Capitulo VII.- Volviendo a la Normalidad.

-El momento en que los dejamos solos no era para que desataran sus pasiones.- menciona burlonamente al ver como Naru mantiene a Mai entre sus piernas mientras ambos mantienen un largo beso. -¡Jóvenes por favor!.- exclama al ver que ha logrado su cometido, el separar a Mai de Naru, lo cual ambos voltean a verlo, Mai avergonzada y Naru parece que lo desea matar por ello- creía Naru que hace tiempo que ya habías pasado por esa etapa.- se queja al tomar asiento en su lugar de trabajo, ahora es Naru quien se avergüenza un poco y Mai, se encuentra algo molesta.

-¿Etapa?.- pregunta molesta y también curiosa de saber sobre "esa etapa".

-¿No te ha contado Naru?...- finge estar sorprendido de que Naru no le contara, al estar riéndose interiormente, se iba a provechar un rato de esa situación.

-No, creo que lo olvido…-

-No quiero profundizar… todavía recuerdo el tiempo en que tenía que correr a las jovencitas que estaban como garrapatas con Naru, ¿no lo recuerdas?.- concluye con esa pregunta burlona.

-¿Garrapatas he?.- al levantarse de los brazos de Naru.

-Mai… no es lo que parece…- al tratar de justificarse, es la primera vez en su vida que el debe de dar una explicación.

-¡Y si vieras en las forma en que los encontraba!.- suelta aquello junto con una carcajada, ignorando la mirada de Naru.

-No me lo puedo imaginar.- responde de forma sarcástica, al cruzar sus brazos y darle la espalda a Naru.

-Mai… por favor.-

-¡No me toques!.-

-¡Mai!…-

-Ni de hablar sobre…-

-¡Lin, bien sabes que no era yo!.- exclama furioso hacia su mejor amigo, para tratar de arreglar aquel embrollo, no puede decirle a Mai, la verdad, no sin antes explicarle toda su historia, pero no es el momento para ello.

Lin suelta otra carcajada.

-Pequeña… por favor créeme…- susurra al envolverla entre sus brazos, posando su espalda en su pecho- por favor…- suplica, cerca de su oído.

-¿Me lo prometes?.- murmura débilmente.

-Te lo prometo.- responde fielmente, al girarla observa sus ojos marrones opacos.

-¿Seguro?.-

-Seguro…- sonríe al inclinarse a atrapar sus labios, atrayéndola hacia su cuerpo, escuchando el leve gemido ahogarse en su garganta.

Cada vez esta mas seguro que ambos están poseídos, Mai tiene el semblante radiante de Maida y Naru del de Narukaima, el que muestra en su fotografía, un Naru lleno de vida, de amor, hacia la chica que no tiene la menor intención de esconder, algo que el propio Naru envidia de ese hombre; de cierta manera le da pena el tener que volver a separarlos, por lo que tiene entendido a Narukaima lo asesinaron, dejando a Mai viuda antes de la boda o después de ella; pero es necesario para este caso resolverlo lo antes posible.

La puerta se abre separando a la pareja de aquel beso, la cual observa a todo el equipo entrar con un sin fin de cosas entre sus manos.

-Ya saben lo que tienen que hacer.-

-¿Hacer que, Masako?.- pregunta confundido Naru, al ver como John y Houshou comienzan hacer un circulo de sal alrededor de Mai y él.

Ignora la pregunta de Naru para comenzar a prepararse para el exorcismo, agua bendita, veladoras blancas para guiar a los espíritus al camino de la luz y que den el siguiente paso, hiervas al igual que por parte de John la Biblia.

-¿Qué hacen?.- pregunta al colocar a Mai detrás de él.

Lo ignoran por completo, observando como ese monje se encarga de hacer un círculo alrededor de los dos con sal, lo cual comienza a sentir una opresión en el pecho y parece que Mai, también lo siente al sostenerse de él con una mano y la otra tocar su pecho.

-¿¡Que hacen?.- pregunta desesperado, al envolver a Mai entre sus brazos, como si con ello pudiera protegerla.

Masako, Ayako, John, Lin y Houshou se colocan alrededor del círculo, John con su biblia y rosario en mano, Ayako y Masako con hierbas, al igual que Houshou a diferencia Lin simplemente se queda de pie.

-Nau maku man san da bazara dan kan.- repiten los cuatro a diferencia de John que comienza el ritual católico de exorcismo.

Comienza a sentirse débil y podría apostar que Mai también se encuentra de igual manera, no sabe que sucede pero el aire a su alrededor se vuelve pesado. El ritual japonés como el católico comienza a vencerlo poco a poco, sin comprender el por que.

-Naru…- susurra débilmente Mai, sin poder mantenerse de pie, cayendo de rodillas con Naru- tengo miedo…- confiesa.

-¡Alto!, deténganse.- exige, pero todos lo ignoran.

-Naru…- susurra Mai al enterrar su rostro en el cuello de Naru- te amo.- concluye cerrando sus ojos lentamente.

-¡Mai!... ¡Mai!...- grita al tratar de moverla pero es inútil. ¡no otra vez no!, ¡no la perderá de nuevo!- ¡Deténganse maldita sea!.- exclama desesperado, al ver como todos a sus alrededor lo ignoran.

La opresión en su pecho continúa tanto que poco a poco comienza su vista a distorsionarse, sin querer soltar a Mai de entre sus brazos, cayendo por completo en aquel suelo.

-¡Lo logramos!.- anuncia Masako al querer acercarse ah ellos, pero la Mano de aquel monje la detiene. Sin comprender el por que, esta apunto de repelar, cuando algo llama su atención.

-¡TU ERES EL CULPABLE, OSMUND!.- grita Mai hacia todo el grupo sin perder de vista aquel hombre de ojos grises, de los cuales detrás de sus gafas se encuentra con la mirada desconcertada- ¡TE ODIO!... ¡TE ODIO!... ¡TU LO MATASTE!...- trata de levantarse Mai, al gritar la ultima palabra pero vuelve a perder el conocimiento, al mismo tiempo que todas las velas a su alrededor se apagan a causa de una ráfaga que emerge de la nada. Concluyendo todo con tranquilidad y desconcierto a los presentes.

El silencio los envuelve de manera abrupta, aunque cada uno de los presentes se hace la misma pregunta ¿Qué demonios sucedió?, ¿Que fue eso?.

El tiempo hace y deshace lo que logra hacer.

Pero, cuando el amor esta presente, es imposible romper los lazos que unen, a pesar del tiempo que ha transcurrido.

-.-

-¡Naru!, ¡Naru esta despertando!.- escucha la voz de Masako cada vez mas cerca.

-¿Qué paso?.- pregunta confundido al llevarse su mano a la cabeza, en signo en que en verdad le duele.

-¡No recuerda nada!.- exclama llena de jubilo.

-¿Qué paso, Masako?.-

-¡Te posesiono Narukaima.- exclama con sencillez al estar a su lado sentada.

-Ah…- es lo único que logra decir, ¿lo posesiono Narukaima?, ¿como es posible?, si siente que todo lo que vivió fue real, los besos de Mai.

-Naru…-

-¿Quieres seguir?.-

Cierra sus ojos al sentir de nuevo esa ola de deseo que se desata en su interior, ¿en verdad Narukaima habrá tomado su cuerpo?, no lo siente así.

-¿Y Mai?.- pregunta al abrir sus ojos los cuales buscan a Mai.

-Esta siendo cuidado por Osamu y Houshou.- expone tranquilamente sin importarle que suceda en verdad con Mai.

-¿Por qué?.- por mas que intente levantarse se siente algo débil, y dar muestra de celos no cree que le vaya a ayudar, aunque es raro volver a tener ese control en su interior con respecto a Mai.

-Maida tomo posesión de su cuerpo, también.-

-¿Y el que no estemos en la misma habitación, a que se debe?.-

-Masako pensó que si los manteníamos juntos podrían los espíritus poseerlos de nuevo, no sabemos que paso en el exorcismo, fue distinto a los demás.- le explica Ayako.

-¿Qué paso?.- eso en verdad no lo recuerda.

-Nada sin importancia, Naru… solo que pienso que es mejor que Mai se vaya con Ayako, así no tendremos el peligro de que ambos vuelvan a poseerlos.- algo le decía que Maida y Narukaima, todavía se encuentran dentro del cuerpo de Mai y Naru, pero si los mantiene lejos, no podrían tomar ellos posesión de sus cuerpos, tenía que hacerlo por el bien de ella, ha luchado con Mai desde hace tres años atrás, y esta segura que con Maida no podría ganar.

-¿Lin?.-

-Esta con Mai.-

-Creo que es mejor que regresemos con ellos.- al levantarse de la cama y con pasos lentos pero firmes para acercarse a la salida.

-Pero Naru…-

-Creo que tienes razón Masako, es mejor que Mai regrese.- la interrumpe al salir del lugar.

¡Si!, ¡Naru regreso!...

-.-

-Te amo, mi Maida… mi Mai…-

-¿Enserio?...-

-Por supuesto que si.- al sentir como toma con sus manos su rostro.

-¿No es por nuestro compromiso, forzoso?.-

-Me robaste el corazón desde la primera vez que vi tus ojos marrones.-

-De la misma forma en que me lo robaste a mi.- sonríe al sentir sus ojos llenos de lagrimas de felicidad.

-Te amo…-

-Yo te amo mas.- susurra al dejarse besar.

Abre sus ojos, enfocando imágenes borrosas que lentamente comienzan a aclararse.

-¡Mai despertó!.-

-¿Qué paso?.- pregunta confundida.

-¡Oh mi niña!, estábamos muy asustados.- los brazos de Houshou-sama la rodea, sintiéndose un poco asfixiada y adolorida.

Gime de dolor…

-¿Qué pasa?, ¿estas lastimada?.-

-Me duelen los moretones.- explica, pero a u vez se pregunta, ¿Por qué?, en la mañana se sentía muy bien, ¿por que ahora de nuevo los dolores?

-Es normal, al no tener ya a Maida dentro de ti, tu cuerpo ya regresado a la normalidad.- explica Osamu, ganando toda su atención.

-¿Cómo?.-

-Si, tú y Naru estaban posesionados por los espíritus de Maida y Narukaima.-

-¿Enserio?.-

-Si.-

¿Pero como?, si recuerda todo lo que ha vivido, excepto la parte donde entran todo con cosas en sus manos, eso le es borroso, pero lo demás es claro como si ella lo había vivido, no otra persona.

Los besos de Naru…. El estar apunto de entregarse a él.

-¿Tienes fiebre?.- Osamu toca su frente al ver como Mai toma un color rosado.

-No…-

-¡Miren quien ya despertó!.- exclama Masako al entrar a la habitación.

-¿Y como estas?.- la pregunta de Lin ocasiona que enfoque sus ojos en Naru.

-Bien…-

-¡Pero no recuerda nada!.- sonríe Masako, al ver de reojo a Mai- y supongo que Mai tampoco.- concluye observándola por completo.

-¿Recordar?...-

-Si, Naru no recuerda nada de lo que ha pasado desde que despertó, hasta ahora.- sonríe de forma maliciosa.

-Ahhh…- lo único que expresa escociendo su mira de sus amigos y Naru, ¿así que no recuerda nada?... y pensar que tenía la esperanza que si lo hiciera y saber si en verdad él siente algo por ella, pero parece ser que todo fue producto de Narukaima.

-Naru ha decidido que Mai se vaya de regreso a casa.- escucha a Masako informar, mientras su corazón recibe un golpe directo de dolor.

-¿Enserio?.- se asombra Lin, al ver a Naru, el cual simplemente asiente sin decir palabra alguna.

-Para que esperar a que llegue el anochecer, Ayako acompaña a Mai por su equipaje y yo voy por el suyo con compañía de Osamu.- informa Masako al estar tan sonriente que no lo percibe ni Mai ni Naru.

-.-

Naru ni siquiera le ha dirigido la palabra, todos se encuentran esperando al taxi que llevara a Ayako y a ella de vuelta al aeropuerto y así a casa.

-¡Ya llego!.- exclama emocionada Masako.

Y Masako gana…

Ve a Osamu tomar su maleta junto con la de Ayako y posarla en la cajuela del coche, el cual el conductor le ayuda amablemente.

-Bueno Mai, te cuidas mucho y no te portes mal.- le sonríe Osamu.

-Tratare…- murmura al corresponder su sonrisa.

-Nos veremos pronto.- promete, al darle un beso en la mejilla.

-Mi niña, te cuidas y te prohíbo salir con hombres.- concluye con una risa al estrecharla entre sus brazos.

-Ayako es la que me esta influyendo.- responde a aquella sonriente, a pesar de que por dentro se encuentre triste.

El taxista le abre la puerta de atrás, dándole las gracias con una inclinación, tomando asiento, al fijarse en Naru, a un lado de Lin, sin verla en absoluto, se encuentra hablando con él y no le importa que ella se vaya, eso demuestra que a Naru no le importa en absoluto.

-¡Ahhhh!, espera un momento Mai, se me olvido algo dentro.- le menciona Ayako al verla asomarse por la puerta y cerrársela al adentrarse con Masako dentro de la mansión.

Cierra sus ojos al dejarse caer en el asiento de atrás, conteniendo las lagrimas que desean salir, ¿Por qué el amor duele tanto?, ¿eso habrá sentido Maida al perder a su amado?.

Apenas es conciente que los seguros del auto se cierran, abre sus ojos cuando siente el motor de este encenderse, fijando su vista a su lado y Ayako todavía no llega.

-¡Oiga!, no ha llegado mi amiga.- protesta, hacia enfrente dándose cuenta que no hay nadie.

¡Oh por Kami!...

Gira rápidamente a ver como el taxista esta platicando con Osamu, John y Houshou-sama, mientras que los vidrios del carro comienzan a elevarse.

¡Esto no puede estar sucediendo!.

-¡Naru!... ¡Naru!.- grita desesperadamente al querer salir del carro, pero las puertas no se abren por mas que impulsa el botón de seguridad ha abrirse.

-¡NARU!...- grita al sentir como el carro comienza a moverse, lo cual da golpes en el vidrio de atrás llamando la atención de todos.

A penas puede creer lo que esta viendo, Mai gritando desde la parte de atrás del carro, al este moverse, ve rápidamente que el taxista esta a lado de Osamu y Ayako sale de la mansión junto con Masako.

-¡¿Pero como?.- exclama el taxista al correr junto con todos siguiendo al taxi que comienza a rodear la mansión.

Escucha los grito de Mai llamarlo, al carro tomar velocidad, sin que nadie pueda alcanzarlo.

-¡Mai!... ¡Mai!...- grita aterrado al seguir corriendo.

Trata de irse hacia el asiento del conductor, pero el carro se mueve de una forma brusca que su cabeza se estrella contra la puerta, lo cual ocasiona que todo a su alrededor se vuelva negro.

-¡Se va a estrellar!.- grita Masako al pararse y ver como el carro toma aun mas velocidad y dirigiéndose hacia un enorme árbol.

-¡MAI!.- grita con todas sus fuerzas al ver como sin poder hacer nada el carro se estrella contra el árbol, destruyéndose toda la parte de enfrente.

Continuaraaaaa!...

¡Konichiwa chicas!... tanto tiempo sin vernos, aquí les traigo el siguiente capitulo, ya dentro de poco se sabrá lo que paso y el misterio, aunque algunas ya lo han adivinado, ¿o me equivoco?. Muchas gracias por sus comentarios, se los agradezco de verdad. Algunas me preguntan, cuanto falta para que termine la historia, falta poco (les mentiría con el un numero de capítulos especifico), debemos de terminar este caso, jajajajaja. Muchas gracias por todo!, y nos vemos en el siguiente capitulo, lo mas pronto que pueda. ¡Gracias por sus mensajes!.

Se despide

Fesabi