Se llama obsesión

¿Es un capricho? ¿Es una necesidad? ¿Es constancia? ¿Es lealtad? ¿Es tenacidad? ¿Es terquedad? ¿Es intransigencia? ¿Es obstinación? ¿Cómo se llama eso que sentimos y que no se va ni con el tiempo? ¿Es amor? ¿Es una manía? ¿Es ceguera? ¿Qué es? ¿O es obsesión?
Es muy fácil confundir amor con obsesión, pero no son lo mismo. El amor está en todo el cuerpo, la obsesión solo está en tu cabeza. Te encierra en tu burbuja, te aísla, te adormece.
Cuando no hay amor aparece la obsesión, para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad no sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor.
El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.

-¿Qué harás Rei?- interrogó desafiante sin poder evitar que su mirada cayera a los rojizos labios en forma de corazón de la hermosa pelinegra.

-¿Qué pretendes Shields?- soltó desafiante

-A ti…- sin pensarlo las palabras escaparon de su boca.

El silencio los envolvió, podría ser que el publicista haya dicho esas palabras, las urbes amatistas de la chica se clavaron en los zafiros medianoche del pelinegro enfrente, por un segundo creyó verlos decididos, pero inmediatamente la incertidumbre los invadió.

-¿Qué?- interrogó temerosa la diseñadora estudiando cada reacción del hombre, su boca estaba ligeramente entre abierta, su respiración era agitada, pero constante sus brazos colgaban a los lados de su cuerpo, su porte aún era caballeroso.

-A ti… - volvió a repetir poniéndose nervioso.-A ti…. Que te importa ¡loca!- gritó malhumorado.

-¡Imbécil! Tonto, ¿Quién te crees que eres?- vociferaba visiblemente molesta, apretando sus puños, claro que los gritos atrajeron a la pareja que sin decir mucho los separó.

Makoto arrastró a su amiga de salida, parecía que cuando Rei peleaba lo hacía hasta tener la última palabra y el joven americano no se quedaba atrás, se insultaron, gritaron, amenazaron, violaron varios derechos de autor al utilizar frases como "grito mortal", "hasta la vista baby" , "corre Forest", entre otras. Definitivamente el pelinegro detrás de sus palabras ocultaba su desconcierto, no tenía idea porque le dijo eso, y mucho menos porqué luego la insultó, esa mujer lo afectaba de manera general, incluso podía sentir como cada vez que la veía su anatomía masculina reaccionaba de manera muy positiva, aunque negativa cuando se viste pantalón de algodón.

Ambas chicas salieron del lugar con rapidez y se subieron al auto de la pelicastaña, no emitieron sonido alguno hasta que el teléfono celular de la pelinegra comenzó a timbrar, comúnmente la ojiverde no se hubiese exasperado por aquello, pero es solo que a canción que su amiga tenía no cesaba y una y otra vez repetía la misma melodía.

-Rei- la llamó su amiga.-Tu teléfono…-

-Ya lo sé…-

-Rei…. Atiende-

La diseñadora busco en su bolso y sin detenerse a mirar el número atendió.

-Diga-

-Amor…- se oyó del otro lado una voz masculina.

-Seiya…- respondió con desilusión en su voz, esta vez no tenía ganas de él.

-¿Dónde estás linda? Te extraño, ¿no quieres venir al hotel? Podemos pasar un tiempo juntos- lo que equivalía a tener sexo.

-No lo sé-

-Por favor Rei, dame una oportunidad, te amo y sé que tú me amas- y tendrían sexo.

La chica se quedó pensativa unos segundos la imagen del joven publicista cruzó por su cabeza y sin pensarlo más respondió.

-Claro, ahora voy…-

o – o – o – o

Mientras tanto en la cocina del oxigenado ambos hombres intentaban lavar los trastos mientras claro no se dirigían la palabra, pero era inminente el joven rubio padecía de "tembleritus labios metidus en asuntus" y lentamente se estaba manifestando.

-¿Por qué eres así Darien?- soltó de repente haciendo que el pelinegro salte hacia atrás y lo señale con un dedo.

-No puedes tener tu boca cerrada Furuhata eres increíble desde aquella vez que invitaste a salir al travesti te dije que intentes no hablar por hablar-

-No, es diferente, además esa Haruka parecía una chica…. En fin- terminó sacudiendo sus manos en alto.-No entiendo esa tensión que nació entre ustedes, ¿qué hiciste esta vez? ¿La llamaste hombre? ¿le dijiste que su colección era mala? ¿le criticaste su granito en la frente? No lo tiene siempre solo cuando se pone nerviosa- indagó.

-No, no, no y no, es solo que esa mujer me exaspera, no es buena, no es simpática, no es…. Bueno es linda, pero eso no alcanza, es irritante, es malhumorada, es temperamental y estoy casi seguro que cuando se enoja saca fuego por ojos es un DRAGON- vociferó por ultimo con gran exasperación.

-Mira Darien, te diré algo que aprendí con los años…- comenzó ante la mirada de fastidio de su amigo, definitivamente Andrew no era alguien que aprendía cosas y menos con los años, puesto que olvidaba todo a los días sin llegar a semanas- cuando hay mucha tensión hay solo una manera de que desaparezca…..-

-¿Cuál?-

-Ten sexo con Rei- la naturalidad del rubio desquiciaba pero peor aún era por qué había preguntado.

-¿Qué?- y de nuevo preguntó.

-Sí mira cuando hay tensión entre dos personas el sexo las aliviana, no te digo que luego se llevaran bien pero la tensión habrá desaparecido, el sexo libera endorfinas y las endorfinas te hacen feliz como tres copas de vino- explicó con una gran sonrisa en su rostro.

-Tu teoría consiste entonces, en que cuando hay tensión debe hacer sexo para liberarla- resumió el pelinegro con elocuencia.

-Claro-

-¿En cualquier aspecto?- insistió el pelinegro definitivamente no sabía cuando parar.

-Claro es infalible-

-O sea digamos que yo me llevo mal con mi jefe y hay tensión debería entonces arrodillarme tras el escritorio….- Darien creyó haberlo atrapado, pero no, el oxigenado era de otro mundo y solo se quedó pensativo unos instantes para luego responder.

-Eso depende si eres pasivo o activo, o sea si te gusta recibir o dar, o sea si eres el que queda detrás o el que araña la almohada o sea….-

-¡Ya!-

-Arréglalo rápido amigo, puesto que ella será dama de honor y tu mi padrino, o sea se tendrán que ver y no quiero problemas en la boda- informó con naturalidad sin idea de lo que conllevaba aquello, ellos son hombres solo se colocan un traje, una camisa y corbata y están más que listos.

-Oh- exclamó con fastidio mientras secaba los platos.

-Oye Darien, mi boda sería en unos 7 meses y tu ya estás aquí, ¿es que acaso no trabajas?- el oxigenado hizo una pregunta interesante.

-Ah es que me tome todas mis vacaciones juntas y además ésta la excusa de la campaña, soy publicista no trabajo….- habló con naturalidad

Dos días después Cloth's on Fire

El cuarto de costura ubicado al fondo de la tienda, permanecía con las persianas cerradas, la única luz era la proveniente de la mesa de costura donde la pelinegra continuaba trabajando en el molde del vestido, solo tenía el molde, lo que significaba que quedaba mucho trabajo por hacer, bufó molesta y se llevó su delgado dedo hacia su boca, otra vez se había pinchado, ya no toleraba pincharse y debía trabajar rápido. Desde que Makoto le comunicó su decisión de adelantar la boda se quedo sin aliento, en teoría se casarían en 7 meses lo que ya era muy poco tiempo, cuando decidieron que la ceremonia se realizaría en 3 fue cuando enloqueció. La razón no solo era que el vientre de la hermosa pelicastaña ya estaría abultado, sino que también estaría muy cerca de su fecha de parto por lo que no querían arriesgarse y que el bebe naciera en medio del vals y el rock americano de los 40.

De vez en cuando desviaba su mirada hacía la entrada del cuarto como esperando que alguien llegara, quizá algún pelinegro, aunque no le vendría mal que una cierta rubia hiciera su entrada triunfal y se ponga a trabajar, tanto lo deseó que su sueño de Navidad llegó, como traída por un huracán la hermosa Minako Aino entró al lugar con una gran sonrisa, ojos llorosos, vestido rojo muy revelador y sin vestigios de enfermedad.

-Ay Rei- gritó emocionada- ¡Cómo te extrañe Kami!-

-Mina… solo fueron tres días….- respondió molesta mientras que su asistente la abrazaba dejándola sin aliento.

-Rei mi vida acabó….- comenzó a chillar con ojos de perrito. -Malakito no volvió a llamarme- gritó y comenzó a llorar como cuando a su gato Artemis lo atropelló accidentalmente su padre, es que ese gato insistía en dormir detrás de la rueda del auto hecho un bollito que en paz descanse…. Aunque peor le fue a su segundo gato Luna, pero eso es otra historia.

-¿Qué ocurrió Mina?- la verdad era que la pelinegra ya sospechaba que el guardia era gay, digo qué hombre tiene el cabello tan bien cuidado y con perfecto lacio las 18 horas que lo veía, además de piel de porcelana lograda solo con exfoliante a base de nuez de cajú y té verde.

-Es que la cita…. Todo fue… yo…. Bueno, creo que no salió muy bien Rei- explicó con seriedad.-Mira me sentía mal… y yo, bueno tomé unas píldoras…-

-Mina- la interrumpió- no me digas que tomaste las mismas píldoras que usaste para nuestra graduación…- exclamó con gotas en su cabeza.

-Ahhhh de ahí conocía ese frasco…- y se hizo la luz.

-Mina esas píldoras estaban vencidas, creí que las habías tirado….-

-…- la asistente quedó sin palabras por primera vez en algún tiempo puesto que de seguro aún no sabía que estaban vencidas.

-Bueno ¿qué paso con tu caballero en Armani brillante?- insistió la pelinegra mientras seguía cortando tela.

-Bueno la cosa es que, muchas cosas pasaron….-

Cafetería "Delicias del oriente"

Dos muchachos se encontraban sentados en una linda mesita estilo inglesa, las humeantes tazas de café frente a ellos habían logrado quemar sus lenguas en varias ocasiones, es que definitivamente no tenían paciencia. La linda mesera de cabello rojizo y simpáticas pecas les sirvió el pastel de fresas que habían pedido hacía más de media hora, es como que como siempre los habían olvidado.

-Aquí tienen- habló con encanto, ambos hombres sonrieron de lado y siguieron en sus asuntos.

-Es que no sabes tratar a las mujeres amigo es eso- hablaba convencido el joven publicista.-Rei no es más que una mujer…. Y tú no puedes manejarla porque simplemente no sabes tratar a las féminas…-

-¿No hablábamos de futbol?- confundido el pelinegro.

-Sí, pero esto es más interesante- sincero el rubio ante la mirada de su amigo que se limitó a levantar una ceja.

-Primero no sé si es una mujer, y segundo ¿tú me hablas de tratar mujeres? ¿Qué sabes?- soltó el pelinegro comiendo un trozo de pastel.

-Dariencito te recuerdo que deje embarazada a una… y de mellizos o sea no soy un tipo regular, son dos Darien de una sola vez…-

-Oxigenado ¿te das cuenta que es lo mismo verdad? Digo se hacen de la misma manera…-

-Son dos, seguro que lo hice así como más potente, estoy seguro que tuve mi mejor performance… -

-Oxigenado-

-¿Qué Dariencito?-

-Cállate…-

-Mira yo creo que algo te sucede con ella pero no lo quieres ver…-

-Oh si lo veo y si algo me pasa, la detesto- finalizó el pelinegro tragando un pedazo de pastel enorme.

-Darien, si te cae tan mal ¿por qué insistes en verla o hablar de ella?-

-¿Es una broma? Acabas de sacar el maldito tema tú-

-Sí, pero tú no te niegas a hablar, y parece como si necesitaras hablar del tema, yo creo que Rei te obsesiona de maneras indiscretas, como me obsesionaba Kankan ¿recuerdas a Kankan?- interrogó con seriedad.

-¿Tu auto?- soltó levantando una ceja.

-Sí, mi primer gran amor, cuando lo vendí, ay Kami lo vi con su nuevo dueño y aunque yo había tomado la decisión de dejarlo fue como una punzada en el corazón…-explicaba el joven rubio.

-Y eso se aplica al caso porque…..- intentaba seguirlo realmente, pero imposible.

-Porque es como Rei, tú no quieres saber nada de ella, ella es tu Kankan pero al verla con otro será una punzada en el corazón, al igual que la que Kankan me dio….-

-Nombras a tus autos, a tus pantuflas te juro que aun no entiendo como lograste llevar a Makoto a la cama-

-Yo tampoco- respondió riendo como tonto un rato.

Cloth's on Fire

La joven pelinegra frotaba sus sienes con exasperación mientras intentaba convencer a su asistente que salga del baño.

-Mina- la llamaba una vez más.

-Rei fue horrible- sollozaba la mujer desde el otro lado de la puerta.

-Mina ya sal linda, no hay nada que pueda dañarte…- intentaba darle seguridad a la chica, puesto que se había llevado uno de los sustos más grandes de su vida el día de hoy y todo por dejar esa maldita ventana abierta.

-¿Segura?- su voz denotaba temor, como un niñito asustado, cosa que era lamentable porque tenía sus 24 años cumplidos.

-Sí, segura- una vez más la pelinegra salió al rescate.

-Bueno Rei…..- accedió mientras vio como la puerta del baño se abría y dejaba ver la silueta de la rubia con algo de espanto aún.

-Mina déjame decirte por novena vez que una luciérnaga no es un extraterrestre….- soltó la diseñadora con su dedo en alto, mientras la chica se ponía azul y unía sus puños a la altura de la boca.

-Lo parecen Rei, lo parecen….-

-Ya cuéntame la historia…- rogó por tercera vez desde que Mina ingresó al local, hoy era un día especialmente tranquilo donde ambas jóvenes no tenían mucho que hacer, bueno excepto el vestido de novia de su amiga a velocidad luz.

-Ahh sí, pero tráeme café por favor…- pidió mientras se acomodaba en el sillón del cuarto de costura.

Flash Back

El taxi llevaba a la feliz pareja a destino, un restaurant italiano al que la joven "sutilmente" le indicó que quería ir dejando todos los días folletos del mismo en el bolsillo de la chaqueta del guardia. El hombre estaba visiblemente preocupado de haber dejado su increíble motocicleta en la casa de la chica ya que un séquito de enanos, más conocidos como niños primos de la rubia se abalanzaron sobre ésta, pero más le preocupaba la extraña actitud de la mujer junto a él.

Primero se sentía notablemente irritante, luego de repente comenzó a gritar y parecía que no lo oía bien, y ahora simplemente lo miraba de manera extraña como achicando sus ojos y moviendo su cabeza a los lados.

-Te ves bien- gritó haciendo que el conductor del taxi frenara de golpe a causa del susto, se disculpó y prosiguió conduciendo visiblemente perturbado por los gritos de la chillona rubia.

-Tú también te ves bien…. –

Al llegar al restaurant no les fue mejor ya que ni bien entró Mina sufrió un mareo y calló al suelo de manera pesada, ya que el guardia estaba ocupado hablando con el mesero por su reservación, el pesado zapato negro de plataforma de la rubia salió volando por los aires cayendo directamente en la elgante charola de postres manchando a unas 5 meses con 4 personas cada una de mousse de choclate.

Pasado el mal momento tomaron asiento mientras la chica limpiaba su calzado con una servilleta de papel que no resultó ser más que el primer anuncio que históricamente el lugar tenía cuando lo abrieron por primera vez hacia ya 100 años, era por ello que estaba exhibido.

Llegó el momento de ordenar y claro, la chica pidió de entrada la sopa más asquerosa que existe: arvejas. Hasta que llegó la orden la mujer no paraba de gritar y hacer ademanes exagerados atrayendo la atención de los clientes presentes que no tardaron en retirarse ofendidos.

Claro que cuando llegó la sopa fue peor ya que de solo darle un sorbo las nauseas se hicieron incontenibles vaciando el contenido de su estomago directamente en el hombre frente a ella…. Adiós chaqueta Armani, adiós buen gusto, adiós cita soñada. La chica trato de excusarse diciendo que había un bicho en la sopa, eso llevo a que los clientes griten, control de sanidad llegue al instante y clausure el lugar.

Fin del Flash Back

-Ay Minako eso es terrible…- soltó Rei sorprendida llevando su mano a su boca conteniendo el desagrado que le causaba imaginarse un vómito del estirpe del exorcista.

-Ay…. Es que pasó algo más…..- hablaba lentamente.

-¿Más?-

-Rei… hasta babeé su cremallera….-soltó con naturalidad.

-¡Mina no quiero tanto detalles!- escandalizada la pelinegra.

-Ay su cremallera no su pene Rei- explicó.

-Mina- la reprendió con rubor en sus mejillas, lo último que necesitaba era pensar en el miembro del guardia.

-Dije pene Rei, ¿Qué acaso te da pena la palabra? Pene… di pene Rei…- insistía la mujer.-¿Qué acaso puedes tenerlo en tus manos, boca y solo Kami sabe donde mas pero no puedes decirlo? ¿Tienes problemas?- interrogaba con seriedad.

-Tú tienes problemas- gritó tapándose sus oídos, definitivamente debía hablar con su terapeuta.

-La cuestión es que…. No me llamó nunca más ni siquiera lo vi hoy- soltó gritando como desquiciada.-Es que…. No fui yo, debió haber pasado de otra manera, debí terminar en algún cuartucho de hotel no así…-

-Linda… ya llamará- tranquilizó la pelinegra.

-¿De verdad? ¿Tú crees?- hablaba con lágrimas en sus ojos.

-No Mina, lo arruinaste.- sentenció Rei para seguir con su labor.

Cafetería "Delicias del oriente"

Ambos jóvenes seguían devorando pastelillos como si fuera el fin del mundo, hablando de trivialidades, recordando viejas épocas, como cuando Andrew entró por accidente a la habitación de los padres de Darien mientras estos practicaban una pose algo compleja del Kamasutra, cuestión que llevó un año de terapia para luego descubrir que no era eso sino que estaban jugando al twister.

-Oye Dariencito- habló con su boca llena.-¿Crees que estaría bien que en la boda lleve el traje negro que conoces?-

-Ese traje lo tienes desde los 15 oxigenado, deberías reciclarlo- aconsejó frunciendo su boca.

-Ay es que me encariño con las cosas…- respondió chistando con su lengua, su mirada se desvió hacia un sujeto que ingresó al lugar, ceño fruncido, manos en sus bolsillos, cabello negro como la noche, ojos azules intensos, arrogante.-Seiya…- soltó.

-¿Qué? ¿Crees que hay que reciclar al novio de Rei también?- pregunto Darien algo distraído.

-No, ahí está él- habló señalando en dirección a la barra.-Creo que debería saludarlo….-

-No entiendo por qué, se que fueron grandes amigos y ni siquiera fue capaz de llamarte una vez que llegó…- molesto el joven americano, a decir verdad él debería acercarse si quisiera conseguir el contrato y al fin ganarse el respeto de su jefe, pero simplemente no le daba la gana.

-Seiya es especial- finalizó y se dirigió hacia el muchacho.

El joven basquetbolista pidió su café expreso para llevar y un cappuccino para su novia, o casi novia, increíble que aun la pelinegra no le diera una respuesta directa, siempre resultaba evasiva cuando quería. Esa mujer lo era todo para él, desde la preparatoria Rei Hino significaba fuego, elegancia, mujer independiente y siempre, enfatizó siempre, perteneció a él, por más que otros pasaran por su cama, era con él con el único que despertaba a la mañana siguiente, por ella batallaría con el mundo, porque después de todo si eso que sentía no era amor, ¿qué era?. Él se equivocó, pero iba a arreglarlo todo simplemente porque él como ella no se rinden fácilmente. Sintió un toque en su hombro y volteo distraído, ahí estaba su amigo, su hermano…. El hombre por el cual se había alejado en primer lugar para no ver cerca de su chica.

-Furuhata- saludó con una sonrisa de lado.

-Kou…Seiya- se corrigió.-¿Cómo has estado?- interrogó con mirada serena, por un segundo el pelinegro se sintió como en aquellos años, años donde eran inseparables los tres, hasta que luego apareció Makoto y ya no eran los tres mosqueteros, eran los 4, pero eso fue hace tiempo.

-Bien- respondió secamente.-Me enteré que te casas…. Felicitaciones…. Amigo- finalizó colocando una mano sobre su hombro, no recuperarían su amistad, pero al menos no estrían distanciados.

-Gracias, supongo que te veré ahí con Rei-

-Supongo, aún no lo sé, sabes que Rei nunca fue fácil, esa mujer logra sacar lo peor…. Y lo mejor de uno- finalizó agachando su mirada.

-Si….¿viste que lindo le quedó su negocio?- habló Andrew con emoción en su voz de verdad adoraba ver a su amiga cumplir el sueño de su vida, a su niña bonita, a su hermanita de al lado.

-Sí, de todas formas hay que ver cuánto le dura, Rei no es de las que se sacrifican demasiado- soltó con ligereza, ahí estaba la única razón por la que Andrew lo desaprobaba, jamás creyó en Rei, jamás la tomo en serio y seguía asi.

-Rei lo hace bien y ella está haciendo mucho esfuerzo, llego hasta donde llegó sola…- defendió a su amiga, como siempre él haría tornando su semblante serio.

-claro…-

-Nos vemos Seiya, ha sido…. Un gusto- terminando la frase volteo oara caminar hacia su mesa.

-Oye Andy- lo llamó captando su atención sin voltear miro por sobre su hombro.-¿Qué pasa con tu amigo?-

-¿Qué pasa con quien?-

-Tu amiguito- gesticulo con su cabeza en dirección a Darien que no perdía de vista a ellos dos, claro sin escuchar lo que decían puesto que estaba lejos.

-¿Qué hay con él?- pregunto volteando para quedar frente a Seiya.

-Sé lo que intentas, no lograras separarla de mi, nadie puede….-

-Nadie busca eso Seiya, pero sí, alguien puede… ese eres tu Kou- finalizó para dirigirse a la mesa y dejar atrás a su ex amigo, a su compañero de aventuras y noches de borracheras y sí dolía.

Departamento de Makoto

La hermosa chica pelicastaña volvió a colgar el teléfono violentamente, era la quinta vez que la atendían del otro lado pero simplemente no podía articular palabra. Delante de ella el papel blanco mantenía sus ojos en enfoque.

Lita Kino 555-89xx

Sabía que ese era el nombre de su madre biológica, la misma que la dio a cargo de su madre del corazón, también sabía que había muerto de una enfermedad terminal hacia años atrás, pero tenía aquel numero, necesitaba saber si su padre estaría vivo o si tuvo hermanos, pero simplemente le daba terror, porque si había algo que a ella le gustaba era poder controlar todo y a todos… y eso simplemente no podía suceder.

Amaba su vida actual, pero le obsesionaba demasiado saber de dónde venía, las causas para que su madre la deje, entre ellas estaba que Lita siempre fue un alma rebelde, indomable, con espíritu viajero, simplemente con una bebe eso no podía pasar, también había oído que su madre amaba la música y acompañaba a las bandas de rock a sus giras tal vez como groopie, tal vez como periodista, de ahí sacó su amor por la música, por Led Zepellin, The Doors, Jimmy Hendrix entre otros…

-Ay Lita, como la regaste- habló para sí mientras se llevaba una mano al vientre.-Yo nunca haría algo así, yo crecí sin madre, pero mis hijos tendrán una-

Su teléfono vibró sacándola de sus pensamientos, miró la pantalla y sonrió.

-Hola novio-

-Mi vida hermosaaa- efusivo el rubio.-¿Cómo están mis tres preciosos tesoros el día de hoy?-

Makoto no pudo evitar sonreír, Andrew siempre sabia que decir para hacerla sentir única.

-Bien, ¿y tú?-

-Bien aquí con Darien, oye linda por qué no salimos esta noche, dile a Rei también ya la extraño, esa maldita vecina que huyo dejando cucarachas en su camino…-

-Tonto… - sonrió.- Mira no sé si Rei pueda- mintió sabia que juntarla con Darien sería terrible.

-Oh, está bien, bueno hagamos algo los tres… - ofreció incluyendo al publicista como mal tercio.

-Andy prefiero quedarme en casa estoy algo cansada…-

-Lo acepto estas llevando dos perdonas mas en tu cuerpo y son dos Furuhata, eso es mucho.-

Colgaron no sin antes decirse cuánto se amaban, en el automóvil gris solo el oxigenado hablaba sin parar, los pensamientos de Darien estaban más allá en su libro para ser más precisos, necesitaba escribir ese lugar, esa ciudad tenía algo que lo llenaba de inspiración y en especial la joven pareja que su amigo y la pelicastaña hacían.

Aún más era esa mujer que sin saber bien por qué o cómo acaparaba toda su atención, sin proponérselo todas sus charlas llevaban a ella, todos los caminos y solo deseaba que la boda se atrasara, no quería irse a decir verdad… quería echar raíces.

Cloth's on Fire

La mirada amatista de la chica estaba perdida entre los retazos de tela sobre su escritorio, no era que le faltara inspiración es solo que hacía minutos atrás su padre había llamado para felicitarla por su negocio, casi un mes después recordó que su tan preciada hija había logrado el sueño de su vida, como cuando la llamó tres meses después de la fecha de su cumpleaños tratando de convencerla que ella había nacido en agosto y no en abril.

Para colmo Seiya había llegado siendo tan dulce como siempre, trayendo su café, dejando un bombón de chocolate relleno de cereza su preferido sobre el escritorio, ni siquiera habló no quiso molestarla, él simplemente era considerado cuando quería. Hacía solo dos noches le propuso vivir juntos, en EEUU, obviamente no le dio una respuesta porque simplemente no sabía que quería, nunca lo supo realmente.

-Rei- la voz masculina la sacó de sus pensamientos.-Mina te llama- indicó el basquetbolista.

Se dirigió pesadamente hasta el negocio para encontrar a Mina saltando de alegría.

-Rei- grito

-¿Qué Mina? ¿Ganaste la lotería?-

-No, mejor aun- emocionada .-Malakito me escribió un mensaje, esta enfermo con 40° grados de fiebre, lo contagie, no me odia!- reía desquiciada.

-Oh felicitaciones linda- sonrió con paciencia a su hermosa amiga al tiempo que sentía unos fuertes brazos rodeándola.

-Eres hermosa ¿te lo dije?- habló el pelinegro besando su hombro desnudo.

-Tal vez- respondió juguetona.

-¿Y qué te amo Rei?- habló con seriedad esta vez.

-Tal vez…- respondió de la misma manera, el hombre la volteo para quedar frente a ella y así mirarla a los ojos perderse en ese amatista intenso. –De verdad te amo y no quiero perderte…-

-Seiya…-

-No, hare lo que sea… hoy hable con Andy- soltó sorprendiéndola.-Hablamos bien, hasta me pregunto si iría a la boda como tu acompañante…-

-Oh-

-Sé que harás lo correcto- sentenció besándola en los labios fugazmente para luego salir de la tienda.

A veces podemos parecer valientes, arriesgados, y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.
Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto…
Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado, o para llegar demasiado lejos.
Trampas en nuestra cabeza, y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo, creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor justificando los medios por ese fin. Y en nombre del amor, matamos al amor.
Por eso las obsesiones son tan peligrosas, porque es un lugar del que nunca se vuelve.

N/A: Hola a todos/as nueva entrega…. Perdón a las Seiya fans (también lo amo) pero necesitaba a un personaje desequilibrado por acá...

Y por ultimo gracias a todos/as los que confiaron en mí y apuestan a esta historia, estoy haciendo todo lo posible por no decepcionarlos, de verdad de corazón GRACIAS! Prometo en el próximo capítulo nombrar a todos aquellos que me han dejado conocer su presencia por acá, dedico este capítulo a sus obsesiones y amores… porque todos las tenemos, ¿de qué se trata la vida sino?

Los quiero

Nick Rivers…. Desde Argentina con amor mua