Disclaimer: Los personajes le pertenecer a Stephanie Meyer, yo solo invento historias en mi cabeza y los utilizo por ser tan maravillosos.
Summary: Las obsesiones son peligrosas, sobre todo sin son por partida doble ¿que pasara con Edward quien lleva años negándose a amar cuando encuentre dos razones de discordia en su cabeza? ¿Luchar por una vida real o una ilusión? Edward quien vive de una manera muy solitaria se verá enfrentado a dos situaciones abrumadoras, ¿amor o pasión?
Mis más granes agradecimientos a todas las chicas que comentan mi historia =) "stella, liebende Lesung, Maggice, mabel, liduvina, VaneIanCullen, Gery Whitlock, joli cullen, camela, sarydark, zujeyane, Aiiram, lili2543, majin soljam, Yirla, Maariitta, yolabertay, sophia18, BellaSwanTwilight, Look outside, sayna cullen"
Algunas preguntas particulares que me hicieron y las respondo a modo gral para que todas sepan:
Carmen Cullen-.i love fic: jajajja amigaaa tienes varias teorias, cm no hablamos hace mucho ya tienes e hilo perdido y ningun adelanto xD espero hablemos pronto ^^
Jos WeasleyC: interesante deduccion, ya veremos que pasa xD
olinka: jajaja gracias x el entusiasmo ¿pero como responderte a eso, si Bella aun no recuerda nada? xD
AtalCullen: amigaa no todos escribimos = y no necesariamente tiene q ser grotesco, es solo que para mi lo sencillo y sutil es mas revelador que decirlo todo, hay que dejar que la imaginacion tambien actue xD sino para eso hago una pelicula más explicita =P
otrisha: mi niña la verdad es que no me considero para nada buena, ni te imaginas lo que tengo q concentrarme para poder escribirlos, siento que en mi casa todos supieran lo que hago xD es atros sentirse perseguida jijijiji!
"Abstinencia y Encuentro"
Bella de inmediato llamo a Carlisle quien sin pensarlo dos veces tomo su maletín con lo necesario, se subió al mercedes y prácticamente voló a casa de su hijo para revisarlo, al llegar toco desesperado y una nerviosa Bella lo recibió en la puerta de entrada.
-¿Qué paso Bella?- le pregunto mientras subían a la carrera al segundo piso, Bella se mantuvo con la mirada puesta en sus manos y al llegar al cuarto de Edward la imagen que se le presentaba era algo perturbadora, Edward estaba con su sudadera manchada de sangre al igual que las sabanas blancas.
-Tranquilo papá que estoy bien- le calmo con una sonrisa algo traviesa y culpable. Edward miró a Bella y le guiño un ojo para que se tranquilizara, aquello no paso desapercibido paca Carlisle y pronto los engranajes en su cabeza encajaron los hechos evidentes, el nerviosismo y vergüenza de Bella, la despreocupación de Edward como si supiese a que se debía aquello y miró a su hijo para transmitirle que ya entendía de que iba aquello.
-Bella ¿podrías poner a calentar agua?- Bella asintió inmediatamente pues necesitaba hacer cuanto pudiera para que Edward se pusiera bien, salio agradecida de cierto modo a que le encomendaran algún trabajo para no estar presente en la curación y más aún por lo mal que se sentía.
Carlisle se acerco a su hijo y se acomodo al lado de su cama abriendo su maletín para tomar sus tijeras y cortar la camiseta de Edward para no forzarlo a moverse, en un cómodo silencio limpio con torulas estériles de algodón la sangre que se encontraba alrededor de la cicatriz.
-¿para qué es el agua?- le pregunto Edward extrañado, él como Dr. sabia perfectamente lo que su padre necesitaría.
-Necesitare de café mientras me cuentes- levanto su mirada del trabajo que hacia y miró a su hijo –Para que me cuentes de tu relación con Bella- Edward se ruborizo levemente al verse descubierto –No me malinterpretes, me encanta que al fin te des una nueva oportunidad y más aún con una chica como Bella pero aún no conoces todo de ella- Edward iba a rebatir diciéndole que ya sabia de su vida pero que no le importaba en lo absoluto, pero se lo pensó mejor y se calló puesto que esa no era una decisión que le incumbiese, ya Bella decidiría que haría con su vida, lo único que rogaba era que lo incluyera.
-Ella es diferente a cualquier mujer que haya conocido- le dijo a su padre con una sonrisa, la que Carlisle le devolvió sinceramente.
-Imagino que estuvo muy asustada cuando estuviste en el hospital y que quizás tú la extrañaste- Edward asintió –Aún así me parece que deberían calmarse un poco y esperar al menos que esto cicatrice- Carlisle presiono más de la cuenta sobre la herida abierta provocando que Edward gimiera de dolor, él lo miro con cara de pocos amigos por lo que había hecho –Dudo que te hayas quejado antes por la misma razón- Carlisle le sonrío a modo cómplice y Edward se ruborizo completamente, sintiendo su cuerpo reaccionar y aumentar de temperatura no solo por el recuerdo sino por verse descubierto en algo tan intimo y personal por su padre.
-Lo siento- fue todo lo que pudo decir y dejo que su padre lo curara ya sin ninguna molesta más, a los pocos minutos apareció Bella aún con su semblante preocupado.
-Carlisle el agua ya esta hervida ¿quieres que te traiga una palangana llena?- le pregunto desviando la mirada de aquellas motas de algodón empapadas en sangre.
-Solo un café Bella por favor, con dos de azúcar si no es mucha la molestia- Bella lo miro confundido pesando en que el agua era para la herida pero al ver la mirada divertida y avergonzada de Edward supo que estaba descubierta, sin responder nada salio casi corriendo de la habitación a prepararle el café a Carlisle, si era necesario era capas de ir a Colombia a moler los granos de café para demorar más.
-No debiste hacer eso, ahora de seguro que el café te lo traerá cuando vea que prácticamente te vas- le dijo Edward con una sonrisa.
-No te preocupes, ya se le pasara. Además debe acostumbrarse ¿Cómo crees que reaccionará tu madre cuando se entere que has decidido incluir a una chica a tu vida?- los ojos de Edward brillaron ante la perspectiva de aquello ¿pero que tan seguro era si ni Bella sabia como solucionar la vida que pensaba dejar atrás? -¿Y Alice?- aquella perspectiva no le gusto tanto.
-Creo que lo sabían mucho antes que yo mismo- le dijo con una sonrisa torpe pasándose las manos por sus ya despeinados cabellos.
-Pase lo que pase me alegro por ti hijo, realmente mereces ser feliz y una nueva oportunidad- Edward le sonrío agradecido y se acerco para abrazarlo pero la herida limpia pero aún no sellada lo hizo retroceder por el dolor.
-Auch, eso dolió- dijo Edward infantilmente.
-¿Cómo es que no te preocupo antes?- el modo en que las cejas de Carlisle bailaron sugestivamente avergonzaron a Edward -Oh vamos hijo ¿crees que Esme y yo te encargamos por teléfono?- Edward lo miró asombrado y comenzó a negar frenéticamente.
-No detalles por favor- le pidió o más bien le rogó a su padre.
-Esta juventud de hoy en día es tan extraña, en lugar de ser los padres que se avergüencen de la sexualidad son ustedes- Edward se llevo las manos a los odios para no oírlo –No pienso darte la charla ni nada por el estilo, estas bien crecidito y creo que hace mucho dejaste de chuparte el dedo, solo digo que seas precavido al menos unas dos semanas, si ves que es muy difícil siempre puedes…- Edward no lo dejo terminar y grito como un niño.
-Por favor papá- Carlisle le sonrío.
-Solo iba a decir que puedes darte una ducha fría- Edward soltó el aire que no había notado que estaba atorado en sus pulmones por el relajo del comentario de su padre –De ese modo es más fácil masturbarse- a Edward se le salieron los ojos de las cuencas al escuchar a su padre pero intento relajarse para no parecer un santurrón, Carlisle siguió con la curación varias minutos más mientras Edward seguía mordiéndose la lengua para no responderle nada a su padre ya que solo provocaría que él siguiera molestándolo.
-Te odio- le dijo avergonzado ya sin poder aguantarse más ya que podía sentir que Carlisle estaba aguantando las ganas de reírse y así fue cuando él comenzó a reírse a mandíbula batiente.
-Eso te pasa por desobediente y agradece que solo lo llevas tú ¿o crees que Bella se divierta?- el miedo se reflejo de inmediato en el rostro de Edward al pensar que aquellas bromas la recibiera Bella, él podría tolerarlas por que era su padre y era hombre pero ni de cerca Bella iba a reírse, quizás su vergüenza hasta provocara que se mantuviera alejada y eso no podría soportarlo.
-¿Falta mucho?- le pregunto a su padre que no dejaba de reírse mientras terminaba de ajustar el parche tras haber cocido nuevamente.
-Ya esta- dijo sonriente -¿Crees que será necesario que vuelva por la misma situación?- Edward lo fulmino con la mirada –Digo, para dejar mi maletín aquí por si se les ocurre otra tardecita de pasión- Carlisle no dejaba de reírse a costa de su hijo pero es que la situación al no ser mayormente grave le producía una felicidad contagiosa, ver a su hijo con aquel brillo que no podría ser otra cosa que el encanto del amor lo ponía feliz, al fin su hijo intentaría rehacer su vida.
-No será necesario, te lo aseguro- dijo Edward en un susurro con la vista fija en algo que estaba a espaladas de Carlisle, él se giro y vio a Bella tan roja que pensó que la cabeza le bulliría en cualquier momento.
-El Café- dijo Bella apartando su mirada a la taza humeante que sostenía entre sus manos, la dejo sobre la cómoda e intentando salir rápido del cuarto para no oír nada más se giro para salir pero Carlisle fue más rápido aún.
-Gracias hija, pensé que tendría que ir a darle las gracias a Juan Valdez- Carlisle se levantó para tomar la taza de café y miro a Bella que estaba más avergonzada pensando en la posibilidad de que Carlisle le leyera la mente debido a su plan mental de hace un par de horas atrás.
-Disculpa la demora- fue todo lo que pudo decir antes de correr de vuelta a la cocina.
-Con cuanta facilidad se avergüenzan los jóvenes ¿eh?- miro a su hijo y le guiño un ojo, Edward rodó los ojos.
-Procura no decirle nada a mamá ¿bueno?- le pidió Edward, Carlisle asintió y su semblante cambio inmediatamente serio, dejando todas las bromas de lado.
-¿Hijo puedo preguntarte algo?- Edward al notar aquel cambio asintió y Carlisle se sentó nuevamente a su lado, Carlisle dejo su taza sobre el buró y miro a su hijo preocupado -¿Qué sucederá cuando ella recuerde, cuándo conozca su vida? ¿Qué pasa si ya tiene una familia?- el corazón de Edward se contrajo por que aquello era algo tan presente en su cabeza, sobre todo por que así era, ella ya tenia una familia y él no era más que un intruso.
-Aún no lo hemos pensado- mintió para darse tiempo a él mismo de pensar realmente en que harían, a pesar de que ya estaba conversado no podía dejar de sentirse mal por apartar una madre de una familia. Carlisle al ver como el semblante de su hijo se entristecía se acerco para abrazarlo –Tengo una buena corazonada con esa chica por lo que estoy seguro que todo terminara bien hijo, confía en tu corazón- Edward le sonrío agradecido por su apoyo.
Finalmente Carlisle dejo la casa, no sin antes sugerirse a Bella que sería bueno que Edward descansara por dos semanas al menos para que la herida cicatrice pero que por cualquier cosa igual iría a visitarlo el próximo fin de semana para asegurarse de que no se infectara o que extrañamente se reabriera.
-Gracias por todo- le dijo Bella antes de partir, sin poder contenerse lo abrazo con lagrimas en los ojos, si bien se había sentido avergonzada por verse descubierta era más el miedo que sentía por la salud de Edward que otra cosa, Carlisle le contesto el gesto gustoso confiando en que con ella su hijo estaría en las mejores manos.
-Solo cuídalo ¿bueno? Realmente tienes que ser especial si él te deja entrar a su vida y a su corazón- Bella le sonrío agradecida –Otra cosa, note que su temperatura comenzaba a subir por lo que no te preocupes mayormente, es normal debido a la abertura de la herida solo ponle compresas frías si sube más de la cuenta y así mantenerla a raya- Bella asintió –Volveré cualquier por cualquier cosa.
Cuando Carlisle desapareció de su visión Bella subió para encontrarse con Edward, quien estaba con su respiración acompasada y sus ojos cerrados, se acerco a él para acariciar su frente, en efecto esta estaba un poco más caliente de lo normal, incluso podía sentir el sudor.
Dos días completos trascurrieron en los que la temperatura no bajaba y Bella se veía obligada a cambiar las compresas muy seguido debido a que pronto se entibiaban también le daba agua con un gotero para hidratarlo, para ella no fue una molestia tener que cuidarlo, de hecho fue bastante agradable sobre todo por que entre sueño y sueño él la nombraba.
Cerca de las dos de la mañana ya prácticamente del tercer día, mientras Bella dormía incomoda sobre una colchoneta tapada con unas colchas al lado de la cama de Edward para cuidarlo a toda hora, él la nombro claramente.
-¿Estas bien?- le pregunto cuando de un salto estuvo a su lado, él le sonrío tiernamente.
-¿Has estado durmiendo ahí?- le pregunto con el ceño fruncido.
-No esta tan mal- le mintió para no hacerlo sentir mal, Edward se movió lentamente haciéndole un espacio.
-Duerme conmigo- le dijo con una sonrisa, Bella negó frenética –Prometo portarme bien- aquella sonrisa torcida que debilitaba las rodillas de Bella nuevamente se hizo presente en sus fuerzas y finalmente acepto la invitación de Edward, se acomodo a él sin estar muy juntos para no provocar que le volviese a dar fiebre.
Los días pasaron y Bella estaba realmente encantada con tener que cuidarlo, si bien extrañaba a sus niños del hospital, Edward que era uno solo ocupaba todo su tiempo como si fuesen tantos niños como ella cuidaba.
-Parases un niño- le dijo cuando Edward protesto el quinto día cuando ella le estaba dando una sopa de verduras y un trozo de pollo tan pequeño que cabía perfectamente en el puño de un niño.
-Necesito alimentarme Bella y con eso solo consigues que este cada día más famélico ¿quieres que muera?- Bella le golpeo el brazo por decir aquella estupidez.
-Ni se te ocurra repetir algo como eso- le dijo molesta, Edward se acerco a ella ahora con más facilidad y apenas rozo sus labios.
-Me encantas como te ves enojada- y le acaricio la mejilla, Bella no tuvo palabras para seguir regañándolo.
-Prometo servirte algo más contundente la próxima semana, Carlisle dijo que ya podrías comer normal- los ojos de Edward brillaron –Pero aún tienes que reposar y continuar en esta cama- Edward volvió a refunfuñar como un niño y esta vez Bella aprovecho para disfrutar de aquello –Tú te ves adorable cuando te pareces a un niño- y beso su nariz para luego salir de su cuarto con la bandeja en mano en dirección a la cocina.
La primera semana paso con facilidad pues entre los cuidados de Bella y la necesidad real de Edward de descansar lo facilitaba pero cuando la segunda semana recién comenzaba ya no lo era tanto, los cuidados de Bella le seguían fascinando pero a Edward le gustaría más tomarla de la mano y salir de paseo con ella y tener una especie de vida de pareja más normal ¿y por que no decirlo? Extrañaba horrores tenerla entre sus brazos gimiendo su nombre, puede que no hayan estado juntos en ese aspecto muchas veces pero podía sentir la necesidad de poseer su cuerpo y su alma en aquellos momentos.
-¿En que piensas?- le pregunto Bella que se apartaba de su libro y miraba a Edward fijamente que tras una larga pelea con su padre y con Bella finalmente accedieron al menos a que pudiera ocupar la laptop para estar al pendiente de su trabajo, no era mucho lo que tenia que revisar pero así al menos se mantenía distraído de la idea de tomar el auto y salir como si no le hubiese pasado nada.
-Me siento un inútil- refunfuño, Bella marco la página en donde iba y se acerco a él, aquella conversación se había hecho algo reiterativa los últimos días.
-Solo espera un par de días más y Carlisle te dará el permiso para que puedas levantarte- le sonrío cariñosamente mientras le acariciaba la mejilla.
-Es que estoy harto de no poder ni siquiera bañarme por mi mismo- le dijo molesto.
-Pensé que te gustaba- le dijo Bella ruborizada al recordar que era ella quien lo ayudaba en esa tarea, aunque al principio era incomodo luego ambos terminaron por acostumbrados y finalmente Edward ya no soportaba más e intentaba cada vez meter a Bella a la ducha con él pero ella siempre lo frenaba en seco para que se aguantara.
-Bueno si a mi también- le dijo con una sonrisa picara –Es solo que no soy un discapacitado y a estas alturas ya puedo hacer las cosas por mi mismo- ya llevaban prácticamente las dos semanas reglamentarias que le pido Carlisle y él como medico también sabia que se encontraba en prefectas condiciones.
-Es algo más ¿no?- le pregunto Bella suspicaz al ver en sus ojos otra cosa, Edward se quedo en silencio varios minutos mirándola a los ojos, finalmente bufo derrotado y se lo confesó.
-Siento que esto que tenemos tu y yo- Bella alzo una ceja ante la manera de decir "esto" e lugar de ponerle un nombre –A eso me refiero, no se en que plano estamos y si hay algo que me gustaría es que podamos salir como una pareja normal, tener una vida normal- Bella le sonrío comprendiendo a que iba –No es que hayamos partido muy normal que digamos pero eso quisiera y el hecho de que este todo el día acostado no ayud…- Bella no lo dejo terminar ya que lo silencio con un beso, Edward tardo solo segundos en reaccionar y de inmediato llevo una de sus manos a la nuca de ella para responderle aquel beso tan necesitado.
-Ya habrá tiempo para eso, ahora solo me preocupa tu salud- tiempo, pensó Edward ¿tendrán precisamente ese tan valioso tiempo que ella mencionaba? Algo en su interior le decía que no era así.
-Te necesito- le confesó en sus labios, Bella lo pensó y vaya que ella también lo necesitaba, jamás pensó tener una necesidad así tan abrumadora y física, algo en su cabeza le decía que en su vida pasada nunca había tenido aquellas necesidades tan básicas despiertas a gran escala.
-Aún no- le pidió ella en un susurro y rogó para que él respetara esa decisión que no se mantendría firme por mucho tiempo más si él la seguía besando y acariciando su espalda de aquella manera.
-De acuerdo- acepto el de mala gana –pero cuando tenga mi alta completamente no te salvaras- Bella le sonrío y le guiño un ojo aceptando encantada aquella amenaza tan tentadora.
Finalmente la dichosa alta de Carlisle llego cumplidas las dos semanas quien les recordó que más que nada se debía a que a lo que Edward podía comer, en que aún no debía ir a trabajar o incluso que podía levantarse de su cama para caminar un poco pero no menciono "aquella" actividad física que más necesitaban ambos.
-¿Por que no?- le pregunto Edward molesto.
-Hijo cálmate- le pidió Carlisle –Se maduro y piensa esta vez como un profesional, ya demostraron que no son muy controlados a la hora de… por lo que solo dame una semana más para asegurarme que estas completamente curado- como era de esperarse Carlisle le informo aquello a Bella quien además de ruborizarse acepto de inmediato la petición de Carlisle ya que la salud de Edward es lo más importante para ella.
-No te preocupes Carlisle así se hará- le dijo convencida mirando a Edward desafiante esperando a que se atreviera a rebatir aquello, Edward bufo y termino por aceptarlo.
-Aburrida- le dijo entre dientes lo que provoco que Bella y Carlisle se rieran de él y sus infantilismos.
Ahora que podían salir, Edward decidió tener un poco más de vida en pareja y lo primero que hizo fue invitarla a un romántico picnic en la terraza de su casa.
-¿No preferirías ir a la playa? Ya sabes, arena, sol y olas- dijo Bella sumisa.
-Bueno lo pensé pero creí que tú y…- Edward pensaba en las posibles consecuencias que podría tener el sonido de las olas o el mar mismo en los recuerdos de Bella.
-La verdad es que el mar siempre me a gustado, pensé en un momento que podría ser así pero algo me llama, es extraño pero me da paz- Edward asintió con una sonrisa y así se fueron a pasear con una manta y una cesta llena de fruta, vino y algo de comida "basura" como le llamaría un nutricionista.
-Es bueno saberlo- le dijo Edward cuando ya estaban acomodados sobre la manta.
-Esto es perfecto- dijo le dijo Bella tras haber llenando sus pulmones de aquel aire salino y calido.
-Concuerdo cien por ciento contigo- le respondió Bella, cuando giro su rostro APRA mirarlo fue que se percato de que Edward la observaba a ella por lo que su comentario iba dirigido a ella en si y no al entorno, Bella bajo la mirada avergonzada y tomo un durazno.
-He estado pensando en lo que debo hacer con mi vida- le dijo de pronto provocando que Edward se tensara y la mirara con toda la atención que se pudiese.
-Te escucho- le dijo él resignado a llevarse la peor parte.
-No se como explicar lo que me haces sentir Edward pero estoy consiente de que es algo fuerte y verdadero- Edward le sonrío radiante mientras sentía que su corazón se ensanchaba de amor… un momento ¿amor?, pensó –Lo que si puedo llegar a comprender- continuo -¿Cómo es posible que tenga un marido al cuan no recuerdo? Y peor aún ¿un hombre que mi corazón no es capaz de recordar?- Edward la miro algo triste pero a la vez con comprensión.
-No creo que ser el más apto para hablar de cómo funciona el corazón- la castaña le sonrío calidamente.
-Es solo que de estar enamorada de mi marido ¿debería de sentirme mal no? Como si lo estuviese traicionando pero nada de eso me sucede, intento pensar en mis hijos y por ellos es que he decidido buscarlos pero solo por los pequeños- Edward acaricio su mano y se acerco aún más a ella, pasando una mano por sus hombros así ambos quedando frente al mar.
-Pase lo que pase cuentas conmigo mi pequeña- le dijo él cariñosamente y luego besaba su sien.
-Más te vale Cullen- le dijo ella divertida pero con lagrimas contenidas en los ojos.
Entre platica, besos, caricias y miradas cómplices pasaron el resto de la tarde, una que sin duda quedaría en el recuerdo de ambos, llegados a cierta hora Edward sintió la extraña necesidad de marcharse, ya sea por su loca imaginación o por una realidad que nunca llego a comprobar, no deseaba que aquella mujer se presentara y arruinara lo poquito que llevaba construido con Bella.
-Esta comenzando a hacer frió ¿entremos?- le pregunto y juntos caminaron de vuelta a casa. Más días pasaron igual de encantadores y cuando los besos se volvían más llenos de pasión y necesidad, Bella optaba por separarse alegando que debía hacer la cena, limpiar o simplemente algo tan trivial como poner a lavar ropa.
De cierto modo Edward la entendía y se lo agradecía por preocuparse de él de esa manera pero se estaba frustrando enormemente.
-Hoy haremos algo completamente distinto- le dijo luego de que no quedara ninguna películas románticas, de acción y ciencia ficción por ver.
-¿Qué se te ocurre?- le pregunto Bella cuando Edward la estaba sacando a rastras de casa sin comprender donde irían.
-Hoy veremos si sabes manejar- Bella se sintió completamente nerviosa, no solo por que Edward era poseedor de un lujoso vehículo sino porque podría poner en peligro la vida de ambos –Relájate Bella que estaré en todo momento junto a ti- y de cierta manera aquella promesa la relajo pero más que nada por que ella lo tomó a modo general en su vida.
-Lo se- le confío ella en voz baja, Edward tomo sus manos y la llevo a sus labios.
-Primero veremos si recuerdas lo esencial, ya sabes, frenos, cambios, etc., etc.- le dijo mientras caminaban hasta su volvo y le abría gentilmente la puerta del conductor a Bella –Por favor- le dijo con una inclinación para que ella entrara, cuando Edward se fue a sentar al lado del copiloto Bella estaba hecha un manojo de nervios y lo podía sentir por que las manos le sudaban.
Edward le enseño lo básico o en realidad le recordó pues tras dar un par de vueltas por la misma zona, Bella pensó que era como andar en bicicleta.
-Mis instintos me dicen que es así como se maneja ¿pero no soy capaz de sentir lo mismo en el corazón por mi marido?- hablo más para ella misma pero Edward la escucho perfectamente.
-¿Por qué mejor no vamos a comprar algunos víveres para preparar la cena de esta noche?- le pregunto él con una de esas sonrisas que hacen que le sea imposible a Bella negarse. Así, sintiéndose cómodos uno al lado del otro y en completo relajo fueron de camino al supermercado más cercano. Mientras Bella estacionaba y pasaba por fuera de una farmacia se anotó mentalmente tomar una hora con un ginecólogo que le recetara pastillas, en su situación no sería de lo mejor quedar embarazada y estaba claro que su relación con Edward tomaría cierto rumbo por lo que las necesitaría.
Juntos entraron de la mano y pasearon tan campantes por cada pasillo del supermercado buscando lo que necesitaba.
-¿Podemos llevar miel? Se me antojan unos excelentes panqueques con miel- le dijo ella con una sonrisa.
-Toma lo que quieras- aquella sugerencia tiño levemente las mejillas de Bella y Edward de inmediato lo notó –Hablo en todo sentido- le dijo provocando que ella se avergonzara aún más. Bella con su timidez evidente pero sacando esa fuerza aguerrida que había demostrado solo cuando estaban en la cama, se acerco a él para tomarlo por la nuca y le planto un beso poco decoroso para un lugar público, aunque Edward estaba asombrado por su reacción no tardó en devolvérselo y tomarla por la cintura para responderle el beso con toda la necesidad acumulada en aquellas semanas tortuosas.
-Ejem- escucharon una garganta aclararse a su lado por lo que con pocas ganas se separaron y notaron sus respiraciones agitadas.
-Hola Marie- Bella se giro asustada al escuchar aquella voz que le provoco el miedo mismo mientras que Edward apego a Bella a su cuerpo al escuchar que nombraban a su Bella con aquel nombre.
.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.·.
-¿Hiciste lo que te pedí?- le pregunto molesto.
-Así es pero el hombre tiene más vidas que un gato- se escucho un bufido de molestia al otro lado del teléfono –En el hospital me han dicho que se le dio el alta un par de días después- le informo.
-No importa si de cualquier modo era solo un susto- la voz del hombre sonaba más molesta cada vez -Lo que me intriga es ¿Dónde se han metido?- le preguntó con claro enfado.
-No lo se Sr. Es como si la tierra se los hubiese tragado, en el hospital me informaron que se tomo unos días por asuntos personales pero no han dicho nada más, me hice pasar por paciente para que me dieran una fecha como mínimo pero terminaron derivándome con otro doctor- el hombre al otro lado de la línea apretó el auricular tan fuerte que crujió levemente.
-No seas inepto Di Lombardo al menos consígueme su dirección, creo que va siendo hora que le de una visita a mi mujercita extraviada- y su sonrisa se ensancho al imaginársela nuevamente en su poder, así como lo había hecho los últimos diez años.
Cuando Dimitri consiguió la información necesario, voló en su Ferrari 458 Italia rojo hasta esa zona pero al llegar a aquella apartada casa se encontró con la desagradable desilusión de que no había nadie por lo que simplemente aplazo lo inevitable, viajo de regreso pero algo en su interior le dijo simplemente que se bajara a dar un respiro y a estirar las piernas, se encontró con un supermercado y simplemente fue a por una cajetilla de cigarrillos, como las filas para pagar eran tan extensas se cabrio y camino por entre los pasillos, paso por varios sin detenerse en nada en particular hasta que ciertos reflejos naturales rojos en un pelo marrón tan familiar lo detuvieron provocando que se devolviera, sin poder creerlo ante él el doctorcito de la foto que Dimitri le había enviado estaba prácticamente devorando a SU Marie, se acerco imponente y con la rabia que bullía en su interior, se aclaro la garganta para llamar su atención y que por el bien de ambos se separaran.
-Hola Marie- dijo con su voz cargada de resentimiento, maldad pero sobre todo deseo por aquella muchachita que muchos años atrás había capturado su atención de una manera tan abrasadora que lo llevaron a hacer las cosas más insólitas y despreciables que se pueda llegar a pensar, incluso llegar a secuestrar a una niña de apenas quince años y tenerla prisionera amenazándola a diario con que le haría daño a su familia.
Pero de algo él estaba seguro, ella era solo de él y jamás la compartiría, ahora que sabia que en realidad su amada estaba viva, y no como ella le había hecho creer , la recuperaría y ella realmente lo lamentaría por haberse escapado y hacerle sufrir de aquel modo.
Uggg lamento horrores demorarme y muchas chicas que me conocen lo saben pero e andado ocuapdita ultimamente y con excases de inspiración, per ya esta. Me queda mi ultimo examen por lo que me dije a mi misma :"misma ¿por que no liberar un poquito de tu estres en esta paginilla, hacer feliz a mis niñas y de paso relajarte moviendo esos deditos y redactando? pues la respuesta es que aqui estoy, y despues del lunes actualizare seguidito y todas mis historias, auqnue no lo crean las extraño montoooones! demás el miercoles fui a ver a ISMAEL SERRANO en cocnierto y eso fue una regarga de inspiración a fulll, uuuuugg no saben lo mcho que envidie a mis amigas españolas por tener tremendo trovador! en fin, aquí estoy y la historia llegados a este punto cada vez se pondra mas reveladora, no había pensado en hacerla tan larga pero no creo que corta tampoco, solo lo suficiente para aclarar todo lo relacionado a Bella, Edward, Emmett y sobre todo el interlocutor de Dimitri ¿quien piensan que es? diganme sus teorias que me encantan.
Besos y nos leemos pronto en otra Actu besitooos ^^
