Muchísimas gracias por sus hermosos comentarios, me motivan mucho a escribir, y gracias por tener esta gran paciencia a esta historia. Tengo un montón de responsabilidades y por eso no pude continuar con mi fic. Se que no es pretexto, pero me esforzare en compensar esta mala experiencia de no actualizar. Espero que en estos días libres adelante un poco mas la historia y hacer los capítulos mas largos, para así poder terminarla pronto.
Este capitulo esta inspirado en un doujin que anda circulando en la red, el autor es Kou Takamura, que si bien no se lo suficiente el japonés como para entenderlo, me inspiro la continuación de esta tierna historia, que espero poco a poco se vuelva un poco mas sensualona, jajajaj, no se si exista esta palabra.
Son súper fan de esta hermosísima pareja e inspira mil cosas. Los personajes son Kishimoto, la historia es mía. Acepto comentarios.
Aroma capitulo 3
Su cabeza recostada sobre la mesa dentro de su habitación, Hinata soltaba un suspiro. La profundidad de la mirada de su primo Neji, la hacia sonrojarse aun sin su presencia. Recordando la última escena que le dedico antes de marcharse a una misión, cerró sus ojos, y apretó con sus manos su diario. No sabía como comenzar a escribir, tenía miedo de comenzar a escribir algo de lo que ella ni siquiera tenía plena conciencia, solo sabia que la compañía de Neji, se volvía mas necesaria.
Recordaba, como el le mostraba partes de su personalidad que nunca creyó poder ser testigo de ello. Pero la hacia sentir súper especial. Momentos tan cotidianos se volvieron un excelente pretexto para estar juntos y transformar esa atmosfera solitaria y dolorosa en algo único y muy profundo.
Desde como el le ayudaba a cargar las bolsas de la compra, como se ofrecía para acompañarla a cuidar de su hermoso jardín, y como de vez en cuando que ella retrocedía asustada, por alguna lombriz gigante, en sus propias palabras, Neji acudía prontamente a retirarla y sentarse junto a ella por si acaso apareciera otra. Como un día ella se quedo dormida en el bosque por el cansancio de tanto entrenar, y despertó en su habitación, con su chaqueta completamente impregnada del delicioso aroma de su primo. Algo que llego a fascinarle de su nueva conducta era un pequeño detalle que hacia que sus cosquilleos fueran cada vez mas continuos, fue el encontrar margaritas en su habitación. El las colocaba en distintos lugares, sobre la almohada, sobre la mesita de noche, junto a la ventana. El solo echo de pensar que el se adentraba en su espacio, hizo surgir el inmenso deseo de algún día sorprenderlo dentro cuando el lo hacía. La aun fuerte inocencia no le permitía el comprender del porque de esa repentina necesidad, hacia que Hinata no se turbara con este deseo, solo la hacia suspirar muy profundo.
Ese día estaba terminando la compra para la cena, ella ya había preguntado a Neji cual era su comida favorita, así que estaba dispuesta a hacerla esa misma noche. Ya que el había prometido llegar ese día de una misión. Se hizo tarde, ya que no encontraba el ingrediente que mas importaba. El sol iba desapareciendo, dejando una mancha gris en su lugar.
Acelero el paso preocupada por el poco tiempo que le quedaba, iba tan concentrada que no se dio cuenta de alguien que se emparejo con ella, y le tomo las bolsas, su aroma, era inconfundible, pero su apariencia la sorprendió muchisisismo. Era Neji, pero nunca lo había visto de esa forma, no llevaba su indumentaria común, sino que llevaba puesto unos jeans azules y una camisa blanca algo casual, con los dos botones superiores abiertos, su cabello sin sujetar y una venda negra en la cabeza. Quedo impactada, su primo era realmente apuesto. Neji al principio sorprendido por su reacción, ya que Hinata no hablaba ni se movía, sintió que la había asustado, con esa acción, pero el moría de ganas por verla, dos semanas era demasiado tiempo, y en cuanto llego al complejo Hyuuga, y darse un baño, no quiso esperar para ir en su encuentro.
Una sonrisa por demás arrogante, asomo en los labios del genio Hyuuga, por saberse el dueño de esa reacción. Acercándose peligrosamente, tratando de aumentar en dos grados ese enrojecimiento en su linda prima. Sin saber que perdería en su propio juego. No podía pestañear, sus ojos, comenzaron a delinear como si fueran sus propios dedos, cada centímetro del rostro de Hinata, sus lindas pestañas, sus dulces ojos, su piel increíblemente sonrojada y el apostaba su vida a que resultaba mas suave de lo que el imaginaba. Lo siguiente fue un error, sus ojos bajaron, a sus rosados labios, entornando mas su mirada, el deseaba ser dueño de esos labios. Por unos segundos, Neji supo cual era su verdadero destino, robarle un beso a esos labios tentadores; que en el momento de saberse tan deseados, quisieron ocultarse tras un pequeño mordisco de su dueña.
Eso hizo que el genio Neji Hyuuga usara toda su capacidad de autocontrol para no robarle el beso ahí mismo. Sin embargo lo que no pudo evitar fue, acercarse peligrosamente, hacia la comisura de sus labios y darle un pequeño beso, apenas si fue un efímero rozamiento. Pero para Hinata fue como una enorme sacudida dentro de su interior, electricidad pura sintió recorrer su cuerpo.
Neji perfectamente se dio cuenta de esto, ya que el sintiendo lo mismo, pero no queriendo asustarla, traslado sus labios muy cerca de su odio, solo para decirle
- La he echado de menos- satisfecho, se retiro solo un poco para sacar de su estupor a Hinata, preguntándole con una carita de niño mimado.
-Hinata-sama, acaso usted no me ha echado de menos- fingiendo total inocencia, quería obtener una mas de esas lindas reacciones a las cuales el ya se había echo adicto.
Hinata, por fin pudiendo coordinar, voz, palabras y acciones, con una total espontaneidad, nuevamente le volvió a ganar en su propio juego a Neji.
Lanzándose a sus brazos, le dijo muy dulcemente
-Claro que te extrañado Neji-su nombre saliendo en un profundo suspiro.
Ajenos a lo que sucedía en su entorno, pudieron disfrutar de ese cálido abrazo, pero que en su interior fue el causante del surgimiento de sentimientos aun mas confusos, profundos y poderosos.
Para Neji, surgía un sentimiento de territorialidad, no quería que nadie mas pudiera sentir esa calidez que su querida prima proporcionaba con un abrazo, con una sonrisa, con su sola presencia. La quería solo para el. Asustándose un poco con este nuevo pensamiento, se retiro del abrazo.
Para Hinata, ese aroma se había vuelto fuente de sus suspiros, de sus pensamientos, de ese nuevo sentimiento de fortaleza y ella deseaba ser la única que esos brazos protegieran y confortaran.
-Hinata-sama, será mejor que nos vayamos antes de que anochezca hacia el complejo, ya que su padre podría molestarse con su tardanza- Neji le dijo suavemente sin desaparecer del todo su contacto.
-Si Neji, además de tengo una sorpresa, esta noche cocinare tu platillo favorito- le dijo con una enorme sonrisa.
Caminaron de regreso al complejo, en un completo silencio, en donde cada uno degustaba mentalmente el primer abrazo que se daban, frente a la gente. Fue algo tan natural para ambos, y tan lleno de significados, que perdiéndose en sus emociones y en la buena compañía, no se dieron cuenta en el momento en el que llegaron.
La cena transcurrió tranquila, muchos buenos comentarios llegaron a los odios Hinata. El que mas le gusto fue por supuesto el de Neji, que con sus ojos le devolvía con creces ese hermoso detalle. De esto se dieron cuenta tanto Hanabi, como Hiashi, curiosos y sorprendidos, no dijeron comentario alguno, pero dentro de si, una satisfacción fue colándose en sus corazones, ya que pensaron jamás Neji y Hinata volverían a tener una relación linda después de ese combate desastroso.
Neji acompañándola a su habitación a su prima, para agradecerle nuevamente la cena e informarle que tenía nueva misión. El deseaba despedirse de alguna forma en la que Hinata pensara en el durante toda su ausencia. El deseaba más que otra cosa en la vida que ella olvidara cierta cabellera rubia y que en su lugar solo existiera una larga cabellera café. Se detuvo de repente con una risa mental, al darse cuenta un poco del porque deseaba esto, además ya estaban frente a la puerta de su prima.
Le comento sobre su nueva misión, hablo rápidamente ya que sentía muchos nervios, por su nuevo y repentino hallazgo. No era fácil para el orgulloso genio Neji Hyuuga, saber que tenia unos celos mortales ante Naruto, que si bien el fue quien diera pie a su nueva conducta con su prima, el no aceptaría jamás que el le ganara el corazón de su Hinata.
-Hinata-sama, su cena ha estado exquisita, ojala me permita probarla nuevamente-
-Neji, por favor no me llames así, esa es la única condición que pongo para volverte a preparar una cena- lo dijo con una enorme y linda sonrisa.
Fue todo muy rápido.
-Será un enorme placer, para mi Hinata-, su nombre nunca sonó tan hermoso, profundo y sexy, ya que además de emarcar su nombre con una voz mas profunda, se acerco nuevamente a ella.
Totalmente sonrojada, y ansiosa cerro los ojos, Neji, sorprendido y emocionado, se fue acercando mas y mas. Sus alientos se mezclaban, sin embargo él tuvo un repentino brote de miedo, ya que si ella lo rechazaba seria algo que el no podría manejar, así que abrió los ojos y no quedándole mas remedio, tomo un mechón de sus cortos cabellos, y los aspiro fuertemente, haciendo que Hinata abriera los suyos un tanto confundida Neji estaba a tan corta distancia, pudo ver la forma de los labios de su primo, cuando ellos besaban tiernamente sus cabellos. De sus labios solo broto un pequeño grito. Neji al separarse un poco pudo ver la carita de una sorpresa llena de decepción que tenia su querida Hinata, se dio vuelta para irse por ese pasillo.
Las lagrimas comenzaron a asomarse en aquellos ojos lavanda, que si bien no entendía porque no podía controlarlas, solo era consiente del dolor que se formo en su pecho al no obtener algo que ella ansiaba, deseaba probar la dulzura que los labios de Neji le dieron a su cabello. Se dejo caer al piso, con esa enorme carga en sus hombros, no podía parar el golpeteo de su corazón, por un momento se sintió llegar a las nubes y ahora, se sentía fatal, es que acaso ella malinterpreto esa mirada. El llanto, estaba ya por salir.
Sintiendo una fuerte y cálida mano en su mentón, que la hacia levantar su mirada, no pudo entender como es que sucedió.
Neji, queriendo darse un tiro por lo que había acabado de hacer, arrepentido giro en sus pasos decidido a hacer borrar a ese rubio de la mente y del corazón de su querida Hinata. Tendría que arriesgarse, tenía que hacerlo.
-La extrañare con toda mi alma y prometo regresar pronto, mi dulce Hinata- sin mas robo sus labios, dando un beso por demás necesitado. Su sabor era embriagador, poderoso, con una fuerza que Hinata no creyó jamás sentir. Era el beso contenido por muchos años, ahora el ya lo sabia, ya no tenia que mentirse mas.
Hinata en el cielo, era conducida por la enorme fuerza de una tormenta eléctrica, todo su ser se estremeció con este beso. Cada movimiento ejercido por esos labios, era capaz de someterla y estremecerla. Penso por un momento que su primer beso seria dulce y tierno, pero esto supero sus expectativas, ella deseaba cortar la distancia que había entre ellos. Neji perdiéndose en la vorágine de esta nueva experiencia, toco con un ligero temblor nuevamente sus cabellos degustando su exquisita suavidad, enredo aun mas sus dedos, sosteniendo firmemente la nuca de ella. Deseaba con un hambre totalmente desconocido para el, profundizar ese beso, deseaba abrir esos labios con su lengua y probar el dulce sabor de su saliva, sin embargo sabia que se trataba de Hinata, y el no quería apresurar las cosas o que ella odiara su tacto, así que se conformo con darle un pequeño mordisco en su labio inferior, seguido a esto paso sensualmente su lengua, brindando una caricia sutil con ella, sin saber el incendio que provocaría en su inocente prima.
Sin embargo así como empezó, así termino, el no quería enfrentar aun, la reacción que tendría su prima después de esto. El sabía que no había marcha atrás, pero no quería verla a los ojos aún. Así que sin mas, y con una velocidad impresionante, traslado su mano de la nuca de Hinata a tomarle la mano dándole un beso en esta ocasión muy sutil y dulce.
-Espera a mi regreso-le dijo esto ya de espaldas, no queriendo voltear, con un tono que Hinata no supo descifrar muy bien, ya que había un ligero y casi imperceptible timbre de miedo.
Sus lagrimas pero esta vez de felicidad brotaban, al sentirse tan plena y querida, levanto su rostro de la mesita, seguramente ya era pasada de la media noche, el seguramente tampoco podría dormir. Ella ansiaba el regreso de ese hombre que poco a poco y con su abrumador aroma, se había colado en su ser, en su cabeza y en algo de lo que aun no era totalmente consiente, se hacia dueño de su cuerpo.
