N/A: Hola mis queridas/os lectores, bueno antes que nada debo explicar ciertas cosas y sinceramente pedir disculpas. ¿Por qué? Bueno decidí (nuevamente) extender el fic, antes que nada explico por qué, la idea original era hacer un capítulo más y luego dos capítulos de epilogo que los subiría en algún tiempo lejano, pero sinceramente opté por hacerlo dentro del mismo fic por una cuestión de comodidad tanto para ustedes como para mí, me tardé en actualizar por diversos motivos y uno de los cuales es que no es fácil sacar de situaciones cotidianas comicidad y la idea central de aquí es hacerlas reír, así que ahora sí, tendrán este capítulo, uno más y ya sí el final.
Muchas gracias por la paciencia y perdón nuevamente no es mi intención "estar amenazando" con un final.
-o-o-o-o-o-
Conociendo a Los Hino
De acuerdo, ya es complicado conseguir pareja, que esta sea estable y más aún coincidir en la idea de no matarse por algún tiempo para decir las famosas palabras "creo que es tiempo de que conozcas a mi familia" frase de por sí aterradora. Una no sabe con lo que se va a encontrar, pero lo peor no es que nos lo propongan si no que nuestra pareja diga "es tiempo de conocer a tu familia", escapatoria: cero.
Debes aceptar, porque sino las frases como "¿por qué no quieres que me conozcan?" "¿Qué hay de malo en mi?" "¿tomas esto en serio?"
Y llega el día, ahí entras al cuarto que de por sí parece mucho más pequeño, te cambiaste unas diez veces tu vestuario, y hagas lo que hagas el cabello no se ve como quieres, la mirada inquisidora de su madre te analiza, ni hablar si hay hermanas o novias de sus hermanos con más tiempo de antigüedad que tú que le dan poder para destrozarte.
Él actúa con naturalidad, tu intentas lo mismo, pero como el destino te odia, el silencio incomodo se forma, o tal vez tu ropa se mancha, o tu cabello cae sobre tu rostro justo en el momento de llevar una rebanada de alguna comida extraña en la boca. Todos te miran, todos te analizan, pero al fin y al cabo ¿no es lo que hacemos cuando conocemos a alguien? En fin muchachas, es incomodo para todos, en especial cuando la familia no es exactamente los Ingals.
Cada familia es un mundo y los Hino…. Ay los Hino.
Cloth's On Fire, temperature 28°C
La primavera brillaba en su esplendor y con ella la colección pertinente, claro está que los diseños fuertes de verano aún no habían sido presentados, la diseñadora dividía oportunamente su colección en "verano bajo" y "alto verano" por lo que el último aún no se presentaba, los bocetos estaban listos, la tela elegida, solo restaba hacerlo. Con el tiempo el negocio creció mucho necesitando más ayuda, ya que las manos de Rei no daban a basto, la máquina de coser estaba a punto de quemarse por el uso y definitivamente le costaba confiar en otras personas para su trabajo, delegar nunca estuvo en su ADN.
Es ahí donde aparece la gran mujer de negocios: Mika Hino, bueno aunque ese apellido ya no le pertenecía seguía usándolo porque era con el cual era conocida en el mundo de los negocios, definitivamente una gran ayuda para la boutique, con gran profesionalismo y pésimo humor logró contactar empresas textiles que llenaran tanto sus expectativas como las del ojo crítico de su hija y al fin, a pesar del gasto todo marchaba, al menos marchaba.
El día estaba especialmente agitado, de por sí la nueva encargada del negocio estaba algo inquieta.
-Rei.- la llamó con voz autoritaria. -¿quién demonios llenó estas declaraciones?- interrogó Mika sentada en el escritorio de la habitación interna, ese cuarto de costura donde ya hacia largo tiempo Darien los había dejado encerrados.
-Mi contadora Mika.- respondió la pelinegra llegando a su lado al tiempo que se arreglaba su vestido, uno de sus diseños.
-Mamá- la corrigió.
-Mika-
-Como sea, Rei ¿Dónde está la contadora?- preguntaba mientras veía una y otra vez los papeles sobre la mesa de roble.
-Ehhhh bueno tal vez…- comenzó a dudar unos segundos, porque el detalle radicaba que hacía mucho no veía a Stell, bueno Stell era una mujer algo especial, cuando entre sus dedos no tenía un cigarro a medio consumir lo ocupaba un vaso de whisky añejo de poca calidad, pero era lo único que ella pudo costear. –tal vez de viaje o muerta, ya sabes hace mucho que no hablo con ella.- finalizó con naturalidad, esa naturalidad que acostumbraba cuando las cosas excedían su control.
-¿Esa es la comunicación con ella?, Kami hija, olvídala esto lo haré yo, llevas retrasada en dos pagos al banco, veremos cómo regularizar todo.-
-Gracias…-
-De nada hija, ahora sé buena y trae a mami un café, sin azúcar y doble…. Y ponle whisky- dijo con un ademán de manos muy suyo.
-No Mika.-
Ambas mujeres siguieron con sus tareas al tiempo que una preocupación en especial giraba en torno a la cabeza de la pelinegra, es que hacía unos días la charla con su novio no la había dejado tranquila. Era cierto que ambos estaban muy bien juntos, que su relación avanzaba, se divertían, tenían proyectos, entre ellos irse a vivir juntos a casa de Rei, aunque prácticamente hacia meses que convivían ya que todo empieza dejando un cepillo de dientes, un sweater, un pantalón y cuando quieres darte cuenta Darien Shields se instala en tu casa.
Pero a pesar de todo ello, la plática con el americano la dejó inquieta, es que aún no entendía cómo.
Flash Back
La pelinegra se encontraba parada frente a la puerta de su alcoba con los brazos en jarra y una vena a punto de explotar en su frente.
-Darien ya sal de ahí.- pidió por quinta vez.
-¡No!- oyó la voz del americano más grave de lo normal
-Darien- insistió con tono poco paciente.
-¡Que no, estoy muy molesto Rei Hino!-
-Es mi maldito baño y lo necesito- de acuerdo perdió los estribos pero es culpa del muchacho ella era una mujer muy tranquila, y que no explotaba nunca, de acuerdo eso fue una vil mentira que su conciencia destrozó al instante, pero sí era culpa del pelinegro.
-¡No!-
-Darien Shields no me hagas llamar a tu madre.- repuso con dureza, sabía que era jugar duro, sabía que de solo nombrarla los bellos de la nuca de su novio se erizaban, de verdad admiraba a esa mujer siempre quiso que la sola mención de su nombre cause lo mismo. –Lo haré ahora mismo.- un silencio perturbador se oyó, tal vez se había desmayado del susto, no conocía a la madre de Darien, pero sabía que éste la respetaba mucho, quizá a un punto de temer por su integridad si su madre no era feliz y el silencio continuaba.
-…. ¡No!- oyó al fin.
-Maldición recordó que esta hasta América- susurró derrotada.
-Darien- suavizó su voz.- Amor ¿no crees que ese espacio es muy pequeñito?- aplicar psicología. –Tal vez el aire allí no es mucho y poco a poco te sientas sofocado en un espacio TAN pequeño, y justo junto a un excusado….- sin decir más oyó los pasos de Darien que se lanzó sobre la puerta y la abrió de par en par con cara de pánico. "Rei uno Darien 0" pensó para sí la chica. –Eso es amorcito.- lo recibió con una sonrisa hipócrita.
-Calculadora, mujer mala, mala Rei-
-Darien, no puedes ser tan infantil- le reprochó aún molesta.
-¿Yo infantil? Hace meses que salimos, tenemos algo formal, te pido conocer a tu familia y solo dices "no, y fin de tema"- reprochó con total seguridad.
-Es que no y fin de tema Darien Shields- finalizó la "amena" charla girándose para dirigirse por el pasillo hasta su cuarto donde azotaría la puerta en señal de real enojo, pero eso fue interrumpido por la mano del hombre que tomo la puerta y la abrió.
-¿Qué te sucede?- preguntó entrando tras ella.
-Nada…- ya lo tenía en frente, pero simplemente seguir con el tema le era imposible.
-Rei, creí… creí…. ¿por qué no quieres que conozca a tu familia?- soltó visiblemente confundido y en el fondo le dolía, claro que si, él quería compartirlo todo con ella y la barrera alzada por la chica lo hacía desestabilizarse, por su lado ella solo permanecía en silencio pensando en la infinidad de razones que le venían a la mente, pero que sorpresivamente ninguna parecía ser la indicada. -¿Acaso te avergüenzas de mi?- era suficiente, ella lo amaba jamás permitiría que Darien se sintiera mal, nunca.
-No de ti, eso jamás.- comenzó suavizando la voz y mirándolo directo a los ojos para luego desviar la mirada.- Sí de ellos.- completó, el pelinegro se acercó a Rei y tomó la barbilla de la chica para encontrar su mirada. –Ellos, ya ves como es mi mama, bueno papá solía ser diferente y genial, pero ahora… ahora se casó con esta mujer y él simplemente no es el mismo, es más serio de lo que recuerdo, y yo ya no soy su niña especial, creo que sería como cenar con el director de mi escuela- dijo haciendo que Darien sonreía de lado.
-Lo entiendo, pero al menos me gustaría verlo, porque quiero que sepa quién es la clase de persona que va a casarse con su hija. – hablaba suave al tiempo que le acariciaba el rostro y la pelinegra posaba su mirada amatista en él. –Quiero que sepa que su hija me hace el ser más afortunado del mundo y que ya no voy a dejarla ir.- finalizó besando su frente, ahí lo supo, Darien no estaba encaprichado, sino que para él era importante ese paso "formal" ese paso definitivo para afianzar su relación y por él tendría que hacerlo.
Fin del Flash Back
Debía hacer algo ya que Darien estaba muy insistente, tal vez coordinar una cena con su padre y su nueva esposa y otra con Mika, pero eso se convertiría en dos, aunque no había salida.
Discográfica "Rhythm with soul", temperatura 27°5 C
Makoto nunca fue una mujer que pueda quedarse quieta pero los 9 kg demás en su cuerpo y la hinchazón del mismo no la hacían tan ágil como siempre, una cosa era no estar corriendo de un lado a otro, pero una muy distinta era quedarse sin hacer nada, desde que tenía memoria era independiente y no iba a detenerse justo ahora.
-Maldita máquina del demonio- exclamó molesta golpeando la pantalla de su lap top.
-¿Qué pasa mi amor?- interrogó la voz de Andrew que traía unos papeles al tiempo que procuraba mantener distancia, ya que en la mañana el haber utilizado la blusa preferida de su mujer para limpiar el jugo de naranja derramado por haber tropezado con el bolso que él dejó tirado en medio de la sala y que Mako le pidió en reiteradas ocasiones levante había hecho enfadar a su esposa, aun no entendía mucho el por qué.
-Que esta cosa se está auto reparando me dice….- ante la cara de ignorancia total de su marido agregó. –Es como si se estuviera masturbando y no quiere hacer otra cosa.- suspiró.
-Ahhh- exclamó volteando hacia la puerta al oír abrirse. –Hola Darien- saludó al recién llegado.
-Hola- saludó Mako con una sonrisa mientras seguía golpeando la pantalla de su lap top.
-Hola chicos, ¿qué hacen?- dijo el pelinegro con una gran sonrisa.
-Yo intento trabajar, Andrew me molesta y tu seguro vienes a lo mismo.- respondió rápidamente Makoto mientras golpeaba su teclado. –Dame imagen cosa demoníaca- gritó enfurecida.
-Bueno…. Supongo que las hormonas están haciendo su efecto- susurró para sí el americano. –Oxigenado, ¿cómo estás?- se dirigió a su amigo.
-Bien Darien veo que estas aburrido sin mí en la empresa, estoy ayudando a Mako a embalar unos archivos, ¿Rei?- habló con soltura.
-En su negocio, oye amigo, debo contarte algo.- se acercó a él bajando su voz.
-¿ ¡Está Rei embarazada?- gritó el rubio causando eco en el lugar, atrayendo la mirada de su esposa que enseguida la desvió, sí ya lo conocía.
-¡No! ¡No se te puede pedir discreción para nada!- se enervó su amigo mientras lo veía con furia.
-No me pediste discreción- se defendió con total cara de circunstancia.
-Te hable bajito-
-Ay Darien tus señales no son obvias.- dijo con un dedo en alto, mientras la pelicastaña no se inmutaba, sea lo que sea su esposo sacaba siempre conclusiones erradas ¿para qué molestarse? –Dime amigo- dijo al tiempo que Darien tomaba asiento.
-Bueno a decir verdad…- comenzó el pelinegro.- He pedido a Rei que me presente a su familia, quiero que me conozcan.- finalizó.
-¿Y por qué harías algo así?- interrogó con gesto serio Andrew pero su mirada era más bien de confusión.
-Pues porque la amo y quiero formalizar lo nuestro.-
-No te das una idea en donde te estás metiendo amigo- dijo el rubio sentándose frente a él, ante el gesto de confusión de Darien retomo la palabra.- No me mal entiendas, son muy buenas personas, pero Mika y Tomoe, el padre de Rei, no se llevan nada bien amigo y eso podría terminar en guerra y ustedes serian sus soldaditos de batalla preferidos. –
-Mira no creo que sea así, siempre exageras.-
-Créeme que esta vez no.-
-Como sea no será así porque primero cenaremos con su padre por un lado y luego con Mika por otro, ya sabes no habrá cruces.-
-Siendo así….- suspiró su amigo mientras Makoto se les unía.
-¿Y cómo fue su presentación ante sus familias?- interrogó curioso el chico mientras veía su reloj, aún faltaba para ir por Rei a la tienda.
-Bueno.- comenzó Mako. -a decir verdad mi madre ya estaba algo enferma cuando comencé a salir con Andrew así que solo fue una cena en casa, pero fue muy ameno ¿verdad amor?-
-Sí lo fue, me hizo sentir muy cómodo- respondió con una sonrisa mientras cerraba sus ojos.
-¿Y tu Mako? ¿Cómo fue conocer al Señor Furuhata?-
-Ahh bueno- comenzó a titubear la pelicastaña.- digamos que algo singular…- dijo sonriendo tontamente mientras sus mejillas se teñían de un ligero rosado.
-Mi padre le tocó el trasero.- soltó Andrew sin abrir sus ojos cambiando su gesto a enfado. –Kami que padre extraño.-
-¿Qué?-
-Fue un accidente Darien.- explicó rápidamente la chica sacudiendo sus manos. –Lo que sucede es que un informe del papa de Andrew se había extraviado y bueno la cosa es que me senté sobre él y bueno se pegó a mi trasero...-
Flash Back 4 años atrás
-Que linda eres Makoto- alagó el hombre a la novia de su hijo con una sonrisa amable.
-Gracias Sr. Furuhata- agradeció con sinceridad mientras se disponía a darse la vuelta para salir por la puerta donde Andrew la esperaba y ahí fue cuando la mirada de Motoki Furuhata descendió por la figura de la novia de su hijo, jamás la miró lascivamente sino que la enorme hoja de papel con la leyenda "INFORME" llamó su atención justo en el trasero de su futura nuera y ahí se extendió a buscarla.
-¡Ahí esta! – exclamaba al tiempo que intentaba arrancar la hoja con su mano entera, pero esta cayó al suelo antes, tomando de lleno el glúteo de la chica.
-¡Papá!-
-¡AHHHHH señor!-
-¡Mi informe!-
Fin del flash Back
-Que espanto- exclamó Darien.
-Terrible- añadió Andrew.
-Vergonzoso.- finalizó la pelicastaña.- Por suerte en esa época hacía ejercicio y mi trasero estaba muy, muy firme.- explicó con una sonrisa ante la mirada perdida de los muchachos.
Cloth's on Fire, temperatura 27°C,
Temperatura de Rei: 50°C
-Y esa es la situación Mika.-
-Mamá- corrigió.
-Como sea- finalizó la pelinegra el relato acerca de la petición de su novio, su madre siempre se había caracterizado en ser muy analítica y ciertamente lo era, en todo momento desde que su hija tomó asiento frente a ella en el escritorio y le dijo que quería charlar sobre un asunto se mantuvo en silencio, gran sorpresa era que Rei acudiera a ella, tal vez era signo que su relación se reconstruía, pero al poner las cartas sobre la mesa las cosas cambiaron, no buscaba un consejo, no buscaba una solución, no buscaba evadir la petición de Darien de alguna manera buscaba hacerle saber que presentaría a su novio, que era serio y que debía comportarse.
-Bien, creo que lo mejor será arreglar esto cuanto antes, ya sabes.- propuso Mika con una sonrisa mientras se acomodaba en su asiento.- podemos hacerlo en ese restaurante tan lindo al centro de la ciudad, yo hablaré con tu padre y arreglaremos…-
-Espera- la interrumpió la pelinegra. -¿Hablar con papá? ¿Por qué hablarías tu con papa?- ciertamente estaba perdida, no pudo seguir el razonamiento de su progenitora, más aún cuando se veía inquietamente feliz y cómoda mencionando a "aquél hombre" como solía llamarle.
-Pues para coordinar la cena.- explicó con naturalidad.
-Yo hablaré con él y pondremos un día y luego contigo… bueno lo haremos en otro momento.- soltó con naturalidad, ya que así debía ser, pero para su sorpresa parecía que su madre la analizaba aún más, la sonrisa que por segundos iluminó su rostro había desaparecido dejando lugar al semblante serio, hasta que por fin abrió su boca con lentitud.
-Rei no tiene sentido hacerlo de esa manera.- soltó rápidamente. - además tu padre y yo somos personas adultas.- comentario que hizo que Rei levantara una ceja incrédula ya que recordaba a la perfección su último encuentro y hacia donde iba dirigida la charla. –Y eres nuestra única hija, esto debe hacerse juntos, como familia así que hablaré con Tomoe para que él y su esposa asistan a la cena donde presentarás a Darien, será intima y será púnica.- ahí estaba la autoridad y el perfeccionismo que caracterizaba a su madre, todo debía ser perfecto, todo debía ser genial, solo que la combinación de sus padres juntos en la misma mesa con la nueva esposa de él no era perfecta más bien desastrosa.
-Mika….-
-Mamá-
-Ay ¿otra vez Señora?- la voz de Mina interrumpió la seriedad de la plática.- Ya le he dicho que Rei no es su mamá.- explicó mirando a su amiga mientras hacia un gesto con su mano en señal de que Mika era una vieja loca y resoplaba. –Cu cu- finalizó para acercar una silla y tomar asiento cerca de ellas. -¿Y de qué hablan?-
-¿No deberías estar haciendo tu trabajo Minako?- señaló con autoridad la madura mujer.
-¿No debería estar usted supervisándome? - soltó inocentemente dejando en jaque a la mujer.- Además es hora del cierre.-
La diseñadora miró su reloj y efectivamente era así, Darien estaría por llegar a recogerla y aprovecharía para decirle que si quería conocer a su familia, lo haría en su esplendor, todos juntos alrededor de una mesa y él como centro de todas las preguntas.
Una semana después, temperatura real: 26°C, temperatura de Rei: 68°C
Casa de Rei Hino, 7:30 pm
El pelinegro terminó de acomodar su corbata, al fin había llegado el día en que conocería a la familia Hino, como era esperado su novia evito este momento con todas las técnicas que conocía, inventarse una enfermedad extraña, intentar trabar la puerta de la casa, tratar de hacerle olvidar de todo incluso la cena, mediante al sexo, cuestión excelente, pero no en este momento él conocería a su familia, no porque tuviera curiosidad, bueno algo había, pero más que nada quería que ellos supieran qué clase de hombre era Darien Shields y que él daría la vida por Rei, daría todo, salvo…. No ir a esa cena.
Se dirigió a la puerta del baño donde su novia se mantenía encerrada desde hacía dos horas, lejos de preocuparse por su integridad estaba enfadado por tanta demora.
-Rei vamos hermosa- la llamó con voz suave.
-No- la voz nada suave de su novia se oyó casi haciendo retumbar las paredes.
-Rei- suspiró el pelinegro cansado. Por favor, hagamos esto de una vez linda, cenamos y listo, vendremos temprano.- oyó los pasos de su hermosa chica, mostrándose a medida de que la puerta se abría.
-De acuerdo pero luego no los veremos por muchos años, tal vez en el funeral de algún pariente lejano o el nacimiento de un hijo.- repuso con molestia acomodando su vestido negro entalladito mientras los ojos del muchacho recorrían su figura, en ese momento la idea de tener sexo desenfrenado no parecía para nada mala, pero debía enfocarse, sabía que Rei era una estratega y por algo sacudía de esa manera su linda y sensual cadera.
-De acuerdo, vamos.- habló con hilo de voz bajando las escaleras al tiempo que la pelinegra maldecía al muchacho, no cayó en su plan.
El camino hacia el restaurante lo hicieron en silencio, parando en varias ocasiones ya que Rei sufría de repentina claustrofobia combinada con sentir que su temperatura corporal subía a media que la distancia entre el lugar de la cena y el auto se acortaba.
A lo lejos el auto de su padre estaba aparcado, no así el de Mika, él ya había llegado, su madre lo haría en cualquier momento y ellos… estacionaron.
Casa de Mako y Andy
La pelicastaña se encontraba recostada sobre la cama con una almohada bajo sus piernas, se sentía explotar y aún faltaba un poco más de un mes para el nacimiento de sus bebes, aunque le habían advertido que podría adelantarse el alumbramiento. Suspiró y dirigió su mirada hacia la puerta, como era de costumbre Andrew se quedó limpiando la cocina, era mil veces más detallista que ella, incluso tenía un delantal especial para limpiar ciertas partes de la casa, uno para la cocina, pensaba mientras sus ojos se cerraban, otro para el baño, sin duda las cargadas de Minako respecto a que su esposo era un excelente amo de casa, sí eso, no eran tan erradas…. Amo de casa….
Luego del largo día de trabajo Makoto Kino ingresó en su residencia perfectamente adornada con hermosas flores, su importante traje de sastre se adaptaba a su esbelta figura, justo antes de ingresar decidió colgar la llamada con una de sus disqueras en Nueva York, su negocio había crecido en los últimos años y ahora era una gran empresaria. Entró para ser recibida por su amado esposo, siempre tan hermoso y gentil, sin duda el delantal rosa con voladitos verdes que le compro le quedaba perfecto y resaltaba sus ojos.
-Hola amor, ya llegue- saludó la mujer colgando su abrigo y dejando a un lado su portafolio negro.
-Hola mi vida- respondió risueño el rubio frente a ella mientras su esposa se acercaba y depositaba un dulce beso en su mejilla.
-¿Cómo estas lindo? ¿Las niñas?-
-Oh haciendo su tarea, ya casi esta la comida ¿Por qué no te das un baño y te relajas?- propuso ayudando a su mujer a quitarse el saco del traje.
-Lo haré lindo, eres un amor- dijo al tiempo que besaba su frente para luego palmear su trasero.
-Ay picarona- exclamó Andrew dando un saltito mirándolo por sobre su hombro. –Preparare tu ropa.-
-De acuerdo lindo, recuerda que mañana tengo juego de póker con las muchachas.-
-Ay lo se bebe, preparare algo rico, aunque…- su expresión cambió a la de un puchero.- ¿Por qué no puedo ir? Prometo no molestar y me quedare con Darien.-
-Te lo explique ya amor, es noche de mujeres y ahí tú no tienes nada que hacer, además Darien lo entiende y no le hace escándalo a Rei- explicó con tono de paciencia perdida.
-A veces creo que te estorbo- soltó con indignación mientras mordía el delantal.
-Andrew no empieces, ya ese tema está terminado-
-Tú no comprendes mis sentimientos- exclamo con lagrimas en los ojos., Mako puso sus ojos en blanco y trato de acercarse pero su esposo no se lo permitió.- No me toques- exclamo- antes te desvivías por estar conmigo y ahora… ahora solo…. Solo parezco una sirvienta- y rompió en llanto.
-Nene no te pongas así.- logró tenerlo frente a ella mientras con una de sus manos levantaba su mentón.- Ven aquí dale a mama tu azúcar- dijo al tiempo de besarlo.
-Ay Mako no tengo ganas hoy- Andrew se removió molesto.-Me duele la cabeza.- finalizó cruzando sus brazos.
-Como sea nene, te amo.- finalizó la mujer al tiempo que se dirigía al baño con expresión de fastidio.
-A veces creo que esa mujer no debería haberse casado, pobre de mí- dijo llevándose una mano a su frente. –Ni siquiera notó mi peinado nuevo-
Makoto Kino se despertó sobresaltada, si aquello fue un dejabu estaba a punto de denunciar al Kami por intimidación infundada, sin duda no dejaría que su esposo toque un solo delantal más, un dolor agudo la sacó de sus pensamientos, tal vez debería intentar descansar otra vez, se llevó su mano a su cintura y exhaló, en este momento odiaba los trajes de sastre.
Restaurante Delicious, temperatura: sobrecargada.
La mesa se encontraba en un silencio sepulcral, el señor Tomoe Hino se encontraba en la punta de la mesa, a su izquierda su nueva esposa Sonomi, una mujer de complexión delgada, cabello corto y castaño y ojos cafés, quien no dejaba de tener una feroz guerra de miradas con la madre de la pobre chica quien se encontraba a la derecha de su padre, mientras que junto a ella un callado Darien Shields se debatía en como comer lo que tenia frente. Por su lado Mika Hino se encontraba en el lado opuesto de la mesa de su ex marido, también sentada en la cabecera, entre Mika y Sonomi quedaba un asiento libre, gracias al Kami, ¿vieron? Dios actúa de maneras misteriosas.
-Bueno- la grave voz del padre de Rei rompió el incómodo, incómodo silencio.- Dime Darien ¿a qué te dedicas?- típica pregunta, aunque claro él ya lo sabía Rei se lo dije miles de veces, pero debía buscar conversación de lo contrario las dos mujeres en apariencia más madura saltarían sobre la mesa cual chimpancés para hacer un escándalo.
-Bueno trabajo en publicidad y hace poco…-
-No comiste nada querido- interrumpió Sonomi con especial encanto, haciendo retorcer los estómagos de Rei y Mika.
-Es que te tiene en frente Sonomi, entiéndelo- atacó con descaro la adulta mujer amatista mientras bebía de su copa y miraba hacia un lado.
-Oh Mika veo que sigues con tu viejo amigo- soltó haciendo el gesto de tomar de una copa refiriéndose claro al alcohol.
-Sí, así terminas cuando estas casada por diez años con Tomoe- dijo riendo su primera esposa contagiando a la segunda y llamando la atención del aludido.
-Oigan-
Rei no sabía si gritar, estallar o simplemente ausentarse del lugar en mente y dejar a su lindo cuerpecito allí junto a su lindo novio, la chica no había dejado de tener su mano en la pierna de él, porque habían acordado que cuando ella comience a apretarla de manera continua era la señal para huir despavoridos del lugar.
La ausencia de la mano de la chica no pasó desapercibida para un celoso padre y una muy metiche actual esposa que no dejaban de mirarse con complicidad.
-Ejem- se aclaró la garganta el Sr. Hino.- Rei…- la llamó como cuando quería reprenderla mirando seriamente hacia los dos muchachos y levantaba una mano, lógicamente como niña buena se ruborizó y subió su brazo dejando expuesto a lo que Darien solo gritaba interiormente "trágame tierra".
-Ay Tomoe- reprendió Mika.- no seas así, Rei es de sangre caliente eso lo heredó de mi- el comentario hizo atragantarse a un pobre Shields que al fin había descubierto cómo demonios comer su comida y escupir el agua que Rei intentaba tragar en la cara de una muy seria Sonomi al tiempo que Mika proseguía.- Tu deberías saberlo querido, lo hacíamos en la cocina, el baño, el garaje, la tina, al auto, el comedor, la habitación de Rei…-
-¡Mika!- se exaltó su hija intentado borrar la imagen de sus padres haciendo "eso", claro que sería imposible, oficialmente su vida sexual estaba arruinada, al menos en estado sobrio.
-¡Tomoe!- el grito de Sonomi a un muy distraído Tomoe hizo llamar la atención de diversas personas junto a ellos.-
-No te preocupes Sonomi, estamos en familia- exclamó la mujer amatista al tiempo que levantaba su copa.- Salud.-
-Kami, hazme morir en este instante- susurraba la diseñadora muy bajito, solo su novio pudo oírla y realmente comenzó a sentirse mal, tal vez no había sido tan buena idea, pero al fin y al cabo ya estaban allí y debería sacar lo mejor posible de ese evento.
-Rei.- la llamó el pelinegro atrayendo la mirada de todos. –Cuéntales a tu padre y a su esposa los avances que has hecho en tu negocio.- le dijo con una sonrisa para luego mirar a los presentes.- Es increíble ha crecido notablemente creo que los diseños de nuestra chica estarán en las pasarelas más importantes en poco tiempo.-
-Hija que alegría- dijo con orgullo su progenitor.
-Ay Tomoe, eso no fue gracias a ti, digo siempre la cohibías- de nuevo la voz de Mika atrayendo la mirada de su ex esposo, si bien era cierto y esperaba para Rei otro tipo de carrera como tal vez medicina o alguna inclinación hacia las ciencias económicas, no quería decir que no estuviese orgulloso de ella, aunque no se lo haya recordado seguido.
-Rei- la llamó su padre.- De verdad eres mi orgullo hija.- dijo mirándola directo a los ojos, en el momento más intimo entre ellos, la escena padre e hija se vio interrumpida por una voz algo chillona y gestos exagerados de Sonomi.
-Ay si pero mi linda Shirley.- refiriéndose a su súper histérica, poco femenina y muy gorda hija.- estudió periodismo y ahora está esperando a su primer bebe, ¿te dije que se casó hace un tiempo verdad Reicita?-
-Sí, justo después de las cuatro liposucciones y la no tan exitosa rinoplastia.- contraatacó la pelinegra ante la mirada orgullosa de su madre.
-Mi Shirley es hermosa, ¿verdad Tomoe?-
-Bueno…. Yooo….. ehhhhh…..-
-Deberías conocerla Darien- exclamó uniendo sus manos en señal de festejo.
-¡Oye!- la voz de Rei se alzó.
-Linda tranquila- Tomoe intentado calmar las aguas.
-Tomoe deja de cubrir a tu loca actual esposa.-
-Hablo la ex desquiciada.- Sonomi no se quedaba atrás.
-¡Cállate mujer loca! Tu hija es horrible, no la compares con la mía- los gritos de la mesa atrajeron todas las miradas del lugar y definidamente Darien Shields estaba arrepentido de su brillante idea.
-Ya por Kami- increíblemente la voz del americano apaciguó el momento. –Son personas adultas y si estamos aquí es porque quería que me conozcan para que sepan qué clase de hombre esta con su hija, no para que peleen y la hagan sentir mal.-
-Perdón hijo.- se disculpó el Sr. Hino.
-Perdón lindo.- Sonomi lo siguió.
-Lo siento amor- exclamó Rei.
Las miradas se dirigieron entonces a la mujer que ocupaba la cabecera de la mesa.
-Sí. Lo que sea- Mika jamás sería fácil y lo peor de todo es que veía gran parte del carácter de Rei en ella, algo le dijo que huyera, pero luego recordó que estaba visiblemente acorralado. "solo un milagro" pensó.
Casa de Mako y Andy
Una nueva punzada la hizo erguirse en la cama, las luces de la calle se filtraban por su ventana, miró a su lado y vio a su esposo durmiendo plácidamente con sus ruleros en el rubio cabello.
Llevó nuevamente su mano así vientre y la punzada volvió, esta vez le costó contener el quejido, eran dolores demasiado seguidos, estiró su mano y sacudió a un ronquiente Andrew.
-Amor, amor- lo llamó- despierta Andrew.
-Mako no tengo ganas de hacer cositas ahora- le respondió entre sueños sacando la furia contenido de una dulce Mako al borde de un parto
-¡Andrew Eugene Furuhata! ¡Más te vale que te despiertes imbécil!- rugió cual león.
-Amor- su esposo se sobresaltó quedando sentado sobre la cama.- ¿Qué tienes? ¿Por qué esta todo mojado?-
La cara de su esposa era totalmente ilegible y de asombro, sí su fuente se había roto.
-Es hora- murmuró Mako y fue suficiente para que Andrew bajara de la cama golpeando la mesa de luz, buscado sus pantalones y estar listo en 2 minutos.
-Ehhh Andrew, tienes puesta una falda mía- increíble la paciencia de esta mujer.
-Ahhhhh- efectivamente el hombre tenia puesta una linda falda a cuadritos, cuando al fin luego de varios intentos encontró sus pantalones tomó a Makoto y salió de allí rumbo al hospital, no sin antes llamar a su amiga y vecina.
Restaurante Delicious, temperatura: -0°C
Rei colgó el teléfono mientras se ponía de pie ante la mirada analítica de todos los presentes.
-Makoto está en el hospital, es hora- informó haciendo que Darien saltara de su silla.
-Vamos amor- dijo para luego mirar a la familia de su novia.- Creo que la seguiremos otro día.
-Oh espera Rei- la llamó su madre. –Yo voy contigo- informó ante la cara de pocos amigos de su hija.
-¿Por qué Mika?- interrogó casi gritando y con un llanto contenido.
-Mamá- corrigió- pues porque soy una mujer mayor que sabe que hacer en estas ocasiones y además quiero saber.-
-Oh yo también voy.- la voz grave de padre irrumpió.- Andrew es como un hijo para mi.- informo poniéndose de pie también, seguido por Sonomi.
-Yo soy su esposa por lo que iré- se limito a decir la elegante mujer mientras miraba de reojo a una ilegible Mika.
-Bien todos iremos- sentenció Mika ante la mirada resignada de su hija, en estos momentos el pelinegro no sabía si alegrarse y apresurarse o demorarlos de tal manera que sus amigos fueran padres en paz, pero no podía no estar allí.
-Vamos- dijo Darien saliendo del lugar.
Ya en el hospital un nervioso Andrew caminaba de lado a lado, tuvo que salir del cuarto donde su mujer estaba internada por orden de las enfermeras para poder preparar a la futura mama.
Los ruidos de tacones, algunos insultos y definitivamente escándalo le hizo mirar en dirección opuesta al pasillo donde una muy apresurada Rei corría junto con un muy nervioso Darien, seguidos por…. Mika, Tomoe y una mujer extraña que asumía era la esposa de Tomoe.
-Andrew- lo llamó Rei poniéndose a su lado. -¿Cómo está Makoto?-
-Ehh bien la están preparando- el muchacho no podía evitar extender su mirada hacia todos los presentes, visiblemente extrañado.
-Oxigenado- Darien lo abrazó.- vas a ser padre- informó haciendo que el rubio empalideciera mas.
-Mejor no se lo recuerdes- murmuró Sonomi que llegaba a su lado.
-Andrew.- lo llamó Mika- ¿acaso eres imbécil?- soltó con mirada seria.
-Ehh….- la mirada de Mika estaba dirigida a su cabello.
-Oxigenado- lo llamó su amigo.- las cosas esas- informó.
-¿Cosas?-
Y ahí recordó tan rápido salió que no había tenido tiempo de quietarse los ruleros, por esa razón lo veían raro en la parte de emergencias donde entraron y luego las enfermeras lo veían y se reían porque si y él creyendo que todas estaban felices.
No tardaron en hacer presencia el Sr. Furuhata que se encontraba hablando animadamente con el padre de Rei, Amy que claro iba a asistir a Makoto, y como no podía ser de otra manera los más esperados Mina y su Malakito Osito Bombón que estaban medio vestir, es que los interrumpieron justo en el ascensor.
-Ay perdonen creímos que este ascensor viejo tardaría más y nos dispusimos a pasarla bien para aliviar tensiones- se acercaba una feliz Minako al grupo. –Ay por Kami Andrew que idiota eres- dijo mientras reía como algunos ruleros aún colgaban de los rizos rubios.
-Hola Andrew, felicitaciones- saludó un Malakito bastante examinado por las dos mujeres maduras.
-¿Quién es este Mika?- la codeo la actual de su ex casi susurrando.
-El novio de la amiga de mi hija.- respondió en voz baja.
-Es un hombre hermoso.-
-Ay ni lo digas, deberías verlo en uniforme-
-Ya antes que Tomoe cualquier cosa me enciende- ambas rieron con complicidad, mientras se miraban con ojitos encorvados.
Más alejado del grupo un amable señor Hino estornudaba con fuerza.
-¿Vas a enfermarte amigo?- interrogó con preocupación Motoki.
-No lo creo.-
El tiempo pasó bastante lento para algunos, Andrew había entrado a la sala de parto, para luego ser sacado a rastras ya que se desmayó en tres ocasiones teniendo que ser atendido a lo que su esposa vocifero "que muera el inútil" seguramente bastante afectada por el dolor. Fue así cuando 7 horas después un feliz oxigenado daba la feliz noticia: sus dos bebes nacieron en perfectas condiciones, Makoto se encontraba exhausta pero muy bien y él solo tendría que ser enyesado en su brazo ya que su esposa le causó un esguince. Al fin la familia estaba completa y al fin tenían a las bebes más mimadas con ellos.
-¡Soy papá!- exclamó por última vez antes de perderse en la alcoba donde Makoto sería trasladada.
N/A: Ya nacieron! Bueno chicas, nos vemos en el próximo capítulo "Conociendo a los Shields", un peculiar día de campo, y claro que esta vez Mina y Malakito estarán en el capitulo, ya los extraño!
Mil gracias a su apoyo incondicional, eveb muchas gracias por tu comentario! Ojala te guste este capítulo y me lo hagas saber! Al igual que todas las demás, sinceramente escribo esto para ustedes y son ustedes las que me dan los parámetros, si lo hago bien o mal…..
En cuanto a lanzarme en escribir este fic, no lo hubiese hecho sin Gaby, Madeimoselle Rousseau, ella insistió en que debería llevar a cabo esta loca idea y por ello les dejo aquí sus notas especiales:
Hola queridas lectoras de Nicky!
Bueno, primero que nada me presento, en estos lugares soy conocida como Madeimoselle Rousseau, soy amiga de Nicky y les agradezco que se hayan tomado su tiempo en leer esta hermosa historia de amor y comedia entre Rei y Darien (que como muchas ya saben son mi segunda pareja favorita), muchas gracias a todas y sobre todo a las que le dejaban su review a mi amiga alentándola a seguir con su grandiosa historia. Aquí como la ven Nick muchas veces decía frases como "Pero esta historia es solo comedia y romance", pero bueno chicas... ¿A poco escribir comedia no tiene también su grado de dificultad?... Yo se que muchas concuerdan porque digo al menos para mí no es fácil escribir algo que haga reír como Nicky me lo hacía a mí con sus ocurrencias... Digo cada género es bueno si el autor lo sabe llevar y aquí mi amiga lo llevo magistralmente (ay si Nicky te estoy aventando flores pero te las mereces no te pongas como tomatito).
Fue divertido ver al galán Darien saliéndose de los parámetros del galán tradicional (el típico que trae a todo el elenco femenino tras él y que se revuelca con la villana quien lo hace creer que está embarazada) para verlo como un galán hasta cierto punto gracioso (esa escena del coco inolvidable o la escena gay dios que escena) y lo ame muchísimo mas que al Darien original. Gracias al Kama también que escucho mis suplicas y a Nicky que recibió muy bien mis mensajes subliminales, es que aquí entre nos, esta amiga mía no soporta a Darien pero de tanto escucharme decir "Que lindos se ven Rei y Darien", "Rei y Darien son mi segunda pareja favorita" como que de tanto decirle hasta le dieron ganas y para que no le guste Darien le quedo perfecto.
Ciertamente Nicky, a ti debo de decirte que ah, aunque fue comedia más de una vez ve hiciste casi llorar, vos sabes que estaba medio peleada con el romance, tú ya sabes porque hahaha... De cierta manera esa Rei que al principio se niega a aceptar que las cosas con su galán Seiya no dan para más me hizo sentir que el saco me quedaba haha y esa relación tan graciosa Makoto/Andrew (la parejita con muchos años y que no caía en la monotonía me hacía pensar en lo que me hubiera gustado que alguna vez fuera haha, vos me entiendes), pero en fin la vida sigue pa adelante haha.
Esas escenas entre Darien y Andrew eran adorables, adoraba a esos dos amigos tontitos haciendo estupideces y ese Andrew lo amo en todas sus versiones y en su versión de galán tonto y atolondrado también hahaha tanto así que pienso usar esa personalidad de tonto para algún futuro fanfic porque me gusto y recuerda que ya te pedí permiso porque para mi ese siempre serás tu Andrew.
En fin amiga, un gran fic que mas allá de hacernos reír también en cada capítulo yo le encontré un mensaje de vida, como cuando Rei decide tomar las riendas y cortar a Seiya (cortar a alguien no es fácil) o aquel capitulo que habla de las madres de Rei y Makoto, excelente amiga y gracias sobre todo gracias por haber escrito un Rei y Darien.
Atte:
Mlle. Rousseau (madrina oficial de "En otoño se usa novio")
Habiéndose explayado mi querida amiga, les dejo un beso muy, muy grande. Nos vemos y perdón nuevamente por extenderlo otra vez jajajajaa
Nick Rivers
