Conociendo a los Shields

Siguiendo la línea de conocer a su familia ¿qué hay cuando al conocer a su madre lo primero que ella dice es: "mi bebe es un buen chico, y ama la comidita de su mamá"? Y ahí está esa especie "los nenes de mamá" estas mujeres son difíciles de sacar de su vida de pareja, porque lejos de ser una pareja serán un trío y no de esos con los que podemos llegar a fantasear una tarde de verano sin que nuestro chico lo note, sino del tipo enfermizo, poco productivo y definitivamente no erótico.

Los problemas comienzan desde que ponen como límite que tu comida jamás será como la de ella, ni hablar de la manera que ella dobla su ropa interior, nunca le llegarás a los talones por más intentos que hagas, el tema radica en ¿quién demonios quiere parecerse a su madre? Digo tu idea es tener una vida sexual activa, no pasar a ser su mamá a tiempo completo y que la idea de sexo desaparezca para dar lugar a llevarle el desayuno a la cama y arroparlo por las noches.

Pero aunque logremos domesticarlo y lograr que al menos bajen la tapa del excusado, ahí aparece esa mujer que le dio la vida para volver a dejarlo como al comienzo: un hombre independientemente enfermizo de su mami. Cuidado con este tipo de mujeres chicas, solo hay dos formas de enfrentarlas: gánate tu lugar a base de sangre, sudor y lágrimas o simplemente…. mátalas, pero recuerda querida "que parezca un accidente".

Y siguiendo la línea, como dije antes de "nenes de mamá" les presento a Darien Shields.

Aeropuerto de Osaka

-¡Ayy no puedo creer que viajaremos a América!- exclamaba feliz una hermosa rubia al tiempo que se colgaba del cuello de su novio platinado.

En medio del aeropuerto y ante la mirada de todos, ya que tendían a llamar la atención, se encontraban seis personas que visiblemente tenían emociones distintas, por un lado se encontraban Makoto y Andrew junto a sus bebes de cuatro meses de edad, aquella noche en el hospital quedó lejos, bueno al menos para la pelicastaña, su esposo tuvo que regresar en varias ocasiones más para controlar su esguince, hoy sería el día donde las pequeñas Lita y Ayame Rei harían su primer viaje en avión, si bien no se estilaban los segundos nombres en Japón sus padres quisieron innovar y más que nada porque ambos querían que llevara el nombre de su gran amiga, junto a ellos una pareja de pelinegros donde el apuesto hombre no dejaba de hablarle dulcemente a una linda y nerviosa Rei Hino, puesto que el objetivo del viaje es conocer a la familia de su novio, luego de la no muy exitosa cena con su familia creyó que era suficiente, pero la familia de Darien estaba ansiosa por conocerla al igual que él por presentarla así que no quedo más remedio que ir, claro que como lo sabemos no pasaría por esta experiencia sola, aprovechando que Makoto y Andrew estaban en licencia y vacaciones respectivamente y éste ultimo hacia mucho que no veía a la familia de su amigo se apuntó rápidamente luego que recordaron que el padre de Minako trabaja en la aerolínea y conseguía pasajes gratis, desde ya esto significaba que ella también iría junto con su Malakito osito bombón.

-Malakito, mira- lo llamó.- Traje pelota de playa, juegos varios y un traje de baño diminuto y sexy que puedes arrancarme con los dientes.- finalizó juguetona mientras su novio se reía nervioso.

-Mina linda- intervino la pelinegra.- Aquí es verano, pero allá es invierno aunque están prontos a la primavera tal vez no estemos tan abrigados.- explicó la diseñadora ante la cara de desilusión de su amiga quién suspiró largamente.

-Ya no quiero ir Rei, la idea era volver con un bronceado impactante no como un muñeco de nieve- suspiró.

-Podemos postergarlo entonces hasta el año próximo- habló la amatista con claro nerviosismo recibiendo un pellizco por parte de la pelicastaña. –Auuuyy Mako- se quejó. – No sé cómo puedes cargar a dos bebes y pellizcarme a la vez y…. ¿golpeaste a Andrew?- interrogó mirando a un adolorido rubio sobándose su nariz.

-No fui yo, fue la pequeña Rei, lo arañó.- comunicó con una sonrisa. –Cuánto se parece a ti, no le tolera prácticamente nada y Lita tiende a hacerle pipi encima ¿verdad bebe?- hablaba haciendo caras graciosas a una linda bebe que la miraba curiosa y esbozaba pequeñas muecas muy parecidas a una gran sonrisa.

-Mako la bebe aún no te entiende amiga deja de hablarle como estúpida- dijo Mina con ya evidente mal humor. –compré mi traje de baño para nada, al menos espero tener sexo en el avión de lo contrario colapsaré.- repuso finalizando ante las grandes gotas que caían de la cabeza de sus amigas.

- Última llamada para los pasajeros con destino a Nueva York, Estados Unidos.- oyeron la voz por los parlantes del lugar.

- Es nuestro. – informó el pelinegro y todos los presentes se dispusieron a abordar, solo los esperaba unas cuantas horas de vuelo para llegar a destino donde sus padres los esperaban. –Vamos linda- dijo Darien empujando literalmente a una paralizada Rei que solo recordaba las palabras de Mika "si no le gustas a la madre de Darien estás perdida, pero no te olvides linda que yo jamás le agradé a tu abuela y me casé igual, claro terminando de la peor manera, supongo que será igual en este caso, diviértete, sé tú misma pero más tranquila y usa condón".

Aeropuerto de Nuevo York, Manhattan

Luego de 24 horas de vuelo sin escalas en las cuales prácticamente enloquecieron a excepción de las dos bebes que ni siquiera se quejaron, jactándose Makoto que eso lo heredaron de ella, de que Darien no quisiera orinar ni acercarse al baño de no ser porque Malakito y Andrew lo acompañaron despertando grandes sospechas en el avión, avergonzando a sus respectivas novias, excepto claro a Minako que durmió la gran parte del viaje gracias a la pastillita mágica de su mamá, llegaron a destino.

-Mina la próxima vez que tu padre nos consiga asientos en primera clase, viajar en turista es terrible.- se quejaba el oxigenado al tiempo que masajeada su cuello con una mano, mientras que con la otra empujaba el cochecito de bebe doble.

-Andrew papi es adinerado, no millonario.- comenzó a explicar Minako mientras todos se unían luego de pasar los controles algo exagerados de aquél país nórdico. – Además las pequeñas bebes son un asiento cada una para sus sillitas, papi no puede reservar 10 diez asientos en primera clase.-

-Buen punto.- exclamó el rubio.- Pero somos ocho…-

-Ayyy es cierto es que vivo contando a Mika.- comenzó a reír la hermosa ojiazul mientras el resto del grupo se unía.

-Pero eso te da el resultado de nueve asientos, no diez- dijo la pelicastaña acomodando su bolso.

-Es que Mika siempre está con alguien, sale con el chico de los helados.- comenzó a enumerar con sus dedos.- el panadero, el lechero, el mecánico y tengo mis serias dudas del carnicero, todas las mañanas nos llega un medallón de carne.- explicó ante la gota en la cabeza de sus amigos y un rubor especial en Rei. –Ya sabemos de dónde sacaste esa sangre caliente y ganas de socializar, eh jefecita.- dijo divertida guiñando un ojo al tiempo que codeaba a la pelinegra.

-¿Perdón?- y al fin las palabras salieron de un desconfiado Darien, a lo que su amigo de acercó a ella pasando un brazo sobre sus hombros.

-Es que tanto Rei como yo fuimos rompecorazones Dariencito, éramos los más deseados de la preparatoria y por ende experimentados- dijo con voz superior.

-Ay Andy no mientas si tu no sabias donde estaba mí...-

-¡Mako! Delante de las nenas no- interrumpió oportunamente.

-¿Experimentada?- interrogó el americano acercándose a su novia que sonreía mientras varias gotitas caían sobre su cabeza, definitivamente su amigo hablaba de mas.

-No amor, yo era virgen hasta que te conocí.- mintió con gran descaro la amatista mientras sus amigos reían con ganas, aunque un muy embobado pelinegro la miraba con adoración, era obvio que no era así, pero sonó tan dulce a sus oídos.

Entre la gente un murmullo se empezó a formar y todos a correrse de sus lugares mientras dos personas se abrían camino, una mujer de mediana edad no muy alta, delgada de piel blanca, cabello oscuro y ojos azules corría con una gran sonrisa, justo detrás de ella un hombre de la altura de Darien muy parecido a él, pero con varios años más la seguía.

-¡Dariencito!- exclamó la mujer con voz alta en perfecto japonés.- mi bebé, mi nenito hermoso.- y antes de decir más estaba sobre el pelinegro besándolo y abrazándolo.

-Mami, me avergüenzas- atinó a decir mientras su mamá se separaba.- ayy pero sigue mami.- y así ante la mirada atónita de medio aeropuerto y sobre todo de nuestros amigos, que venían de aquel país donde las muestras de afecto nunca fueron tan exageradas.

-¿Quién es?- murmuro Mako al tiempo que codeaba a su esposo.

-¡Ayyy es mami Shields!- dijo un sonriente Andrew.- ¡Hola mami Shields!- saludo el rubio con exageración captando la atención de la mujer que soltaba, al fin, a su hijo para dirigirse a besar y abrazar a un feliz Andrew. –Mamá Shields me avergüenza- dijo mientras la mujer se separaba un poco pero no dejaba de sonreírle.- Pero continúe, continúe.- alentó el rubio para que la mujer siguiera con su labor.

Algo alejados y observando la escena, Minako se encontraba aferrada al brazo de su novio.

-Si planea avergonzarte a ti.-. Comenzó.- no lo permitiré, en mi bolsita individual llevo mi alcohol en gel y no dudaré en usarlo.- repuso con un puchero ante la sonrisa del platinado que rogaba a Kami que la mujer no se acerque, ya que sabía de lo que la rubia era capaz de usarlo, y además la mujer le recordaba a su linda mamá y jamás podría reclinar una muestra de afecto así.

Cuando al fin la mujer se dignó a soltar a un feliz oxigenado corrió junto a Darien.

-Dime donde está- exigió su madre con gran entusiasmo.

-Mamá, papá.- se dirigió al hombre de mirada sonriente detrás de su madre.- ella es Rei Hino, mi novia.-

-Mucho gusto señores, es un placer conocerlos- dijo con voz suave haciendo una reverencia, pero antes de reaccionar unos brazos femeninos la apresaban llenándola de ruidosos besos.

-¡Es hermosa! Una muñequita de porcelana, esos ojos querida, ay y ese cuerpo, con razón traes loco a mi hijo.- exclamaba mientras los presentes tenían gotas en su cabeza.

-Akane, deja a la pobre chica respirar.- dijo una voz profunda, pero a la vez muy dulce.- Mucho gusto querida, mi nombre es Michael, Michael "Chiba" Shields, soy el padre de Darien, el Chiba es para los clientes.- el hombre estrechó con gusto la mano de la chica al tiempo que esta se sonrojaba, si así seria Darien en unos años "gracias Kami".

Siguieron saludándose y abrazando a Andrew por mucho tiempo hasta que se diganron a salir del aeropuerto.

-Amor, no me dijiste que tu madre es japonesa.- susurró a su novio mientras se dirigían al vehículo.

- Es que no lo es linda, verás mis abuelos maternos lo eran, ella nació aquí, ¿no te preguntaste como hablo japonés y te entiendo? Digo no es un idioma muy estudiado y si lo es no entiendo por qué ya es que muy difícil, además sí, te dije hermosa.-

-No, no lo hiciste.- continuaron susurrando.

-Te lo dije el día que estabas enferma, ¿te acuerdas cuando tuviste mucha fiebre?- interrogó confundido.

-Pudiste elegir otro momento cuando esté consiente.-

-Es que cuando estas consciente lo que menos quiero hacer es hablar de mis padres- respondió con cierto brillo de picardía en sus ojos.

-Darien- la pelinegra se ruborizó notablemente.

Al fin llegaron a la gran furgoneta gran del padre de Darien, en el trayecto a casa contó que la había ganado en un sorteo de un club para "hombres que superaron los 50 años y quieren recuperar sus momentos de gloria hippie o tengan muchos nietos" así de largo, así de complejo, así de vergonzoso. En todo momento la progenitora de nuestro amigo americano no paró de abrazarlo, besarlo, acariciarlo, apretar sus mejillas y cuando no estaba ocupada con él lo hacía con Andrew que se mostraba más que encantado, claro que Malakito comenzó a extrañar a su mamá por lo que no tardó en dejarse consentir por la señora Shields.

-Kami, nunca estuve más feliz de que la mamá de Andrew esté muerta- murmuró la pelicastaña a Mina que miraba la escena incrédula.- ¿Cómo es tu suegra Mina?-

-Oh ya sabes, buena cocinera, excelente ama de casa, dulce, simpática… una verdadera bruja- finalizó. –Pero pretendo que cuando quede embarazada ya nos mudemos muy lejos de ella.-

-Gracias al Kami Rei la tiene hasta América.- repuso la ojiverde llevándose una mano a su frente.

-Kami bendiga las tormentas para que no salgan vuelos.- soltó pensativa la asistente.

-Oye yo quiero volver.-

-Claro, después Mako, después-

Casa de Darien Shields, unos cuantos besos y abrazos después

Ya en la casa Akane, como excelente anfitriona les mostró a sus invitados cada recoveco, era una típica casa de los suburbios de clase media de Nueva York, muy acogedora, con una amplia cocina y un hermoso comedor con pisos de madera y un gran hogar a leña, las escaleras que conducían al primer piso estaban decoradas con fotos de la familia colgadas en la pared, no pudieron evitar reírse de Darien como dato extra. En el primer piso se encontraba un baño y tres habitaciones, una perteneciente al matrimonio y otras dos que eran las antiguas alcobas de Darien y su hermana que aún no llegaba.

En el segundo piso un lindo ático decorado y ambientado como cuarto de juegos, que incluía mesa de pool, una barra, bardos y una mesa de póker.

-Bueno muchachos, en la alcoba de Darien pueden quedarse ustedes.- dijo la mujer amablemente refiriéndose a Makoto y Andrew y sus bebes.- Es la más amplia. – Luego en la de nuestra hija pueden ocuparlos ustedes Mina, y tu bebe puedes utilizar la cama del ático ahí tendrán privacidad.- comentó risueña ante la cara roja de Rei.

-Pero mama ¿y mi hermana donde dormirá?-

-Ay lindo, ella dormirá en la sala, después de todo debemos darle comodidad a nuestros huéspedes, además sabes que tu hermana duerme donde sea.- repuso con una sonrisa ante el suspiro de su padre.

-Estarán por llegar Akane, iré a la cocina a hacer café.-

-Yo lo ayudo Sr. Shields.- se ofreció Rei con una sonrisa.

-Llámame Mike por favor, y claro Rei sería un honor escoltarte hasta la cocina.- bromeo ofreciéndole su brazo.

Mientras el resto se dispuso a instalarse y desempacar, ya en la cocina la pelinegra junto a su suegro preparaban café y sacaban unos pastelitos del refrigerador.

-Darien me dijo que su hija vive en Inglaterra junto a su esposo. – rompió el hielo Rei.

-La verdad.- el rostro del padre de su novio se tornó seria.- Molly, mi hija menor, es algo especial y su esposo lo es más, se casaron porque de otra manera no la habría dejado salir del país, siguieron su sueño de seguir la música, y se fueron a perfeccionar a Inglaterra.-

-Oh ya veo.- la pelinegra se sintió algo apenada de haber traído un tema que al parecer aún creaba problemas para la familia y esto no pasó desapercibido por Michael.

-Pero querida, háblame de ti.- dijo con una cálida sonrisa.- Mi hijo me ha dicho que eres una talentosísima diseñadora y a juzgar por las fotografías de la boda de Andrew no se equivoca, que maravillosos trajes.-

-Ayyy estás hablando de la ropa que diseña Rei querido.- acotó la señora Shields entrando a la cocina.- Eres simplemente increíble, ya quiero que me diseñes algo.-

-Con todo gusto.- dijo la pelinegra con una gran sonrisa, hasta ahora todo iba bien.

Todos se dispusieron a tomar asiento en la sala mientras charlaban de trivialidades, la mamá de Darien propuso que en la noche siguiente, ya que en esta estarían muy cansados todos, las mujeres hicieran una salida de chicas, tenía un plan de lo más agradable al parecer iba a llevarlas a un nuevo club de mujeres a cenar, claro que estas aceptaron encantadas, más aun cuando los hombres se pusieron de acuerdo en quedarse en casa cuidando a las bebés y acaparando el cuarto de juego.

A los pocos minutos oyeron el sonido de la cerradura y la puerta abriéndose dejando ver a una hermosa chica de estatura mediana, ojos verde esmeralda, cabello rojizo que llevaba recogido en una especie de turbante donde varias rastas salían, piel blanca y ropas muy holgadas junto a un abrigo grueso ya que el frio se hacía sentir.

-¡Molly!- exclamó su madre poniéndose de pie.

-¡Hermanita!- la siguió Darien mientras su padre se ponía de pie tras él con una sonrisa. -¿Cómo has estado hermosa?-

-¡Hola Darien!, que hermoso estas, ¿pero donde esta ella?- claro que se refería a Rei, su hermano hizo un gesto para que su novia se acercara.

-Ella es mi novia, Rei Hino.- dijo mientras la pelinegra se paraba junto a él.

-Mucho gusto Molly.- saludo mientras se inclinaba, pero la chica la atrajo hacia ella dándole un gran abrazo.

-¡Ayyy pero eres una monada!, ¡Darien nunca creí que una mujer así aceptara salir contigo!- exclamaba ante las grandes gotas en la cabeza de su hermano. –Rei, es un gusto conocerte, no sabes cuánto me ha hablado mi hermano de ti, luego te cuento.- murmuró esto último al oído de Rei mientras esta se llenaba de gotitas también.

-Pero hija, ¿y donde esta mi yerno?- interrogó su madre.

-Ah está bajando el equipaje.- justo en ese momento por la puerta un hombre bastante alto ingresó, su piel era blanca, ojos color verdosos, cabello castaño con peinado rastafari, ropas holgadas y algún que otro piercing en el rostro.

-¡Neflyte querido!- se abalanzó Akane al muchacho que no le dio tiempo a reaccionar ya que lo besada y abrazaba como había hecho con Darien.

-Definitivamente esa mujer desborda afecto.- susurró Mako a su rubia amiga.

-¿Qué onda suegrita?- interrogó mientras sonreía.

-Hubiese sido mejor que ni hablara.- soltó en tono bajo Malakito.

Al cabo de unos minutos ya todos estaban compartiendo la gran mesa de la sala, las preguntas a Rei no la dejaron probar bocado, claro que Molly estaba igual, su vida prácticamente era un misterio del cual ella quería hablar, pero mientras más revelaba más sorprendidas quedaban las chicas, y por qué no su hermano. Al parecer su hermanita pequeña era un tanto liberal, bohemia, como toda artista que ganaba su vida en trabajos ocasionales como actriz, o lo que sea.

-Neflyte y yo llevamos viviendo dos años en la comunidad hippie, es un lugar realmente agradable, aunque claro la idea de limpieza es algo diferente a la tuya mamá.- rió divertida ya que desde que llegaron la anfitriona no dejó de repasar mueble, superficie o esposo, ya que hasta el pobre Mike era trapeado si no salía del camino de su esposa.

-Oh querida, ¿al menos tienen agua?- preocupó su madre que ya estaba separando jarras de agua ante la mirada incrédula de todos.

-¡Ay mamá claro que sí! ¿Dónde crees que vivo?-

-Bueno, pero ya hablamos mucho de nosotros Molly, ¿cómo has estado cuñadito?- la voz molesta de Neflyte se hizo presente y la vena en la frente de Darien también, al parecer nunca se llevaron bien. El rasta era compañero de la preparatoria del pelinegro, pero estaban muy distantes de ser amigos y el hecho que su hermanita chiquita, nena, la bebe haya tenido algo que ver con esa cosa llamada "Neflyte" le molestaba.

-Muy bien, con trabajo, casa, un auto y cuentas que pagar, como tú deberías.-

-Ayyy que mala onda viejo, no, no, no queremos ataduras, libertad como en los principios de los tiempos.- dijo el castaño mientras hacía movimientos torpes.

-Bueno, pero alguna responsabilidad tendrás Neflyte, hace mucho que no te veo, pero creo que habrá cambiando.- interrumpió el oxigenado.- Digo mírame, ya estoy casado y con dos bebés.-

-¿Casado? Eso es ley terrenal viejo, no, no.- ante cada comentario la vena en la frente de Darien se agrandaba más, graciosamente también en la de su padre.

-Mira la verdad.- acotó Malakito que hasta ahora se mantenía al margen.- Yo entiendo eso de no tener ataduras, cuando era joven quise viajar por el mundo y no preocuparme por nada, solo comería lo que podría, viajaría si alguien me llevaba, pero claro cuando cumplí 21 años decidí meterme en la academia de policía y aquí estoy.-

-Uhhhh la ley, mala onda.- ¿tengo que decir quien dijo el comentario?

-¡Suficiente!- el grito de Darien retumbó en la sala.- consíguete un trabajo.-

-Ya lo tengo hermano, soy actor.-

-Ayyy la vena en la frente de Darien es igualita a la de Darien mayor- reía mina ajena a todo el problema alrededor refiriéndose al Sr. Shields.

-Va a explotar…- exclamó Rei notando lo que su amiga le dijo.

-Ya decía yo que tan normales no podían ser…- murmuró Mako más para sí que para sus amigas.

-¡Hora de cenar!- informó feliz, feliz, Akane. Al menos ya se irían a dormir, mañana será otro día. –Mako, linda te he preparado el postre especial que te gusta, hoy lo comentaste y me dio ganas de hacerlo.- la chica clavó sus verdes ojos en la mujer y su sonrisa creció notablemente.

-Muchas gracias Sra. ¡qué amable es!- exclamó la pelicastaña emocionada, un punto más para la señora.

-Ay linda llámame "mami Shields"-

-¡Sí, mami Shields!- exclamó, ya se había comprado a la pelicastaña.

Tarde del día siguiente

Las chicas daban vueltas algo apresuradas, es que esta noche la Sra. Shields dijo que las llevaría a un lindo club nuevo que había abierto en el centro de la ciudad y era muy exclusivo, pero ella tenía contactos.

Así estaban preparándose, optaron por lindos vestidos a pesar del día frío como irían en auto no se preocuparían, Makoto optó por un lindo vestido rosa pálido ajustado hasta su cintura de mangas largas y luego caía suelto, tanto los bordes de las mangas como el ruedo del vestido tenían una delicada cinta negra de raso, sus zapatillas de tacón alto en color negro charolado la hacían verse muy elegante, y su cabello suelto era el toque final.

En cuanto a Minako, quiso ser más osada y eligió un vestido color azul francia entallado de principio a fin, no muy largo, quedaba un poco más arriba de sus rodillas, las mangas eran abombadas en la zona de los hombros y luego se ajustaban hasta el final de su brazo, el escote cuadrado daba el toque de elegancia, sus zapatillas eran azules, con el tacón fino de madera, decidió ese día recoger su cabello en una alta baja dejando algunos mechones caídos.

La más nerviosa era Rei, la verdad que nunca había pensado tanto en su indumentaria como este día, realmente quería dar una buena impresión pero más que nada ser ella misma. Se miró por última vez al espejo, el vestido negro elegido era impecable, de frente el escote era alto casi llegándole al cuello, con mangas largas, el vestido era entallado, tubo hasta las rodillas, su cabello estaba recogido en una alta coleta que dejaba ver su hermoso rostro, impecablemente maquillado, el toque del vestido era su espalda, un escote profundo dejando ver su perfecta piel desde los hombros hasta la parte baja de la cintura, sonrió y se unió con sus amigas en el vestíbulo.

Si había alguna manera de describir la expresión de Darien esta hubiese sido "shock total" al verla bajar las escaleras quedó embelesado, no solo él sino que su padre se sintió orgulloso por la mujer que su hijo había escogido, la elegancia de Rei iluminaba el lugar y más aún cuando esta se dio vuelta para tomar su abrigo, su espalda descubierta cortó la respiración del pelinegro que solo quiso encerrarla en su cuarto y no dejarla salir nunca más.

-Estás hermosa, demasiado para salir sola.- le susurró mientras le colocaba su abrigo.

-No seas celoso, todo lo que soy es para ti.- lo convenció con un tierno beso.

Ya Molly y Akane estaban listas, Molly fiel a su estilo tenía una especie de enterito de raso negro de pierna ancha con su cabello recogido dejando algunas rastas cayendo, por su lado la madre de Darien se veía hermosa en un vestido púrpura entallado y largo, con mangas anchas.

-Vamos chicas ¡oficialmente la noche de mujeres da comienzo!- insistía la Sra. Shields, mientras Makoto seguía dando directivas a su esposo y a los hombres que se quedaban en la casa para cuidar a las bebes.

-Andy, ve a verlas cada media hora, que duerman de costado, no boca abajo o boca arriba, de costado, dale su biberón cuando despierten, están preparados, caliéntalos un poco, solo un poco y pruébalos tu, pero no con la boca, si no en tu mano, las pañales están en el bolso, ohh y Lita está algo descompuesta por el viaje.- finalizó ante la cara de desagrado de du esposo.

-Los pañales los cambia Malakite.- dijo mirando a su amigo con una sonrisa, era obvio que terminaría haciéndolo él, tantos sobrinos al fin dieron frutos de práctica.

-¡Ayyy Malakito osito bombón, ya estas practicando para nuestros malakitos chiquitos!- saltaba Mina mientras se colgada de su cuello.

-Amor me asfixias.- se quejó el hombre con un hilo de voz.

-Ya vamos, vamos- insistió Akane arrastrando a las chicas.

Club nocturno"Adonis"

El lugar rebasaba de gente, curiosamente todas ellas eran mujeres, no había ningún hombre a la vista salvo los musculosos hombres de la entrada a los cuales Minako no dejó de coquetear recibiendo así todas las miradas.

-Oye Rei, no hay hombres esperando a entrar ¿lo notaste?- dijo Mako mirando hacia varias direcciones mientras hacían la fila para entrar.

-Es que Akane dijo que era un club exclusivo de mujeres, seguramente una casa de te durante la tarde y por la noche cenas sofisticadas.- dedujo la amatista algo dudosa por los carteles luminosos, pero en fin ellas no eran de allí, ni de esa cultura por lo que solo se dejó llevar.

La fila avanzó rápidamente y accedieron al lugar, la luz era tenue, luces de colores iluminaban un escenario, las mesas estaban colocadas alrededor de este, tenían manteles negros con las servilletas y platos en blancos, muy elegante al parecer, aunque el aspecto del lugar daba un estilo algo "antro", pero en fin, las chicas tomaron asiento en una mesa próxima al escenario, donde de seguro tendrían una buena vista del show.

-¿Para que el escenario mami Shields?- interrogó Mako que ya le había tomado cariño a la señora.

-Es una cena show linda, mientras cenamos habrá un lindo show, y una vez finalizado hasta apondrán música.- exclamó feliz mientras Minako aplaudía repetidamente.

-¿Será Karaoke? ¿Se podrá participar del show?- preguntaba emocionada la rubia, su sueño hecho realidad, que algún cazatalentos la descubriera.

-No sé si cantar, pero creo que el show es participativo.- completó Akane con una sonrisa.

Pronto el mesero se les acercó, curiosamente, por segunda vez en la noche, notaron algo peculiar, todos los meseros eran hombres y que vestían algo… ligeros de ropa, pero nuevamente creyeron que su cultura algo conservadora era la culpable. Luego de tomar sus órdenes las luces del escenario comenzaron a moverse y la música empezó a sonar, las miradas de las chicas se concentraron entonces en el escenario donde le telón se corrió y cinco chicos salieron vestidos algo extraños, como alguna especie de uniforme y se pusieron a bailar.

-Qué curioso espectáculo…- susurró Rei sin dejar de mirar, mientras sus mejillas se teñían de un color carmesí.

-¿Qué hacen Rei?- interrogó la pelicastaña con sus ojos abiertos como platos.

-Creo que….- intentó hablar Minako.

-¡Se estas desnudando!- exclamó, hasta ahora, la callada Molly. -¡Mamá! ¡Nos trajiste a un club de desnudistas!- reprochó visiblemente avergonzada.

-¡Sí! Disfruten nenas, ¡noche de chicas!- gritó con sus brazos en alto mientras los chicos en el escenario se despojaban de su camisa y los rostros de las chicas se ponían morados.

Casa de Darien Shields

Mientras tanto cinco hombres y dos bebés se encontraban en el cuarto de juego, donde los pelinegros habían pasado la noche, concentrándose en un partido de póker mal jugado ya que tres de ellos no tenían idea qué hacían.

-¿Qué me dijiste que era la flor Mal?- interrogó el rubio algo confundido por quinta vez a un cansado platinado por el ritmo que llevaba el juego.

-Cuando son todos o diamantes o tréboles o lo que sea…- explicó Nefly con dudas. -¿Verdad Sr. Shields?-

-Lo lamento no te estaba escuchado hijo, me perdí en tu alocado cabello hace media hora…-

-No entiendo nada- suspiró el rubio.

-Oye hijo ¿cómo va tu libro?- interrogó su padre ante la mirada de todos los presentes.

-Va bien papá y ya no me miren así, sí, escribo.- respondió molesto ante las miradas formándose un silencio.

- ¿Qué estarán haciendo nuestras lindas mujercitas?- rompió el silencio Mal mientras bajaba su juego. –Escalera….-

-Cenando seguramente- habló Darien. –Oye papá ¿ya fuiste con mamá a ese club que llevó a las chicas?- interrogó interesado atrayendo las miradas de todos sobre el pobre Mike que seguía con temor que algo saltara del cabello de su yerno y lo ataque.

-Ehhh, no hijo, no he ido.- negó con su cabeza mientras bajaba su juego.

-¿Mamá fue con amigas?-

-Sí, es un club de mujeres ¿qué habría de hacer yo ahí?- respondió encogiéndose de hombros.

-Oye oxigenado hay como un olor extraño….- dijo Darien arrugando su nariz.

-Ayy otra vez se hicieron popo, cámbialas Mal, ¿quieres?- señaló con un gesto de su cabeza mientras estudiaba sus cartas. –Creo que mis cartas son españolas no de póker.-

-Oigan, ténganme respeto aquí.- pidió mientras se ponía de pie e iba hacia las nenas.

-Sin tu arma es difícil, eres solo un hombre con un lacio perfecto.- acotó el pelinegro tapándose la nariz.

-Lacio que no le vendría mal a este desparpajo.- murmuró Michael observando con el rabillo del ojo al hombre junto a él.

-¿Qué suegrito?-

-Nada Nefly, nada-

Mientras tanto…

-¡Amo a Nueva York!- gritaba una rubia subida al escenario mientras colocaba billetes en las diminutas ropas de los bailarines.

-Kami, hay que bajarla verdad Mako…. ¿Mako?- la llamó Rei para luego ver a su amiga muy cerca del escenario, y caminó hacia ella. -¿Qué haces? No me digas que también te quieres subir…-

-Oh no, es que me encontré con un antiguo jefe mío del restaurante donde trabaja.-

-¿Trabajaste en un restaurante? ¿Qué hacías?- interrogó confundida al haberse perdido esa etapa de su vida.

-Cocinaba-

-Oh, ¿y qué hace tu jefe aquí? ¿Es encargado del lugar acaso?- preguntó nuevamente la pelinegra entre tanto ruido.

-No, ahora es desnudita, es que el restaurante quebró, al parecer la gente se iba con dolor de estomago.- respondió levantando sus hombros en señal de no entender el por qué.

Un nuevo grito atrajo la atención de las chicas, para su sorpresa la señora Akane aplaudía sobre el escenario a Mina quien no dejaba de bailar sensual.

-¡La amo mami Shields!- y otra más adentro…

-Mina la está pasando muy bien al parecer.- dijo Mako mientras tomaban asiento en la mesa. –Hay mucho alcohol aquí.-

-¿Dónde está Molly?- preguntó de repente la pelinegra.

-Aquí…. Aquí… ami….. amiga…. Hip.- recostada en unas sillas que unió al otro lado de la mesa una muy ebria hermanita pequeña se alzaba. –Amo tomar… hip.-

-Por Kami- exclamó con asombro la pelicastaña.

-¿Quién demo… nios… es Rami hip?- interrogó la pelirroja intentando sentarse.

-Ehhhh, tu quédate aquí Molly.- pidió la diseñadora antes de poner se pie. –Creo que iré a buscar a tu mamá y….- no pudo terminar su frase ante los gritos desaforados de las mujeres.

-Kami está desnudo completamente- exclamó Makoto tapándose sus ojos, aunque separando sus dedos.- ¡Y qué desnudo está!- acotó con… ¿lujuria? –Rei ¿viste?... ¿Rei?- era tarde ya su amiga estaba bajo el escenario junto a su amiga y su suegra saltando y gritando animando al chico a hacer quién sabe qué pues ya no se podía sacar nada. –Bueno no tiene caso quedarme aquí sola…- dijo para sí misma mientras miraba a Molly dormida sobre la mesa. –Ausentarme un rato no es nada…- finalizo Mako poniéndose de pie y uniéndose al grupo histérico mientras todas gritaban.

Cada de Darien Shields

Los cuatro hombres se encontraban guardando los vasos y platos utilizados mientras Andrew se les unía en la cocina.

-Ya acosté a las bebés, uff que trabajo dan…- soltó ante la mirada reprochadora de Malakito que pasó desapercibida claro. -¿Ya no deberían haber llegado?-

-Es que en ese club hay shows hasta tarde Andy.- explicó el padre de Darien con tranquilidad.

-¿Hay shows papá? ¿De qué tipo? Ya me imagino esos monólogos de mujeres donde nos critican.- rio tontamente el pelinegro.

-No hijo, show de hombres- respondió con tranquilidad el Sr. Shields mientras se encendía un habano.

-¿Hombres?- interrogó Mal creyendo que había escuchado mal.

-Hombres como….- intento seguir Nefly.

-Desnudistas.- respondió con tranquilidad el hombre.

-¿Mama llevo a mi novia y sus amigas a un club de desnudistas?-

-¿Y a su hija?- indignado el "liberal" esposo de Molly.

-Las chicas solo quieren divertirse muchachos, ya vamos a esperarlas a la sala o a dormir que es tarde.- y con la misma tranquilidad que lo caracterizaba se retiró a la sala.

-Mami Shields le gusta la fiesta…- exclamó Andrew asintiendo con su rostro.

-Eso sonó enfermizamente pornográfico.- acotó Darien. –Y estás hablando de mi madre….- bien su cara de desagrado era evidente, mientras a Malakito una gota enorme caía de su frente.

-Kami, Mina sí que la habrá pasado bien…- exhalo cayendo su espalda en una silla.

-Todas amigo, todas- dijo Nefly con cara de resignación.

-Y nosotros cuidando a unas bebés y jugando a las cartas….- habló el rubio pensativo.

-Siempre nos superan amigo, siempre…- finalizó Darien.

Día siguiente

Estaban todos reunidos en la gran mesa mientras una risueña Akane servía el desayuno, nadie diría que esa mujer tuvo solo dos horas de sueño se veía impecable y coqueteaba con su esposo quién le respondía feliz, a diferencia de cuatro chicas cuyas ojeras eran tan profundas como el mismo agujero negro, el maquillaje mal quitado las azotada todavía y una destrozada Molly con evidente resaca caía en el hombro de un muy enojado y molesto Nefly.

-Parece que anoche la pasaron bien eh- rompió el silencio Andrew mirando a su esposa con la ya patentada "la cara" que pertenecía a Makoto, en cuanto a la aludida se sonrojo y miró hacia su plato.

-No puedo creerlo mamá, mira como están.- exclamó molesto el pelinegro refiriéndose claro, al aspecto poco atractivo de las chicas.

-Ayy querido, solo fuimos a divertirnos un rato, mirar, bailar, no seas tan conservador Dariencito.-

El aludido sólo se puso de pie y salió de la sala rumbo a su cuarto dejando a todos atónitos, la pelinegra se puso de pie y lo siguió antes disculpándose con el resto.

-Darien…- entró a su vieja alcoba y lo vio sentado sobre la cama.

-Esto es un desastre- dijo peinando su cabello hacia tras. –Es tan vergonzoso-

-Amor- lo llamó sentándose a su lado abrazándolo.- ¿Por qué dices eso?-

-¿No lo ves Rei? Mi madre las llevó a un club de esos… eres mi novia, la idea era presentarte no que mi madre se encargara de espantarte.- dijo enojado.

-Darien, tu madre lo hizo para que nos divirtiéramos, porque quería hacer algo especial, no hubo momento en que no me preguntara si estaba cómoda, si necesitaba algo, o me dijera alguna palabra cariñosa, tu madre lo hizo por ti amor.- el pelinegro la miró alzando una ceja y ante esto la chica solo pudo reír.- Quiso llevarse bien conmigo e incluso con mis amigas por ti, porque soy la persona que elegiste, y ella solo quiere verte feliz Darien, eres su bebé y eso me encanta, no pretendo perfección, ¿acaso no has visto a mi familia?- interrogó riendo contagiando a su novio.

-¿No huiras espantada?- soltó Darien rodeándola con sus brazos por su cintura.

-No amor-

-¿Ni con ninguno de esos bailarines aceitados?-

-Noo- negó con cara de asco.

-Te amo Rei, no sabes cuánto- le dijo mientras acariciaba el pálido rostro de su novia.

-¿Aunque luzca demacrada?-

-Te amaré de cualquier forma..-

-Y yo a ti amor, y yo a ti- finalizaron para darse un dulce beso.

Detrás de la puerta y con un semblante serio Akane Shields se dirigió hacia las escaleras.

Una vez en el comedor el desayuno siguió con tranquilidad entre bromas de cómo Malakito perfectamente podría bailar en esos clubs según su novia y como ella sería su manager.

-Te podemos aceitar Malakito usaríamos tu traje de guardia para ahorrar dinero…-

Rei se dispuso a recoger los trastos y se dirigió a la cocina.

-Rei- oyó que la llamaban volteando hacia la puerta.

-Sra. Shields- le sonrió mientras seguía con su labor, la mujer se acercó hacia la chica mientras la observaba.

-Veo que amas mucho a mi hijo y tus palabras le hicieron muy bien- soltó ante la sorpresa de la pelinegra. –subí detrás de ustedes no era mi intención espiarlos, pero oí su charla…-

-Oh yo… Sra. Shields… yo lo lamento…- la diseñadora se veía realmente confundida, temía haber dicho algo que le hubiese molestado.

-No, no linda, de verdad desde el momento que te vi supe que eras para mi hijo y no sabes lo feliz que me hicieron tus palabras.- dijo acercándose a ella y tomando sus manos húmedas dejando de lado los platos en el fregadero. -Bienvenida a la familia hija…-

Ante sus palabras la pelinegra solo puso sonreír visiblemente emocionada.

-Gracias… Sra.-

-Llámame Akane y cuando estés lista puedes llamarme mamá, para mí ya eres una hija más-

Ambas mujeres se abrazaron y los miedos y nervios que azotaron a Rei se esfumaron, no había que temer, la familia de Darien no era tradicional, pero ella no creció en una que lo fuera y eso la llenó de tranquilidad.

-Rei, mami Shields- las llamó desde la puerta Andrew haciendo que ambas mujeres lo miraran. –Vengan Mina está haciendo bailar a Mal en una mesa- dijo riendo y salió directo a la sala.

-Vamos linda no me quiero perder a este hombre, es un dios- exclamó feliz y salieron riendo del lugar.

Después de todo la experiencia de conocer a los Shields no había sido para nada mala después de todo, y pensándolo bien, ¡qué bien se llevaría Akane con Mika!

N/A: Hola mis hermosas lectoras! Aquí una nueva entrega, ojalá les guste y les saque una sonrisa, como siempre mil gracias a todas por sus comentarios, por su apoyo incondicional a lo largo de esta historia que creció gracias a ustedes.

Háganme saber qué tal les pareció, esto e spor ustedes y una vez mas y de corazón GRACIAS.