Bien aquí les traigo el siguiente capítulo después de mucho tiempo…no me tome vacaciones, es que digamos perdí un poco el hilo de la historia…YA SABEN LO QUE DIRE: "LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO ME PERTENECEN, FUERON CREADOS POR LA EXELENTICIMA KATSURA HOSHINO AUTORA DEL ANIME D GRAY MAN AL CUAL CORRESPONDEN LOS PERSONAJES"

Alguien me pregunto no recuerdo si en este o en el otro fic, que donde había escuchado eso de que El nombre del Conde es Adam…pues lo leí en el manga por accidente, cuando el mostro su forma humana en el manga sin traducir le decían así xD, creo no recuerdo bien.

Sin más que decir la historia….


Sus ojos se perdían en el brillo segador del sol reflejándose en el tablero, acurrucado en su banca miraba ausente como los labios del profesor explicaban la clase pero él no escuchaba absolutamente nada.

Recordaba a detalle aquella noche. Aun no lograba entender lo que pasó realmente en ese lugar, "¿Qué le paso a Lenalee?" "¿Qué quería esa cosa que la poseyó con ella?" "¿Por qué…su corazón latía tan fuerte al tenerla entre sus brazos?" "¿Por qué sentía que debía protegerla a toda costa?" esas, entre otras interrogantes se planteaban en la mente del peliblanco. Lo más extraño de todo, era la naturalidad con la que actuaban los demás "¿acaso no se habrían dado cuenta de lo que pasó?" todos actuaban como si nada hubiese ocurrido, inclusive los profesores que estuvieron ahí…Allen estaba realmente intranquilo, más aún porque Lenalee no asistió a clases desde entonces y ya han pasado tres días. Kanda estaba exento de las clases, y Lavi no aparecía por ningún lado desde aquel día, Bookman tampoco. Pero nadie parecía notarlo

" ¿Qué rayos estaba ocurriendo?"

¡Libertad! El timbre de salida anunciaba la liberación de los estudiantes del constante tedio, pero para nuestro compañero de cabellos plateados eso significaba ir a investigar.

Se escabullo por los pasillos cuidando de que nadie notase hacia donde iba (cosa que no era necesaria ni el mismo sabia a donde debía ir) al llegar cerca de la dirección, se dejo caer al suelo recostando su espalda en la pared, llevo sus manos hacia su cabello y lo sacudió rápidamente tratando de quitarse esas ideas tontas que rondaban su mente en aquel instante. Realmente estaba preocupado por sus amigos…por kanda no tanto, pero aun así…algo estaba pasando. Tal vez, lo que paso fue solo una alucinación, o al menos eso trataba de creer él.

— ¿Qué demonios me está pasando…? Je, creo que me he vuelto un paranoico— susurró mientras se quitaba un mechon de cabello que le cubría los ojos…

— ¿Te pasa algo, Allen?— cuestionó la voz preocupada de una chica.

El chico sorprendido por la repentina presencia se levanto rápidamente, más nervioso que asustado, asintió inmediatamente, afirmando que estaba bien. Segundos después el chico proceso la información de quien estaba frente a él. Sus ojos se abrieron sorprendidos como si hubiese visto a un fantasma…


—Entonces… ¿eso fue lo que paso?— preguntó el chico pelirrojo.

Todos los que estuvieron ahí esta noche incluyendo las víctimas de los ataques a excepción de Allen y Lenalee, quien fue a buscarlo. Esta era una situación grave, al parecer la familia del Conde se infiltro en el instituto de la Orden Oscura…liberando una desgracia, un alma en pena…la razón por la que todo esto comenzó, la razón por la que fue convertido en escuela.

— ¿Y ustedes creen que pueda ser Walker la persona que mando Adam para sabotearnos?— inquirió uno de los profesores…

Desde el día en que se fundó el instituto, han recibido amenazas y advertencias de lo que podría pasar, a pesar de los siglos la leyenda de la chica no desapareció, aquella "promesa de un cuerpo"…a pesar de todo aún seguía vigente. El Conde durante varias generaciones ha deseado destruir a todo aquel que se involucre con la orden oscura, ya que aquel instituto no es nada más que una farsa para ocultar la verdad…para mantener a este mundo lejos de una terrible desgracia.

—Pues…la llegada de ese chico aquí es un misterio, lo que sabemos es que Cross lo mando, pero realmente no podemos estar seguros de ello, ¿o sí?— comentó el profesor Sokaro, en un tono que dejaba mucho que pensar, al decir esas palabras las sospechas hacia el chico aumentaron entre todos, o al menos entre casi todos. Lavi se negaba a creer que fuese así… sin embargo no podía dejar que su juicio fuese cegado por sus lazos de amistad con el peliblanco.

—Es verdad lo que dicen ciertamente no sabemos nada del chico, solo nos llego una carta de Cross diciéndonos que lo aceptáramos…pero es una idea descabellada que él mandase a un aliado del Conde con nosotros. No obstante, creo que lo mejor sería mantener vigilado al chico, por un tiempo. — respondió Komui.

— ¿Si Allen fuese el aliado del Conde se habría metido a salvar a Lenalee? Sabiendo que moriría, ¿sabiendo quien estaba dentro de ella?— agregó Lavi —Es más estoy seguro de que él no sabe, ni tiene la mínima idea de lo que pasó realmente esa noche— finalizó, colocando en tela de juicio las dudas hacia el chico.

—puede que tengas razón, Lavi, pero es mejor salir de dudas…—advirtió el director Lee


—¿A dónde me llevas, Fou?— cuestionó el peliblanco

—jijji ¿Quieres saber lo que le paso a tu amiga?— indago la joven sin responder a la pregunta anterior

Él solo asintió, algo le parecía muy extraño (aunque en sí él mismo se sentía paranoico) pero, no le prestó mucha atención a ese presentimiento. Sus sentidos estaban alerta, pendientes de todo a su alrededor, era un lugar completamente desconocido…ahora caminaban por un estrecho pasillo de piedra, que parecía ser un camino subterráneo debajo del colegio, ubicado en el ala este. Lo más extraño es que el jamás había visto ninguna puerta hacia ese lugar, mucho menos había escuchado de un sótano ni mucho menos, a pesar de que siempre pasaba por ahí cuando iba al jardín.

—Disculpa…pero ¿esto que tiene que ver con Lenalee?— cuestionó el chico

La chica continua sin decir palabra, solo soltó una pequeña risilla, ante eso el peliblanco se detuvo.

—Ella es solo una simple herramienta , — dijo — al igual que tú y el resto de tus amigos…pero ¿sabes qué?— continuó mientras se acercaba a Allen lentamente.

La linterna que usaban para iluminar el oscuro y estrecho pasillo se apagó sin previo aviso, dejando solo un par de ojos brillantes, llenos de deseo, acercándose cada vez más…más…y más…rápidamente reaccionó tratando de retroceder, tropezando torpemente. Acto seguido vio como los extraños ojos brillantes se posicionaban justo sobre a él, junto a un extraño peso en su abdomen y la respiración fría de algo o alguien cercano a su rostro.

—Tú me agradas mucho…—dijo una voz dulzona en su oído.

Allen sintió un escalofrió terrible recorrer su espalda (por segunda vez) y trato de levantarse, pero su cuerpo estaba inmóvil, estaba completamente paralizado y no de miedo, algo impedía que pudiese mover su cuerpo. Tratando de evitar que una situación mucho mas incomoda se presentase fingió que nada estaba pasando y decidió seguir preguntando.

—¿Dónde está Lenalee ?— preguntó como si estuviese en una conversación casual con alguien. Disimular era algo que fácilmente podía hacer sin ningún tipo de dificultad, fue una de las tantas cosas que aprendió con Cross.

La extraña persona pareció fastidiarse un poco ya que asevero su mirada.

—ya te dije ella es solo una herramienta…dentro de unos días ya no será nada…solo una simple muñeca— aseguró con cierto tono de fastidió mientras pasaba su mano por el rostro del chico.

Allen abrió los ojos por completo, esas palabras hicieron estruendo en su cabeza…"dentro de unos días no será nada…solo una simple muñeca" que significaba eso, ¿Qué le pasaría a Lenalee? Una punzada terrible atravesó su pecho como si de mil agujas se tratase "¿por qué…tenía esa extraña sensación…?" en ese instante un zumbido extraño que apenas fue percibido por el peliblanco hizo que su captora se levantara de él, como si la estuviesen atacando, al levantarse golpeó el peliblanco haciendo que este chocase contra la pared.

Entonces una motita dorada empezó a iluminar todo el lugar dejando a la vista a una chica de cabellos azules y ojos grandes dorados, aturdida por la brillante luz del pequeño golem. Muy distinta a la que (Fou) que desde un principio lo había llevado a ese lugar.

—Ah! Si apenas comenzábamos jugar…—se quejó—, me iré, pero recuerda… ¡todos ustedes están destinados a desaparecer! — chilló algo aturdida, desapareciendo en el oscuro pasillo.

Exhalo agitadamente, llevando con rapidez una mano a su rostro al sentir que algo corría por este…

Encontró la salida con ayuda de Timcampy. Cuando estuvo lo suficientemente lejos de aquel lugar se dejo caer sin fuerzas al suelo. Le ardía el lado izquierdo del rostro y su camisa tenía manchas de sangre y estaba algo rasgada. Mientras el pequeño golem revoloteaba alrededor de su compañero. Que parecía choqueado

"Lenalee… ¿una muñeca? …mis amigos…" eran demasiadas cosas para una sola semana, esa escuela empezaba a tornarse en una retorcida casa de terror… "¿Por qué todos actuaban como si nada ocurriese? Tal vez sabían algo"….la mente del chico estaba revuelta o más bien clara…su vida era normal…hasta el día en que llego aquí, su vida se había volteado completamente.

—¿Te diviertes?— cuestionó una voz muy parecida a la suya.

Volteó en busca de la persona que pronuncio esas palabras, pero estaba solo…al menos ¿que fuese Timcampy quien habló? Descartó inmediatamente esa idea.

—¿Te diviertes?— se escuchó nuevamente


Aproximadamente un cuarto para media noche todos dormían, al menos la gran mayoría, cierta persona aun estaba despierta dando vueltas en su cama sin poder cerrar los ojos con tranquilidad. Hoy todo fue más que extraño (pero no tanto como aquella noche)…él no entendía, mejor dicho no quería entender, en su pecho sentía pequeñas espinas cada que el nombre de cierta niña pasaba por su cabeza o era mencionado. Entonces un fugaz recuerdo invadió su mente…aquella noche que llevo a Lenalee a su cuarto.

---Flash back----

Aquella noche en la que la chica callo rendida en plena escalera, después de regresar del jardín en el que trabajaron toda la tarde…

¿Es por aquí?— cuestionó el peliblanco

Si, a la derecha. Ves ahí esta—dijo Lavi señalando el cuarto de Lena. —Si está muy pesada para ti, puedo ayudarte, si quieres…—murmuro el pelirrojo al ver que Allen tardaba en seguirlo.

Estoy bien, no pesa tanto— dijo apretando el paso. —No creo que haya dejado la puerta abierta… ¿Cómo ent…?—

Sin siquiera haber terminado la pregunta, Lavi, ya estaba dentro de la habitación diciéndole al chico que entrase…

¡¿Dejó la puerta abierta?!— cuestionó sorprendido el chico de cabellos níveos

¡Claro que no! Yo la abrí. Jajajaja— aclaró con orgullo. Mientras el peliblanco le miraba desconfiado y a la vez pensaba "…" —Tengo algunos trucos bajo la manga— dijo enseñando una llave maestra.—¿Qué haces ahí parado?, déjala en su cama y vámonos, si nos atrapan aquí estaremos en problemas…umm ¿al menos que quieras quedarte con ella un rato…a solas…? jejeje— murmuro el pelirrojo con una extraña risilla, insinuando quien sabe qué cosa con la mirada, los ojos de Lavi miraban fija y pícaramente a Allen, quien comenzaba a sonrojarse.

—…no…por favor…dejen-me…quiero…mor…—musitaba entre sollozos mientras sus compañeros la miraban sorprendidos y algo asustados, ella estaba hablando dormida.

Lenalee…—susurros Allen sumamente preocupado, ella no completo la última frase, pero, para él no era difícil imaginarse como terminaba: "quiero morir"; ¿Qué le habría pasado para que desease su propia muerte…?

Lavi miró a Lenalee preocupado y la vez podía notarse un brillo de compasión mezclada con lastima en sus ojos, como si supiese algo. Hizo una seña al peliblanco para que se apresurase en dejarla, este obedeció. Mientras el chico la cubría con las sabanas ella no dejaba de llorar, las lágrimas brotaban de sus ojos cerrados seguidas de profundos sollozos.

El peliblanco pensó que sería mejor despertarla, pero Lavi le detuvo diciendo que era mejor no hacerlo, si se enteraba que la vieron así se sentiría peor, ya que no le gustaba preocupar a sus amigos, mucho menos por cosas que ya pasaron y no pueden cambiarse.

Con esas palabras el peliblanco quedo aun más preocupado…El pelirrojo dejó el cuarto, seguido de Allen quien se detuvo bajo el marco de la puerta para mirarla…se sentía tan inútil odiaba esa sensación, realmente deseaba hacer algo, pero, lo mejor era dejarla en paz.

Al llegar a su cuarto simplemente se dejo caer en la cama rendido, conciliando el sueño inmediatamente. Ahí la vio, Lenalee, arrodillada en el suelo del jardín llorando desconsolada, los árboles estaban completamente muertos, el pasto seco, las flores marchitas…todo estaba muerto, y la chica continuaba derramando lagrimas, al intentar acercarse un muro enorme se levanto frente a él, golpeó el muro con fuerza en un acto de frustración. ¿Por qué se sentía tan frustrado? ¿Por qué sentía la necesidad de estar con ella? No entendía esos sentimientos…Entonces la chica apareció detrás de él, no podía ver si aun lloraba, el flequillo ocultaba su rostro. Él la llamo. Como respuesta ella levanto el rostro dejando ver los surcos de las lágrimas que corrieron por sus mejillas…llenas de sangre, las lagrimas que salían de sus ojos eran exactamente eso… sangre… al ver esto el chico quedo horrorizado, intentó retroceder pero le fue imposible no podía moverse, a parte no tenía a donde ir el muro desapareció pero ahora todo estaba negro y solo una pequeña luz le dejaba ver lo que estaba frente a él, una terrible pesadilla, que le revelo su más profundo deseo.

Fin del flash back….

Suspiró profundamente…la sombra volvió a aparecerse, esta vez sin necesidad de alguna superficie réflejable como en otras ocasiones. Ahora estaba materializado frente a él, con esa sonrisa perturbadora, el chico ni sé inmuto en asustarse simplemente lo miro y respondió a la pregunta de hace un rato.

—No, no me parece para nada divertido. ¡¡Me parece más un enfermizo y retorcido juego!! — Contestó —¿Qué demonios está pasando aquí, yo que tengo que ver en esto…? ¿Por qué? — cuestionó levantándose furioso de la cama para encarar a la sombra que tanto lo había asediado desde que se supo que entraría a ese instituto…

La sombra solo sonrió. Luego señalo dijo: —Mi timcampy—

El chico arqueo la ceja extrañado de aquellas palabras —No, es de mi maestro, no tuyo—aseguro el chido a lo que la sombra solo respondió negativamente, afirmando que le pertenecía,. Allen decidió no discutir, pero después de unos segundos entendió.

—¿Tú me salvaste?— cuestionó algo incrédulo de sus propias suposiciones

Él asintió.


Una decisión fue tomada, era, mejor dicho sería demasiado peligroso dejar a los estudiantes en el colegio, con semejante amenaza afuera aunado a eso los supuestos espías del conde en el colegio que ponían en peligro la estabilidad de los estudiantes, bueno al menos de los estudiantes normales.

Kanda ya completamente recuperado, fue a visitar a Lenalee al ala oeste del colegio, el único lugar donde Allen no buscó. El pelinegro caminaba orgulloso como siempre con su mirada matadora (literalmente) cuando tropezó con algo, digo…alguien tropezó con él.

¡Fíjate por dónde vas idiota!— gruño el pelinegro

—Lo siento…— se disculpó la figura— No fue mi intención es que estoy buscando a mi hermano, pero me he perdido— decía la pequeña mientras comenzaba a llorar ante la agresividad de Kanda

Él solo la miro algo desconcertado, mientras la chica comenzaba a llorar.

—No puede ser, porque siempre tienes que ser tan…tú, Kanda. Es solo una niña se más amable— regaño el pelirrojo saliendo del cuarto donde descansaba Lenalee, ese llamado de atención le fue merecedor de una mirada asesina por parte del pelinegro quien simplemente se hizo a un lado ignorando a la chica.

—¡TONTO!— gritó la niña ensordecedoramente, dejando pasmado a Kanda y a Lavi. Luego salió corriendo.

—¿La conoces?— cuestionó el chico al japonés

—No— respondió tajante. —¿Cómo sigue?— pregunto secamente como si la escena anterior jamás hubiese ocurrido.

—Mmm…no ha despertado— contestó el pelirrojo—y aparentemente…no tienen muchas esperanzas de que reaccione, ella…es como si no estuviera ahí.— finalizó el chico.

Ambos reflejaban preocupación en sus rostros…y aun cuando el estado de Lenalee fuera de interés para Allen, ellos no podían decir ni una sola palabra, tan solo por que el peliblanco estaba en tela de duda, mejor dicho no sabían si era amigo o enemigo. En su mayoría los del consejo decidieron considerarlo enemigo…solo por si las dudas.

*

La oscuridad…el silencio, una tétrica mirada fija en ella…grilletes en sus piernas y manos…estaba siendo dominada por aquella que prometió volver por venganza. Ya no tenía caso luchar, los ojos de la chica más sombríos y sin vida que nunca aun guardaban dentro de sí, su imagen, sus sentidos aun guardaban el calor, su aroma, su tacto…impresos en su corazón manteniéndola viva, ¿desde cuándo significa tanto para ella una simple persona?

Invadiendo sus pensamientos el eco de una voz sin luz retumba en sus oídos…

—"Deja de luchar…él no vendrá por ti…jamás"—

Esas palabras cortaron como mil cuchillas…tal vez era cierta y él nunca vendría, tal vez nadie la salvaría en esta ocasión. Sin embargo ella se mantenía firme…aferrándose fuertemente a sus ideas…"ya no estarás nunca más sola" fueron las palabras de su hermano el día en que se encontraron ella se aferraba a esas palabras…como si su vida dependiera de ello y así era.


Etto…eso es todo…no me maten por demorar tanto es que estoy falta de inspiración y me siento algo frustrada con ciertas cosas…pero en fin. Sin batallas no hay luchar y si no luchas no ganas, así que seguiré dándole hasta que termine el fic!!

Ya saben dejen reviews XD (ENSERIO Ò_Ó) *desesperada*


En el próximo capítulo…

—Yo…yo— las palabras titubeaban en sus labios, muriendo por salir.

—¿Tu qué, Allen?— cuestiono curiosa Lenalee

Esa noche de insomnio se encontraron bajo la hermosa luna creciente.

**

—¿Qué rayos haces aquí?— cuestionó sorprendido el peliblanco

—¡ÉL ME TRAJO!— respondió la chica, dejando mudo al joven frente a ella.

Eso es todo bye bye!!