Sexo caliente de Boda

Primera Parte

¿Qué hay de emocionante con las bodas? Las personas que disfrutan de ellas dirían ¡todo!, la emoción de encontrar que ponerte, que maquillaje usar, el mejor peinado y sin duda, los zapatos adecuados para bailar toda la noche y no desfallecer en el intento. Desde ya las novias han esperado toda su vida a que llegue ese momento, preparándose en cada pequeño detalle, convirtiéndose en las mujeres más obsesivas, agresivas y bellas del mundo. Porque todo eso conlleva una boda. Pero esta súper claro que no es solo el día de la novia, sino de todas aquellas que asistimos, porque la novia está muy ocupada en que su día salga genial, el resto está ocupado en encontrar algún espécimen adecuado para poder ser protagonista del día y esto nos lleva al sexo caliente de boda.

Nunca intenten entrar a baños con seguro en una boda, lejos de que la persona dentro se haya sentido indispuesta, está teniendo sexo, un sexo caliente, porque la entera situación es caliente, después de todo hay gente por doquier y ¿en dónde? En una boda. El sexo caliente de boda pueda dar paso a más bodas, a que se formen parejas… o tal vez romper las ya existentes, sea como sea, esperando atrapar el ramo, encontrar el anillo o salir geniales en las fotos, todas más allá del sexo caliente buscamos una boda.

Algunas semanas antes del gran día

Como todo preparativo conlleva rapidez, eficiencia y mujeres, los hombres quedaron fuera de esto al comienzo cuando comenzaron a hacer preguntas tan idiotas y poco útiles como "¿Dónde pongo esto? ¿Está bien así? ¿y esto para qué? ¿Qué es una galera?" Es por eso que nadie mejor que ellas tres para idear y llevar todo a cabo, Rei había decido ayudar a Mako por las tardes, mientras Mina se quedaba en el negocio, en tanto que la rubia lo hacía por las mañanas y al final del día las tres se reunían para hablar de todo y seguir…. Ideando y preparando.

-Bueno creo que el color crema será el ideal, aún necesito saber si quieres detalles en negro o algún otro color- informaba la pelinegra, mientras comparaba trozos de tela de diferentes matices y texturas.

-Me gusta el negro, pero no lo sé, es una boda y estoy embarazada- dubitativa la pelicastaña, suspiró por un momento. –Todo es tan repentino y apresurado, me gustaría tener más tiempo pero no puedo arriesgarme a tener a mis bebes el día de la ceremonia.-

-¿Cómo fue que quedaste embarazada? Digo sé cómo, pero creí que te cuidabas…- dijo la rubia mirándola curiosa.

-Sólo te diré que "confía en mi sé lo que hago" no es el mejor anticonceptivo del mundo- soltó divertida la empresaria. -Por cierto Rei- continuó dirigiéndose a su amiga- ¿cómo te trata vivir sola nuevamente? Yo te he extrañado- ambas sonrieron ante el comentario de la ojiverde, es que desde hace un tiempo la diseñadora regresó a su casa, la fumigación estaba completa y no tenia caso quedarse más tiempo en el departamento de su amiga, siendo también que ésta estaba pronta a mudarse junto a ella. Por lo pronto debía soportar ver a Andrew todos los días… y a él.

-No me quejo - no claro que no iba a admitir todo lo que ocurrió en los últimos días, como cuando accidentalmente, recalco la última palabra, se asomó por su ventana sacando su cabeza pelinegra y pudo divisar a un muy desnudo trasero marca Shields, lejos de gritar y proclamar su presencia en el lugar solo atinó a cerrar su gran boca roja en forma de corazón, el hecho de que sus amatistas se hayan clavado en el escultural cuerpo sin poder tener otra reacción, era otro tema. Gracias al Kami jamás fue descubierta ante tal atrevimiento que sin duda, y aunque le causa confusión, mejoró notablemente su día. –Aunque en vez de entregar mi casa en un mes pasaron más de dos, increíble que haya pasado tanto tiempo ya.

-Chicas ya tengo fecha para la cirugía- comentó la rubia mientras ponía en sobres las tarjetas bellamente decoradas con esa elegancia que caracterizaba a Makoto, claro que para Mina eran aburridas ella hubiese elegido colores rosas con verdes, algún naranja con violeta, mientras que cuando la abres un payaso saltaría para decir "sorpresa", pero por suerte no tuvo ni voz ni voto para la elección de estas tarjetas.

-Mina ¿sigues con eso amiga?-

-Sí, Rei pero lamentablemente será después de la boda, aunque daría todo porque sea antes y poder estrenarlas- desilusionada la hermosa joven.-En fin, haré la pregunta que Mako olvidó, ¿cómo se siente despertar cada día sabiendo que tienes un sexy vecino americano?- soltó mientras reía tontamente.

-Ahhss- la diseñadora bufó molesta, pero no pudo evitar que la sangre se acumule en sus pálidas mejillas tiñéndolas de un lindo carmesí.-No es mi vecino, Andrew lo es- es buena evadiendo admitámoslo.

-Ah pero no niegas el hecho de que es sexy- dijo la pelicastaña con mirada juguetona.

-Y americano- completó la rubia guiñando un ojo atrayendo las miradas de sus amigas de total incredulidad, Mina se superaba todos los días.

-Chicas no insistan, de acuerdo además yo estoy…-

-Sí, con Seiya, claro- interrumpió la pelicastaña.- Kami Rei admite que no sientes nada por él, solo un enfermizo sentimiento de costumbre que se intensifica por el hecho de que una boda viene pronto y porque tal vez sea bueno en la cama- finalizó con cierto temor de que un grito ensordecedor de su amiga la tire de la silla donde se encontraba, pero al fin lo dijo, después de tanto tiempo lo dijo, ese libro de psicoanálisis para tontos era realmente útil.

-No tanto- pensativa Rei sonrojándose por las palabras que escaparon de su boca sin su permiso.

-A mi no me cae bien él, no veo que se amen Rei y una relación se construye con cariño, respeto y apoyo, yo dudo que compartan esas tres cosas- continuo Minako al tiempo que seguía con las tarjetas sorprendiendo a las otras dos, la asistente podía parecer frívola, pero verdaderamente en las pocas palabras coherentes que Mina podía decir, eran las mas asertivas del mundo.

-Bueno chicas, ya… no me gusta hablar de mí, mejor concentrémonos en otra cosa-

-Claro, ¿ya tienen su pareja para mi gran día?- interrogó Mako con una sonrisa emocionante, sin duda estaba ansiosa y sobre todo feliz.

-Claro, iré con Malakito- emocionado la joven asistente que ya hasta tenía la excusa perfecta para besarlo cuando bailen, deslizar su mano hacia su trasero en la ceremonia con la excusa de buscar un arete extraviado y demás tips que Minako no dará gratis chicas.

-Yo con…. Creo que con…. Sola- finalizó la pelinegra, el silencio las envolvió mientras continuaban en sumidas en sus tareas, hasta que la joven rubia comenzó a parpadear repetidamente.

-Oye Mako- la llamó captando la atención de ambas chicas.-¿Cómo conociste a Andrew?- soltó de repente.-Es que nunca lo supe, es más yo ya los conocí juntos, finalizando la universidad que por cierto jamás terminé, pero no viene al caso-

-Oh, bueno- la pelicastaña llevó su mano al mentón pensativa.-Es una historia…. Interesante- finalizó asintiendo al mismo tiempo que Rei dibujaba una extraña sonrisa en su rostro.

-La idea es que la cuentes- empujó Mina tomando una galleta de avena y llevándosela a la boca.

-Oh bueno…. Fue hace 4 años…

Osaka's Bar

Dos jóvenes se encontraban compartiendo una agradable cena que consistía en la peor comida chatarra del mundo al tiempo que entre bocado y bocado con aún sin tragar hablaban entendiéndose solo ellos en ese lenguaje tan… tan… de hombre.

-Def.. deffpedia de solfero?- escupía el joven rubio mientras intentaba no atorarse.

-Sif… digo, ¿no quiefes una?-

-No lo sé Darien- al fin tragó el muchacho.-La verdad no tengo muchos amigos solo tú y mi papa, que no deja de ser el hombre que sale con la obstetra de mi mujer y bueno….- calló abruptamente dejando en su garganta las palabras.

-Y el novio de Hino- completó el pelinegro a lo que su amigo solo asintió.

-Además – agregó.- No soy el de las desnudistas sobre la mesa de un bar…- la mirada del pelinegro realmente delataba un "te conozco hace ya mucho".- Bueno no ahora, no quiero eso- aclaró el rubio.-Prefiero una cena en algún lugar junto a mi hermosa Mako, mi padre y su novia, claro, Minako y sus senos, junto con el guardia y mi amiga Rei….- al hablar de esta última se quedo pensativo unos segundos, la plática que había sostenido con ella semanas atrás en el parque aun hacia mello en él, es que aunque intentara que no le afecta era simplemente imposible.

-Ella hará el vestido de Mako, ¿Qué tal tu traje?- soltó Darien interesado en que la hermosa vecina saliera en la conversación.

-Algo tendrá planeado…- respondió visiblemente perdido.

-¿Qué ocurre oxigenado? No me digas que te arrepentiste….-

-No, no es solo….- lo de su amiga le afectaba pero no sabía si era correcto hablar de un asunto que era tan intimo con… claro que sí, con Darien era con el único que podría hablarlo.-El "lacio definitivo" le propuso a Rei vivir juntos…. En América- finalizó.

Esas palabras lo tomaron por sorpresa sintiendo una pequeña opresión el pecho, no entendía por qué pero no le agradaba lo que acababa de escuchar, simplemente se había acostumbrado a ella y justo en el momento que él decide quedarse en Japón, ella se iría… y con ese tipo. Debía admitir que las últimas veces que la había cruzado, todas por casualidad claro, aunque él supiera a qué hora exactamente llegaba la chica del trabajo y él eligiera justo ese momento para sacar la basura, sus encuentros fueron más tranquilos, amenos, pareciera ser que ella había bajado la guardia con él, al menos cuando estaban solos, notaba siempre algo nuevo en ella y eso lo maravillaba, la estaba conociendo. Tenía tres tipos de sonrisas, y adoraba particularmente el gesto que hacía al arrugar su nariz cuando algo la avergonzaba, la manera que boca temblaba cuando no se sentía bien, la manera que sus ojos brillaban al verlo en la entrada.

-¿Ella acepto?- las palabras salieron de su boca atropelladas, era hora de admitir que esa mujer estaba causando un efecto casi narcótico en él.

-No lo sabe aún, pero es seguro que lo haga, ¿sabes? Noches enteras me pasé hablando con ella acerca de su relación con Seiya y estoy seguro, como que me llamo Eugene- bromeo para liberar la tensión.- que ella no lo ama, es solo…. Solo una mala decisión-

-Lo es- afirmó el pelinegro descolocando a su amigo.-Digo yo no la conozco mucho – continuo encogiéndose de hombros.-Pero sí puedo notar cuando hay amor entre dos personas, cuando alguien siente esa sensación en el pecho- dijo mientras posaba una mano sobre el suyo.- cuando la mirada va mas allá de la simple atracción física y se convierte espiritual, cuando esa mirada te eriza la piel y necesitas que su aroma a rosas no te deje jamás porque simplemente eres adicto a ella y no sabes en qué momento ocurrió, pero comienzas a creer que el amor a primera vista existe y lo experimentas en un parque, en una tarde accidentada.- hablaba ensimismado, hablaba del efecto que ella producía en él.

-Ok…- largó su amigo. -¿Qué me perdí?- totalmente perdido el rubio miraba como si a Darien de repente le crecieran árboles en su cabeza y se pusiera azul con tonos grisáceos.

-De…- Darien sacudió su cabeza y aclaró su garganta.- De algo que escuché en una película creo que viene al caso.- mintió oportunamente para desviar el asunto, sin más Andrew aceptó su respuesta y continuaron hablando de trivialidades.

Departamento de Mako

-Mako te quedaste muda- informó la rubia sacando a su amiga de sus pensamientos.-No salió el flash back, vamos cuéntalo de nuevo….-

-Oh claro, decía fue hace un poco más de 4 años….-

Flash Back poco más de 4 años

Dos jovencitas se encontraban en la gran habitación un sábado por la noche oyendo música mientras miles de prendas de ropa estaban esparcidas por el lugar, mientras la dueña de la casa se encontraba en su lap top chateando con varios chicos a la vez, la otra una chica castaña de hermosos ojos verdes se encontraba parada frente a un espejo optando entre la minifalda azul o la negra, sin intención de cubrir su cuerpo semidesnudo.

-Oye amiga Kino, aún no encuentras que ponerte?-

-Mmhh no, es que ésta – dijo señalando la falda azul.- ensancha mis caderas demasiado y esta – refiriéndose a la negra.-Me hace un trasero pequeño y poco sexy…-

-Ay eres sexy Makoto, lo eres, así que olvídate de eso y sal como estas…-

-Con unas pantis de los picapiedras y un sostén reductor que pertenecía a mi madre?-

-Bueno…- se quedó pensativa unos segundos.-Ya sé tengo algo para ti, pero esta en el cuarto de lavado, es que lo planche esta mañana espérame aquí- dijo la pelinegra mientras salía del lugar.

La pelicastaña se quedó recostada en la cama tapando su rostro con una toalla húmeda el calor era insoportable a esa altura del año, sin duda el más caluroso que recordaba, cerró sus ojos relajándose. Creyó oír ruidos provenientes de afuera del cuarto, más precisamente en el árbol junto a la ventana pero no le dio importancia ya que podrían ser unos gatitos dándose amor…

Mientras tanto un muy rubio, extremadamente puesto que se dejó el aclarador más tiempo del recomendado intentaba ingresar por la ventana de su vecina como siempre lo hacía cuando estaba aburrido y sin nada que hacer, o sea todo el tiempo, con cuidado para no asustar a Rei se adentró al cuarto iluminado por la pantalla de la lap top y la lámpara de mesa junto al despertador en forma de cerdito. Y ahí la vio, tendida sobre la cama, con una toalla cubriendo su rostro, una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios, era el momento de vengarse por las infinidades de veces que su vecina lo había hecho estar al borde del infarto, caminó lentamente y la observó, no recordaba que Rei tuviera senos tan grandes, pero en fin eso pasa cuando has hecho a un lado a la chica con la que jugabas futbol y te encierras con hombres, mayormente compañeros a ver películas porno olvidándote que tienes una vida mucho más aburrida y sin tantas orgias.

Caminó lento y de un rápido movimiento arrancó la toalla y puso su mano en la boca de la chica para que no grite, su sorpresa fue que esa mujer no era su vecina. Mako abrió sus ojos asustada, sus ojos verdes querían salirse de la impresión que le causaba, el joven la soltó rápidamente quedándose sin palabras, la ojiverde tomó un palo de beisbol que su amiga guardaba junto a su cama para ahuyentar a su novio cada vez que peleaban y comenzó a agitarlo.

-Depravado, imbécil, loco, te matare- gritaba fúrica la hermosa mujer que recordemos aun seguía en ropa interior.

-No, espere señorita no es lo que cree- hablaba Andrew con dificultad mientras esquivaba los golpes.

-Ya verás-

-No-

Los gritos se hicieron eco en toda la casa alarmando ala pelinegra que subió las escaleras como si el mismo Jedite la persiguiera.

-Makooo- gritó la chica entrando para ver la escena.-espera amiga- gritaba.

Los gritos de Rei hicieron que Andrew volteara a verla distrayéndose y dándole la oportunidad de que la pelicastaña lo golpee muy certeramente en su cabeza, bajando por su hombro y finalizando con un golpe certero en su rodilla.

Esa fue la primer visita de Andrew al hospital, la primera de muchas que tendría junto a Mako, esta vez por una contusión craneal, que inflamó su ojo dejándolo morado por semanas, dislocación de hombro, rotura de ligamentos y luxación de rodilla…

-Es mi amigo y vecino- soltó la pelinegra con ambas manos sobre su boca, no pudiendo creer lo que había presenciado.

-¿Eh?- está bien al fin Mako reacción tirando el arma lejos.

-Andy….- lo llamó Rei.

-Uy perdón…- se disculpó la empresaria acercándose a él.-Lo lamento señor….-

-Eres preciosa- dijo el joven antes de caer desmayado.

Fin del flash Back

-Dios Mako, eres muy peligrosa, deberías ir a esas clases de control de ira- soltó Mina finalizando la última galleta de avena.

-Fue su culpa- indignada la pelicastaña. -¿Cómo se le ocurre hacer eso?-

-Además yo le hubiese hecho algo peor- sincera la diseñadora.-Tiendo a enojarme mucho….-

-Lo sé, me golpeas siempre Rei, ¿eres algo así como sadomasoquista amiga?- interrogó Mina con total seriedad.

-Mina…. Cállate-

-Bueno en fin, así nos conocimos, luego fui a visitarlo al hospital para disculparme, luego seguí yendo a verlo a su casa y luego cuando al fin pudo caminar me invitó a salir- sonrió la pelicastaña recordando esos tiempos.-Y en nuestra primera cita volvimos al hospital porque Andrew se atraganto con un hueso de pollo, y cuando intentamos tener sexo la primera vez se quebró el brazo, y luego…. Bueno fueron muchas- rió llevándose una mano tras su cabeza ante la mirada atónita de sus amigas.

-En fin- rompió el momento Rei.- Creo que es hora de irme chicas, debo llegar a casa y cocinar para uno.-

-¿Y Seiya?- interrogó la asistente al tiempo que tomaba su bolso.

-No sé, creo que se enojó porque aun no le di una respuesta ya sabes, ¿Qué harás Mina?-

-Yo me voy tengo que hacer mi rutina de embellecimiento y esas 128 cremas no se colocan solas- rio histérica.

-¿Y tu Mako?- se dirigió a su amiga.

-Andy viene hoy a cenar seguro se queda a dormir, así que ya sabes Rei Darien estará solo hoy- dijo guiñando su ojo mientras reía con complicidad junto a la rubia.

-Y aquí vamos….- bufó la pelinegra. -Adiós-

Casa de Rei algunos minutos después

La chica llegó a su casa a pie como todos los días, el propósito para el año próximo era sin duda aprender a manejar y comprarse un auto, ya sus tacones de 10 cm le incomodaban para tales trayectos. Las luces de la calle comenzaron a encenderse y la brisa ya más fría anunciaba la finalización del otoño, lástima pensó para sí, esa era su estación favorita. Llegó a su casa y comenzó a buscar en su gran bolso las llaves, siempre igual jamás las preparaba antes, unos ruidos extraños la hicieron voltear hacia la casa de junto.

-¿Andy?- llamó extrañada.

-No Rei, soy yo- el pelinegro se acercó más a la luz que iluminaba el porche mostrándose en todo su esplendor, sus ojos oscuros como la noche, esa sonrisa galante que no lo dejaba a sol ni sombra, sin duda la chomba que llevaba de color verde intenso resaltaba su piel, sacudió su cabeza alejando el examen casi microscópico que hizo del chico.

-Darien ¿qué haces afuera?- trató de sonar casual, pero no puedo, tartamudeo al comienzo, y eso nunca le sucedía, había algo en ese hombre que la ponía nerviosa, pero en el buen sentido.

-La verdad Andy se quedó con las llaves, traté de llamarlo pero no me atiende…-

-Oh Andy se quedaba donde Mako hoy- dijo la pelinegra mientras el chico asentía.

-Creo que iré a buscarlas, eso sí espero encontrar un taxi…-

-Mira por qué no pasas y llamo a casa de Mako y hablas con Andy- propuso la chica de manera casi inconsciente, ¡lo estaba invitando a su casa! Bueno no era algo con doble sentido, pensó, pero temía que él lo tome mal.-Digo para que no esperes afuera...- se explicó al instante.

-De acuerdo, pero no quiero molestarte, tal vez tengas planes…-

-Ver "Yo amo a Lucy" con la pizza que cenaré- completó ella, abriendo su puerta al fin e invitándolo a pasar.

-¿Ya no tienes cucarachas?-

-No, el alquiler que les cobraba les parecía caro- bromeó mientras se dirigía a la cocina. –Toma asiento Darien- gritó desde allí. -¿Quieres una cerveza?-

-Claro- respondió sin poder evitar observar la maravillosa decoración de la sala, era muy ella, con estilo oriental y a la vez antiguo, muy único y extremadamente acogedor, tomó asiento en el gran sillón inundado de almohadones de colores.

Departamento de Mako

-Andrew se darán cuenta….- temerosa la ojiverde hablaba al tiempo que se hundía en el amplio sillón junto a su novio.

-No, mira cerré la ventana de mi habitación no podrá entrar por ahí, y cuando llamen, porque de seguro lo harán diremos que yo no tengo la llave, que la perdí, y es tarde para llamar a un cerrajero y no quedará otra cosa que él duerma ahí.-

-Preocuparemos a Rei, no sé, se dará cuenta, esta idea tuya no fue tan bueno, queremos acercarlos, pero esto es demasiado amor.-

-Confía en mi… sé lo que hago…-

-Andrew eso dijiste el día que quede embarazada….-

-Sí, pero esta vez sí sé lo que hago, en ese momento solo quería hacerlo y no iba a romper el momento yendo a la farmacia a comprar preservativos mi amor.-

-Y ahora…- continúo ella levantando una ceja.

-Y ahora llevas dos, no uno, sino dos Furuhata y me hiciste el hombre más feliz del mundo….- finalizó besando la nariz de la chica.

-¿Cómo sabes que las cosas entre ellos funcionaran?-

-Porque él la quiere y Rei necesita dejarse querer…- en ese momento el sonido del teléfono los sobresaltó. –Ahí esta….- dijo el joven rubio mientras se ponía de pie y se dirigía a contestar. –Debo verme agitado, después de todo perdí las llaves.- enredó su cabello con sus manos y abrió su camisa. -¿Crees que así funcionara?-

-Andrew… Rei no podrá verte….- la famosa gotita bajó por su cabeza, definitivamente ese hombre se excedía.

-Cierto- rió divertido por su propio despiste. –Diga….- respondió al fin.

Casa de Rei

El pelinegro suspiró largamente mientras colgaba el teléfono, se giró a observar a la chica frente a él que parecía tener la mirada perdida mientras sus brazos estaban en jarra.

-Creo que es tarde para llamar un cerrajero- rompió el silencio del lugar él. -Este oxigenado se supera cada día…. Creo que debo buscar un hotel- dijo más para sí que para la chica, estaba ensimismado pensando qué podría hacer, es decir estaba lejos de su casa, su único amigo había perdido las llaves de la única vivienda donde podría pasar la noche y no estaba de humor como para ir hasta el departamento de Makoto para insultarlo.

-No Darien- la voz de la pelinegra sonó algo suave, incluso tímida, aclaró su garganta. –Puedes quedarte aquí….- soltó con algo de cuidado, el muchacho posó sus ojos en ella estudiando lo que acababa de escuchar, cada palabra, "quedarse allí". –Hay una habitación de más, la que utilizo para las visitas, comúnmente allí se quedaba Mako a dormir, está en perfectas condiciones y ya mañana podrán comunicarse con un cerrajero.- explicó la hermosa joven mientras tomaba unos folletos de la mesa, sin embargo su mirada amatista seguía clavada en él esperando una respuesta.

-No quiero molestarte a decir verdad-

-Mira no voy a rogarte así que tómalo o déjalo- finalizó con cierta seriedad, a lo que el hombre solo asintió con una sonrisa, después de todo no había otra cosa que pudiera hacer. –Así está mejor- y así ella se permitió también suavizar su gesto. –Bien ¿qué quieres que pidamos para comer?-

Oyó al hombre reír por lo bajo y acercarse a ella.

-Mira tú pones la casa, así que lo que menos puedo hacer es cocinar- ofreció galante, Rei lo miró divertida y ladeo su cabeza.

-¿Tú cocinas Shields?- levantó una ceja mientras sonreía de lado.

-Te sorprenderías Hino- habló con cierto aire de superioridad fingida. –Espero tengas algo en tu cocina…-

-Bueno hace rato no voy a la tienda- admitió llevándose una mano al mentón. –Creo que hay pasta y alguna que otra salsa para preparar- anunció.

-Perfecto comida italiana será, es mi especialidad, ¿sabías?- ambos sonrieron y se dirigieron a la cocina donde Rei abasteció de lo necesario al joven americano indicándole también que se iría a cambiarse, después de todo el vestuario de "histérica" no era adecuado para la cocina.

El agua ya estaba hirviendo y la salsa casi lista, probó un poco y le agregó algo más de pimienta mientras oía los pasos que se adentraron a la cocina. –Oye ¿te gusta el pican…. te?- finalizó volteando y quedándose anonadado con lo que veía, la hermosa pelinegra llevaba el cabello atado en una larga trenza, una sudadera holgada de color azul marino con un ángel estampado en blanco y la frase "bienvenido al cielo", unos pantaloncillos cortos de tela negros y unas zapatillas negras, se veía simplemente hermosa, nunca la había visto al natural, siempre se arreglaba demasiado, pero sin duda jamás le pareció más hermosa.

-Me decías Darien…- la voz de la chica lo sacó de sus pensamientos.

-Ehh… si te.. si te gusta el picante- articuló al fin volviendo su mirada a la burbujeante salsa.

-Claro, todo a su medida- sonrió acercándose a él quedando a su lado. –Oye esto se ve delicioso- dijo sonriéndole mientras observaba la deliciosa salsa. Nunca la había tenido tan cerca, no de esa manera y era sumamente agradable verla así "no me molestaría cocinar para ti cada noche si me recibes de esta manera" pensó para sí dibujando una sonrisa tierna en su rostro, por su lado ella quedó paralizada al sentir el suave aliento del pelinegro contra su rostro, sin siquiera poder defenderse su piel había reaccionado erizándose, sintiendo como la sangre se acumulaba en sus mejillas.

-Ya casi está listo- indicó con voz aterciopelada aún clavando la mirada en la chica, en el momento en que esos ojos amatistas se posaron en él el hechizo que sintió la primera vez que los vio logró envolverlo nuevamente, se hundía en la profundidad de esa mirada, nunca había visto nada más perfecto y misterioso, ¿qué escondía detrás de esas urbes? No estaba seguro si había algo, pero necesitaba averiguarlo.

-¿Darien?- lo llamó haciéndolo volver a la tierra. –Pondré la mesa- ofreció la diseñadora caminando hacia el otro extremo de la cocina a buscar los platos, tuvo que ponerse en puntas de pie para alcanzarlos, definitivamente no los usaba mucho, él solo sonrió y se acercó a ella por detrás estirando su brazo para ayudarla, Rei volteo para agradecerle pero no pudo articular palabra, la cercanía era demasiada, el fuerte pecho del joven americano rozaba su espalda y sus rostros quedaron a escasos centímetros, sea lo que sea se sentían bien. Por primera vez luego de aquel accidentado momento a solas en el cuarto de costura no tuvieron oportunidad para volver a estar juntos sin otras personas alrededor, y de alguna manera u otra estarlo allí los inquietaba, ambos producían un efecto en el otro que desconocían y que como todo efecto debía generar una reacción.

El sonido del agua rebalsando cayendo sobre el fuego de la hornalla los obligó a romper el momento, de lo contrario se quedarían sin cena. Pocos minutos después se encontraban cenando sin omitir palabra, Rei había abierto una botella de vino tinto que el padre de Andrew le había obsequiado de uno de sus viajes de negocios.

-Y dime- rompió el silencio el pelinegro. -¿Cómo va la tienda?-

-Bien a decir verdad, ya tengo algo de ganancias- dijo mientras guiñaba un ojo recordando aquella platica donde ella dijo solo tener deudas.

-Oh es un avance-

-Lo es, ¿y tú? Ya las vacaciones se terminaran, por lo que me dijo Andy-

-A decir verdad, planeo renunciar- soltó sorprendiendo a la chica.- la verdad me gusta mucho este lugar y estaba pensando seriamente en quedarme por aquí, ya Andrew habló en su empresa y tuve una entrevista con su jefe, él se mostro muy entusiasmado de tenerme allí con la experiencia que tengo y bueno, mis padres viajan muchísimo así que prácticamente no los veo, pero no creo que les moleste venir hasta aquí- finalizó con una sonrisa, en el momento de mencionar a su familia sus ojos se iluminaron visiblemente.

-¿Tienes hermanos Darien?-

-Sí, una hermana, pero está estudiando fuera en Inglaterra, está casada, pero aún no me ha dado ningún sobrino- dijo con una gran sonrisa.

-Se nota que quieres a tu familia- observó contagiándose del gesto del rostro del muchacho.

-Sí, son todo para mí, en verdad somos muy unidos, pero luego que papa se jubilo decidió viajar junto a mi madre, ellos son como dos adolescentes en su primera cita, siempre están inquietos, besándose por aquí y por allá…- dijo mientras veía su copa recordando lo bello de la relación de sus padres, Rei imito su estado de ensimismamiento. –Siempre quise una relación así para mí…- soltó por impulso, la chica no pudo evitar observarlo por unos segundos, ella también había anhelado gran parte de su vida tener un compañero de toda la vida con el que la pasión y el amor perdure, sin embargo hacía tiempo que había renunciado a la idea.

-Bueno creo que me puse melancólico- sonrió de lado ladeando su rostro, sin duda esa sonrisa galante no lo abandonaba. -¿Y tú qué me dices?- interrogó a la chica. -¿Tienes hermanos?-

Rei se removió algo incómoda unos segundos, cuestión que no paso desapercibido por el pelinegro que se apresuró a cambiar de tema, pero esta se le adelanto.

-Mis padres están divorciados, se divorciaron cuando era pequeña y nunca tuve hermanos, tanto mi madre como mi padre volvieron a casarse, ella repetidas veces, él solo una y su esposa tiene hijos, y formo una nueva familia, pero no tuvo más hijos propios, no lo veo mucho.-

La cena finalizó entre temas triviales, tales como política, cambio climático, vacaciones entre amigos de la infancia, alguna que otra anécdota vergonzosa de su vecino. Recogieron la mesa juntos, hasta lavaron y secaron entre risas y bromas, y alguna que otra frase jocosa para burlarse del otro y sus manías. La dueña de la casa decidió preparar rosetas de maíz mientras veían algo de televisión.

-Darien lo olvidaba- menciono ella entrando a la sala. –Puedes usar el baño si quieres hay ropa de Andy aquí, ya sabes cuando algo se le rompe o descose siempre termino arreglándoselo.- explicó divertida arrugando su nariz, hasta que se percató que le estaba proponiendo que se desnude en su baño, de acuerdo el color carmín volvió a sus mejillas, estaba harta de aquello así que solo agachó su mirada fingiendo acomodar su playera.

-Gracias Rei, sí creo que lo haré antes de ir a la cama…- al terminar la frase se percató que sonó de una manera que no era apropiada, si bien era sumamente agradable, no era apropiada. –Cuando me vaya a la cama junto a la tuya- intento corregir.- Digo la habitación que me preparaste.- cada aclaración lo ponía aún más en evidencia del nerviosismo que sus palabras le causaban, es que al instante de mencionar cama y verla allí parada no pudo evitar pensar en cómo sería compartirla con ella, como se sentiría tenerla bajo él, con esos ojos amatistas enfocados en él, sacudió su cabeza y clavó su azul mirada en el televisor frente a él, sus pensamientos más que nunca tenían vida propia y lo estaban llevando a un terreno peligroso.

La chica tomó asiento junto a él poniendo entre los dos el tazón con rosetas.

-Las hice dulces, espero te gusten- dijo sonriendo, siempre sonriendo, dios como podría acostumbrarse a esa sonrisa, a pasar noches enteras con ella en ese sillón, nuevamente su mente le jugaba una mala pasada.

-Me gustan dulces- asintió con un gesto, y enfocó su atención a la caja boba delante de ellos, luego de finalizado el show que ambos seguían y de varios comerciales que vendían cosas pocos útiles decidieron apagarlo.

-Es tarde- habló ella mirando al reloj de pulsera que el pelinegro traía, este sonrió y asintió.

-Debes estar cansada, estuviste todo el día trabajando- suspiró hondamente mientras se llevaba una mano hacia su cuello masajeándolo.

-Te ves adolorido Shields, no me digas que una noche en la cocina y ya necesitas un día de spa- bromeo ella con su típico tono haciendo que el chico largara una carcajada llevando su cabeza hacia atrás, se veía realmente bien, su perfil era perfecto como todo en él.

-No es eso damita dragón- soltó curvando sus labios, intentando molestarla, logrando que ella frunciera sus labios.- Es que paso mucho tiempo frente a la lap top.- explico, hizo una pausa en la que la chica lo miró pensativa, no porque esperara que dijera algo, sino solo porque se veía bien así, con su mirada cansada, hasta agotado era apuesto. –Estoy escribiendo ¿sabías?- dijo con tono casual, Rei solo negó son su cabeza mostrándose curiosa, parecía una niña pequeña a la que le estaban revelando donde estaba su regalo de navidad, no pudo evitar sonreír ante esto. –Escribo un libro- dijo al fin.

-¿En serio?- se sorprendió la pelinegra. –No te hacía de los que escriben libros… aunque no conozco a nadie que lo haga- rió llevándose una mano tras su cabeza.- ¿Y de qué trata Sr. Shields si puedo saberlo?- pregunto con cierta picardía.

-Bueno a decir verdad, el tema dio un giro de 180° cuando llegue aquí- comenzó a hablar dirigiendo su mirada hacia el techo poniéndose serio. – Es sobre la vida supongo, las vueltas que nuestra vida da y las sorpresas que nos depara el futuro, sobre el amor y el desamor, sobre el éxito y el fracaso… - calló de repente llamando la atención de la chica.

-¿Sucede algo?- el pelinegro negó con su cabeza y un semblante serio se posesiono de su rostro, hasta que giró lentamente para mirarla y dibujar una pequeña sonrisa.

-Nunca le había dicho a nadie de mi libro, digo Andy sabe algo, pero jamás hablamos de él, eres con la primera persona que lo comparto.- la sonrisa que se formó en el rostro de la chica fue nueva, diferente a los otras tres que conocía ya de ella, esta era grande, abarcaba gran parte de su rostro, sus ojos estaban iluminados, cual faroles en una noche oscura.

-¿Por qué…?- no podía formular la pregunta, quería saberlo.

-¿Por qué lo compartí contigo?- completó él, y la amatistas solo asintió. –Porque quise hacerlo, porque me dejaste hacerlo…- dijo con voz aterciopelada logrando hacerla estremecer, sin duda abrir su corazón y confianza de esa manera, que aunque repentina, era maravilloso.

Había algo en ella que lo hacía confiar, que le gritaba que ella no lo decepcionaría, tal vez tantas veces que hablo con su amigo y que este solo tenga buenas palabras para ella hayan influenciado, pero no, era diferente, esa mujer tenía algo en su ser, algo que lo llenaba de manera extraña, haciéndolo desear que la noche no termine nunca, que sus ojos no se cierren a causa del cansancio, que ella se quede allí junto a él riendo, hablando.

Rei se puso de pie lentamente y lo miro con ternura.

-Es tarde Shields- habló con voz suave.- No te esfuerces a tu edad- bromeo haciéndolo sonreír. –Vamos a dormir- propuso con un aire casi intimo que hizo que sus miradas se conectaran por última vez, hasta que ella siguió su camino hacia las escaleras, él solo la siguió en silencio, enseñándole el cuarto donde dormiría y dándole la ropa de Andrew para que pueda darse un baño. Al cabo de unos minutos ya se encontraba bañado y cambiando dispuesto a acostarse, miró por última vez el techo del cuarto, ella estaba junto a él, cada vez más cerca, ya no lo separaba ese gran árbol, sino una fina pared de concreto, cada vez estaban más cerca y con ese pensamiento el sueño lo atrapó.

N/A: Holaaa mis lindas y lindos lectores! Nueva entrega, ojala les guste, este capítulo va dedicado especialmente a Leonor, amiga sé que ibas a golpearme sino hacia algo como esto, ojala te haya gustado déjame saberlo!

Por supuesto gracias Made por tolerar mis contantes inseguridades, leer y releer cada párrafo… gracias de verdad.

Y no podría dejar de mencionar a mi linda compatriota Rouge (Ju) que lee esto a pesar de todo (vos me entendes), a nuestra hermosa Hotaru no Hikaru a la que ya extraño muchísimo, Marissa, Bermellon, MichiruSea, Dianarr07, Rei-Videl3, Hika-chan, Starmaker89, gracias por sus reviews y comentarios tan cálidos.

Nos vemos en la próxima entrega, solo prometo una boda muy accidentada, ¿qué hará Mina? ¿Malakito la sobrevivirá? ¿Andrew recordará el nombre de Mako? ¿Seiya asistirá? ¿Qué ocurrirá entre Darien y Rei? Esto y mucho más próximamente en "En otoño se usa novio"

Nick Rivers