Holaaaa! Xd. He decidido no esperar mas para dejaros el ultimo capitulo de este One-Shot, y aqui esta! jejeje, me ha hecho mucha ilusión escribirlo y terminarlo. La verdad es que esta historia va a ser siempre muy especial para mi, ya sabeis porque...esta basada en hechos reales.
A lo mejor os decepciona, espero que no. Quizas no se, esperabais otra cosa o lo que sea...si es asi lo lamento. He intentado hacerlo lo mejor que he podido :). Pero bueno, ya esta, acabado y finiquitado jeje. Hay una parte, que me ha encantado ( ya sabeis cual ;) ) No he querido ser muy especifica en cierto tema, y eso que personalmente me encantan los lemmons pero...en este fic, no lo he visto relevante.
Simplemente, agradeceros enormemente por haber leido esta historia. Sin vosotras no hubiera seguido. Ha sido un verdadero placer, contar una historia de amor a través de Bella y Edward y que por fortuna para ellos ha acabado bien.
No se que mas decir...;)
Asi que espero y deseo que disfruteis leyendo este ultimo capitulo de Amor en la red y nada...que si quereis pues proximamente nos leeremos.
Muchos besos y abrazos y lo dicho MILLONES DE GRACIAS :D
DISCLAIMER: LOS PERSONAJES PERTENECEN EXCLUSIVAMENTE A LA SRTA MEYER Y LA TRAMA ES DE USO PROPIO DE SU AUTORA. QUEDA PROHIBIDA LA COPIA TOTAL O PARCIAL DE LA MISMA, SIN SU CONSENTIMIENTO.
*por cierto, cuando llegueis a mitad del capi, esta señalado, si quereis podeis escuchar una cancion, A FUEGO LENTO de Rosana ;)
*SwanCullenYo*
Amor en la red
Capitulo Final
Bella POV
Aun me parecía increíble que estuviera recogiendo todas mis cosas de mi habitación y metiéndolas en cajas. ¡ Me iba a vivir a Chicago! Cuando Edward me lo propuso no me lo creía, me quede perpleja. En un momento, pensé en decirle que no, que era una locura. Pero al final, me rendí y aquí estoy, preparándome para marcharme.
Habian pasado 3 meses desde entonces. Claro que le rogue que tuviera paciencia ya que no podía irme en esos instantes por el instituto y por mis padres. No tuvo mas remedio que hacerlo. A pesar de eso, me sentía ilusionada de vivir en la misma ciudad que mi novio pero a la vez asustada ¿Asustada? Si!. Dejaba todo, mi pueblo, la gente, mi mejor amiga Alice, a Jazz y a mis padres!. Y eso que ellos me apoyaron desde el primer momento. Me acuerdo que mi madre me dijo:
-Nena- acariciándome la mejilla- sabíamos que esto pasaría, corazón. Era normal que alguno de los dos tuviera que sacrificarse- suspiro- que bonito es el amor- sonrio de manera risueña- y nosotros estamos para apoyarte. Va a ser difícil Bella- me miro fijamente- pero se que Edward te quiere y sus padres, oh sus padres- dijo de manera teatral- son magnificos- chillo emocionada ( tuve que taparme los oídos )-Yo se que te va a venir muy bien vivir en otro sitio diferente- vi como de sus lindos ojos azules emanaban unas débiles lagrimas
Al final nos abrazamos, llorando las dos como magdalenas hasta que se unió mi padre.
Luego de eso, Edward y yo seguíamos yendo y viniendo para vernos y hablando de mi futuro alla. Yo tenia muy claro que aparte de ir a la universidad, me pondría a trabajar por las tardes, para mis gastos. Y eso que mis padres me dejarían algo de dinero, para ir tirando mientras tanto.
Esme, la madre de mi novio me propuso que me fuera a vivir con ellos, pero me negué en rotundidad. Les agradecia enormemente su ofrecimiento, pero no quería causar molestias. Asi que entre Edward y Emmet me fueron buscando a algún piso de estudiantes pero para mala fortuna no había nada acorde a mi economía.
Aquí en Forks, salía con Alice y su novio y desde el primer momento me apoyaron incondicionalmente. A pesar de que había momentos que veía como mi pequeño duende se ponía triste y nostálgica. Si, la iba a echar mucho de menos. Para mi era como la hermana que nunca habia tenido pero ella me entendía. Ella sabia que si Jazz se iba a vivir a otro sitio, ella se iba.
Y el tiempo fue pasando hasta que llegamos a junio, ahora..
Habiamos acabado el instituto y nos graduamos. Alice Jazz y yo estábamos felices de acabar una etapa y empezar otra. En la noche de la fiesta de graduación, no me podía imaginar lo que me esperaba.
En el polideportivo del instituto donde se estaba celebrando la fiesta, mis amigos yo nos divertíamos hablando con unos y con otros y despidiéndonos, hasta que Alice, me cogió en un momento de la noche y me aparto de toda la algarabía.
-Bella amiga, tengo que contarte una cosa- su mirada lucia brillante y pensé que algo estaba tramando
-¿Qué pasa Alice?- mi voz sonó preocupada.
-Aiss amiga- empezó a dar saltitos y yo no entendía nada- Jazz y yo nos vamos a Chicago.
Abri los ojos como platos. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? Esas preguntas me empezaron a invadir en mi mente, sin poder creérmelo.
-¿Qué?- chille de la emoción-¿Cómo que os vais a Chicago?- mi voz sono mas alta de lo normal
-Siiii- dijo abrazandome y por inercia ambas empezamos a dar saltitos de alegría.
Mi amiga del alma, mi compañera mi hermana se venia a Chicago.
Despues de todo eso, me encontraba ya terminando de empaquetar todo. Ah que no he dicho, los padres de Edward, Emmet y su novia y por supuesto mi querido novio, estaban en Forks desde hacia una semana.¿NO es fantástico?
La casa se veía envuelta en un mar de gente para mi regocijo sobretodo por tener a Edward. Como solo había tres habitaciones, Edward, su hermano Rose y yo dormíamos en mi habitación. Edward en mi cama ( para nuestra dicha ) y su hermano y su novia en una colchoneta en el suelo. Era increíble.
Solo nos faltaba un dia para marcharnos. A todo esto, al final, gracias a una idea brillante de Rose, me iba a quedar en su apartamento, con ella. Para alivio de todos, la verdad. Por supuesto, que le iba a pagar un alquiler todos los meses, a pesar de que ella me dijo por activa y por pasiva que no hacia falta, pero mi orgullo o lo que sea, no me dejaba ser una aprovechada.
Tambien gracias a la ayuda de Emmet, encontré un trabajo por las tardes en una cafetería cercana al apartamento. Si vale, reconozco que he tenido bastante suerte pero…¿ la suerte no hay que buscarla? Yo la encontré el dia que conocí a Edward.
Edward, suspire. No podía ser mas feliz. Ya no íbamos a sentirnos tristes por nuestras despedidas, ya no nos íbamos a echar tanto de menos, ni estaríamos llamándonos a todas horas, ya no. Desde el momento que pise Chicago, se con certeza que mi mundo cambiaria…para bien.
Muchas veces cuando me encontraba con Edward a solas, me imaginaba dentro d unos años, como seria nuestra vida. Cuando acabemos la universidad, y tuviéramos trabajo, nos iríamos a vivir juntos. Yo le preparia el desayuno, el iria a por el periódico, haríamos las labores de casa conjuntamente mientras nos robamos besos y caricias….uff.
Se que la vida no es de color de rosa y que tendremos nuestras cosas, pero lo amo. Si, lo amo con toda la fuerza de mi corazón y se que el a mi igual. Sean los problemas que sean, lo solucionaríamos.
De echo en alguna ocasión, Edward me decía que cuando acabara la carrera, que buscaríamos un piso y nos iríamos a vivir los dos. Lo miraba embobada y un estremecimiento me recorría por todo mi cuerpo.
Mi sed, mis ganas, mi deseos por el aumentaban con el tiempo. Era increíble que me encontrara en una nube de felicidad y de amor por el, pero era asi. Hacia las cosas tan fáciles que era imposible no enamorarme aun mas si cabe por ese ser tan especial.
Llego la hora de despedirme de mis padres. Nos encontrábamos en el aeropuerto de Seattle y por el altavoz habían comunicado a los pasajeros con destino Chicago que embarcaramos.
Los mire con tristeza pero a la vez con ilusión. Despue de unos minutos abrazados los tres y de darnos besos y mas besos ( sobretodo mi madre ), al fin, subimos al avión.
3 meses después.
Me faltaban pocos días para ir a la universidad. Los nervios se me iban apoderando poco a poco pero gracias a Edward ( que me relajaba muy bien jiji ) me tranquilizaba un pelin.
Cuando me levante y pase por el salón, a poco me da algo. ¡Dios mio! Era todo un caos, botellas, vasos tirados por el suelo, bolsas en el sofá ¿Qué era esto? Oh vale, la pareja ninfómana que tenia como compañeros de apartamento, y no no eran Rose y Emmet ( que raro ).
-Ahhhhhhhh- chille enérgicamente
-¿Qué pasa Bella?- oi la voz de mi queridísima amiga Alice- oh oh, lo siento Bells
- ¿pero es que no podeis ser mas cuidadosos?- le chille- ¿tu sabes lo que cuesta ese sofá, esa moqueta¿ Dios santo, esa mesa!- estaba alterada
-Ai Bella tranquila, ahora lo recogemos- me dio su sonrisa de duende, como siempre hacia- Jazz- grito y la vi que se iba corriendo.
¡Genial! Justo en ese momento sono el timbre y fui con pasos rapidos. Al abrir la puerta, me encontré con mi Dios personal. Le sonreí y sin evitarlo me abrace a el fuertemente, mientras le daba besos por su cuello. Esa piel tan nívea y sedosa, uuu.
-Hola mi amor- me dijo cuando cerro la cuerta. Me tomó de la cara y me beso de manera apasionada- ¿Qué tal? Te echaba de menos y quería verte.
Senti como mis piernas desfallecían al contemplar la intensa mirada que Edward me estaba echando. ¡Dios como no iba a estar enamorada de este hombre! Aparte de apuesto y atractivo, era el ser humano mas amable, cariñoso, atento…¡para Bella!
-Bien - costeste cuando avanzábamos hasta el salón- aunque Alice y Jazz tuvieron anoche fiesta salvaje - hice una mueca y oi como Edward se reía.
-Oh ya veo- seguía riéndose- ¿Dónde están?¿
-Pues deberían estar ahora mismo limpiando esto- estaba algo molesta a decir verdad, pero era estar con Edward, y no se porque, me sentía mas serena.
-Mmm, pensado en ir a desayunar al starbucks ¿ te parece?- me abrazo y yo pase mis brazos por su sonreí.
-Muy buena idea Edward- le susurre acercándome y plantándole un sonoro beso en sus labios. Tuve que reprimir una risa al escucharlo gemir.
-De acuerdo, pues ve a vestirte- me miro de arriba abajo mientras se relamía sus suaves labios-a no ser que quieras ir asi- su mirada, mezcla de diversión y sensualidad, hizo que una corriente eléctrica me recorriera por todo mi cuerpo.
Le volvi a besar y salí disparada hacia mi habitación. No me comí mucho la cabeza, asi que me puse unos vaqueros con una camiseta ceñida y unas zapatillas. Tome el bolso y salí al salón donde mi novio me estaba esperando.
Desayunos tranquilamente en el local mientras hablábamos de todo un poco. Sobretodo de la universidad. Iriamos a la misma aunque a diferentes edificios.
Después decidimos dar un paseo por las céntricas calles de la ciudad, parándonos en diversas tiendas de ropa. Me animo a que me probara unos pantalones o unas minifaldas. Según el, tenia cuerpo para lucirlo y debía llevar, claro, según el porque lo que era yo….
Yo también le hice que se compra unas camisetas ajustadas, de esas que marcaban sus musculos y que me encantaban. Asi al medio dia llegamos al apartamento llenos de bolsas. Cuando nos vio la loca de Alice, a poco nos mata, diciéndonos que la teníamos que haber avisado.¡Un cuerno! Ir con ella, era sinónimo de pies con ampollas y dolor de espalda.
El tiempo iba pasando y me encontraba estudiando la carrera de economía. Era feliz mucho mas de lo que me había imaginado. Mis padres vinieron a visitarme y como no, Esme y Carlisle los invitaron a que se alojaran en su casa.
Tuvimos una gran comida todos en casa de los Cullen, donde las risas, las bromas, y los besos ( jiji ) era la tónica de todos nosotros.
Al llegar la navidad, Edward y yo decidimos pasarlas con nuestras familias. El entendía que no me podía quedar, a pesar de la invitación de sus padres. Asi que me regrese a Forks para pasarlas con mis padres.
Pero lo que no me podía imaginar es que el mismo dia de Nochevieja y sin tener ni puñetera idea, me vi sorprendida con la visita de Edward. Cuando lo vi delante de mi en la puerta de casa, estuvo a punto de darme un sincope y de la emoción, me abrace a el, tirándonos a los dos al suelo.
Lo rebañé a besos por todo su rostro, su cuello, mis manos tocaban su torso encima de su jersey. Hasta que oímos un sonoro carraspeo. Me gire y ahí estaban mis padres con unas sonrisas burlonas.
-Hija como sigas asi- dijo mi padre- no vas a dejar nada de Edward.
Note como mis mejillas ardían y rápidamente escondi mi rostro en el cuello de mi novio, ante las risas atronadoras de los tres.
Pasé la mejor Nochevieja de toda mi vida. Después de cenar, salimos a un pub de Seattle con Jazz y Alice. Fue fabuloso. Cuando ya era de madrugada, pensé que nos dirigíamos a mi casa, pero Edward tenia otros pensamientos.
Llegamos a un elegante y ostentoso hotel. Al verlo, mi cara se desencajo. Era alucinante. La fachada brillaba con luces que hacia que luciera espectacular.
-Llegamos- oi decirle a mi novio. Me gire y me quede mirándolo fijamente- Cariño- alzo su mano para acariciarme mi mejilla- quería darte una sorpresa
-Me la has dado Edward, viniendo a pasar esta noche aquí, conmigo- le sonreí
-Aparte- se fue acercando lentamente hasta mi- quería que la primera noche que pasaramos del nuevo año, fuera especial.
No sabia que decir…¿Qué podía responder ante eso? Si ya de por si, me había alegrado enormemente de verlo…esto ya era demasiado para mi. Senti como mis ojos se humedecían por la emoción del momento.
-Mi amor no llores- dijo mientras me secaba mis lagrimas con su pulgar- quiero recordar esta noche y dejalo grabado en mi memoria para toda mi eternidad.
-Jo Edward- titubeé, mi voz estaba entrecortada- no sé qué decir- hipé.
-No digas nada- su rostro estaba a centímetros del mio. Podía notar su aliento chocando en mi piel- solo dejate llevar- susurró.
Esa noche jamás la olvidaría. La habitación, que tengo que decir, era la suite real ( ahí es nada) era preciosa y realmente admirable. La sala era mas grande que mi habitación, decorada con hermosos colores calidos, de tonos amarillentos. El sofá era de piel y
parecía realmente comodo. El suelo estaba compuesto de una hermosa moqueta mientras que el gran ventanal la cubria una delicada cortina de color blanco.
Cuando mi novio me llevo a la habitación, me tuvo que sujetar fuertemente. Era realmente increíble. En el centro de ella, se encontraba una cama King-size, cubierta con un nordico blanco de seda. Encima unas enormes almohadas del mismo estilo. A los lados unas mesillas donde se encontraban las lámparas.
Pero para rematar mi aturdimiento fue el contemplar el baño. Aquello era una obra maestra. Tenia ducha con baño y aparte un ¡jacuzzi!. Jadeé cuando vi aquello. El lavabo era estilo victoriano y sinceramente era lo mas bonito que había visto, me refiero a lo que se refiere a hoteles. Increible.
Me gire y vi como la mirada de Edward estaba encendida como si fuera una llama recién prendida.
Pasamos una noche fantástica. Donde solo hubo cabida a nuestros besos hambrientos, a los abrazos, a nuestros cuerpos reconociéndose mutuamente, lentamente, grabandonos cada centímetro de nuestra piel. Como a fuego lento.*
[CANCION-A FUEGO LENTO]
Jamas había pensado que iba hacer un acto como la que tuvimos esa noche. Algo exquisito. Y no es que no hiciéramos nada antes…claro que si, pero lo de esa noche, fue…como explicarlo, fue como abrazar las estrellas. Nos dejamos llevar por nuestros sentimientos y por los deseos mas ardientes. Sentir como su boca saboreaba mi piel sedosa que se iba sudorando a medida que el ambiente se caldeaba o acariciar su espalda musculada, deslizándola mientras nuestras lenguas se enredaban en un sensual baile.
Nada mas de recordarlo, me invaden unas ansias….uggg. Fue fantástico e irrepetible. Algo excepcional, en como nos coordinábamos en posición horizontal. Como nuestros cuerpos encajaron perfectamente. Nuestras voces inundaban aquel intimo lugar, donde dejábamos salir toda nuestra satisfacción por conseguir llegar a meta.
En realidad, no bailamos horizontalmente una vez. Nuestros cuerpos pedían mas y mas, y seguimos bailando verticalmente también, toda la noche, hasta que vimos amanecer. Sin dormir, nos tapamos mutuamente con la sabana y salimos a la terraza para divisar el precioso paisaje de la madrugada, donde las estrellas se iban difuminando para dar paso al gran rey: el sol.
Francamente, esa noche, se ha quedado en mi retina para toda mi vida. Creo que nunca en mi existencia podría borrar algo asi. El regalo que me hizo Edward, su delicadeza su amor su cuerpo su todo, quedó grabado a fuego en mi ser.
5 años después.
Edward POV
¿Quién me iba a decir que 5 años después podía seguir tan enamorado como el primer dia de Bella? Pues si, lo estoy e incluso aun mas. En todos estos años hemos ido avanzando poco a poco hasta llegar un dia y decidir que era la hora de irnos a vivir juntos. Y de eso ya, hace 6 meses.
Claro que…no todo es camino de rosas. Por supuesto que no. Hemos tenido nuestras discusiones, nuestros enfados pero por encima de todo, nuestro amor. Y ese sentimiento, gracias a el, ha hecho que pasemos nuestras dificultades.
Ahora llega trabaja en un banco, como economista mientras que yo, junto con mi hermano Emmet, abrimos un gym de lujo y como nos esta llendo tan bien, tenemos la mirada puesta en abrir otro dentro de unos meses, a lo que se unira como otro socio mas, el novio de Alice.
Vivimos en un apartamento moderno en el centro de Chicago. Decorado gracias a la ayuda de mi madre y de Reneé. A todo esto, mis suegros se vinieron a vivir aquí, hace como dos años, aunque no vendieron la casa de Forks ya que querían seguir yendo de vez en cuando.
Apenas notamos diferencias cuando empezamos a vivir, ya que antes, me pasaba casi siempre en el apartamento de Bella por eso al irnos a nuestra vivienda y empezar a vivir, apenas nos era desconocido. Claro que, a veces discutíamos por las cosas mas absurdas tipo: no has levantado la taza del váter o deja tu cepillo en el otro vaso o pon la colada y cosas asi. Nada del otro mundo ¿no?
Todos estos años celebrábamos nuestro aniversario cenando en un romantico restaurante y después pasando la noche en un hotel. A decir verdad, no podemos quejarnos económicamente. Bella ganaba bastante bien en su puesto en el banco y yo bueno, había ganado suficientemente como para vivir una buena temporada sin trabajar.
Viernes noche
Despues de haber tenido un dia bastante agotador, ya que tuvimos una auditoria en la empresa, llegue a casa. Cuando entre, me di cuenta que Bella aun no había llegado. Me fije en el reloj y eran las 7 de la tarde y me extrañó.
Al entrar a la cocina vi una nota encima del frigorífico.
´´Cariño, no llegare hasta la hora de cenar. Alice me ha invitado a una sesión de las suyas, ya te preocupes. Besos. Bella.´
Ya me imaginaba que tipo de sesión. Meneé la cabeza. Subi a la habitación y me puse ropa comoda. Baje y decidi ponerme a ver la tv cuando justo me había sentado en el sofá, llamaron al timbre. Bufe.
Al abrir, me sorprendió quien estaba ahí.
-¿Tanya?- que hacia esta chica aquí, me pregunté.
-Hola Eddie- su voz era de lo mas estridente- pasaba por aquí y….- si ya, seguro- quería preguntarte algo- ok vale, cuando ponía esa cara, era algo realmente malo.
-Tu diras- me recargue en la puerta mientras la miraba. La verdad, era una chica muy guapa pero honestamente, la jodia cuando hablaba.
- ¿Puedo pasar?- dijo mientras pestañeaba con poca sutileza. Suspire hondo y me eche hacia atrás para darle paso.
Tanya Denali era una de las clientes habituales del gym. Desde el primer momento, se fijo en mi hermano Emmet y a causa de eso le trajo serios problemas con Rose. Un dia, mientras mi hermano se estaba cambiando, ella entro y lo acosó. Pero no sabia que mi cuñada se encontraba merodeando por allí y cuando la vio se abalanzo sobre ella. La cara de mi hermano era de poema. Jamas le había visto ponerse mas blanco que la leche. Eso si, Rose le amenazo seriamente que si volvia ni siquiera a dirigirle la mirada a esa sucia ( según ella ) sus huitos serian aplastados.
Desde entonces Tanya temerosa de Rose, ni se digno ni siquiera a saludar a mi hermano. Tengo que decir, que Em, no hizo nada con ella, pero es que esa chica podía llegar a ser un grano en el culo. Por supuesto, eso tuvo daños colaterales, porque desde entonces no me deja de seguirme e incluso en mas de una ocasión la pille insinuándose de manera descarada.
Bella no le daba mas vueltas al asunto aunque conociéndola se que por dentro se muere de celos. En realidad, no tenia por que. Sinceramente, a mi Tanya ni me iba ni me venia, me daba igual, pero…..
Y ahora estaba aquí, en mi casa, con ella en el sofá. A saber que quería….
-Bueno Tanya di lo que tengas que decir. Bella no tardara en llegar- la miré seriamente mientras veía como se cruzaba de piernas. ¡genial!
-Uhm Eddie, me preguntaba si…..podiamos quedar a tomar algo algún dia- me sonrio mientras se iba acercando a mi peligrosamente. Yo intuyendo, me levante y empece a pasearme por el salón.
-Tanya- dije con seriedad- sabes que eso no va a pasar nunca, ¿entiendes no?
-¿Pero porque Eddie? No hacemos nada malo- se levantó y se acercó hasta mi. Yo como pude la aparte delicadamente.
-Sabes muy bien Tanya que no me interesas en absoluto, lo sabes- me estaba sintiendo cada vez mas y mas incomodo con su presencia.
-Deja a esa insulsa y vente conmigo Eddie. Yo te dare lo que esa no- sentí como mi mandibula se tensaba.¡que sabria ella lo que Bella me daba!
.-Tanya, para que sepas- la mire fijamente- Bella me da todo y mucho mas de lo que yo puedo esperar. Ella es mi amiga, mi compañera, mi mujer y mi amante- esto ultimo lo dije poniéndolo mas énfasis. Vi como fruncia el ceño y torcia su labio- ninguna otra mujer en la faz de la tierra podría ni siquiera acercarse a ella, asi que por favor deja de hacer el ridículo- le dije con toda mi sinceridad- y vete de aquí.
Me separe de ella y me encaminé hasta la puerta de la entrada. Cuando Sali del salón, me quede sorprendido al encontrarme alla a Bella. Segui mi camino sin dejar de mirarla y abri la puerta.
Cuando Tanya estaba saliendo oi lo que le dijo Bella.
-Adios, reina de las bragas- tuve que morderme la lengua para no soltar una risotada
Una vez que Tanya se fue y cerre la puerte, sentí como me empotraban contra la pared y me besaban. Respondi inmediatamente a ese apasionado ósculo. Coloque mis manos en su cintura y la estreche contra mi cuerpo.
-Eddie- imitando la voz de la rubia- hazme el amor ahora- vi en su mirada una determinación que no pude mas que rendirme.
La cogi como un saco de patatas y subi rápidamente hasta nuestra habitación, donde dimos rienda suelta a nuestra pasión.
2 horas después.
Nos encontrábamos en la cocina, preparando la cena. Ella calentaba la sartén mientras que yo partia las verduras. Sin poder evitar, me acerque a ella por detrás, y la empece a besar por su cuello, disfrutando y saboreando de su maravillosa piel.
-Edward por favor- oi como jadeaba a causa de mis acciones- la cenaaa
-Mmm ¿ a quien le importa la cena?- segui a lo mio mientras oia como la respiració de mi novia iba siendo mas errática.
Le di la vuelta y sin mas, la bese con desesperación. Senti como se rendía y colaba sus manos por debajo de mi camiseta, cuando sono el timbre. Gruñí por que nos habían interrumpido en ese momento.
-Voy abrir la puerta- dijo mi novia mientras se reia- si claro, como se nota que a ella no se le va apreciar cierta parte de su cuerpo.
Me tuve que sentar para evitar que se me viera eso. Oi unas voces muy familiares para mi. Ugg, tenia que ser ella, sobretodo ella.
-Edward!- dijo la voz cantarina de Alice- que tal?-
Los salude con una sonrisa torcida
-Estabamos preparando la cena chicos- dijo mi novia- cenais con nosotros?- me miro y yo no pude mas que asentir.
-Desde luego. Jazz y yo pasábamos por aquí y hemos dicho vamos hacerles una visita.
Mas oportuna no puedes ser, dije para mi.
Ya por la noche, nos encontrábamos en nuestra cama. Yo leia un libro que Rose me recomendó, ´´Cosmopolis´´ y Bella también leia otro libro ´´On the Road´´
-De verdad- oi como cerraba su libro y me miraba- esa tipa no se cansa no?- la vi por el rabillo del ojo como fruncia el ceño
-¿Quién?- dije como si nada, aunque intuía a quien se refería
-¿Quién va ser Edward?-exclamó- Tanya- gesticulando con las manos- primero tu hermano, ahora tu…¿de que va?- bufó.
Me rei. Me encantaba cuando se ponía celosa, aunque no le reconociera.
-Acaso estas ¿celosa?- enarque una ceja. Intentaba de verdad no reirme, pero me causaba mucha gracia las caras que ponía Bella.
-Un cuerno!- dejo el libro en la mesilla y se tumbó en la cama. Despues apagó su lamparita y me dio la espalda.
Estaba enfurruñada, lo sabia. Deje mi libro también en la mesilla y apague la luz. Me tumbe, y me arrime mas a ella, abrazandola de la cintura.
-Bella mi amor- le susurré- sabes que yo solo te amo a ti y que siempre lo hare ¿ no?
-Lo se, pero es que me saca de mis casillas- su voz sonaba molesta.
-Ya cielo, pero oiste lo que le dije?- me acerque mas ella, pegando mis labios en su mejilla
-Si- murmuró-si no es por ti Edward, si ya se que me amas
-¿Entonces?- bese suavemente su mejilla y me apreté aun mas a ella.
-Es que es ella. No la soporto, no solo porque intenta quitarme a lo que mas quiero en el mundo, si no que es una cabeza hueca.
-Te amo Bella, que no se te olvide nunca. Siempre te amare, pase lo que pase- le susurré muy cerca de su oído, mientras pasaba mi nariz por su sedoso pelo.
-Mmmm- noté como se daba la vuelta y ambos quedamos muy juntos, mirándonos intensamente- yo también te amo Edward, para siempre.
Nos inclinamos y ambos nos fundimos en un beso que lo decía nuestro amor, se reflejaba en ese simple acto. La amaba, me amaba, nos amábamos para la eternidad.
^Epilogo?^ Mmm bueno tengo la idea en mente hehehe, pero como es logico, la decision es vuestra ;)
