Lamento no haber actualizado antes, estaba estudiando para poder pasar a 3er año con mejor promedio (apenas tengo 13)
Cuando escribí este capítulo me di cuenta de que mi capacidad para escribir un lemon es casi nula, sin más disfruten el fic.
Capítulo III.
No podía ser, no podía estar pasando, no a él, no a Lyserg Diethel.
Estaba tan molesto, tan deprimido que solo una palabra pasaba por su mente en aquellos momentos. Muerte.
Sabía que el suicidarse por no haber sido aceptado en la Universidad de Harvard era algo estúpido e ilógico, demasiado infantil y otros sinónimos a eso, pero no podía quedarse de brazos cruzados.
Y todo ocurrió muy rápido…
La bañera llena de agua, el dentro de ella, aguantando la respiración, viendo ya borroso y desmayándose por la falta de aire.
…
Se despertó acostado en la cama de su habitación con su madre sujetando ligeramente su mano.
-Lyserg, al fin despiertas hijo ¿Qué pretendías al darnos a tu padre y a mi tal susto?- le dijo en tono suave pero exigente.
-Mamá, ¿Qué paso?
-Te encontramos en la bañera, inconsciente, apenas y respirabas, que bien que tu padre y yo llegamos a tiempo. Ahora hijo dime ¿Qué pretendías al suicidarte?
-Pues es que estaba muy deprimido a causa de que no aprobé el examen de admisión ¿recuerdas? Me llego un mensaje, esta encima de mi escritorio.
- Este bien, iré por tu padre, le diré que despertaste.
Tras decir esto se retiro de la habitación, no paso mucho para cuando volvió, Lyserg se andaba reprochando mentalmente su estupidez al intentar algo tan ilógico como lo era el suicidio y mientras más lo pensaba menos sentido tenia.
-Lyserg, despertaste, ¡qué alegría!, pensé que te había sucedido algo peor que solo un desmayo-dijo mientras abrazaba a su hijo con todo el cariño del mundo-Tu madre ya me dijo que no aprobaste el examen de admisión, pero no importa lo que suceda Lyserg, para tu madre y para mí siempre serás un buen muchacho, un buen estudiante y un buen hijo. Nosotros siempre te amaremos y siempre seremos una familia.
Luego de esto las 3 personas presentes, con lágrimas en los ojos, se abrazaron dando paso a un momento único que será recordado entre sus memorias y será guardado con gusto en sus memorias como uno de sus recuerdos más estimulantes para siempre.
…
A la mañana siguiente, estaba a las 10:54 am, agotado bebiendo un vaso de agua en la cocina, recostado sobre el respaldo de la mesa de granito. Había recibido demasiadas visitas de sus ex-compañeros de clase, nunca había recibido siquiera una, ahora parecía que todos se arrepentían de lo que le hacían en sus días de estudio, de todos tenia visita ya, de todos menos de uno.
-Hao-menciono su nombre por inercia, dolía no, quemaba en sus labios ese nombre, tanto que luego de mencionarlo aun le dejo aquel sabor amargo atascado en su garganta.
Le dolía la cabeza por la causa de las "pastillas antidepresivas" que le receto el doctor (prácticamente le obligo a que se las tomara).
-Padres- les dice en una cena-por casualidad ¿no ha venido alguien más a casa?-les dice en tono de pregunta.
-No, ¿por qué hijo, esperas a alguien?-le contesta su padre.
-No, solo era una simple pregunta. La verdad es que no me gusta recibir tantas visitas.
…...
Estaba acostado en su cama, ya había dejado las pastillas antidepresivas, (aunque esto no lo supiera nadie aun) sin poder dormir gracias al gran sueño que tuvo, se seguía preguntando el porqué de ese sueño tan extraño y le perturbaba volver a dormir por miedo a que se repitiera, aunque muy en el fondo lo deseaba.
Flash-back.
El, solo, leyendo de nuevo uno de sus mejores libros, recostado en su cama, cuando ve que alguien entra a su habitación, rápidamente volteo su rostro hacia su oponente y lo vio, acercándose lenta pero sensualmente a la vez.
-Hao, ¿Qué ha…
-Shh, calla, te lo explico en un momento, mientras tanto…solo disfruta.
Mientras decía esto desabotonaba tortuosamente los botones de su pijama e iba llenando de carisias estimulantes toda la piel que quedaba al descubierto, sus respiraciones cada vez más agitadas chocando contra la piel de sus cuellos.
-Estaba muy ocupado últimamente-dijo Hao tratando de explicarse-ni siquiera me había enterado de lo que intentaste hacer, ¿no pensaste como me sentiría yo sin ti?-mordiendo con delicadeza ese trozo de piel delante de el arrancando el sonido más sexy existente de los labios de Lyserg-no solo pensaste en ti, pero ya me las veré contigo.
Besándose con pasión, quitándose toda prenda de sus cuerpos, tocándose hasta el último milímetro de piel.
Lyserg recordó una escena de hace unos días atrás, ¿estimulante el momento con sus padres?, ja, nada como ese instante de éxtasis total.
Hao acerco dos dedos a la boca de Lyserg los cuales lamio gustosamente y luego los dirigió hacia su entrada. Introdujo uno de sus dedos en la estrecha cavidad de Lyserg.
-Mmmm-gimio este incomodo por el dolor.
-Esto tardara demasiado, Lyserg ¿puedes aguantar algo de dolor?
-Sí, claro-dijo rápidamente, quería sentirlo adentro ya.
Saco el dedo y lo sustituyo por algo mucho más grande.
-¡Aagh!-gimió adolorido, entro demasiado rápido.
-Shh, Lyserg aguanta-dijo Hao tratando de controlar su tono de voz que estaba algo temblorosa por causa del placer.
Luego de unos minutos de estarse quietos y el dolor de Lyserg fuera reemplazado por un placer indescriptible empezaron las embestidas lentas, pausadas y excitantes para luego ir aumentando de velocidad, de fuerza y de profundidad. Ambos cuerpos cansados y perlados del sudor por la acción encima de una cama en un acto pecaminoso para luego sentir ese hermoso, delicioso, delirante y aditivo hormigueo/cosquilleo en la parte baja de sus abdómenes y luego derramarse uno dentro del otro y el otro entre sus vientres.
Así Lyserg se fue despertando poco a poco.
Fin Flash-back.
Ahora tenía un problema: las sabanas de su cama estaban mojadas y no podría ir a cambiarlas hasta mañana por la mañana ya que sus padres dormían y tenían el sueño extremadamente ligero.
De repente oye un ruido proveniente de su ventana, se acerca y cuando baja la mirada ve a la persona con la que menos deseaba estar en esos momentos. Abre la ventana y lo deja pasar.
-¿Qué haces aquí? ¿Por qué no habías venido a visitarme? ¿Sabes? Me sentí fatal que mi mejor amigo no estuviera apoyándome en un momento de debilid…-no llega a terminar la frase, Hao lo abraza.
-Lo siento Lyserg, pero, ¿Qué podía hacer? Tus padres siempre estaban en la puerta de tu casa y mira mi aspecto, hasta fumo, ¿creías que acaso tus padres iban a dejar que entrara a la casa?-le responde Hao.
-Bueno, está bien pero no te vuelvas a desaparecer.
-Ok. ¿Soñando con chicas?-le pregunta Hao señalando su cama la cual tenia vista completa de su sueño húmedo.
-Mmmm, algo así-le responde y ríe.
