Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo me divierto&juego con ellos. ^.^
Mi primer amor.
Encuentro.
De momento a otro levanto la vista y te veo pasar, andas con un caminar descuidado pero aún así grácil.
-Mira, Bella, hay va –le digo a mi mejor amiga del colegio.
-Tienes una obsesión Alice.
-Quizá –suspiró-. Pero yo no tengo problema con eso.
Le sonrió de tal modo que enseño mis brakets. Mi sonrisa boba permanece en mi rostro y una fresca imagen de ti, pasando por el pasillo del segundo piso, se queda en mi mente. Casi no te vi bien, mis ojos son malos receptores, pero, no importa ¡te vi!, eso es lo importante.
-¿Ya bajo? –pregunta Bella.
-No… ya tardo, quizá por el otro lado –miro por todas partes, no te veo-. ¿Pedimos dinero? Tengo hambre.
Bella asiente y caminamos hacia la parte trasera de la escuela. Vamos a las canchas, buscando a un propietario de capital, pero no encontramos a nadie.
Te veo, no me ves. Me quedó cayada y disimulo haberte visto mirando hacía el horizonte, no te quiero acosar, sólo quiero verte… ¿es muy difícil eso? Aparentemente quizá.
-Hay esta –le susurró a Bella.
-Ya lo vi –no muevo mi vista del horizonte aunque mi fuero interno me dice que lo haga-. Vamos.
Camino hacia ti, aunque sin dirigirme a ti, sólo quiero verte un poco más de cerca y luego irme, no importa así es como debe de ser, supongo y me gusta pensarlo. Aunque me gusta más pensar que sería mejor tener tu amistad, es lo que yo anhelo, ningún otro pensamiento, amistad pura y saludable.
Voy caminando mientras hago cualquier tontería, camino chueca, con intentos de baile, cantando, mirando al cielo y estirando las manos hacía arriba.
Mi camino se cruza cerca del tuyo y apenas y me miras, no dejo que eso me afecte y sigo caminando, más energética que antes. Hago cualquier tontería –que para mí es normal-, todos me dicen que estoy loca, pero tú… tú siquiera me miras…
-Alice, no lo puedo creer, yo ya hable con él y tú, siquiera un hola –dice Bella.
-¿Hablaste con él? –Yo estoy prácticamente todo el día con ella y no recuerdo que hubiese hablado con él, en ese caso yo igual lo hubiese hecho.
-Sí, le dije "Perdón amigo" –me quedo viéndola con cara de pocos amigos.
-¡Dios! –digo de un modo exagerado-. ¡No seas tan profunda, eh!
-Bueno, pero ya he hablado con él, al menos.
Le dedico una cara de desesperación por minutos muy largos.
-Quiero hablar con él, pero tampoco me humillare –digo con exasperación.
Sábado 6 de Febrero, 2010.
-Entonces ¿Tú eres Jasper? –pregunto mientras ambos recogemos los libros de nuestro maestra de español.
-Sí, y tú Alice ¿cierto? –preguntas de un modo extrañado.
-La misma –digo.
-Oh… te pareces mucho a tu hermana –dice-. Pero hermana es más bonita…
-Lo sé, ya me lo han dicho, Eli es más bonita pero no me importa…
-Que bueno. Tú hermana es hermosa –sigues recogiendo los libros que parecen no tener fin.
-¿Qué? ¿Ella te gusta? –pregunto con un cierto miedo.
-Sí –contestas con naturalidad.
Bajo la mirada y te sigo mirando, sintiendo la penetrante mirada de la maestra de español que espera con impaciencia que le devolvamos todos los libros que por torpeza le tiramos.
De pronto, escucho como un objeto con pequeños objetos dentro, cae al lado mío. Lo miro con distracción, parece un huevo, pero está envuelto con una pequeña capa de papel de colores.
-¿Qué es esto? –pregunto.
-Un huevo de confeti –dice Jasper riéndose.
Sábado, un día sin verlo, y faltaba otro: el domingo. No era que me afectase mucho, pude vivir trece años de mi vida sin él, puedo vivir muchos más.
Domingo 7 de Febrero, 2010.
-¿Qué haces, Jasper? –pregunté acercándome a él, que estaba en el barandal del segundo piso.
-Voy a lanzar este huevo y veré que pasa –me dijo de un modo normal y divertido.
-¿Puedo? –pregunté.
-Claro, ten.
Me dio un huevo, lo agarre entre mis manos y lo lancé, cayó en la alcantarilla, rompiéndose al instante. Él se rió e imitó mi acción pero el de él había caído en el pavimento e igual se destrozó con el choque.
El fin de semana paso lento, haciendo tarea pero, lo que más sobresalía de dichos dos días su presencia apareció en mis sueños, extrañándome, ¿desde cuándo yo soñaba con alguien quien acababa de conocer? Lo acepto, él me gusta pero jamás me había gustado alguien a tal punto de soñar con él de un modo seguido.
Lunes 8 de Febrero del 2010
Hoy tenía que ser el día que hablase con él, el domingo sería 14 de Febrero, tenía que volverme su amiga pronto. Era extraño, pero era una urgencia que necesitaba ser atendida como un fuego que necesitaba ser apagado.
-¿Hoy si hablaras con él, Alice? –pregunta Bella.
-Eso quiero.
Miro hacia la ventana con expresión aburrida, la primera hora se me había pasado muy rápido, quizá porque le encontraba interés a la Física, pero, en Español lo único que me apasionaba era escribir libros... y ya habíamos terminado el período de escribir cuentos por lo que nada más me gustaba en la materia.
-¡Alice! –llama Bella desde la ventana. No supe en qué momento se movió hacia allí pero no me importaba mucho-. ¡Mira, hay esta Él!
Me levanto de un modo rápido, pero mi pequeña y el hecho de que me sentaba hasta el otro extremo del salón de donde estaba la ventana que daba hacia los corredores, me impidieron verlo, por lo que me siento y miro hacia la pared, imaginando que lo veo.
-No lo vi –me quejo con Bells.
Ella pone una mano en mi hombro a modo de consuelo, pero no me ayuda en lo más mínimo.
En el primer receso intento ser valiente y hablar con él, pero no lo logro, lo veo salir de su salón junto a una chica y me cohíbo. Cuando me dirijo a clase de artes camino por su salón y aprovecho para saludar a un amigo.
-Irina, ¿tú eres amiga de Jasper? –le pregunto.
-Sí, él es mi amigo –dice risueña.
-¿Cómo me hago su amiga? –se nota mi urgencia, pero sinceramente no me importa.
-Sólo llega salúdalo, preséntate y pregúntale si quiere ser tu amigo.
Me quedo pensando en las palabras de Irina, era algo muy sencillo, pero tan difícil a la vez. Cada vez que lo veía, mis mejillas se ponían de un color escarlata más fuerte que el rubor natural que siempre tenía.
-¿Me lo presentarías? –pregunto dudosa.
-Claro, yo te lo presento.
Sonreí con esperanza. La clase pasó rápida y estaba deseosa de que Irina me lo presentara, sería maravilloso por fin conocerlo.
Cuando por fin estaba en el receso, estoy con mis amigas, Bella y Rosalie, normalmente casi no estaba con Rose porque tenía algunas cosas que hacer en la sala de computo o algo parecido, pero ahora si estaba con ellas dos.
Me fijo por todos lados por donde estaba León, pero no te encontraba.
-Ey, Alice ¿te cuento un chiste? –me pregunta Irina en un momento en que me la topo.
-Sí –digo, esperando a que termine de contármelo para pedirle el favor con Jasper.
Me cuenta su chiste, me rio porque es tan malo que me da risa y por fin digo:
-¿Me presentaras a Jasper? –tengo pena pero estoy decidida.
-Claro, ven –me llevo junto a ella, caminamos rápido hacia la cancha de fútbol de atrás, te miró estas comiendo y me pongo más penosa.
-Ustedes mejor no vengan –dice Irina, señalando a mis dos amigas-. Se vería muy obvio.
Se van, me quedó con Irina y lo único que quiero es huir.
-Ey, Jazz–no la escuchas-. Jasper –dice Avril como un tosido y volteas. Cuando por fin tiene tu atención habla-: ve, ella es Alice
-Hola, Alice –se inclina para darme un beso a modo de saludo porque, vamos, me rebasa como por una cabeza.
-Hola, Jasper –digo, sintiendo mis mejillas arder un poco.
Hablamos con él como un minuto antes de que se fuera a seguir jugando y yo, bueno, yo sólo puedo decir que salí corriendo sintiéndome en las nubes. Era algo que creo, jamás olvidare porque fue un momento breve pera cualquiera, pero para mí fue eterno.
Viernes, 12 de Febrero de 2010.
Hoy en mi escuela celebrábamos el Día de los enamorados. Era un día que me gustaba mucho, no tanto por los dulces y regalos sino porque era un día divertido, ver a todos tan empalagosos con las personas que querían y todo eso era divertido.
-Ey, Alice. Vámonos –dice Irina viéndome de frente-. Te daré tu paleta
Nos fuimos del salón de Guitarra hacía su salón para que me diese su presente, me sentí un poco avergonzada pues yo no tenía nada para ella pues todos los dulces que había traído ya se los había dado a mis amigos del salón.
-Gracias -digo agarrando la paleta.
En un movimiento que hago toda la bolsa se cae, la ayudo a recogerla y me dice:
-Puedes agarrar otra si quieres –y vuelve a su labor con su locker.
-¿Por qué no le damos una a Jasper? –digo, sintiéndome toda roja.
-Vamos –se quita la banda del cabello-. Hay que ponerse bellas –dice de modo divertido mientras vuelve a su labor con su cabello.
Cada una agarra una paleta correspondiente para ti, cuando llegamos a tu salón Irina te llama para que te acerques, lo haces y ella te dice algo que no logro escuchar por mi vergüenza y veo que te da la paleta: ahora es mi turno.
-Ten, es para ti –susurró, levantando mi mano hacía ti, pues apenas y me veo por la ventana. Sentí mis mejillas arder y mi corazón palpitar a mil por hora, tú la agarras y susurras un "gracias", bajo la mano e Irina se apodera de la ventana.
-¿Qué canción nos tocas? –te pregunta.
-¿Qué bandas les gustan? –Irina me mira de un modo divertido y macabro pues ella sabe que la que le gusta a ella a mi me fastidia. Decimos títulos diferentes y al final tú decides una.
-No se escucha –dice Irina
-Entren –dices.
-¿Podemos?
-Sí. No hay problema, creo, pasen.
Entramos a su salón y él se acomodo en una de las bancas cercanas cuando el profesor llega, se veía irritado.
-No, mejor salgan, estoy aplicando examen –dice, señalándonos a todos.
-¿Podemos? –pregunta Jasper.
-Sí, ustedes ya presentaron examen -dice señalando a Jasper y a otro tipo que no conocía.
Salimos, veo a Jasper coordinándose con su compañero para tocarnos una canción, Irina los ve y no sé que se dicen, soy ajena a toda la conversación pues hay mucho ruido en la planta baja por las personas que acomodan su batería o afinan sus guitarras.
-Lo siento –se escusa Jasper, mordiendo el plástico de una de las paletas que le dimos-. Hay mucho ruido, quizá para la próxima.
Esto paso, lo puedo jurar, quizá no palabra por palabra, pero el núcleo es el mismo(: Bueno, espero que les guste, hola y...
Adiós. Cuídense.
₪ т.с.ωоιғ ✖
