El Favor
"Favor con favor se paga" dicen, ¿será que los que dicen eso es porque les han pedido muchos favores y se cansaron de ello? Tal vez, pero ¿qué significa pedir un favor? Es de alguna manera saber que luego éste se volverá en tu contra, es que cuando quedamos expuestos con una necesidad irremediablemente al pedir ayuda a ese alguien, sabemos que luego nosotros quedaremos en deuda, una deuda que puede ser difícil de saldar según la medida del favor pedido.
Muchas veces pedimos favores a esas personas que siempre están ahí, y que comúnmente no nos pagan pidiéndonos algo, por lo que veo es algo muy cómodo ¿no? sabes que tu deuda jamás será reclamada, pero qué pasa si esa persona viene un día y dice "necesito que me hagas un favor" claro no podemos negarnos y debemos entregarnos a esa petición, pero lo peor son las peticiones absurdas, léase "corta con mi novia" o…. acompáñame a casa de mi tía la mujer más cargosa del mundo, son cosas que nadie quiere hacer, pero debemos, ¿por qué? Porque sencillamente se te ocurrió pedirle un favor a esa persona.
Y ahondando más, ¿qué pasa cuando acudimos a mil personas pero ninguna está disponible? Es ahí cuando recurrimos a esa última persona que jamás pediríamos nada, pero ahí vamos entregados, simplemente porque necesitamos algo que excede nuestros límites, por mi lado les digo, piensen antes de pedir algo, porque luego quedaremos atados a esa persona y nunca, repito, nunca se sabe con qué podría salir…
Llegar hasta la puerta del negocio donde encontraría a la persona que busca, le costó trabajo, es simplemente que para él, Andrew Furuhata, pedir un favor a alguien era sólo comparable con tomar un arma y apuntar a su cabeza abundante de cabellera rubia. Suspiró. Por suerte no habían féminas en el lugar, eso hubiese empeorado las cosas, abrió la puerta y la alegre campanilla anunció su presencia, sabía bien que su amiga no estaba el día de hoy pues tuvo que salir junto con Mika a ver unos inversionistas, ¡si todo salía bien "Cloth's on Fire" se extendería al mundo!, bueno… empezarían por Tokio tal vez, pero eso era mucho.
Buscó con su mirada a la delgada figura de la rubia con la cual necesitaba hablar, al parecer no estaba allí, solo se oía la suave música instrumental y un agradable aroma a vainilla en el aire… algo exagerado, sí, pero las mujeres son así. Se distrajo mirando unas revistas que estaban sobre una de las mesas entre los sillones tapizados en beige y con lindas florcitas en tonos pasteles, tomó asiento y recostó su espalda sobre el respaldo cerrando sus ojos.
El hecho que su aniversario con su ahora esposa, se acercara le crispaba los nervios, no, no aniversario de bodas, sino el día que formalizaron su relación como "novios" oficiales, sea lo que quera decir eso. Sabía que Makoto era muy susceptible respecto a eso, ella tenía en su mente fechas como "el primer beso", "la primer mirada", "el primer pastel que intento hacerle", "la primer visita al hospital" y él debía recordar todo aquello, tarea agotadora y para la cual contaba con Rei, que lejos de interesarlo lo tenía anotado en su agenda portátil para así poder ayudarle a su querido amigo. Se relajó en demasía, sin notar que una sobra crecía por su espalda, acechando, midiendo movimiento para…
-¡Hola Andyyyyy!- gritó una voz chillona haciendo que el pobre muchacho prácticamente saltara al techo como gato asustado, llevándose una mano a su pecho apretando su corazón.
-Mi….. Mina….- murmuró.
-Síiii, ¿quién mas sería vecino de Rei?- exclamó palmeando la espalda del publicista con especial fuerza haciendo que el chico callera al suelo. –Ay ¿qué te pasa Andrew? ¿Acaso eres tonto o qué?- interrogó con naturalidad.
Luego de respirar, tratar de calmar sus palpitaciones, acostumbrarse a su voz chillona al fin pudo comenzar a hablar.
-Buenos días Mina- la saludó. -¿Cómo has estado?-
-Bien, Rei no está.- informó mientras tomaba asiento frente a él.
-Lo sé, lo sé, en realidad a ti te buscaba…- habló con cierta resignación en su voz.
-¿A mí? Eso es extraño ¿en qué puedo ayudarte?-
-Bueno….- comenzó.
-Habla Andrew….- lo empujó.
-Es que…- siguió.
-Ay Kami… ya sé- su mente se iluminó.
-¿Qué cosa?- parpadeó confundido.
-Era cuestión de tiempo.- suspiró.- Makoto te echó de casa….- soltó asintiendo.
-¡Claro que no! ¿Cómo se te ocurre?- se quejó indignado.
-¿Ah no?, yo lo hubiese hecho….-
-En fin.- suspiró.- Creo que esto no fue buena idea….- habló más para sí que para la rubia que ya se encontraba ojeando una revista sin prestarle atención. –Mina….- la llamo sin obtener respuesta. –Mina….- otra vez, el mismo resultado. -¡MINA!-
-Ay qué mal humor hombre, ¿qué pasa?- interrogó dejando la revista sobre la mesa de mala gana.
-Mina necesito tu ayuda…- dijo por fin.
-¡AY!. Sus ojos brillaron.- ¿Mía?- reforzó su pregunta señalándose.
-Si- reforzó su respuesta asintiendo con su cabeza.
-¿Estás seguro?-
-No…-
-¿Pero lo harás de todas formas?-
-Creo que sí, si me dejaras hablar…-
-Adelante-
-Bueno- dijo el rubio suspirando. La cosa es que hoy es un aniversario especial para Mako y para mí….- explicó.
-¿Cuál?- interrumpió con interés.-¿ El del primer eructo, la primera relación sexual no concretada, tu primer tratamiento para la caída del cabello? – comenzó a enumerar ante la gran vena en la frente de Andrew que solo crecía.
-¡NO!.- vociferó con llamas a sus lados y grandes gotas en su cabeza.-Es el aniversario del día que nos pusimos de novios de manera formal….- dijo cruzándose de brazos y mirando hacia un lado. –El aniversario de mis tratamientos cae en agosto.- acotó indagando.
-Bueno, bueno lo siento lo confundo con el aniversario de tu implante…-
-Shhh Mina, eso es secreto- dijo el rubio bajando la voz.
-Pero Andrew, saliste en ese programa como el hombre joven que más rápido se quedo calvo solicitando un implante capilar… ¿recuerdas las entrevistas?- preguntó haciéndolo mirar hacia un lado con una gota enorme en su cabeza.
-La cosa es que no sé qué hacer, ni que darle y necesito… bueno …. Que me ayudes….- dijo al fin.
-¿Acudiste directamente a mi?- interrogó maravillada.
-¡Claro que no!- negó rotundamente.- primero acudí a Rei, pero ella estaba muy ocupada con esto de la tienda, luego fui por mi padre, pero está en un viaje de negocios, luego fui con Darien pero no quiso ayudarme, luego acudí a Mika pero ella debía irse junto con Rei, luego fui a ver a Amy, la médica y novia de mi padre, pero estaba en un Congreso de Medicina, luego pensé en Mal, pero no respondió mis llamadas, fui por el carnicero, el heladero, el panadero, el ferretero, el mecánico de mi auto, cinco compañeros de mi trabajo, 3 secretarias, dos cadetes- tomó aire con urgencia.- pero ninguno pudo y…..- la miró.
-Y pensaste en mí….- completó ella.
-Así es Mina.- asintió cuando de repente la rubia se colgó a su cuello abrazándolo con fuerza mientras el joven agitaba sus brazos con desesperación.
-¡Ayyy que lindo que pensaras en mi Andy!-
-Mina… me ahogas…- intentó soltarse siendo totalmente inútil, ya que ella lo terminaría de estrujar, en esos momentos compadecía al pobre Mal.
-Bueno haremos lo siguiente.- dijo de repente empujando al pobre rubio que dio su cabeza contra el respaldo del sillón, mientras la chica se ponía de pie con un dedo en su mentón y caminaba de lado a lado.- Hoy cerraré temprano ya que Rei me dijo que no quería que estuviera sola todo el día y luego….- abruptamente calló atrayendo la mirada de Andy que estaba sobándose su cabeza.
-¿Qué ocurre?-
-¿Por qué no le regalas algo de aquí? Digo es la ropa que más le gusta a Mako, tenemos bolsos, accesorios, además de las prendas exclusivas que Rei diseña.-
-Es que Mina siempre le regalo algo de aquí, es decir sé que a Makoto le fascina, pero tal vez me gustaría hacer un regalo que muestre que me esforcé y no solo llamé a Rei, como hago siempre, además tuve que construir otro armario para la ropa de Mako y las niñas, es que Rei se empeñó en hacer ropita de bebe, y ya sabes Mako se compra un vestido azul, Rei hace dos vestiditos azules en miniatura, Mako compra una chaqueta de cuero, las niñas tienen chaquetitas muy pequeñitas de cuero, todo por mi amiga….- suspiró agotado de la cantidad de ropa femenina en su casa, sin embargo tantos regalos alivianaban su bolsillo.
-Ya veo... bueno Andrew ven por mí a eso de las cuatro de la tarde, y ahí veremos que hacer.- propuso Mina con una gran sonrisa. -¡Ya tengo muchas ideas! Para eso tendremos que ir al circo…- la adrenalina subió en el cuerpo de Andrew mientras los escalofríos se hacían presentes.- Ahora vete que me espantas a las clientas…-
-Sí, Mina…- asintió saliendo del lugar.
Horas después
Como lo caracterizaba, su puntualidad obsesiva lo trajo diez minutos antes de los establecido a la puerta de la tienda justo para ver salir a la chica con algunas bolsas en sus manos mientras trataba de cerrar la cortina metálica y poner los seguros sin perder una mano en el intento.
-Hola Mina.- saludó el rubio con naturalidad.
-¡Kami!- exclamó la rubia girándose para estampar las bolsas en sus manos justo en la cara del chico.- Ah, eres tu Andrew, hola…- saludó desganada. –Rei no está, adiós.- dijo mientras ya habiendo puesto el último seguro, comenzó a caminar.
-Mina.- la llamó sin que la chica detenga su paso. –Mina, te vine a buscar.- le dijo alzando su voz y corriendo para ponerse a su lado.
-¿Tú? ¿Por qué?- interrogó naturalmente.
-Quedaste que me ayudarías con el regalo de Mako hoy- explicó el muchacho al borde del enfado. -¿Recuerdas?- la rubia se llevó una mano a su mentón pensativa. –Hoy en la tienda, por la mañana.- comenzó el rubio a tirar pistas al azar.
-Creo que no lo arreglaste conmigo.- soltó haciendo que Andrew callera de espaldas.- Habrá sido mi hermana gemela Andrew…- ante el comentario el rubio se quedó estático con su mente trabajando a la velocidad mayor que el poco sueño a causa de sus dulces bebes, ambas idénticas a su madre, le daban.
-¿Tienes una hermana gemela?- interrogó incrédulo y maquinando a su vez lo afortunado que era Mal.
-AYYYY- chilló la chica haciéndolo saltar antes de comenzar a reír como loca.- ¿Cómo crees Andrew? – Reía con ganas.- tengo hermanos varones solo y muchos mayores, y jamás me olvidaría del favor que me deberás.- dijo con una sonrisa mientras el muchacho suspiraba resignado. –Vamos amigo mío, ya tengo nuestro itinerario.-
-¿I…i…. itinerario?- interrogó asustado, odiaba ir de compras y que la rubia tuviera todo un "itinerario" sólo le hablaba de muchas, muchas tiendas, demasiadas.
Luego de varios minutos por transitar las calles de Osaka, donde cada espécimen masculino se detuvo para admirar a la bella rubia, decirle algún piropo dulce o subido de tono, que ella respondía encantada, llegaron a una de las calles menos transcurridas, sinceramente era un alivio que ya nadie los golpee con sus bolsas en su apuro por llegar a casa o donde sea, pero aún así Andrew sudaba nervioso, definitivamente esto de las compras lo padecía.
-Llegamos.- dijo la chica parada frente a una puerta que daba a unas escaleras y un cartel luminoso con una flecha guiaba que la siguieran.
-¿Qué es esto?- preguntó con desconfianza el pobre publicista que no entendía nada.
-Una tienda súper exclusiva Andy, solo sígueme…- y como su personalidad de perro faldero, entrenado en sus primeros años por su amiga pelinegra, para luego perfeccionarse con su mujercita, hizo que los pies del rubio se muevan a voluntad de la chica.
Ingresó a un lugar algo desolado ciertamente, recordó cuando trabajaba en la tienda de video juegos, etapa oscuro en su vida ya que gastaba todo su sueldo en el pac mac, suspiró, muchas luces fluorescentes iluminaban el lugar haciendo ver los dientes de Mina verde brilloso, seguro que a él también, odiaba esa luz, en una ocasión usó más blanqueador de lo recomendando y tuvo la mala suerte de salir a un antro donde esa luz lo hizo ver como un demonio espantando hasta a la misma Makoto.
-¿Qué hacemos aquí Mina?- se animó a preguntar mientras la chica hurgaba en unos estantes, sinceramente no había podía fijar la vista en ningún lugar de la cantidad de ropa interior sexy, seguro sería una de esas tiendas de chicas, pensó. Aunque sus ojos se detuvieron en un objeto muy, muy especial, y extremadamente grande, se acercó aun más para verificar si era lo que creía que era.
-Hola señor- una voz chillona, que no era la de su amiga lo hizo sobresaltarse dejándolo casi al borde un paro cardíaco.- ¿está interesado en nuestros miembros extra grandes? Es de látex y vibra- habló la empleada tomando al gran, gran vibrador y encendiéndole frente al chico que solo veía como iba de un lado a otro, como en círculos. –Tiene tres velocidades, ¿le interesaría ver los geles íntimos de estimulación?- siguió hablando la loca pelirroja de coletas ridículas y atuendo poco serio para atender un negocio, mientras el chico helado por la impresión daba pasos hacia atrás horrorizado.
Ajena a esto, la linda muchachita rubia seguía buscando el regalo perfecto para su amiga, y se adentró en la parte de "ropa interior comestible" incluso había muestras gratis que no dudó en probar y poner en su bolsa de compra.
-Esto le gustará a Malakito osito bombón, lástima que es alérgico al mango y lo descubrimos cuando le compre su ropita interior comestible de elefante.- dijo con un puchero, al instante sus ojos se iluminaron, un hermoso traje de Sailor V enteramente comestible.- Perfecto para Makoto, con su espíritu de carcelera, le vendrá bien sentirse una heroína.- sin duda alguna lo tomó, justo en ese preciso momento un impresionable Andrew seguía caminando de espalda para chocarse directamente con la rubia que en el golpe se desestabilizó, ocasionando que su hermosa, sedosa y siempre brillante cabellera callera en el tazón de "muestras gratis" para que luego la mano de Andrew se posara en el mismo haciendo que el cabello y la ropa comestible se hiciera una masa casi homogénea.
-Mina… Mina- hablaba el rubio con cara de espanto.- vayámonos de aquí, esta tienda no es cualquiera, es una tienda de pervertidos y eres una chica inocente.- exclamó indignado intentado taparle los ojos a la chica, mientras ésta intentaba despegarse la parte de la tanga roja sabor chocolate que enredaba cinco mechones de su largo cabello.
-Déjame Andrew- chillaba molesta la chica sacudiendo sus brazos librándose al fin del chico.- ¿Qué acaso eres puritano? De verdad no entiendo como embarazaste a Makoto, no puedo…- exclamó llevándose la mano donde al fin había podido quitarse la masa pegajosa a la frente pegoteando su flequillo, aquí el siempre lindo humor de la chica se estaba terminando y es que eso solo lo lograba Andrew. –Ahhssss.- bufó molesta.
-¿Estás bien Mina?-
-Sí.- contesto la chica con cara de pocos amigos mientras varios cabellos rubios eran arrancados de su frente. –Mira lleva esto.- dijo extendiendo el disfraz comestible de Sailor V.- a la caja y que lo pongan en la cuesta de Minako, dile a la chica.-
Andrew Eugene Furuhata jamás estuvo más sorprendido y eso lo demostraba su cara de total estúpido, abriendo su boca de manera exagerada y apuntándola con un dedo acusador, ni en sus peores, o mejores, sueños habría pensado que la dulce y siempre graciosa Minako, asistente de su mejor amiga frecuentaba estos lugares. Por un lado se lamentó no haberla conocido antes que a Makoto, pero luego recordó todo lo que le molestaba de la rubia y se resigno, luego pensó en Mal, y en por qué siempre andaba feliz y con pantalones holgados, luego recordó que Rei en su mesita de luz, una vez que fue a buscar un shampoo aclarante que jamás encontró, tenía una pequeña cajita con un gel de olor riquísimo, pero que de seguro era para hacer chanchadas con Darien, de repente pensó que no sería malo intentar algo nuevo con Mako, pero ahí como si estuviera esperando que él pensara en sexo golpeando la imagen de él y su esposa apareció…. El vibrador extra grande, ya luego de eso su lívido decayó en pique y su mente volvió a su cuerpo, donde seguía con la boca abierta y apuntando a Mina con su dedo.
-¿Vas a seguir parado ahí como estúpido?- soltó Minako suspirando, mientras se dirigía a la caja registradora.
-Mina.- la llamó logrando captar la atención de la joven.- no sé si sea el regalo justo para Makoto, digo no… no es algo…- calló abruptamente dirigiendo su mirada a uno de los estantes que contenía cierta indumentaria de cuero y en especial a una especie de cinturón de bolitas acercándose y tomándolo, cuestión que sorprendió al a rubia.
-No sabía que eras de los que te gustan esas cosas- soltó divertida con una sonrisa. –Picarón- se acercó a él codeándolo por su lado el muchacho solo lo seguía inspeccionando.
-¿Y a quien no le gusta un masaje?- rio ya más calmado, pero en la cabeza de la chica varias gotas caían, al igual que la empleada que justo pasaba por ahí.
-Ehhhhh- comenzó Mina.- ¿Quién te dijo que con…. Eso se da masajes?-
–Esto lo tiene mi papá en su casa le pregunté por qué y me dijo que es un descontracturante.- la chica casi se atragantó de solo pensar al sexy papá de Andrew en esa situación, por lo que optó por llevarlo lejos del objeto. –Lo que no entiendo.- prosiguió mientras se dirigían hacia la salida.- es que hace esa cosa aquí…. En fin- se resigno.
-Creo que lo tuvo no son las tiendas eróticas, mejor sigamos camino….- suspiró la rubia por tercera vez en solo diez minutos.
Algunas calles después…
Siguieron caminando deteniéndose de vez en cuando en alguna tienda que según Mina podrían conseguir algo, eso los llevó a una tienda de municiones insistiendo que regalarle a Mako un fal o un revolver sería adecuado, claro que Andrew comenzó a decir "que si se enoja, que si estoy ahí, que no era buena idea" la paciencia de la siempre alegre Mina se agotaba, verdaderamente si había alguien en el mundo que la hiciera rabiar éste era el vecino de su jefecita adorada.
En una de las tantas calles, saliendo de una editorial encontraron a la única persona, que según Mina, seria la pareja perfecta para Andrew.
-Darien- saludó Andrew sorprendido de verlo por allí.
-Oxigenado…. Chica loca- dijo a modo de saludo sacando una sonrisa de Mina.
-Pobre diablo- Devolvió ella con un brillo algo malicioso. – ¡Que gusto verte!-
-Ejem- se aclaró la garganta el pelinegro- Sí, como sea ¿Qué hacen aquí?-
-Oh Darien estoy volviéndomelo loco- exclamó el rubio llevándose ambas manos a su cabeza mientras Mina solo sonreía y se dejaba encantar por los globos de colores que un hombre vendía. –Debo comprarle a Mako algo para nuestro cuarto aniversario de novios formales y no sé qué…..- Darien pareció pensarlo solo un momento para acotar.
-¿Ya pensaste un arma? Creo que le gustaría…- opinó con naturalidad.
-¡Que no! yo también vivo con ella y además están las bebés- objetó el rubio levantando la voz.
-¿Tienes miedo no?- interrogó con una ceja en alto.
-Sí…-
-Chicos, chicos, ya tengo el regalo de Mako se acercaba la rubia dando saltos de alegría.- ¿Qué tal este simpático animalito hecho de globos? Es una lechuza….- afirmó sonriente mientras delante de los chicos ponía un globo rosa atado que de ninguna manera parecía aquello.
-Ehhhhh creo que es un perro…..- informó el pelinegro con varias gotas en su cabeza.
-Un perro salchicha.- aclaró más aun el interesado.
-Lechuza Darien, que poca imaginación tienes…- bufó molesta soltando el globo dejándolo ir. –Por cierto Andrew págalo que olvidé mi cartera.- dijo mientras se cruzaba de brazos.
-¿Y qué tal una joya?- soltó Darien iluminando el rostro de la chica.
-Ayy que listo, yo sabía que algo en esa cabeza había.- rió decidida. –Vamos Andrew, vamos muévete.- comenzó a empujarlo.
-Oye Darien- dijo mientras Mina lo arrastraba. -¿No vienes?- interrogó recibiendo por respuesta solo una sonrisa y un gesto negativo con su cabeza.
-Ni loco…- murmuró una vez que ambos rubios se perdieron entre la gente. –Yo no soy un suicida…. Pedirle un favor a esa chica es como inmolarse…-
Ya algunas calles arriba, llegando a la parte más lujosa de la ciudad comenzaron a recorrer joyerías, la rubia estaba aún más molesta ya que Andrew parecía no convencerle nada.
-¿Por qué no quisiste el anillo? Ayyy Andrew eres todo un caso- exclamó molesta con los brazo en alto.
-¡Mina no voy a pagar sesenta y cinco mil dólares! ¿Qué crees que gano?-
-Ay tacaño….- pero de repente sus ojos se cruzaron con lo más maravillo que había visto y dejando solo al rubio se acercó al aparador.
-Además, me arriesgo a que le corten el dedo para quitárselo, no quiere que a Mako le falte un dedo, ya es bastante torpe con todos, ¡imagínate uno menos!- el chico seguía hablando. –además tengo dos hijas, ¿sabes lo que es mantenerlas? Los pañales y eso… se hacen popó a cada ratito, son unas maquinitas de fabricarlo… Mina….. Mina…..- comenzó a llamarla al no notar respuesta alguna para ver que la chica se había quedado muy atrás.
Se acercó a pasos apurados hacia ella.
-Mina te estoy llamando ¿qué haces?- interrogó siguiendo los ojos de la rubia. –Ah no, no, no, no, no, no, noooo- negó frenéticamente al notar que estaban justo al lado de una tienda de mascotas. –Mina no compraré ningún animalito…- dijo con tono de advertencia.
-Mira Andy.- chilló señalando a una jaulita de lindos gatitos.- se parecen a los difuntos Luna y Artemis.- gritó, mientras los lindos mininos se alejaban del vidrio intentando pegar sus cuerpecitos peludos a la jaula.
-Creo que presienten….- murmuró el chico, viendo como la chica entraba al lugar dando grandes saltos y ritos que lograron que cada animal aullara o chillara según su gracia.
Ya dentro la rubia corría de lado a lado es que cada animalito al que se le acercaba parecía tener una especie de ataque de nervios, no era un secreto que la hermosa joven no tenía mucho tacto con los animales, ya que ambos gatitos antes mencionados, tuvieron una muerte horrible y lenta, claro que no er5a su intención hacerlo, solo que los mininos estaban en el lugar equivocado siempre.
Pero fue ahí cuando la vio, una hermosa gatita con un lindo cascabel, su bello pelaje gris corto brillaba y contrastaba con los hermosos ojos rosa profundo. Perfecta, no temerosa y….. ¿en oferta?
-Ayyyyy- gritó atrayendo a Andrew tomándolo violentamente de un brazo. –¡Mira Andy, es hermosa y es nena! Es ideal para las gemelas, o mellizas o lo que sea que tengas en tu casa.- hablaba atropelladamente, la linda gatita se paró en dos patas cayendo hacia atrás en un torpe movimiento.
-Pues… es chistosa…- admitió el rubio que realmente no estaba muy convencido, había oído que los gatos no son buenos con los niños. Aunque esos hermosos ojos lo miraban con ternura y además el tentador cartel de OFERTA en la jaulita era tentador al bolsillo. -¿Por qué estará de oferta?- interrogó confundido ya que era verdaderamente linda.
Ambos chicos se dirigieron a la caja a buscar al chico que atendía el lugar mientras unos niños se acercaban a la jaulita que ambos rubios habían abandonado para ver a la tierna gatita recibiendo de esta el más salvaje ataque, haciéndolos huir despavoridos.
-¿Problemas de ira?- preguntó incrédulo el rubio al chico de la caja. –Los gatos tienen…. ¿problemas de ira?-
-Ahhh ya lo había oído- comenzó a hablar Minako. –Luna también los tenia, por eso prendía la aspiradora Andrew- explicaba muy seria. –para asustarla, hasta que claro la bendita gata se dejó aspirar quedando atrapada en el tubo por unos días muriendo de hambre, sed, asfixia y tal vez alguna otra cosa…- asintió con su cabeza ante la mirada aterrada de ambos jóvenes. –En fin, ¿la llevamos?- interrogó con una sonrisa al publicista.
-Ehhhhh…. Si no la llevo yo la llevas tu ¿no?-
-Sip, seguro….- ante la respuesta "segura" de la chica el chico se conmovió, no podía dejar a esa gatita a la suerte así que luego de varios arañazos, dos mordidas, tres veces orinado, logró llevarse al animalito en una jaulita rosa con un gran moño.
-Bueno Andy ya te ayudé todo el día, espero no olvides este favor…- le recordó la rubia por quinta vez en el trayecto a su casa. –Mi cumpleaños se acerca- advirtió.
-Lo sé Mina… lo sé….- suspiró resignado.
-Siempre quise…-
-Ya sé mi auto….- y volvió a suspirar. –te lo prestaré no te preocupes es lo menos que puedo hacer por ayudarme a conseguir a…- dudó unos instantes pensativo. -¿cómo la llamaremos?- ambos jóvenes se quedaron callados, lo mejor y conveniente sería obsequiarla ya con un nombre.
-Mmmhhhh…. Que tal….. ¿pompón?- opinó la chica de gran moño rojo.
-No me gusta, además tiene el pelito corto- decía el chico admirando a la gatita que dormía.
-Mmhhh ¿Reika?-
-Nooo, así se llamaba una ex novia mía que Makoto odia- exclamo el rubio.
-Y para no odiarla, ella te dejó y la pobre de Mako cayó en tu trampa….- dijo haciendo ademanes con su mano.
-Gracias Mina.- dijo con una gran gota en su frente, mientras una vena sobresalía.
-Por nada Andy, pero ya lo dijiste, me darás tu auto y ya.- hablaba emocionada. –Oye ¿qué tal Diana?- soltó de repente dejando al rubio por unos segundos en silencio mientras se llevaba una mano a su mentón.
-Es lindo y no difícil de prenunciar para las nenas… espero que se comporte con ellas. – soltó con tono preocupado.
-Ay si, si con nosotros fue un amor, bueno a ti te hizo un par de cosas, pero ni tus hijas te tragan del todo.- respuesta natural, para una chica natural.
o-o-o-o-o
Una vez que ambos jóvenes se despidieron dejando a la linda rubia en casa de su novio, Andrew siguió camino pensando en el increíble regalo que Mako le tenía en casa, como siempre en estas fechas su regalo se pagaría en especies, su linda mujercita sabía qué hacer para mantenerlo feliz mientras él gastaba dinero y tiempo. Llegó para ser recibido por la hermosa pelicastaña en un hermoso babydoll, ya las niñas estarían dormidas.
-Hola amorcito- sonrió con coquetería mientras se acercaba de manera sensual y provocadora. –Feliz aniversario Andy.- murmuró en su oído para luego morder su oreja haciendo al rubio estremecer, olvidándose de todo, dejando caer la jaula envuelta en papel al suelo para rodear la pequeña cintura de su esposa. –Las niñas duermen…- informó.
-Hola mi vida- respondió con deseo en sus ojos. –Feliz lo que sea- dijo para besarla con pasión, recorrer su cuerpo con sus fuertes manos y…
-Achuuuu- la ojiverde acababa de separase solo un poquito para estornudarle directo en el rostro. –Perdón amor… achuu- siguió la mujer que poco a poco se le ponían sus ojos vidriosos.
-¿Qué ocurre hermosa? ¿acaso te enfermarás?- interrogó preocupado.
-No, no… es casi como… achuuuu- nuevamente el estrepitoso estornudo se hizo presente oyendo segundos después dos llantos provenientes de la planta alta.- ayyy las niñas. – se lamentó la mujer. –Andy…. Achuuuu-
-No te preocupes amor, yo me encargo además mejor que se hayan despertado, les traje una sorpresa….- dijo sonriendo mientras tomaba el paquete.
-¿Qué…. Achuuuu….. es eso?- interrogó señalando el paquete que su esposo tenía entre sus manos.
-Esto.- dijo elevando el objeto.- es tu regalo mi vida.- soltó haciendo que la chica sonriera con ganas entregándole el paquete que con gusto y entre estornudo y estornudo fue abriendo. Poco a poco la cara de alegría de Makoto se fue transformando en esa cara que solo había visto una vez y fue exactamente cuando hizo algo muy, muy mal… aquella vez admitir que empeñó sus aretes en forma de rosa que le tardó medio año recuperar.
-¿Y mi amor?- preguntó impaciente.
-Achuuu... achuuuu….. es un…. Achuuuuu…..- intentaba formular palabra mientras señalaba la jaula.
-¡Una Diana!- exclamo feliz aplaudiendo.
-Andrew… achuuuu… Eugene… achuuuu…. Furuhata…. Achuuuuu soy alérgica…. Achuuuuu…. A los gatos!... achuachuachu- finalizó como pudo.
-Ay… no sabía….- quedó estático y a la vez inquieto. –Pero no podemos devolverla, ni dársela a Mina…. La mataría Mako-
-Achuuuu deshazte de eso… achuuuu yaaaaaaaaaaaa- los gritos de su mujer se hicieron ensordecedores y no tuvo más remedio…..
Minutos después
Sintieron unos golpes a su puerta, la chica de largo cabello ébano se puso su bata y la anudó llegando hasta la puerta.
-¿Quién?- preguntó con pesadez en su voz.
-Andrew, Rei….- se anunció, acto seguido la chica abrió la puerta.
-Hola Andy, ¿ocurre algo?- interrogó mirando extrañada a su vecino con un pequeño animalito en una jaula.
-Rei… necesito un favor….- suspiró.
N/A: QUE LOS CUMPLAS FELIZ QUE LOS CUMPLAS FELIZ QUE LOS CUMPLAS JULIIIIIII (ROUGE PASSION) QUE LOS CUMPLAS FELIIIIZZZZZZ!
Tarde pero seguro amiga! Por ser tu cumple (ya pasó pero bueno, solo unos días me retrasé) y ser mi review numero 100 este capítulo va dedicado a vos! Te quiero mucho!
Amigas, lectoras…. Gracias! Miles, Leonor debo decir que tu review me dio fuerzas para este capítulo, tu idea me dejo pensando y dije ¿por qué no? Made mil gracias por verificar cada capítulo antes… gracias a todos lo que leen, siempre cuento con su apoyo, AnnaTsuki… thanks girl! I hope that you continue to enjoy! Amonett mi nena mimada, Rei-Videl3, Dianarr07, Eveb, mi lectora silenciosa "una lectora", Star Maker89, Bermellon, Omar, amigo aun falta para que llegués aca! ayyyy siento si olvido a alguien, háganmelo saber!
Les deseo buen fin de semana….
Nicky
