El carrusel

Cuando era pequeña no había cosa que me fascinara y me asustara más que el carrusel. Es que amaba dar vueltas y vueltas sentía que viaja, volaba, pero no me gustaba perder de vista tanto tiempo a mis padres, quería ver todo, controlarlo todo.

Cuando crecemos no es muy diferente, seguidos dando vueltas en este carrusel llamado vida, tratando de captar por nuestros ojos todo alrededor, de verlo todo, de tenerlo todo y de igual manera nos fascina y asusta. En algún momento todos queremos parar, hay quienes se animan y se bajan un segundo del carrusel para convertirse en observadores de su propia vida, tal vez para alegrarse, o reprocharse lo hecho o no.

Los que no se animan y siguen dando vueltas tratan de tomar las riendas en el carrusel, pero ciertamente ¿quién conduce el carrusel? Nosotros mismos, Dios o el mismo Destino seguimos dando vueltas, ¿llegará el momento que gritemos "me quiero bajar"?

Flash Back 15 años atrás

El frondoso árbol que separaba ambas casas se encontraba quieto, no había brisa el día de hoy, la quietud reinaba de manera alarmante, era un caluroso día de verano, por eso odiaba el verano, siempre le recordaba a éste día. El niñito rubio de hermosos ojos azules hoy opacados por las lágrimas se encontraba sentado contra el gran tronco abrazando sus piernas, mientras el silencioso sollozo y la cálida agua salada recorrían su rostro.

-Andrew….- oyó aquella vocecita con dejo de pena, no tenía que mirar sabía que se trataba de su vecina, aquella niña pelinegra no dijo más y se acercó lentamente y tomó siento junto a él en silencio.

Veían como muchas personas vestidas de trajes negros entraban y salían de la casa de los Furuhata, lamentándose mientras su padre era saludada por cada uno que ingresaba.

-Se fue Rei- soltó ahogando su llanto el tierno rubio.-Mi mama murió Rei, ya no volverá- finalizó abrazándose a él mismo aun mas fuerte al tiempo que liberaba las lágrimas que se había acumulado al decir aquello.

La niña seguía junto a él sin decir nada, con un movimiento lento, pero seguro extendió su blanca mano y tomó con fuerzas la de Andrew, el contacto visual duró pocos segundos pero dijeron mucho.

-Nunca nos dejan realmente Andy, jamás….- habló con sabiduría la niña con creencias sintoístas.- Y yo nunca te dejaré…. Jamás te dejaré- ambos niños comenzaron a llorar en silencio y se abrazaron fundiéndose en uno. –Tú siempre estuviste ahí Andrew, y siempre lo estarás…-

Y no se equivocaría… cuando su padre se fue, y la dejó atrás junto a su fría madre ahí estuvo su amigo, cuando su padre formó otra familia y la olvidó ahí estuvo, siempre bajo el frondoso árbol.

Fin del Flash Back

Salió del baño algo apresurado, como era de costumbre demoraba en demasía en levantarse, es que odiaba amanecer tan temprano, siempre quiso un trabajo que empezara a media mañana por eso adoró la cafetería donde trabajó junto con Seiya en un principio para pagar sus estudios. El apuesto hombre rubio había terminado de afeitarse y se encontraba vistiéndose, cambio tres veces la camisa que usaría y no es que comúnmente sea quisquilloso con lo que a la ropa se refiere, es que el día de hoy era diferente. Se preguntarán diferente cómo, bueno el día de hoy conocería a la mujer que frecuentaba su padre, una especie de novia, de verdad se alegraba por él, puesto que desde que Motoki Furuhata había perdido a su esposa Constance, mama de Andrew, no había estado en una relación formal, seguramente habrá salido con mujeres, pero realmente no le constaba a su hijo, su padre era un hombre apuesto y aún joven, y le alegraba que reiniciara su vida, que la retomara, lo único que lo tenía algo inquieto era el hecho de que su padre le advirtió que tal vez se lleve una sorpresa, puesto que parecía ser que la mujer era algo más joven que él. Conociendo la exageración de su padre una mujer 10 años menor ya era toda una hazaña, optó por la camisa celeste, esa que Rei le obsequió para su último cumpleaños y salió de su cuarto.

En otro cuarto de la casa el pelinegro de imponentes ojos azules se encontraba frente la pantalla de su lap top, si al menos no conseguiría simpatizar con Seiya "lacio definitivo" Kou, como lo llamaba no tan secretamente, trabajaría en hacer una campaña que llame la atención de la empresa de deportes, debía ser algo nuevo, fresco, único…. Él solo tenía escrito "Impossible is nothing" que sabía muy bien que ya lo había oído, si no quería caer en robar derechos de autor y de una empresa contraria para la cual quiso trabajar y nunca lo llamaron, debía pensar en algo. Comenzó a navegar por internet no supo bien cuando ingresó en el blog "Cloth's on fire" y ahí estaba el negocio de la hermosa chica de ojos amatistas, la página estaba perfectamente hecha, con estilo, con mucha elegancia y daba la información justa, no pudo evitar curvar sus labios de verdad esa chica había hecho un buen trabajo, una de las pestañas le llamó su atención simplemente decía "agradecimientos", no pudo evitar leer el contenido, así de sencillo ella mencionaba a cada de una de las personas que de alguna manera le dieron su aliento, trabajaron junto a ella ya sea pintando o clavando madera, mencionaba claro a sus amigos que ya conocía, a profesores, hasta al Banco por darle el préstamo, llamativamente no mencionaba a su novio, ni siquiera a su madre.

"Parece que no eres tan egocéntrica como creí…. Y eres hermosa" su pensamiento lo asustó, ¿por qué desde que la conoció esas urbes amatistas lo habían descolocado tanto? No se llevaba bien con ella sin embargo, esa mujer era increíblemente especial, no solo su belleza desmedida sino también su decisión, su fuego interno, su espíritu aguerrido, no le vendría mal un poco de aquello en su rutinaria vida…. Últimamente ese pensamiento de alejarse de América lo azotaba seguido, la verdad era que adoraba Japón y sus padres estaban siempre de viaje por lo que no representaban un obstáculo, sí estaba su trabajo pero la verdad era que no era feliz en él, su sueño siempre fue ser escritor, pero simplemente no le llegó el momento de brillar, desvió su mirada hacia el cuaderno color azul marino, allí era donde desahogaba sus ideas, donde se encontraba la mayor cantidad del contenido de su libro, libro que dio un giro de 360° cuando llegó a Osaka, cuando la conoció… sacudió sus cabeza despejando sus pensamientos, sería mejor que hiciera su aparición en la cocina de lo contrario su amigo se acabaría el cereal.

Departamento de Mako….. y Rei

Ambas jovencitas se encontraban sentadas en el desayunador de la cocina, bebían un humeante y recalentado café ya que la máquina de expreso se averió por tercera vez esta semana, estaban concentradas en sus respectivas lecturas, "Moda de París" decía el encabezado que la pelinegra tenía entre sus manos, mientras que la ojiverde perdía su vista en otro tema diferente "Como tener mellizos y no volverse una ballena en el intento", artículo bastante elocuente. La diseñadora suspiró por tercera vez en solo veinte minutos atrayendo la mirada de su amiga.

-Rei ¿te sucede algo?- interrogó Makoto con tranquilidad.

-No…. Ahhhhh- volvió a suspirar, la pelicastaña descendió su vista para continuar su lectura.

-Ahhh- otro suspiró acompañado de movimiento de hombros. –Aaaahhhhhh- uno más largo.

-Bien me cansaste, ¿Qué demonios te pasa?- ¿mencioné que Makoto no se caracteriza por su buen humor matutino?

-Nada….-

-Rei, no provoques a una mujer que carga dos Furuhata en su vientre- advirtió es que ya últimamente estaba muy nerviosa, al punto de golpear a Andrew con una sartén cuando éste comentó que el pastel de cerezas estaba seco, sencillo no sabía cocinar, tal vez en otro universo alterno lo sabía, no en éste.

-Makoto- la llamó captando su atención, nunca la llamaba con su nombre completo a menos que la cuestión sea seria. –Seiya me pidió que me mude con él- el rostro de la ojiverde no se inmutó, ni un gesto podía leerse, frunció su pequeña boca mientras parpadeaba.

-Oh, bueno supongo que tu casa es grande y seríamos vecinas porque yo voy a mudarme con Andy luego de la boda…- comentó buscando el lado bueno, sabía que ese hombre no era para su amiga, pero quién era ella para decirlo libremente.

-No… me pidió que me mude con él…- repitió.-A Estados Unidos…. – el silencio las rodeó, la pelicastaña analizaba las palabras de su amiga una y otra vez una y otra….

-¿Qué le respondiste?- fue lo único que pudo articular, la diseñadora sacudió su cabeza hacia los lados.

-Aún no le di mi respuesta…-

-¿Qué ocurrirá con tu negocio Rei?-

-No lo sé, tal vez podría trabajar allá….- se encogió de hombros mientras respondía.

-¿Y tú casa?-

-Puedo rentarla…-

-Veo que pensaste en todo ya….- desilusionada la ojiverde. -¿Le dirás que si?- formuló con miedo aquella pregunta, Rei era la única amiga que tenía en aquella ciudad, estaba la rubia asistente también, pero no era lo mismo, nunca sería lo mismo.

-No lo sé Mako… tengo mucho aquí, tengo todo aquí, pero él es mi… debo acompañarlo- "como él nunca hizo conmigo" pensó para sí.

Cafetería "Delicias del Oriente"

Un nervioso hombre de cabello cano e intensos ojos cafés retorcía la quinta servilleta de papel, miró su reloj de pulsera, solo habían pasado tres minutos desde que lo había visto su hijo solía ser puntual, pero parece que hoy eligió el día para no serlo. Su apuesto rostro a pesar de tener ciertas arrugas, delataba a un bien parecido hombre, con mirada tierna y rasgos finos. Hoy sería el día de presentarle a la mujer que estaba frecuentando, una mujer que realmente le interesaba, luego de Constance su esposa, no volvió a sentirse como esta hermosa mujer lo hacía sentir, sus pensamientos fueron interrumpidos por un estrepitoso golpe contra el vidrio.

-Ay Andy ¿otra vez?- negó con su cabeza.

-Hola papa….- saludó luego de esquivar el vidrio que dividía el área fumador de la no fumadora, mientras se sobaba la quijada.

-Hijo, ese vidrio hasta ahí hace años, ¿Cuándo dejaras de golpearte?- habló tierno el hombre.

-Papá…- regañó Andrew.- ¿Y dónde está ella?- soltó mientras tomaba asiento frente a su padre guardando la silla junto al hombre cano para la susodicha.

-Aún no ha llegado, es que tuvo guardia en el hospital y salió apresurada para cambiarse… - explicó el hombre ante la atenta mirada del muchacho.

-¿Estás feliz?- soltó como primera inquietud.

-Sí, hijo sí estoy feliz, pero más que nada por la grata sorpresa que tu y Makoto me han dado con no uno sino dos nietos, soy muy feliz, tu mama estaría orgullosa Andrew, hubiese adorado a Makoto.- ambos sonrieron complacientes y tras una pausa el joven publicista se propuso indagar.

-Y dime papá, ¿cómo es ella?-

-¿Ella?- el hombre cano levantó una ceja algo confundido por haber sacado tan abruptamente de sus pensamientos.

-La mujer que te pretende, ¿se tiñe? ¿usa pañal? ¿tiene hijos, nietos?, ¿Dónde la conociste? ¿por qué no me lo habías dicho antes? ¿salieron mucho? ¿tuvieron momentos de intimidad? Eso no quiero saberlo – lo detuvo a su padre con una mano en frente.- ¿Vive sola? ¿es viuda? ¿divorciada? ¿solterona? Es solterona verdad…-

-Andrew- lo llamó su padre con tono severo.-Ya cállate por Kami, ya vendrá, pero debo decirte que en realidad creo que la conoces…-

-Ay papa es la abuela de Hiro ¿verdad? Esa viejita es adorable, pero esta arrugada como un papiro….-

-No…- negó con una gota en su cabeza.-¿Tan viejo me consideras?-

-Mira Papa…..- la mirada del rubio publicista se desvió a la puerta en un momento, en su rostro dibujó una pequeña sonrisa.-Mira nomás que coincidencia- habló para sí.

-¿Qué?- su padre siguió la mirada de su hijo, que se dirigía a una menuda mujer de cabello azulado e intensos ojos del mismo color, tez blanca y delicada, facciones finas y semblante serio.

-Esa es Amy Mizuno es la médica de Mako- explicó.-Señorita Mizuno- la llamó agitando sus manos animadamente-Hola- saludó.

La mujer se acercó a paso tímido hacia los dos hombres que la miraban con cierto brillo especial en los ojos.

-Papá, ella es Amy Mizuno-sensei, Srita él es mi padre Motoki Furuhata- presento cortésmente el rubio, sin embargo ninguno de los mencionados reaccionaba.

-¿Papá? No seas grosero….-

-Andy, hijo ya conozco a la Srita. Mizuno- informó su padre.

-Ah, ¿Cuándo empezaste a ir al ginecólogo y por qué no lo sabía?- de acuerdo el tema del cambio de sexo era algo que le preocupaba luego de que su vecino decidió llamarse en vez de Jack, Jacqueline.

-No hijo, lo que trato de decir es que… ella es la persona que quería presentarte.- lo dijo al fin era notorio que el hombre contuvo su respiración por unos momentos mientras la aludida médica sentía que su sangre se acumulaba en sus mejillas, mientras que el joven no reaccionaba todavía.

-¿Sales con la mamá de la Srita?- de acuerdo no es muy perspicaz, pero lo intenta.

-Andy….-

-A decir verdad, yo salgo con su padre…. Mucho gusto….- dijo con voz suave la mujer al tiempo que extendía su mano en señal de saludo.

-Me muero…..-

Cloth's on Fire

La hermosa asistente luego de acomodar las prendas en sus respectivos percheros, acosar por unos momentos al guardia platinado, ordenar tres cafés y haber tropezado demasiado para una mañana se encontraba ojeando una revista "Cosmopolitan" decía la portada, claro era la Biblia hasta nuestras chicas lo leen.

Tan ensimismada estaba que jamás notó que su jefa la llamaba hasta que claro, Rei se cansó y la golpeó.

-Auuyyy- se quejó la ojiazul-Rei mi médico le dijo a mama que no puedo recibir más golpes en la cabeza o quedaré tonta- suspiró.-¿Qué pasa?-

-Te estoy hablando, te dije que Makoto nos quiere esta noche en casa de Andy creo que las hormonas se le dispararon y quiere hacer "algo especial"- habló imitando las comillas con sus dedos.

-Bueno, ¿sabes Rei?- la llamó captando su atención al tiempo que la pelinegra daba un sorbo a su café ya tibio.-me voy a operar los senos- soltó haciendo que la diseñadora se atragante.-Digo para aumentarlos tu sabes….- la mujer comenzó a hablar mientras con ambas manos tomaba cada uno de sus pechos y los movía como si se trataran de globos de agua.-Ven Rei tócalos- la invitó expectante.

-No Mina, no tocaré tus senos- dijo cerrando sus ojos y frunciendo su boca, sí definitivamente era demasiado para un día.

-Por favor… necesito una opinión femenina, ya sabes que mama se operó siete veces ya, no me sirve ella- explicó, resignada y sin hacerle gracia la diseñadora se acercó a ella y puso una tímida mano sobre el seno derecho de la alegre rubia, que claro no tardó en capturar la mano de su amiga para que la toque mejor. -¿Ves? Que se siente?- interrogó.

-Bueno… son…están… bien- pasó saliva por su garganta mientras evita mirar fijamente el escote de su amiga.

-Sí, pero ¿te gusta?-

-Claro- asintió la muchacha ojos de amatista.

-De acuerdo- una voz interrumpió a las mujeres que lejos de separarse solo giraron su mirada hacia donde el sonido provenía.-Esto es nuevo… y totalmente genial- terminó en un susurro el hombre de cabello platinado y piel morena.

-Malachite- habló la pelinegra.

-Malakito osito bombón- lo llamó la alegre rubia.-Rei me está tocando los senos ¿quieres unirte?- la diseñadora de separó de su amiga para luego sentir como el calor subí a sus mejillas.

-Me voy esta amistad ya no es normal-

Cafetería "Delicias del Oriente"

La mesa de la esquina continuaba en silencio, así que el hombre de mayor edad decidió romper el hielo como solo los padres saben hacerlo, avergonzando a sus hijos fingiendo no hacerlo.

-La verdad Andrew siempre ha sido un buen chico, muy talentoso también, es publicista, excelente cocinero y bueno mi muchacho deportista.- su pecho de hinchó de orgullo.

-Papá, no soy buen deportista, vivía en la banca mientras mis amigos jugaban, además era aguatero, cargaba las bolsas del equipo, aunque una vez entré y marqué dos puntos- sonrió con esto último, la joven médica aclaró su garganta mientras sutilmente pensaba que podía decir su fuerte no eran las charlas.

-La verdad siempre fui pésima para los deportes- dijo al fin- Excepto para el ajedrez…- ambos hombres los miraron extrañados, sí es un deporte pero no era a lo que se referían, el silencio los invadió nuevamente hasta que la mesera llegó con la orden de cada uno.

-Aquí tienen, ¿cómo ha estado?- el saludo fue dirigido al joven Furuhata que sonrió galante.-hace mucho que no lo veo con su novio por aquí- soltó la chica helando la situación. -Envíele mis saludos al joven de cabello negro que buen gusto tiene.- diciendo esto se retiro divertida.

-Darien no es mi novio…. Otra vez….- suspiró.

-¿Sabes Amy? Mi hijo es muy independiente, ya vive solo y se encarga de los quehaceres usando un hermoso delantal de "Frutillita"-

-Papá…-

-Siempre supe que sería autosuficiente, desde que comenzó a cambiarse los pañales él mismo al cumplir los 7 años…-

-¿Siete?- sorprendida la mujer.

-Es que creía que había un monstruo en el excusado…. Pero ya no- trató de explicarse el muchacho aunque no sonó convincente.

-Y amaba a superman, ¿verdad Andy?- continuó su padre haciendo que su hijo se ponga molesto.

-Claro que no, un hombre que usa ropa interior roja sobre unas mayas no es normal…. A mí me gustaba Batman-

-¿No es al caso lo mismo? Digo su indumentaria no era diferente.

-Un hombre con calzones rojos no es normal, al menos Batman era más sobrio….¿o a usted le gusta los hombres que usan ropa interior de colores estridentes?-

Parque central unas horas después

Sentados en la banca blanca del único parque que tenia la más maravillosa vista se encontraban dos amigos, ambos estaban en silencio, los ojos amatistas de la joven se enfocaban en el carrusel frente a ella, cuantas veces había deseado no bajarse de él y dar vueltas toda la noche, pero eso fue hace tiempo. El hombre rubio junto a ella, aprovechando que su amiga lo había citado había contado acerca de la flamante novia de su padre, todo eran risas hasta que ella le dijo la razón por el cual lo citó.

-No puedes Rei…- negaba con su cabeza ladeándola de lado.-No puedes irte toda tu vida está aquí…-

-Andrew aún falta para que me vaya…-

-Pero lo harás, nos dejarás atrás, a nosotros tus amigos, eres mi familia Rei no puedes tomar esta decisión a la ligera.- el semblante serio que se posesionó en el rostro del apuesto publicista la hizo agachar la mirada con su ceño fruncido, no podía discutir esto más tiempo con él, porque simplemente le hacía daño.

-Adiós Andy, te veo en la noche- se despidió poniéndose de pie, pero la mano del rubio abrazó su muñeca y la hizo voltear. -¿Andy?-

-No puedes irte Rei…. Porque porque ¡yo soy tu padre!- gritó con todas sus fuerzas haciendo voltear a todos en el parque.

-¿Qué?- exclamó desencajada.

-No sé es que en las películas cuando dicen eso funciona….- finalizó haciendo un puchero, la pelinegra sonrió y siguió su camino. -¿Recuerdas a Luke Sky Waker… Walker… Walter… como sea?-

-Andrew….- la chica dirigió su mirada hacia el agarre de su amigo.

-Te haré cambiar de opinión ya lo verás…. Algo hará que decidas quedarte- sentenció con una esperanza extraña en su pecho y sin saber por qué con la imagen de su amigo en la mente.

Esa misma noche casa de Andrew

La sala era un completo desastre, es que decidieron comer en ella y nunca nadie se le ocurrió que la comida Thai solía dejar ciertos paquetitos regados por el lugar, varias botellas de gaseosa se encontraban vacías mientras que una de sake apenas había sido abierta.

-Bueno muchachos su atención- habló la pelicastaña que llevaba unos pantalones de vestir negros y una camisa algo holgada color rosa, su vientre a penas abultado se asomaba siendo disimula por los bolados. –Tengo una propuesta, como podemos apreciar entre alguno de nosotros aún hay ciertas asperezas que debemos suavizar- las miradas dirigidas hacia los dos pelinegros no se hicieron esperar.

-Es por eso que consulté mis libros de psicoanálisis para principiantes y tontos y he sacado la conclusión que tenemos problemas…- sentenció la ojiverde.

-Eso no es nuevo, pero yo quiero que los chicos miren mis senos- habló Minako mientras abría una galleta de la fortuna.-¿Quieren?-

-Claro- hablaron al unísono ganándose la mirada fulminante de la pelinegra.

-No, no ahora, primero hacemos esto luego tocan los senos de Mina- regañó Mako al tiempo que repartía papeles blancos a cada uno y les daba un bolígrafo.

-¿Un examen? No estoy preparada Mako- negó la rubia asistente.

-No, no – negó la mujer.-Es un ejercicio allí escribirán su sueño más anhelado, su meta más deseada-

-¿Y eso sirve para…..?- interrogó un confundido pelinegro que se encontraba en el sillón junto a su amigo.

-Para conocernos mejor, para entablar una relación a fondo- explicó.

-Mako ¿puedes ser más clara?- insistió la rubia.

-Mina… solo escribe en el maldito papel tu sueño más anhelado, lo que más te gustaría en tu vida, lo que deseas o esperas- exasperada la pelicastaña.

-¿Todo eso en un papel diminuto?-

-Solo una cosa Minako- vociferó con ojos rojos.

-Que madre con poca paciencia le tocó a esos dos querubines- se lamentó la asistente.

-Oye Mina y ¿por qué no vino ese chico que te gusta?- interrogó el joven rubio al tiempo que se acomodaba en la mesa de café para poder escribir.

-Es que, bueno chicos la verdad….- intentaba explicar -Ustedes me avergüenzan un poco…..- suspiró seria.

-¿Nosotros?- levantó la ceja la hermosa diseñadora que se mantenía al margen hasta el momento.

-Rei no son personas normales, tú tienes un síndrome muy marcado de ser dominante, poco tolerante, nada simpática, muy exigente y no toleras las críticas- las risitas no hicieron esperar dejando a una molesta diseñadora que se hundía en su asiento.-Y tú…- continuó la rubia siguiendo con el dueño de casa.- le pones nombres a objetos inanimados, eres coqueto, si no hubieses dejado embarazada a Makoto juraría que eres gay, eres narcisista y egocéntrico, no superas el hecho de que en la empresa seas un cero a la izquierda y te asusta el hecho que tal vez, solo tal vez, seas un amo de casa- tomó aire para dejar a un muy helado y destrozado Andrew.

-Gracias Mina- articuló.

-Por nada, luego seguimos con Makoto, en otra vida habrás sido carcelera, eres autoritaria, nada hogareña, muy impulsiva, vives haciendo gesto como ese- señaló mientras su amiga hacía "la cara".- y definitivamente cumples el rol masculino en tu relación y por último Darien….- el silencio los envolvió.-A ti no te conozco mucho pero eres un pobre diablo…. Ayyyyyy mi galleta de fortuna dice "tendrás una amistad duradera con aquellos que te rodean"- leía emocionada.

-La mato….- habló entre dientes el pelinegro.-¿Pobre diablo? Hasta la damita Dragón es mejor con los insultos.

-Te oí Shields- la voz de la aludida "damita dragón" no se hizo esperar.

-Bueno empiecen a escribir de una maldita vez, finalizado me lo darán no deben firmarlo, debe ser anónimo.-

El ambiente tenso jamás se destensó, pero al fin y al cabo ahí estaban, el primero en finalizar fue el joven rubio, seguido por su amigo, luego Minako y por última la hermosa pelinegra, todos entregaron sus papelitos a la pelicastaña que tomó asiento en una de las sillas que había acercado de la cocina y se dispuso a abrirlos.

-El primero…. Bueno el primero dice- se dispuso a leer – Hacer un trío….- sentenció con voz de sepultura.

-¡Sí!- saltaron ambos hombres chocando sus manos.-Así se hace Dariencito-

-¿Ese es tu mayor anhelo?- interrogó Rei sin poder creerlo.-Eres un imbécil-

-Bien dicho amigo- felicitó el joven publicista a su amigo americano.

-Andrew Eugene Furuhata- gritó colérica la pelicastaña.- Imbécil degenerado, pervertido…..- finalizó.

La sala quedó en silencio de misa, la reacción de la mujer fue inesperada, violenta, fúrica, poco esperada y…

-¿Eugene?- la ceja del pelinegro se elevó considerablemente.

-Eugeneeeee,¡ lo había olvida!- gritó la diseñadora estallando en carcajadas como todos en el lugar a excepto de una molesta Mako y un muy avergonzado Andrew….. Andrew Eugene. Minako sencillamente estaba tirada en el suelo rodando con ambas manos en su abdomen.

-Me muero… Eugeneeeee- las risas inundaron el lugar por al cabo de unos minutos, no todos los días uno descubre que alguien se llama Eugene.

-Ya ya…. Darien se llama Endimyón- gritó para reír solo.

-No es feo, que lindo nombre tienes Darien- felicitó la hermosa asistente.

-Ahhss ya sigamos- murmuró entre dientes la ojiverde.

-No tener estrías….- levantó la vista para fijarla en su amiga pelinegra.-Esa fui yo…. Sigamos.- tomó otro papelito. –No quedarme calvo…-

-Andrew- gritaron todos al unísono.-Te quedarás calvo….-

-Qué molestos son, no se atrevan….-

-Sigamos….. este dice "convertirme en la futura Sr. Minako Aino de Malakito", bueno la cosa era que era anónimo y…. ¿Mina no sabes su apellido?-

-Ay me lo dijo pero no lo recuerdo, es que estaba mirando su entrepierna…- se sinceró la asistente.

-Ay ya esto no sirvió para nada… son un desastre- dijo la pelicastaña para ponerse de pie y dirigirse a la cocina.-Ven Eugene…-

Mina se puso de pie también buscando algo en su bolso para luego dirigir su mirada a su amiga.

-Iré al baño- dijo al tiempo que sacaba una cámara digital.

-¿Qué harás?-

-¿No es obvio? Fotografiar mis senos para enviárselo a Malakito, no es lo mismo en vivo y en directo, debe ser más objetivo.- explicó.

-¿Para qué pregunté?- se lamentó la pelinegra.

En la sala quedaron solo los dos pelinegros.

-Nuevamente solos, parece que se empeñan en dejarnos juntos…- habló el pelinegro.-Bueno… no juntos de juntos, sino los dos en una sala, juntos….- tartamudeaba nuevamente, se sentía estúpido ¿por qupe esa mujer lograba ponerlo nervioso con solo posar sus ojos en él?.

-Si- respondió escuetamente la chica.

No podía dejar de observarla, aquella mujer que tantos disgustos le causaba no dejaba de maravillarlo, tal vez eran sus hermosos cabellos color ébano, en contraste con su blanca piel, sus profundos ojos que brillaban cual amatistas que cortaban su respiración. Su hermosa sonrisa, había visto en sus perfectos y carnosos labios aquella radiante y hermosa sonrisa, pero solo una vez fue dirigida a él el día que quedaron encerrados en el cuarto de costura, el resto solo se guardaba para sus amigos… o tal vez para él, no sabía a ciencia cierta por qué, pero el hecho de pensar que ese hombre, que ella llamaba "novio" a veces y otras tantas "ex novio" la tocaba, la besaba le revolvía algo dentro, un fuego interior. Si lo pensaba bien no la conocía hacía demasiado tiempo, pero no lo necesitaba ella era transparente, Rei Hino se mostraba tal cual era, independiente, fuerte, increíblemente hermosa y sumamente insegura. Un sentimiento se apoderó de él hacía unas semanas, quería tenerla cerca, sea para pelear, sea para lo que sea la quería cerca.

La diseñadora se removió incómoda a causa del silencio que se había formado entre ellos, y no pude evitar levantar su mirada hacia él, se veía pensativo absorto en algún pensamiento que al parecer le generaba confusión, y se veía tan bien así… sacudió su cabeza, no podía bajar la guardia con él, lo detestaba o al menos eso creía, no podía negar que tenía una sonrisa galante, como la que le enseñó esa vez que ambos quedaron atrapados en aquél cuarto, hubiese deseado quedarse un poco más con él, solo los dos.

-¿Qué escribiste?- rompió de repente el silencio la profunda voz del publicista, la pelinegra lo miró con un brillo especial en su mirada.

-Formar parte de tu trío- soltó divertida mientras le enseñaba su lengua, ¿acaso Rei Hino estaba siendo graciosa?

Darien rió sonoramente, era lindo verlo reír así, se puso de pie lentamente hasta llegar a la mesa donde estaban los papeles y tomó el único que no estaba abierto, lo tomó entre sus largos dedos y lo abrió, sonrió notoriamente al leer lo que decía.

"Convertirme en una famosa diseñadora"

Levantó su mirada azul y la clavó en las urbes brillantes de ella.

-No tengo ninguna duda que lo lograrás, creo en ti Hino- finalizó para darse media vuelta y dirigirse a otro cuarto dejando a una sorprendida amatista, esas palabras significaban para ella mucho más de lo que nadie sabía, esas palabras calaron en lo profundo de su alma, deteniendo por unos segundos el carrusel, para observarse, para observarlo.

-Gracias…- murmuró con una pequeña sonrisa.

N/A: Hola, perdón a todos por la demora, es que visiblemente mi inspiración huyó y la muy maldita no ha vuelto, creo que está de vacaciones si los que viven en países paradisíacos la ven díganle que vuelva, la necesito jaja!

Bueno como prometí en el capítulo anterior agradecimientos:

Made, Hotaru no Hikaru, Leonor de Eboli, Rouge Passion, Marissa, Bermellon, MichiruSea, Dianarr07, Rei-Videl3, Hika-chan, Starmaker89, gracias por sus reviews y comentarios tan cálidos.

Nos vemos en la próxima entrega "Sexo Caliente de Boda primera parte" la boda ya se acerca, pero aún quedan ciertos puntos a tratar.

Nick Rivers