Disclaimer: Los personakes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento hsitorias en mi cabeza y los utilizo por ser tan maravillosos.
Summary: Las obsesiones son peligrosas, sobre todo sin son por partida doble ¿que pasara con Edward quien lleva años negándose a amar cuando encuentre dos razones de discordia en su cabeza? ¿Luchar por una vida real o una ilusión? Edward quien vive de una manera muy solitaria se verá enfrentado a dos situaciones abrumadoras, ¿amor o pasión?
Chicas gracias por comentar, auqnue ustedes no lo crean es realmente importante por que son pocas quienes realmente se toman la molestia de hacerlo y es se valora por que es el unico pago que tenemos por escribir aquí, "VaneIanCullen, Gery Whitlock, Maariitta, vene cullen 12, Carmen Cullen 116, Aiiram, guma otrisha Carmen Cullen-.i love fic, liduvina, mabel, shikpau, Annilet, yolabertay, E. Cullen Vigo, BellaSwanTwilight, AtalCullen, liebende Lesung, Jos WeasleyC, BlackCullen, Yirla, , lili2543, joli cullen" ya que sin ustedes esta historia seria olvidada y a falta de inspiración, besos y mis más gratos agradecimeintos.
"Convaleciente"
BPOV
Que libre me sentía, era como si mi cuerpo por fin se liberará de muchas ataduras que lo aprisionaban y hoy por primera vez no sentía miedo por lo que me deparaba el futuro o miedo por lo que tuve en un pasado, solo sabía que tenía junto a mi lo mejor que me había pasado en la vida. Con una sonrisa boba comencé a removerme entre las sabanas y palmee a mi lado para acariciar a Edward, la sorpresa fue que la cama estaba vacía y las sabanas completamente frías, sin rastro alguno de que un cuerpo tibio las haya usado.
Me senté de un brinco llevándome parte de la sabana para tapar mi desnudes y contemple la habitación sin Edward merodeando, me extrañe un poco pero sonreí al imaginarlo preparando el desayuno, me quede así esperando cerca de veinte minutos y nada por lo que decidí salir a buscarlo, agarre la primera camisa que encontré de él y me la puse, lo busque en el cuarto de baño y al estar éste vacío baje a la cocina, busque en todas partes y nada y un fuerte sentimiento de abandono me lleno por completo ¿y que pasaba si se había arrepentido?¿y si se dio cuenta de lo poco que podía ofrecerle debido a mi situación marital? Ahora que lo tuve en mi vida se me haría aún más difícil dejarlo partir pero tampoco era quien para obligarlo y un sentimiento extraño me invadió, podría ser la pena pero también era cierta incertidumbre y preocupación ¿por dejarlo solo? Debe ser eso.
Con el dolor de la decisión de alejarme de él para hacerle la vida más fácil, me fui a mi cuarto y espere varias horas en completo silencio a que apareciera…pero nada, quizás y después de todo le dolería tener que decirme que me fuera por lo que simplemente decidí por mi cuenta hacerle un favor, me iría y no lo volvería a molestar con mi complicada vida.
Tome un bolso de su habitación y guarde solo las prendas que había comprado con mi sueldo, deja la maleta sobre la cama y fui a dar una vuelta por última vez a aquella casa y alejarme para siempre, de algo estaba segura y es que nunca me arrepentiría de lo que había pasado con Edward y si llegase a recordar mi vida pasada estaba más segura aún que atesoraría estos momentos a fuego en mi memoria, fui a su cuarto y ordene un poco el desorden que habíamos dejado por la pasada noche, hice la cama y me quede unos minutos inhalando el dulce aroma que estaba fuertemente impregnado en cada objeto que él tocaba pero en su almohada era muy concentrado, al girarme para quedar de costado me fije que sobre el buro estaba el teléfono y este se encontraba descolgado, me ruborice de inmediato al recordar lo vivido y en como nos habíamos abstraído del mundo en nuestra burbuja de pasión como para que ninguno de los dos se percatara de las cosas que habíamos botado a nuestro paso, me levante y lo deje colgado y justo en ese momento escuche el timbre de la casa, mi cuerpo se tensó y mi corazón comenzó a bombear más acelerado con solo la idea de que fuese Edward, ¿no debería de andar con llaves? Claro que tonta, por lo que resignada y cabizbaja fui a la entrada principal.
Baje rápidamente y al abrir me encontré con Jasper, su rostro estaba claramente preocupado debido a su ceño fruncido.
-¿Dónde has estado?- me pregunto en cuanto se adentró a la casa y caminaba al segundo piso, los seguí de cerca y éste entro al cuarto de Edward y se fue directo a su armario, tomo un par de pijamas y un cambio de ropa.
-¿Qué sucede?- le pregunte sin entender.
-He llamado cientos de veces y nadie contestaba- me dijo algo molesto.
-Lo siento es que el teléfono había quedado descolgado y al parecer nadie lo había notado- un dolor se produjo en mi pecho al imaginarme a Edward huyendo tan rápido que ni de eso se percato -¿para que es eso?- le pregunte señalando lo que guardaba en la bolsa.
-Vámonos, te explico en el auto- me tomo del brazo con cierta fuerza y su rostro seguía contraído con cierto enojo y preocupación, lo seguí sin titubear ya que me estaba asustando.
-¿Jasper que sucede?- le pregunte cuando estábamos ya en la carretera y a una velocidad digna de la formula uno, él respiro hondo llenando sus pulmones y me dio una rápida mirada para luego volverla a la carretera.
-Edward esta internado en el hospital- me lleve las manos a la boca tras un sonoro jadeo que salió de ellos –Llamaron hace un par de horas desde un supermercado por una ambulancia, nos informaron que llegaba un hombre de emergencia ya que había sido apuñalado y sangraba mucho, en cuanto me acerque para atender al paciente me asombré de ver que era Edward- mi respiración estaba irregular y mi cabeza solo procesaba rezos a Dios para que lo cuidara.
-¿Él...él como…como está?- pregunte sin poder apartar ya las lagrimas que escocían en mis ojos para que las dejara libres.
-No lo se, Carlisle se quedo en cirugía con él cuando me envío a buscarte- me dijo con cierta nota de recriminación, baje la vista a mis manos apenada.
-Lo siento, no era necesario- le dije apenada, el suspiro fuertemente.
-No Bella no te preocupes de todos modos igual lo hubiese hecho, antes de que a Edward lo llevaran a pabellón entre delirios te llamaba- me dijo con una pequeña sonrisa lo que absurdamente me hizo sentir bien, a pesar de que él estaba en esa situación parte de su cabeza pensaba en mi, le devolví el gesto pero aún me sentía mal –Lo que realmente me molesta es ¿Por qué le sucedió aquello? Edward es bastante pacifico no creo que haya provocado a alguien y tampoco ese alguien quería asaltarlo- dijo mientras apretaba sus manos en el volante.
-¿Por qué lo dices?- le pregunte con el ceño fruncido.
-Aún llevaba su cartera con todos sus documentos y dinero- me quede pensando en ello unos minutos más mientras intentaba buscarle el mismo significado al igual que Jasper, en cuanto llegamos al hospital Jasper bajo con la bolsa y lo seguí de cerca hasta la sala de espera donde se encontraba Esme abrazada de Alice quienes no paraban de llorar y Rose sin ninguna expresión abrazada a Emmett, ella en cuanto me vio se tensó y dirigió su mirada a Emmett que ya estaba mirándome nuevamente como si intentara buscar algo en mi.
Jasper se acerco a Alice para abrazarla y le dio un beso en la frente -Luego nos vemos- dijo Jasper quien corrió hacia la otra ala del hospital, de seguro iba junto a Carlisle y Edward.
-Bella, hija- me dijo Esme en cuanto me vio y se acerco a mí para abrazarme.
-Esme ¿Cómo están?- le pregunte respondiéndole el saludo.
-¿Cómo crees que estamos? Mi hermano se esta debatiendo entre la vida y la muerte y tú muy campante en su casa- dijo Rose con acidez.
-Rosalie- le llamo la atención Esme y Emmett a la vez, ella lo miro recriminándole y se aparto de sus brazos para salir de la sala de espera.
-No le hagas caso Bella- me intento tranquilizar Alice quien también se acerco para abrazarme –Esta muy nerviosa, bueno todos estamos nerviosos- me dio una sonrisa que no llego ni de cerca a sus ojos.
-¿Dónde estabas?- me pregunto Esme, le explique lo sucedido con el teléfono sin entrar en mucho detalle de cómo sucedió aquello, las tres nos sentamos mientras seguía sintiendo la mirada penetrante de Emmett, para no pensar en ello les hablé.
-¿No han dicho nada?- pregunte a cualquiera de las dos.
-No- dijo Esme con el dolor palpable en su voz –Carlisle dijo que en cuanto tuviese noticias saldría a dárnosla pero eso ya hace una hora más o menos- me contó.
Así pasamos cerca de dos horas más entre la incertidumbre, la desesperación y la incomodidad debido a las miradas de Rose y Emmett, hasta que finalmente Carlisle apareció junto a Jasper.
-Carlisle ¿Cómo está nuestro hijo?- le pregunto Esme en cuanto lo vio aparecer, Carlisle se quito la mascarilla que cubría su boca y la beso en la frente a modo de tranquilizarla, Jasper se fue junto a Alice y pude ver que le guiñaba un ojo.
-Tuvimos que realizarle una transfusión de sangre por que en el camino perdió mucha y se nos dificultaba aún más el hecho de no poder encontrar de donde provenía toda la hemorragia ya que la abertura en su arteria fue mínima pero casi mortal- Esme se llevo las manos al pecho -Pero gracias a Dios la cortada no comprometió ningún órgano interno por lo que ahora solo debemos esperar que cicatrice una arteria que suturamos- Esme abrazo a su marido fuertemente y botó todas aquellas lagrimas que se había guardado.
-¿Puedo verlo?- le pregunto ella, Carlisle le sonrió y beso la punta de su nariz.
-En este momento aún continua sedado, en una hora más o menos lo pasaran a su cuarto privado por lo que podrás verlo- le dijo él con una sonrisa.
Me quede unos minutos más rodeada de aquella familia que se veía tan compenetrada y unida que me hizo sentir una intrusa, Esme no dejaba de agradecerle a su marido y a Jasper por haberle salvado la vida a su hijo, Alice estaba en una pequeña platica con Rose quien no dejaba de mirarme de reojo y Emmett continuaba con su mirada analizadora en mi por lo que decidí que este era un muy buen momento para ir por un café.
-¿Dónde vas Bella? En unos minutos más iremos a ver a Edward- me dijo Alice con una sonrisa.
-Solo iré por un café y regreso- le conteste con una sonrisa, ella asintió con otra de vuelta y salí rumbo a la cafetería. Un amable hombre me atendió y en cuanto llego mi mocaccino me senté algo apartada para poder pensar un poco, realmente lo necesitaba después de tantas emociones revueltas, solo de recordar todo lo sucedido la noche pasada mi corazón se saltaba un latido y comenzaba un ritmo frenético, luego está la tristeza que me embargo en la mañana al creer que Edward había decidido echar tierra de por medio y que quería apartarse de mi, cuando en realidad lo único que estaba haciendo era ir por algunos víveres para nosotros, sonreí imaginándolo, y luego estaba todo esto del supuesto "asalto" o lo que haya sido que casi me lo arrebata, suspire cansada por todo el revoltijo que tenía en la cabeza.
-¿Cansada?- la voz de Emmett me saco de mis cavilaciones y lo mire asustada lo que menos necesitaba en esos momentos eran problemas con Rosalie por que pensara que me estaba metiendo en su territorio.
-Algo así- dije simplemente.
-Lamento mi comportamiento- dijo él apenado, yo lo mire algo extrañada y él indico la silla que estaba frente a mí para pedir mi aprobación si podía tomarla, yo asentí no muy convencida –Lamento si te he hecho sentir mal pero a decir verdad me recuerdas mucho a alguien- sus ojos brillaron con cierta emoción pero al ver mis ojos los suyos se entristecieron de inmediato.
-¿Era alguien muy importante?- le pregunte no muy segura de querer saberlo pero una vez que lo tuve a mi lado algo extraño sucedió, su aroma me llego y me pareció tan agradable y conocido que me quede petrificada, su cercanía lejos de molestarme me tranquilizo y me pareció agradable.
-Como no puedes imaginarlo- dijo sin apartar sus ojos de los míos –Pero es imposible y eso lo hace más doloroso aún- me dijo con sus ojos cristalizados.
-¿Qué sucedió?- le pregunte mirándolo a los ojos y al verlo tan triste mi cabeza no proceso lo que hacía, solo fui consiente cuando tome su mano con una de las mías y una cierto cosquilleo me llego al cuerpo y un flash de recuerdo.
-Marie ven acá- él estaba frente a mí con una gran sonrisa, se acerco y me abrazo con aquellos fuertes y luego me dio un sonoro beso en la mejilla, cuando sus ojos estuvieron fijos con los míos reacciones de aquel recuerdo y volví a la cafetería, mi respiración estaba agitada.
-¿Te encuentras bien?- pregunto algo asustado.
-Si, continua- le dije recordando lo que estaba comentándome, él asintió y sus ojos continuaron con aquella tristeza.
-Ella murió- su mano apretó aún más cuando confesó aquello y mi cabeza siguió procesando aquel ¿recuerdo?
-¡Emmett!- me separe de él bruscamente al escuchar la voz de Rosalie -¿Qué hacen?- pregunto con su voz indignada –No a pasado si quiera un día desde el accidente de Edward y ya estas intentando ligarte a mi novio- me dijo con rabia.
-No es lo que crees Rose- le dijo Emmett quien la tomo por la cintura y la saco a rastras cuando ella se estaba acercando peligrosamente a mí, me quede ahí varios minutos algo confundida y cuando mi cabeza logro razonar sus palabras mis piernas encontraron movilidad, corrí hasta la sala de espera pero ya no había nadie por lo que fui hasta la recepcionista y le pregunte por el "Edward Cullen" cuando tuve el número de su cuarto corrí para poder verlo.
Cuando llegue a su habitación pude ver desde la puerta que estaba toda la familia dentro por lo que decidí esperar afuera, primero porque no quería incomodar con mi presencia a Rosalie y segundo para darles algo de privacidad familiar.
-¿Bella?- escuche a Carlisle, cuando salió del cuarto y me vio sentada en el suelo con la espalda apoyada en la pared me tendió su mano para ayudarme a levantarme -¿Qué haces ahí cariño?- me pregunto con una sonrisa amable.
-No quería incomodar- le dije algo avergonzada.
-Claro que no molestas, además no estás ayudando a la recuperación de Edward estando aquí- me dijo con una sonrisa traviesa.
-No entiendo- le dije con el ceño fruncido.
-Ese hijo mío insiste en verte y que si no vienes él saldría a buscarte- me guiño el ojo como si supiese todo lo que había pasado entre su hijo y yo y más pronto sentí los colores subir a mis mejillas -¿A quién habrá salido tan testarudo?- pregunto para el mismo mientras se llevaba una mano a la barbilla y se abstraía en ese pensamiento, puso su mano en mi espalda y me guio al interior de la habitación.
-¡Bella!- dijo Edward casi eufórico al verme, cuando vi que estaba sacando una pierna por debajo de las mantas me apresure a colocarme a su lado y así evitar que hiciera una tontera.
-¿Dónde crees que vas?- le regañe como a un niño pequeño.
-Es solo que no llegabas, pensé que te habías ido- me dijo con su voz algo avergonzada, tome su mano y le sonreí tiernamente.
-No iré a ningún lado- y sus ojos se encontraron con los míos, así nos quedamos varios minutos sin decir nada solo con nuestras miradas que revelaban todas nuestras emociones, él con sus ojos me demostraba cuando miedo había sentido pensando en que me había ido mientras yo sentía que mi mundo comenzaba a marchar correctamente ahora que sabía que estaba sano y salvo –No vuelvas a asustarme de esta manera ¿bueno?- le pedí con cierto dolor en la voz, él me sonrió y se llevo mis manos a los labios para darle un suave beso.
-Te lo juro- me dijo sin apartar los ojos de mi, avergonzada desvié la mirada de él y fue cuando me percate que estábamos solos, lo mire extrañada –Creo que comprendieron que necesitábamos algo de privacidad- me dijo sin dejar de sonreír.
Con una nueva especie de fuerzas me acerque a él y lo besé suavemente en los labios, solo un roce que mis labios reconocieron de inmediato al igual que él ya que el holter que media los latidos de su corazón comenzó a sonar algo más rápido de lo normal.
-¿El Dr. Cullen se encuentra bien?- le pregunte con una sonrisa divertida.
-Ahora todo está perfecto- dijo serio sin apartar sus ojos de mí y recargando su frente en la mía, aquella seguridad en sus palabras me desarmo por completo y no pude hacer otra cosa que suspirar.
Cuando la noche llego me hubiese gustado quedarme con Edward pero él debía descansar y como Jasper había mencionado, sería difícil para él hacerlo la que estaría pendiente de mi, estaba por llamar a un taxi que me llevara a casa cuando Esme me invito a quedarme en la suya.
-Cariño no puedes quedarte sola y menos viviendo tan lejos- me dijo en tono maternal y con una gran sonrisa.
-No quiero molestar Esme- le dije algo avergonzada.
-Claro que no lo es, además Carlisle vendrá muy temprano a ver a Edward y así podrías aprovechar de venir tú- su sonrisa cómplice me avergonzó aún más.
Fue así como decidí irme con Esme hasta su casa, al llegar quede completamente maravillada con aquella enorme casa y la exquisita decoración antigua.
-Tú casa es realmente hermosa- le dije maravillada mientras seguía mirando detalladamente los cuadros que adornabas las pareces.
-Gracias cariño- me respondió con una sonrisa, luego de eso fuimos a la cocina a tomarnos un té antes de dormir -¿Puedo hacerte una pregunta?- me dijo algo apenada –No estas en obligación de contestarla si no quieres- añadió rápidamente.
-Claro que no Esme, pregunta lo que quieras- le dije con una sonrisa tranquilizadora.
-¿Conocías a Emmett de antes?- aquella pregunta me pillo completamente desprevenida y por primera vez en el día volví a pensar en aquel extraño recuerdo, al parecer si conocía a Emmett ¿pero de donde?
-La verdad no lo se Esme- le dije apenada –Sabes que no recuerdo nada de mi vida pasada- mi voz se quebró al final de la frase y Esme tomo mi mano sobre la mesa para darme apoyo.
-Tranquila cariño que es cosa de tiempo para que lo recuerdes- me tranquilizo ella con aquel tono maternal –A decir verdad es algo cómica la situación, jamás en todos mis años había visto a Rose celosa- me dijo con una sonrisa cómplice, yo la mire sumamente extrañada.
-No creo que eso sea divertido Esme, ella realmente quería decapitarme esta tarde- dije llevándome las manos al cuello –No es mi intención incomodar a nadie.
-Realmente lo se hija pero sigue pareciendo extraño esa fijación que Emmett a adquirido hacia ti- su semblante cambio a uno más serio –Creo que deberías hablar con él, quizás si lo conoces él pueda ayudarte a llegar a tu otra vida- el corazón se me contrajo, yo no quería llegar a mi otra vida, yo quería quedarme en ésta que me hacia tan feliz.
-Él me comento que esa persona había muerto- le confidencie, así fue que se nos paso largas horas en la noche conversando de lo que extraño de la situación, Esme concluyo finalmente que debió ser una confusión puesto que mi accidente había sido muy reciente y Emmett lleva años en el extranjero.
Con cierta incertidumbre me fui a dormir, lo que Esme no sabia es que yo lo había visto en mis recuerdos, esos que llegaban escasos y confusos. En algún punto de la noche me dormí.
A la mañana siguiente muy temprano salí rumbo al hospital para ir a ver a Edward, por suerte era fin de semana y así podía quedarme todo el día con él aunque aprovechando donde estaba por la tarde pase a visitar a mis niños que se les ilumino el rostro al verme ese día en el hospital. Edward se recuperaba poco a poco y lo que más me gustaba era ayudarlo a comer, aunque sabía que él podía hacerlo me hacia sentir útil.
-Supongo que después me cambiaras el pañal- me dijo con diversión sin apartar los ojos de los míos.
-Si es necesario lo haré- le conteste con una sonrisa.
-¿Y me darás mi leche?- pregunto con una sonrisa ladina y sus ojos brillaban por la pasión, yo me ruborice y él me tomo por la cintura acercándome más al costado de la cama para besarme –Siento que no hayamos podido hablar de lo ocurrido- me dijo algo apenado.
-Edward no seas tontito, no estabas en una situación muy común para estarte preocupando por tonteras- le dije.
-¡No son tonteras!- me rebatió de inmediato –Lo que paso hace dos noches atrás fue lo más increíble que me a pasado- se hizo a un lado para permitirme sentar junto a él y así lo hice, me acomode y él tomo mi rostro entre sus manos –Realmente te necesito en mi vida- me confesó provocando que mi corazón estallara de emoción y latiera como alas de colibrí.
-Edward yo…yo igual te necesito en mi vida- le confesé ruborizada –Pídeme que deje mi vida anterior y lo haré sin titubear- le dije sin apartar mis ojos de los suyos y viese toda la verdad en ellos.
-Se que así lo harías- me sonrío amablemente –Pero no podría pedirte algo como aquello Bella, si te quiero en mi vida te quiero con todo lo que implicas- le sonreí tan ampliamente que pensé que se me saldría la sonrisa del rostro, Edward acorto la distancia y me beso suave en un comienzo, delineo y saboreo mis labios con tanta entrega que suspire en su boca, el beso comenzó a tomar un ritmo propio y pronto nos encontrábamos enfrascados en un beso tan intimo y pasional que olvidamos donde estábamos, un carraspeo nos hizo separarnos vi que Edward no dejaba de sonreír y yo por mi parte me sentía tan avergonzada, sobre todo cuando vi que el hombre que estaba mirándonos con una sonrisa maravillada era Carlisle.
-Disculpen la interrupción- dijo mirando a Edward y guiñándole un ojo –Pero vengo a revisar la herida- me levante de la cama para darles espacio cuando Edward tomo mi mano.
-¿Volverás verdad?- me pregunto algo asustado como si no lo fuese a hacer, me lleve su mano a los labios y la besé.
-Por supuesto- le dije con una sonrisa y salí de la habitación.
Tal y como le dije volví y cuando lo hice toda la familia ya estaba con él, una vez más la mirada de Emmett no paso desapercibida e incluso para Edward quien me tendió de inmediato su mano para que fuese hasta él.
Dos días más pasaron de igual manera en donde Edward estuvo internado, luego de ese periodo en el hospital al fin llego su alta y con ello un par de recomendaciones por parte de Carlisle.
-Hijo nada de andarte levantando hasta que esa herida cicatrice completamente, solo comidas livianas para no hacer trabajar demás al estomago y al menos licencia por dos semanas más- le dijo Carlisle con su dedo alzado, cuando Edward tomo aire para hablar Carlisle lo corto como si supiese de antemano lo que le iba a rebatir –La licencia ya esta hecha y autorizada por tu padre y por el director a cargo de tu reemplazo, en este caso yo mismo- dijo con una sonrisa triunfal –Para Bella será como unas mini vacaciones ya que te daremos los días suficientes para que lo cuides- le sonreí pero no estaba completamente alegre..
-¿Y mis niños con quien se quedaran?- pregunte algo afligida, Edward y Carlisle me sonrieron verdaderamente y éste último me paso un brazo sobre los hombros.
-No te preocupes Bella que ellos entenderán perfectamente, te prometo que me pasare a diario al menos para asegurarme que estarán bien- asentí no muy convencida pero a decir verdad estaba tranquila al saber que sería yo misma quien cuidaría de Edward.
Por ordenes de él llame a un taxi que nos llevara a casa, él decía que ya era mucho tener que pedir a alguien que nos llevara.
-Que tonto e sido, hemos probado solo con comida y no hemos intentado siquiera ver si sabes manejar- me dijo con una sonrisa –En cuanto pueda levantarme será lo primero que haremos- le sonreí realmente feliz, el que diga "haremos" era lo mejor de todo, el que me incluyera en su vida era lo que me ponía realmente feliz.
Llegamos a casa y de inmediato le hice ir a su habitación mientras le preparaba algo liviano para que cenara, estaba tan concentrada en ello que no me había percatado de su presencia hasta que me gire.
-Me asustaste- le dije mientras me llevaba una mano al pecho para calmarme.
-Lo lamento- me dijo pero en sus ojos había cierta molestia lo que me hizo preocuparme, me acerque a él para tomar su rostro pero él me esquivo lo que me dolió enormemente.
-¿Qué sucede?- le pregunte asustada.
-¿Po que hay un bolso con tu ropa sobre la cama?- el dolor en su voz era palpable e intentaba esconderlo con aquella mirada enojada, respire calmándome un poco, pensé que era otra cosa más seria al menos aquello tenia una explicación.
-Antes de saber que estabas en el hospital había pensado en irme- le confesé apenada.
-Dijiste que no me dejarías- su voz contenida sonaba rota y molesta aún, me acerque a él para tomar su mano aunque pensé que nuevamente me iba a rechazar no lo hizo.
-Cuando desperté y no te vi pensé que te habías arrepentido, yo solo quería facilitarte las cosas- él me miro unos minutos más mientras pensaba en algo.
-Es decir ¿Qué no te ibas por que querías dejarme?- percibí aquella nota de alegría en su voz por lo que me arriesgue a tomar su rostro y acercarlo al mío.
-No hasta que me lo pidas- y acorte la distancia para besarlo, él sonrío en mis labios y llevo sus manos hacia mi cintura para acercarme más a él.
-Te quiero- me dijo sin apartarse de mí, mi corazón estaba que no cabía por la felicidad.
-También te quiero- le respondí, volvimos a besarnos de igual manera, su lengua recorría cada parte de mi boca haciéndome sentir su dulce sabor –Debes ir a acostarte- le dije cuando encontré fuerzas para separarme, Edward intento besarme nuevamente por lo que le esquive la cara –No señor, usted aún esta convaleciente por lo que debe hacerme caso- él me frunció el ceño –Así que si no quiere que lo acuse con su jefe es mejor que vaya a acostarse- le dije con una sonrisa triunfal.
-Chantajista- me dijo antes de salir de la cocina.
Continúe con la preparación de una sopa de pollo con fideos e hice una gelatina para dejarla en el refrigerador, cuando tuve la bandeja con su alimento subí hasta su cuarto. Edward estaba con su laptop sobre las piernas muy enfrascado tecleando algún tipo de información.
-Creo que la licencia medica incluso llegas hasta esta zona- le dije mientras me acercaba a él con la bandeja, Edward levanto su rostro y me sonrío mientras apartaba la computadora para hacerme espacio para la comida.
-Solo revisaba unos correos- me contesto sonriente –Wow esto se ve muy bueno a pesar de ser comida para debiluchos- me senté a su lado mientras él comía y elogiaba reiteradas veces mis dotes culinarios, cuando lo acabo por completo me lleve la bandeja a la cocina dejando todo limpio y luego volví a su cuarto.
-Edward- le dije cambiando el tema de conversación que llevábamos en ese momento –Hay algo que quiero comentarte- le dije seria.
-¿Todo esta bien?- pregunto preocupado, lo mire a los ojos y le conté lo ocurrido en la cafetería del hospital, incluyendo mi recuerdo acerca de Emmett.
-¿Crees que realmente lo conocí?- le pregunte no muy segura, Edward estaba pensando en algo lo que lo hacia verse serio y algo molesto.
-¿En ese recuerdo…tú y él…no se…se veían algo…íntimos?- lo mire extrañada, no sabia a que quería llegar.
-No lo se- le dije no muy segura ya que la imagen había pasado tan rápido que no tuve mucho tiempo para analizarla completamente, luego llego Rosalie y la olvide por completo –Solo se que él me abrazo y me beso en la mejilla- moví la cabeza no muy segura -¿Por qué lo preguntas?
-Él no deja de mirarte como si realmente te conociera, quizás en tu vida pasada tuvieron algo- sus manos se hicieron puños sobre la cama, su espalda que estaba paralela al respaldo se recargo completamente sobre éste.
-De ser así ya esta en el pasado- le dije tomando sus manos entre las mías y mirándolo a los ojos –Edward, créeme cuando te digo que quiero estar contigo sin importarme la vida que tuve- él me sonrío levemente –Puede que haya olvidado todo mi pasado pero de algo estoy segura- él me miro expectante –Estoy segura que este sentimiento que tú despiertas en mi jamás lo había sentido antes ni siquiera por ese esposo que tengo- le confesé algo nerviosa.
-Ya no sabría que hacer sin ti- me dijo él a lo que me tomo de las caderas y me subió sobre su regazo.
-Tranquilo, no debes hacer fuerza- le dije intentando bajarme de él.
-Te necesito- me dijo mirándome fijamente, traspasándome con esa pasión y lujuria que habían en aquellos pozos esmeraldas completamente intensos. Llevo sus manos hasta mis hombros y deslizo lo justo y necesario mí camiseta para dejar al descubierto mi hombro, lo acaricio con manos suaves y tibias y luego llevó sus labios a esa zona para dejar besos húmedos.
-Edw…ard- jadeé cerrando mis ojos fuertemente evitando caer en la tentación pero se hizo más difícil aún cuando sentí sus manos acaricias mis pechos sobre la tela.
-Necesito de ti- me dijo con la voz ronca y en un rápido movimiento se deshizo de mi camiseta dejándome solo con mi brassier –Hermosa- susurro mientras observaba mi cuerpo, más besos sobre mi hombro e inicio de mis pechos dejo mientras con sus hábiles manos se deshizo de la pequeña prenda, sus labios avariciosos de inmediato se fueron al área expuesta y beso, lamió y mordió fuertemente excitándome por completo mientras aquellas piedrecillas se endurecían por sus atenciones.
-No debes…no de...debes hacer fuer…zas- dije a duras penas, sus manos bajaron hasta mis pantalones que los desabrocho de inmediato e introdujo sus manos para acariciar sobre de Venus –Edward- volví a jadear sabiendo que estaba completamente perdida.
-Eso es fácil de solucionar- lo mire sin entender mucho, a decir verdad mis neuronas estaban dejando de hacer sinapsis hace mucho –Soy todo tuyo- me dijo con una sonrisa que me humedeció un poco más –Hazme el amor- y ya sin pensarlo más me baje de él para terminar de quitarme la ropa, él se bajo los suyos y se perdieron en alguna parte, quedo solo con su camiseta que ocultaba la venda de su herida, sin pensármelo más me subí sobre él provocando que nuestros sexos se rozaran provocando un exquisito y seductor jadeo de sus labios.
-Quien podría decir que le Dr. Cullen es un completo ninfomano- le dije con una sonrisa juguetona mientras seguía frotándome sobre él sin llegar a concretar aún, sus gemidos eran mi mejor estimulante para seguir provocándolo.
-Solo tu mi Bella- dijo con sus ojos cerrados mientras su rostro se distorsionaba deliciosamente –Solo soy adicto a ti- sus ojos continuaban cerrados y sus manos en mis caderas intentando entrar en mi, lo provoque aún más dejando la punta de su miembro en mi entrada sin introducirlo.
-Soy solo tuya- le dije y luego me senté de golpe provocando que ambos gimiéramos tan fuerte que de seguro lo escucharían al otro lado de la ciudad.
-Mía- dijo el con la voz ronca mientras marcaba el ritmo que necesitaba, afirme mis manos en el cabecero a cada lado de su rostro y lo ayude a subir y a bajar de él sintiendo en cada embestida toda su longitud –aaahh Bella me estas matando- gimió mientras sus manos se afianzaban más a mi cuerpo y mis pechos quedaban a la altura de su rostro por lo que no demoro nada en introducir uno a la boca y enredar su lengua en mi pezón.
-Edw…ard voy a…- suspire fuertemente cuando los espasmos de placer llegaban a mi centro, él sin perder el ritmo me tomo por las caderas y me tendió sobre la cama quedando sobre mi.
-¿Vas a que Bella?- dijo con su voz ronca y seductora, lo aprisione aún más a mi con mis piernas y él reacciono envistiendo aún más fuerte -¿Vas a correrte por mi?- su voz completamente lujuriosa y cargada por el deseo fue mi punto de llegada, me aferre a sus hombros cuando el primer orgasmo me consumió completamente.
-¡Aaaah Edward!- gemí sin poder evitarlo, dos embestidas más y sentí como me llenaba de él.
-Me tienes completamente loco- me dijo cundo unió su frente a la mía y me levantaba para poder salir de mi.
-Necesitas descansar- le dije cuando intente removerme, él me miro sonriente sin perder aquel brillo en sus ojos.
-Necesito aún más de ti- dijo y él se recostó a mi lado.
-¿Estas loco? Carlisle me matara si algo…- las palabras quedaron atoradas en mi garganta cuando llevo su mano a mi parte intima y comenzó a dejar caricias nada suaves pero demasiado buenas.
-Esto es lo que provocas- dijo llevando mi mano a su miembro que ya estaba preparado y erguido nuevamente y la frotaba contra si gimiendo por la fricción, cerré mis ojos disfrutando su contacto y me adueñe de el con mi propia voluntad.
Sin saber muy bien lo que estaba haciendo gatee sobre la cama quedando con su miembro frente a mi rostro y sin pensarlo mal lo introduje en mi boca -¡Bella!- su voz sonó tan distorsionada que me asuste de haber hecho algo malo.
Lleve mis manos hasta la perfecta uve que se formaba en su pelvis y deje algunas caricias mientras lo degustaba y lo acariciaba con mi lengua, sus manos se fueron hasta mi cabeza marcando un ritmo algo acelerado, levante mi rostro unos pocos centímetros para verlo y me maraville con su rostro completamente contraído, subí un poco más mis manos para acariciar su pecho cuando me encontré con el vendaje de su herida y sentí cierta humedad en mis manos, las mire y en ellas había sangre.
-Edward- dije asustada saliéndome de él, Edward abrió sus ojos asustados pero con la frustración marcada, le mostré mis manos con su sangre y el se mordió el labio.
-¿Estoy en problemas?- dijo como si fuese un niño al que acaban de pillar en una travesura.
-Estamos- le dije sin evitar sonreírle y sentirme algo avergonzada.
Bien chicas este cap quedo bastante larguito así que espero y me den su opinion y saber si les gusta puesto q desde un comienzo tenia pensado en ahcer este fic algo hot, bueno como ven desde ahora se esta poniendo así pero no soy muy buena con los lemmons y quiero saber que les parecio =P se que varias tienes muchas dudas sobre Ememtt y el marido pero todo a su tiempo =) jjiji las quiero montones besos y que tengan una super semana.
Esta semana en especifico no se que dia actualizare ya que tengo que estudiar para dos certamenes q me van quedando por lo que estare casi todo el día en la universidad, pero se que lo haré ya que yo tambien tiendo a estrañarlas ^^ besootes!
