Aroma capitulo 2

¡Maldita sea¡ pero que demonios pensaba, ese maldito sentimiento de culpa que no lo dejaba en paz. Lo había estado acompañando en los últimos días hasta volverlo una persona irreconocible. El mismo creía que era una situación fácil el haber peleado con su prima era el momento justo para tomar revancha contra todo lo que el odiaba, para saciar su sed de venganza y para sacarse todo ese maldito dolor que lo hacia retorcerse por las noches, extrañando la presencia de su padre. El mismo ya se había negado el derecho de llorar, desde el siguiente día de la muerte de su padre, mismo que al tener sus pequeñas manos ensangrentadas de tanto entrenar, se juro a si mismo, ser el mejor, superar a todos y cada uno de los aberrantes miembros de esa "familia", que tanto detestaba.

Sin embargo horas antes su cuerpo no lo obedecía, solo hacia y decía cosas por demás incoherentes.

Flash Back:

Neji Hyuuga, caminaba por el área de entrenamiento que era parte del bosque, pensando en su prima y en su forma de actuar con respecto a ello por ejemplo como en días pasados, había ido al hospital a verla y como dulcemente le había tomado de la mano mientras dormía, y sin que nadie lo viera. Sonrió tontamente ante esto, ya que nunca entro por la puerta principal del hospital, sino que se colaba por la ventana de la habitación de su prima Hinata. Se sorprendió enormemente un día que al hacerle otra visita secreta, tenia entre sus manos la manzana que el le había llevado y una finísima sonrisa iluminaba su rostro. Impresionado por esto sus propios labios de manera contraria a sus deseos, se abrieron, para soltar un sutil murmullo con el nombre de su prima en ellos.

-Hinata-sama…, al momento se arrepintió ya que vio movimiento en el pequeño cuerpo de esta y de un salto llego a la ventana ya que su orgullo aun no estaba preparado para encontrarse con ella

. Antes de saltar nuevamente para irse, volteo sobre su hombro y contemplo una vez más su lindo rostro.

Fin Flash Back

Estas y muchas acciones es lo que lo tenían sumido en sus cavilaciones, pero la que mas le turbaba fue una sin lugar a dudas. Como en medio de una pesadilla en la que el se veía a si mismo matando a Hinata, durante el examen chuunin. Fue tan realista el sueño que podía sentir el ultimo aliento de vida de su prima y de cómo esta tenia una mirada extremadamente dolorosa y solitaria, casi podía pensar que era idéntica a la suya.

Aterrado y sudoroso, se levanto, sintiéndose en un estado de desesperada necesidad, pero no tenía una idea concreta de que era ese sentir. Se vio a si mismo caminando como un autómata, hacia la habitación de su prima. Todo con un enorme sigilo, ya que alguien podía descubrirlo.

Con cuidado abrió la puerta, y se fascino de cómo la luz de la luna llegaba directamente a la cama de ella, se sorprendió de la inmediata tranquilidad que proporcionaba este espacio, que si bien apenas iluminada por las estelas de luz que bailaban sobre la cama, podía contemplar una habitación por demás confortable.

Sintiéndose rendido ante esta apacibilidad, poco a poco esa ansiedad en su cuerpo fue disipándose, y se esfumo por completo hasta que sus pasos llenos de curiosidad y timidez lo llevaron a estar de pie ante la cama de su prima. Su mente le jugo una mala pasada cuando de repente imagino su fina y linda silueta recostada en esas blancas sábanas. Consiente del escalofrió que recorrió su cuerpo ante esto y con una sonrisa de derrota y un pequeño golpe autoinflingido a su cabeza borro esa imagen. Ya que a continuación se coló la imagen de la Hinata a punto de morir por su propia mano, angustiado, se aferro a la almohada de esta, no podía permitirse a si mismo llorar por un estúpido sueño. Su orgullo debía ser mas grande que su dolor, se lo había jurado a su mismísimo padre y a si mismo.

En el momento en el que se sentía mas ahogado en sus emociones de soledad, llego un viento repentino, y abrió de improvisto la ventana, entrando una ráfaga del frio de la noche, sin embargo esto en lugar de entristecerlo, le trajo nuevamente otra visión de ella, la que había tenido hace pocos días. De Hinata sosteniendo dulcemente entre sus manos la manzana que el le había llevado. Su pequeña sonrisa. No podía creerlo, estaba al borde de la muerte y ella podía conservar ese semblante tan tranquilo y dulce. Sin más haciendo a un lado su orgullo, empujándolo con mucho trabajo a un lugar de su cerebro donde no le molestara en ese momento, se fue recostando en esas sabanas blancas tan tentadoras. Y así con esa imagen de Hinata y su sonrisa se quedo dormido. Huyendo en la madrugada hacia el bosque para practicar tratando de esquivar a su razón, para no cuestionarse esos momentos.

Sin embargo el día había llegado, el momento en que tenia que forzarse a si mismo en recapacitar en sus acciones, y el porque de esta repentina necesidad de cuidar de su prima Hinata. Un súbito anhelo de verla, se formo en su ser. Había ido a tratar de entrenar solo ya que definitivamente estos días no podía concentrarse en absoluto y no podía permitir que sus compañeros de equipo lo sorprendieran con la guardia totalmente baja.

Sin embargo se quedo helado, sus ojos se abrieron enormemente al encontrarla parada justo en medio del campo de entrenamiento, Hinata aun no se había dado cuenta de su presencia, así que tuvo tiempo para recomponer su fachada de estoicidad. Pero no fue así del todo, ya que por la expresión de terror de su prima, se forzó a si mismo a tener que enfrentarla, ya que viendo su carita y su dolor reflejada en ella por un momento quiso huir de allí y dejarla sola. Sin embargo ya no había marcha atrás, tenia que descubrir a que se debían estos nuevos sentimientos y si solo se trataba de lastima o culpa Neji se convencía a si mismo que con una disculpa seria suficiente.

Sin embargo esto no fue lo que salió de sus labios, ya que el rostro de su prima se le antojo por demás lindo, ya que el terror poco a poco se iba dando paso a la sorpresa. Esto lo armo de valor por completo acercándose a tal grado que irrumpió en su espacio personal, perdiéndose en su mirada, mil cosas quería decirle pero no supo en que momento palabras contrarias a lo que el quería simplemente salieron.

-Hinata-Sama, entrenemos juntos.

Como única respuesta obtuve una afirmación de su cabeza.

Inmediatamente comenzamos a practicar. Era una hermosa tarde, sus colores jugaban sobre el paisaje, se escuchaban los sonidos de algunos insectos, que no sintiéndose en peligro, se sintieron ajenos a la practica que se estaba ejecutando en esos momentos y por lo tanto danzaban a su alrededor.

Neji sorprendiéndose a si mismo, se veía como alguien diferente, dejaba de lado sus rudos entrenamientos, por una sutil danza de catas y posturas, que mas bien pareciera una hermosa conversación corporal. Trataba de sanar las heridas causadas, con su cuerpo quería solucionar los dolorosos momentos que le había causado. Por un momento creyó que su prima estaba captando su mensaje ya que sus ojos se relajaron, la vio segura confiada y por primera vez pudo respirar desde el fondo de su corazón.

En ese momento algo mágico sucedió, el al exhalar esa respiración llena de tranquilidad, de felicidad por sentirse perdonado, ella cerro los ojos, y por un momento Neji llego a pensar que era que ella había aspirado su propio aliento. Fue un momento de total sorpresa para ambos y todo lo que sucedió después fue muy rápido.

Neji se descuido por la hermosa sorpresa de hace un momento y el siguiente golpe no lo midió, iba directo a la altura de su corazón, justo como en aquel maldito examen chunnin. Algo dentro de su ser se quebró, algo terriblemente doloroso, ese sueño se haría realidad después de todo? No justamente ahora que el pensaba tener el perdón de Hinata.

Algo lo hizo reaccionar con una increíble velocidad, Hinata sintiendo algo extraño, abrió los ojos después de aspirar con dulzura aquel delicioso aroma, y lo siguiente de lo que fueron consientes, fue de sus propias respiraciones.

Neji, sentía que moría y renacía al mismo tiempo, la mirada de terror de Hinata fue suficiente para sacarlo de su maldita distracción, jamás se perdonaría el volver a lastimarla de nuevo. Detuvo a tiempo ese golpe letal, pero aun asustado, no podía moverse. Fueron segundos eternos para ambos. Hinata totalmente absorta y arrobada por ese aroma y saber de donde provenía, no podía articular palabra, quería huir, puesto que sentía una confusión enorme, ya que los sentimientos la sobrepasaban. No sabia exactamente que hacer, sólo que Neji, ejercía sobre ella una extraña atracción ya que ella no podía separarse de el.

Neji fue el primero en reaccionar e hizo lo primero que quería hacer desde hace algunos días, la abrazo con una enorme necesidad aplicando solo la fuerza suficiente para que ella pudiera sentir el golpeteo desenfrenado del corazón de Neji.

-Neji-ni….- se vio interrumpida por la fuerte voz de su primo, que angustiado, nuevamente encajo su mirada en ella, robándole un profundo sonrojo.

-Por favor, ya no vuelvas a llamarme a si- su tono era de suplica?, Hinata no podía creerlo.

Esta vez aprovechándose de la confusión de su prima, ejerció mas fuerza en ese reconfortante abrazo y con una voz mucho mas decidida, le murmuro al odio.

-Nunca mas te volveré a hacer daño-, totalmente satisfecho y con un pequeño rubor cubriendo sus mejillas, Neji, soltándola de su firme abrazo, dio media vuelta y salto al primer árbol que se encontraba.

Estaba a punto de irse, pero volteo sobre su hombro, para solo confirmar con gran satisfacción, que una hermosa y linda sonrisa adornaba el rostro de su prima, además de algo de lo cual el podría hacerse adicto. A esas hermosas mejillas totalmente rojas. Sonriendo con arrogancia, al saberse el causante de esas expresiones, se fue. Sin darse cuenta que su prima había visto un extraño brillo en los ojos de su primo.

Totalmente azorada y sorprendida llevo sus manos a su pecho y con mucha fuerza apretó sus ropas, sintiendo esas cosquillas crecer en todo su cuerpo. De sus labios solo pudo salir el nombre de Neji, prometiéndose a si misma no volverlo a llamar nissan, como justamente se lo acababa de pedir su primo.

Y he aquí, que Neji, se encontraba en aquella cavilación, no entendía su comportamiento, no entendía, porque no tenia control sobre sus acciones , pero descubrió con alegría que ese sentir era algo muy agradable, siempre y cuando lo provocara Hinata.

Algo que si le dio sumamente curiosidad, y no pudo entender, fue un pequeño murmullo que salió de los labios de su prima durante su entrenamiento, justo antes de su enorme descuido, y su un sutil sonido, pero que el alcanzo a percibir.

-Este aroma….-

Que habrá querido decir con eso?