Disclaimer: Los personakes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento hsitorias en mi cabeza y los utilizo por ser tan maravillosos.
Summary: Edward es un ermitaño doctor que vive solo en compañía del mar ¿Que pasara cuando ésta traiga consigo a una tímida chica y a una osada ilusión? las Obsesiones son peligrosas, sobre todo cuando hay que tomar una decisión.
"Gustos y Pertenencia"
Camine sin prisa pero con paso decidido y firme por aquella húmeda y fría arena, mi cabeza y mi cuerpo sabia a la perfección donde me dirigía y a quien deseaba ver por lo que las ansias eran enormes pero la convicción de que si la vería me calmaba.
Como lo supuse, ahí estaba ella contoneándose al ritmo de las olas completamente desnuda, invitándome a hacerla mía y a disfrutar de aquella lujuria y sensualidad que emanaba por cada fibra de su piel.
Camine, o podría decir que flote embobado, en dirección a ella sin apartarla de mi vista para que no desapareciese como muchas veces lo había hecho, a medida que me acercaba podía escucharla llamándome en susurros que se perdían con el viento pero que perfectamente podía entenderlos, era completamente excitante escucharla llamarme con aquel hilo de voz, podía jurar que ella estaba completamente consiente de cuan afectado estaba con su presencia, ya estaba a pasos de ella, con el mar hasta la cadera, cuando vi que se erguía.
-No te vayas- le pedí, aunque sonó más como una suplica, al levantarse de su posición me permitió contemplar toda la extensión de su espalda, incluyendo el nacimiento de su trasero que comenzaba a ser mi perdición si no apartaba la vista, ella comenzó a girarse lentamente hacia mi, mi corazón se acelero ante la idea de poder ver su rostro, pero con un destello luminoso su rostro se perdía ante aquella luz tan poderosa que la hacia verse perfecta, como un ángel o una deidad, definitivamente aquella mujer no podía ser terrenal, sobre todo cuando dejo todo su cuerpo expuesto hacia mi que brillaba con menor intensidad pero que era perfectamente visible, sus redondos senos se erguían para mi invitándome a acariciarlos, su plano vientre era la perfecta bienvenida a seguir aquel camino que me llevo a la perdición, al pecado mismo de tomarla ahí mismo
-No me iré si tu no quieres- la escuche decir con una voz cadenciosa, suave pero completamente sensual que se mezclaba con el susurro del viento.
Sonreí cuando camino hacia mí contoneando sus caderas, su cercanía elevaba mi temperatura corporal haciéndome perder la cordura, como un autómata mis manos se fueron hacia su cintura acercándola más a mí, llenándome con su dulce y embriagador aroma.
-Me vuelves loco- le susurre cuando al fin la tuve entre mis brazos, cerré mis ojos para disfrutar de aquella cercanía, sobre todo cuando sentí como sus pezones se endurecían contra mi pecho, acaricie su espalda sin contenerme a bajar mis manos hacia sus nalgas, ella suspiro audiblemente ante mi tacto.
-Si vas a comenzar algo, será mejor que seas capaz de terminarlo- abrí mis ojos algo desconcertado con aquella invitación que tan difícil se me hacia poder rechazar, sin pensarlo retrocedí con ella aún en mis brazos y poco a poco comencé a bajar hasta que quedamos tendidos a la orilla del mar, podía sentir el agua tocarnos pero estar en aquella posición en aquel lugar, hacia la situación dolorosamente excitable. Me subí sobre ella cargando todo mi peso en mis brazos y ella respondió de la mejor manera, abriendo sus piernas para mí invitándome al paraíso mismo, mi respiración era acelerada y aquel bulto guardado en mis pantalones comenzaba a doler como los mil demonios, como si pudiese leer mis pensamientos, ella tomo la determinación de facilitarme la situación y con suma maestría desabrochó mi pantalón y jalarlo con una fuerza poco sutil de una mujer, le sonreí cuando sentí su desesperación y deseo aumentar al igual que el mío haciéndose notar, con la punta de mi miembro podía sentir el interior de sus muslos.
-Estas jugando con fuego- le advertí pero lo único que obtuve como respuesta fue que irguiera sus caderas, rozándose aún más contra mí, gemí audiblemente ante aquel contacto y ella solo rió picadamente.
-Déjate de advertencias y hazlo ya- me apresuro, yo tenia pensado en provocarla, disfrutar de su cuerpo y su sabor pero realmente su necesidad era el reflejo de la mía por lo que simplemente decidí cumplir sus deseos.
-Edward- escuche de pronto aquella voz que contenía tanto dolor que me hizo salir de aquella burbuja llena de pasión y deseo, levante mi vista en dirección al lugar de donde provenía y vi a Bella parada a escasos pasos de mi mirándome con aquellos ojos ventanas de su alma que me reflejaban lo rota, traicionada y rechazada que se sentía, escuche una risita de debajo de mi y con la vacilación en mi rostro mire a aquella mujer que me había hecho perder la cordura que poco a poco comenzó a difuminarse, luego levante mis ojos nuevamente hacia Bella que tenia su rostro surcado en lagrimas y lentamente comenzaba a desaparecer.
-¿Bella? ¡Bella!- la llame con mi voz que me picaba en la garganta por lo alto que le grite, ella simplemente me miraba con decepcionada mientras me levante e intentaba alcanzarla, cuando la quise tomar del brazo ella desapareció por completo mientras en mi aparecía un dolor inexplicable y volvía a gritar su nombre para que regresara a mi.
-¡Edward, Edward despierta!- escuche su voz tan fuerte y clara que me asuste y me levante de un salto, dándome cuenta así que todo aquello había sido un sueño y una pesadilla a la vez. Cuando al fin me oriente en donde estaba y con quien estaba, la mire y me tranquilice al ver que sus ojos solamente estaban con sueño y algo preocupados -¿Estas bien?- pregunto preocupada, yo sin pensar la abracé y la acerque a mi, la parte en que ella aparecía en aquel sueño despertó un miedo en mi, el miedo a que ella se esfumara realmente de mi vida, era increíble como había llegado a calar profundo en mi vida esta mujer que poco sabia de su vida pero que su personalidad me envolvía completamente, si hacia una comparación con aquella mujer que imaginaba en el mar y Bella, lo único que podía decir era que la otra mujer desbordaba sensualidad pero nada más, en cambio Bella me entregaba toda aquella calidez que siempre anhele para formar un hogar, ella con su presencia simplemente llego a demostrarme lo equivocado que estuve todo este tiempo después de mi quiebre con Tanya, a demostrarme que aún podía confiar y entregar mi corazón ¿pero por que me seguía sintiendo tan confundido? Como si agua y aceite quisiesen coexistir a la vez en mi mundo, como si negro y blanco fueran perfectos y quisiesen ser simplemente gris ¿pero seria posible? Bella era real y tangible, calida y tímida, mientras que mi cabeza me hacia imaginar haciéndome desear pasión y desatar una bestia que no creí poseer, pero era Bella la que estaba aquí junto a mi, todo lo demás era simplemente producto de mi imaginación ¿verdad? –Edward me estas asustando- dijo Bella aún en mi férreo abrazo, reaccione ante su voz y salí de aquellos pensamientos para alejarla solo un poco de mi y verla directamente a los ojos.
-¿Qué sucederá cuando recuerdes, cuando conozcas realmente de tu vida? ¿Me dejaras?- le pregunte asustado mientras los músculos de mi cuerpo se contraían llenos de miedo, ella se soltó de mi agarre y se sentó a mi lado con sus manos en su regazo, su vista bajaron de inmediato al jugueteo de sus dedos mostrándome lo nerviosa e incomoda que se sentía con mi pregunta, unos cuantos tortuosos y largos segundos y ella respiro audiblemente.
-Aunque debiese, creo que no podría- reconoció avergonzada, una enorme sonrisa apareció en mi rostro con su confesión, simplemente la acerque a mi abrazándola con fuerza para que dejase de estar incomoda o avergonzada, pensé en algo amoroso que decirle pero preferí dejar eso para otro momento, haría las cosas bien y con calma con Bella ya que ella se lo merecía.
-Esas son realmente buenas noticias- le dije en el odio, pude sentir como su cuerpo tirito y simplemente lo asumí al frío de la noche, fue en ese momento que me percate de aquel corto pijama de seda que me dejaba apreciar un poco más de su cuerpo, cerré mis ojos para concentrarme y relajarme, aquel sueño además de haberme dejado preocupado por Bella, había despertado no solo ideas en mi cabeza, sino que partes de mi cuerpo.
Bella a los pocos minutos se fue de regreso a su habitación dejándome un poco más calmado con la idea de que no me dejaría ¿pero que sucedería si tiene esposo o hijos? Las cosas cambiarían drásticamente y aquello seria un factor tan importante en su vida que no podría competir con ello.
Decidí por mi bien mental y por la promesa que le hice que apresuraría la investigación, contrataría al mejor investigador para que diera con la vida de Bella, obviamente me aseguraría que la información llegase primero a mis manos y así evaluar si era necesario decir todo de una vez.
Al siguiente día me contacte con Demetri Di Lombardo ya que me habían asegurado que era el mejor investigador y rastreador de todo el país, así que lo cite en mi oficina al medio día.
-Dr. Cullen, el Sr. Di Lombardo acaba de llegar- me informo Ángela.
-Hazlo pasar- le dije de inmediato, la cita con Demetri era de suma importancia que incluso tuve que aplazar algunas consultas para más tarde.
Cuando la puerta de mi oficina se abrió, dio paso a un hombre muy bien vestido con cierto aire misterioso y calculador, le hice un ademán con la mano para que entrase y se acomodase en la silla que estaba delante de mí.
-Buenas tardes Sr. Cullen- me saludo y me tendió su mano, la que acepte para responderle el saludo.
-Buenas tardes Sr. Di Lombardo.
-Solo Demetri- me corrigió, yo le pedí de igual modo que solo me llamase por mi nombre de pila -¿En que puedo serle útil con mis servicios?- pregunto, sonreí complacido por lo directo que resultaba ser, solo esperaba que fuese realmente eficiente como me dijeron.
-Espero que todo lo que diga quede en este lugar y se mantenga la mayor discreción- le dije serio entrando de lleno al tema realmente importante.
-Así ha sido siempre para mi Edward, una vez cumplido mi trabajo, esta platica será como si nunca hubiese existido- me dijo a la defensiva con su rostro sin ninguna expresión, en parte me sentía tranquilo por su manera de trabajar, pero a la vez me hacia sentir levemente intimidado.
-Eso espero- dije con un aire superior para demostrar que él estaba aquí para trabajar para mi por lo que yo seria su superior.
-Entonces ¿en que te puedo ayudar?- dijo un poco más calmado, le explique toda la situación con respecto a Bella, en las condiciones, lugar y forma en que la había encontrado y lo importante que era para ella poder reencontrarse con su pasado y saber quien era.
-No negare que será sumamente difícil encontrar algo de ella puesto que la has encontrado prácticamente a la deriva y sin ninguna pista por donde partir- dijo mientras mantenía su vista en sus apuntes que estaba anotando.
-Había pensado en que podrías comenzar cerca de la costa de donde la he encontrado, de haber estado lejos no habría resistido tanto tiempo con vida- le dije, el apunto las indicaciones de cómo llegar hasta la costa en donde vivía y me pidió que le tuviese una foto de Bella y una próxima citación en donde le gustaría conversar con ella por si es que recordase algo que para ella sea irrelevante pero para él algo importante, asentí y le dije que lo llamaría en cuanto la tuviese la foto y le informaría a Bella acerca de una reunión con él.
A la hora del almuerzo me dirigí al área infantil por Bella, quien irradiaba una ternura y un encanto maravilloso mientras jugaba con los pequeños, después de un par de minutos observándola detalladamente ella se giro para pillarme contemplándola, le sonreí y ella de inmediato se ruborizo viéndose avergonzada, los niños más grandes al comprender el por que su cambio comenzaron a silbar y a lanzar besos manifestando como si fuese una escena romántica, Bella los hizo tranquilizarse y salio a mi encuentro completamente colorada.
-Los niños son grandes intuidotes- le dije cuando estuvo a mi lado, ella no despego la vista de sus pies -¿Quieres que vayamos a almorzar?- le dije divertido.
Así fue que ambos salimos a un restaurante que quedaba un par de cuadras del hospital, le informe acerca de mi cita con Demetri y las buenas expectativas que el tenia de poder encontrar su pasado.
-Tengo miedo- dijo de pronto viéndome directo a los ojos.
-¿De que?- le pregunte, tome su mano que estaba sobre la mesa y se la acaricie con mi dedo pulgar.
-Tengo miedo de conocer mi vida, puede que no me guste o que necesariamente tenga que volver a ella- el temor que reflejaban en sus ojos me traspasaron llenándome de el mismo temor.
-Llegado el momento de saber la verdad lo solucionaremos cariño- le dije amablemente dándole un apretón a su mano en señal de apoyo, Bella me sonrío pero aquel gesto no llego a sus ojos.
-¿Y si tuviese un marido?- pregunto asustada, mis músculos se tensaron ante aquella idea y un fuerte sentimiento de dominio creció en mi interior, ella era mía y no estaba dispuesto a compartirla con nadie.
-Soy capaz de competir, incluso con él, por ti- le dije con determinación, ella me miro inquisitivamente a los ojos intentando buscar alguna mentira o duda en mis ojos, pero al verla relajarse y sonreír tímidamente me relaje yo también al ver que me creía.
Con un agradable sentimiento de esperanza nos separamos para terminar nuestros labores, Bella realmente valía la pena y la cuidaría a como diera lugar, aquella mujer creada por mi cabeza la expulsaría a como diera lugar, en primer lugar partiría por evitar el salir a caminar por las noches para dejar así de imaginármela y si llegase a sentir la necesidad de verla, pondría todo de mi para no hacerlo, respetaría a Bella incluso con el pensamiento.
Nuestros días pasaban tranquilos y sin prisas, conociéndonos más y más a niveles insospechados, incluso estuve una semana completa sin pensar en aquella mujer dueña de mis tormentos. Fue un viernes por la noche en la que estábamos viendo la televisión cuando se me ocurrió una brillante idea.
-Acompáñame al supermercado- le dije divertido, Bella me miro extrañada y luego dirigió su mirada al reloj del muro.
-Edward pasan de la medianoche, dudo mucho que haya un supermercado abierto a esta hora a menos que sea en Europa- le reí sin humor por la poca imaginación.
-Entonces vamos a un minimarket de aquellos que son las 24 hrs que se encuentran en las gasolineras- Bella subió a su habitación a ponerse zapatos y salimos, al llegar Bella tomo una canasta para llevar lo que tuviese pensado pero le negué y fui por un carrito que me daba más espacio.
-¿Qué estamos buscando?- pregunto mientras miraba los pasillos sin saber en realidad lo que buscaba, tome su mano y entrelace nuestros dedos
Y ella de inmediato me miro asustada.
-Tú solo sígueme- y la guie a mi paso, puse en el carrito una variedad de helados, frutas, chocolates, cereales, sabores de leches, algunos picadillos salados y porque no decirlo, una variedad reducida de licores.
-¿Piensas hacer algo una fiesta?- pregunto cuando estuvimos en la fila de la caja para pagar, le sonreí divertido.
-Es algo meramente científico, experimentaremos un poco- Bella se encogió de hombros y me siguió en todas mis locuras, luego alquilamos unas películas de todo tipo, desde ciencia ficción, drama, cómica hasta unas animadas.
-Sigo perdida- me dijo cuando se giro en el asiento del copiloto y observaba todas las bolsas que llevábamos, al llegar a casa le pedí simplemente que se pusiera algo cómodo y que confiara en mi.
Cuando Bella desapareció acomode todas las compras sobre la gran cama de mi habitación y coloque en el reproductor la primera película que tome de la bolsa "Shrek" me pareció una película acertada para comenzar, el humor siempre era bienvenido para todos los gustos, Bella golpeo suavemente y la hice pasar, miro sobre mi cama la comida que compre y en sobre la mesita con ruedas deje las cajas con los helados -¿Toda esta comida es para los dos?- pregunto incrédula, yo asentí y le sonreí orgulloso de mi idea.
-Ya que no recuerdas, probaremos cuáles son tus gustos- Bella me sonrió radiante ante la idea que había tenido.
-Solo espero tener capacidad para comer todo aquello- ella se sentó a mi lado posicionándonos lo mejor posible para comenzar la noche de pruebas.
Comenzamos con la variedad de helados, sabores como "suspiro limeño", "pie de limón", "frutos del bosque", "menta con chips de chocolate", "crema de frambuesa", "lúcuma" e incluso algo tan simple como "piña" pero era importante tener variedad para tener la certeza de sus gustos, comenzamos a cucharear cada tambor, la película nos tenia riéndonos a carcajadas y para crear un poco, comenzamos a mezclar los sabores, realmente me la estaba pasando genial, como hace mucho no lo hacía, cuando ya habíamos bajado bastante de cada helado, puse una nueva película "Gladiador" Bella me miro extrañada por aquel titulo.
-¡Ey!, es una excelente película- me defendí, cuando la película comenzó abrimos las bolsas con papas fritas con diferentes sabores, desde jamón serrano hasta queso, suflés y la gran variedad de chocolates rellenos con distintos jarabes y frutos.
-Ya no puedo más- dijo mientras se llevaba las manos a la boca como si fuese a devolver todo lo comido.
-Nos faltan cosas por probar- le dije divertido, la verdad es que yo también estaba bastante satisfecho, a estas alturas habíamos visto ya cuatro películas y el sol comenzaba a vislumbrarse por el horizonte.
-Si como algo más estallare- me acerque a ella y limpie con mi dedo un poco de chocolate que quedaba en la comisura de sus labios, Bella se paralizo ante mi tacto y sentí cierto miedo a que me rechazara, quizás no había sido buena idea ser tan impulsivo.
-¿Entonces? Le pregunte una vez que me senté frente a ella haciéndome el desentendido de aquella reacción -¿Cómo queda la preferencia de gustos?- Bella se lo pensó un poco y me miro fascinada.
-Debo decir que me ha parecido una excelente idea aunque no podre comer en días- verla sonreír de aquella manera me hizo sentir sumamente contento, el ayudarla y verla así de feliz era algo que no tenia precio –Definitivamente me quedo con el helado de piña, el chocolate sin relleno y las películas animadas- la mire extrañado, nunca me hubiese imaginado que sus preferencias fuesen tan simples, aunque debo decir a su favor que todo aquello relacionado con Bella me gustaba debido a su simpleza.
-Hoy en la noche haremos lo mismo pero con algunos libros que me gustaría recomendarte y quizás en la semana escucharemos algunos temas y probaremos algunos licores si es que te parece- sus ojos brillaron de emoción ante la idea.
La siguiente semana seguimos experimentando con diferentes actividades, me era sumamente fascinante verla tan abstraída cuando leía, luego de una semana y más de una docena de libros de diferentes categorías, Bella se quedo con "cumbres Borrascosas" como su nuevo título favorito, aunque decía que "orgullo y prejuicio" era lejos un buen oponente a disputarse aquella categoría, cuando intentamos con los licores y los deportes, fue todo un completo fracaso, lo que conseguimos del primero fue a una Bella completamente dormida y en la segunda un paradero al hospital por un dedo meñique fracturado, por suerte levemente.
Cuando seguimos con mi colección musical, nuevamente me asombro al ver su clara preferencia con la música clásica que coincidía a la perfección con la mía, acompañamos aquella tarde con un excelente "Chardonnay", el silencio era sumamente cómodo y relajante, solo las notas de los violines y pianos nos envolvían a ambos, de vez en cuando nos quedábamos mirando fijamente a los ojos intentando descifrar el enigma de esta extraña relación, la paz interior que Bella me entregaba era embriagante y adictivo, la necesidad de tener más de ella y que ella tuviese más de mi comenzaba a llamarme poderosamente, estas dos semanas habían sido de ensueños y temía el arruinarlo, pero si no daba un paso ahora ¿Cuándo? Con la decisión clara me acerque a ella mientras sonaba "Nocturne In C-Sharp Minor" de "Janusz Olejniczak" de fondo, Bella no parpadeo en todo momento mientras me acercaba a ella y me sentaba a su lado tan cerca que su aliento me impactaba de lleno el rostro provocándome cierto cosquilleo por todo el cuerpo.
-Bella…yo- pensé en la mejor manera de plantearle la idea de conocernos un poco más, más incluso de lo que nos habíamos conocido estas últimas semanas, en saber que ella después de todo lo vivido también podía darme una oportunidad a mí, si tiempo era lo que necesitaba estaría dispuesto a dárselo pero necesitaba decirle que un fuerte sentimiento comenzaba a crecer en mi, deje la copa de mi vino sobre la mesa y tome el de ella entre mis manos para dejarlo también sobre la mesa y así poder acaparar por completo el tacto de sus suaves manos, pude apreciar como la respiración de Bella se aceleraba ante mi cercanía y eso me dio esperanzas de que quizás esto era reciproco.
-¿Tu que Edward?- me pregunto entre atemorizada y avergonzada.
-Bella yo…- cuando estaba completamente decidido a decirle este fuerte sentimiento que crecía por mi hacia ella, el timbre de la puerta principal sonó arruinando por completo el momento, Bella y yo suspiramos al mismo tiempo frustrados, yo me acerque al equipo de música para apagar esta y Bella sin esperarme se irguió para ir directo a la puerta principal, espere un par de segundos pero estaba comenzando a tardar más de lo necesario, pensé por un momento que podría ser uno de los pocos vecinos de la zona pero de ser así, Bella ya hubiese estado de regreso para informarme que alguien me necesitaba por lo que decidí en ir a investigar por su demora, Bella estaba sujeta a la puerta mirando algo en el exterior por lo que me acerque para ver qué era lo que la tenía tan inmóvil.
-¿Qué es lo que miras?- le pregunte, iba a decirle algo divertido cuando note que al otro lado de la puerta había un hombre y no era uno común y corriente, era Emmett, lo hubiese abrazado eufóricamente por su llegada que de seguro venia con mi hermana, si no fuese porque estaba estático mirando fijamente a Bella, un deseo completamente bestial creció en mi cuando él no era capaz de apartar sus ojos de mi Bella y ella avergonzada por aquella mirada tan profunda y penetrante la devoraba, Rosalie apareció a sus espaldas sonriendo llena de emoción pero al ver la misma escena que se llevaba a cabo frente a mí, sus ojos cambiaron a cierta aprensión y miedo al sentirse amenazada.
De regresoo, aaaggg no saben lo mucho que me desagrada el no poder actualizar al ritmo que a mi me gusta (y se que a ustedes tambien) pero estos malditos certamenes me tienen con un animo de los mil demonios, ya que duermo y como poco pero una vez que comienzo a tocar estas hermosas teclas y dejo volar la imaginación todo cambia y me relaja, definitivamente Fanfiction es la mejor medicina para el estres, hace bastante que no actualizaba esta historia e incluso me hace sentir mal puesto que hace un par de dias atras la recomendaron en una pagina muy buena (link en mi perfil) y varias chicas nuevas se incluyeron e incluso me preguntaron si la continuaria, perdon por la demora pero se que me entienden por todo lo de la uni, ya esta semana que viene me quedan solo dos evaluaciones más y al fiiiiiiiin descansoooo!
Lo otro que queria contarles es que a peticion de varias chicas me cree un facebook para que me agueguen y charlar por el chat que tiene incluido, espero se animen!
Para las chicas que me siguen en "Madre Sustituta" nos vemos en la semana (por ahi por el miercoles o jueves) ya que le van quedando menos caps así que publicare prontooo!
Besooos que esten supeeer y saben que als quierooo ^^
