5. El Silencio
Hermione caminaba imponentemente sobre la pista de baile con una copa de champaña en su mano izquierda, mientras miraba calculadoramente a todas aquellas personas, en su mayoría mortífagos que habían asesinado a sangre fía a cientos de inocentes. Ahí los veía sonriendo con una alegría que a fin de cuentas era robada. Una alegría que para llevarse acabo había tenido que robar y destruir muchas vidas.
Asesinos
Eso era lo que ellos eran
Para agrado de ella misma y el de Ginny, habían llegado tarde para el discurso asqueroso de Voldemort, y el de sus partidarios más importantes. Así evitaron escuchar lo que les dolía tanto a ellas; escuchar como Voldemort había "matado" a Harry Potter. Menos mal que se habían saltado aquello, ya que o sino lo más seguro es que ella se hubiese visto tentada en explotar aquella lujosa mansión
Lestrange Hall era una de las mansiones más poderosas y bellas de Londres. Pertenecía desde siglos a la familia Lestrange, cual ahora estaba en su máximo poderío gracias a la dictadura de Voldemort. Su dueña era nada menos que la mano derecha de Voldemort, Bellatrix Lestrange, cual gobernaba sola aquella mansión, desde que había enviudado hace tres años en la batalla que le había dado el poder a Voldemort. Era una hermosa mansión, y rivalizaba en belleza con la de los Malfoy y la de los Parkinson, mas no vencía en magnificencia a la Voldemort, cual era sin duda alguna la mansión más grande y protegida de todas las que existían en Londres
-Hermione, acompáñame, esta el doctor Sinclair, hace cientos de semanas que no lo veo…-dijo Ginny interrumpiendo los pensamientos de Hermione, mientras tomaba a su amiga de la mano, y la impulsaba hacia un grupo de puros hombres fumando, entre los que estaba el doctor Karl Sinclair, quien había sido mentor de ellas durante sus estudios de medimagia
-En otro momento Ginny..-dijo la castaña cansadamente, mientras dejaba la copa de champaña sobre la mesa, y cogía uno de sus cigarros y lo prendía, suavemente
-Pero Hermione, que demonios te pasa?- dijo Ginny algo molesta, lo que le impresionó a Hermione- Se que odias este lugar, tanto como yo, pero eso no significa que debas ser una mal agradecida con quien nos ayudo y apoyo durante tantos años para poder sacar nuestra carrera..
-Esta bien, cálmate Ginevra, vamos a ver a nuestro querido Karl..-dijo Hermione con un poco de sarcasmo en su voz, lo que por lo que ella pudo ver molesto profundamente a una Ginny, que por lo general siempre había sido tranquila, pero que aquella noche tenía los nervios de punta. Y no la culpaba, ella misma estaba más agresiva e indiferente a todo que nunca
-Perdóname Ginny..-dijo Hermione con un tono más suave a su amiga, que la miraba con el ceño fruncido- Pero es que no tengo el animo, anda tu primero y de ahí me uniré a ustedes..
-No te preocupes Hermione..-dijo Ginny con un poco de ira y tristeza en su voz- Se me acabaron las ganas de conversar con él..Quiero estar sola, este lugar me esta intoxicando..
-Pero Ginny..-comenzó a decir Hermione, mas su amiga ya se había girado y se había ido en dirección contraria a la del doctor Sinclair, hacia lo que parecían ser los baños de mujeres, dejándola sola, o por lo menos eso ella creía, ya que al girarse sintió como una mirada glacial la atravesaba, y no tenía que ser adivina para saber de quien se trataba
Al frente de ella se encontraba Draco Malfoy, que la miraba con una frialdad casi palpable. Sus ojos grises parecían lanzas, y estaban fijamente puestos en ella. Pero Hermione estaba acostumbrada a esa mirada de hielo, y podía enfrentarla..
-Debo reconocer, aunque seas una patética sangre sucia, de que te ves aceptablemente bella durante esta noche, Granger..-dijo una voz helada tras Hermione, que la hizo congelarse. Era él. Era ese maldito ser que le había arrebatado infinidades de veces la felicidad. Era Draco Malfoy
Al girarse la muchacha con una expresión furiosa en su rostro, pudo ver en el General mortífago algo que le impresiono. Sin duda estaba vestido elegantemente, y que era uno de los hombres más guapos que se encontraban allí. Pero a pesar de estar bien vestido, y con su pelo platinado peinado perfectamente hacia atrás, el rostro de Draco Malfoy estaba pálido y algo enfermizo. Se veía que padecía de insomnio, gracias a las pequeñas ojeras que estaban bajo sus ojos. Su rostro había adelgazado con respecto a los años, estaba algo demacrado. Y sus ojos, esos ojos que ya en antaño eran fríos, ahora eran glaciales. No expresaban absolutamente nada. Y eso ella lo veía en él, lo podía percibir, ya que era a veces la misma nada que a veces poseía sus propios ojos. Esa nada que la penaba durante las noches de insomnio y de soledad
-No puedo decir lo mismo de ti, Malfoy..-dijo ella duramente, mientras miraba gélidamente a su enemigo- A que debo este gran honor de que me dirijas la palabra?- pregunto ella sin preámbulos
-Verás Granger, es algo complicado..-dijo el peligrosamente, mientras se acercaba a la castaña, y la tomaba por el codo firmemente y la arrastraba a la pista de baile, donde ya se hallaba una gran cantidad de personas bailando mecánicamente, una melodía bastante lúgubre
-Qué haces maldito?- dijo ella con los dientes apretados, e impresionada ante el gesto del rubio- Suéltame, a donde me llevas?
-A la pista de baile..-dijo el bruscamente, mientras con su gran fuerza llevaba a una Hermione que parecía querer rechazar con todo su ser el contacto físico con aquel ser sin sentimientos, al que tanto ella odiaba- Ahí podremos conversar mejor, no crees?
Y diciendo esto, ya ambos se encontraban en el centro de la pista de baile. El chico sin preámbulos tomo a la chica por la cintura, cual ya no cabía en su enojo y anonadación. A pesar de todo el odio que sentía por él, debía fingir. No era conveniente en esos momentos enfurecerse y hacerle un escándalo a él, al frente de todos, ya que sabía que al menor conflicto ella terminaría en una cámara de tortura de Lestrange Hall, y así la Aurora no podría enfrentarse a toda esa manada de asesinos.
-De que quieres conversar, Malfoy?- pregunto la chica directamente, escrutando los fríos ojos grises del rubio- Por lo que presiento que no es algo de mí agrado, no?- pregunto Hermione, mientras se forzaba a poner su mano sobre una de las manos enguantadas del mortífago, y la otra en uno de sus anchos hombros.
-Sigues igual que siempre, Granger- dijo el chico con un tono de burla e ira en su voz, mientras le sonreía falsamente
-Así como?- pregunto la chica fríamente, mientras sus ojos escrutaban los del rubio
-Una sabe lo todo, que cree saberlo todo, cuando a veces no sabe nada..y a veces lo sabe todo..por desgracia..-dijo el chico duramente, con odio en su voz, lo que provocó que la castaña no evitase sonreír
-Y cuál vendría siendo ahora el caso, Malfoy?- pregunto ella con una sonrisa en su rostro. Una sonrisa que al rubio le apetecía hacer dos cosas. Dos cosas de lo más contradictorias. Una de esas era abofetear ese rostro, para borrar aquella sonrisa que lo amargaba tanto, ya que a pesar de todo lo que ella había vivido podía seguir sonriendo. Y la siguiente posibilidad lo abrumaba demasiado, ya que por alguna extraña razón el sentía que ya había visto aquella sonrisa en otra ocasión y no en el rostro de Hermione Granger precisamente. Si no en el rostro la mujer que perturbaba sus sueños desde hace semanas
La Aurora
Y era precisamente que al ver esa sonrisa dibujada en el rostro de la ex Gryffindor, esa sonrisa que lo incitaba a algo y lo perturbaba aún más, que le daba ganas de besarla. Sí, esa sonrisa provocadora. La detestaba demasiado para poder expresarlo en palabras, o por lo menos trataba de convencerse de aquello, ya que aquella mujer que tenía enfrente era todo lo que el jamás había podido hacer en su juventud.
Vivir por sus amigos, dar todo su ser por una causa justa y bondadosa, que abarcaba el bien común.
-Malfoy, veo que te han comido la lengua..-dijo ella mordazmente al ver como el rubio la miraba penetrantemente, incapaz de pronunciar palabra. Había un brillo en los ojos de él que la atemorizaba, era como si lo hubiese visto en otra persona. Una persona que ella admiraba y temía a la vez. Ahora le toco el turno de palidecer. Pero si era verdad lo que ella creía, lo que ella sospechaba no iba a dejar que los nervios la traicionaran y la delataran así no más. Había trabajado demasiado duro para llegar donde estaba, para ser quien era, para que una pequeña impresión, que era mínimamente probable le impactara
El general mortífago a medida que la miraba, su mente se nublaba más y más.
Era demasiado para él. El estar junto a la muchacha que el había odiado durante toda su juventud estaba al frente de el, recordándole los tiempos de Hogwarts, cuales para el no habían sido los mejores años. A pesar de ser idolatrado por los Slytherins, siempre había sido temido y odiado por los demás alumnos. La muerte de sus padres durante su último año escolar lo había marcado firmemente, sin piedad alguna. Fue el asesinato de ellos que lo llevaron definitivamente a la oscuridad y al odio. Fue el asesinato de ellos en una batalla, que provocó que se transformara en el más temible de los mortífagos. Y el ver ahora a Hermione Granger al frente de él, provocaba que todos los recuerdos que el tenía guardado en el fondo de su perturbada y complicada mente, salieran a luz, confundiéndolo.
Se sentía demasiado extraño aquella noche, no sabía que sentimiento predominaba en su interior. Generalmente el no sentía, la indiferencia era lo que cubría su rostro, pero aquella noche era distinto.
Muy distinto
Ya que volvería a enfrentarse con la mujer que lo perturbaba hace varios días. Esa molestia, que pretendía destruir los cimientos de la dictadura de Voldemort. Esa molestia que enfrentaba sola, con valor a enemigos demasiado poderosos. Cuanto la admiraba, cuanto la odiaba..
Ella era todo lo que el no era
Y más encima ahora veía a aquella mujer, a esa orgullosa castaña, que había logrado superar la muerte de tantos seres queridos, que había logrado transformarse en una exitosa doctora. Esa mujer que seguía teniendo esa fuerte personalidad, a pesar de todo. Y era ella, la que lo conectaba con el pasado que el tanto trataba de ocultar, ese pasado que le dolía más que nada.
De repente Draco, se acerco al rostro de una confundida Hermione Granger, que lo miraba impasible, mas podía leer el temor y la confusión en sus ojos. Creyó leer en sus ojos algo que para el era difícil de creer, pero no imposible. Sabía que no era imposible. Acerco su delgada boca, a la mejilla de la castaña, rozándola levemente, hasta dirigirse al oído de esta, donde le dijo unas frases que dejaron a la muchacha completamente helada
-No hagas ninguna idiotez, estas en la boca del lobo...y la aurora no es capaz de brillar en ella..-dijo tetricamente. En su voz había un cansancio y temor que la castaña no pudo evitar percibir.
Hermione Granger sintió su corazón saltar con violencia ante las palabras del rubio. Sus cuerpos seguían pegados, bailando al compás de la música. Las mejillas de la castaña seguían pegada a la del general mortífago. Nadie parecía verlos, nadie podía percibir la tensión en ambos cuerpos que se movían con una gracia inigualable en uno de los extremos de la pista de baile. Ambos podían sentir la creciente tensión del otro, como los latidos del corazón aumentaban por segundo, como sus manos comenzaban a sudar, pero a pesar de ello ninguno tenía la intención de hablar, o mucho menos de parar aquella danza de silencio
Era un silencio, en donde dentro de la conciencia que podía haber en sus inconscientes, podían sentir, percibir al otro. Podían casi tocar las debilidades y grandezas de ambos. El silencio en aquel momento valía más que mil palabras, más que todo. A veces, como en aquel caso, las palabras sobran, y es mediante el lenguaje de los gestos, el lenguaje del cuerpo, quien puede expresar las más hondas y complejas emociones. Ambos parecían compartir un secreto que los unía, un secreto que ellos mismos eran inconscientes de su existencia..
Y era ese secreto el que los unía, a pesar de todo el odio que podían sentir entre ambos, era ese secreto el que no les permitía asesinarse ahí mismo
La triste canción dejo de sonar, y todas las parejas se detuvieron para aplaudir a la maravillosa orquesta musical. Draco y Hermione se separaron, y se quedaron enfrentando las miradas duramente, sin prestar atención al mundanal ruido. Sin prestarle atención a nadie más que a ellos mismos.
-No pidas lo imposible..-dijo Hermione muy despacio, para que Draco Malfoy la oyese. En su voz había determinación y una voluntad inquebrantable- Pero no te angusties, yo no soy quien tú crees que soy..
Y diciendo esto, la castaña salió de la pista de baile, dejando a un frío e impenetrable Draco Malfoy parado, solo en aquel lugar. Su mirada seguía al menudo cuerpo de Hermione que caminaba de forma lenta, pero segura hacia los baños, que se encontraban en una esquina del salón
¿Qué había sido todo eso?
Ni el mismo lo sabía, no sabía por que se había sentido casi comprendido estando con ella, a pesar de que no hubiesen hablado casi nada. Era como si ellos dos sintiesen lo mismo, viesen lo mismo, a pesar de ser enemigos, a pesar de odiarse más que nadie. Sentía que ella podía ver su interior, su verdadero yo, pero que el odio que ella sentía por el, le impedía, le cegaba ver su interior, y viceversa. La odiaba por ser sangre sucia, por ser amiga de quienes el odio con todo su ser durante el colegio, la odiaba por ser una sabe lo todo prepotente, pero ¿eran aquellas razones suficientes para odiarla?
El sabía perfectamente la respuesta
……
…
Hermione entro al baño de mujeres, con gestos nerviosos, que trato de ocultar mientras caminaba hacia el baño. Las palabras de Draco Malfoy la habían impactado, acaso el podía sospechar que ella era la Aurora? Por un lado, su cabeza le decía que era imposible, ella había sido demasiado cuidadosa, había aprendido a ocultar bien su identidad, a través de magia poderosa, pero su corazón le decía que el sospechaba fuertemente de ella, no por una razón tangible, sino por una razón de que el intuía que era ella. Y eso la asustaba, por que el a pesar de ser su enemigo más encarnizado, después del mismo Voldemort, la conocía en sus debilidades, la conocía en sus intereses. La conocía demasiado para ser bueno..
Draco Malfoy la conocía demasiado
Pero a pesar de saber que el sospechaba de ella, de una manera ilógica no podía echarse para atrás con su plan de sabotear aquel baile. Pero tenía que ser sabia y prudente. Sabía que en las mazmorras de aquella mansión habían alguna decena de esclavos y prisioneros políticos, y debía salvarlos antes de enfrentarse a los mortífagos.
El plan era simple, pero complejo, con algunos márgenes graves de error. Su idea era primero liberal a aquellos infelices, bajando a las mazmorras y enfrentándose a los mortífagos vigilantes, que si lo pensaba bien, iban a ser pocos, ya que las defensas de Voldemort estarían protegiendo arriba, ya que si todo ese baile era una trampa para atraparla a ella, ellos creerían que se aparecería y atacaría directamente en el mismo baile.
Craso error
Su verdadera intención era liberar a aquellos prisioneros, y su único acto de presencia sería cuando tuviese que despistar a todo el mundo, apareciéndose en pleno baile, siendo una especie de carnada para que los prisioneros pudiesen escapar tranquilamente de aquel infierno
El plan era simplemente un suicidio. Eso mismo le había dicho Ginny cuando se lo contó camino a Lestrange may, pero ya no le importaba nada. Tampoco mucho su vida, ya que estaba dándola para que unas docenas de personas pudiesen liberarse de la muerte y la denigración que sufrían en aquel lugar. Su sacrificio valía la pena, y no iba a renunciar a su plan por nada del mundo.
La castaña se miro al espejo una última vez, y tomando un poco de agua mojo su pálido y nervioso rostro. Debía estar tranquila, nadie sospecharía que su fin no era explotar Lestrange Hall, sino liberar prisioneros..
De repente Hermione escucho como la puerta del baño se abría suavemente, mas ella no se giro a mirar quien había entrado al baño. Siguió su camino hacia uno de los cubículos para cambiarse de atuendo con magia, cuando sintió que una mirada se clavaba en su cuerpo.
Levanto la mirada y miro hacia el espejo, para ver reflejada a la persona que estaba a sus espaldas observándola, y quedo muda del asombro, jamás creyó ver algo así
Era una mujer menuda, vestida con un traje completamente negro. A excepción de sus manos que estaban enguantadas por unos guantes blancos. El rostro de la mujer estaba cubierto por una máscara, que cubría sus ojos castaños. Su boca estaba pintada de negro, y había una sonrisa divertida y a la vez nerviosa dibujada en ellos. El cabello castaño estaba peinado con una trenza.
Era la Aurora, era ella
Hermione se giro violentamente, y con un movimiento rápido saco su varita, pero ya era demasiado tarde, su copia había alzado la varita
-Expelliarmus..-dijo la Aurora, provocando que Hermione se levantase por los aires, y cayese al suelo, golpeándose fuertemente la cabeza. Hermione pudo sentir como la sangre, tibia, comenzaba a correr débilmente por su rostro. La castaña abrió los ojos pesadamente, y miro a quien se hacía pasar por ella
-Todo va a estar bien, Hermione..-dijo la supuesta Aurora, mientras caminaba hacia ella, con una sonrisa triste dibujada en sus ojos. La mujer la tomo entre sus brazos y dejo a una adolorida castaña contra la pared- Lo siento, de verdad, mi intención no era herirte, pero sabes como eres y jamás me hubieses permitido correr los riesgos..
Era demasiado extraño escuchar aquellas palabras dirigidas a ella, saliendo de su mismo cuerpo, que a fin de cuentas no era el verdadero.
Todo aquello parecía una macabra película de terror, una pesadilla sin sentido ni fin
-Es hora de que me toque a mí luchar, he sido demasiado tiempo gris..-murmuro la supuesta Aurora, besando la frente Hermione- Si sale todo mal, y logras la cura, dile que siempre lo amaré, a pesar de que no este..
-Ginny?..-murmuro Hermione, abriendo sus ojos castaños llenos de temor, mirándose a si misma, donde veía sus mismos ojos castaños mirándola, pero aquellos ojos no tenían la rabia y la frialdad que ella habría tenido al momento de transformarse en la Aurora, sino tenían una infinita tranquilidad ya que por fin había salido de se letargo, ese letargo gris y triste donde ella se había condenado- No lo hagas, por favor..-comenzó a decir la castaña, mientras lágrimas caían de sus ojos, a la vez que luchaba con mantenerse conciente, pero el dolor en su cabeza era demasiado agudo
-Por favor díselo..-y diciendo esto, Ginny Weasley, convertida en la Aurora, en la defensora de aquel mundo mágico oprimido, salía de aquel baño, con la libertad en una mano y la muerte en la otra
Era la sombra de ella desapareciendo del baño, lo que Hermione Granger pudo ver antes de perder su conciencia
………
……
……
…
…
Hola! Cómo les va? Espero que muy bien pues mis cabras..perdónenme por la espera, fue larga, pero la falta de creatividad, coherencia, inspiración y redacción fueron terribles..Pero ahora espero que este capítulo les guste, lo escribí de a poco igual, pero ahora que me quede hoy en casa pude terminarlo finalmente, gracias a Dios me vino la inspiración. Quiero agradecerles a por sus RR, y también por su comprensión al demorarme en actualizar, muchas gracias de verdad, es un gusto escribirles a personas como ustedes. Bueno espero que les guste este capítulo, y que dejen RR. Cuídense mucho, las quiere
Atte
Nacha
AGRADECIMIENTOS A:
-Gisse
-Ginebra
-Silviota
-Jass Weasley
-Marina- Aristizabal, bienvenida!
-Meli 0407
-Sakura Granger
-Cynthia 88
-Lora D
-Terry Moon
-Key, bienvenida!
-Mei You Li
-Malfoy te amo
-Yezzie, bienvenida!
-Navigo
-Naty, bienvenida!
-Gaby Love 113, bienvenida!
-Elementh, bienvenida!
-Oro Malfoy, bienvenida!
-Yrena, bienvenida!
-Alevivancov, bienvenida!
-Fatima Girl, bienvenida!
-Dan Grint, bienvenida!
-Kaoru, bienvenida!
-Esme Black, bienvenida!
La carta a Hermione se la envían por que la idea de los mortífagos en invitar a todas las personas, sin importar su sangre, que sean conocdas en el mundo mágico por su inteligencia y gran dominio de magia, ya que sospechaban que entre esas personas se hadaba la Aurora. Es por eso que invitan a Hermione. Espero que a todos los que hayan tenido esa duda, se les resuelva con mi explcación
-REPETI ALGUNOS SALUDOS, YA QUE VOY A BORRA EL CAPITULO DE AVISO
-CUÍDENSE, NOS VEMOS! PORFAVOR DEJEN RR!
