Capítulo VI.- Amor Transcendental.
-¡¿Por qué no quieres decirme lo que está pasando?!.- exclama furiosa Mai al entrar con Naru a la habitación.
-Ya lo sabes….- responde al enfrentarse a Mai.
-¡¿Saber?!, ¡por favor, no sé nada!.-
-Sabes lo necesario.- se lo hace saber fríamente como si con ello diera por concluida la discusión.
-¿Necesario?, ¡no sé nada!.- repite gritando.
-Mejor así.- finaliza la conversación dejando a una Mai furiosa.
¡¿Por qué no quiere decirle nada?!... ¿Por qué?.
-¿Mejor dime en que has estado soñando?.- le pregunta.
-En nada que te interese.- responde groseramente al girarse y encaminarse hacia la puerta.
-¡Por supuesto que me interesa!, ¡y tienes prohibió salir de la habitación!.- da como ultimátum.
-¿Así?.... ¡pues mírame!.- concluye al mismo tiempo que sale del lugar, azotando la puerta a sus espaldas, dejando a un Naru atónico de que Mai, lo haya desafiado.
¡Que hiciera lo que quisiera!... ¡niña tonta!....
Recuerda el lugar en el que se encuentran y sale corriendo de la habitación alcanzando a Mai en el pasillo.
-Espera tonta…- escucha la voz de Naru al tomar su mano, deteniéndola por completo.
-¿Tonta?... ¡tonto tú!.- exclama furiosa al encararlo.
-Tienes que obedecer.-
-¡No!.- al soltarse del agarre de Naru y dar pasos hacia atrás.
-Mai, no me hagas enojar.- advierte.
-Tu tampoco.-
-Regresa a la habitación, es peligroso que estés sola.- trata de persuadirla, pero parece ser que Mai no quiere escucharlo.
-Regresare si solamente me explicas por que no quieres decirme que esta pasado.- informa decidida, al ser injusto que Naru le quiera ocultar las cosas, ¡ya no es una niña de dieciséis años, ya tiene diecinueve!.
-Ya sabes lo que tienes que saber…- vuelve a repetirlo al tomarle de nuevo la mano, apretándola a cualquier intento de escape.
-¡No es justo, Naru!.- reprocha al tratar de mover su mano, cosa que le es inútil.
-Mai, regresemos a la habitación.-
Se jira al tener a Mai todavía agarrada y comenzar arrástrala solo unos dos pasos ya que esta se mantiene firme y no cede aun.
-Mai…-
-Suéltame.- lo interrumpe al ordenarle.
-No.-
-Suéltame Naru, no pienso volver a repetirlo.- lo amenaza al desafiarlo con la mirada sin apartar sus ojos marrones de los azules de este.
-Y mi respuesta sigue siendo la misma.-
-¡Suéltame!.- grita al jalar su mano pero le es inútil, forcejeando con Naru para que la libere, pero tiene tanta fuerza que le es imposible.
-Regresaremos a la habitación.- vuelve a repetirlo al arrástrala con él, sin importarle que Mai luche por liberarse.
-¡Te he dicho que me sueltes!.- exclama de nuevo al golpear con su otra mano el hombre de Naru, llamando la atención por completo de este.
Se sorprende que de Mai haya utilizado un golpe con el -el daño es mínimo- pero aun no puede creer que Mai se haya atrevido a golpearlo.
-Naru… yo… no fue mi intención.- balbucea avergonzada por lo que hizo- es que… no me dejaste alternativa… nunca te pegaría, así me llevo con Osamu, perdón.- concluye torpemente al fijar su vista en el piso de azulejo.
Así me llevo con Osamu
Y esas últimas palabras lo sacan de sus casillas –si es que antes se encontraba en ellas-
-Entonces deberías de irte con Osamu para que le pegues.-
-Yo… no quise decir eso.-
-¿A no?.- pregunta burlonamente sin soltarla, al contrario la atrae más hacia su cuerpo.
-No…-
-¿Entonces, no insinúas que prefieres estar con Osamu que conmigo?.- pregunta acercando su rostro al de Mai, fijando sus ojos en esas lagunas cafés.
-No…- susurra hipnotizada, es como si su cuerpo ya no le respondiera y su mente se encuentra en un sueño total.
-¿Estas enamorada de él?.-
-¿He?...- responde con ello como si de pronto algo en su cabeza reaccionara con esa pregunta y saliera de aquel sueño profundo.
¿Enamorada de Osamu?... ¡por supuesto que no!...
-¿Estas enamorada de Osamu?.- vuelve a insistir, al no tener respuesta, ¿estará en verdad Mai enamorada de ese bueno para nada?.
-¿Por qué preguntas eso?.- responde nerviosa, si le dice que sí, es mentira y si dice que no, tendría que confesar que ha estado enamorada esos tres años de él.
¿Eso quiere decir que si?
-¿Entonces por qué no estas con Osamu?..- pregunta- ¡oh es verdad!, si estas casada conmigo, lástima que no puedas estar con el amor de tu vida… pero si yo no estuviera en este papel y estuviera ese tonto, ya estaría revolcándote….- no continua a causa de que siente un golpe demasiado fuerte en su mejilla.
-¡Te… te… odio!.- balbucea dolida al dejar que sus ojos se llenen de lágrimas, aprovechando el desconcierto de Naru para liberarse de él -no puedo creer… ¡tonto!...- susurra débilmente, sin dar tiempo de que Naru responda, girándose y salir corriendo del lugar.
-Mai… Mai… ¡espera!.-
Nada absolutamente nada en respuesta de esa mujer, ocasionando en él que corra tras ella, sin lograr alcanzarla, para terminar perdiéndola de vista.
¡Demonios!, ¿Dónde se habrá metido esa mujer?....
-.-
-¡¿Tan difícil es decirle lo que realmente sucede?!.- reclama al mismo tiempo que hace esa pregunta al hombre frente suyo.
-¡Sí!...- responde desesperado al encontrarse a un lado de la cama matrimonial que comparte con Mai.
-¡Por tu culpa esta así!.- reprocha aquel hombre de cabello amarillo sin importarle que los demás del equipo lo estén mirando.
-Yo…yo…-
-¡Claro el GRAN NARU NUNCA PUEDE EQUIVOCARSE!.- concluye furioso al dar dos pasos hacia enfrente al mismo tiempo que aprieta sus manos y contener las ganas de golpear a su jefe.
-Por favor…- una voz femenina se hace presente al interponerse entre Naru y el monje.
-Ayako…-
-¿No crees que Naru también siente que lo que le sucedió a Mai?.- le pregunta al fijar sus ojos en los cafés de él.
-Si…- admite a su pesar, por la cara de Naru al encontrar a Mai a pie de las escaleras inconsciente dando indicios de que se cayó, todo ese tormento no lo deja en paz por lo menos –ha de suponer-.
-¿Y que han averiguado?.- la pregunta de Lin ocasiona que el equipo completo se gire hacia él.
-No mucho…- responde John.
-Deberíamos de seguir investigando, lo que sea que sucede en este lugar, estoy seguro que ocasiono el accidente de Mai, por ello debemos de apurarnos aún más en las investigaciones.- les recuerda, lo cual el resto del equipo asiente, el monje se retira de la habitación seguido del sacerdote joven, Ayako empuja sutilmente a Osamu y Masako, intuyendo que Lin necesita hablar con Naru a solas.
El sonido de la puerta al cerrarse es la señal para que él comience a preguntar.
-¿Qué sucedió?.-
El silencio se hace presente como respuesta a Lin.
-Naru…- insiste.
-Estábamos... discutiendo… después… salió corriendo…- murmura al encontrarse sentado a un lado de una Mai inconsciente que muestra una venda entorno a su frente con un parche en su mejilla izquierda al igual que parece ser una sustancia amarillenta en su labio inflamado dando indicios de herida.
-Naru…-
-¡Por Kami Lin!... ¡soy el culpable!.- se reprocha con voz grave, si tan solo la hubiera seguido inmediatamente, si no hubiera reclamado… ¡oh Kami!...
-Naru….-
-Mañana se ira, no permitiré que sucede algo mas.- interrumpe a su amigo para dar ese anuncio que le pesa a el mismo –y demasiado- diría él.
-Naru, estas precipitando las cosas, y si Mai se cayó sin que nadie la empujara, hay esa posibilidad.- le hace ver que es muy precipitado que Mai se vaya, todavía no está seguro que reacción tendrá el espíritu si ella desaparece.
-No me importa, ya he tomado una decisión, se ira mañana a primera hora con Ayako.- concluye al fijar su mirada en Mai.
-Estás consiente lo que implica esa decisión.-
-Si…-
Y es verdad, sabe que al irse Ayako con Mai, Masako quedaría sola por lo cual ella tendrá que ocupar el lugar de Mai.
-Como quieras…. Entonces te dejare con Mai, así le darás las noticia una vez que despierte.- lo dice al caminar hacia la salida de la habitación, aunque no esté de acuerdo con la decisión de Naru no puede imponerse a otra cosa, Naru debe de darse cuenta de las cosas por sí solo, sus padres lo mandaron a cuidarlo no a obligarle hacer lo que él cree que es mejor.
La decisión de uno es basada en nuestro propio criterio no en él de otros.
-.-
Escucha un quejido en la habitación, al mismo tiempo que empieza a moverse, es como si ese sonido saliera de su garganta y el movimiento de su cuerpo es lento y doloroso, para comenzar abrir sus ojos, enfocando con esfuerzo su vista a su alrededor.
-¿Mai?.- esa voz masculina llama a sus ojos que se enfoquen.
-Naru…-
-Gracias a Kami que has despertado…- murmura para si al mismo tiempo que besa la sien de Mai.
-¿Qué paso?.- pregunta totalmente confundida, no recuerda nada de lo que sucedió y el cuerpo le duele.
-Pensamos que te caíste de las escaleras.- mitad verdad mitad mentira, más bien se cree que el espíritu tuvo algo que ver.
-Ah…- es lo único que responde al tratar de hacer memoria.
-¡Te… te… odio!.- sus ojos se llenen de lágrimas, aprovechando el desconcierto de Naru para liberarse de él.
-No puedo creer… ¡tonto!...- susurra débilmente, sin dar tiempo de que Naru responda, girándose y salir corriendo del lugar.
-Mai… Mai… ¡espera!.-
Lo demás es demasiado borroso para ella, si recuerda haberse caído de las escaleras pero no está clara la razón por la que se dio.
-¿Quieres un poco de agua?.-
La pregunta de Naru la saca de sus recuerdos, al mismo tiempo que la sed se hace presente en su boca, dejando que él se encargue de tomarla entre sus brazos e incline el vaso para que pueda beber.
-Gracias…- una vez recostada.
-No hay de que.-
Hay tantas cosas que desea decirle a Mai que no sabe por dónde empezar, primero su caída, segundo lo que debió de haberle dicho desde el principio y por último el que mañana temprano se va.
Juega con sus manos, es la primera vez desde hace mucho tiempo, no recuerda cuanto, que se encuentra nervioso.
El gran Naru nervioso…
Si lo viera su…oh ya sabe él quien, se burlaría de él.
-Mai… yo….-
-Dime la verdad Naru, ¿qué paso?.- exige una respuesta al querer sentarse con un poco de esfuerzo y ayuda de Naru lo logra.
¿Cómo explicarle a Mai que su vida estuvo en peligro?, ¿cómo hacerle ver que debe de regresar a su casa, por su propia seguridad?.
-Te caíste… o se cree que te tiraron.- de una vez por todas, habla con la verdad.
-¿Por qué?...-
-Mai… hay cosas que debes de saber.- y espera él poder decirle todo.
-¿Qué cosas?.- pregunta al ver como Naru se sienta a su lado.
Comienza a relatar la historia que más o menos sabe todo el grupo incluyéndolo, el gran parecido que ambos tienen con las personas que vivieron, sorprendiendo a Mai por completo –el mismo se sorprendió en su momento-, el que se cree que el espíritu es Narukaima y ha regresado por su amor, que podría ser ella, también le termina explicando que por su propio bien había decido regresarla a la cuidad, cosa que Mai protesta.
-Ya lo he decidido.- concluye firmemente.
-Pero Naru…-
-No te pondré en riesgo.- de nuevo lo repite, solo que en esta ocasión observa los ojos cafés de Mai.
-¿Y Ayako?.-
-Ella ira contigo.-
-¿y quién se quedará con Masako?.- una buena pregunta, que espera que Naru no le diga lo que se está imaginando.
-Conmigo…- concluye observando que el color de Mai se vuelve pálido y sus ojos cristalinos.
-Ah…- es lo único que puede decir, ¿reclamarle?, ¿con qué derecho?, simplemente han compartido un par de besos y la cama en el sentido más inocente posible.
Ella se va y Masako gana.
Perfecto…
Cierra sus ojos al no querer que Naru se dé cuenta lo mucho que le afectan sus palabras o más bien su única palabra.
-¿Entonces mañana regreso?.- reafirma en susurro.
-Si… lo siento.- en verdad lo siente, pero sentiría más si Mai sale lastimada por su culpa.
-No te preocupes estaré bien… ahora comenzare hacer mi equipaje.-
-No puedes moverte…- impide al volverla a recostar suavemente.
-Tengo que moverme Naru, si es que quieres que mañana me vaya.-
Muy a su pesar Mai tiene razón así es que la deja levantarse de la cama con un poco de dificultad y dolor, y el solo debe de observar desde su sitio como Mai comienza lentamente a empacar sus cosas.
Una suerte que no desempacara toda su ropa, permaneciera está en su maleta, lo único que debe de empacar es lo del baño y la ropa sucia en una bolsa, recordando que llegando a casa es lo primero que debe de limpiar.
-Me iré a bañar, así mañana no perderé el tiempo en arreglarme tanto.- anuncia tomando las cosas necesaria para tomar un baño de agua caliente que sabe que su cuerpo agradecerá.
-Mai…- antes de que pueda decir algo, el llamado de la puerta lo interrumpe.
-Por favor abre…- se lo dice sin girarse a ver a Naru.
Entra al baño cerrando la puerta detrás de ella, sin poder ignorar la voz femenina que reconoce perfectamente "Naru… vengo a dejar mis cosas", ¿así que ya desea cambiarse?, ni siquiera se ha ido.
-Masako, hasta mañana se va Mai.- la voz de Naru hablando con la vidente ocasiona que en ella sienta algo tan primitivo… celos.
-¡Claro que lo sé!, pero como no debo de estar sola mañana, mejor me adelanto.- ¡si claro!
-¿Y Ayako?.- la pregunta de Naru también ocasiona curiosidad en ella, ¿si y Ayako?.
-Está afuera, ya sabes esperándome.- ese esperándome suena demasiado provocativo, reprimiendo sus impulsos en salir y encararla, dejándole en claro que Naru es suyo, pero como hacer eso, ya sabe ella que Naru no es suyo.
-Ayako por que no vas a ayudar a Mai, sé que todavía no se siente bien.- aquello ocasiona que comience a desvestirse lo más rápido que su cuerpo adolorido le permite, se encuentra quitándose su playera cuando entra su compañera.
-¡Vaya sí que das pena!.-
-Gracias…- gruñe, sin voltear a verla, simplemente ignorándola y concentrarse en la conversación de afuera y desatarse el pantalón.
-¿En dónde dejo mis cosas?.-
-Creo que deberías de esperar hasta que Mai se vaya.-
-Por favor Naru, Mai comprenderá ella sabe lo que hay entre nosotros.- ¿ellos?, ¿hay algo entre ellos?.
Todo su cuerpo se tensa al comprender esas palabras.
Una risa la desconcierta volteándose a ver a Ayako.
-¿Qué?.-
-No puedo creer que creas que entre Masako y Naru hay algo.- ríe
Se limita a no contestar y abre la regadera bloqueando cualquier sonido de la habitación continua.
-Hay Mai, si creyeras en lo que te digo, ¡Naru está loco por ti!.- vuelve a repetirlo como unas dos ocasiones atrás se lo dijo a la chica.
-Si claro…- al entrar a la regadera, soltando un suspiro al sentir el agua tibia en su cuerpo.
-Si no me creer déjame probártelo.- desafía a su amiga, al ayudarle a enjabonarse.
-¿Así?, ¿Cómo?.-
-Tu deja todo en mis manos.- sonríe al formular un plan infalible.
Y eso en verdad le da miedo… ¿Qué tramara Ayako?.
-.-
Entra a la habitación envuelta en la bata de baño, con Ayako a su lado.
-Piénsalo Mai, mañana estarás libre y por lo menos tendrás unas pequeñas vacaciones, ¿Por qué no salir con esos galanes?.- continua sonrojada desde que Ayako le explico el plan.
-¿Qué galanes?.- se sorprende que Masako pregunte y esta parece que está muy interesada en la respuesta.
-Mai, que tiene a tres bombones que derriten por ella, solo que no quiere hablarles.- explica, sonriendo ampliamente.
-Ya te dije Ayako que tenía planes de descansar.- y es la verdad no miente, desea descansar.
-Y mejor forma de descansar que está con ellos.- en otro momento la cara de Ayako le haría reír pero estar con Naru ahí presente -aunque parece ser que no le toma importancia a la conversación al estar concentrado en su libro- ocasiona que sus mejillas se tiñen aún más de rojo.
-¿Están buenos?.- la pregunta de Masako trae a su memoria esos tres hombres.
-¡Más que buenos!... ¡BUENOTES!...-
-¿Así?, descríbelos.- reta la misma Masako al tomar asiento en la cama con Ayako a un lado.
-Ya conoces uno, ¿te acuerdas el chico que fue a preguntar por Mai al trabajo y ella no estaba por no sé qué cosa, no me acuerdo… y Naru lo recibió groseramente.- lo último hace hincapié en que Naru escuche y este se limite a seguir con su lectura.
-¡El de las pompis firmes!.- recuerda Masako.
-Ese mismo… ya si Mai no lo quiere yo me lo quedo.- hace ver su interés en ese bombón, pero antes debe pasar por Mai.
-Ayako…- su voz suena a amenaza que bien su amiga ignora.
-¿Tienes su número?.- el interés de Masako la desconcentra, ¿no está enamorada de Naru?.
-Claro que si.-
-¿Entonces qué esperas en hablarle?.- anima Masako sonriente
-¿Tú quieres una cita con él?.- pregunta confundida.
-¡Claro que no!, es para ti…. Estoy segura que te divertirás mucho.- hace ver sus intenciones.
-Yo…-
-…Yo también creo eso…- interrumpe Ayako cualquier cosa que Mai hubiera querido decir.
-¿Y los otros dos?, ¿Qué tal son?.-
Desea fulminar con su mirada a Ayako pero esta no la mira impidiendo las preguntas formuladas sean contestadas.
-Como modelos… ojos verdes, azul cielo y un cuerpo para chuparse los dedos.-
-¡Oh por Kami!.... ¿y no les haces caso?, ¡eso es un pecado!.- reprocha Masako demasiado sonriente para su gusto.
-Masako…-
-Creo que deberíamos de ir a ver cómo van los demás.- interrumpe Naru al ponerse de pie y cerrar con demasiada fuerza su libro, encaminándose hacía la puerta.
-Yo me quedare con Mai, todavía no estoy seguro de que sea prudente que salga.- hace ver Ayako sonriente.
-Yo voy contigo Naru.- se ofrece rápidamente Masako, tan rápido que ya está a lado de Naru.
-Y no se preocupen por nosotras, estaremos hablando por teléfono, para concretar citas.- Masako ríe ante el comentario de Ayako, al darle una señal de adiós con la mano.
-¡Ayako!.- grita furiosa una vez la puerta es cerrada.
-Hubieras visto la cara de Naru.- ríe, sin importar que puedan escucharla.
-Ayako…- amenaza con su simple voz.
-No fue para tanto… relájate.-
¿Relajarse?, ¿Cómo relajarse, cuando sabe que Naru le interesa muy poco?.
-.-
Se limita a no fijar su vista en la cámara que da a su recamara, sin querer observar como Ayako toma el celular de Mai -que se encontraba en las maletas- para comenzar hacer esas llamadas.
Se maldice interiormente al haber tenido esa brillante idea acerca de regresar a Mai, ahora estará fuera de su alcance y no podrá hacer nada por que salga con esos, sabe que es inútil el ponerse de esa forma, pero los celos, son celos, una suerte que los demás no se dieran cuenta de su estado o más bien el único fue Lin, ignorando sus sonrisas burlonas al comprender todo a causa de la cámara de su habitación y los audífonos que rodean su cabeza.
-He investigado en la biblioteca del lugar, a pesar de no encontrar libros servibles, encontré algo muy interesante.- anuncia la voz del monje, mostrando el pequeño libro ya sus páginas amarillas mostrando el paso de los años y unos pétalos secos, de color morado con las orillas negras y puntos verdes a causa de la humedad.
-No veo lo interesante, solo un libro antiguo.- se queja Masako al devolver el libro.
-Fíjate en la contraportada de este.- muestra y ahí claramente se lee.
Para la damisela más hermosa que con tan solo verla logro cautivar este corazón salvaje; que estos meses pasen como el río que fluye, deseando así que pronto seas mi esposa.
Tu eterno enamorado.
-¡Que romántico!.- suspira de placer.
-Es cierto, pero pasando a lo que nos interesa, si nos damos cuenta la tinta es antigua se corre a lo largo de los años, pero se conserva.- explica al observar todo el texto.
-¿Cómo supones que puede pertenecer a la chica del cuadro?.- la pregunta de John no es tan mal acertada.
-Hay que tal solo fijarse en el color de las hojas, y el material del que fue hecho el libro, es antiguo de ese siglo podría decirlo.- aclara.
-Entonces quiere decir que el espíritu es el esposo de la mujer.- concluye John pensativo, como si eso no fuera tan fácil de creer, alguien que amo no haría daño al ser querido, algo andaba mal.
-Yo estoy de acuerdo con esa teoría.- expresa Masako acercándose a Naru- ¿y tú Naru?.- al momento de tocarlo.
-¿Qué?.- sale de sus pensamientos, dejando en claro que no escucho nada.
-Que si estás de acuerdo que el esposo de la mujer del cuadro sea el causante de lo que sucede.- repite sonriente, aunque en su mente crece la duda si Naru siente algo "especial" por la chiquilla del grupo.
Se convence a si misma que son inventos suyos, puede ser que Naru este preocupado por el estado de Mai, de la misma manera que se siente preocupado por todos los del equipo aunque él no quiere que nadie se dé cuenta, si eso debe de ser.
-Puede ser…-
-¿Entonces que esperamos para encontrar los restos de ese hombre y quemarlos?.- pregunta algo entusiasmado Osamu, deseando que se acabe ese caso y volver a la rutina "normal" que hay en Tokio.
-Y no se olviden de la sal, una vez que encuentren sus restos.- recuerda Lin, interesándose aún más en la conversación que escucha por los auriculares.
-Y agua bendita.- concluye sonriente John al mostrar el recipiente que contiene la esencia.
-Nosotros nos encargaremos de buscar en la biblioteca cualquier señal donde se puede encontrar los restos del hombre, no regresaremos sin saberlo.- hace saber Houshou, deseado salir del lugar, no le parece que mañana Mai se vaya.
-¿No crees Naru que deberíamos ir a descansar?.- sugiere al querer que ese día pase demasiado rápido, y que otra forma de lograrlo es dormir.
-Tienes razón… estoy seguro que Ayako no ha terminado de hacer su maleta.- susurra pensativo al mismo tiempo que desea hablar con Mai o lo mejor es mantener la boca cerrada.
-¿Estarás bien solo?.-
-Yo no veo el problema de ello.- responde divertido Lin, al comprender que esta celoso, si tan solo lo supiera Mai, pero prefiere observar, ese drama que se desarrolla.
Una mini telenovela comienza delante de sus ojos…
-.-
No ha mencionado ni una palabra, se limita a observar como Mai dedica su tiempo en lectura, algo que nunca pensó ver en Mai aparte de sus libros de estudio, solo que no puede saber de qué se trata el contenido del libro a causa del forrado de flores que lleva este; también mantiene la distancia, al encontrarse en la sala de estar de la habitación, desde que Ayako se fue con Masako no le ha dirigido la palabra a Mai sin saber por dónde empezar, podría preguntar sobre las "citas", pero Mai se daría cuenta de que esta celoso, pero el no saber lo pone aún más. Definitivamente le salió contraproducente el que Mai se fuera del lugar, ahora tendrá el tiempo libre –lo que dure el caso- para que pueda salir con quien desee y él no poder hacer nada, absolutamente nada.
-¿No vas a dormir Naru?- pregunta al apartar la vista del libro.
-En un momento.-
Una respuesta vaga por su parte, pero como explicar que no puede meterse a la cama sin resistir la sensación de tocar a Mai, el demostrarle que es suya y que por consecuencia esa chiquilla de diecinueve años le debe fidelidad.
Celos…
Una estúpida palabra de cinco letras que como le molesta en esos momentos al imaginar a Mai en brazos de otros, de la misma manera o peor aún con otro.
-Te encargas de apagar las luces.- la voz de Mai definitivamente lo saca de sus pensamientos aunque siente algo raro en su voz, como si estuviera molesta o triste, cualquiera de las dos cosas.
-Sí, tú descansa, buenas noches.- desea al ver como Mai, se acomoda de su lado.
Definitivamente no puede dejar que se marche, y aún más el saber que tendrá que ver a hombres, ¡por Kami!, ¡muere de celos!, hasta el punto de querer golpear a esos tipos, maldice a Ayako por su espléndida idea y aborrece que Masako siguiera el juego, desde que conoce a Masako sabe de sus intenciones porque él la vea más que una compañera de trabajo, solo que él se quedó perdidamente enamorado de Mai, desde el momento en que la vio, tan chiquilla.
-Buenas noches, Naru…- se despide un leve susurro, siendo consiente que esa noche, es la última en la que estará al lado de Naru, manteniendo la calma, al no querer llorar, al imaginarse como Masako disfrutara de Naru.
Por qué… aunque Ayako le diera a entender lo contrario, Naru y Masako son pareja.
Así que tendrá que resignarse que Naru es de Masako y fue hermoso soñar que tenía una vida a su lado.
…Soñar es vivir y vivir es soñar…
-.-
El cielo parece mostrar su estado de ánimo, el día lluvioso, las nubes oscurecen, su atuendo es negro y lágrimas en su rostro caen las cuales se combinan con la lluvia, el dolor en su pecho no se va al igual que el odio que siente por aquel hombre que le arrebato al hombre de su vida.
-Mai, lo siento tanto.- escucha la voz de una mujer atrás de ella, al encontrarse, hincada a lado en el agujero que es preparado para sumergir el ataúd de su esposo.
-Hija…- esa voz la obliga alzar su rostro encontrando a su padre a su lado, abriéndole sus brazos lo cual ella se levanta a refugiarse en ellos estallando a un más de dolor- lo siento tanto cariño.-
Nadie lo siente tanto como ella.
-Naru siempre estará contigo, aún más en este lugar.- las palabras de su padre desean darle ánimo, pero lo único que logran es hacerla recordar que debajo de ese enorme árbol -En el cual ahora están sepultando a Naru-fue la primera vez que lo vio, tan seguro de sí mismo que le robo el corazón con una mirada.
Abre sus ojos de un golpe al sentir como pequeñas lágrimas escapan de ellos, recordando su sueño, aún más el dolor que sintió en ese funeral, porque era lo que soñó, el funeral de Naru.
Trata de incorporarse pero un brazo que rodea su cintura la detiene dándose cuenta que su rostro esta encima del pecho de Naru.
-¿Te duele algo?.- la voz ronca de Naru ocasiona en ella que de un pequeño respingo.
En respuesta mueve su cabeza en forma negativa sin querer hablar.
-¿Estas llorando?.- al alzar su rostro y obligarla a verlo, lo cual confirma en las sospechas de Naru-¿Qué sucede?.-
-Soñé feo.- es su única respuesta.
-¿Qué soñaste?.-
No quería decirlo, no cuando debía de confesar que lo ama.
-No recuerdo muy bien.- miente al dejarse abrazar por Naru, no deseaba romper esa intimidad entre ambos- llovía, estaba frío y había gente de negro.- confiesa al esconder su rostro en su cuello, respirando el aroma de Naru, dejando que este la estreche aún más en sus brazos, al igual que permite que las piernas de Naru envuelvan las suyas de una manera tan íntima que un rubor aparece en su rostro.
-Trata de dormir, yo velare tu sueño.- le susurra Naru en su oído al mismo tiempo que comienza a darle un masaje suave en su espalda, llevándola lentamente al mundo de los sueños.
Lo ama…
-.-
Se encuentra tan a gusto en esa posición que no desea despertar a su bella acompañante, deseando que los minutos pasen como horas y las horas como días, la cabeza de Mai se encuentra encima de su brazo el cual sirve como almohada, sus manos descansan en su pecho y sus piernas están entre lazadas, percibiendo la tibieza de su cuerpo.
¿Cómo sería capaz de dejarla ir, y apartarse de su lado días enteros?.
La ama… pero, ¿cómo confesárselo?
Con su mano libre acaricia suavemente el rostro de Mai, al ver como suspira su nombre, ocasionando en él una sonrisa, sería capaz de acostumbrarse a despertar con Mai todos los días de su vida; ¿Quién creería que Naru "Kazuya Shibuya", soñaría con formar algo con Mai?, una mujer algo despistada.
Inclina su rostro al rozar sus labios con los de Mai, sintiendo como ella a pesar de encontrarse dormida le corresponde abriendo sus labios, el cual él los envuelve por completo, llevando él el ritmo que la propia Mai se adapta perfectamente, aún no sabe si ya se encuentra despierta o está soñando, pero eso no le importa en absoluto, la recuesta completamente en la cama quitando su brazo y deslizarlo a la cintura de Mai, al pegarla a su cuerpo; escucha un suspiro salir de sus labios; el cual le ocasiona otra sonrisa, sin parar aquello, deseando dejar un marca en el cuerpo de Mai, que cualquier otro hombre vea sepa que le pertenece, deslizando sus labios al cuello de Mai, succionado un poco de piel y morderla suavemente lo cual Mai como reacción suelta un suspiro de placer, soltando el pedazo de piel y admirar el tono rojo de este, sonriendo aún más por lo cual futuramente se convertirá un chupetón, con ello quedará claro que Mai mantiene una relación con alguien.
-Buenos días.- saluda, observando los ojos marrones brilloso de Mai.
-Buenos días…- expresa sorprendida ante lo que acaba de suceder y en la forma en que Naru fue capaz de despertarla, no es que se queje, es maravilloso, pero su mente no puede evitar preguntar ¿Por qué?.
-Tenemos una hora antes de decidir alistarnos.- anuncia al seguir con esa intimidad, deslizando su mano por la pierna de Mai, la cual da como respuesta moverla para que él tenga mejor acceso.
-¿Qué vamos hacer?.- pregunta al formar una sonrisa, dejándose pegar aún más hacia él cuerpo de Naru.
-Esto…- susurra al inclinarse a besar los labios de Mai, la cual acepta gustosa el beso que Naru le da, sin importarle el futuro.
Enreda sus dedos en el cabello de Naru, al acercar su rostro aún más hacia el de ella, sintiendo como Naru profundiza aún más el beso, abriendo sus labios por completo y gemir en respuesta ante el placer que le produce, puede sentir las manos de Naru vagar dentro de su camisón, posándose en su cintura y tal vez una deslizándose aún más hacia arriba, suspirando al sentir como sus dedos rozan con la base de su pecho.
El que Mai se arqueé hacia su cuerpo facilita las cosas, el subir su camisón se le ha hecho fácil y pretende quitárselo, desliza sus labios primero por la mandíbula de Mai deleitándose de los suspiros que salen de sus labios, continua con la garganta escuchando un pequeño gruñido seguido por su nombre y seguir por su hombro el cual ya se encuentra desnudo al deslizarse el tirante hasta su brazo.
-Naru…- suspira de placer al sentir esas sensaciones por todo su cuerpo, sus pechos voluminosos y ese calor intensificarse aún más en la parte baja de su vientre.
-Oh…oh….oh…- exclama al sentir como Naru ha llegado a su pecho, el cual se dedica a succionar y lamer, intensificando aún más el placer que le produce aquello, manteniendo sus ojos cerrados, enterrando sus uñas en los hombros de Naru
-Eres tan preciosa…- gime al deslizar su lengua por el valle de sus senos.
-Naru…-
-Preciosa…- vuelve a susurrar roncamente al deslizar sus labios de vuelta a la boca de Mai, la cual lo recibe gustosamente, la cual gime y el también al sentir su pecho desnudo chocar con el cuerpo desnudo de Mai.
-Mai…- murmura jadeante al separarse de sus labios y enfocar sus ojos azules con los marrones de ella, sonriendo al saber que esos labios rojos, sus mejillas del mismo tono son producto de él.
-Naru…-
-¿Quieres seguir?.- una pregunta que no haría si no supiera ante mano que es la primera vez para Mai.
¿Seguir?... ¿Naru le está pidiendo permiso?.
¡Lo desea!.
Simplemente asiente y atrae con una de sus manos el rostro de Naru y estampar sus labios con los de ella, dándole acceso a todo lo que le pertenece.
La desea, la ama…
-¡Naru!, ¡Naru!.... ¡abre la puerta!.- los gritos detrás de la puerta y los golpes ocasionan que se separe de los labios de Mai, jadeando y tratando de controlar su respiración, al igual que maldice mentalmente esa interrupción.
-¡Naru!... ¡Naru!, ¡está temblando!...- exclama e informa la voz femenina de otro lado.
¿Temblar?... observa a su alrededor y todo se encuentra en perfecto estado.
Se incorpora, al separarse de los brazos de Mai, la cual se tapa con la sabana, al seguir su trayectoria con su mirada.
Posa su mano en el la manija al tratar de calmar su respiración, al sentir el deseo frustrado en su cuerpo y las señales de deseo en él, su miembro todavía inflamado y puede apostar que sus labios están rojos e inflamados, no tan inflamados como los de Mai, pero si algo.
Escucha el suspiro de Naru al tiempo que recarga su frente en la puerta.
-¡Naru!... ¡Naru!... ¡abran la puerta!.- exige Masako, lo sabe por qué reconoce su voz.
-Masako ya paso, porque no intentas calmarte, tal vez no lo sintieron.- la voz de Ayako también se hace presente detrás de la puerta.
-¡¿Y si Naru esta lastimado?!.- escucha al incorporarse en la cama y buscar su camisón el cual se encuentra enredado entre las sabanas, tomándolo al igual que la sabana e irse al cuarto de baño con ella enrollada en su cuerpo.
-No estamos lastimados, ni Mai, ni yo.- responde Naru, al escuchar como abre la puerta.
-¡Estaba tan preocupada!.-
-Aquí parece que no hubo temblor, alguno.- menciona Ayako, al inspeccionar el lugar.
-Eso es lo que se me hace raro.- expone al retirar los brazos de Masako de alrededor de su cuello, ya con ello el deseo que sintió por Mai, se ha desvanecido.
-¿Entonces que paso?.-
-No lo sé.- responde sinceramente Naru.
-En toda la mansión, excepto su habitación, hay indicios que hubo un temblor fuerte, no entiendo, ¿por qué?.- expone Ayako.
-¿Lin que sabe al respecto?.- pregunta al querré desviar la vista de Ayako de la cama, logrando su cometido.
-Está investigando al igual que Osamu, John y el monje.-
-¿Y ustedes?.-
-Masako se preocupó por ti, y como consecuencia estamos aquí.-
-Ya vieron que Mai y yo estamos bien, en un momento los alcanzamos.- al guiarlas hacia la puerta de nuevo.
-Hablando de Mai, ¿dónde está?.- pregunta curiosa Masako.
-En el baño.-
-¿Y cuándo se van?.- pregunta al querer ya deshacerse de su rival.
-¿Les parece que en una hora, los veamos con Lin?.- evade la respuesta que quiere Masako.
Sale del cuarto de baño al escuchar la puerta cerrarse, enfocando su vista en la espalda de Naru, la cual tiene impresa unos rasguños, sonrojándose al saber que ella fue la causante de ellos.
No puede comprender como es que Masako, no entiende que a él no le interesa como mujer, debería de hablar con ella de manera definitiva, antes que ella albergara ideas locas respecto a ellos dos.
Gira su cuerpo para ser consciente de que Mai lo mira fijamente, definitivamente puede acostumbrarse a verla todas las mañana y más con ese aspecto tan sensual, sus mejillas, labios y cuello sonrojadas al igual que estos dos últimos inflamado a causa de sus labios; se encamina hasta el lugar donde se encuentra Mai, rodeándola entre sus brazos e inclinarse a probar de nuevo esos labios, es como si algo dentro de él desatara todo esa intimidad, sus sentimientos reprimidos florecieran sin importar nada.
-Espera… espera…- susurra al sentir como Mai se pega demasiado a su cuerpo y el suyo responde a las exigencias de ella, si no se controla saldrá de descontrol todo.
-No podemos seguir Mai…- murmura al separarse de esos labios, observando sus ojos marrones los cuales se han abierto mirándolo de una forma confusa.
-¿Por?...-
Una pregunta que su mismo cuerpo y parte de su mente se hace.
-Nos esperan…- y es verdad.
-Iré a vestirme…- hace saber al separarse de los brazos que la rodean e ir hacia su maleta escogiendo que es lo va a ponerse.
Observa a Mai de espaldas, deleitándose de la forma de sus piernas y ese trasero redondo que se esconde debajo de su camisón, no sabe que es lo que le sucede, pero es como si su cuerpo fuera controlado por algo profundo en su interior, algo que hace que el deseo junto con los sentimientos que tenía hacia Mai despertaran con mayor intensidad, tanto que le es tan difícil controlarlos como antes lo había hecho; desea atraparla entre sus brazos y volver a la cama terminar lo que empezaron hace unos instantes, pero parte de él se niega recordando que los esperan, pero la otra parte desea hacer lo que su cuerpo anhela.
¿Qué demonios le está sucediendo?.
-Iré a cambiarme, no tardo.- al desaparecer por la puerta del baño.
Algo le está sucediendo… y siente que se debe a la culpa de aquel espíritu.
-.-
Se encuentra molesto, y está seguro que no es el único, el monje y Masako están de la misma manera, al ver como Naru no deja de abrazar a Mai de la cintura, mientras que está esta sentada entre sus piernas, ambos leyendo ciertos documentos en la pantalla del monitor.
Ríe al sentir como Naru entierra su rostro en su cuello, ocasionando en ella algo de cosquillas, como consecuencia no puede concentrarse en la información.
-¿Encontraste algo chistoso Mai?.- le pregunta Osamu
-No… es solo que recordé algo chistoso.- miente al mismo tiempo que pellizca la mano de Naru, obligándole a parar aquello.
-¿Qué recordaste, Mai?.- le pregunta de forma grosera Masako, obligándola a sonreír aún más, sabiendo bien que esta celosa.
-Lo que planeo hacer cuando vuelva.- responde rápidamente, que apenas pensó.
-Hablando de ese tema, Naru, ¿a qué hora piensas que van a partir Ayako y Mai?.-
-No sé si sea conveniente que Mai se vaya.- hace ver sus intenciones.
-Yo creo que debemos de dejarla ir, aun mas cuando ya ha indicios que el fantasma quiere algo con Mai.- interviene Osamu.
-Pero, ya no te duelen mucho los moretones, ¿o sí?.- pregunta el monje, al no querer que Mai se vaya, al saber por medio de Ayako que planeo ciertas citas para ella.
-La verdad es que ya no…- confiesa y a la vez se asombra de ello, es cierto ya no siente dolor alguno y eso es raro, ya que normalmente los moretones que llega a acumular en algún caso le duelen por un par de días, no se quita el dolor de un día para otro.
-Entonces no tiene el por qué irse.- concluye Naru, sorprendiendo a todos, bueno excepto a Lin, el cual sonríe.
-¿¡No que es peligroso para Mai, quedarse?!.- protesta Masako.
-Si… pero también irse es peligroso.-
-¿Por qué?.- ¿no será que Naru desea algo mas con Mai?, se le hace raro que Mai tenga ese brillo en los ojos, y su blusa sea de tortuga al haber clima cálido, algo andaba mal.
-Podría llevarse al espíritu.-
-¡Bah!, yo creo que hay otras intenciones que Naru no nos ha contado o bien podría ser Mai.- lo dice furiosa, no va a permitir que esa chiquilla le quite lo que ella ha tratado por años con Naru.
-¿Cuáles según tu Masako?.- pregunta al incorporarse, molesto por que Masako se quiera deshacer de Mai.
-A mí se me hace raro que Mai, tenga una blusa de tortuga cuando estamos en clima cálido, también que estés abrazándola cuando hace días que no había ni una pizca de sentimientos hacia alguien por tu parte, ¡más bien creo que paso algo entre ustedes!.- concluye al señalar a Mai, la cual se sonroja, nunca pensó que ese detalle de la blusa fuera a ser percibido; la playera que tenía pensado ponerse, no pudo a causa de que Naru le dejo un chupetón en su cuello.
-Si el caso fuera lo que dices Masako, no creo que sea de tu incumbencia, Mai es libre y yo también, ¿Cuál es tu problema?.- responde al ser consiente que Masako no es la única molesta, tal vez Osamu y el monje estén de igual forma.
-¡Estás jugando con ella!.- exclama furioso Osamu.
-¡Por supuesto que no!.-
-Por favor…- susurra Mai, interponiéndose entre Osamu y Naru.
-¿Es que no lo ves Mai?, ¡está jugando contigo!... es raro que Naru muestre sentimientos hacia a ti después de tres años!.- le explica al tomar las manos de Mai.
-Suéltala.-
-Confesa que tus intenciones son llevarla a la cama.-
-No lo son.-
-¿Entonces tienes intenciones con ella?.-
-Que te importa.- al separar a Mai de Osamu.
-¡BASTA!.- grita Mai, al momento en que todo lo de cristal a su alrededor se rompe, atrayendo el grito de Masako y Ayako.
Los siete pares de ojos observan fijamente a Mai, la cual no comprende que es lo que pasa.
-Yo…-
-¡Maldición!.- la exclamación de Lin atrae la atención de todos los del equipo.
-¿Qué pasa?.- pregunta John.
-Osamu, John, Ayako, Masako y Houshou, acompáñenme por favor…- ordena Lin al encaminarse hacia la puerta.
-Pero…-
-Ahora.- interrumpe a Masako.
-Yo… Naru…- balbucea al sentir los brazos de Naru a su alrededor.
-Tranquila, Mai… no es tu culpa…-
-.-
-¿Por qué nos haces salir, Lin?.- se queja Osamu.
-Creo que ya entiendo por qué ese comportamiento entre Mai y Naru.- comienza a explicar, llamando la atención de todos.
-¿Qué pasa?.-
-Naru y Mai, han sido posesionados por los espíritus de Maida y Narukaima.-
-¿Qué?.- sin poder creerlo, ¿su Naru posesionado por ese espíritu?.
-Es la única respuesta que encuentra, ayer Naru estaba decidido que Mai se fuera, contando que Mai ya no siente dolor alguno de su accidente y si sumamos a lo que acaba de suceder cuando Osamu estaba discutiendo con Naru, es lo único que llego a concluir.- hacer ver que su teoría es cierta.
-Creo que Lin tiene razón, entonces lo convenientes es hacer un exorcismo a Mai y Naru, pero si lo hacemos podíamos desatar la ira del espíritu.- exclama John.
-¿Entonces qué hacemos?, no podemos dejar que Mai y Naru se sigan comportando de esa manera.- protesta desesperado Osamu.
-¿Y si forzamos a Mai irse?.- sugiere Masako.
-¿Y si tiene consecuencias?.- le responde con esa pregunta Ayako.
-Eso sería una posibilidad, ¿Qué hacemos?.-
-Creo que la única solución es hacer el exorcismo.- concluye Lin, el cual no encuentra otra alternativa.
-Manos a la obra, necesitamos buscar todo lo esencial para el exorcismo.- escucha a Masako, decírselo al grupo al este partir a sus habitaciones, en busca de lo necesario.
Si el episodio del cristal no lo hubiera provocado Mai, creería que Naru confeso sus sentimientos a ella, pero parece que todo indica que Narukaima Toyotomi II Hideyoshi, ha tomado el cuerpo de Naru prestado, al igual que Maida Leita Dawson, el de Mai.
En esta ocasión queda claro que el amor entre Maida y Narukaima, es un
Amor trascendental.
Continuaraaaaa….!!!!.
¡Konichiwa!, como están chicas?!, tanto tiempo sin vernos!!, bueno aquí les traigo el siguiente capítulo, la verdad he tardado tanto por falta de inspiración y tiempo, xD!..
Espero que nos vemos prontoo!!, gracias por cada uno de sus mensajes y la paciencia del leer esta historia que se complica, bueno me tardo a causa de que no me es fácil escribir acerca de Naru y Mai, jajajaja como verán hago historias del Inuyasha y Kagome, por lo cual hacer otra serie me es algo difícil, pero no imposible.
Muchas gracias de nuevo por sus mensajes!, se los agradezco y a ladysakura100 (amiga) jajajaja por insistir en que publique algo rápido pero tardado.
¡Gracias a todos!
Se Despide:
Fesabi.
