Reunión familiar.

Me desperté a la mañana siguiente segada por el sol. Mientras salía de la inconciencia me di cuenta de que no estaba con Jacob, recordé lo sucedido el pasado día.

Edward. ¿Por qué teníamos que venir a vacacionar aquí? Verlo enfrente me hacia tanto mal. Era tanto el dolor que me causaba, que no sabía como ponerlo en palabras. Pero, no era tal cual lo recordaba, sus ojos estaban negros, más negros que la noche eso significaba que no había comido en un buen tiempo. ¿Por qué se torturaba de ese modo?... no lo sabía, pero trataría de responder a esa incógnita. Mientras me removía incomoda por la luz escuche la voz de mi mejor amiga. Esa voz la había extrañado tanto….

-buenos días bella. ¿Qué quieres desayunar? Vamos te hare lo que quieras.

-Buen día Alice. Emm… ¿podrían ser unos huevos revueltos?- le respondí mientras que me levantaba.

-Claro, ven, siéntate en la mesa.

El televisor estaba prendido, pero no entendía nada, no era una de las mejores alumnas en portugués, así que no le preste atención. Alice me sirvió el desayuno en frente y lo empecé a degustar casi con placer. Mientras miraba los destellos que desprendía su brazo a la luz del sol, me dijo:

-sobre el mueble de la esquina te deje algo de ropa para que te cambies, y también productos para el aseo. El baño esta tras esa puerta-dijo mientras señalaba a una puerta del otro lado de la habitación.

-gracias. –mi amiga estaba bastante animada, aunque tenía cara como si quisiera decirme algo.-¿Alice?

-¿hum?

-¿qué pasa? –Me miro como si no entendiera lo que decía-vamos Alice te conozco, sé que algo te preocupa.

-lo lamento bella pero prometí no decir nada.

-oh por favor… a quien le prometiste, a… el… a Edward?

-sí, y no voy a decir más así que vete a bañar. Vamos que tienes un largo día por delante.

-está bien.

No proteste porque necesitaba una ducha y no estaba de ánimos como para discutir con ella, así que agarre todo, y me metí a la ducha… mientras me bañaba cante una canción que recordaba haber oído en la radio…


Me seque lentamente, y cambie. No quería pensar en nada así que me dedique a cantar canciones. Cuando termine me pare frente al espejo para peinarme, pero lo deje ya que el ruido proveniente de la cocina me desconcentro… cuanta gente había… parecía que había mucha. Salí del baño y me acerque a ver que rayos estaba pasando…

-Hola bella- escuche un coro mientras pasaba por la puerta de la cocina. Suceso seguido por dos enormes brazos abrasándome en forma de bienvenida

-Niña tanto tiempo sin verte, pero estas igual, todavía no te salieron arrugas ni canas… jajá estas aquí roja como siempre

-gracias Emmett…no puedo respirar-sus enormes brazos me asfixiaban

-ups lo lamento-me dejo en el suelo sonriendo, y fui pasando por los brazos de todos los Cullen, Esme, Carlisle, Jasper y aunque no lo creía Rosalie me abraso…tenía la cara iluminada como si hubiera encontrado la cura para el cáncer. Lagrimas recorrieron mis mejillas y Esme me paso el brazo por la espalda. Su cara también mostraba signos como si quisiera derramar las lágrimas, aunque sabía que eso no era posible.

-bella estamos tan felices de verte. Tanto tiempo llevamos extrañándote, mírate están tan grande-mientras pronuncio la última parte, me beso en la frente- que alegría que estés bien.

-gracias Esme. Yo también te eh extrañado mucho, a todos los extrañe muchos-y en la última palabra se me quebró la voz, empezaron a caer más lagrimas por mis mejillas y recibí otro beso en la frente de parte de Esme.

-no llores aquí estamos, no te preocupes por nada.

-sí, aquí están.


Estuvimos toda la tarde hablando, bueno más bien ellos hablaron. Me contaron de sus viajes a Europa, el tiempo que pasaron con el clan Denali, cada una de las cosas que hicieron en los 4 años desde la última vez que los vi. Pero nunca nombraron a Edward-ya me estaba acostumbrando a decir su nombre sin que me duela, aunque sea mentalmente- , que se encontraba sentado al lado mío, tomándome una mano. Luego de contarme todo me preguntaron que había sido de mi vida y quise suprimir unos detalles como mi recuperación después de perderlos o mi compromiso con Jacob, no sabía cómo iban a reaccionar a eso y la verdad que no quería que el sepa que estaba con Jake ahora.

-bueno, no pasó nada interesante, termine la secundaria con el mejor promedio, y sigo viviendo en Forks solo que ahora vivo cerca de la playa, de la Push. Charlie sigue trabajando de policía solo le faltan unos años para jubilarse. Y eso es todo.

-¿y tú no trabajas? –me pregunto Emmett. Quise matarlo en ese mismo instante.

-emm… no, yo no trabajo- termine la frase y me di cuenta, como la torpe que soy, que pude haber mentido y decir que si trabajaba, aunque seguía siendo una mala mentirosa.

-¿y cómo haces para vivir sola?-me tenían donde querían. Bueno deberé decir la verdad.

-bueno es que vivo con alguien, que no quiere que trabaje…

Todos se miraron de reojo mientras que pronunciaba esa frase, y miraron a Edward que se tensó a mi lado. Edward se levantó y fue hacia la ventana que daba a una lo que parecía un jardín con muchos árboles, algo que antes no había notado. La abrió y siguió caminando hacia los árboles, hasta que lo perdí de vista.

-te felicito querida, te mereces lo mejor.-me dijo Carlisle, mientras seguía con la mirada a su hijo. Y se notaba que dijo eso para no sacar a relucir ese tema que nadie quería tocar.

-gracias- pero mi voz sonó más baja que un susurro porque estaba viéndolo irse, eso hizo que mi corazón tiemble por el miedo de no volverlo a ver. Y aunque verlo me dolía. No verlo me dolía más.


Edward no volvió, aunque solo habían pasado un par de horas, se estaba haciendo de noche y mi angustia de no verlo más iba creciendo con cada tic tac del reloj. Alice y Rosalie salieron tras Edward solo unos minutos después que el, y tampoco había vuelto. Luego de mucho conversar de mi vida frente a todos me quise acercar a las ventanas de cristal por la que se había marchado, supuse que tomar aire fresco no estaba mal y nadie iba a creer que me iba a escapar, pero lo cierto era que no estaba prisionera, así que podía salir cuando quisiera. Abrí los ventanales corredizos y Salí afuera. Había un patio trasero hecho de madera, con baranditas alrededor. A los costados había unas cuantas palmeras y muchas plantas exóticas, y aunque estaba todo un poco descuidado, seguía siendo hermoso. Al frente se extendía un pequeño camino que mostraba en el otro lado la playa que antes no había visualizado, mire adentro todos estaban distraídos con sus cosas. Jasper y Emmett habían traído juegos de ajedrez con los que jugaban con todos en el mismo tiempo, supuse que para hacerlo más complicado a sus altos coeficientes intelectuales. Se hacían muchas burlas entre los dos, como en el campo la vez que los vi jugando baseball antes de que apareciera james y los otros nómades. Lance un suspiro al recordar el momento en el que Edward me amaba.

Esme estaba limpiando la pequeña casita, y rezongaba por el poco aseo del lugar. Carlisle se reía de sus enojos mientras la ayudaba con la limpieza. Y entre tanto le daba uno que otro beso en la mejilla o en los labios, aleje rápidamente la cabeza ante el dolor de mi pecho causado por la escena romántica.

Me dirigí a la playa, no tenía ropa para meterme, pero deseaba, por lo menos, sentir el agua en mis pies. Camine por el sendero, no era muy largo llegue en menos de lo que canta un gallo y me reí de mi por la expresión usada, que la adquirí de quil. Lance otro suspiro, estaba extrañando a los chicos. Todos excepto Leah, ella no me caía muy bien, era muy rustica. Y cruel con todos.

Llegue a la playa y era un gran espacio de arena como el claro de Edward en Forks rodeado de rocas bastantes grandes. Si los vampiros salieran no llamarían la atención ya que nadie se acercaría hay. Seguí caminando hasta el borde del agua y la sentí en mis pies estaba tan bien, era tibia y muy apetecible. No escuchaba nada alrededor así que me desvestí completamente y me metí al agua. Camine mar adentro hasta el agua me llego a los hombros. Estuve un rato hasta que algo me toco la pierna y me asusto aunque seguramente era un pez o algo así. Camine de vuelta y empecé a vestirme. Ya casi estaba terminando cuando me llamo Edward.

-¿Bella?- me di vuelta y lo mire sin contestarle, esperaba que me dijera algo-perdón, no quería interrumpirte-hizo una pausa para ver si hablaba, pero nada-quería hablar con vos. A solas. Y veo que este es el único lugar en el que no nos escucha nadie.

Se calló durante unos segundos, y empezó a hablar tan rápido que apenas distinguía sus palabras.

-mira, en realidad, no sé bien que es lo que tengo que decir, pero sé que no es coincidencia que nos encontremos después de tantos años en este lugar. Y por primera vez creo en el destino.

- no te entiendo- eso era verdad, no entendí. ¿El destino q tenía que ver?

- a ver, ¿cómo ser claro?, ¿recuerdas el ultimo día en el que nos vimos?- moví la cabeza en señal de afirmación, era el día más triste de mi vida.- bueno, creo que si nos hemos encontrado después de tanto tiempo, debo decirte la verdad de todo.

Yo te mentí.- listo, seguro me llevo la corriente y ahora estoy ahogada. Edward vio mi cara y se explicó mejor.- Veraz soy un buen mentiroso. Yo te amaba en ese momento. Nunca quise dejarte, solo lo hice porque creí que estabas segura sin vampiros alrededor tuyo. Pero se ve que no puedes estar mucho tiempo sin ponerte en peligro-hiso su hermosa risa torcida y se me paro el corazón y la respiración. Hace tiempo que no la veía no recordaba lo hermosa que era.-me eh pasado todos los años pensando en ti, eh observado muchas veces la posibilidad de volver a tu lado y suplicarte que me perdones, pero siempre desistí por no querer verte en peligro. Tomo como obra del destino, aunque la verdad es que hasta hace unos días no creía en él, el hecho de que nos hayamos encontrado después de tanto tiempo, en un lugar tan alejado de tu casa y sin que yo haya interferido yo.

ahora que te veo enfrente mío, que siento tu corazón tan fuerte latiendo en tu pecho, que siento tu respiración en mi cara. Sé que nunca debí irme, nunca debí dejarte, aunque las explicaciones eran coherentes y favor de tu salud. Nunca me podre alejar de nuevo de ti, aunque sea no sin destrozarme.

bella- hizo una pausa en la que agarro mi mentón y lo elevo hacia sus ojos., me miraba dulcemente, con ojos suplicantes y llenos de dolor.-, bella. Mi bella, lamento haber hecho lo que hice, y lamento lo que estoy haciendo ahora. Pero necesito saber si me perdonas. Si estas dispuesta a recibirme de vuelta. Bella, ¿puedes?

Dejo de hablar, y me miro directamente a los ojos. Tenia un engrudo en la cabeza, me sentía como dentro de una licuadora. Deje de mirarlo a los ojos porque así no iba a poder decir lo que tenía para decir. Abrí y cerré la boca sucesivamente mientras buscaba las palabras para decir lo que sentía. Finalmente cobre coraje y largue todo lo que tenía dentro.

-NO PUEDO CREER QUE ME HAGAS ESTO! – le grite en la cara y él se encogió ante mi agresividad, sus ojos mostraron más dolor que antes-YA CASI ESTABA OLVIDANDOTE!

El dolor de que me causaba saber que pase tantos años sufriendo sin causa no dejó ver la mentira en mis palabras. Me dolía que me allá negado su compañía por algo tan estúpido como mi seguridad, prefería morir a no tenerlo. Y había visto varias veces la posibilidad de matarme, pero no podía, no podía hacerle eso a mi padre, a mi madre, ni siquiera a Jacob. Estaba tan confundía. No quería herir a Jacob que en estos momentos era tan parte de mí, aunque eso era solo una eco leve en comparación de cómo era padre de mi Edward. Lo quería pero después de todo lo que sufrí, no le iba a dar lo que quería con tanta facilidad. Me lo merecía, merecía hacerlo esperar aunque sea un poco. Sabía que no iba a durar mucho después de haberlo visto de nuevo. Si ahora el desapareciera no podría sobrevivir, ni siquiera aun con la presencia de Jacob. Y si al final de todo siempre iba a ser suya. Porque no esperar. Solamente necesitaba poner todos mis pensamientos en línea y no podía hacerlo con tanta gente a mi alrededor, pero sola no me iban a dejar. Si quería estar sola tenía que ser agresiva. Después me disculparía con Edward.

¿Por qué me haces esto? No fue suficiente hacerme mal, durante 4 años. –alce el dedo índice y lo apunte hacia su pecho- DEJAME SOLA, NO ME SIGAS.-me di la vuelta y empecé a caminar hacia la casa.

-bella por favor, no me hagas esto te daré lo que desees. Cualquier cosa. Solo pídelo. Esa no es una explicación suficiente. Necesito que me digas si, quieres que me aleje y no te moleste más. Bella mírame- me dio media vuelta cuando estaba llegando a la mitad del camino.- si me vas a dejar sin tu rostro- dijo mientras puso sus manos entre mi cara-, sin tus latidos- y puso su mano en mi pecho a la altura del corazón-, sin tus ojos-y los miro fijamente- sin esas mejillas coloradas tan hermosas- y me beso en los pómulos- , sin esos labios, por los que daría cualquier cosa- con esa frase fue bajando la voz a cada palabra, hasta que fue solo un susurro-solo quiero que me des una explicación valida. Una que tenga sentido. Que diga que tú no puedes llegar a amarme nunca más.-y mientras decía esto fue acercándose cada vez más a mi mandíbula-solo dime porque no quieres que tenga más estos labios.-y se acercaba a mis labios.

Cuando se encontraba a dos centímetros. Me trague el nudo de la garganta y le susurre:

-por favor. No hagas esto.-se alejó solo un poco de mi cara y me dijo

-porque, si me vas a rechazar diga lo que diga, porque no puede besarte por última vez- volvió a acercarse.

-no! Te lo ruego, solo te pido que no hagas eso. Déjame pensar, solo déjame pensar, volveré y te explicare lo que desees pero, solo no hagas eso.-no bajo las manos de mi cara, pero me aleje y seguí caminando, hacia la casa.-perdón.- fue lo único que susurre más bajo que el sonido de mis pisadas. Pero él lo escucharía.

Mientras iba entrando en la fachada de la casa, escuche el sonido de un árbol arrancarse y golpearse con las rocas, pero no voltee para ver si mis oídos no me fallaban.

Entre por las puertas de cristal conteniendo las lágrimas, todos me desviaron la mirada, excepto Alice, ella seguramente sabía todo lo que pasaría y su cara de poca preocupación no hizo que me calmara.

-no vemos-dije mientras abría la puerta de enfrente y caminaba por el porche hacia una ruta que estaba solo a unos pocos pasos de distancia.

Ahora tenía que buscar las soluciones para todo.


Pido mil disculpas a la gente que leyo los primeros capitulos. algo le pasaba a mi computadora y no podia subir este capitulo. pero adelante bastante los otros solo les faltan varios retoques... muchos besos y abrazoz... recuerden que les suplico.. no me maten es mi primer fic...

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