Disclaimer: Los personakes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento hsitorias en mi cabeza y los utilizo por ser tan maravillosos.

Este capitulo esta inspirado y dedicado 100% a mi amiguo Rafita, quien no esta pasando por un buen momento, a diario uno se explica como puede seguir existiendo personas con mentes cerradas y poco solidarias. Ustedes al leer este cap veran una parte triste de la sociedad, que aunque minima sea, sigue siendo una realidad, la discriminacion y la falta de ignorancia incluso puede pasar sobre los sentimeintos de los demás, mi niño te digo que tienes todo mi apoyo y cuenta conmigo en lo que sea, por muy minimo.


"Ayuda"

Una nueva semana volvió a transcurrir para Bella en completa soledad ya que Edward no había vuelto a visitarla, ya estaba resignada si era obvio, lo malo es que no había tenido la real oportunidad de agradecerle lo que había hecho por ella al llevarla tan rápido al hospital. Parte de su paranoia con respecto a los hombres había vuelto, cada vez que algún doctor, enfermero o cualquier encargado de revisarla o darle sus medicamentos, Bella volvía a descontrolarse ya que no quería que nadie la tocara, se sentía desvalida ante un hombre, quizás a quien le daba una minima de oportunidad era a Jasper ya que él había sido bastante atento como para ganarse su confianza.

-¿Cuándo podré levantarme? Estoy aburrida- le pregunto una tarde al Dr. Hale.

-El alta estará para unos días más- le informo con una sonrisa amistosa –De levantarse, seria buena idea que caminaras un poco para que tus huesos no se atrofien estando tanto tiempo acostada, podrías caminar por el hospital.

-¿De verdad?- le pregunto la chica esperanzada, Jasper asintió.

-Le pediré a una enfermera que ayude a levantarte- y acto seguido salio dejando a la chica contenta de poder caminar aunque sea por el hospital.

Así la chica al fin pudo salir de aquella prisión llamada "cama", camino sin rumbo fijo, simplemente quería estirar las piernas pero comenzó a sentirse extraña ya que parte del personal medico la miraba con lastima y con curiosidad, como si fuera un bicho extraño. Al llegar a la esquina más cercana, doblo en ella, encontrándose con un letrero que rezaba "área infantil", pero le parecía extraño ya que para ser un lugar donde habían niños, el lugar estaba bastante solitario, sin risas o juegos.

Miro por el gran ventanal que daba a los niños, quienes todos se encontraban acostados con sus caritas sumamente aburridas.

-Lo siento señorita, pero no puede pasar si no usa la ropa estéril del hospital- le informo una enfermera cuando ella estaba por cruzar el umbral para hacerle compañía a los pequeños.

-¿Qué tienen?- le pregunto la chica algo curiosa, más que nada por el hecho de que se encontraran solos sobre todo en horario de visita para todo el hospital.

-Ellos son niños afectados con VIH Sida- le informo la enfermera apenada, la muchacha se llevo las manos impactada por tal noticia, vio nuevamente a los pequeños, así era, eran pequeños que padecían de un virus sumamente peligroso.

-¿No pueden tener visitas?- le pregunto extrañada, pero la enfermera la miro como si tuviera tres cabezas y rió sarcásticamente.

-Estos niños nunca reciben visitas, la gente es ignorante y huye cuando se enteran de que están enfermos- le dijo con una clara tristeza, a Bella aquello le dolió en su corazón y a la vez la lleno de impotencia, no podía creer que los prejuicios de la gente ante una persona con Sida los llevara a rechazar aquellos pequeños carentes de atenciones y mimos.

-¿yo podría visitarlos?- le pregunto la chica con una calida sonrisa mientras los miraba, la enfermera la miro incrédula pensando que en cualquier momento la chica se reiría de ella y saldría huyendo despavorida, pero en los ojos de la chica no encontró más que determinación y entusiasmo.

-¡Si claro!- le dijo contenta.

-¿Tienen libros y esas cosas?- le pregunto mientras la enfermera le entregaba una bata, zapatos, una mascarilla y un gorro estéril para no transmitirle alguna bacteria o germen a los pequeños con sus defensas bajas.

-Si, cuando entre al lado de la puerta encontrara un armario, en el se encuentran juguetes y libros- le dijo feliz.

Así la chica entro sin miedos o dudas, sino que feliz de poder hacer algo provechoso con su vida ahora que no recordaba nada de ella, los pequeños se extrañaron al verla, sobre todo por que no tenia aspecto de enfermera.

-Hola- los saludo tímidamente la chica, los pequeños le movieron sus manos a modo de saludo y la chica les sonrío amablemente –Quería saber si ¿alguien quiere jugar conmigo?- les pregunto y vio con satisfacción como se les iluminaba sus caritas llenos de emoción.

-¿Sabe que estamos enfermos?- le dijo uno de los niños más grandes que tenia percepción clara de sus situaciones, pensando en que en el preciso momento la joven supiera por que estaban prácticamente asilados, ella saldría huyendo como tantas otras y dejaría a los que eran más pequeños desilusionados…nuevamente

-¿Es relevante para poder jugar con ustedes? Le pregunte a la enfermera y me dijo que podían jugar sin problemas- y le guiño un ojo al muchacho, quien le sonrío ampliamente.

-¿Cómo te llamas?- le pregunto un pequeño que bajo de su cama y se acerco temeroso a la chica, quien le sonrío y lo tomo en brazos y lo recargo sobre su regazo, todos los chicos incluyendo al muchacho más grande miraban la escena maravillados por la bondad de reflejaba la mujer.

-No lo recuerdo- le dijo triste –Por eso es que estoy en el hospital- y se encogió de hombros, el pequeño que estaba en sus brazos estiro levemente su manita para acariciar su mejilla, pero luego se arrepintió temiendo que la chica se espantara y se fuera, la joven al percatarse de lo que el pequeño haría, le tomo la mano y se la acerco ella misma a su mejilla para luego besarle la palma, el pequeño le sonrío feliz.

-Yo tengo un nombre para ti- le dijo mirándola a los ojos –Te llamaras Bella porque

Eres muy linda- y todos los pequeños gritaron un ¡Si!, la chica se ruborizo incluso por las ocurrencias de los pequeños, y así quedo la joven de la habitación 301 llamada como Bella.

-Yo soy Ian, el es Alex…- así el pequeño comenzó a presentarlos a todos.

Las primeras horas la pasaron jugando con cubos de lego y armaron grandes torres, luego colorearon libros y cuando ya no querían jugar con aquellos juguetes, comenzaron a jugar a las escondidas por todo el cuarto, Bella como era llamada la joven ahora por los pequeños, reía sinceramente por lo bien que se lo estaba pasando, aquellos pequeños estaban sacando su parte más infantil que no recordaba, estaba tan sumida en sus juegos que no vio que desde afuera un doctor de ojos verdes intensos, que brillaban fascinados la miraba embobado.

-Lleva ahí todo el día- le dijo Ángela quien lo estuvo mirando largo rato desde el final del pasillo y percibió aquella mirada.

-¿Ella sabe?- pregunto por la enfermedad a la que todos huían, su asistente asintió con una sonrisa.

-Ella pidió poder entrar a jugar con los pequeños.

-Entra y dile que se le ofrece un puesto en el hospital para que se haga cargo de jugar con ellos- su tono de voz cambio a uno más seco y formal, esa era una buena idea para ayudarla, ya que la loca idea de su hermana Alice no estaba en discusión.

-Pero no existe tal vacante en el hospital- le dijo Ángela.

-Bueno, ahora la hay, luego sales y me informas que te dijo.

Así su asistente asintió y entro donde los pequeños, no sin antes implementarse con las vestimentas adecuadas para no traspasarle algún germen.

-Hola, Buenas tardes- los saludo a todos.

-¡Hola Tía Ángela!- gritaron todos los pequeños al unísono.

-¿Les puedo robar unos minutos a esta jovencita?- les pregunto mientras tomaba del brazo a Bella, algunos pequeños hicieron ruiditos de desconformidad y tristeza, pero dejaron partirla cuando ella les aseguro que volvería.

-Hola- le dijo Ángela con una sonrisa, la joven le respondió el saludo y se preguntaba que querrá decirle –Verás, el director del hospital te ha visto como interactúas con los pequeños y te esta ofreciendo un trabajo aquí en el hospital, para que estés con ellos.

-¿Me quieren pagar para que juegue con los pequeños?- pregunto extrañada, a lo que Ángela asintió –Puedo hacerlo gratis- le dijo como ofendida la joven.

-Dada tu situación te vendría muy bien un sueldo.

-Creo que mi situación, y con todo respeto te lo digo, es mi situación, ya veré como lo soluciono, gracias de todas maneras por la oferta- y se fue nuevamente con los pequeños, dejando a Ángela sumamente desconcertada, ella salio al encuentro de su jefe que la miraba con la duda marcada en el rostro.

-Dijo que no- el desconcierto en su voz era clara, y en lo primero que pensó Edward era en que tanto cariño y amor por el prójimo no podía ser tan sincero.

-¿Le hablaste de cuanto seria su salario?- le pregunto pensando en que si no lo había hecho, el hacerlo de seguro haría cambiar su opinión.

-De hecho, ella dijo que podría hacerlo gratis- Edward que estaba mirando hacia la joven al escuchar las palabras de Ángela se giro a verla confundido –Se ofendió cuando se lo ofrecí como un trabajo- le explico, y el desconcierto en el rostro de Edward era claro, miro nuevamente a la joven que jugaba animadamente con los pequeños, quienes parecían que tenían más energía de lo que habían demostrado en todo su tiempo hospitalizados.

Edward decidió entrar para comprobarlo por él mismo, ya que los tiempos en donde confiaba de la buena voluntad de las personas claramente estaba enterrado en lo más profundo de su corazón y no estaba dispuesto a dejarlo salirlo así por que si. Bella estaba escondida concentrada detrás de una cama a espaldas de la puerta, por lo que nunca se percato de la llegada de Edward, por el contrario, como los pequeños se escondían en ligares tan obvios ellos si se percataron de quien entraba en el lugar.

-¡Buenas tardes Dr. Cullen!- saludaron, Bella en su lugar se tenso al escuchar el grito de los pequeños y se levanto levemente para encontrarse al hombre que inexplicablemente había extrañado aquellas semanas.

-Buenas tardes- dijo Edward con una sonrisa mirando a todos los pequeños y luego a Bella.

-¿Me la prestan unos minutos?- les pregunto.

-¿Por qué todos se llevan a Bella?- bufo uno de los pequeños cruzándose de brazos Edward lo miro extrañado no por su reacción que podría calificarse como obvia, sino que por lo que había dicho.

-¿Bella?- pregunto sin entender para luego mirar a la joven, quien levanto los hombros para restarle importancia.

-Si Dr. Cullen, Bella nos dijo que no recordaba su nombre así que nosotros le pusimos así por que es muy bonita- le dijo el pequeño Ian -¿no cree usted que es como las princesas de los cuentos?- la joven se ruborizo por el comentario del pequeño, pero sobre todo por que sentía la mirada penetrante de Edward, pero él lo dejo pasar, la voz de su mente al escuchar al pequeño le gritaba que el termino "Bonita" era quedarse corto ante tanta ternura y "hermosura", agito su cabeza para quitar aquellos pensamientos y cambio el tema drásticamente, causando un pequeño dolor en el pecho de la joven por su poco interés por su persona.

-¿Podríamos?- le pregunto Edward y con un movimiento de su mano le indico el pasillo para poder hablar, la joven miro a los pequeños y se disculpo solo con la mirada.

-Dígame Dr. Culle ¿Que se le ofrece?- le pregunto Bella sin mirarlo a los ojos, por que si lo hacia, sabia que imprudentemente la pregunta de "¿Por qué no me a visitado" escaparía de sus labios sin control.

-Me entere de que se te ofreció un trabajo en el hospital- le dijo, emitiendo el hecho de que fue su propia idea –Y dado que en otro lugar se te exigiría documentos y una identificación para conseguir trabajo, veo que este es el mejor que podrás conseguir, el director del hospital podría hacer una excepción dado tu caso hasta que recuperes la memoria- y Edward pudo escuchar como su voz fue cada vez más suave, algo realmente intenso en su pecho rogaba por que la chica aceptara.

-Agradezco a quienes pensaron en mi para este trabajo, pero la verdad es que me sentiría mal cobrar por jugar con ellos- le dijo mirando a través del ventanal a los chicos que estaban reunidos en un circulo cuchicheando.

-No lo veas así, tómalo como una compensación a la ayuda que estas dando, después de todo tienen que comer y un lugar donde vivir- "estúpido, ella puede vivir contigo"- le susurro su voz, aquella acotación había sido incluso más de lo que podía soportar –Cállate- susurro bajito para el mismo.

-¿Disculpe?- le pregunto Bella al escuchar que había dicho algo, pero no alcanzo a reconocer el que.

-no nada- dijo rápidamente -entonces ¿que dices?, si no lo aceptas lo más probable es que otra chica venga y tu no los verás nuevamente, ellos se ven bastante cómodos contigo- y escuchaba como su voz interna se reía de el mismo por aquel manejo emocional que estaba dándole, por primera vez, la joven lo miro algo asustada, él tenia toda la razón y si no era ella seri otra, alguien que trabajara solo por el dinero y no con cariño.

-Esta bien- dijo algo avergonzada –Pero no es necesario que sea un sueldo completo- le exigió de inmediato e involuntariamente Edward sonrío realmente, cuando se percato de ello, cambio su rostro al Edward de siempre.

La chica estuvo tres días más hospitalizada solo por precaución, pero su cuerpo ya había recobrado toda movilidad y fuerza, había hablado con Jasper acerca de la factura de su estadía en el hospital y éste le informo que no se preocupara de ello ya que el Director decidió no cobrarle nada en agradecimiento por aceptar el trabajo, Bella le pidió si podía indicarle donde estaba su oficina para ir a agradecerle personalmente, pero Jasper al Recordar que Edward pidió expresamente no mencionarlo, le dijo que el director pasaba todo el día ocupado en reuniones y casos difíciles con el resto de los doctores, al menos la chica tenia un problema menos, el otro problema que tenia, o más que problema ya que estaba solucionado era donde viviría, había dejado de ser un problema ya que había aceptado la invitación, lo que la mantenía nerviosa pensando en que quizás no fue lo mejor.

Edward aunque intentara no pensar en ello, sabia que esa mañana Bella saldría con su alta medica y aunque la vería quizás por los pasillos del hospital, la duda de saber donde viviría seguía latente en su cabeza, llamo a Jasper para preguntarle por un paciente que el sabia perfectamente que estaba mostrando mejoría y cuando ya iba a cortar la comunicación, le pregunto con voz despreocupada acerca de la chica.

-¿Ya le diste el alta a Bella?- si, definitivamente las noticias volaban rápido y ya todo aquel que había tenido algún acercamiento con la chica, sabia que ese era el nombre que le habían puesto los pequeños.

-No- le respondió Jasper y Edward pudo imaginar las pequeñas risitas de él por su ridículo intento de no sonar interesado –la dejare con la encargada del piso por que tengo que entrar a pabellón ahora, así que si tu puedes ir a ver si se encuentra bien, te lo agradecería- y le corto la llamada antes decirle que medicamentos recetarle, una leve sonrisa amenazaba por salir de los labios de Edward, pero por dignidad como decía él, la contuvo.

Camino hacia la habitación 301 recordándose internamente que no lo hacia por gusto propio, sino por que su cuñado y mejor amigo se lo había pedido expresamente a él, al entrar al cuarto vio que la chica estaba ya vestida con ropas que le dieron en el hospital ya que la suya con la que llego era inservible, la chica estaba pensativa mirando por la ventana así que Edward carraspeo para llamar su atención.

-Dr. Cullen- dijo con una tímida sonrisa -¿Viene usted a firmar mi alta?- le pregunto.

-No, pero ya esta firmada en recepción para que puedas irte, Jasper esta en pabellón así que me envío a mi para ver que te vas en perfectas condiciones- Edward se sentía ridículo estando nervioso, desde que era un adolescente que no volvió a tener crisis de nervios, sin duda esta chica sacaba cosas nuevas en él, pero no pensaría en ello, es el simple hecho de sentir pena por su situación, así comenzó a auscultar su corazón y sus pulmones comprobando que todo estaba bien, midiendo sus reflejos. Aquella duda que se había instalado en su cabeza no pudo con él y la saco a flote -¿quería saber si ya habías encontrado lugar a donde iras?- la chica no dejaba de mirar sus manos, que a estas alturas ya no tenían magulladuras, solo el cabestrillo que tenía que usar unas semanas por precaución.

-La verdad es que si- seguía sin mirarlo –Uno de los enfermeros, Mike Newton me ofreció un cuarto que estaba detrás de su casa- le explico tímidamente y algo en el pecho de Edward rugió con rabia, conocía a las ratas como Mike y sabia que no lo hacia de buena fe, también pensó en que ella era muy inteligente en haber aceptado, Edward intento ocultar su molestia.

-Me parece optimo que estés con alguien que pueda ayudarte en el caso de que necesites ayuda medica- y con esas palabras intentaba convencerse a si mismo que no había razón para enojarse.

-Si, así es- le dijo Bella –Más que nada esa fue la razón por la que me convenció- y la voz de su cabeza nuevamente se hizo presente "ella había dicho que no, pero él la logro convencer astutamente" sacudió aquella voz.

La chica lo miraba sin entender sus propias sensaciones, extrañamente se sentía temerosa, sabía que algo andaba mal con su vida y seguía con esa sensación de huir, correr siempre en sentido contrario a la gente sobre todo de los hombres, pero ahí junto al Dr. Cullen todo era diferente, se sentía agradecida por la ayuda que le prestó al auxiliarla y haber sido tan rápido para salvar su vida, sentía una gran gratitud hacia él, sin contar la extraña sensación de confianza incluso antes de conocerlo y conocer su ayuda.

-Bueno Dr. Le agradezco lo que ha hecho por mí- le dijo mientras le tendía la mano para despedirse, Edward lo dudo por unos segundos, no sabía por qué y cómo lo encontró una niñería pues él era un caballero ante todo, le tendió su mano para despedirse, pero se arrepintió al sentir la fuerte descarga eléctrica que le provoco el tacto con la chica, Edward rápidamente la soltó, ella también lo había sentido he intento hacer como si nada hubiese pasado, lo miro nuevamente agradecida y salió de la habitación.

Al salir la enfermera le entrego su alta y una bolsa con sus medicamentos, Bella la miro extrañada y la enfermera le explico que así lo habían dejado estipulado, Bella le escribió una pequeña nota al Director agradeciéndole su ayuda y la oferta de trabajo, así la dejo en recepción para que ellos se la hicieran llegar ya que como le había hecho saber Jasper, "siempre" estaba ocupado.

Edward seguía en la habitación debatiendo en su interior lo que debía hacer, ese extraño sentimiento de protección que nació en él desde que la vio y que se acrecentaba a diario al verla, aunque sea de lejos y ella no lo supiera, seguía ahí, incluso negándoselo el mismo, también pensó en aquella oferta de Mike y en la rabia que sintió de que Mike fuera más rápido que él mismo, con la resolución en su cabeza corrió a toda velocidad a lo que sus piernas le permitieran escaleras abajo pues si esperaba el ascensor se demoraría más, cuando llego al lobby le pregunto a la recepcionista si había salido una chica de cabello ondulado color café de estatura aproximada al metro setenta, la recepcionista le dijo que hace solo unos minutos salió alguien de esas características y giro hacia el lado derecho, Edward no espero más indicaciones y siguió esa dirección, la diviso una cuadra más adelante y volvió a correr como si su vida dependiera de ello.

-¡Bella!- le grito cuando estaba a pasos de ella, la chica instantáneamente se volteo pues esa voz seria única y lamentablemente sabia que nunca la podría olvidar, cuando se giro vio a Edward acercarse a ella, él estaba agitado lo que le indico que venía corriendo a su encuentro.

-¿Si Doctor se me ha quedado algo?- le dijo extrañada de que alguien como él se haya tomado la molestia de seguirla por si algo se le olvido en el hospital, de ser así hubiesen enviado al encargado de los recados o a la misma recepcionista he incluso esperado a que ella fuera al día siguiente al trabajo.

-Yo… la verdad es que- ¿Cómo se lo preguntaría sin sonar un psicópata o acosador? Para él esto era todo nuevo, desde la preocupación hasta la amabilidad –La verdad es que me preguntaba si es que quisieras vivir conmigo.


Chicas dosculpen la demora, he sufrido una crisis de inspiración y si leyeron al inicio tengo un amigo con algunos problemitas y no tenia cabeza para otra cosa, para hacerle cambiar de tema le conte sobre este hobby que hacia y mi crisis de inspitación, él esta pasando por algo parecido la verdad y me pidio que lo incluyera como una critica social y así lo hice, no sabia como incluirlo sin irme a los extremos, no iba a poner una Bella o a Edward son una enfermedad tan terrible, pero algo se me ocurrio, espero que nadie se sienta pasado a llevar ya que la forma de pensar es de cada uno, yo lo escribo de la forma en que yo lo persivo, en fiin!!!

agradecerle a las chicas sus RR que me hacen super feliz y me dan las fuercitas para continuar la historia y no dejarla en el olvido, haganme feliz y diganme que les parecio este cap y sobre todo a este EDward tan cabezotas xD