Disclaimer: Los personakes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento hsitorias en mi cabeza y los utilizo por ser tan maravillosos.

Summary: Edward es un ermitaño doctor que vive solo en compañía del mar ¿Que pasara cuando ésta traiga consigo a una tímida chica y a una osada ilusión? las Obsesiones son peligrosas, sobre todo cuando hay que tomar una decisión.

Gracias chicas por su fidelidad y comprensión, para ustedes este cap "ALiCuLLeNSwAn, Bia93, Yirla, Carmen Cullen-.i love fic, BlackCullen, liduvina, yolabertay, mabel, Aiiram, karito CullenMasen, E. Cullen Vigo, NoiteBarbie , IvanaCullen"


"Reacción"

EPOV

4:00 A.M.

Y aún sin poder dormir, la imagen y la sensación de aquella enloquecedora mujer aún seguían dando vueltas en mi cabeza, la suavidad de sus labios tan hechizantes que me hicieron perder la noción del tiempo, que me dejaron pasmados sin poder reaccionar, fue tarde cuando lo logre pues aquella misteriosa ilusión había desaparecido. Me daba vueltas y vueltas sobre la cama intentando conciliar el sueño pues necesitaba encontrarme en perfectas condiciones para la reunión en el hospital, en algún punto de la madrugada pude dormir, pero el sonido de mi celular me saco del tan anhelado sueño, antes de contestar mire el reloj de la mesita y comprobé que el supuesto sueño habían sido muy poco pues eran las 5.43 A.M.

-¿Diga?- pregunte somnoliento sin mirar el registrador.

-Edward, hermanito perdóname por molestarte a estas horas- sonreí al escuchar la voz de mi hermana Rosalie.

-Rose que tal, sabes que nunca me molestas ¿Qué me cuentas?- le pregunte una vez que ya estaba sentado sobre la cama, encendí la luz de la mesita y comenzamos a hablar.

-Al fin he conseguido la transferencia- sonreí, su voz se escuchaba llena de emoción al informarme que al fin la han podido transferir desde la empresa de modelos de Paris hasta acá donde esta toda su familia –Es por eso que no me he aguantado la hora y debía de llamar.

-¿Vienes con Emmett?- le pregunte recordando al novio de mi hermana, un gran atleta que conoció en Paris y que las veces que lo he tratado para las vacaciones a demostrado ser perfecto para mi hermana.

-¡Si! Él esta encantado con volver a América, en un par de semanas estaremos de regreso- me informo –Llamare a Alice para que me consiga un departamento por la zona, no le digas nada a mis padres para que sea una sorpresa- finalmente tras unos minutos más de explicarme como había conseguido que al fin en la empresa de Paris la dejaran partir, pues Rosalie Cullen era una modelo muy cotizada y cada vez que alguien tenia su contrato, no la dejaban partir hasta mucho después, así cortamos la llamada, frustrado por mi falta de sueño bajé hasta la cocina por algo para beber, en la cocina intente no emitir ningún ruido para no despertar a Bella…Bella suspire.

Otra vez lo había hecho, otra vez la había olvidado interponiendo a otra mujer sobre ella, sabia lo que quería, a ella, quería jugármela por ella e intentar algo serio con aquella chica que me demostraba cada día con su forma de ser lo equivocado que estuve todo este tiempo, aquella chica tan frágil y, verdadera y única que me hipnotizaba con sus sonrisas calidas.

Me asombre a mi mismo dejando la cocina y caminando en dirección al gran ventanal que conectaba con la terraza y a su vez me dejaba apreciar la larga extensión de playa, mis pies por si solos me guiaron hacia donde mi inconciencia quería partir, buscar alguna explicación real a lo que me producía esta otra chica salida desde no se donde, quizás de mi propia cabeza, pero al parecer incluso una ilusión necesitaba adictamente ver nuevamente.

-¿No puedes dormir?- la voz de Bella me sobresalto al no esperármelo, el vaso con zumo de naranja que tenia en las manos se me cayo de entre los dedos impactando en la cerámica con un fuerte sonido debido al silencio que se produjo -¿Estas bien?- en dos pasos tenia a Bella mirándome preocupada, le sonreí con una disculpa en la cara por preocuparla innecesariamente, ella me sonrío y se dirigió a algún lugar, un par de segundos apareció nuevamente con un paño en sus manos para limpiar el desastre que había provocado.

-Déjalo ahí yo lo limpiare- le dije de inmediato al ver que estaba arrodillada limpiando el jugo, ella continuo con lo suyo pero gracias a los primeros rayos de sol que me entregaban el amanecer pude ver como ella despreocupadamente pasaba su mano por entre los cristales del vaso, me agache de inmediato tomando su mano entre las mías, ella se sobresalto ante la extraña descarga que se produjo ante mi tacto, levanto su mirada y sus ojos brillaban hermosamente invitándome a acercarme más a ella, inevitablemente así lo hice y sentir su aliento a centímetros de mi comenzó a perturbarme la cabeza, tan calida y tierna como ella sola, una imagen asalto mi cabeza involuntariamente, seducción y lujuria era lo que me adentraba al mar, me separe bruscamente al verme pensando en otra mujer mientras intentaba besar a Bella, ella no se merecía tal cosa.

-¿Qué haces despierta a esta hora?- le pregunte cuando me separe de ella, pude ver dolor en sus ojos al creer que la estaba rechazando, un par de segundos más y la hubiese besado, ella lo sabia y no había intentado evitarlo, ella al igual que yo lo quería, pero necesitaba hacer las cosas bien, era absurdo estar pensando en otra "mujer" si la quería besar a ella.

-No podía dormir, vi la luz encendida de tu habitación y salí pero al escuchar ruidos en la cocina decidí salir a ver quien era- la mire desconcertado.

-Eso fue muy tonto de tu parte Bella ¿te imaginas hubiese sido un ladrón o un acosador? Podría haberte ocurrido algo- y me acerque a ella para abrazarla, pensar en que algo malo pudiese ocurrirle me aterraba realmente, en las condiciones que la había encontrado era suficiente para una sola persona, ella no podía pasar por algo similar nuevamente, y yo personalmente me encargaría de ello.

-No seas exagerado Edward- dijo mientras se removía de mi agarre –No creo que alguien venga a robar a un lugar tan apartado- sonreí ante su ingenuidad, nuevamente la mire a los ojos que seguían algo tristes.

-¿Pasa algo?- le pregunte dudoso, ella esquivo mi mirada para decirme que nada ocurría pero no le creí –Bella ¿Qué anda mal?- le pregunté nuevamente tomando su rostro entre mis manos para que no me apartara la vista, le rogaria perdón si ella sentía que la estaba lastimando con mis indecisiones.

-Es solo, no lo se, solo pensaba ¿has encontrado algo acerca de mi vida?- su pregunta freno en seco mis cavilaciones y mentalmente me golpee por ser tan egoísta, yo pensando en que su tristeza se debía a mi y ella solo estaba preocupada por recuperar su vida pasada, yo preocupado de decidirme si jugármela por ella y sacarme de la cabeza esas extrañas ilusiones y ella solo quería conocer su vida, recordar a su familia, amigos, quizás hijos y esposo.

-Lo siento- le dije bajando mi mirada –La verdad es que lo había olvidado con tanto trabajo- mentí solo un poco, ya que las veces que había recordado el buscar su pasado, lo único que tenia que hacer era llamar al mejor investigador y esperar, pero la verdad es que no quería que ella se fuera de mi lado al encontrar su vida pasada.

-OH, esta bien no era mi intención presionarte- su voz me dejaba apreciar claramente su tristeza.

-Perdóname Bella, prometo hacerlo hoy mismo- le prometí mirándola a los ojos para que viera la verdad en ellos –Es solo que…- le iba a confesar mis miedos cuando el teléfono de la casa sonó para cortar aquel momento, bufe exasperado por la irrupción y camine para tomar el teléfono, era Alice quien no dejaba de gritar por la emoción de saber que Rose regresaba a casa.

BPOV

Me costo lo inimaginable el rechazar su invitación a cenar ¿pero para que confundirme más? Suficiente tenia con verlo a diario he imaginarme ser dueña de su corazón, de su atención, estar en su cabeza a todo momento.

¿Cómo decirle que no me importaba saber quien era? Mientras estuviese a su lado nada de eso carecía de importancia para mi, la tristeza que él pudo apreciar era simplemente al sentirme rechazada ¿Cómo alguien tan simple como yo podía causar algún efecto atractivo para él? Partiendo por el dolor y rechazo que le producían las mujeres, alguien más tentador a la simple Bella quizás podía soñar con llamar su atención ¿pero yo? Que va, en mis mejores sueños, quizás había sido solo una ilusión cuando creí que él quería besarme así como yo lo deseaba.

Desearía poder ser más atrevida y jugármela, ser mas osada y coquetearle, pero me avergonzaba y me sentía ridícula el siquiera pensarlo, de todos modos él jamás lo notaria.

Finalmente ese día nos fuimos a trabajar en un incomodo silencio, yo por mi parte intentaba alejarlo de mi cabeza, era inútil seguir dándole vueltas al asunto, Edward Cullen jamás podría verme de otro como que no fuese su acción del día, cuando baje del auto para irme en dirección al área infantil, él me sonrío amablemente.

-Esta tarde no te escaparas de la cena, Alice quedo en pasar a recogerte para que compren un vestido y te llevara al restaurante- su sonrisa torcida provoco que el oxigeno se me atorara en los pulmones, asentí seguramente como una tonta y salí antes de cometer alguna estupidez.

Al llegar junto a los pequeños una gran sonrisa cubrió mi rostro, s que inevitablemente ellos se habían convertido en mi vida, desconocía por motivos obvios mi pasado, quizás tenia un esposo, hermanos, padres o hasta hijos que se preocuparían por mi, pero aquí me sentía como en casa, como si nada me faltase, lamentablemente para mi, la ecuación era perfecta cuando tenia a Edward a mi lado, pero ¿Qué tan real podía ser aquello? Me concentre mejor en los niños que estaban entusiasmados con la idea de tener una tarde de títeres, siempre y cuando eso si, se comieran todas sus verduras del almuerzo.

-¡Bella!- escuche la inconfundible voz de Alice llamarme desde el otro lado del pasillo, estaba marcando mi tarjeta de salida cuando ella pareció, gracias a los pequeños mi día había transcurrido rápidamente sin recordarlo, ahora que veía a Alice y recordaba por que estaba aquí me tensaba de inmediato.

-Que tal- dije con una sonrisa no muy convencida.

-Vamos Bella que mi hermano no muerde- baje la vista avergonzada, que transparente podía llegar a ser o quizás es que Alice era demasiado perceptiva.

Así con esa emoción chispeante que solo ella podía poseer fuimos al centro comercial, Alice tenía un gusto bastante fino para la ropa y los accesorios, pero yo no podía permitirme algo semejante, mi suelto iba directo para ayudar a pagar las cuentas y comprar víveres para la casa, aunque a Edward no le pareciese no permitiría que él se llevase todos los gastos.

-No puedo aceptarlo Alice- le dije mientras me obligaba a probarme un vestido sumamente caro, finalmente para que me dejara en paz me lo probé pero me espante de inmediato, el vestido color salmón tenia un gran escote que mostraba prácticamente la mitad de mis senos, si es que no se escapaba alguno, una abertura por el costado que mostraba mis piernas como si no tuviese ropa puesta, ¡definitivamente no!

-¿Ya te lo has puesto?- me pregunto con evidente diversión, claro que ella conocía aquel modelito, modelito que no usaría jamás, no iba con mi personalidad, salí vestida nuevamente con mis ropas, Alice me miro extrañada –Imposible que no te quede, puedo saber dese lejos que talla eres- me dijo frustrada como si ella estuviese mal.

-No Alice, no usare algo así ni muerta- le dije seria y decidida, tras unos largos minutos alegando que era simplemente una cena con Edward, quien se sentía mal por la omisión de ser Director del hospital y yo por mi parte aludí a que acepte tal invitación por sentirme agradecida por su hospitalidad, no era un gran evento como para ir casi desnuda y aunque lo fuese no cambiaria mi forma de ser por ello.

Finalmente y tras varias luchas opte por algo más recatado y aunque Alice protesto incluso mientras me llevaba al restaurante, decidí vestir un traje de pantalón negro y algo suelto arriba.

-No entiendo por que decides esconder aquellas curvas que volverían loco a cualquiera, incluyendo a mi hermano- dijo frustrada.

-Alice iré a cenar a un restaurante no a un cabaré- le dije por enésima vez, la verdad es que pelear con Alice era bastante cansador pues nunca se daba por vencido.

-Ya, ya- dijo finalmente, después de todo ya no podía hacer nada pues ya estábamos en el restaurante, ella me jode un "suerte" antes de marcharse, suspire fuertemente para alejar el nerviosismo, al entrar el maître me guío hasta la reservación Cullen y ahí, con todo su esplendor, Edward me esperaba con una magnifica sonrisa.

-Estás muy linda- me dijo con una sonrisa y beso el dorso de mi mano, me corrió la silla galantemente y me senté.

-Gracias- le dije tímidamente –Ni te imaginas las que me a hecho pasar Alice- el rodó sus ojos, él era su hermano por lo que podría jurar que entendía a lo que me refería.

La velada paso amenamente, conversamos de nada y de todo a la vez, en realidad yo me maravillaba con las historias de Edward, Alice y Rose, su otra hermana la cual no conocía, pero al parecer pronto lo haría, tengo que reconocer que de vez en cuando me sentía nostálgica por aquel pasado incierto que no conocía, era extraño, si el precio que debía pagar para estar cerca de Edward era ser una persona desmemoriada, creo que lo pagaría nuevamente, lo malo era no tener en estos momentos algún bonito recuerdo, alguna anécdota que poder contarle, quizás algún baile de primavera, alguna pelea con algún hermano, algo.

-¿Te estos aburriendo, verdad?- lo mire nuevamente volviendo al presente, el dejar volar mi cabeza me sacaba de vez en cuando de la realidad.

-No para nada, solo intentaba recordar algo para contar- él me sonrío comprensivamente y tomo mi mano por sobre la mesa.

-No es necesario que presiones tu cabeza Bella, los recuerdos irán apareciendo cuando menos te lo esperes- y su otra mano la deslizo por mi mejilla, sentí el rubor subir por ellas y como un haz de luz brillante un recuerdo estaba frente a mi, ese hombre nuevamente aparecía en él, fuerte, rudo, imponente, acechándome victorioso, como si disfrutase el intimidar.

-Por favor estoy cansada- le decía mientras él se acercaba más y más.

-Eres mi esposa y exijo que cumplas tus deberes como tal ¿o quieres que te sea infiel con la primera mujerzuela que pase?- me veía a mi misma rogando por que así fuera, en el preciso instante en que él se abalanzo sobre mi para forcejearme a algo que no quería hacer, desperté.

-¡NOOO!- grite asustada levantándome de la silla y provocando que varias miradas se posaran sobre mi, Edward me miraba asustado desde el otro lado de la mesa.

-¿Estas bien?- se acerco rápidamente, sentía el latido de mi corazón en los odios, estaba mareada y asustada, en un impulso me abrace fuertemente a Edward, sintiéndome segura y protegida -¿Bella estas bien?- pregunto nuevamente, yo negué con la cabeza sin poder decir nada, él comprendió y de inmediato pidió la cuenta para pagarla y de inmediato salir de ahí, en el auto podía sentir las miradas que me echaba Edward cada cierto tiempo, no quera hablar de lo sucedido y menos de lo que había visto, no solo por el miedo que me daba recordar a aquel hombre, sino que me dolía mucho más recordar que él había dicho que yo era su esposa, aquel hombre que había visto quizás como un recuerdo o solo en sueños, me llamaba su esposa, si yo le temía. Así fue que decidí hacerme la dormida mientras iba recostada en el asiento del copiloto, intentando acompasar mi respiración para no ser descubierta, eso si, podría jurar que Edward sabia de mi intención pero agradecí el que no insistiera.

Cuando el auto se detuvo, él se bajo y rodeo el vehiculo para venir por mi, me tomo entre sus brazos haciéndome estar como en casa y me llevo al interior de la casa, me llevo a mi cuarto donde me dejo tendida sobre la cama, me beso la frente y se disponía a salir.

-No te vayas- le pedí con un hilo de voz, aún me sentía temerosa, él me sonrío comprensivamente y se recostó a mi lado, invitándome a recostarme sobre su pecho, algo sumisa acepte pero estando ahí olvide todo, inhale su exquisito aroma y así olvide toda preocupación, todo temor. Pasaron varias horas o quizás solo minutos, teniendo a Edward así sentía que el tiempo volaba, él creía que estaba dormida y así lo quise yo para no tener que explicar aquel arrebato en el restaurante, pero todo aquel pensamiento se fue a la basura cuando sentí sus manos sobre mi cintura y de inmediato mi cuarto reacciono, sentí un calor nuevo nacer desde mi centro hasta mi cuello, me sentía infantilmente hormonal pidiendo por más, pero eso no debía ser, intente calmarme y no demostrar nada pero era sumamente difícil, quería más de él, cuando estaba por abrir mis ojos y pedirle que me tomara sin importar que pudiese pensar de mi, él alejo su mano tan abruptamente que creí que él sabia que estaba despierta, pero no, el suspiro fuertemente y se removió dejándome sobre la cama.

-Descansa bonita- me dijo muy cerca de mi oído, aquella cercanía me hizo tiritar de pies a cabeza pues ya me encontraba bastante sensible ante su cercanía, sentí que me cubría con una manta, lo escuche salir del cuarto, bajar al primer piso, espere algún otro ruido pero nada, en completo silencio me asome por la ventana y lo vi caminar por la playa, suspire frustrada, para nada había salido este día como lo tenia pensado, rendida volví a mi cama e intente presionar mi cabeza aún más para recordar a ese hombre que tanto miedo me daba.

EPOV

Me sentía extrañamente enojado, cuando Bella reacción así ante mi tacto debo confesar que me desconcertó, jamás creí que le pudiese molestar, al parecer yo estaba tomando las señales de modo erróneo, pensaba que podía ser correspondido por ella pero estaba equivocado, luego de aquella extraña reacción ella se mantuvo en completo silencio, sin decirme que era lo que había hecho mal, intentando hacerme creer que iba dormida cuando podía escuchar su corazón aun latir como un colibrí. Su petición de que me quedara con ella me desconcertó un poco pero la verdad es que si ella me invitaba a permanecer cerca de sus brazos no creía poder negarme, el sentir su cuerpo cerca del mío me llenaba de extrañas sensaciones, era un vibrar exquisito que me llenaba de la punta de los dedos de los pies, hasta el último bello capilar. En un extraño arrebato lleve mis manos hacia la curvatura de su cintura, cubierta extrañamente siempre por prendas sueltas, me deje maravillas por como se sentía aquel contacto y de la nada mi cabeza se lleno con inusuales imágenes, Bella debajo de mi cuerpo completamente desnuda pidiéndome que la hiciera mía por todas posiciones conocidas –¡No!- pensé de inmediato asustado por aquel hilo de pensamientos, de inmediato retire mis manos sobre ella, sintiéndome inmundo por aquel comportamiento, Bella era ingenua, dulce y tierna, ella no merecía que un estúpido como yo se comportara de ese modo, así que simplemente me fui de ahí antes de que cometiera una locura.

-Descansa bonita- me acerque a su oído y le dije, pero al instante me arrepentí pues aquella cercanía me hizo saborear su dulce aroma, con la mente perturbada por todas aquellas nuevas sensaciones que me despertaba Bella, salí de casa y mis pies me llevaron a mi otro infierno, el que estaba creando mi cabeza.

Me veía a mi mismo absurdamente buscándola, recorrí la extensión de playa dos veces y nada, incluso me adentre al mar sin importar mojarme, ya me parecía tan natural que aquel detalle era ínfimo, frustrado y avergonzado por reconocer aquel deseo incontrolable de verla, de dejarme llevar por mi imaginación, regrese a casa donde la otra cara de la moneda me esperaba, aquella chica que llego a demostrarme que no todas las mujeres eran iguales, a mostrarme que existían las segundas oportunidades, ella era real ¿el problema? El deseo perturbador y la ternura de la ingenuidad se estaban debatiendo poderosamente en mi cabeza y por primera vez en mi vida, sentía que comenzaba a perder el control incluso de mi cabeza.


El cap en si quedo cortito pero es que no tengo tiempo para agregarle algo más pues me mandan a acostarme ya que mñn viajo x el fin de semana a un bautizo, en fiin, de cualquier modo tiene lo más relevante e importante que quiero que sepan, espero les guste y nos veremos en unos días más en otra actu.

Que tengan un lindo fin de semana y mis felicitaciones a las chicas que trabajan ^^