Me acabo de dar cuenta que a veces no pongo lo de los avances…O.O ME SIENTO TAN MAL! Es que se me olvida T_T mi memoria mecánica no funciona…en fin aquí los dejo con otro capítulo, esto si me costó bastante pero creo que ya era hora de poner algo de acción de verdad, ahora ya saben por qué se llama internado o casa del terror…IMAGINENSE QUE ESO PASARA EN SU COLEGIO O.O horror….jajajaja sería divertido
Las clases transcurrieron "normalmente" al menos así parecía ser para todos hasta qué…
—¡ALLEN!— gritó una niña de cabellos rojizos, abrazando fuertemente al peliblanco por la espalda.
Este reaccionó a tiempo para evitar caerse, mientras del otro lado del pasillo una niña de cabellos azules le miraba con odio en los ojos a la pelirroja. Justamente ese día Lavi decidió hablar con Allen cuando lo encontró abrazado a la chica (estaba tratando de quitársela de encima); Haven tenía la costumbre de poner a Allen en situaciones embarazosas o comprometedoras, al ver esto el chico bookman miró con desapruebo al joven peliblanco, quién aun trataba de deshacerse de la joven. En ese momento llegó para fortuna del chico, Kanda, la niña lo reconoció inmediatamente
—Mira Allen, es el IDIOTA qué se tropezó conmigo el primer día que llegue aquí— dijo enfatizando la palabra idiota con tanto reproche, que hizo detener al japonés en un segundo al lado del par.
Él los miró a ambos en especial a la niña de cabellos rojo fuego, qué lo miraba con tanta superioridad…tanta que hizo enojar al pelinegro, quien frunciendo el ceño visiblemente molesto. Pero no se digno a contestar las provocaciones de la chica. Allen comenzó a tensarse al viendo su situación, estaba en medio de una guerra de miradas, pareciera que ninguno de ellos se rendiría, hasta que un sonido cautivo la atención del chico. Una canción…
Completamente abstraído de la realidad, se sumergió más y más en aquella melodía. Lavi notó inmediatamente en el semblante del chico que algo estaba pasando, fue entonces cuando pudo escuchar la singular melodía. Segundos más tarde el duelo de miradas fue interrumpido ya que Kanda y Heaven también escuchaban aquel sonido. los cuatro quedaron quietos en sus puestos por unos instantes, hasta que los ojos de la chica pelirroja se tornaron blancos, haciéndola caer, por suerte el japonés reaccionó a tiempo para atraparla, debido a esto lavi también despertó , acto seguido corrió hacia el lugar donde estaban sus amigos y la chica nueva. Del otro lado del pasillo la chica de cabellos azules tenía una amplia sonrisa, al ver el colapso de su "rival",
Una hora después…
Lentamente la chica comenzaba a abrir los ojos. Lo primero que vio fue la sonrisa del peliblanco a su lado, tan cálida…como las que le solia dar cuando ella se lastimaba y comenzaba a llorar, lo odiaba tanto por eso. Intentó levantarse pero Lavi la detuvo.
—lo mejor es que te quedes recostada un rato más…solo por precaución— pidió seriamente.
Ella accedió no sin antes pedir que la escucharan.
—Tenemos que acabar con esto antes de que sea tarde…— asevero la chica, recostándose— Allen, ¿quieres rescatarla?, ¿serias capaz de hacer lo que sea, inclusive entrar en el juego de esa mujer? — cuestionó la chica de cabello fuego.
Allen la miró atónito, no se esperaba eso. Lavi miro fijamente a la niña.
—Exactamente ¿Qué es lo que podríamos hacer? Ella no tiene nada que podamos destruir…está muerta, ni siquiera sabemos dónde están sus restos — cuestiono Lavi.
—¿Qué pretendes, exorcizarla?— bromeo con el mayor sarcasmo posible, el japonés.
—No eres tan idiota como pareces— respondió con ella una sonrisa sarcástica. —Es exactamente lo que haremos, pero tenemos que enfrentarla en su propio terreno, y es ahí donde está el problema — explico la pelirroja ante las expresiones incrédulas de sus amigos, en especial de Allen quien comenzaba a pensar que las palabras de la chica eran una broma de muy mal gusto.
Lavi miró a la chica algo desconcertado, meditabundo se camino hacia la puerta.
—¿Sabes cómo podemos hacerlo?— preguntó algo dudoso, sus dos amigos lo miraron fuertemente, ninguno de los dos creía que seguirle la corriente a una persona "enferma" era muy buena idea. (Ya la consideraban loca).
Haven miró a los dos incrédulos, en especial a Allen quien enseguida demostró su mirada de desapruebo ante los comentarios de la chica, por más que fuera su amiga no quería que hablara de esa forma mucho menos dándole falsas esperanzas, es más ni siquiera sabían dónde estaba Lenalee, en ese momento Lavi mira al peliblanco y dice: —Lenalee está bien, sé donde está — confeso el pelirrojo. Inmediatamente Kanda abrió los ojos sorprendido se supone que habían decidido no decirle nada…
— "imbécil, acaso piensa seguirle la corriente a esta mocosa…" — pensó Kanda
Justo en ese instante Allen se levanto y caminó (casi corrió) hasta el pelirrojo mirándolo fijamente con dolor e incredulidad en los ojos, mientras decía: —¿De verdad sabes dónde está Lenalee?— cuestionó con la voz entrecortada debido a las ganas de retenidas y la desolación que sentía al saber que una persona que él consideró cercano le oculto algo tan importante para él, aun sabiendo cómo se sentía.
—Si…las disculpas no valen en este momento, lo sé pero Allen entiende…aunque supieras dónde estaba no hubieras podido hacer nada, es más posiblemente el verla así te habría hecho daño.— concluyó el pelirrojo.
El peliblanco quito la mirada, sus ojos se habían tornado completamente opacos llenos de rabia…se sentía tan frustrado, igual que cuando se enteró de la muerte de Mana…no lo supo sino una semana después, ya que los demás pensaron que decírselo en el momento no era lo más indicado. Solo Cross se atrevió a decirle lo que estaba sucediendo y el porqué todos los empleados lo trataban con tanta compasión y lastima.
—No tiene justificación…tal vez tengas razón y no hubiese sido de ayuda para nadie…pero…ese era mi problema no el tuyo…¡Sabias cómo me estaba sintiendo! — Exclamó molesto—…Lo terrible que me sentía al no saber absolutamente nada de ella, el tan solo saber que estaba viva y bien me hubiera tranquilizado un poco, pero ¡nada! No tuviste consideración — finalizo el peliblanco
—Las cosas no son así, no fue decisión mía ocultarte la situación de Lenalee, sino decisión de todos los que están a cargo de este colegio— explicó el chico. — ¿Qué curioso que justo después de que llegaras las cosas comenzaran a ponerse pesadas, eh? Acaso n…— antes de concluir su acusación hacia el peliblanco lavi fue silenciado por un almohadazo.
La almohada cayo de su rostro al suelo, mientras la niña estallaba en una enorme carcajada.
—Es inútil que intentes culpar a Allen, ni tú mismo eres capaz de creerlo—dijo la chica mientras se levantaba sin más. —Kanda, te haré una pregunta, —el japonés la miro extrañado y algo molesto por la forma en la que la chica le hablaba— ¿Vienes o te quedas? Después de todo Lenalee también es tu amiga…o ¿no?—
El chico pareció pensárselo un segundo y luego desvió la mirada 'molesto' y salió de la habitación. Antes de salir dijo:—No me metan en sus estúpidos juegos, ni siquiera el imbécil de Komui logró hacer algo por ella, ¿Qué te hace pensar que tú mocosa lograras algo?— cuestionó Kanda, antes de cerrar (estrellar) la puerta.
A pesar de cualquier comportamiento brusco que el pelinegro pudiese mostrar hacia los demás, el sentía un gran aprecio hacia su amiga, ella era una persona especial para él. La sola idea de saberse inútil le molestaba, pero ahora esa niña que había aparecido de la nada le estaba diciendo que podrían traerla de vuelta…para el japonés eso parecía un sueño algo completamente imposible, Lenalee está en coma y no hay nada que se pudiese hacer por ella, solo esperar a que despierte… esas fueron las palabras de los doctores que la atendieron, era tan doloroso, no quería demostrar lo afligido que se sentía, pero en caso de que la propuesta fuera real…¿Qué pasaría si de verdad pudieran traerla de vuelta? Esa pregunta rondo por un segundo la mente del chico, un presentimiento invadió su cuerpo…acaso ¿era posible? Si todas esas cosas…la chica fantasma, la ventisca de hielo dentro de una habitación cerrada…que casi lo mata, esas cosas habían pasado… ¿Por qué entonces esa propuesta parecía tan descabellada? ¿De verdad sería posible? Había una posibilidad y Kanda comenzaba creer…
En la habitación…
Aun ensimismado Allen trataba de pensar coherentemente, sin dejarse llevar por lo que estaba sucediendo…no le había dicho a nadie sobre la sombra extraña que lo 'persigue' eso ameritaría una visita a un manicomio…pero esa misma situación le hacía pensar, si era posible que algo como eso le estuviese ocurriendo, aparte de eso la pesadilla con Lenalee…ese era un mensaje para que no intentaran nada.
—¿Qué tendríamos que hacer ?— pregunto curioso y pensativo el peliblanco.
—¿No estarás pensando en seguirle la corriente, Allen? Por favor eso es…— dijo el pelirrojo antes de ser interrumpido.
—Tú más que nadie deberías creerme porque conoces la historia de este lugar, conoces la leyenda y es más conoces la razón por la que Lenalee fue la más perjudicada— explicó la niña.
Allen se pensó un segundo las palabras de Haven…¿Cómo que Lavi sabia?, no era el momento para reproches, lo que más deseaba el peliblanco era volver a ver a su amiga. —No perdemos nada intentándolo…además…tal vez lo que Haven dijo no será tan imposible, es más han su cedido cosas, ¡sabes a lo que me refiero! Lo que ocurrió hace unas semanas no es normal, hay una posibilidad de que ella tenga razón y podamos salvar a Lenalee — inquirió el peliblanco
—Entonces ¿qué pretendes volverte exorcista de la noche a la mañana? Solo los clérigos pueden hacer ese tipo de cosas, nosotros somos simples estudiantes de secundaria—advirtió Lavi.
La pelirroja estallo en una carcajada, le parecían tan entretenidas las palabras del amigo de Allen que no pudo evitar reírsele en la cara, ni él mismo era capaz de creerse sus propias palabras, aunque debía admitir que era bueno disimulando.
—Lavi…—suspiró la chica resaltando la aparente "ingenuidad" del pelirrojo—lo de simples estudiantes, no estoy de acuerdo, que curioso ¿no? Que todos los que se han visto envueltos en esos líos sobrenaturales solo hayan sido ustedes cuatro, ¿no te parece una inmensa casualidad? Y qué curioso que todos se conozcan, empezando por ti, has viajado por todo el mundo, a tu edad tienes vastos conocimientos sobre casi todo…¿eso te parece normal?, Kanda, su habilidad con la katana es incomparable a cualquiera antes vista, es como si fuera un samurái desde el día en que nació, Lenalee su fuerza física y su velocidad son increíbles, Allen …el fue aceptado por mi padre, quien lo cuido hasta el día en que entro a este colegio, mi padre jamás aceptaría a absolutamente nadie en su casa, mucho menos a un chico cualquiera, aun cuando fuese hijo de su mejor amigo, conoces muy bien las historias de mi padre, Marian Cross, así que tienes pruebas suficientes para saber que no miento…Bookman— al concluir con esas palabras, se vio claramente como una de las cejas del pelirrojo tembló.
El silencio redundo en el cuarto, mientras el aire se volvia tenso...
11:55 pm ala este del colegio…
A pesar de las disposiciones del médico del colegio, en que Heaven descansase un poco más, ella desobedeció y justo a las 10 de la noche salió de la enfermería, escabulléndose entre los pasillos para encontrarse con sus compañeros, la hora acordada fue 11:00 pm a la entrada del pasillo del ala este, Allen insistió en ir un poco más tarde, ya que a esa hora, muchos de los estudiantes aun estaban despiertos y quedaba la posibilidad de que alguien los viera y dieran aviso, en tal caso se verían en muchos problemas y perderían la oportunidad de rescatar a Lenalee.
—Ahora…entramos por el pasillo de la derecha y luego…—paró, al notar que Allen se había detenido. — ¿Sucede algo?— cuestionó la chica
—Recuerdo este lugar…más adelante hay una pared con una enorme lona y luego una alfombra con el símbolo del colegio… ¿verdad?— afirmó el peliblanco
Sorprendida, decidió no preguntar cómo sabía exactamente el lugar al que tenían que ir. Finalmente después de unos minutos llegaron al lugar…una gran alfombra se tendía frente a ellos justo en frente de un enorme muro.
En aquella alfombra se dibujaba una rosa cruz, el símbolo que por tantos siglos había distinguido a los exorcistas de aquella época, gente de dios que se dedicaba a ayudar a las almas perdidas a encontrar el descanso eterno, hoy era el logo del colegio de la Orden Oscura. El aire comenzó a tensarse una pequeña brisa rodeo a los chicos, quienes no se movieron ante esta señal. Aquella brisa no era cualquiera brisa…Kanda la recordaba a la perfección…fue la misma que sintió aquel día que casi muere.
—¿Y ahora qué?— cuestionó Lavi.
Haven pareció pensárselo, ni ella misma estaba segura que hacer después de ahí, su padre solo le conto una parte de la historia…
Hace siglos atrás una bella princesa la princesa del clan rosacruces ser casaría un caballero, a la hora de llegar al alatar, ella está muy contenta, pasaron las horas y todos esperaban ansiosos a que ella llegase a la iglesia para cumplir el acuerdo nupcial, al entrar la tarde la carrosa llego con la bella novia quien entro a la iglesia escoltada por dos nobles de la familia de su prometido, al entrar sus ojos se abrieron de sorpresa y repulsión al ver los cuerpos de sus familiares e invitados regados en el suelo en pedazos y llenos de sangre, las blancas rosas que había mandado a pedir estaban negras y manchadas de sangre… paralizada…completamente atónita por la escena, una escena que no podría imaginarse ni en sus peores pesadillas….sus ojos horrorizados se dirigieron hacia el altar, donde vio a su prometido completamente cubierto de sangre, rodeado de mariposas negras con una forma extraña, muchas de ellas tenían calaveras…dio un salto de terror al sentir que algo tomaba su tobillo…era su padre quien aun continuaba con vida, lagrimas de felicidad comenzaron a brotar de sus orbes verdes, al ver que al menos alguien sobrevivió entre tanta masacre…para su sorpresa vio como el cuerpo de su padre era destrozado mientras de él salía una enorme mariposa con una apariencia grotesca. Corrió hacia la salida, aterrada, intentó huir, pero dos seres parecidos a demonios custodiaban la puerta.
Volteo…lentamente hasta dirigir su mirada nuevamente hacia el altar donde estaba su prometido…no podía evitar sentir temor al verlo…la persona que amaba ahora expedía un terrible aroma a muerte…se podía ver cómo le causaba un placer intenso el estar rodeado de cadáveres…de sangre…le causaba a un más placer ver el rostro de su "amada" lleno de lagrimas, mirándolo con una enorme repulsión y terror. Camino pasando sin el mínimo cuidado entre los cuerpos que eran comidos por las abominables mariposas que lo rodeaban, para abrirle paso a su amo, se acerco a ella que estaba completamente aterrorizada, tanto que el miedo le impedía moverse, la tomo entre sus brazos impregnando de sangre el vestido blanco que con tanta ansia ella había mandado a hacer especialmente para ese día… ¿no estás feliz? Es nuestro día especial…estaremos juntos por siempre, le susurro su prometido al oído, este es solo el comienzo…mi amor…susurro antes de apartarse de ella. Justo en ese instante sintió algo tibio recorrer su piel, miro hacia su vientre y esta había sido perforado, ni siquiera lo noto… ¿cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? Que había hecho para merecer tal desgracia…
Es tu castigo por ser tan benévola…que crees que por ser tan misericordiosa nunca te iban a pasar cosas como estas…tu heredera de las rosacruces, te convertirás en un demonio, la gente que un día te amo y te protegió te asesinaran y te asesinaran como si fueses la peor cosa de este podrido mundo…tú y solo tu cargaras con todas estas muertes por el resto de tu existencia…y ¿sabes qué? No morirás… vendrás nuevamente a este mundo y harás lo mismo y sentirás lo mismo cada vez que lo hagas por siempre….vivirás esta masacre una y otra vez…y serás asesinada por la gente que amas por siempre, nunca descansaras, Elena de los Rosacruces…bienvenida al infierno.
No podían avanzar, y por alguna razón ninguno se atrevió a llegar al final del pasillo. El aire comenzaba a tensarse cada vez más inclusive comenzaban a marearse por al sentir que el aire les faltaba, Allen completamente decidido a recuperar a su amiga, avanzó, al momento de pisar la alfombra con el símbolo de los rosacruces, una enorme ráfaga de viento lo rodeo por completo, inmediatamente se cubrió el rostro con los brazos. Al escuchar los gritos de sus amigos quienes trataron de ayudarlo, intento salir pero el aire comenzó a faltarle y su vista comenzó a nublarse poco a poco, lo último que logro ver fue como sus amigos también eran rodeados por pequeños tornados de colores.
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Del otro lado del pasillo una figura pobremente iluminada observaba la escena sin hacer absolutamente nada, solo susurro un par de palabras. —Estúpido alumno…—
—¡Allen!—gritó con todas sus fuerzas para que él despertase antes de que un enorme muro callera sobre él. —¡Despierta, Allen!—gritó aun mas fuerte Heaven intentado de que reaccionase.
Kanda y Lavi se encontraban luchando contra el aire, eran atacados y lo peor era que no podían ver quien los golpeaba, a duras penas podían esquivar los golpes que le asestaban esos seres invisibles. Kanda sumamente molesto y golpeado comenzó a rodearse de una visible aura morada y en su mano se algo sin forma comenzaba a materializarse, –-¡Despierta, maldito brote de habas!— vociferó kanda, quien volteo al oír el enorme estruendo que produjo el muro al estrellarse contra lo que parecía ser el suelo. Aquel lugar tan oscuro como una noche sin luna ni estrellas estaba sumido en las tinieblas y solo pequeñas luces los iluminaban permitiéndoles ver donde estaban, o al menos verse entre ellos.
—¡Lenalee!—gritó Allen.
Al escuchar su voz, nombrando a su amiga, los demás corrieron hacia ese lugar…los atacantes dejaron de luchar, y desaparecieron así mismo como habían llegado.
—¡Lenalee!—
Allen sonreía estaba contento de verla, finalmente…
Lenalee camino lentamente hacia el peliblanco quien también se dirigió hacia ella, Haven tenia un mal presentimiento no conocía a la chica sin embargo algo no le sentaba bien a toda esta situación.
—¡Aléjate de ella!— pidió Heaven, dirigiéndose hacia el peliblanco y a sus amigos que también habían ido a sus encuentro.
Allen se detuvo y miro atentamente a su amiga, extrañado…¿acaso no habían ido a…donde fuera que estuviesen para encontrarla? Ya la habían encontrado…pero en ese momento el peliblanco advirtió sobre una extraña presencia que provenía de la chica y de otra parte…justo donde estaba el pelirojo…
-¡Lavi, cuidado!- le advirtieron Kanda y Allen
Pero ya era demasiado tarde, una intensa ráfaga de viento lo golpeo con todo estrellándole contra un enorme muro, que apareció de la nada.
Kanda miro dónde había caído el chico, pero no se movió ni un milímetro para tratar de ayudarle, sabía que si lo hacia el próximo seria él…. Una sonrisa macabra se apodero de la cosa que tenía el rostro de Lenalee…que cubría su rostro con el fleco y traía el cabello suelto, unos enormes orbes rojos dirigieron su mirada hacia la hija del general. Anticipando sus intenciones Allen intento detenerla.
-¡Haven!- gritaron Allen y Lavi, pero ya era demasiado tarde…
-¡Noooo!- haven quedo paralizada mientras su rostro se salpicaba de sangre.
—Kanda…—susurro la chica entre lagrimas, completamente incrédula, apañando el cuerpo herido de su amigo…
El cuerpo con la apariencia de Lenalee se elevo en el aire, tomando su verdadera forma…Heaven la miro horrorizada al confirmar sus sospechas…la chica que apareció primero era solo una carnada…y quien estaba frente a ellos era la causante de todo…la heredera de los rosacruces, la chica que fue convertida en demonio el día de su boda.
—Ninguno de ustedes…saldrá de aquí jamás…—
Bien esto es todo, al fin después de "Años" actualice, me inspire xD jajajajaja, en fin espero que hayan disfrutado algo, eso me haría muy feliz saber que les gusta mi historia y me motiva a seguir escribiendo, por favor les agradecería mucho si me dejaran un review, aun si son para regañarme por tardarme tanto o para tirarme tomates ^w^
¡Bye bye!
