Disclaimer: Los personakes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento hsitorias en mi cabeza y los utilizo por ser tan maravillosos.

Summary: Edward es un ermitaño doctor que vive solo en compañía del mar ¿Que pasara cuando ésta traiga consigo a una tímida chica y a una osada ilusión? las Obsesiones son peligrosas, sobre todo cuando hay que tomar una decisión- T.H


"Habitación 301"

-No…no lo recuerdo, no se quien soy- dijo la muchacha.

-¿A qué te refieres con que no lo recuerdas?- le dijo Edward intentando sonar calmado

-¿No recuerdas cómo te llamas o no recuerdas como llegaste aquí?- le pregunto ahora Jasper, intentando sonsacar un poco más de información de la que estaba preguntando Edward.

-No… no recuerdo nada- dijo la chica tomando su rostro entre sus manos, llorando afligida ante el hecho de no recordar nada de su vida, ni su nombre, de donde es, si tiene familia o algo tan simple como cual es su color favorito, nada, solo un gran vació en donde debería de tener almacenado algún recuerdo.

Edward la tranquilizo diciéndole que quizás era un efecto secundario post traumático, en donde su mente intentaba bloquear todo los recuerdos dolorosos, pero Jasper sabía que quizás las secuelas eran mayores y debido al corte que tenía en su cabeza de seguro se golpeo el lóbulo más fuerte de lo que se registro en el scanner. Cuando ambos lo conversaron en el pasillo afuera de la habitación, mientras la desconocida descansaba, Jasper le decía que quizás fuera de verdad, Edward no sabía que creer, una parte de él le decía que era posible la pérdida de memoria ante un golpe tan fuerte, pero parte de su hombría herida de le recordaba que todas las mujeres son unas mentirosas capaces de fingir lo que sea con tal de no salir descubiertas en algún acto sucio que hayan cometido, cuando pensaba en eso rápidamente la otra parte volvía a abogar por la chica, repitiéndose que ella era un ángel inocente que se encontraba en un mal lugar con la persona incorrecta quien de seguro la violo, ¿pero quién era el para preocuparse? Ella solo tuvo suerte de que él la haya encontrado y la haya ayudado solo eso… ¿solo eso verdad?

Edward al siguiente día volvió a trabajar, prácticamente sus días libres las paso en el hospital por lo que el trabajo acumulado ya no era en exceso, revisaba como de costumbre a sus pacientes, hacia sus rondas matutinas pero inexplicablemente a su rutina le agrego algo más, algo que él no se había percatado de que era algo extraño, pero Jasper que era su amigo, cuñado y compañero de tanto tiempo si lo noto.

-¿Cómo te sientes hoy? ¿Recuerdas algo?- le pregunto a la chica de la habitación 301 como le decían ya que no tenia identificación aún.

-Bien, los dolores disminuyen pero aún esta el vacío en mi cabeza- dijo la muchacha algo apenada, era extraño como se sentía pues cuando estaba cerca de algún hombre su cuerpo involuntariamente se tensionaba, de cierta forma era como si el miedo de apoderaba de ella, pero con Jasper que era su medico tratante era diferente pues había demostrado que podía confiar en él, más extraño aún le parecía encontrar esa serenidad, paz y tranquilidad que sentía como si no la tuviera hace mucho con el Dr. Cullen, a pesar de que no era su Doctor y lo sabia, él pasaba a visitarla religiosamente por la mañana y por la tarde antes de que las visitas terminaran.

-Quizás con un poco de suerte recobres la memoria en un par de semanas- le dijo Edward sonriéndole para darle consuelo, cuando la muchacha le sonrisa agradecida volvió la realidad de su comportamiento tan inusual, él jamás daría su brazo a torcer con respecto de cómo pensaba de las mujeres –Bueno eso es todo, tengo que continuar con mi trabajo- y salio de la habitación casi huyendo, sin darle tiempo a la chica de que le contestara algo, dejándola algo asombrada por su inexplicable reacción.

Ya cerca de la hora de salida de Edward, Jasper paso por su oficina para contarle que le había explicado a la chica de la habitación 301 como había llegado al hospital mencionándole claro esta la intervención de él, Edward hizo una mueca de disgusto al pensar en que habían hablado de él pero lo dejo pasar pues era obvio que la chica preguntaría como había dado en el hospital.

-No le he dicho en un 100% en el estado que llego, creo que podría ser perjudicial para su recuperación mencionar que llego violada- le dijo Jasper.

-Creo que parte de la recuperación es saber la verdad y saber asimilarla- le rebatió Edward.

-Profesionalmente hablando claro esta, Si fuese Alice o Rose quien se encontrara en ésta situación ¿preferirías decírselo?- le pregunto Jasper haciéndole entender la postura que él había tomado, luego de que Edward procesara por unos minutos contesto.

-Creo que entiendo lo que tratas de decirme y no, puede que optara por lo mismo que tu, pero como es obvio la relación familiar influye y como medico te aconsejo que dejes tu relación con la chica como tal, relación medico-paciente- le dijo Edward.

-La chica no tiene a nadie que reclame por ella, lleva ya varios días en el hospital, los suficientes como para que alguien intentara buscarla, sin identificación ¿Qué será de ella?- Jasper se veía realmente afligido por el paradero próximo de la chica.

-Creo que nuestro límite llega hasta aquí, hasta su recuperación, podrías derivarla con alguna psicóloga y dejar que el hospital corra con los gastos- le aconsejo Edward –Más que eso dudo que podamos hacer algo.

-Alice vio que estaba algo afligido y bueno, me pregunto que era lo que me tenia así- Jasper comenzó a jugar con sus manos y a mirarlas fijamente en su regazo en una clara señal de nerviosismo –ya sabes como esta con el embarazo, como si sus instintos aumentaran exponencialmente.

-Al grano Jasper- le dijo Edward conociendo muy bien a su cuñado quien se veía ya demasiado nervioso y peor aún, conocía en demasía a su hermana menor.

-Bueno a ella se le ocurrió la idea, no se quizás tal vez, no lo se bueno sabes como piensa ella y es tan solidaria, que pensaba que tú ya sabes una idea poco factible pero interesante, una…- Jasper se enredaba solo con sus palabras, la verborrea fluyente de sus labios era en exceso.

-¡Habla ya!- le grito impaciente Edward pues su instinto le decía que de esa platica no saldría nada bueno, pero Jasper no tuvo tiempo ni de mirarlo cuando la puerta de la oficina de Edward se abrió de golpe dejando entrar a una revoltosa duendecilla que no dejaba de sonreír.

-Edward Anthony Cullen Platt, como eres de desconsiderado que no me has visitado- le dijo Alice con el ceño fruncido.

-Alice- resoplo Edward imaginándose la larga charla que tendría en su consulta.

-Si Alice, tu dulce y encantadora hermanita de 7 meses de embarazo, quien lo univoque quiere es mismos por parte de su familia, pero resulta que su hermano mayor ni se digna siquiera en una llamada telefónica- le dijo enojada.

-Oh que mal me siento- dijo sarcásticamente y a la vez de manera pausada como si estuviese cansado -¿Qué puedo hacer por ti Alice?- le pregunto finalmente queriendo llegar el asunto de su visita.

-Acabo de pasar por la habitación de la chica Jazz- dijo Alice mirando a su esposo sin poner mucha atención a la pregunta de su hermano –Y es hermosa y muy agradable, es una pena que no recuerde nada- dijo con verdadera pena.

-No puedes andar visitando a pacientes si no los conoces- le dijo molesto Edward pensando en que quizás las locas ocurrencias de su hermana pudieron incomodar a la chica.

-Podría decir lo mismo de ti, por lo que tengo entendido no es tu paciente- le dijo Alice con una sonrisa triunfante, Edward la miro enojada pero jamás le daría en la razón.

-La visite simplemente para dar mi consejo medico respecto a su caso- le dijo evitando su mirada, algo del asunto lo ponía nervioso.

-Amor ¿tu le pediste consejos?- le pregunto Alice a Jasper quien no miro a Edward temiendo que pudiera decirle algo, pero era más de temer su esposa.

-La verdad es que no- le dijo tímidamente evitando hacer contacto visual con su cuñado.

-Arrastrado- le susurro bajito Edward molesto por su poca ayuda –En fin, eso no es de tu asunto Alice, que yo sepa no eres el encargado de supervisar a los doctores así que si me permiten, tengo que ir a dar mi ultima ronda antes de irme a casa- pero en un movimiento rápido del cual se podría extrañar pues Alice quien era bajita y tenia una prominente barriga debido a su embarazo, fue sumamente ágil en plantarse delante de Edward para obstruirle el paso -¿y ahora que?- pregunto molesto Edward.

-¿Quieres que este enojada eternamente contigo por no preocuparte de mi, por no visitarme o llamarme más que sea?- le preguntó con un pucherito que derretiría a cualquiera, a cualquiera menos a su hermano que la conocía tan bien.

-¿Qué trama esa cabecita?- le pregunto entre temeroso y curioso.

-No tramo nada tonto- y le dio un golpecito en el hombro –Solo pensaba en el buen corazón que tienes hermano, eres igual de bondadoso que nuestra madre- y le enseño todos sus perfectos y blancos dientes en una radiante sonrisa.

-Si ya lo creo- le dijo algo molesto –Tan bondadoso que terminan por estafarme, engañarme, robarme, mentirme… ¿quieres que siga?

-No seas tonto Edward, eso es algo del pasado- le dijo su hermana con una sonrisa calida para apoyarlo –Además no puedes comparar a todas con ella- y el rechazo y asco se apreciaban en su mirada -¿Colaboraras?- le cambio el tema para volver a lo realmente importante y lo que la había llevado a visitarlo.

-Desde ya te digo que no Alice- le aviso -No se en que piensas pero no debe de ser nada bueno.

-Que poco confías en mi- y le puso carita triste –Solo viene a traerte mi ayuda, mamá me contó que Teresa, la señora que iba a limpiar tu casa había renunciado por que estaba aburrida de la lejanía de tu casa- le dijo como si nada -¿Cuántas se han ido por el mismo motivo? A si ¿8?- le pregunto con una nota de arrogancia en su voz.

-No veo cual sea el problema para ti- le espeto Edward sin entender a donde quería llegar –Sabes que a todas les pagaba un muy buen sueldo y trabajaban puertas adentro, lo que pasa es que las mujeres son unas mal agradecidas- y el enojo volvió a su rostro.

-No es eso tonto, es solo que son señoras que les gustaría tener un poco de compañía y tu no tienes vecinos muy cerca que digamos, además no tienen un almacén o alguna tienda comercial cerca al menos para salir a caminar- le dijo como si fuera un niño chico –Además todas son señoras las que escoges, mujeres mayores que se aburren del mismo paisaje.

-¿Eso nos lleva a que?- le pregunto Edward impaciente.

-Te tengo la chica ideal- le dijo Alice con una sonrisa –La chica de la habitación 301 es la ideal para trabajar contigo, se llevan aparentemente bien, y ella necesitara trabajo y un lugar para vivir y como no tiene identificación le será muy difícil de conseguir pero si trabaja contigo nada de eso será…- Alice hablaba rápidamente para expresar su buena idea, pero Edward lo encontraba absurdo y con tanta información que le llenaba su hermana ya comenzaba a marearse.

-¡Para, para, para!- le dijo mareado -¿Crees que meteré a una desconocida sin nombre a mi casa? Le pregunto enojado.

-Bueno lo del nombre es un detalle, lo de desconocida lo a sido con todas las señoras que llevas- le dijo como si nada –Edward la idea es muy buena, tienes a alguien que te ayude en tu casa, la que creo que a estas alturas debe ser un asco, y por otra parte ayudas a esa pobre muchacha- le dijo Alice con su voz sumamente afligida.

-No Alice, no te preocupes por mis comodidades, ya veré yo quien llevo a mi casa, ahora tengo que ir a hacer mi ronda para irme a casa, estoy cansado- le dijo molesto. Edward comenzó a procesar involuntariamente la idea de su hermana, pero se negaba a aceptar tal aberración, años evitando el contacto con mujeres, mujeres que solo llevan a la perdición cuando se crea un lazo afectivo, un lazo que según el nunca a sido reciproco hacia su persona.

Al pasar por el lado de unos internos y algunos enfermeros su cabeza solo proceso una frase "la chica de la habitación 301" y instantáneamente se detuvo a escuchar que hablaban, haciendo como si esperara a la recepcionista del piso.

-¿La has visto?- pregunto uno de los enfermeros –Es hermosísima- dijo con ojos soñadores, lo que a Edward le dio arcadas por su reacción tan adolescente.

-Parece un ángel- dijo un residente

-No recuerda nada- le dijo otro enfermero –Además no deja que ningún doctor, enfermero y en su calidad sexo masculino se acerque- les comento.

-Yo podría decirle que he venido por ella y que soy su marido y quizás así me deje tocarla- le dijo uno de los internos alzando sus cejas de modo pícaro, lo que a Edward le molesto de sobremanera.

-¿Qué no tienen nada más que hacer que estar holgazaneando y hablando de pacientes? Que poco ético, esto amerita que los reporte a todos- les dijo enojado, todos los aludidos se envararon avergonzados al verse descubiertos, con gestos de manos y asentimientos cada uno se fue a sus puestos de trabajo.

Las palabras de Alice y los enfermeros daban vueltas en su cabeza, internamente justificaba el pensar tanto en aquella chica como mera curiosidad, solo eso, curiosidad por saber quien era y que le había sucedido, nada de preocupación u obras de caridad, mucho ya había hecho por ella luego de haberla encontrado. Pero su inconciente no pensaba de la misma manera, pues mientras pensaba en sus justificaciones, sus piernas lo habían llevado a la habitación 301, fuera de ella se debatía si entrar o no, si dejar las cosas estrictamente profesionales o quizás ayudar un poco.

Giro suavemente el pomo de la puerta por si la chica se encontraba dormida, pero le impacto al verla arrodillada al lado de la cama rezando sin percatarse de su aparición.

-Si realmente hay un Dios ahí arriba, por favor ayúdame, que sea tu voluntad si esta en mi destino perder mis recuerdos pero ayúdame a sobrevivir, dame la fuerza necesaria para salir adelante- las palabras de la chica inexplicablemente llegaron a su inexistente corazón, el había dejado de creer en Dios cuando sintió que no hizo nada cuando le arrebataron lo que más amaba…su hijo. La chica continuo arrodillada en un pacifico silencio que incluso a él le llego de manera inexplicable, la comodidad y tranquilidad que le producía estar cerca de ella le daba miedo, era algo totalmente nuevo de lo que no estaba preparado.

Salio de la habitación casi huyendo, alejándose de ella, de aquellos pensamientos y sensaciones, cuando vio aparecer a uno de los enfermeros que había reconocido de la plática y se dirigía a la habitación de la muchacha se detuvo en seco.

-¿Donde vas?- le preguntó enojado, el enfermero lo miro victorioso y le dijo.

-Tengo que ir a dejarle los medicamentos a un paciente- pero Edward no tenia nada de estúpido, pues en esa sección del piso solo habitan tres pacientes, dos de ellos eran adultos mayores y la chica del 301, por otra parte al ver el médicamente "Frovatriptano" de uso exclusivo para dolores de cabeza, no le cabía dudas a donde se dirigía.

-Puedo ir yo, dámelas de todos modos tengo que chequearla- le dijo con superioridad.

-Puedo hacerlo yo doctor no se preocupe- le dijo temeroso.

-Se que tienes un buen corazón, pero no, tengo que examinarla y ese no es tu deber, ahora ve a trabajar- le dijo cuando le arrebato el pastillero de las manos.

Camino temeroso por el pasillo hasta llegar a la habitación de la chica, toco tres veces y al escuchar un "pase" con una dulce voz, entro.

-Buenas tardes- le dijo Edward en un tono muy profesional, la vio costada sobre la cama con ambas manos sobre sus sienes y los ojos fuertemente cerrados, pero en el momento

Que escucho la voz de Edward, esta los abrió ipso facto-¿Te duele la cabeza?- le pregunto por lo obvio y además por que de seguro ella había pedido el medicamento en recepción.

-Si, fue de un momento a otro, se me parte la cabeza- le dijo la chica compungida, Edward se sentía extrañamente mal por verla tan indefensa y sufriendo -¿Usted trae los medicamentos?- le pregunto la chica sacándolo de sus pensamientos, Edward se percato de que la estaba observando más de lo que debería, miraba la profundidad de sus ojos incluso la tristeza que se veían en ellos.

-Si- le contesto simplemente y se las entrego, Edward se acerco y con sus dedos toco sus sienes para revisarla, pero el toque de sus dedos con su piel fue una extraña sensación, su piel era sumamente suave y delicada, la chica lo observo sin miedos, todo aquello que sentía cuando un hombre se acercaba a ella y más aún cuando intentaban tocarla desaparecía con aquel doctor de los ojos mágicos, como le decía en su interior. El contacto visual fue profundo e inexplicable para ambos, Edward masajeaba las sienes de la chica y la miraba sin pestañear, mientras la chica ensimismada y absorta en esas esmeraldas no se percato de que ni respiraba.

-Respira- le dijo Edward volviendo en si y alejándose de ella –Estas bien, con esas pastillas el dolor cederá- le dijo fríamente cubriéndose nuevamente con esa caparazón que años atrás construyó –Tuviste suerte de que las secuelas fueran solo unos dolores de cabeza- le dijo como si nada.

-¿Y que pasa con mi memoria?- le pregunto la chica algo ofuscada, no sabia si era por la poca preocupación que le daba a ese hecho tan importante o ante la frustración de haber perdido tan hermosa conexión y que él la haya roto como si nada.

-Puede que sea pasajero- le dijo restándole importancia –Ojala yo estuviera en tu situación- susurro bajito, tan bajito que la chica creo imaginarlo.

Esa tarde Edward se fue de vuelta a su casa con un fuerte dolor de cabeza ya que no dejaba de darle vuelta a todo lo ocurrido en el día, específicamente lo sucedido en torno a la chica y a la visita de Alice. Al llegar a su casa fue como si todo el desorden se acentuara para demostrarle que realmente necesitaba contratar a alguien para que lo ayudara y pronto, pero se negaba fervientemente a aceptar la idea de su hermana así que llamo a una agencia de empleos inmediatamente.

-Buenas tardes agencia de empleos ¿en que lo puedo atender?- pregunto una mujer desde la otra línea del teléfono.

-Buenas tardes señora- le dijo Edward con su usual voz aterciopelada que para él era de lo más normal, pero para el sexo opuesto causaba un gran revuelo.

-Señorita- le corrigieron desde el otro lado de la línea, Edward hizo una leve mueca de disgusto al pensar en una señora mayor (por el tono de su voz) intentando flirtear con él.

-Buenas tardes señorita- le dijo con desagrado –Quisiera contratar a alguien para el servicio de limpieza, la paga es buena y ofrezco vivir en mi casa por la lejanía.

-¿Sr. Cullen? Si no me equivoco- pregunto la mujer con una nota de felicidad que no le paso desapercibido a Edward.

-Si así es- le contesto.

-Sr. Cullen seré franca con usted y con todo el dolor de mi alma le informo que nuestras trabajadoras informaron que se negaban a trabajar para usted si volvía a llamar- le dijo apenada –Verá, todas se quejan por la lejanía donde usted vive, pero me aseguran que si usted decidiera vivir aquí en la ciudad ellas encantadas…-Edward no la dejo terminar pues no quería empalagosos halagos y mucho menos comentarios acerca del lugar donde tan feliz era viviendo.

-No se preocupe, buscare en otra agencia, buenas tardes- y colgó sin esperar a lo que la mujer le dijera. Intento en 5 agencias más y en todas sucedió lo mismo, era como si su caso hubiese sido comentado entre todas las agencias pues ahora todos le ponían la misma traba. Bufo exasperado y nuevamente la idea de Alice volvió a su cabeza.

-Ni loco- dijo en voz alta cuando camino sin ánimos por los sillones recogiendo algunas camisas sucias y yéndolas a dejar a la lavadora, la que a los 30 minutos comenzó a sonar fuertemente y sin explicación. Edward no es que fuera un completo inútil en las labores domésticas, solo que no se concentraba del todo y siempre le faltaba algo, como en este caso no le había agregado agua por lo que la lavadora sonaba por la sequedad.

Cuando su casa estaba medianamente "aceptable" se dio una ducha y se acostó sumamente cansado lo que lo llevo a encontrar el sueño a los pocos minutos. Lamentablemente para él fue un sueño bastante intranquilo, la primera imagen que vio fue a la chica de la habitación 301 tirada entre las rocas de la misma manera en que la había encontrado, luego a personal medico intentar abusar de ella, lo que lo hacia contraerse de rabia al ver esa imagen, luego la vio a ella sentada sobre la acera pidiendo dinero y con esa imagen se despertó de golpe sudando frío.

-Esto esta saliéndose de los limites- dijo en voz baja temiendo aceptar cualquier cosa en voz alta –No puede seguir así- y con la decisión en su cabeza se acomodo nuevamente para seguir durmiendo.

A la mañana siguiente Edward se sentía sumamente enfermo, le punzaba la cabeza la cual la tenia ardorosa y sudada, él como medico sabia que estaba enfermo y con fiebre, pero su responsabilidad lo llevo a levantarse y manejar al trabajo en aquellas condiciones. Al pasar por recepción, la mujer le pregunto preocupada si se encontraba bien, Edward simplemente asintió enojado pensando que mejor se metiera en sus asuntos, le molesto aún más cuando Jasper apareció en su consulta los pocos minutos de que él llegara, de seguro la recepcionista algo le había dicho.

-Me dijeron que tenias cara de enfermo, pero no me especificaron que estas horriblemente mal- le dijo luego de que colocara una de sus anos sobre su frente –Has sido sumamente irresponsable en venir manejando así de enfermo Edward- le dijo algo molesto –Te llevare a tu casa- le informo.

-¡No!- le dijo aún mas molesto –Tengo pacientes que ver.

-Los repartiré con otros doctores, tomate unos días- le dijo su cuñado -¿Hace cuando que no tomas vacaciones? ¿6 años?- le pregunto, peor Edward no respondió lo que alerto a Jasper de que estaba realmente enfermo como para comenzar a perder la conciencia. Rápidamente Jasper hizo venir a algunos enfermeros para que se llevaran a Edward alguna habitación, en la que lo conectaron al ver que estaba deshidratado por la alta fiebre. Así Edward paso internado su primer día en el hospital, al siguiente día cuando Jasper fue a revisar a la chica quien escucho la puerta abrirse su corazón se acelero, pero al ver entrar a Jasper su sonrisa decayó un poco pero no del todo para disimular su decepción.

-Lo se, lo siento soy el Dr. Hale- le dijo con una sonrisa cómplice, la chica se ruborizo he hizo un gesto de no importa con sus hombros.

-¿No te come la curiosidad de saber como el Dr. Cullen no te a visitado?- le pregunto con una sonrisa maliciosa.

-Solo si quiere compartirlo, pero sino, no hay problema- le dijo despreocupada, pero la verdad es que se moría de ganas de saber por que no la había visitado en casi dos días.

-El doctor Cullen llego ayer a trabajar como de costumbre, pero llego enfermo por lo que tuvimos que internarlo y…- le contaba Jasper.

-¿Esta bien?- le pregunto la chica llena de preocupación, pero al notar que había sido demasiado efusiva se ruborizo.

-Si no te preocupes- la tranquilizo Jasper y puso su mano sobre el hombro de la chica para calmarla lo que ella se tenso un poco por el contacto tan cercano con aquel hombre, totalmente distinto de haber sido Edward –Saldrá a más tardar mañana por la mañana ya completamente sano, debe haber sido alguna especie de virus que ataco su sistema inmunológico que al parecer se encontraba con las defensas bajas- le contó –Ahora bien, tienes que tomarte tus medicamentos para que te recuperes- y le entrego tres pastillas para diversos malestares.

La chica a pesar de que el Dr. Hale le había explicado que el Dr. Cullen mejoraría y que mañana a más tardar saldría con el alta, lo que la llevaba a deducir que quizás en dos días más él al visitaría, no dejaba de preocuparse, lo que no entendía.

Más extraño aún fue que pasara una semana completa y el Dr. Cullen no la visito más, lo que la ponía ansiosa, nerviosa y triste, cuando Jasper fue a darle su último chequeo pues salía al día siguiente, no aguanto más y le pregunto.

-Disculpe Dr. Hale pero el Dr. Cullen… ¿se encuentra bien? Es decir- se enredaba con sus propias palabras -¿Ya le dieron su alta?- le pregunto ruborizada, Jasper se sintió un poco incomodo y triste por la chica, entendía realmente su verdadera pregunta.

-Si él ya salio con su alta médica- le dijo simplemente.

-Es decir que ¿ya ha vuelto a trabajar?- le pregunto al chica, Jasper lo dudo un poco y la miro a los ojos para buscar algo en ellos.

-Si, se integro al día siguiente de su alta- le informo triste. A la chica aquella información provoco que se le apretaran todas las entrañas, sentía tristeza y desilusión ante el hecho de que él no la haya visitado en toda la semana ¿Algo habrá hecho ella que él ya no la visitaba?

Por otra parte Edward luego de ser ingresado por deshidratación, comenzó a tener sueños bastante extraños, pero el que más recordaba por dos razones, la primera por que fue muy mágico para él, doloroso, hermoso y feliz a la vez. Y la segunda razón y la más molesta era por que debido a la fiebre comenzó a delirar y a hablar entre sus sueños y Jasper lo oyó.

-¿Quién es ángel?- le pregunto su cuñado sumamente extrañado por aquel termino, sobretodo si venia de alguien como Edward, éste se puso sumamente rojo al recordar aquel termino.

En su sueño se encontraba la chica de la habitación 301 radiante y sumamente hermosa que la hacia parecer un ángel, y de la mano llevaba a un niño de aproximadamente 6 años quien sonreía ampliamente al encontrarse con Edward.

-¿Anthony?- pregunto Edward con la voz quebrada al ver las similitudes entre él y Tanya. Aquel dolor que siempre intentaba mantener al margen se reavivo como fuego.

El pequeño le sonrío aún más y miro luego a la chica –Ella es mi ángel- le dijo a Edward, -Ahora será el tuyo así que cuídala que ella también te cuidara- le dijo con una sonrisa pacifica en su rostro, Edward sintió unas gruesas lagrimas por sus ojos al ver que la imagen de su hijo que nunca llego a conocer se desvanecía.

Desde aquel día que Jasper le pregunto por quien era su ángel y él recordó que había soñado con la chica, lo que le parecía ya demasiado pensar hasta en sueños en ella, es que decidió tomar distancia ya sea como medico o como cualquier otra cosa, eso había sido un sueño, une estúpido y sentimental sueño que jamás podría acercarse si quiera a la realidad, ya que él no había alcanzado siquiera a ver los ojos de su hijo.


Chicas uy que feliz soy, siii 19 RR en el primer cap ^^ se los agradezco muchoooo!! bueno le cambie un poco el summary para que no se tomen dobles sentidos pues como me preguntaron por ahi si Edward era gay...en abstoluto nooo, no escribo tano OCC o cosas muy bizarras, trato de mantener a los personajes lo mas fiel al libro por que es asi como los amamos =)!!!

", Natalie aka Isabella, alijas1002, Kelda Ylonen Cullen, Raquel, ALiCuLLeNSwAn, jackypttz, Lanchiitaahh Swam, yolabertay, pequeña, BarBieOrt, qvuelvallover, kuker, valivali, catitacullen, Carmen Cullen-.i love fic" gracias chicas por el apoyo y espero que me dejen saber que les parecio este cap en donde ya se ve un poco por que Edward es como es, dejenme sus hipotesis´por que he leido unas muy interesantes, aahh sy sobre esto "ALiCuLLeNSwAn" tienes bloqueado para que te pueda contestar los Pm asi que por aca te digo xD que me asombras como siempre, jajajaj pensando casi cm yo por que te diste cuenta de que son dos personas :P por el titulo!!!

En fin, a las chias que agregaron la hsitoria espero que me dejen su parecer para poder mejorar en lo que vaya ma y acentuar lo que les guste, besos y que tengan una linda semana =)