Dime que no es cierto.

Al día siguiente nos levantamos. Era un hermoso día soleado y yo quería ir a ver las ferias de la ciudad. Lamentablemente ese día la feria iba a abrían a la tarde noche, así que nos dedicamos a pasear por la playa. Fue hermoso. Y el agua estaba perfecta. Al atardecer. Salimos a la feria. Estaba muy emocionada. Quería comprar cosas para René, Charlie Y Billy.

Caminamos de la mano, había mucha gente. Y los faroles de la calle se iban encendiendo. A René le compre una pollera muy bonita. Estaba segura que le iba a gustar. Todavía buscábamos algo para Billy y Charlie.

– ¿Qué te parece esto?-Jacob me acerco hasta un local. Vendía muchas bellísimas cosas tradicionales de Brasil.

Él estaba eligiendo los regalos. Sinceramente conocía más a Charlie que yo. Y Charlie lo adoraba por sobre todo.

Me aleje un poco de su mano para comprar un helado. De chocolate mi favorito. Estaba por entregármelo la vendedora. Cuando escuche algo que no había escuchado como hace 4 años. Algo que me volvió de piedra, me congelo...

-Edward unos así te parece. A Jasper le encantara.

Oh my god! No podía creerlo no me quería dar vuelta. No podía ser su vos. Alice. Si estaba muy segura no quería que fuera ella. Pero como negarlo conocía esa vos a la perfección. Era Alice.

-creo que si le…

Esta vos cabo un hueco en mi pecho. Sentí como si me estuviera hundiendo en lava. Era Su vos. Era el. El! Era El….

Lentamente me di vuelta. Mis pies parecían haberse vuelto de plomo… sentía unos ojos clavados en mi…. Mi vista se encontró con unos ojos negros como la noche… pero parecía una estatua. Con los ojos clavados en mí. Parecía tan sorprendido como creía que mi cara se veía. Alice lo miro, y siguió su vista.

Dos ojos dorados se clavaron en mi….

-bell be bella!-grito Alice. Se acercó rápidamente a mí. Sus brazos rodearon mi cuerpo.-bella… ¿eres tú?… que, que haces aquí?-respire su perfume cuando me abrazo, olía tan bien. Ese perfume natural que tenía me traía tantos recuerdos y pesadillas.

No podía hablar tenia los labios no los encontraba… mis ojos miraban… lo miraban fijamente… de repente ya no sentía las piernas y el suelo giro de forma rara hacia mí.

Me desperté en un cuarto desconocido. Y era muy simple. Me senté lentamente en la cama y mire a mí alrededor. Dos pares de ojos me miraban fijamente. Mi respiración se aceleró.

-¿estás bien? –dijo Alice.

-eheh… si estoy bien.¿ Q-que demo-monios hacen aq-ui? ¿Dónde estoy?

- te desmayaste y te trajimos para aquí porque no sabíamos dónde te hospedas.

-¿qué hora es?¿ a qué hora me trajeron?-estaba con un tono más agresivo del necesario pero es que me dañaba verlo enfrente mío. Era tan hermoso. Era tan joven. Y yo ahora era mucho más grande… qué pensaría de mi ahora…

-son las 12 y te trajimos a las 10 y 30.

Ring ring! El móvil de Alice sonó fue disparada a atender.- hola Jasper.-dijo- si ya despertó. – parecía que alguien estuvo hablando de mí. Se marchó de la habitación y me dejo sola con él, que inspeccionaba mi cara cada segundo. Como si fuera un espejismo.

Luego de un rato de abrir y cerrar sus labios dijo

-hola.

Esa sola palabra hizo que mi hueco en el pecho se estremeciera, como si le hubieran echado agua al acido. Abrase mi pecho tratando de que él no lo note, y queriendo aliviar mi dolor. O por lo menos mantener mi cuerpo unido.

-hola-respondí.

- ¿qué haces aquí?

-emm… viaje de vacaciones.

-ah.

Mis lágrimas empezaron a desbordar de mis mejillas. Él estaba tan perfecto como siempre. Y las palabras resonaron en mi mente. Como si me las estuvieran gritando." No me convienes, Bella" dijo ese día. "será como si nunca hubiera existido". Eso nunca lo pudo cumplir. Y yo cumplí siempre mi promesa. Nunca hice nada arriesgado. Está bien, por una parte no lo vi nunca más, no escuche a nadie contarme algo de él, no supe nada de él. Solo tenía mis recuerdos. El cumplió a medias sus promesas. Porque el dolor que tenía en mi pecho, mis pesadillas con él. Todo me indicaba que en algún momento existió. Y fue mío. Pero ya no.

Unos fríos brazos envolvieron mi cuerpo. Puso su mentón encima de mi cabeza, mientras acariciaba mi espalda para que las lágrimas dejen de correr por mi rostro. Anhelaba tanto sus brazos, y sin embargo era como si me estuvieran aplicando tortura.

Deje de sollozar y me fui alegando de él. Como supo lo que intentaba hacer suspiro, y se alejó de mí.

-¿Bella con quien viniste?-su vos sonó rara, me pareció que le estaba diciendo algo a Ed… el, seguía doliéndome decir su nombre.

-con- no sabía si decir su nombre, o si decir que era mío- emm… con Jacob.

-Jacob? Bella, me puedes explicar por qué tienes ese horripilante olor a perro… es asqueroso.

Su nariz se arrugo acentuando el asco que sentía. Claro, yo sabía por qué olía así, pero por que le resultaba asqueroso y acaso no sabían lo de los hombres lobos… ¿podía decirles por que olía así? ¿Les debía fidelidad todavía?... bueno –Jacob sabia, ¿porque no ellos?

-es que Jacob es un... él es… un hombre lobo.

-¿Qué?-gritaron los dos a la vez… quizás me equivoque en contarles la verdad.

-no te alteres- no quería hablarle a el- Alice, él nunca me haría daño.

- Los hombres lobo no son muy confiables-lo miraba de reojo mientras me decía eso, terminando esa frase se volteo hacia su hermano.- te dije que no se podía cuidar sola, y que no la vea es por esos estúpidos lobos. No porque no me interesara.

-hum-fue la única respuesta q recibió Alice.

-Bella- el ánimo de mi amiga mejoro- puedes quedarte un par de días con nosotros, por favor. Carlisle viene en camino, te hemos extrañado mucho. Y aparte tenemos que ponernos al día con nuestras vidas.-me dolió saber que su hermano no estaba incluido en ese "te extrañamos mucho"

-emm… no sé yo vine con- seguía sin querer decir prometido-Jacob supongo que se enojara bastante si no aparezco.

-Oh! Bella son solo unos pocos días luego le puedes dar la excusa de que te perdiste.

-no lo creo, si quieren vengo después de visita, pero eso no le puedo hacer a Jacob.

Alice estaba claramente enojada, pero no podía negar mi lógica.-está bien pero al menos quédate tan solo hasta que amanezca.

-Bueno eso si lo puedo hacer.

-wiii gracias! Ahora tendré que ir a comprar algo para cocinarte, seguramente tendrás hambre.

Ahora que lo dijo sentía un hambre feroz…

-eheh está bien. La verdad que si estoy un poco hambrienta.

-Bueno parece que también estas un poco cansada, ¿por qué no te duermes hasta que esté lista la comida?

-Perfecto- me agrado su sugerencia, tenía un sueño terrible.

Apoye mi cabeza en la almohada y cerré los ojos. Mientras dormitaba sentí sus manos acariciar mi rostro y sus yemas de los dedos en mis labios. Se sentó a mi lado, y mi reacción fue abrazarlo, me quería pegar por eso, pero no podía evitarlo. 1° porque deseaba abrazarlo con cada átomo de mi ser. Y 2° porque estaba más dormida que despierta.

Me moví intranquila por la pelea interna que se estaba dando dentro de mi cabeza. Me abrazo con más fuerza y empezó a tocar mi nana… hacia tantos años que no escuchaba eso. Y lo último que recuerdo, es que me dijo al oído

-te extrañe, no sabes cuánto.


gracias a las chicas que leyeron el fic... de veras se los agradesco y los reviews... perdon por la tardanza de este capitulo pero con las materias de fin de año.. la inspiracion se me corta un poco...

hare lo posible por apurarme con el siguiente capitulo... muchos bezz y abrazoz! las adoros netas!/#!/maru_monzon este es my twitter por si qieren saber en que momento subo el proximo... muchos cariños desde argentina! XD

Maru