pensar en todas las posibilidades de no, –definitivamente-, NO trabarse.

Esta apunto de concluir el juego y pareciera que todo va muy bien, solo que cierto parpadeo anaranjado en la pantalla inferior de la computadora le llama la atención.

-Osamu, ya término.- se lo informa al cederle la computadora al sonriente hombre, ocasionando en ella un leve sonrojo en sus mejillas.

-en unos momentos te la regreso.- se lo hace saber a Mai, al concentrarse en abrir el programa, asomándose en la ventana las primeras palabras que apenas liga leer…

Asesinato de Hideyoshi Toyoto II Narukaima…

Esta apunto de continuar leyendo la noticia en esa época, pero algo lo detiene, ocasionando que la computadora portátil salga volando estrellándose hacia la pared mas cercana.

-¿Qué paso?.- pregunta en murmuro Mai

-no lo se…- susurra desconcertado al ver su computadora destrozada.

-pero…-

-¡Mai cuidado!.- escucha la voz de Naru al tratar de caminar hacia ella, pero algo la saca de igual manera a ella hacia la esquina donde quedo la computadora a sus pies.

-Naru…..-

-¡que esta pasando!.- la voz masculina de Osamu, trata de pedir una explicación, pero cuando ella va a comenzar a relatar el famoso hechizo, siente como su garganta comienza a cerrarse, como si algo apretada fuertemente de ella.

¡Oh Kami!...

Trata de luchar con eso, ve como Naru se acerca hacia el, mientras Lin comienza a recitar unas palabras pero todo aquello es inútil, por que no funciona, perdiendo la respiración poco a poco.

-¡Lin!, ¡Haz algo!.- la voz de Naru parece desesperado, no puede definirlo bien, sus ojos comienzan a cerrarse volviéndose todo escuro.

-¡Mai!....-

Es el último grito que escucha proveniente de alguno de los hombres dentro de la habitación, antes de volverse todo completamente negro.

-.-

-estuvo demasiado cerca…- murmura Lin al ver como Naru toma entre sus brazos a Mai.

-demasiado…-

-¿Qué paso?.- pregunta confundido sin acercarse a Naru, algo le decía que en esos momentos no es bueno acercarse a Mai, mas por la cara espeluznante que trae Naru.

-mmmmm….- escucha su propio gemido al tiempo que un olor picante entra por sus fosas nasales, obligándola a despertar, abriendo sus ojos lentamente viendo lo borroso de las imágenes y el enfoque que tiene para concentrarse en lo que tiene en frente y se da cuenta que es Naru.

-por fin despiertas, pequeña…- murmura aliviado, sin reparar que aquel "apodo" acaba de ser mencionada de sus labios, sonrojando automáticamente a Mai.

-Naru…- susurra sin dejar de ver los ojos azules de este, encontrándose entre sus brazos se siente como en casa –mas bien esta en casa-.

¡Kami!...

Estuvo apunto de perderla para siempre, si Lin no hubiera hecho algo a tiempo, no sabe si él mismo es capaz de soportarlo, en esa ocasión no pudo ayudar, se sintió tan impotente por segunda vez en su vida.

-¿Qué paso?...- murmura al querer levantarse de los brazos de Naru pero este se lo impide, haciendo presión con su mano en la garganta de Mai.

-es mejor que descanses.-

-pero Naru…-

-pero nada, pequeña… creo que lo mejor será que nos vayamos a descansar y pedir de cenar a la habitación.- se lo hace saber al interrumpirla sin dejar de que esta se levante, ambos ignorando completamente a los otros dos hombres.

-Naru, escucha… yo…-

-no veo por que tienes que llevártela.- lo hace saber molesto dando acto de presencia en el lugar.

-yo creo que Mai estará mejor en nuestra habitación, ¿no lo crees Osamu?.- concluye con esa pregunta al levantarse del sillón con Mai en brazos.

-¿y la investigación?.- se lo pregunta al querer detenerlo, ¡el no puede llevarse a Mai!, ¡no es su esposo de verdad!.

-continuara el equipo, hay que tratar de salvar tu computadora y creo que Lin podrá hacerlo mientras que los otros se reúnen para saber que pasa, Lin esta a cargo.- concluye al encaminarse hacia la salida.

-¡Naru!, ¡es injusto que te lleves a Mai!.- exclama celoso aquel hombre de mirada gris.

-¿injusto por que?.-

-¡ella no es de tu propiedad!.- responde al avanzar dos pasos, mientras un divertido Lin observa la escena.

-es mi esposa.- responde simplemente ocasionando el sonrojo en las mejillas de Mai, la cual esconde su rostro en el pecho de este.

-¡NO ES CIERTO!.- grita aquel hombre furioso por no poder estar con la mujer que ama, la mujer que en verdad ¡si ama!.

-Yasuhara-san... ¿quieres que te lo demuestre?.- concluye con esa pregunta al girarse y encararse tranquilamente a ese hombre.

-por favor…-

-ya que tu lo pides…- susurra Naru al depositar a Mai en el piso, sin que esta no comprenda que pasa, ¿no iban a la habitación?.

-observa Yasuhara-san, por que sea la primera de las muchas veces que lo verás.- se lo hace saber al mostrarle un sonrisa, desconcertando por completo a Osamu y Mai, mientras Lin simplemente sonríe divertido.

Vaya… hasta que Naru hacer algo impulsivamente por los celos…

Se limita a ver como Naru, baja su mano derecha hasta la parte inferior de la espalda de Mai, mientras que con su otra mano la acomoda en el cuello de la chica, para fijar sus ojos sobre ella, Mai en cambio se sonroja ante aquella posición comprometida, –eso piensa él-, al no apartar la vista de Naru.

-aprende a perder Yasuhara-san.- concluye de manera arrogante al inclinarse atrapar los labios de Mai con los suyos.

Apenas puede creer que es lo que esta sucediendo Naru la esta ¡besando!, sus ojos todavía se encuentra abiertos cerrándose poco a poco al notar como Naru comienza a besarla, atrayéndola hacia su cuerpo, ella depositando suavemente sus manos en la camisa de él.

Abre sus labios invitando a Naru a entrar a ellos, lo cual este gustosamente acepta la invitación, perdiéndose lentamente en el sabor dulce.

Su cuerpo se encuentra paralizado hasta la última célula de su cuerpo, al observar atónito la escena frente suyo.

¡Naru esta besando a Mai!...

¡ese maldito!... ¡¿Cómo se atreve?!.

Rompe el beso, sonriendo al dejar descansar su frente en la de Mai escuchado como esta mantiene un ritmo de respiración algo acelerado, orgulloso de que él mismo aya provocado aquello en Mai, y si abre sus ojos y la observa –como lo hace- ve sus mejillas sonrojadas con esos labios.

-¿satisfecho, Yasuhara-san?.- pregunta sin darle la cara, pero sabe que ese hombre esta furioso, puede percibirlo al escuchar rechinar sus dientes.

¿Quién se queda con Mai?... ¡ja!... él por supuesto, Mai es suya…

-¡la estas obligando!.- exclama furioso al querer acercarse a la pareja, pero Lin se lo impide.

-¿eso crees?.- se lo pregunta al alzar su rostro y ver aquel hombre.

En cambio Lin simplemente sonríe pero a su vez con la mirada lo llama "fanfarrón"..

-¿quieres ver lo contrario?.- le reta cosa que provoca en él una extraña corriente eléctrica, el placer es volver a besar a Mai.

-eres un….-

-pequeña…- la llama limitándose a no responder el insulto de Osamu, viendo como Mai se mantiene atenta tanto a él que pareciera que no existe nadie mas para ella que él- bésame…- susurra al estar cerca de sus labios, simplemente rozándolos, causando en Mai un suspiro de placer, preparando sus labios, abriéndolos, lo cual cuando siente que Naru va a besarla de nuevo este se retira un poco, abriendo sus ojos y arrugar su rostro al no comprender que pasa.

Bésame…

¿Naru quiere que lo bese?...

Eso le trae a su memoria la noche anterior, cuando se lanzo a besarlo, ¿le esta proponiendo lo mismo?.

En todo caso…

Su lengua humedece sus labios al mismo tiempo que su cuerpo se empuja para quedar a la altura de Naru, pegando su cuerpo hacia él y por fin sus labios.

Definitivamente este beso es mucho mejor que él anterior, el sabor de Mai se encuentra hasta sus labios y aquello lo vuelve loco, nublando un poco de su juicio.

Ambas manos posadas en la cintura de Mai, aunque una de ella no se mantiene quita y comienza a vagar por el costado de la chica, arrancando uno que otro suspiro de ella.

-Naru…- susurra Mai sentir todo su cuerpo temblar y aquel calor sofocante esparcirse por todo su cuerpo.

El sonido de que alguien se aclara la garganta llega a sus oídos, volviéndolo a la realidad, parándose poco a poco de Mai, no sin antes escuchar algo salir de sus labios que lo perturban.

-te amo, Narukaima…-

Sorprendiéndolo completamente.

¿Cómo demonios?

-.-

¿Habrá sido imaginación suya el escuchar el nombre de Narukaima?, después de ello Mai, lo miro confundida y le llamo por como suele hacerlo "Naru", pero… esa seguro que no soñó aquello.

Gira su rostro al ver a Mai dormida completamente, pareciera que en esa noche si podrá dormir tranquila, su vista se fija en los ventanales de la habitación, observando con cuidado que esa noche no ha habido neblina alguna, es como si no pasara nada malo en ese hotel.

¡demonios!...

No comprende nada de lo que esta sucediendo en esos tres días que llevan en el lugar y comienza a desesperarlo por completo, la información que tienen es todo un rompecabezas más cuando, Osamu solo alcanzo a leer en la computadora.

Asesinato de Hideyoshi Toyoto II Narukaima…

¿eso quiere decir que Narukaima es el fantasma?, ¿estará buscando a su prometida Maida?...

¿Qué es lo que sucede?.

¿Qué tiene que ver en todo esto Mai?.

¡un momento!...

¡Mai y Maida son iguales!

Eso quiere decir que…

-Naru…- la voz soñolienta de Mai interrumpe el hilo de sus pensamientos.

-¿Qué pasa Mai?.- le pregunta al ver como esta se encuentra dormida.

¿esta soñando con él?...

-pero…Hideyoshi-sama…-

¿Hideyoshi-sama?...

-no esta bien… Narukaima.- reprocha entre sueños Mai.

¡cierto!, Mai tiene la habilidad de soñar con las cosas relacionadas a los casos…

-¿no es peligroso?.- pregunta insegura.

¿Qué es peligroso?... ¡demonios!, lo que daría por despertar a Mai, pero si lo hace no podría saber mas.

-si…- susurra…

¡¿si, que?!

-te amo…-

Esas dos palabras lo dejan –definitivamente- congelado.

El silencio se hace presente, confundiéndolo.

¿habrá parado el sueño?... ¿Qué es lo que sucede?...

Un suspiro sale de los labios de Mai.

¡¿en que soñara?!....

Extiende su mano al rostro de Mai sin darle tiempo de tocarlo ya que Mai abre sus ojos lentamente, observándolo confundida.

-¿Qué pasa Naru?.- susurra roncamente al dejar en claro que se acaba de despertar.

-¿en que soñabas, Mai?.- le responde con esa pregunta.

¿en que soñaba?... ¿para que Naru quieres saber en que soñaba?.

No planea decírselo, por que es un sueño privado que le concierne solo a ella.

-en nada.- miente

-¿segura?.- insiste en saber su sueño, por algo Mai menciono a Narukaima.

-no tuve pesadilla alguna Naru y no soñé nada, todo fue en blanco, ¿Por qué?.- cuestiona algo nerviosa por que Naru siga insistiendo en su sueño.

-¿estas completamente segura?.-

Asiente su respuesta al ver como este todavía duda, ¿abra dicho algo entre sueños?, si es así, se sonroja de solo pensarlo.

No esta convencido de que la respuesta que Mai le da sea totalmente honesta, hay algo que le oculta, pero si ella no quiere decirle que es, él no puede obligarle a ello.

Suspira con pesar mientras cierra el libro de entre sus manos, siendo conciente que no puede hacer nada contra esa mujer testaruda.

-creo que es hora de que vuelvas a dormir y yo duerma.- menciona al apagar la lámpara de burro.

-buenas noches, Naru…- susurra al acorrucarse de nuevo en el lado que le corresponde.

Cierra sus ojos con una sonrisa adornando su rostro al recordar su dulce sueño.

-Naru…- susurra soñolienta al enfocar su vista en el rostro frente suyo.

-Mai… sshhh calla…- murmura al hacer señal con su dedo en sus labios.

-pero…Hideyoshi-sama…- se incorpora de la cama, mostrando su camisón, sonrojándose.

-pero nada Mai, y cuatas veces debo de recordarte que me digas Narukaima o Naru…- reprocha con una sonrisa.

-no esta bien… Narukaima.- reprocha.

-no le veo nada de malo, en seis días vamos a casarnos.- recuerda sonriente al inclinarse a besar sus labios.

-¿no es peligroso?.- pregunta insegura, al responde los besos de su prometido.

-me iré antes de que llegue tu doncella, ¿no quieres estar conmigo?.- promete al recostar a su prometida en la cama, al mismo tiempo de besarla.

-si…- susurra en respuesta, al perder cualquier cual signo de coherencia.

-entonces dime que me amas, Mai…- insiste Naru al descender sus labios por su cuello.

-te amo…-

-yo también, pequeña…-

Abre de nuevo sus ojos al recordar el sueño, sonrojándose aun más de la escena que paro en su imaginación, algo que solamente en las películas de clasificación "C" en los cines muestran demasiado explicitas.

-¿no puedes dormir?.- se sobresalta al escuchar la voz de Naru muy cerca suyo, girándose para encontrarlo de frente.

-cuesta un poco de trabajo.- mitad verdad y mitad mentira debe de reconocer.

Escucha el suspiro de Naru al mismo tiempo que se sorprende al sentir como su cuerpo es envuelto por sus brazos atrayéndola hacia él.

-¿así podrás dormir?.- susurra cerca del oído de Mai al sentir como ella asiente y acomoda su cabeza en su pecho, envolviéndolo a él también con sus brazos, aspirando el perfume tan característico de Mai.

En algún momento tendrá que Mai decirle la verdad que esta ocultando, ya son dos cosas y su curiosidad esta apunto de explotar, la primera la noche pasada al esta despertarse y besarlo de una forma –que el no se queja- sorprendente y ahora que simplemente que la escucha decir entre sueños el nombre de "Narukaima"…

¿Qué es lo que oculta Mai?...

-.-

-¿no piensas responder a mis preguntas?.- se lo pregunta fastidiado al posarse enfrente de Mai, la cual se limita a verlo a los ojos.

-no hay nada nuevo, enserio Naru.- vuelve a mentir, y cada vez que lo hace le cuesta trabajo estar mucho tiempo con Naru.

-no te creo.- y es verdad, pero por Kami que encontrara lo que Mai le oculta.

-no me importa.- responde fastidiada a las preguntas insistentes de Naru, ¿para que demonios quiere saber que ha soñado?, ¿Cuál es el propósito de que él lo sepa?, esos sueños son suyos y solamente a ella le pertenecen aunque Naru participe en ellos.

-¿estas conciente Mai, que esta misma noche sabre lo que me ocultas?.- se lo hace saber seguro de que aquello lo lograra, por su parte Mai abre los ojos sorprendida por la firme declaración de Naru, ¿Qué trama?.

-Naru…-

-ya lo sabre, mientras tanto vamos con los demás.- concluye al girarse y encaminarse hacia la salida del dormitorio.

Una electricidad la recorre por todo su cuerpo comenzando desde la parte baja de su columna y terminar en la amplitud de su pecho, sintiéndose extraña –sumamente extraña- y a su vez con miedo.

-.-

-¿Qué hay?.-

La voz de Naru es la única que se hace presente y los demás ven tanto a Mai que esta se sonroja en especial por la mirada que Osamu le da, todavía está algo apenada por la forma en que Naru la beso enfrente de él y ella no protesto.

-encontramos algo que puede interesante, pero no sabemos que de relación con lo que sucede.- explica John el cual toma entre sus manos, un sobre de cartas, una pintura que todavía no muestra lo que contiene y una pequeña caja antigua, como esos cofres que utilizaban las mujeres para poner cosas preciadas como joyas u otro uso.

-todo en este hotel esta relacionado.- lo hace saber Lin, al tomar aquel pequeño cofre de cerámica.

-¿puedo ver la pintura?.- pregunta curiosa al ser conciente que toda la atención esta hacia ella, ¿a caso pregunto algo indebido?.

-toma…- susurra John al entregarle la pintura a Mai, la cual le sonríe como respuesta, fijando su vista en aquel retrato, pero al mismo tiempo abrir sus ojos enormemente al darse cuenta de que la mujer en la pintura es idéntica a ella.

-¡Oh Kami!.- exclama sorprendida.

-todos nos sorprendimos con lo que encontramos Mai.- lo hace saber aquel monje, hacia la chica, la cual no deja de lo que tiene en sus manos.

-pero… como…- balbucea.

-no lo sabemos.- menciona sinceramente a pesar de que Mai no quiera hablar con él desde ayer que él mismo "peleo", con Naru por ella.

-en estas cartas, contre la mayoría dirigidas a un hombre de apellido Demetrios, el cual se me hace raro por que este tiene origen Griego.- hace mención el mismo monje, al atraer la atención de todos.

-en el cofre hay un poco de joyas, no las artificiales como las de hoy en día que se fabrican si no, todo lo contrario de gran valor.- explica Ayako, al cual se asombro de encontrar aquel tesoro.

-¿y que tipo de joyas?.- pregunta curiosa al apartar la vista del retrato –su retrato-.

-hoy dos collares, un anillo de compromiso me parece, y dos anillos de bodas, el que le corresponde a la novia y al novio.- explica brevemente.

-¿anillos de boda?...- susurra sorprendida.

-ya que en este lugar no hay nadie que se interponga en la unión de esta pareja, yo os declaro marido y mujer, por favor podéis besar a la novia.- concluye el sacerdote, sonriente al igual que la multitud que presencia la ceremonia.

Sabe que sus ojos brillan de felicidad y los de Naru de igual manera, su corazón palpita de felicidad, y sus manos se encuentran depositadas suavemente en el pecho de su esposo, sintiendo como este se inclina para capturar sus labios.

-¡MAI!...¡MAI!...-

Mueve rápidamente su rostro al buscar a la persona que la ha sacado de su recuerdo.

-¡nos estabas asustando!.- reprocha el monje preocupado, al ver como hace unos momentos Mai se había quedado paralizada e ida.

-lo siento…- susurra sonrojada, no podía controlar el que su mente vagara –precisamente- al sueño que tuvo con de Naru y ella casándose al la mención de anillos de boda.

-¿y que mas se puede saber?.- la pregunta de Naru, llama al equipo a contestarla pero parece ser que nadie tiene la respuesta, todo es tan confuso.

Mira de reojo a Mai que esta a su lado observando de nuevo el retrato, se encuentra preocupado y curioso –definitivamente mas lo ultimo- por saber que es lo que tanto piensa Mai en esos momentos y en que ha soñado las noches anteriores, por ello necesita estar a solas con esa mujer.

-sería de locos buscar una persona que supiera algo mas de este hotel, ya que la ultima persona que lo tuvo en sus manos falleció y lo dejo al gobierno, no veo a nadie que podamos preguntar.- concluye Ayako con pesar.

-en conclusión, tenemos que buscar por nuestros propios medios.- hace saber Osamu, el cual no aparta la vista de Mai, necesita hablar con ella y disculparse por su comportamiento infantil de ayer.

-lo que tenemos es algo en que podemos buscar mas información y encajar las piezas correspondientes de estas.- menciona Lin al tomar las cartas que le dio Ayako hace unos momentos.

-todo un rompecabezas….- suspira con fastidio el monje, al saber que no podrá pasar tiempo de Mai, ¡maldito NARU!...

¿rompecabezas?... si… ese monje tiene razón, todo es un rompecabezas, mas descubrir que le sucede a Mai.

Continuaraaaaa!!!.....

¡Konichiwa! Chicas, y chico… bueno creo que hay que darle crédito también a los chicos, aunque ellos no dejen comentarios –aunque normalmente escriben chicas- jajajajaja, no discrimino, implemente me sorprende que un chico lea la historia, aun mas cuando tiene romance, pensaba que ellos les gustaba la acción xD!... así que ¡bienvenido a bordo!...

Bueno aquí les traído el capitulo que sigue y espero verlas y verlos pronto, yo creo que si, depende de sus comentarios y si es que les sigue gustando la historia y como se va desarrollando.

¡muchas gracias por sus comentarios!!...

Y espero recibir los comentarios de este capitulo pronto!!!

Nos vemos

Se despide

Fesabi.